Glee ni sus personajes me pertenecen. Yo solo juego con ellos :P

Capitulo 36. 'Fabray, dulce, Fabray'

El siguiente mes paso más rápido de lo que le hubiese gustado a Quinn. Poco le importaba quedar como absurda o patética pero lo cierto era que no quería que la fecha de cumpleaños de Alyson se acercase porque eso significa un nuevo año para su sobrina. El numero dieciséis que marcaba que su pequeña rubia, su bebita, su pequeño demonio personal estaba convirtiéndose de a poco en toda una mujer.

Se encontraba en su lugar de trabajo junto con Ashley como todos los días pero ese día era diferente al resto y la razón era la decisión que había tomado a respecto a su relación con Rachel.

La morena se encontraba en el teatro ajena a la decisión que había tomado su novia, ajena a los nervios que ya se apoderaban de la rubia y por sobre todo ajena al hecho de como su futuro podría llegar a cambiar de un momento a otro.

Quinn estaba intentando concentrarse en su trabajo pero no podía, pensaba en Rachel y en cuál sería su reacción cuando hablara con ella. Quizás tenía algún poder telepático o algo por el estilo porque a los pocos segundos sonó su teléfono móvil con el nombre de la morena. Se trataba de un mensaje de texto con una imagen adjunta donde se podía ver a Rachel con su vestuario de Bella. Aquello la hizo reír y fue lo que en parte elimino un poco sus nervios.

Nervios que durante el último mes tuvo muy a flor de piel respecto a su relación con Berry. No tuvo tiempo de pensar sobre aquello por que de nuevo volvió a sonar su móvil con una nueva imagen. Esta vez se trataba de su novia abrazada a un sonriente Brody con su vestuario de Gastón.

Durante ese mes su pensamiento no había cambiado, seguía pensando que el hecho de que Rachel sacara a relucir la relación de ambas perjudicaría la carrera de la morena. Aun así las palabras de su novia asegurándole de que si limitaba la relación la perdería logro atemorizarla. Quería creer que Rachel no hablaba en serio cuando le dijo que aunque le doliese no estaría en su futuro pero por lo otro lado la determinación en los ojos de su chica le indico que algo de verdad había detrás de todo eso.

Por lo tanto las salidas juntas siguieron con normalidad, los paseos con Beth, las visitas al hospital a ver a Shelby, cenas románticas y paseos nocturnos, caminatas de la mano todo seguía igual. Quinn quería aferrarse a esos momentos, a esos recuerdos antes de que la prensa comenzara a perseguir a su chica. Quizás estaba siendo extremista pero algo en su interior le decía que cuando eso pasase su relación ya no sería la misma.

Los horarios de ensayos de Rachel aumentaron y eso de cierta forma la alivio un poco, al menos para pensar bien las cosas, para pensar en su próximo paso, para asegurarse de que lo que iba a hacer era lo correcto.

-Ey, Quinn- la llamo Ashley sacándola de sus pensamientos. -Ya debo irme. Quede en ir almorzar con Eleo y más tarde iremos de compras por que quiere comprarse algo para esta noche. Esta completamente histérica, como si ella fuera la que cumple años.

-Ni me lo digas. Rachel esta igual pero creo que es porque ella y Kurt fueron los organizadores y quieren que todo salga perfecto- indico Quinn con una sonrisa orgullosa.

-Si esta fiesta sale bien, que estoy segura que si será, juro que dejo que tu chica y Hummel se encarguen de mi boda- prometió Ashley haciendo reír a Quinn. -No te rías, lo digo en serio. Como sea, debo irme, rubia. Te veo más tarde.

-Claro. Cuida de mi chica- ordeno Quinn con una sonrisa de lado mientras la pelirroja rodaba los ojos dirigiendo hacia la salida.

-Tu chica es una morena de piernas largas y la mía es una hermosa morocha de ojos azules que me tiene loca- replico Ashley con una sonrisa traviesa.

Después de eso Ashley se fue dejando a la rubia sola en su oficina con su sonrisa enamorada de solo recordar a Rachel. Hacía cinco meses y medio que estaba con la morena, dos semanas más y cumplirían seis meses juntas. Casi seis meses que estaban siendo los mejores de su vida, casi seis meses con Rachel y cinco meses con Beth. Las dos mujeres de su vida, junto con su madre.

No podía siquiera imaginar un futuro en donde su hija, la morena y su madre no estuvieran. Desde la muerte de su padre se había prometido así misma cuidar de Judy, obviamente Frannie ocupaba un parte importante en su vida pero sabía que a pesar de estar divorciada de Zach, él siempre la cuidaría. Por eso de cierta manera no se preocupaba mucho por cuidar de su hermana aunque la mayoría el tiempo lo hacía. Su madre en cambio no había vuelto a formar pareja y se encontraba sola en Lima, aunque la mayor de las Fabray's decía que se encontraba bien y que no necesitaba a nadie a su lado para sentirse plena.

Su teléfono volvió a sonar esta vez marcando el anuncio de una llamada entrante. "Mi Frodo", rezaba la pantalla y automáticamente otra sonrisa enamorada apareció en su rostro. Dejo lo que estaba haciendo y se acomodo en su asiento antes de contestar.

-Hola, amor- saludo la rubia tomando con su mano libre la fotografía que descansaba sobre el escritorio. Había muchas, había una de su padre, otra de su madre y su hermana, una de ella y sus amigos todos juntos y también otra de los Gallagher al completo, pero la que tenía en sus manos era definitivamente su favorita. -¿Está todo bien?

-Por supuesto, no es necesario que haya algo mal para que llame a mi novia- respondió Rachel haciendo reír en silencio a Quinn. -Ah, lo olvide... Hola, mi vida, ¿Está todo bien por allí?

-Sí, todo bien. Ashley se acaba de ir por que iba almorzar con Eleo y luego iba a comprarse algo para esta noche- comento Quinn dejando la imagen a un lado para esta vez tomar un lápiz y papel donde garabateo cosas sin sentido. -¿Te dieron un descanso?

-Si, veinte minutos por que el señor Harper tuvo una reunión a último momento y se tuvo que ir, por lo que ahora estamos a esperando a George que se hará cargo de los ensayos- respondió la morena soltando una carcajada de golpe que hizo que Quinn soltara un grito agudo. -Lo siento, amor. Brody quiso saltar sobre Jenn y se cayó. Por cierto, ¿Te gustaron las fotos?

-Por supuesto, estás hermosa de Bella. Bueno, no solo de Bella, siempre estas hermosa- afirmo Quinn mordiéndose el labio y pudo jurar que su novia hizo mismo cuando escucho un suspiro del otro lado. -¿Piensas ir de esa manera esta noche?

-Por supuesto. Por ultimar los detalles de la fiesta no tuve tiempo de ir a la tienda de disfraces a buscar el mío. Por cierto, ¿Puedes creer que el chico que me atendió no sabía quién era Barbra Streisand? Nos pusimos a hablar y me dijo que no sabía, ¡No sabía!- se indigno Rachel y Quinn presiono los labios para no reírse. -Te juro que lo hubiese golpeado sino hubiese sido por Santana que se me adelanto.

-¿Santana golpeo al pobre empleado?- pregunto Quinn riéndose. -¿Qué fue lo que paso? ¿Qué le hizo?

-Britt no tuvo mejor idea que probarse todos los disfraces del lugar y ya sabes cómo es San con ella, la complace en todo- afirmo Rachel y Quinn asintió en silencio como si su novia pudiera ver esa acción. -Bueno, hasta ahí todo bien pero todo cambio cuando se pusieron a montar un espectáculo al más puro estilo Cameron Díaz y Christina Applegate en "The Sweetest Thing". Entonces el chico de la tienda le dijo que no podían usar las cosas si no iba a llevársela y Santana lo golpeo.

-¿Así? ¿Sin más?- cuestiono la rubia preguntándose internamente si había visto esa película.

-Si, así sin más. Le dijo que si la novia de Santana Lopez quería montar un espectáculo, la novia de Santana Lopez lo haría. Bueno, se lo dijo con sus palabras pero ese fue básicamente el mensaje- indico Rachel haciendo reír a su chica. -Al final nos fuimos con las manos vacías y el chico se quedo con un ojo morado.

-Santana no cambia más- sentencio Quinn garabateando el nombre de la morena inconscientemente en el papel. -Dime que conseguiste el disfraz de Beth sino nos matara.

-Sí, eso ya está. Es más, lo tengo guardado en casa- aseguro la morena. -También tengo el tuyo. Aunque... ¿Alicia de Burton, Quinn?

-Por supuesto, aunque Mía Wasikowska tiene ojos marrones creo y yo verdes- respondió la rubia restándole importancia. -Ahora hablando de Alicia, Alicia y no de la actriz que la interpreta, las dos somos rubias, tenemos carácter, somos bastante guerreras, aunque admito que el Jabberwocky me gusta por lo que no lo mataría... Estaría bueno tener de mascota a un Jabberwocky, ¿No, amor? Que pelee con Crusoe o con Aslan.

-Estaría bueno... si existiera, Quinn- remarco Rachel haciendo fruncir el ceño a su novia. -Lo siento, amor, pero el Jabberwocky no existe.

-Ya lo sé, solo era un pensamiento- respondió la rubia encogiéndose de hombros. -Como sea, el disfraz tiene que ser el vestido celeste. Es ese el que conseguiste, ¿Cierto?

-Sí, amor. Tal y como y me lo pediste- afirmo Rachel quedándose en silencio unos segundos hasta que volvió a hablar. -Amor, debo cortar George llego y quiere que retomemos la escena. No te olvides que Frannie pasa a buscar a Beth por el colegio para irse a almorzar todos juntos. Aun así llámala para asegurarte, ¿Ok?

-Si, ya hable con ella y me lo confirmo- indico Quinn informando a su chica. -Por lo que pasare a buscarte cuando termines los ensayos. Necesito hablar algo contigo, Rachel- Tras eso dicho los nervios y la tensión volvió a su cuerpo.

-Tiene que ser bastante importante para que me llames 'Rachel' y no 'amor' como lo haces siempre- remarco la morena con seriedad. -¡Oh, por dios! ¿Vas... vas a terminar conmigo, Quinn? ¿Por eso quieres pasar a buscarme? ¿Es por las promociones de la obra? ¿Otra vez con el tema de mi futuro? ¿Que parte de...

-Ya, respira, amor. Tranquiliza tu lado dramático- interrumpió Quinn con un nudo en su estomago por que creyó escuchar la voz de Rachel un poco temblorosa. -¿Y puedes tranquilizarte tú también? No, no voy a terminar contigo. Siempre te paso a buscar después de tus ensayos. No tiene nada que ver con las promociones de la obra, es tu trabajo y lo respeto. Me preocupo por tu futuro pero también por el nuestro. Ya entendí... "Sin importar cómo pero juntas", ¿Lo recuerdas?

-Sí, lo recuerdo como también recuerdo que "'Por siempre' es solo el comienzo"- replico Rachel con los dientes apretados. -Dijiste que me apoyarías, que estarías a mi lado y ahora, ¿Quieres terminar conmigo?

-No quiero terminar contigo, Rachel- negó Quinn respirando profundo para no exasperarse. -No voy terminar contigo, pequeña. ¿Puedes dejar de decir eso? Lo que te quise decir es que estamos juntas en esto. Que yo te tengo y tú me tienes, que solo eso debe importarnos. Y ya sé que 'por siempre' es solo el comienzo y nuestro comienzo empieza ahora, cuando pase a buscarte por el teatro, hablemos y luego te muestre algo que quiero que veas.

-¿Qué es? ¿El acta de divorcio? ¿La tenencia de los chicos?- pregunto Rachel, al parecer, sin prestar atención a las palabras de su novia. -Los fines de semanas serán míos y el resto de los días...

-Espera, detente- interrumpió Quinn riéndose por el dramatismo de la morena. -Tonto y adorable dramatismo Berry. Primero, no podemos firmar el acta de divorcio por qué no estamos casadas. Segundo, hasta que contemos los 'hijos' que tenemos pasaran varios años, yo ya perdí la cuenta. Y tercero, tus fines de semanas serán para ocuparlos solamente conmigo, ¿Qué parte de 'eres el amor de mi vida' no has entendido, amor?

-Lo siento, me asuste. Últimamente estas rara y... ¡Estoy hablando con mi novia! ¡Ya voy!- grito la morena dejando sorda a su chica que formo una mueca de dolor. -Lo siento, debo irme pero... No terminaras conmigo, ¿Cierto?

-Por supuesto que no, mi Frodo. Juro que no es eso- afirmo Quinn escuchando un suspiro de alivio por parte de su novia. -Ahora ve, debes ensayar. Te veo en una hora, ¿Está bien?

-Está bien- susurro Rachel y la rubia pudo percibir un dejo de timidez. -Quinn... Te amo.

-También te amo, enana. Te amo muchísimo- indico Quinn con convicción antes de terminar la llamada.

Cuando estuvo segura de que nadie más podía escucharla soltó un suspiro que tenia ahogado en su interior, eliminado así también el nudo en su interior. Era cierto que durante ese mes estuvo bastante rara pero tenía una solida razón para comportarse de esa manera.

Abrió el primer cajón de su escritorio encontrándose con la razón que la tenía tan rara ese mes. Volvió su vista hacia la fotografía que minutos antes tenía en sus manos y otra sonrisa volvió aparecer en sus labios mientras tomaba ambas cosas sintiendo completamente poderosa, orgullosa y feliz.


No lograba concentrarse, no después de haber hablado con Quinn. Aun así había hecho su mejor esfuerzo por recordar sus líneas y seguir el ritmo de Paul. En su interior agradeció cuando el ensayo llego a su fin, aunque su alegría duro poco cuando recordó su cita con Fabray. Una parte de ella se moría por verla pero por otro lado no quería que ese momento llegase por miedo a lo que Quinn tuviera para decirle.

Sus piernas temblaron cuando se la encontró afuera del teatro esperándola, apoyada en su automóvil, con una sonrisa capaz de enamorar a cualquier cosa viviente y no viviente también. Agradeció que sus ojos verdes estuvieran cubiertos por las gafas de sol, de lo contrario su mirada hubiese sido capaz de calmar ese estado de ansiedad y nerviosismo en el cual se encontraba y eso no era bueno. Si iba a terminar con ella no podía permitir que antes controle su estado de ánimo.

-Hola, ¿No piensas saludarme?- cuestiono Quinn con una media sonrisa tendiéndole su mano a su chica que bajo la mirada. -Ven aquí.

Rachel se acerco y cuando estaba a punto de unir sus labios a los de su chica corrió la cara haciendo que el beso de Quinn fuese a parar a su mejilla. Cuando la miro a los ojos se dio cuenta de había sido un error y la mirada triste que le regalo la rubia era la prueba de eso.

-Lo siento. Podrían vernos- susurro Quinn tensando la mandíbula esperando que Rachel se alejase de ella pero la morena miro confundida. -Me alegra saber que empiezas a tomar conciencia de que pueden vernos. Lo siento, no debería haber intentado besarte en plena calle saliendo del teatro...

-¿Qué? ¿De qué hablas, Quinn?- pregunto Rachel mirándola con el ceño fruncido. -Si me corrí a último momento no fue por que tuviera miedo. Ya sabes que si voy a estar en ese mundo quiero que me conozcan tal cual soy.

-Entonces, ¿Por que... Porque me corriste la cara, Rachel?- pregunto Quinn con ansiedad. -¿Ya no quieres besarme?

-Me muero por besarte- respondió la morena uniendo su frente a la de su novia mientras con sus dedos rozaba los labios de Fabray. -Pero si vas a terminar conmigo lo mejor es que no te bese. No quiero que mi último beso contigo sea el del 'Adiós'. Prefiero quedarme con los que nos regalamos anoche mientras hacíamos el amor.

-¿Ter... Terminar contigo? ¿De dónde sacas eso, enana?- cuestiono Quinn alejándose de Rachel para mirarla a los ojos. -¿Aun sigues con eso de que te dejare?- la morena asintió con timidez mordiéndose el labio. -No terminare contigo, amor. No soy partidaria del suicidio y... ¿Ya te dije que me encanta tu dramatismo?

-Entonces, ¿Por qué has estado rara conmigo este último tiempo?- rebatió Rachel levantando la mirada y enfrentándose a los ojos de Quinn. Aquellos que desprendían un brillo especial en ese momento.

-Ya te diré por que estuve rara este último mes, pero para eso necesito que vengas conmigo a un lugar- respondió Quinn colocando un mechón de pelo detrás de la oreja de su chica. -Necesito que me des tu punto de vista sobre algo y que me digas que te parece.

-¿De qué hablas?- pregunto Rachel mirándola con los ojos entrecerrados por la sonrisa de lado que tenia Quinn.

-Ya lo sabrás. O mejor dicho, ya lo veras- fue la respuesta de la rubia abrazando la cintura de la morena que la miro con una ceja en alto. -¿Qué? Eres mi novia, ¿Puedo tomarte de la cintura, ¿No?

-Puedes hacerme lo que quieras, lo que me parece raro es que lo hagas en un lugar público- indico Rachel al tiempo que Quinn la miraba con confusión. -Quinn, durante todo este mes has estado cuidando de que no nos vean, como si fuera que tengo a todo un séquito de fotógrafos detrás de mi. Creo que ni siquiera el señor Harper tiene tantos supuestos fotógrafos siguiéndolo...

-Solo quiero cuidarte- susurro Quinn repitiendo lo mismo durante el último mes.

-Lo sé, princesa- afirmo Rachel enternecida por el tono de voz de la rubia. -Y no sabes cuánto te lo agradezco, pero... ¿No te has puesto a pensar que quizás lo que más necesito ahora es a Quinn Fabray, mi novia y no a Quinn Fabray, mi guardaespaldas personal?- Fabray la miro con una ceja en alto. -Quinn, ¿Cuántas veces hemos discutido esto en el último mes?

-No lo sé... ¿Muchas?- replico Quinn pensando sobre eso.

-Exacto, muchas. Así como también fueron muchas las veces que siempre llegamos a la misma conclusión de que no limitaremos nuestra relación- repuso Rachel tomando el rostro de su novia con las manos. -Sé cómo es esto de la fama y Dios sabe lo mucho que anhelo vivir de esto, pero más que nada sabe lo mucho que te amo. Tanto que no me importa cuántos premios...

-... Puedas llegar a ganar. Nada de eso se compara con no tenerme en tu futuro- interrumpió Quinn mordiéndose el labio repitiendo lo mismo que siempre le decía la morena. -Ya lo sé y créeme que ya no me imagino un futuro sin ti pero, ¿Cuando entenderás que no quiero que el estar conmigo te afecte?

-El día que tú entiendas que el estar contigo no me afecta- replico Rachel encogiéndose de hombros. -Amor, todo estará bien, ¿Ok? Y si, está bien, puede que al enterarse de que estoy de novia con una mujer eso influya en mi carrera pero eso no es nada comparado con el temor de no tenerte.

La respuesta de Quinn quedo ahogada en su garganta cuando a ellas se acercaron Brody y Jennifer jugando entre ellos mientras se golpeaban uno al otro con suavidad. Aquello hizo sonreír a Quinn mientras su chica se giraba entre sus brazos apoyando su espalda en su pecho para poder mirar a sus dos amigos.

-Enciende la cámara, Weston. Sirve para algo- indico Jenn con una sonrisa que le indico a Rachel que se acercaba una broma. -¿Estoy bien? ¿Estoy presentable?

-Sí, estás bien. La cámara está encendida- respondió Brody fingiendo tener una cámara filmadora invisible en su mano. -A la cuenta de tres, ¿Ok? Uno, dos, tres... ¡Aire!

-Estamos aquí con la señorita Rachel Berry, la nueva sensación del teatro- decía Jennifer simulando ser una reportera y con un micrófono invisible en su mano. -La nueva adquisición del gran director James Harper, la actriz revelación que será la protagonista de La Bella y la Bestia, el musical.

Rachel se giro apenas para intercambiar una mirada con Quinn que sonreía completamente divertida por aquello. Acaricio con sus pulgares las manos de la rubia que rodeaban su cuerpo sintiendo como esta se aferraba más a ella.

-Hola, señorita Berry. La molestamos unos segundos. Somos del programa... Eh, Weston, ¿Como se llama el programa?- pregunto la pelirroja mientras Brody se encogía de hombros y Quinn mordía el hombro de la morena ocultando una carcajada.

-No lo sé... ¿'El rincón de Jenn Carter'?- sugirió el chico sonriendo.

-Bien pensado, chico listo- felicito Jennifer sacándole la lengua al Weston que hizo lo mismo. La pelirroja se volvió hacia Rachel y siguió con la broma. -Como decía, señorita Berry. Somos del programa 'El rincón de Jenn Carter' y nos gustaría hacerle algunas preguntas.

-Por supuesto- respondió Rachel siguiendo la broma de su amiga.

-Bueno, sabemos que usted es súper talentosa y todo eso pero lo que en realidad quiere saber el publico es... redobles, Brody- indico la pelirroja mientras el chico golpeaba parte del auto de Quinn. -¿Como es trabajar con Jennifer Carter?

-Y con Brody Weston- intervino el musculoso haciendo reír a Quinn.

-Mmm... Son chicos geniales y realmente talentosos- respondió Rachel con un dejo de travesura mientras sus amigos se miraban complacidos. -Y tienen algo que el resto no tiene, ni siquiera yo tengo eso.

-¿Qué es?- pregunto Brody ansioso mientras la morena intercambiaba una mirada con su chica. -Oh, vamos. Dinos que es eso que tenemos que nadie más tiene... ni siquiera tú, Rachel.

-El ego por las nubes, eso tienen. Yo no sé cómo hacen para no matarse por a cuál de los dos el foco debe iluminar más- bromeo Berry haciendo fruncir el ceño a sus amigos mientras escuchaba en su oído la risa de su novia que le regalo un beso en el hombro.

-Ey, eso no me gusto- replico Jenn fingiendo molestia. -Tú ríete, Berry. Ya veremos si te ríes cuando cobre venganza. Sigamos con la entrevista mejor. Weston, la cámara. ¿Qué clase de camarógrafo eres?

-Ey, ¿Me estás diciendo 'inútil'?- pregunto el chico con el ceño fruncido mientras la pelirroja hacia un movimiento con su mano restándole importancia al asunto. -Ya esta, Carter. La cámara esta lista.

-¿Cual cámara? Yo no veo ninguna- le susurro Quinn a su chica haciéndola reír.

-Bueno, señorita Berry. La vemos aquí abrazada a una joven rubia, muy hermosa cabe destacar- repuso Jennifer con una pequeña reverencia hacia a Quinn. -Por como la tiene abrazada se podría decir que son más que amigas. ¿Está en condiciones de afirmar o negar que haya una relación entre ambas como acaba de salir en los periódicos?

-Mmm... ¿Puedo?- le pregunto la morena a Quinn que sonrió mientras negaba con la cabeza. Después de eso Rachel se giro hacia Jenn y le respondió: -Quinn, no solo es mi amiga, sino que también es el amor de mi vida, mi compañera de ruta, la mujer con la quiero pasar el resto de mi vida y cuando la miro a los ojos sé que jamás seré capaz de amar a nadie más como la amo a ella.

-Aww... ¿Escuchaste eso, Bro?- cuestiono la pelirroja con ternura abrazando al chico por el cuello. -Sabía que Berry era cursi pero no sabía que tanto. Es tan dulce cuando esta con su rubia. ¿Algo que quiera decirnos, señorita Fabray?

-No soy de este ambiente pero creo que puedo responder a esa pregunta- bromeo la rubia mientras Rachel se giraba para mirarla directamente. Tembló ligeramente cuando sus ojos marrones hicieron contacto con los verdes de Quinn -Rachel es lo que siempre espere, mi mejor amiga por años y mi novia hace casi seis meses. La amo, la amo muchísimo... Más de lo que ella cree y cuando la veo con mi hija sé que será una excelente madre, la madre que quiero para mis futuros hijos- Aquello hizo que la morena se mordiera el labio y que sus ojos se cristalizaran mientras acariciaba el rostro de su novia. -Te amo, Rachel Berry, y sé que no es fácil el camino que nos espera, sobre todo porque soy yo quien no lo hace fácil debido a mis paranoias, pero aun así estoy dispuesta a recorrerlo siempre y cuando tú lo hagas conmigo, caminando a mi lado...

-Aww... se viene la propuesta de matrimonio, Bro- indico la pelirroja mientras Weston aprovechaba la cercanía y la abrazaba por la cintura. -¿Por qué no tenemos una cámara de verdad?

-Para la propuesta falta un poco más, Jenn. Tranquila- repuso Quinn sin dejar de mirar a su novia. -Quizás seis meses más o otro año juntas. Cuando Rachel menos se los espere. Ahora, en este momento se trata de otra cosa. Por eso mismo, Brody, Jenn, se las robo. Ustedes ya la tuvieron toda mañana con ustedes, creo que es mi turno ahora.

-Claro, por supuesto- afirmo Weston con una sonrisa. -Ey, Jennifer. Te invito a almorzar, ¿Qué me dices? Además necesito ayuda con mi disfraz para esta noche.

-Lleva el de Gastón, te queda perfecto- replico la pelirroja con picardía antes de dejar un beso en la mejilla de Brody que cerró los ojos al contacto. -Es mentira, tonto. Vamos. Dejemos que estas hermosas damas sigan con lo suyo y nosotros sigamos con lo nuestro.

-¿De qué se disfrazaran?- les pregunto Quinn con curiosidad antes de que los chicos se fueran.

-De príncipe y princesa, ¿Cierto, Jenn?- pregunto Brody mientras la pelirroja asentía.

-Bueno, eso en caso de que consigas el disfraz del príncipe Edward… el de Encantada- Aclaro Jennifer mirando a Quinn que frunció el ceño tratando de recordar. –Yo iré como Giselle. Ya sabes por lo pelirroja, encantadora y demás…

-Si, como sea. Debemos darnos prisa por que la tienda cerrara- indico Weston despidiéndose de Rachel y de Quinn. –Nos vemos más tarde, hermosuras. Se cuidan. Vamos, Carter. Yo hare que esta noche te quedes con el príncipe Edward.

-¿Están saliendo?- pregunto Quinn viendo con Jennifer se subía a la espalda de Brody y ambos se alejaban de ellas riéndose.

-No, pero se gustan... Aunque lo nieguen. Están jugando al histeriqueo- respondió Rachel con una sonrisa mirando a su chica. -¿Qué es eso que tengo que ver? Por cierto... Si quiero caminar a tu lado ahora y siempre, Quinn. Te amo.

-Lo sé. Solo quería comprobarlo. También te amo- indico la rubia mordiéndose el labio. -¿Sera que ahora si puedo besarte?

La respuesta de Rachel fue sencilla, una pequeña risa antes de unir sus labios a los de su chica. Un beso diferente al resto, un beso que por alguna extraña razón a Rachel le sabía a promesa, la promesa de que algo nuevo se avecinaba. Y así lo confirmo cuando veinte minutos después Quinn se estacionaba frente a una casa bastante amplia.

-Amor, ¿Qué es esto?- pregunto cuando la rubia apago el motor del auto y se bajaba primero ella para luego hacer lo mismo con Rachel a quien le abrió la puerta de copiloto y le tendió la mano para que bajase. -Quinn, respóndeme.

-Ya lo veras. Ahora ven, confía en mi- susurro la rubia antes de robarle un beso a su chica y tomar su mano guiándola hacia la vivienda.

El césped verde rodeado la entrada le daba al lugar y a Rachel la sensación de estar respirando aire puro, o al menos era más puro que el de la ciudad de Nueva York. Si bien aun seguían allí, este era un lugar menos caótico y más familiar. No había ni un solo departamento solamente casas, muchas casas y todas igual de grandes que las otras.

El interior de la casa no fue la excepción a esa sensación. Bastante espaciosa, con el vestíbulo amplio, a un lado la sala mostrando su amplitud también y al frente de ella las escaleras llevándola hacia lo que sería el piso de arriba.

-¿Crees que sea bastante espacioso?- pregunto Quinn con nerviosismo mirando con timidez a su novia. -Digo, ¿Piensas que entraríamos todos aquí? ¿Los cinco? O sea, Shelby, el futuro mini Berry-Fabray, Beth tú y yo.

-¿De qué hablas, Quinn?- pregunto la morena desconcertada mientras su novia le sonreía de lado.

-Veras, esta es la razón por la que estuve rara toda este mes- susurro Quinn entrelazando su mano a la de Rachel. -Sé que el departamento es nuestro hogar pero quiero algo que sea completamente nuestro. Algo tuyo, mío y de Beth. Es por eso que compre esta casa. Bueno, aun no la compre. No quiero hacerlo hasta que me digas si te gusta o no.

-Quinn...- murmuro Rachel emocionada.

-No, escucha- Se adelanto la rubia pensando que se venía un 'no' por respuesta. -No te preocupes por el dinero. La casa es de un viejo amigo de Zach y se lo dejo a un buen precio. No es barato pero tampoco es caro. Es algo que yo puedo pagar y si no pudiera lo pagaría igual- Aquello ultimo hizo sonreír a Rachel. -Sé que mis paranoias nos causaron algún tipo de problemas este último tiempo pero con esto quiero que sepas que quiero estar contigo, que a pesar de preocuparme por tu futuro me preocupo más por el nuestro, que él solo el hecho de saber que puedo llegar a perderte me mata. Te amo, Rachel, y es aquí donde quiero que empiece nuestra historia.

-¿Lo... lo dices en serio? Quinn, no necesitamos una nueva casa. Con el departamento es suficiente- aseguro la morena en un intento de no menospreciar las palabras de la rubia.

-Para mí ya no, preciosa. Para mí ya no es suficiente- replico Quinn sonriendo de oreja a oreja. -No quiero que Beth crezca en un departamento. Quiero que lo haga en un casa, como lo hiciste tú, como lo hice yo. No quiero estar en pleno Nueva York cuando la prensa empiece acecharte... porque sabes que lo harán- agrego cuando la morena rodó los ojos de manera divertida. -No quiero que Shelby viva en un departamento después de despertar y salir del hospital. No quiero eso y por sobre todas las cosas no quiero que la presión caiga sobre nosotras, no quiero llegar a un límite en el cual las cuatro paredes de nuestra habitación sea lo único que veamos juntas. Este es un lugar seguro y tolerante. A dos calles de aquí, hay una pareja gay y el barrio los quiere. Una cosa menos de que preocuparnos. Quiero mi futuro a tu lado, Frodo. No quiero perderte.

-Tampoco quiero eso, mi rubia- afirmo Rachel uniendo su frente a la de Quinn que sonrió. -¿Qué pasara con el colegio de Beth, con el teatro?

-Todo esta a veinte minutos de aquí. El colegio de Beth, el teatro, el hospital, la casa de nuestros amigos, el taller de Eleo y Britt, la casa de mis sobrinos. Todo sigue igual, mi amor- respondió Quinn con seguridad. -Solo necesito una respuesta, solo eso. ¿Quieres vivir conmigo aquí?

-Si te digo que quiero probar la cama y su resistencia, ¿Eso responde a tu pregunta?- rebatió la morena con una ceja en alto dándole a entender a Quinn lo que pretendía. La sonrisa de lado de su chica mientras la levantaba del suelo haciendo que la rodease con sus piernas su cintura le indico que la había entendido perfectamente. -Me encantaría recorrer tu cuerpo en lugar de hacerlo con la casa, que seguramente será perfecta.

-Obvio, después de todo la elegí yo- remarco Quinn haciendo reír a Rachel mientras ambas subían al piso de arriba. -¿Puedo decir que aquí comienza nuestro 'Por siempre'?

-Por supuesto, esto es solo el comienzo- aseguro Rachel mirando directamente a los ojos de Quinn viendo como el brillo de felicidad se hacía presente.

-Oh, casi lo olvido- indico la rubia bajando a Rachel de su cintura que la miro con el ceño fruncido. Más aun cuando la rubia se alejo de ella saliendo de la casa para regresa a los pocos minutos con varias cosas en su mano. Saco un juego de llaves y se lo entrego a la morena. -Son tus llaves.

Rachel no tuvo tiempo de decir nada porque los labios de su novia entregándole un rápido beso se lo impidieron. Vio como la rubia sacaba una fotografía enmarcada de su bolso y la colocaba en uno de los estantes de la sala, el que daba justo a la puerta. Se emoción y sonrió con ternura cuando descubrió quienes estaban en esa fotografía.

-No te preocupes, acabo de hacerle una copia por lo que mi escritorio no quedara vacío- indico Quinn mirando a Rachel y la fotografía donde se podía ver a Beth junto con la rubia y la morena riéndose, dejando inmortalizada en aquella imagen la escena de una familia feliz. La imagen que Quinn quería ver por el resto de su vida y aquella que tenía en sus manos en la mañana cuando su chica la llamo al trabajo, aquella que era su favorita.

Por último saco un papel y un marcador donde Rachel vio que escribía algo. Soltó una carcajada cuando Quinn le enseño lo que había escrito.

-¿"Fabray, dulce, Fabray"? ¿No será "Hogar, dulce, hogar"?- cuestiono la morena riéndose mientras su chica abría la puerta pegando el papel en la entrada.

-Me gusta más 'Fabray, dulce, Fabray'- respondió Quinn encogiéndose de hombros. -Como sea, ¿En que estábamos? Ah, si... En que debemos probar la cama para asegurarnos de que es segura.

-Entonces deberíamos probar toda la casa para asegurarnos de que es segura también- remarco Rachel con picardía viendo como la rubia se acercaba a ella mordiéndose el labio.

-Y esto es solo el comienzo, Berry- replico Quinn con una ceja en alto mientras su novia empezaba a correr escaleras arriba riéndose, siendo perseguida por la rubia. -Es solo el comienzo.


Como siempre gracias a todos y por todo... sobre todo por la paciencia a la hora de actualizar:)

Andie: Me estas mal asesorando? Mmm... creo que si jajaja No te preocupes, habrá poco drama. Ya sabes que no me gusta :) Me gusta más 'Baby come back' pero podes decirme como quieras xD Por cierto, si mis cálculos no fallan faltan 16 días, cierto? You know ;)

Sol: El drama sera mínimo. Tranquila, es honesto :) Aww... gracias por lo ultimo. Gracias a vos :)

rosemarie: Ok, más momentos Brittana :) Saludos!

Y obviamente gracias a los clásicos de siempre... :)

Hasta la próxima!

Besos & Abrazos