Bueno ya se...mucho mucho tiempo pero...trabajo...mucho...moria...aun asi aqui les dejo el mas nuevo, nada del otro mundo pero necesitaba poner algunas cosas para dar pie a lo que sucedera en el futuro, no tengo la verdad mucho que decir hoy solo que espero disfruten este pequeño capitulo y les pido una gran disculpa por todo el tiempo que me tomo subirlo, espero no tardar tanto la proxima vez.


Habían pasado apenas un par de días desde el altercado en la cueva de los mercenarios de Grug, el grupo de secuestrados fue llevado a la ciudad donde poco a poco contactaron a sus familias y amigos de su regreso. Así mismo varios carruajes habían arribado a la ciudad, todos ellos llevando dentro de sí pequeños grupos de lagartos bajo custodia para ser procesados por sus crímenes, la policía caballeros y autoridades estaban hasta el tope de trabajo dado que este grupo no solo era cuantioso, también los documentos, objetos y otras tantas cosas encontradas en su cueva constituían una tremenda cantidad de información que tenía que ser procesada, las próximas semanas serian tremendamente difíciles.

En una celda remota, en uno de los niveles más bajos del castillo una figura se encontraba contra la pared descansando tranquilamente, un pesado collar de metal sujeto por una pesada y gruesa cadena colgaba afianzado con tornillos a la misma, la figura apenas se movía dando solo signos de vida por la acompasada respiración del gran pecho. Unos sutiles pasos hicieron que levantara la mirada levemente y una cínica sonrisa se dibujó en su rostro.

-Comenzaba a pensar que no vendrías…muchacho – Una figura rojiza asomó la mirada por detrás de las pesadas barras y los brillantes ojos verdes se fijaron en los contrarios, Grug no pudo evitar ladear la cabeza divertido – Empezaba a sentirme solo –.

Crimson no dijo nada al inicio mientras solo se limitaba a mirarlo, tomándose un momento para arreglar sus pensamientos, finalmente sentándose frente a la celda sacudió la cola un par de veces antes de enroscarla alrededor de sus patas como un gato.

-No podrías hacer algo con esta cadena? Me está matando…- El muchacho entrecerró los ojos levemente.

-Fui yo quien les dijo que te la pusieran…te conozco los suficiente para saber que aun sin una garra y pata intentarías algo – Grug suspiró rascándose la nuca por un segundo antes de devolverle la mirada con cierto hartazgo.

-Supongo que si…- Tras esto hubo un largo silencio, los dos mantenían la mirada fija en el otro hasta que finalmente Grug masculló una leve sonrisa – Tarde o temprano pasaría…eso lo sabía de antemano aunque…no puedo quejarme, tuve un fantástico tiempo a cargo eh hice que lo quería, más aun…mi más grande logro y decepción me puso aquí – Crimson apenas dio muestra de interés, aun así dentro de si el fuego se agitaba deseando poder golpearlo solo hacerlo cerrar la boca – sabía que tarde o temprano me encontrarían, aunque si tengo que decir la verdad pensé que tardarían más…esas mulas son estúpidas…siempre estuve bajos sus narices y no podían hacer nada…era casi aburrido…aunque el negocio iba fantástico, al menos hasta que llegaste – Crimson apenas sacudió la punta de la cola por un momento resoplando levemente dejando que las brillantes llamas escaparan de la comisura de boca, sin embargo antes de que pudiera decir algo el gran lagarto levanto la pata haciéndolo callar – dudo mucho que esto sea una visita social…pero no creo que sepas que aran conmigo…o sí? –preguntó rápidamente, ante esto el muchacho solo sacudió la cabeza.

-Ni idea, i francamente no me interesa, si estuviera en mí no solo te faltaría un brazo y pierna – Grug resoplo divertido tocándose el muñón donde antes había estado su brazo.

-Lo sé, que suerte que esa decisión no la tienes tu – dicho esto un sonido llamó la atención de los dos al tiempo que unos suaves pasos se hicieron escuchar en el fondo del pasillo, a los pocos segundos una elegante y alta figura se hizo notar iluminando la celda por su mera presencia, la princesa Celestia intercambio una rápida mirada con Crimson quien no se movió.

-Ciertamente, esa decisión recae en mi – Grug esbozo la más siniestra y desagradable sonrisa que podía ofrecer, haciendo una ridícula reverencia desde su lugar acompañada por un tono de voz de lo más exagerado.

-Oh pero que tremendo placer y honor que la mismísima diosa y princesa de este reino venga a esta oscura pocilga solo por mi – Celestia no mostró ninguna reacción al tiempo que de igual manera tomaba asiento a poca distancia de Crimson – A que debo tremendo regalo de poder presenciar su magnificencia y belleza, temo que no estoy ni preparado ni vestido apropiadamente para la ocasión, es un poco difícil cuando te faltan partes – dicho esto sacudió los dos muñones cínicamente – es difícil limpiar este lugar así…eso sin contar el bello collar que me han dado – la mirada de Celestia se cruzó finalmente con la del lagarto, de inmediato pudo sentir la poderosa presencia de la misma haciendo que por un segundo guardara silencio, segundos después recobrando el control esbozó una nueva sonrisa más modesta.

-As cometido una larga lista de crímenes…Grug el lagarto – La princesa sacudió la melena muy levemente apartándola de su mirada – robo, asesinato, extorción, trata de diversas criaturas, ventas ilegales de toda clase de objetos…podría pasar horas nombrando las muchas faltas que as cometido…pero antes de tomar una decisión deseo escuchar que tienes que decir en tu defensa – Grug genuinamente parecía sorprendido, sus ojos quedaron abiertos de par en par hasta que su ronca y estruendosa risa resonó por todo el calabozo.

-Es una broma?! – el lagarto se sujetó el rostro con su garra sacudiéndose violentamente en una risa sin control – y sabiendo todo eso esperas una respuesta?! – Celestia sin embargo no se movía de su lugar, manteniendo la compostura en todo momento, Grug por su parte aún se sacudía divertido hasta que minutos después logro calmarse – valla…genuinamente necesitaba una buena carcajada…que más quieres que diga? Que no lo hice? – su cabeza se ladeo levemente mostrando los dientes – soy lo que soy…lo que TU permitiste que pasara bajo tus narices, hice lo que quería porque simple y sencillamente podía…de no ser por EL – al tiempo que apuntaba con un largo dedo hacia Crimson – yo habría continuado haciendo que lo que mejor hago…así que…eso es lo que tengo que decir…tu inutilidad es aparente mi querida princesa…dame tu mejor golpe – dijo retadoramente el lagarto, Celestia no mostro señal alguna de respuesta, simplemente se levantó mirándolo de frente – si esa es tu respuesta que así sea, pasaras el resto de tu vida tras las rejas sin derecho de perdón alguno – ante estas palabras Crimson desvió la mirada de inmediato en su dirección.

-Eso es todo?- Celestia le devolvió la mirada de inmediato, claramente estaba por responderle cuando el muchacho se incorporó de inmediato – si eres inteligente lo sentenciaras a muerte – la princesa levantó la cabeza con clara muestra de molestia ante la rápida negativa contra su decisión, pero Crimson continuo – déjalo vivo…y te aseguro que tarde o temprano escapara…y todo volverá a comenzar – la mirada del muchacho se fijó en la suya y Celestia pudo sentir la intensidad en su mirada, a pesar de todo no veía malicia ni odio, cosas que sabía el muchacho sentía por el lagarto.

-Lo tomare en cuenta –respondió rápidamente con un claro tono de firmeza, aun así Celestia se sentía un tanto indignada por sus palabras, más aun frente al lagarto quien mostraba los dientes en una mueca divertida – hasta entonces mi decisión es final –sin decir más dio media vuelta saliendo por el pasillo con calma, Crimson no dijo nada sin embargo un leve resoplido demostró que no estaba de acuerdo.

-Bueno…eso salió mejor de lo que esperaba…así que…me bienes a visitar todos los días?- Crimson de inmediato giró la cabeza mostrando los dientes dejando salir un chorro de llamas que alcanzaron la base de la celda poniendo los barrotes al rojo vivo, el vapor y humo se hicieron notar aumentando la temperatura de inmediato – que carácter…y yo que pensaba que aún me tenías un poco de estima – sin decir más el muchacho salió de la celda.

Celestia sacudió la cabeza levemente, sabía que no sería fácil pero no esperaba que el lagarto estuviera tan corrupto al punto de responder de esa manera, a los pocos segundos una yegua de blanco pelaje y melena corta con flecos de tono dorado se detuvo frente a ella, una dorada armadura con el símbolo del sol relucía en su pecho acompañado de un casco adornado ricamente – Ivory Strike…quiero que Grug este las veinticuatro horas del día custodiado…no deseo tomar riesgos de ningún tipo hasta que sea llevado a la prisión de máxima seguridad – la yegua asintió de inmediato saludando marcialmente ante la orden – a la orden princesa Celestia, veré que siempre tenga – antes de terminar la frase el ruido de los guardias se hizo aparente, la princesa y la capitana de la guardia solar giraron la mirada observando a dos guardias salir rápidamente con baldes levitando frente a ellos, había un poco de humo saliendo del pasillo de las celdas – pero qué? – dijo por lo bajo la yegua cuando por el pasillo apareció Crimson, de inmediato Celestia le lanzó una mirada reprobatoria temiendo que hubiera hecho algo demasiado radical, ante esto el muchacho la miró de vuelta mostrando los dientes con claro hartazgo.

-Relájate Celestia…sigue vivo – Ivory por su parte no pudo evitar observarlo con curiosidad, había escuchado historias del híbrido pero hasta el momento no había tenido la oportunidad de conocerlo, al instante Crimson pudo sentir su mirada y se detuvo por un segundo – Ebony? – dijo casi para sí mismo cuando la yegua de inmediato respondió.

-Ella es mi hermana gemela…mi nombre Es Ivory Strike, creo que aún no nos presentamos – Crimson de inmediato asintió levemente.

-Ya veo, lo supuse…son idénticas y huelen prácticamente igual – Ivory no pudo evitar sonrojarse muy levemente, no estaba segura de haber sido olida antes, mucho menos por el muchacho y eso la hizo sentirse un tanto incomoda.

-pero…como…cuándo? – De inmediato el muchacho pasó frente a ella mirando al frente – tengo buen olfato – sin decir más continuo su camino perdiéndose en el pasillo.

Celestia sin embargo le siguió con la mirada, un pensando en lo que había pasado en la celda, su respuesta y la forma en la que había actuado, no podía evitar pensar que sus pensamientos eran muy extremos, aun así dadas las circunstancias y particular caso del lagarto no podía evitar pensar si tenía razón.

Muy a su pesar, Crimson tuvo que pasar varios días más en Canterlot respondiendo preguntas referentes al incidente de los mercenarios, su paciencia estaba llegando a su límite cuando tras un suave golpe en el cuarto donde estaba siendo interrogado puso un alto temporal a la situación, al instante el caballero abrió la puerta dejando ver a Cadance quien con una sonrisa hizo que el guardia se retirara por un rato – es bueno verte nuevamente Crimson, como siguen tus heridas? – el muchacho giró la cabeza levemente en su lugar con claros signos de fastidio.

-viviré…-respondió secamente, la alicornio suspiro levemente y de inmediato comenzó a revisarlo. La mayoría de sus heridas ya habían sanado con la excepción de su pecho, el cual aún mostraba signos de necesitar algo más de cuidados – es una herida muy profunda…tengo que admitir que eso sorprendente que sobrevivieras a esto…cualquier otro pony no lo habría logrado – Crimson solo desvió la mirada levemente recordando el momento en el que Nightmare Moon lo había empalado, no era un recuerdo grato.

-Supongo…uno de los beneficios de ser mitad dragón…soy difícil de matar- Cadance le cambió el vendaje y aplicó un ungüento antes de guardar los suministros en su botiquín – listo, solo necesitas tener un poco de cuidado, comer bien…y no tener más peleas a muerte por un tiempo y sanaras rápidamente – Crimson giró los ojos como un niño pequeño al que se le está reprendiendo, Cadance por su parte no pudo evitar soltar una risita divertida- a pesar de todo…creo que hiciste lo correcto, salvaste a muchos ponis de un destino terrible, fue algo muy noble de tu parte…todos ellos dejaron muy en claro que te deben la vida…y te dan las gracias – Crimson no respondió, sin embargo Cadance le obligo a mirarla haciendo que girara el rostro hacia ella – puede que…seas mal hablado…muy mal hablado de hecho, tengas poca paciencia y un "muy" mal carácter…pero eso no quita el hecho que eres noble…-sin decir más la alicornio se retiró del cuarto dejándolo solo, por desgracia el caballero entró de inmediato haciéndolo gruñir entre dientes.

El tren arribó en la estación con un sonoro rechinido de los frenos, los ponis entraban y salían calmadamente cuando la figura rojiza salió de las puertas con paso tranquilo, al instante una pequeña figura se abalanzo contra su cuello – Crimson!- gritó Sweetie Belle, abrazándolo fuertemente, el muchacho estaba genuinamente sorprendido pero esbozo una muy leve sonrisa sujetándola con el filo del ala para que no callera, a los pocos segundos otro pequeño cuerpo se abalanzo volando por los aires esta vez chocando contra su pecho – Señor Crimson – dijo una pequeña voz, Dinky le abrazaba de igual manera.

-No esperaba esto – Rarity, Derpy y varios ponis más le miraron con amplias sonrisas, algunos silbando y golpeando el sueño efusivamente.

-Y que es lo que esperabas Crimson! –respondió de inmediato la bella yegua blanca – eres un héroe…eres…mi héroe –sin esperar más Rarity le dio una gran abrazo – gracias…de verdad, gracias por recuperarla – una leve lagrima escapó de sus brillantes ojos – no puedo decirte cuan agradecida estoy de que trajeras a Sweetie de vuelta – así también y de forma casi inmediata una yegua rubia se detuvo frente a él, tomando a Dinky abrasándola fuertemente.

-Yo también…te lo agradezco muchísimo…estaba tan preocupada por Dinky que no sabía que hacer – Derpy parecía un poco abochornada sin embargo su felicidad era evidente. Crimson respiró profundamente y sacudió la cabeza, aun así la diminuta sonrisa de su rostro no desaparecía – te prometo que tu correo jamás llegara tarde! Es lo menos que puedo hacer –Crimson sacudió la cabeza pero Derpy parecía no echarse atrás – Palabra de honor de yegua de correos! – Derpy de inmediato hizo un saludo haciendo que los presentes soltaran una carcajada divertida.

-No necesitan agradecer nada…- sin más el grupo comenzó a avanzar, los ponis aun vitoreaban al muchacho quien claramente no sabía cómo responder, aun así dentro de si se sentía feliz, estaba de vuelta en casa.

Los días pasaron rápidamente tras el incidente, su negocio de herrería continuo como siempre aunque ahora tenía más trabajo, muchos ponis venían buscando que el ahora conocido héroe de Ponyville fabricara algo para ellos, a pesar de que no le molestaba el trabajo extra la continua presencia y preguntas eran todo un reto para su diminuta capacidad social, siempre teniendo que ser salvado por Sweetie quien podía ya notar de inmediato cuando estaba al borde de rugir hastiado. Crimson por su parte retomo sus días poco a poco, aun así se preguntaba a momentos que pasaría con Grug y la sentencia de Celestia, era una desagradable sensación que le picaba en el fondo de la mente. Un leve sonido de campana lo saco de sus pensamientos y de inmediato notó la figura esbelta y elegante de Rarity quien le saludo cordialmente.

-Crimson, Sweetie belle, como va todo hoy? –la pequeña dio un brinco del banco que usaba para atender el mostrador y saludo a su hermana con un fuerte abrazo.

-Aun no a rostizado a nadie –dijo divertida la pequeña, Rarity no pudo evitar soltar una risita, sabía que todos estos clientes estaban volviendo loco al muchacho, no por el trabajo sino por las incesantes preguntas y atención que le daban.

-eso es bueno- Crimson dejó los nuevos cubiertos que había terminado en la repisa acercándose a la yegua quien de igual manera que su hermana le dio un abrazo – todo parece genial el día de hoy, y tu tienda se ve maravillosa – desde la última visita el flujo de clientes había aumentado tremendamente, Crimson en poco tiempo había aumentado el espacio permitiéndole poner a la venta más objetos, así mismo y gracias a varias donaciones exteriores su forja había sido mejorada cuantiosamente, la parte alta también había sido mejorada un tanto a la fuerza, Rarity había insistido que una simple cama y bañera no eran suficientes casi obligando al muchacho a usar parte de sus ahorros en más comodidades, la gran mayoría diseñadas específicamente contra fuego por claras razones – Hoy tengo tiempo libre y tengo la sensación de que tú necesitas un respiro – al decir esto Rarity, le dio un muy leve y juguetón golpecito en la nariz, Crimson aparto su pata gentilmente.

-Es eso…o un asesinato – Rarity rió levemente asintiendo.

-Entonces está decidido, vallamos a comer algo fuera – Sweetie y Crimson asintieron, el día había sido mucho muy productivo y definitivamente podían cerrar temprano, así pues tras acomodar los últimos objetos el pequeño grupo cerró la herrería y se dispusieron a salir.

En el área de restaurantes el grupo disfrutaba de una merecida comida, Rarity comía un sándwich ligero mientras que Sweetie devoraba una gran porción de avena dulce, la yegua por supuesto en todo momento pidiendo a los dos presentes que fueran más educados, palabras que solo afectaban a la jovencita quien giraba los ojos levemente, Crimson por otro lado no tenía reparo en arrancar grandes trozos del gigantesco salmón que comía relamiéndose las labios con cada bocado.

– Crimson querido…sé que adoras el salmón pero…no podrías hacerlo más…tranquilamente?...estoy segura que está bien muerto y no saldrá saltando a ningún lugar – La manera en la que comía el pelirrojo era digna de observar, toda una muestra de si instinto salvaje y falta de modales. El muchacho arranco un pedazo y tras relamerse una última vez le dirigió una mirada tranquila.

-No prometo nada-acto seguido regreso a su comida la cual al menos ahora era devorada a un paso un poco más tranquilo, Rarity suspiró pero suponía que por el momento era lo mejor que podía esperar.

-Ohh casi lo olvido – dijo de inmediato dirigiendo la mirada hacia Crimson – Crimson querido, tengo un gran favor que pedirte…veras, la semana próxima en la escuela Sweetie debe llevar a un familiar a un día de habla sobre tu trabajo, por desgracia tengo una cita muy importante con una de mis mejores clientas y simplemente no puedo asistir, intente convencerla de cambiar la fecha pero no está dispuesta, demanda mi completa atención por un par de días…crees que podrías ir en mi lugar? – Crimson le devolvió la mirada de inmediato, no había molestia en su rostro pero si claramente algo de sorpresa.

-No tengo mucho problema pero…acabas de decir que es un asunto familiar – Rarity parpadeo un momento antes de sonrojarse muy levemente.

-Crimson, sé que no somos "familia" directamente pero…-al decir esto desvió la mirada hacia Sweetie quien de inmediato giró en su dirección – para ella…para mi…eres como un hermano…as cuidado a Sweetie de una manera que…bueno, simplemente se siente natural…como debería de ser…y yo personalmente…pienso en ti como si lo fueras, después de todo lo que as echo, todo lo que ha pasado…siento que es lo correcto, eres como de la familia * Crimson no respondió de inmediato, parecía sorprendido ante la calidez de la mirada de ambas – y estoy segura que Sweetie piensa lo mismo – de inmediato la pequeña yegua le miró con grandes ojos brillantes.

- Te…gustaría?-preguntó de inmediato Sweetie, Crimson no estaba seguro que decir, jamás había pensado que alguien querría que formara parte de su familia.

-Están…seguras?-dijo secamente, casi sin creer sus palabras.

-Pero por supuesto que si- la voz de Rarity era jovial y cariñosa, equiparada solo por la mirada de ambas yeguas que esperaban una respuesta.

-No estoy seguro si están totalmente locas…o solo es una broma muy extraña – tanto Rarity como Sweetie no pudieron evitar soltar una risita divertida.

-Quizás un poco de lo primero, pero no es ninguna broma – Crimson suspiró levemente.

- Después no se arrepientan – Sweetie le abrazo con todas sus fuerzas y Rarity le devolvió la sonrisa más acogedoramente cálida que jamás le había dado – bienvenido a la familia hermanito – Crimson levanto una ceja levemente a lo cual la yegua le respondió con una mirada divertidamente altiva – no necesitas saber por cuanto querido, pero si…soy mayor que tú, así que yo estoy a cargo – la yegua posó elegantemente con una pata al pequeño, Crimson simplemente rió entre dientes.

-Hermano mayor!- dijo de inmediato Sweetie, Crimson por su parte suspiro levemente frotando la cabeza de la pequeña yegua con el ala.

-Supongo que si…hermanita- el grupo no dijo más, aun así Crimson no pudo evitar sentir una cálida sensación en el pecho, agradable y gentil que lo hacía simple y sencillamente sentirse en paz.

-Está bien…iré a…esta cosa sea lo que sea…que tengo que hacer? – Rarity sonrió y comenzó a explicarle en qué consistía.