Edición: 03 de Marzo 2019
Capítulo 34
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El plan.
En un viejo castillo lejos de Berk, Noytrol y todo contacto humano; la poseída Astrid se encontraba en la soledad de una habitación que apenas era iluminada por una pequeña vela que yacía sobre una mesa. Sentada en una silla frente a esta, jugaba insistentemente con el anillo que le había dado su esposo, ahora enemigo; lo hacía girar una y otra vez y antes de que cayera lo aplastaba con furia contra la mesa. Estaba enojada, odiaba todo en ese momento, pero en especial al hombre cuyo nombre estaba grabado en el anillo.
De sólo leerlo le causaba un tremendo asco; el día anterior había planeado hacérselo tragar, pero con todos los sucesos posteriores no se había podido y ahora la ansiedad la carcomía, no había minuto que no dejara de pensar en el momento en que por fin devolviera al jefe de Berk aquel anillo con la propiedad que él se "merecía".
—Ushhh…maldito, como te odio. —gruñó frustrada aplastando nuevamente el anillo contra la mesa, tan fuerte que el sonido hizo eco por toda la habitación.
¿Cuánto tiempo tendría que esperar?
Su amo Drago había salido y no había vuelto, y Fogo todavía no despertaba del trance que le había causado recibir los dones de su hermano, la vieja Gothi era quien lo atendía; así que por su causa estaba varada en medio de la nada, pero, se tranquilizó y trató de verle el lado positivo. Así que dando un largo suspiro mejor se concentró en planear cómo martirizaría a sus enemigos, en especial al que le dio el anillo, ese maldito brann infiel y traidor y por supuesto al vann, quien había matado a su querido Danger.
Entre el juego de hacer rodar el anillo, de repente le pareció escuchar unos pasos sigilosos en el pasillo; ya se imaginaba de quién se trataba. Ocultando el anillo entre su mano, miró con desdén hacia la entrada para recibir al recién llegado: Fogo, que a su parecer tenía un aspecto más sombrío que le daba cierto toque de ferocidad; la estúpida expresión de miedo y cobardía se habían esfumado y por fin se podría decir que era la viva imagen de su hermano gemelo Drago.
—Lady Astrid, la he estado buscando.
La neutral se sorprendió pues a su aliado hasta la voz se le había engruesado con aquellos dones que recibió.
— ¿Qué se le ofrece? —preguntó volviendo su atención al anillo con el empezó a jugar nuevamente.
—Es momento de actuar, para cumplir la voluntad de nuestro amo.
— ¿Qué tiene planeado?
—Debemos buscar dónde quedó la esencia del quinto elemento, y creo que está en Noytrol por lo que debemos ir de inmediato y….
—No. —Interrumpió. —Eso es estúpido.
—¿Disculpe? —gruñó Fogo con un tono ofendido.
—Que tu plan es muy estúpido, Fogo. —repitió con informalidad. — No podemos llegar a Noytrol como si nada, ya perdimos el factor sorpresa, lo mejor es derrotarlos en los prados del oeste y una vez que matemos buscaremos la esencia esa…
—Pero ¿para qué hacer todo tan complicado? Si tú puedes acabar fácilmente con ellos con tu "valioso" poder ¿no? —insinuó viéndola de arriba hacia abajo.
—Si no viste la batalla que libré anteriormente, ¡entonces no opines! —reprendió Astrid levantándose de su asiento para encararlo.
Aquel acto de testarudez y prepotencia por parte de ella no hacía más que enfadar a Fogo, quien sentía que perdía liderazgo frente a ella.
— Además el amo Drago rompió ese estúpido arco, con él podía sentir una mejor fluidez en mis ataques a diferencia de las armas que creo, ya intenté hacer uno con este poder, pero no ha funcionado y tampoco lo he podido reparar.
Vio hacia una de las esquinas donde los pedazos muy apenas estaban pegados por un trozo de tela.
—Así que si vamos a atacar debemos hacerlo inteligentemente, créeme, cuando veas los prados del oeste me darás la razón.
—Muy bien. —aceptó Fogo viéndola despectivamente. — ¿Qué es lo que sugieres?
—Volvamos a Berk, a donde dejaron a los soldados, necesitamos un ejército de elementales, en los prados cada uno podrá hacer uso de su elemento sin problemas…
— ¿Qué hay del enemigo?, ¿Lo va a neutralizar? —Preguntó con precaución.
— Claro que no —bufó con burla. —Después… ¿dónde queda lo divertido? O ¿Acaso tienes miedo?
El brann no soportando esa clase de ofensas se negó a la pregunta, ya le demostraría a la neutral el nuevo poder que tenía y le borraría la sonrisa del rostro, no le importaba lo que su hermano le dijera, para él, ella seguía siendo una neutral a la que debía odiar como al resto de los demás.
Mientras tanto, Astrid ignorando el sentir de su aliado, sólo tomó el anillo y se lo volvió a poner en el dedo, y con la con la cabeza en alto salió de la habitación para buscarse otro lugar donde pudiera trazar el plan que utilizaría contra sus enemigos.
OOOOOOoooooOOOOOOOO
Noytrol.
Era un nuevo día en el palacio, con la llegada de los refugiados brann de Berk y el ejército de los vann de Ciudad Aqua hicieron que el palacio cobrara nuevamente vida, pero a pesar de la cantidad de gente aun se respiraba un aire de tristeza a su alrededor; para intentar animar un poco el ambiente Phelma, con el permiso de sus reyes y ayudada por las chicas brann, organizaron un "banquete" desayuno; y a petición del rey este se sirvió en un área común donde pusieron mesas y sillas para hacer más ameno el ambiente y que los elementales y los poco neutrales que había se conocieran entre sí.
Todos los aliados se encontraban ahí, sólo faltaban Toothless, Stormfly y por último Hiccup.
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Encerrado en el cuarto de lavado; Hiccup no dejaba de pensar en el sueño que había tenido; durante la ducha y mientras se ponía vendajes limpios, trataba de interpretar lo que le había dicho el pegaso, al mismo tiempo que pensaba una y otra vez en el plan que formuló durante su desvelo para atraer a su lady a él, tal como se lo había sugerido Danger, aunque lo que se le ocurrió tal vez no era la mejor de las ideas, pero era lo único que tenía.
Una vez aseado y vestido con las prendas limpias que su madre le había dejado, salió de la habitación como un rayo en dirección hacia donde el enlace le decía que se encontraba su dragón, pues quería contarle primero lo sucedido a él.
Siguiendo la energía que despedía el furia nocturna lo hizo caminar hacia el lugar de Danger, donde al entrar, se paró en seco y se sonrojó por lo que presenció:
Su dragón, convertido en humano durmiendo fuertemente abrazado a la chica nadder.
Cualquiera que ignorara que ellos dos eran dragones fácilmente podrían confundirlos con una pareja de enamorados recién casados, más al juzgar por como su dragón apretaba fuertemente la cintura de Stormfly como si de una almohada se tratara.
Se debatió mentalmente si debía despertarlo, ya que lucía realmente feliz, sin embargo, después de reconsiderar que no podía perder mucho el tiempo optó por hacerlo.
—Cof, cof. —Fingió toser para despertarlos de la manera más sutil que se le ocurrió.
Sin embargo, los dragones sólo se removieron un poco y siguieron durmiendo, Toothless incluso restregó su cara en la espalda de la chica nadder como si fuera una almohada y continuó durmiendo felizmente.
—¡COF, COF! —Carraspeó Hiccup más fuerte y más sonrojado.
Con el escándalo, hizo que Toothless y Stormfly se levantaran de golpe, el primero gruñendo por haber sido despertado, pero cuando vio que se trataba de su hermano rápidamente se separó de la nadder al igual que ella de él.
—Buen día hermano. ¿Cómo te encuentras? —Preguntó Toothless con fingida amabilidad tratando de ocultar su sonrojo debajo de su largo flequillo negro.
—Sí, te ves… ¿animado? Hasta te bañaste —notó la nerviosa Stormfly.
—Sí. —susurró el brann rascando su cabello. —Lamento despertarlos, pero ¡Es que no van a creerlo! tuve un sueño extraño en donde Danger me hablaba.
— ¿Danger? —repitieron los dragones al mismo tiempo.
El brann asintió y rápidamente les relató como el pegaso se le apareció en un sueño y le dijo cómo rescatar a Astrid, y no sólo eso, también les detalló el plan que había formulado para atraerla de una vez por todas y por último pidió de su apoyo para llevarlo a cabo junto con los demás.
—¿Puedo contar con ustedes chicos?
—Mmm no sé Hiccup, ¿Es seguro que haya sido él? —Preguntó dudosa la nadder. —Es decir, hemos visto que esos tipos son capaces de manipular a las personas de alguna manera, que entran en tu mente para persuadirte de hacer cosas que no quieres.
—No lo había pensado de ese modo. Pero supongo que debo de intentarlo… es decir, de cualquier manera, no habría otro destino para Astrid… lo que quiero decir es… yo… —empezó a titubear nuevamente ya no muy convencido de lo que había pensado.
—Calma hombre. Sabemos lo que quieres decir. —Interrumpió Toothless. —No le veo nada de malo a tu plan y concuerdo contigo al menos debes intentarlo, quien sabe. tal vez si es el Danger de Astrid el que te visitó y que trata de guiarte.
— Gracias hermano, entonces no perdamos tiempo. Avisemos a los demás y preparémonos.
—¡Entendido jefe! —asintieron los dragones al mismo tiempo.
Con una leve sonrisa, Hiccup les dio la espalda con la intención de salir de la habitación; sin embargo, había algo más que lo mataba de la curiosidad, así que se giró nuevamente hacia los dragones para preguntar aquello:
—Por cierto… ¿Por qué durmieron tan juntitos y en su forma de humanos?
La única respuesta que obtuvo fue que Toothless le diera un fuerte empujón que lo sacó de la habitación, y que Stormfly con más empujones lo arrastrara hacia donde los demás se encontraban.
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Mientras tanto en el área común…
—Quién se lo hubiera imaginado… ¿no, Stoick, Gobber?
Preguntó el nostálgico Axel a sus amigos y excompañeros de celda, los cuales estaban a un lado de él observando como los demás disfrutaban del almuerzo.
— ¿Qué cosa? —Preguntó el jefe mayor de Berk.
—Los planes de mi cuñado por fraternizar con los elementales, indirectamente es lo que estoy viendo en este momento.
—Cierto, que cosas… todo lo que tuvimos que vivir para llegar a este momento
—Pero esto es lo que siempre quise al igual que Finn, ojalá hubiera sido en circunstancias diferentes. —Anheló el cabizbajo Gobber.
El rey de Noytrol suspiró con tristeza, aun resentía el dolor de la pérdida de su hija, más su esposa que apenas se había dignado a probar un bocado, ya que no lo hacía desde que le dieron la noticia de Astrid.
— ¿Cómo está tu hijo? Eh… Hiccup —Preguntó el rey con cautela, aun se le hacía extraño reconocer al muchacho brann como su yerno.
—Pues… igual que ustedes supongo, ayer escuché que le contó todo a Valka… de cómo fue lo suyo con tu hija. —respondió el jefe precavidamente. —Una parte de mí entendió que mi hijo si ama realmente a tu hija.
El rey sonrió levemente.
—Y yo que tenía otros planes. —dijo viendo de reojo a Nero que, sentado también en una de las mesas, parecía un pez fuera del agua al convivir con los demás miembros del equipo.
Stoick, sin conocer de todo al vann, lo vio con recelo pues de lo poco que había presenciado ese muchacho parecía tener un interés en la esposa de su hijo.
— ¿Qué harás con ese muchacho, Axel? —Preguntó Gobber también viendo hacia donde observaban el jefe y el rey.
—Tuve oportunidad de hablar con él y la verdad es que lo estimo mucho y una parte de mi lo perdonó y más al ver como se esfuerza por tratar de enmendarlo; también reconozco que su situación no fue favorable ya que al igual que todos nosotros él fue engañado siendo apenas un pequeño niño…—Suspiró. —Si Astrid estuviera aquí dejaría que ella tomara la decisión.
—Mmmm ya veo. Pensé que, de estar tu hija aquí presente, retomarías la idea de comprometerla con él. —Susurró Stoick pretendiendo cuidar los intereses de hijo.
Axel sólo rio.
—Claro que no, además si Astrid estuviera aquí de nada serviría porque a palabras de tu hijo, ella ya no está disponible…ya consumaron el matrimonio, no podría hacerlo de cualquiera manera.
Los líderes se estremecieron por estar hablando de las intimidades de sus hijos, pero, era algo inevitable, pues los dos habían sido testigos cuando Hiccup afirmó que había consumado el matrimonio con Astrid en más de una ocasión.
—Y hablando del rey de Berk. —señaló sarcásticamente Gobber a su pupilo que entró en el salón en compañía de los dragones humanos.
Hiccup veía por todos lados, buscando a sabrán los dioses quién entre la muchedumbre que almorzaba, pero cuando su mirada se fijó hacia ellos y corrió en su dirección supusieron que eran a ellos a los que buscaba.
—Buen día hijo, te ves de mejor humor. —saludó Stoick notándolo extraño.
—Gracias pa'. —Respondió este rascando su cabello, y luego tímidamente se volvió hacia su suegro. —Señor, si me permite… quisiera contarle algo… tuve una especie de sueño fue extraño… yo, bueno, es que empezó…
Tanto balbuceo fastidió al rey de Noytrol, quien evitaba ver de manera despectiva o más bien celosa al muchacho, pues aun no creía que él fuera el heredero de Berk, la elección de su hija, ¡el esposo de su hija!, el hombre que más la amaba aparte de su padre y el que terminaría con la vida de su pequeña.
—¡Ve al grano chico! —Exigió a punto de perder la paciencia, un guiño que era muy parecido a Astrid.
El brann tragó saliva, ya no aguantaba los nervios.
—¡Creo que hay una esperanza para Astrid! —Gritó llamando la atención de todos.
Esa información desconcertó a todos, en especial al rey y a Nero, quien se levantó de su asiento para acudir a donde estaba el brann.
—Explícate Hiccup. —Pidió Stoick.
—Fue extraño. —Se rascó el cabello. —Me dirán que estoy loco, pero Danger se me apareció y me dijo lo que tenía que hacer para salvar a Astrid.
— ¿Danger? —Preguntó extrañado Nero.
— ¿Cómo era? —Preguntó Axel sin creerlo.
—Algo impaciente a mi parecer. —describió Hiccup, recordando el humor del pegaso.
— Ush… no me refiero a eso, sino a ¿cómo era físicamente? —aclaró el rey rodando sus ojos.
—Ahhh, bueno… era de color blanco, tenía las dos alas, ojos azules y era del tamaño de cualquier equino.
—Danger sólo tenía un ala. —Dijo Nero no muy convencido.
—Pero si se trató de un espíritu posiblemente se muestra a cómo realmente era, por así decirlo. —Opinó Camicazi acercándose también al grupo. — ¿Qué te dijo Hiccup?
El brann mordió sus labios, pues estaba a punto de lanzar otra bomba.
—Me dijo que si quiero salvarla…yo tengo…—Hizo una pausa. —Tengo… tengo que quemarla.
— ¿Quemarla?, ¿Estás loco? ¡La matarás! —exclamó el vann.
—Creí que esa era la idea. —Opinó Tuffnut ganándose la despectiva mirada de todos. — ¡¿Qué?! Es la verdad.
Hiccup bufó, rodando los ojos con fastidio.
—Pues es lo que me dijo… ¿Camicazi qué opinas?
—No tengo ni la menor idea, pero, de igual manera no deja de ser extraño, ¿Qué hay de su corazón?
—Me dijo que estaba más cerca de lo que pensaba y he estado inquieto desde aquel sueño, no sé porque creo que puede funcionar.
Todos los que observaban, empezaron a hablar entre sí, los cuchicheos en su mayoría estaban renuente a creer lo que decía y la otra parte creía que podía funcionar, mientras tanto Hiccup apretaba los puños esperando que le creyeran y le dieran el respectivo apoyo que necesitaba.
— Hiccup… ¿Cómo se supone que la atraerás? —Preguntó Heather alzando su mano desde su lugar.
El brann al escuchar la pregunta sonrió de lado nerviosamente, pues era momento de revelar el plan.
—La retaré a un duelo.
—¡¿Un duelo?! ¿Es en serio qué es lo único que se te ocurrió? Es el plan más estúpido que escuchado. —Renegó Snotlout.
—Aunque podría funcionar. —opinó Nero pensante. —Conociendo el carácter de Astrid…
—Es cierto. —Apoyó el rey de Noytrol. —Después de todo…
"No es divertido si no te quedan cicatrices." Dijeron Axel y Nero al mismo tiempo rodando los ojos y recordando el carácter de su hija y amiga.
—Así es, ese molesto y odioso carácter que tanto me gusta… —suspiró Hiccup soñadoramente, aunque rápidamente sacudió su cabeza tratando de controlarse. —Creo que muy en el fondo es igual y caerá en la trampa.
—Pero… ¿Dónde la encontraremos? —Preguntó Fishlegs levantando la mano.
Hiccup lo pensó seriamente.
—Creo que ellos vendrán a nosotros, sí… es lo más seguro, que ese monstruo quieran volver a atacarnos y obviamente utilizará a Astrid para lograrlo, así que debemos prepararnos, Heather, Spinel y Nero…en caso de que Drago la acompañe, ¿Creen que puedan entretenerlo?
Los mencionados se tensaron al escuchar la petición, en especial Heather, mientras que Spinel y Nero asintieron dispuestos a enfrentarse con el malvado.
—Preciosa no te angusties, yo te salvaré. —tomó Spinel la mano de su novia para darle un pequeño beso en los nudillos.
—Ush… no digas tonterías, también ayudaré. —Apoyó Heather sonriéndole.
— Gracias chicos. ¡Entonces a prepáranos! —Gritó Hiccup tomando nuevamente el liderazgo. —¡Eret, organiza a tu ejercito para que nos respalden!
—¡Entendido jefe! —exclamó este desde su lugar
—¡Branns! —se dirigió ahora a lo que quedaba de su pueblo. —No puedo obligarlos, pero admito que con su ayuda…
—¡Te apoyamos jefe! —gritó una de las mujeres, que conmovida con la historia de su regente accedió a ayudar.
Pronto los demás branns se pusieron de pie para darle su respectivo apoyo, además que ansiaban un poco de acción.
—Muchas gracias. Papá… Gobber, ¿me podrían apoyar con ellos para organizarlos?
—Cuenta con eso muchacho. —lo palmeó el herrero en la espalda.
Mientras que Stoick sólo asintió más orgulloso que nunca por ver a su hijo como el líder nato que era.
—Gracias. —agradeció nuevamente el menor, luego se giró hacia donde estaban sus principales cómplices. —¡Heather, Spinel, Nero! ¿Pueden acercarse un momento?
Los mencionados se acercaron, el vann especialmente extrañado de que requiriera su apoyo, pero si se trataba de salvar a Astrid cooperaría con quien fuera. Una vez que los cuatro elementales se reunieron en un círculo, Hiccup dio iniciada la sesión.
—Bien, primeramente… ¿hay algo con ustedes? —señaló a la vinter y al jorden que no soltaban sus manos desde que llegaron con él.
—Ay Hiccup, que metiche eres…—le pegó Heather. —Pero sí, oficialmente Spinel y yo somos novios. —se recargó en su sonriente jorden.
El brann sonrió.
—Me alegro por ustedes. Ahora más que nunca deben cuidarse entre sí.
—Lo haremos amigo, y no te preocupes… rescataremos también a Astrid, vas a ver que volverá a donde pertenece. —dijo el sonriente Spinel.
—Sí, contigo. —complementó la vinter.
La conversación se tornó muy intima para Nero, que se sentía que sobraba en ese espacio.
—Y a ti…—lo golpeó Spinel en el brazo. —Perdóname por haberte golpeado el otro día.
El vann se apenó.
—Ah… no, descuida…—respondió este tímidamente.
—Y quiero que sepas que también te estoy observando. —dijo con recelo.
Ni Hiccup, ni Heather ni mucho menos Nero entendieron a lo que se refirió el jorden, pero el vann sintió una especie de amenaza en su contra.
—En fin, chicos los llamé porque por alguna extraña razón, nosotros cuatro al parecer somos los que le podemos dar un poco de guerra a ese monstruo.
—Bueno, en la practica Nero y tú son los únicos que lo han enfrentado, ni Spinel ni yo pudimos hacer algo ese día…—comentó la vinter.
—Creo que es porque estábamos muy aturdidos, la pérdida de Astrid nos desequilibró a todos. —contradijo Hiccup. —Pero siento que, si vamos frescos a la batalla y sobre todo utilizamos esas extrañas armas, podemos incluso vencerlo.
—¿Qué es lo que sugieres? —preguntó Spinel.
—Algo que me dice que la batalla vendrá a nosotros, en lo que esperamos, debemos entrenar con esas armas, sacar su máximo potencial y ver una manera de crear un ataque conjunto junto con nuestros compañeros.
Observó Hiccup a Toothless, que siendo el segundo en el mando y teniendo ya conocimiento de su plan, organizaba a los demás compañeros de enlace.
—Pues… me parece una excelente idea. —dijo Heather concordando con él.
—Debemos hacerlo. —opinó Spinel también.
Nero sólo asintió estando de acuerdo.
—Muy bien, entonces no se digan más… prepárense, vayan por sus armas… iremos a entrenar.
Los elementales asintieron al mismo tiempo, y dando por terminada ahí su reunión cada uno se separó para ir al sitio donde había dejado sus armas.
Hiccup, tenía la espada en la habitación que compartía con Astrid, y una vez que la tomó se dispuso a salir para buscar un área donde pudieran entrenar con tranquilidad, pero en su correteo por los pasillos, se topó inesperadamente con su madre y padre.
—Hiccup, tenemos que hablar…—dijo Valka.
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Convocando a una sesión familiar, Valka llevó a su marido e hijo a la cocina para decirles sobre algo que pensaba hacer.
—Mamá ¿Pasa algo malo? —preguntó Hiccup preocupado.
—Nada de eso hijo, sólo los reuní para decirles que me gustaría ir al nido de dragones, para ver en qué estado lo dejó el enemigo, por supuesto saber si aun quedan dragones, si están heridos o no y de pasó saber si podemos conseguir una ayuda extra.
—No es mala idea. ¿Qué dices papá?
El mayor de los Haddock negó seriamente con su cabeza.
—¿Por qué no? —reclamó Valka de inmediato.
—¡Mujer! Apenas te estás recuperando y también Brinca Nubes ¿Cómo se te ocurre irte nada más así? ¡Es peligroso!
—Ah… Ahora ya sé de dónde saqué lo protector. —Descubrió el susurrante Hiccup dando una risita.
—¡¿Y tú de que te ríes?! ¡Si es la verdad! Es que es peligroso. —regañó Stoick sonrojado. —Y Valka, no iras a menos que yo te acompañe. —condicionó gruñonamente de brazos cruzados.
—Por supuesto que sí, tonto. —respondió Valka dándole un golpe en la cabeza. —Es lo que te iba a decir, pero no me dejaste terminar, con eso de que eres tan apresurado. —acarició su mejilla y barba.
Hiccup sonrió al ver el comportamiento de sus padres, que ahora que lo veía era tal como Astrid y él eran, lo que le daba también una esperanza de que algún día ellos también llegaran a formar su propia familia, vivir juntos un sinfín de aventuras para al final envejecer y si se pudiera morir juntos.
Mientras tanto, cerca de la reunión familiar, había un oyente oculto que con una sonrisita maliciosa fraguaba su propio plan.
—Es mi oportunidad.
— ¡Gustav Larson!
Luego ese grito, el acusado se giró al ver a su captor quien lo atrapó espiando de infraganti.
—Escuchar conservaciones ajenas es de mala educación. —regañó Phelma levantándolo del piso de la oreja.
Con el alboroto, la familia Haddock abrió la puerta de la cocina donde se encontraron a la madre neutral tirando de la oreja del neutral menor.
— ¡Mamá suéltame!… me avergüenzas. —Chilló el muchacho zafándose del agarre de su madre para luego acudir a donde se encontraba los líderes de Berk. —Por favor, jefe Stoick, jefa Valka, jefe Hiccup permítanme acompañarlos al nido ese de dragones, quiero conseguir a mi compañero. —Rogó de rodillas.
— ¡Gustav! —regañó Phelma arremangándose las mangas del vestido para apartar a su hijo de los brann.
Sin embargo, tanto Hiccup como Valka pidieron no intervenir pues deseaban escuchar más sobre aquello.
—¡Por favor! —Rogó Gustav cabizbajo. —Deseo con toda el alma tener a un dragón de compañero.
Valka sonrió y se puso a su altura para acariciarle el cabello de manera maternal.
—Un dragón es muy áspero de carácter y muy orgulloso, confío en que un dragón sentirá tu determinación y fuerza y te aceptará como su compañero.
—¿En serio? —levantó el neutral el rostro sintiendo más ánimos porque ese momento llegara.
Valka asintió y luego se volvió hacia madre del neutral.
—Señora Phelma, si no le molesta ¿puede permitir a Gustav acompañarnos? Le prometo que lo cuidaré tal como lo haría usted.
—Ah, pero…—titubeó la neutral, pero viendo que su "bebé" rogaba incluso con la mirada por esa oportunidad la hizo cambiar de parecer. —Uff… está bien. —aceptó rendida.
—Gracias ma'—acudió Gustav con ella para abrazarla.
—Ay chiquillo insolente, más vale que traigas un dragón a esta casa ¿entendido?
—Lo haré mamá, así será. —se recargó el neutral en su pecho.
— Felicidades Gustav —felicitó Hiccup. — Y papá, mamá… ¿Cuándo planean partir?
—Mañana al amanecer. —Determinó Stoick y Valka concordó con él.
—Entonces les ayudaré a preparar lo esencial para el viaje. —Dijo el ama de llaves queriendo ayudar.
—Muchas gracias Phelma, mientras tanto yo iré a entrenar con los chicos ya que debemos sacarles el máximo provecho a estas armas. —desenvainó Hiccup la espada, cuyo filo destelló como un rayo de luz.
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En un campo abierto muy retirado del palacio de Noytrol, se encontraba una vinter con un fulj, un jorden con un lobo, un vann con un hipocampo, y un brann con un dragón los ocho observando hacía unos objetivos de madera con la aparente forma de su enemigo.
Mientras que detrás de ellos, estaban los demás miembros de su equipo.
Snotlout, Ruffnut y Tuffnut riéndose de los objetivos que denominaron como "tontos", mientras que Gema, Fishlegs, Stormfly y Gustav, también presente, esperaban ansiosos por ver la demostración.
Lo mismo pasando con Eret y Camicazi que, sólo observaban fijamente a sus amigos, en especial la seid que quería confirmar algunas sospechas que tenía desde que le habían contado sobre los sucesos posteriores a la destrucción de las piedras de los elementos.
La primera en pasar a hacer la demostración fue Heather y Windshear; a cada una le pusieron una serie de blancos que se movían gracias a Tuffnut y Ruffnut, a quienes les dieron la oportunidad de ayudar o a "molestar" según ellos.
Pero como Heather los destrozó casi en un instante, los gemelos aplicaron otra táctica y manipulando el aire hicieron volar los objetivos hacia ella y Windshear.
Viendo los que se aproximaba la vinter tomó el abanico con fuerza y lo agitó sólo una vez creando con eso un golpe de aire que salió como si de una cuchilla se tratara y que partió en dos al objetivo con un corte perfecto.
Los gemelos al ver tal habilidad y queriendo divertirse más, lanzaron más blancos de manera continua, tan pronto como lo hicieron Windshear entró también para ayudar a su ama, sintiendo una nueva energía por parte de esta que le permitió hacer el mismo golpe de aire.
—Son sorprendentes. —se maravilló Spinel al verlas.
—No, es demasiado sencillo. —replicó su hermana y se puso de pie para agregarle un poco más de dificultad a las cosas.
Queriendo ver hasta donde era capaz de llegar su "cuñada", Gema levantó unas rocas para sorpresa de Heather que no esperaba que esta se las lanzara de la nada.
Con la intervención de la jorden, la vinter empezó a ver sus propias debilidades, así como las de Windshear, pues siendo el ataque por parte de otro elemental se le dificultaba esquivarlo, en especial viniendo de un jorden.
Y como en toda batalla sabía que no debía usar siempre el mismo ataque, así que empleó otra táctica. Con el abanico en lo alto, lo hizo girar sobre su propio eje, el rápido movimiento pronto se transformó en un remolino por encima de ella y posteriormente en un agresivo tornado para sorpresa de todos en especial de los vinters, los cuales generalmente les costaba hacer mucho un tornado de ese tipo; y más se sorprendieron más cuando alrededor de este se empezaron a crear rayos; rayos que la vinter direccionó hacia los objetivos y rocas de sus contrincantes y que los hizo polvo en un santiamén, y no sólo eso que empujó a los atacante y observadores unos cuantos metros de donde se encontraban.
—¡Ay, perdónenme! —fue en ese momento que Heather detuvo su ataque.
Los demás que quedaron regados sobre el pasto, se levantaron pesadamente.
—Eso…eso fue… ¡ESO FUE GENIAL! —Gritó Tuffnut con los brazos en alto.
—¡Enséñanos, enséñanos! —Pidió Ruffnut canturreando.
Heather les sonrió a sus locos amigos, sin embargo, empezó a resentir lo desgastante que había sido su ataque y se dejó caer cansada sobre el pasto. Al verla, Spinel rápidamente corrió en su auxilio y ayudó a levantarla.
—Eso fue increíble preciosa.
—Nunca había hecho algo como eso. —Suspiró Heather cansada.
—Y es sorprendente. No cabe duda de que esas armas ayudan a canalizar mejor su poder. —dijo Camicazi.
—Así que es eso. —observó Spinel el revolver. —Creo que entonces es mi turno… chicos ¡atáquenme con todo!
—Oh, mi estimado yerno… eso será un placer. —susurró el sonriente Tuffnut para después chocar cascos con su hermana.
Entonces el entrenamiento para el jorden empezó.
Tuffnut no dudó lanzarle un objetivo con la intención de darle en la cara, pero Spinel fue más rápido y con una perfecta puntería disparó el arma contra el objetivo y lo hizo añicos.
Ruffnut y Gema pronto se unieron al entrenamiento y lo empezaron a atacar con ferocidad, pero el jorden fácilmente esquivaba y destruía sus ataques con un solo tiro, sin embargo el arma se quedó sin municiones justamente cuando el gemelo con la ayuda de Gema le aventó una gran roca que doblaba su velocidad por el impulso del aire; Kaiser al ver que su amo no reaccionaría rápido por tratar de accionar el arma, intervino en el ataque y destruyó la roca con una de sus ondas sónicas.
— ¡Un momento, un momento! ¡Ya no funciona esta cosa!
Pidió el jorden tiempo pues hermana y el gemelo seguían arrojándole cosas.
—Spinel, piensa rápido… en una batalla nadie esperará. Tienes que atacarlos sin el arma. —regañó Kaiser mientras lo protegía de los ataques.
Su lobo tenía razón, pensó Spinel; sin embargo, justo en ese momento más objetivos y piedras se dirigieron a ellos; en un instinto de protección, el jorden levantó la mano con la que sostenía el arma, y ese ligero movimiento hizo que la tierra a su alrededor se levantara, luego, apenas y moviendo un poco la mano la tierra pareció forjarse por si sola formando unas estalactitas voladoras que al menor y último movimiento salieron disparadas contra los atacantes a una gran velocidad.
—¡Spinel, detente! —gritó Heather al ver que el ataque del jorden había sobrepasado a los objetivos y ahora se dirigían agresivamente hacia sus amigos.
El jorden apenas reaccionando, volvió agitar su mano y tan rápido como lo hizo las estalactitas se hicieron polvo frente a los gemelos y su hermana, está última anonada al igual que el rey jorden, pues ellos no podían hacer algo así.
—¡Wow!... —suspiró el jorden agitado por tal demostración que ni el creía. — ¿Alguien puede explicármelo? ¿Yo fui el que hizo eso? ¿Y qué onda está arma que no funciona? —Preguntó mirando a los más inteligentes del grupo: Hiccup y Camicazi.
—Déjame verla. —Pidió Hiccup tomando el arma entre sus manos, que a su parecer era realmente pesada.
La observó de arriba hacia abajo tratando de comprender su funcionamiento, viendo que tenía el gatillo que lo accionaba, una especie de seguro, un alza de mira como las ballestas y por último un botón que abrió el aparente compartimiento donde cabían nueve municiones.
—Recuerdo que Dagur la recargaba. —Recordó el brann al ver los espacios vacíos.
— ¿Cómo conseguiré esas cosas?
—Tal vez tú tienes que hacerlas, después de todo eres un jorden. —dijo Camicazi. —Inténtalo, toma un poco de tierra o piedras.
Spinel sin comprender nada, se agachó y tomó algunas rocas entre sus manos y las trató de meter en los huecos, pero al ver que en estos no cabría cualquier roca usó su poder para moldearlas, increíblemente se le hizo muy fácil y en menos de un minuto ya la tenía cargada.
—Será muy fastidioso hacer eso. —Se quejó.
—Pero creo que es cómo el arco de Astrid. —Recordó Hiccup. —A como lo vimos ella tiene que crear cada flecha.
—Pero tal vez también pueda tener algo oculto. —creyó pensante Camicazi. — ¿Porque no intentas repetir lo último que hiciste al mismo tiempo que disparas el arma?
Spinel aceptó el reto y le pidió nuevamente a su hermana y a los gemelos atacarlo con todo; estos aceptaron sin chistar y lanzaron en conjunto el mejor de sus ataques; el tranquilo jorden desde su lugar, respiró hondo mientras que Kaiser se preparaba en caso de que tuviera que salvarlo; sin embargo al tener los objetos que le arrojaron más cerca de ellos, el jorden sólo disparó al más grande de los objetos, al hacerlo otras rocas alrededor se levantaron y se afilaron como antes incluyendo la bala y se dispararon contra todos los objetos voladores destruyéndolos por completo.
—¡Lo lograste! —Felicitó Kaiser dándole lengüetazos.
Spinel al igual que Heather se sintió agotado, pero extrañamente feliz, miró el revólver pues ahora sentía que podría proteger a todos.
El siguiente en pasar fue Nero, para su entrenamiento se acoplaron Snotlout y Fishlegs junto con los gemelos y Gema, pues al parece de todos el vann estaba en un nivel todavía más alto al de Spinel y Heather.
Junto con Nightmare, Nero se preparó para los ataques; pronto una lluvia de rocas se disparó contra él y su compañero; sin embargo, ambos con un perfecto dominio sobre el agua las esquivaron, sin embargo una bola de fuego lanzada por Snotlout lo tomó desprevenido y muy apenas pudo repelerlo con otro chorro de agua, esta quedó evaporizada junto con el fuego, para disgusto de Nero que necesitaba cerciorarse de que sus ataques llegaran a su enemigo y no se quedaran a mitad del camino.
Sin embargo, muy apenas podía pensar cuando todos le seguían arrojando de todo, muy a pesar de su habilidad se le estaba dificultando pelear con los diferentes elementos, por lo que decidió congelarlos, preparó el tridente y lo agitó con fuerza congelando todo a su paso, sus contrincantes apenas alcanzaron a huir, siendo Snotlout el que se quedó atrás cuando el hielo lo alcanzó y le congeló los pies y pronto el cuerpo si su aliado no se detenía.
Nero al verlo, detuvo su ataque, lográndolo hacer a tiempo, a diferencia de tiempo pasado cuando le costaba detener su ataque (como el que había lastimado a Astrid) y con un simple toque con el tridente sobre el monumento de hielo que se creó el agua cayó derretida en un segundo.
—¡Wow! Nero… nunca habías sido tan rápido. —admiró Nightmare asombrado.
— ¿En serio? —Preguntó Hiccup también asombrado. —Creo que podrías congelar a todo un ejército en un segundo si quisieras.
Nero se sorprendió por el halago y sólo le susurró un leve "Gracias", sin creer que estuviera ya congeniando con el esposo de su amada.
—Creo que es mi turno. —Dijo Hiccup tronándose los dedos y poniéndose con Toothless listo para ser atacado.
Al igual que con Nero, todo el grupo se puso en posición para atacarlo sólo Snotlout salió para darle paso a Eret.
Comenzando con el entrenamiento del brann, los elementales le lanzaron unos blancos para ver qué tan filosa era la espada, la cual resultó dar unos cortes tan finos como los ataques de Heather; después de aquel breve calentamiento, todos le empezaron a lanzar de todo desde diferentes ángulos; Toothless lo apoyaba lanzando sus plasmas, se le hacía algo difícil contra todos aquellos ataques, no encontraba una forma de contrarrestarlos, en especial los ataques del vann los cuales se podría decir era el mayor oponente por el tipo de elemento que usaba.
— ¡A ver Hiccup… destruye esto! —Gritó Eret lanzándole un enorme pedazo de hielo.
Al ver el ataque tan cerca de él, Hiccup se aferró a la espada y apuntó al pedazo de hielo, en ese momento la espada se envolvió en luz y fuego y de esta se empezó a recopilar una bola de energía que parecía ser como un sol pequeño que a la cercanía del ataque salió disparada a una velocidad tal que podía ser comparada a las balas del revolver de Spinel y que al contacto con el hielo no sólo lo desechó y lo hizo vapor, si no que siguió su rumbo hacia el atacante que incluso sintió que estando a unos metros de él ya lo quemaba.
—¡Hiccup, detenlo! —gritó Camicazi temiendo por su esposo.
El brann al ver a su amigo en peligro deshizo el ataque con un simple movimiento de manos, sin embargo, cómo todo había sido demasiado rápido, pidió intentarlo de nuevo. Los elementales aceptaron no muy convencidos, pues los remanentes del ataque en conjunto con los residuos del agua que había dejado Nero habían humedecido todo a su alrededor haciendo sentir el ambiente muy sofocante.
Sin embargo, aun así atacaron, Toothless le dio su espacio a Hiccup para que se concentrara, este con los ojos cerrados esperó pacientemente a que sus objetivos se acercaran, cuando sintió que era el momento abrió los ojos mostrando que estos se habían tornado en un extraño color rojizo y blandiendo su espada, dio un golpe al aire, tan pronto como lo hizo de la punta de la espada se disparó la misma energía del ataque anterior y que se le hizo peculiarmente parecida al ataque de plasma de su hermano. Su ataque terminó destruyendo todo lo que sus contrincantes le lanzaron y antes de que pudiera alcanzaros nuevamente la detuvo, dejando sólo como resultado el camino de hierbas chamuscadas frente a ellos.
—Wow… ¡Es asombroso Hiccup! —saltó Toothless feliz con los resultados.
—Sí, ¿y no crees que se parece un poco a tu ataque de plasma? —suspiró este cansado.
—Sí, sólo que es una versión tuya…
—¿Ataque de plasma versión Hiccup? —nombró tentativamente el brann.
—¡Me agrada/Me agrada! —dijo al conjunto con Toothless.
—Bueno ya chicos, como sea… creo que es suficiente entrenamiento por hoy. —Determinó Eret viendo todos los destrozos. —No cabe duda de que sus ataques son muy poderosos.
Los cuatros elementales se apenaron por las palabras del rey, aunque sabían que aún les faltaba más por aprender y dominar, pues lo que habían hecho sólo había sido una muestra de lo que podían hacer.
Terminando el entrenamiento por eso día, el grupo de aliados se encaminó de nuevo al palacio para descansar; Hiccup caminaba más atrás que los demás sólo en compañía de Toothless. Nero lo vio de reojo y junto con Nightmare desaceleró su paso para llegar a su par, pues deseaba hablar de algo con aquel brann.
— Eh… Hiccup… ¿Puedo preguntarte algo?
— ¿Qué? —Preguntó este con normalidad.
— ¿No pensarás usar ese ataque contra Astrid? ¿O sí?
—"Quémala". —suspiró al recordar las palabras del pegaso. —No creo que Danger se refiera a eso, claro que no… aunque siendo sincero, aun no sé muy bien lo que voy a hacer.
—Ya veo. —susurró el vann poniéndose cabizbajo ya que se dio cuenta que estaba teniendo una plática civilizada con su rival.
Hiccup también lo notó y se empezó a sentir incomodo y extraño en ese momento, como un tic nervioso empezó a jugar con el anillo de bodas que no se había quitado desde que se casó y que procuraba proteger con su armadura.
— Uhm… ¿Es tu argolla matrimonial? —Preguntó su rival al notar tal objeto.
—Sí. —Respondió desviando la mirada, no tenía ánimos de pelear con él.
— ¡Felicidades! —exclamó de repente Nero. —Deseo de corazón que puedas salvarla… para que la hagas feliz. Quiero que sepas que ya no me interpondré, lo único que quiero es que Astrid este a salvo y sea feliz.
¿Qué había dicho? De la sorpresa Hiccup y sus acompañantes se pararon en seco.
—¿Es en serio? ¿Ya no amas a Astrid?
—Aún la quiero, pero ella te ama a ti, y respeto eso. Como te digo, sólo quiero que ella sea feliz.
El brann resopló aun sin creerlo, pero también había sinceridad en las palabras del vann que era muy imposible de ignorar, y le desagradaba tanto que fuera así, pero a la vez le daba cierto confort.
—Gracias. Y no te preocupes, traeré a Astrid de vuelta, a como dé lugar, ella volverá. —ofreció su mano al vann en son de paz.
Nero la estrechó y confió en sus palabras, mientras que sus compañeros de enlace, suspiraron con alivio al ver que todo había acabado bien para ellos, incluso Toothless se disculpó con Nightmare, y dejando la rivalidad y las diferencias, por un lado, los nuevos aliados regresaron juntos al palacio.
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Tres días después.
En Noytrol todos los aliados seguían preparándose para cualquier tipo de ataque sorpresa, los días anteriores había transcurrido sin ningún percance algo que estaba impacientando a Hiccup, pues por cada día que pasaba sentía que perdía a su esposa.
La mayor parte del equipo estaba en la sala común repasando estrategias y demás ataques cuando de repente, escucharon el cuerno de alerta, el cual era cuidado por Snotlout y los gemelos.
Minutos después, Tuffnut entró agitado a la sala, se le estaba acabando el aire después de haber volado lo más rápido que le dio su habilidad.
— ¡¿Quién viene?! —Preguntó Hiccup sintiendo una corazonada.
—Nadie. —Respondió el agitado rubio.
— ¿Entonces? ¿Por qué hicieron sonar el cuerno? —Preguntó Toothless desesperado.
—Ahhh. —Se rascó el gemelo la frente. —Están en el prado… al oeste, no se ve que se estén moviendo.
—Una llamada para la batalla.
Rio Hiccup al ver sus intenciones pues sus enemigos no querían tomarse la molestia de buscarlos, ellos tendrían que hacerlo, eso se le hizo muy Astrid.
—Entonces no los hagamos esperar, vamos a prepararnos.
Rápidamente los guerreros tomaron posiciones, acompañados del ejército vann y brann que se apuntaron y demás aliados. Sólo se quedarían los neutrales, Camicazi, los niños y demás ancianos.
—Trae a mi hija devuelta, te lo suplico. —Rogó el lloroso Axel antes de ver partir a su yerno.
—Confíe en mí. —se despidió Hiccup de su suegro antes de partir volando en Toothless.
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Mientras tanto, en los prados del oeste, Astrid jugaba con el anillo en su mano, su enemigo ya se estaba tardando y se estaba desesperando, más esto acabó cuando vio que dragones y otras criaturas se aproximaban a ellos desde el cielo, así como unos ruidos provenientes del bosque.
—Creí que nunca llegarían. —bufó al ver a su principal enemigo llegar con su amante, y al traidor vann en compañía del jorden, así como a todos sus molestos compañeros de enlace.
— ¡Basta Astrid!, Esto acabará hoy. —amenazó Hiccup bajando de Toothless.
—Sí, claro. Por supuesto que hoy se termina, más vale que te vayas preparando porque tú serás el primero, después Nero. —Dijo apuntando al vann con malicia. —Después la zorra. —Apuntó Heather. —Y, por último, el menos importante… el bufón. —Apuntó a Spinel.
— ¿Y por qué yo soy un bufón? —se rio Spinel con sarcasmo. —Y no le digas zorra a mi novia, ¡LOCA!
Aquello no hizo más que hacer reír a Astrid.
—Vaya Heather ¿otro idiota a tu lista? ¿no te bastó con el incompetente de Hiccup? Lo sé, con lo poco que dura en la cama sé que no sabe complacer a una mujer.
Hiccup no se dejó llevar por sus palabras, pero la que explotó fue Heather.
— ¡¿Qué cosas dices, Astrid?! —gruñó sonrojada y ofendida por tal insinuación. —¡Yo no tengo nada con tu "ESPOSO"!
—Sí claro, sí los vi ¡maldita zorra! —Se asqueó al recordar el falso recuerdo.
—¡ay, por favor! ¡Sólo fue un beso! —Gritó Heather pensando que se refería al beso engañoso que le dio cuando quiso robarles sus pertenencias.
— ¡¿Besaste a Hiccup?! —Reclamó Spinel sorprendido.
—¡Fue un beso en la mejilla! —Salió inesperadamente Hiccup en su propia defensa.
—Así es, pero esperen… ¡no nos desviemos! —Gritó Heather sonrojada. —Debemos enfocarnos en nuestra amiguita.
—Está bien, pero después me lo aclararán. —Dijo Spinel celoso.
—Sí, claro…—respondió la vinter fastidiada.
—¡Ya dejen de hablar! me da igual con quien este la zorra, de todos modos, hoy morirán. — amenazó Astrid con su espada de cristal.
—Sí, sí… eso ya lo dijiste... ¿Es lo único que se te ocurre decir? —Se burló Hiccup poniendo su plan en marcha. —Te crees tan segura ahora que sabes que eres el quinto elemento… pero de ser una simple neutral NO podrías con nosotros.
Astrid frunció el ceño con molestia mientras que Fogo que estaba a un lado de ella sólo se rio de su aliada ya que pensaba lo mismo que el brann.
—Elemental o no… puedo vencerte, maldito brann, ¡TE ODIO!
—Entonces demuéstramelo. —desenvainó Hiccup la espada y la apuntó como en su primer duelo. —Te reto a un duelo a muerte, AMBOS sin utilizar nuestro poder
La princesa sonrió de lado.
—No dude en usar su poder jefe, que yo no lo neutralizaré.
El brann tragó saliva recordando aquellas palabras, eran las mismas que le dijo durante su primer duelo; sin embargo, no le contestaría lo mismo.
—Tomaré su palabra en cuenta… princesa.
Continuará.
Edición: 03 de Marzo 2019
Comentarios 2015
Definitivamente no quedan pocos capítulos, por lo que veo XD. O tal vez sí… no sé.
Vayamos a la sección de comentarios y dudas.
Ale HH: Ya empezará el duelo, gracias por leer. Saludos.
Astrid: Que bárbara, lo niños deben de dormir, que bueno que les gustó el capítulo, con respecto a las películas que mencionas no las he visto no me gusta Madagascar, XD. Saludos al equipo.
Ana Gami: Yeiii, ya pronto según yo se sabrá quien tiene el corazón, pero si sospechas del mismo que yo entonces estamos en el mismo canal, no he escuchado la canción se me pasó pero la escucharé. Saludos.
Jessi: Gracias, Spinel también es de mis favoritos XD, me gustaría también un tipo así, que te haga reir, con respecto a donde encontrarme puedes hacer en mi página de FB, el link está en mi perfil, y luego si quiere ya te paso el personal. Saludos.
Gaby Chanii: Jajajaj aquí ya quedó demostrado lo que piensa Hiccup de Danger XDD. Espero te haya gustado el capítulo. Saludos.
Ary: Sólo puedo decir que empezará un duelo interesante, según yo el próximo capítulo. Espero te haya gustado. Saludos.
Kristtanna: Gracias, un poco de esperanza no hace daño y pues Danger hará una última aparición, según yo, espero te haya gustado. Saludos.
MOER: Lo siento no es mi intención, pero por lo pronto ya empezará el duelo. Espero te haya gustado. Saludos.
Guest: supongo que eres Vivi?, espero que sí, si no que vergüenza sorry, Jajaja con respecto a tu teoría hay algo de eso XD, ese Tuffnut no cambia aunque estén en medio de la guerra, Harry Potter en un futuro lo leeré tengo pendientes los de Maze .
Jessy Brown: XDD sip, eres una pervertidilla, jajja Ntc pero no, nada de eso, eso de quémala es como dice la extensión de las palabras, la tiene que quemar XD. Saludos.
Tris: No sé qué te estas imaginando pero eso de quemarla viene del normal quemar XD, no piensen raro. Saludos.
SAM: XD pues es odioso que te interrumpa, pero si es papá Tuffnut que se le va hacer. Saludos.
Videl SS: Pues por lo pronto estarán en duelo, ya se sabrá si puede o no rescatarla. Saludos.
Navid: Danger tengo planeado una última aparición, según yo, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.
Maylu liya: Perdón te dije que se aclararían algunas cosas en este, pero me salió más largo de lo normal Danger visitará a un dragón ¿Sabes quién?, se responderá después porque se aparece Danger, va impresionar según yo XD, espero te haya gustado te lo dedico,: D para que te animes. Saludos.
Nesari22: Sólo te puedo decir que tengo una última aparición para Danger según yo y será durante esa batalla, con respecto a tu otra pregunta, si la perdonarán después de todo está siendo controlada y engañada, espero te haya gustado. Saludos.
Unbreakablewarrior: Jajaja Gracias por el review halagador, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.
Steffani: Que bueno que te gustó el capítulo, era tiempor de darle su parte a cada personaje, aunque algunas relaciones se establecerán ya al final de la guerra eso es seguro, Con respecto a tus preguntas, Danger se hará una ultima aparición según yo, no será a Astrid, no al menos como en Hiccup, más bien será en el caso de tu segunda pregunta, tu conciencia…no sé. Saludos. XD.
Hillary: Hola, Que bueno leerte por aquí de nuevo espero te haya gustado el capítulo Saludos.
Seguidores, favoritos, lectores anónimos hasta el miércoles si dios quiere. Saludos.
20 julio 2015
