Nada de esto me pertenece, ni los personajes que son de S.M., ni la historia que le corresponde a dicha creadora
ENOJADOS.
Me fui
corriendo hacia mi habitación y la cerré con un portazo que lo
habrán escuchado hasta los vecinos que ni siquiera teníamos. Estaba
indignadísima con mi vida y con mi familia, y ellos lo sabían
porque no me vinieron a buscar hasta la mañana siguiente, que de
hecho, vino Carlisle (algo muy anormal, que nunca había sucedido
antiguamente, era el único que nunca me había venido a despertar,
todavía). Pensé que venía a proveerme un discurso de lo sucedido
ayer, pero fue todo lo contrario.
– Renesmee – me dijo
mientras me destapó y me abría las cortinas. Un sol abrumador entró
por allí, y la piel de mi abuelito se ilumino profundamente. Amaba
verlos así y hubiese deseado que me pasase lo mismo –
levántate.
En ese instante me volví a arropar y no respondí,
haciendo de cuenta que estaba enojadísima, lo cual lo estaba.
–
Renesmee. Tenes que ir al colegio. Levántate y vístete. Te doy
quince minutos. Si no bajas en ese tiempo, me enojaré y verás las
consecuencias. – me decretó duramente y luego se retiró.
Cuando
me dijo esto me quede perpleja, pero no respondí. Era muy chocante,
primero, el hecho que justamente Carlisle me viniera a despertar, y
segundo que me tratase de ese modo. Estaba enmarañada y no
vislumbraba. Pero por las dudas le hice caso, aunque estuviese
realmente agriada.
Abajo en el comedor se encontraba tan solo
Nahuel, comiendo. No había nadie alrededor como todas las mañanas,
acompañándonos en el desayuno. Tampoco estaba mi pote de cereal o
mis tostadas ni mi chocolateada. Nada. Solo la comida de Nahuel.
-
Hola Nahuel.
- Hola Nessie.
- ¿Y los demás?
- No se
-
¿Se fueron?
- No se.
- ¿Cómo que no sabes?
- No lo se.
Cuando bajé, no había nadie.
- Pero lo Vi a Carlisle. Me vino a
despertar ÉL.
- Lo se.
- Entonces… ¿c-…?
- ¿Eh?
-
Nada, nada. Oye,¿ y mi desayuno?
- No está.
- Sé que no
está, Nahuel. ¿qué es lo que te sucede?
- Nada, Ness.
-
Bueno no parece.
- Debes ir a hacértelo vos misma tu desayuno.
-
¿Yo?
- Sí.
- Pero…
No respondió.
- Perfecto. –
dije irónicamente.
No lo podía creer. ¿Prepararme yo misma mi
propio desayuno? ¿Desde cuando? ¿Cómo? ¿Por qué? No lo
comprendía. Nunca en la vida me había hecho algo yo de comer, ni
siquiera un diminuto sándwich. Era insólito, y eso me irritó
demasiado. ¿Cómo se atrevían a hacerme esto? ¿Qué había hecho
mal yo? ¿Acaso no era yo la que debería estar agraviada?
Fui a
la cocina para preparar algo de desayunar y tampoco había nadie. Ni
siquiera Carlisle al cual ya lo había visto anteriormente. Decidí
hacerme lo más neto que vi. Unos cereales que me costaron hallarlos
y la leche, la cual venía en dos recipientes. No sabía cual era la
correcta, por lo tanto agarré un vaso y las probé. La que tenía un
envase blanco y rojo era desagradable; la que tenía el envase verde
y blanco era más gustosa que la anterior pero tampoco me gustó
demasiado, por lo tanto las dejé a las dos y agarré solo los
cereales; no sabía cómo hacían la leche para que esté sabrosa,
estaba confundida e indignadísima, eso me estresaba.
- ¿Nahuel,
sabes cómo hacer la leche para que esté rica? Porque están las dos
feas… y ahora tengo que comer el cereal solo…
- ¿Qué? ¿no
sabes hacerte la leche?
- No. no sé que ingrediente le ponen para
que sepa bien.
- ¡AZUCAR, Nessie!
- ¿Azúcar?
- Sí.
¿sabes lo que es, no?
- Si... Pero nunca se me ocurrió. ¿me
ayudas?
- Hay, Nessie, nessie. Quédate aquí que ahora te lo
preparo.
- Gracias
En un instante se fue y volvió rapidísimo
con mi cereal con leche.
- Toma
- ¡Muchas gracias!
Empecé
a desayunar cuando vi bajar a Alice y a Jasper. Me miraron sin mueca
alguna y se fueron al living, sin decirme ninguna palabra. Era
completamente extraño, y más si venía de Alice, que siempre estaba
sonriente.
- ¿Les sucede algo? – le pregunté a Nahuel
-
Deben estar enojados.
- ¿Enojados?
- Bueno, enojados no.
Desilusionados, apenados, decepcionados.
- ¿Qué? ¿Por qué?
¿Qué les he hecho yo?
- Bueno Nessie… tu sabes lo que ocurrió
ayer mejor que yo, me parece.
- ¿Por lo de ayer? ¡Yo debería
estar enfadada con ellos! Y te digo que lo estoy, y mucho más por
ESTO.
- Nessie, ellos también tienen sus razones…
- ¿Cuáles?
¿Qué me escapé a lo de las Twins por el solo hecho de que las
quería visitar porque Celeste se encontraba mal?
- Los dos
sabemos perfectamente que esa no era la razón del cual tú querías
ir a ver a las Twins, Nessie. Y ellos también saben cual era la
verdadera razón.
- ¿Cc-c-omo te atreves a decirme eso, NAHUEL?
-
Igual esa no es la razón por la que están decepcionados, Nessie.
-
¿Entonces cuál es?
- Lo que le has dicho al final de la
conversación. Que los odiabas y que eran lo peor que te había
pasado en la vida. ¿Te pareció que se lo iban a tomar bien a eso?
-
Oh. Tienes razón… pero…
- No tenes nada que te ayude a
justificarlo, Ness. Fuiste muy dura, y les rompiste el corazón.
No
le respondí. Sabía que había estado mal.
- Renesmee – me dijo
una voz que la reconocí al instante que apareció por la puerta que
daba al living – vamos – me ordenó mi padre.
Aunque no había
terminado mi cereal, no le quise contradecir, el ambiente ya estaba
demasiado frío como para ponerle más conflictos en él.
Lo que
me sorprendió de Edward, fue que me llamo RENESMEE. Muy pocas veces
desde que tengo sentido de la memoria me llamó con ese nombre de esa
manera; o me lo decía con amor, o con enojo, pero esta vez fue con
algo muy diferente, el cual no lo podía explicar.
Me dirigí al
auto. Allí estaba solo mi padre, ya que ellos no iban a ir al
colegio, hoy. Pero por no se cual motivo, no me llevó Nahuel. Quizá
tenían sospecha que después me iría con él, pero no me importé
demasiado en el momento. Lo único que hice fue obedecerlos.
Me
subí al vehículo. Nahuel hizo lo mismo.
El viaje fui taciturno y
abrumador. Mi padre no demostró ninguna clase de intranquilidad
hacia mi. No me inquietó. Ya me lo esperaba.
Aca los nombres del STAFF de cielo nocturno ^_^
STAFF:
Marta Cinck de Cullen
Creadora, Escritora & STAFF
Luli Cullen
Escritora & STAFF
Astrid Caraballo
Escritora & STAFF
