Los personajes pertenecen a la Gran Stephanie Meyer

La Trama se basa en la novela "Personal Taste" de Corea, la cual se baso en un libro, "Personal Preference",realizada por el escritor coreano Lee Se In. Aunque le cambiare algunas cosas.

Summary: Edward esta en problemas, y el necesita entrar a casa de Bella, para no quedar en quiebra. Que excusa usara para entrar? - Bella... dicen que un amigo gay es algo genial. – B&E, J&A

- Am... Señor Edward, está todo bien pero... – susurro

- Que pasa? Porque su voz suena así?

- Yo, necesito... eso – comento con voz ahogada

- Eso?

- Si, esa cosa con alas...

- Alas? Qué cosa con alas?

- Um, bueno... no se lo estaría pidiendo, pero de todos los días... es hoy

- Hoy... acaso...

CAPITULO 36

- Aaah! Isabella Swan, por cuanto mas quieres torturarme? – se pregunto mientras corría a una farmacia.

Al entrar reviso los estantes con la vista, hasta que las encontró. Fue hacia ellas, pero antes de llegar. Miro hacia al frente y se encontraban 3 estudiantes. Se giro cerrando los ojos.

- Hey chicas, miren, es un bombón! – menciono una de ellas, el cobrizo tomo un libro que había en un mostrador.

- Si! es tan guapo! – exclamo la otra soltando suspiros con sus amigas.

El, ya cansado de esperar, se volteo y les sonrió logrando que suspiraran las tres juntas. Tomo una máquina para afeitar y la movió entre sus manos, mientras de reojo veía a las estudiantes.

- Los hombres que usan de esas, tiene más estilo que los que usan eléctricas – las tres rieron picaras. – solo imagínenlo rasurándose... oh! – Masen estaba realmente incomodo, se paso la mano por el pelo.

Estiraba la mano hacia la toalla higiénica y la retrocedía a su cuello o a su pelo. Ya bufando, tomo una rápidamente y se marcho casi corriendo a la caja. Dejando a las tres chicas sorprendidas

- Oh! Quien quiera que sea ella, estoy tan celosa! Un novio que hace recados como esos... que celos me da!

- Isabella? – susurro asomando la cabeza por la puerta del baño de mujeres, cuando vio que no había nadie, se adentro y golpeo la primera puerta – Isabella?

- Edward vino!

- Es esta? – volvió a golpear la puerta, ella respondió con un "si" – se lo paso por arriba o por debajo de la puerta?

- Por debajo – vio la mano de la castaña asomarse y se las entrego – desearía que se hubiese apurado, pensé que moriría de calambres en las piernas – abrió la bolsa

- Y para mí no fue peor?

- Para qué es esto? – le pregunto mientras veía la maquina dentro

- Am... Pues para que se rasure las piernas – comento rápidamente

- Bueno... gracias – sonó mas a pregunta

- Descuide, esperare afuera

Isabella iba saliendo sigilosamente, pero Edward la estaba esperando afuera

- Todo bien? – ella asintió – una mujer siempre tiene que estar preparada para estas cosas – le recrimino

- Bueno, mi vida ah estado un poco agitada estos días...

- No haga excusas, esto le paso por despistada

- Ed... Señor Edward, mi bolso es tan pequeño y no tengo un bolsillo, no me caben todas, puede guardar el resto en su... – ella tomo algunas y se las llevo al bolsillo de Edward, pero él se alejo

- Que cree que está haciendo! De verdad me está pidiendo que guarde esto?

- Bueno, y que quiere que haga? Ya le dije que no puedo guardarlos y es un desperdicio tirarlo

- Claro que no

- Solo un par

- Que no! – a estas alturas, las toallas pasaban de mano en mano, en ese momento paso una señora de edad y los miro sorprendida – ya! Los tiraremos! Asunto terminado

- Porque? No puedo desperdiciarlos!

- No salieron tan caros! – ella insistía en meterlas en el bolsillo de su chaqueta

- De acuerdo! los llevare al auto! – le quito las toallas y las volvió a echar en su bolsa

- Más le vale que los lleve y no los tire! – el se giro bufando

Bella estaba esperando por Masen, cuando alguien le tomo el hombro, ella asustada se giro y vio al moreno

- Que estás haciendo, saliendo con Masen? Es por mí, cierto?

- Por ti?

- Me viste peleando con él en la exposición de muebles.

- Y eso que tiene que ver?

- Sabiendo que nos llevamos mal, estas aquí con él para que yo te vea y...

- No te creas demasiado – lo interrumpió – Jacob Black, tu ya no eres importante para mi

- Bella... no importa lo que digas te conozco bien – en ese momento Edward venia llegando del estacionamiento, y antes de doblar por el pasillo, escucho la voz del moreno – Tu eres esa clase de persona que no cambia sus sentimientos fácilmente una vez que entrega su corazón – el cobrizo doblo y los vio frente a frente, la castaña con una expresión angustiada en su rostro – así que... no hay necesidad de rebajarse a este nivel por la herida que sufriste

- No te engañes a ti mismo, estoy bastante bien sin ti – le contesto con la frente en alto – no pienses que estoy como alma en pena porque me heriste

- Bella, la que se engaña eres tú. – La tomo por los hombros - Claramente no puedes olvidarme, por eso...

- Hey Black – ambos se giraron hacia Edward que se acerco y los separo empujando a Jake por el pecho – Te lo advierto, no vuelvas a molestar a esta mujer

- No te metas imbécil, esto es entre ella y yo – menciono entre dientes

- No existe tal cosa. Cualquiera que sea el tema entre tú y esta mujer me concierne – el moreno miro a Bella tratando de buscar una respuesta, el cobrizo al notar esto la miro – no es así, Isabella? – ella no contesto, así que Edward tomo su mano y se la llevo.

- Gracias, por fingir ser un hombre – le menciono a unos pasos – eso se siente mejor que lo que hubiera sentido por abofetearlo – le sonrió

El trago en seco y mirando hacia abajo miro sus manos unidas, sorprendidos ambos se soltaron, ella se tomo el vestido y el formo un puño. Y apartaron la mirada

- Para que son los amigos? – él le sonrió – vamos? – y se adentro nuevamente a la fiesta dejando a Bella son un sabor amargo

- A todos los representantes de las firmas de Arquitectura presentes hoy, realmente espero que la Galería de Arte Eclipse del grupo GP, la familia Gasparri, sea un éxito – todos en el salón aplaudieron. El director Gasparri se acerco y hablo para todos

- Todos ustedes son personas que construyen cosas. Que es una casa para las personas? En ellas, comemos y dormimos, tenemos hijos y los criamos. Y allí soñamos. El Arte es un sueño. Un espacio donde sostener ese sueño, es lo que el Grupo GP intenta crear con la Galería de Arte Eclipse. Esta noche, espero que todos los presentes tomen parte en ese sueño. Gracias – y otra ronda de aplausos se escucho.

- Suenan como las palabras de mi padre – comento Isabella, logrando que toda la atención de Edward cayera en ella – no es algo que me dijera directamente... pero esa era su tesis. "Ispirazione es un pequeño universo que inspira a mi esposa e hijos a soñar" – Edward tomo nota mental de esa frase – Así que, siempre me eh sentido mal con mi padre. Porque debo parecer como alguien sin un sueño – y miro hacia abajo. El cobrizo solo la miraba en silencio.

Ya mas tarde en la casa, edward se encontraba en la escalera que daba hacia el patio sentado bebiendo una cerveza mirando hacia el cielo

"Que es una casa para las personas? En ellas, comemos y dormimos, tenemos hijos y los criamos. Y allí soñamos. El Arte es un sueño"

"Ispirazione es un pequeño universo que inspira a mi esposa e hijos a soñar"

Recordó esas palabras suspirando

- Un pequeño universo... que inspirara sueños – levanto la cerveza hacia su boca, pero esta ya estaba vacía. Se dirigió a la cocina en busca de otra, antes de que abriera la puerta de la nevera. Vio a Isabella caminar de allá para acá en busca de algo toda encorvada

- Que está haciendo? Porque no está durmiendo? – le pregunto acercándose

- No encuentro ningún analgésico para el dolor – le respondió quejándose

- Dolor? Tiene dolor de cabeza?

- No, no es eso. Tengo cólicos menstruales – jadeaba levemente

- Entonces debió decirme antes para parar en una farmacia de camino a casa – le recrimino

- Las farmacias están cerradas a la hora que salimos – se sentó en el sillón acurrucada – además, estaba segura que tenia algunos en casa

- Se siente muy mal? No necesita ir al hospital? – ella rio quedito

- no puedo ir a un hospital por cólicos menstruales

- Entonces, porque no tiene esa clase de cosas en casa?

- Ya le dije que pensé que tenia – se levanto despacio y camino hacia las escaleras arrastrando los pies – solo tendré que soportarlo

- Hay algo que pueda hacer? – la alcanzo al principio de las escaleras

- Esta bien – menciono después de negar y caminar hacia arriba. El cobrizo quedo preocupado, estaba acostumbrado a verla siempre con esa energía que cansaba a cualquiera.

Decidido fue a su cuarto y abrió su laptop y en el buscador puso "Alivio para cólicos menstruales". Después de leer bajo a la cocina y puso agua a hervir mientras ordenaba las tazas.

Bella estaba en su pieza recostada en la cama echa un ovillo, cuando sintió a Edward entrar no pudo ni siquiera levantarse

- Beba un poco de esto – se sentó en la cama, pero ella solo lo miraba – duele tanto que no puede ni hablar?

- Usualmente tengo cólicos bastante malos

- Entonces beba esto, le calentara el cuerpo – la ayudo a levantarse y le puso la taza en sus labios y ella la tomo poniendo sus manos encima de las de él.

Edward con cuidado las retiro y miro hacia otro lado

- Aunque duele es agradable – se giro a verla – porque tengo un amigo para compartir el dolor

- Debe ser agradable – le sonrió – pero ahora duerma un poco

- Gracias – le susurro ya acostada. El la quedo mirando por unos segundos y luego se marcho.

Después de unos minutos fue a ver como se encontraba.

- Esta durmiendo? – le golpeo la puerta, la luz se filtraba por la puerta, pero pudo haberse dormido con la luz encendida

- Que pasa? Porque no está dormido? – al escuchar su voz quejosa, no dudo en entrar

- El té no ayudo en nada?

- No se preocupe, tomare algunos analgésico en la mañana cuando abra la farmacia – le contesto dándose la vuelta – vaya y duerma un poco

- Pero...

- No quiero que llegue tarde al trabajo por mi culpa

- Mañana es domingo

- Cierto – fue lo último que dijo. El cobrizo la quedo mirando otra vez ya angustiado sin saber qué hacer, pero una idea vino a su mente y casi corrió a su habitación por su chaqueta.

- Ah, esa mujer me tiene tan ocupado, esta matándome – menciono ya en el auto.

- Deja de llorar, hasta estado toda la noche así, mira la hora que es. Colapsaras

- No importa cuánto lo pienso, es tan injusto! – siguió llorando – como pudo Edward llevar a otra mujer como cita?

- Jessica, el debe haber tenido una buena razón – le contesto Esme para tranquilizarla – si hubiera una mujer que amara, no crees que me la hubiera presentado?

Justo en ese momento entro Edward apresurado.

- Edward, hijo! – se giro hacia Jessica – ves? Edward esta aquí para hacerte sentir mejor

- Edward – se acerco la rubia a el

- Porque lo hiciste, hijo? – el la miro confundido – escuche que llevaste a otra mujer a una fiesta

- Tuve que llevarla a causa del trabajo

- Aun así no me gusta que lo hagas - le recrimino Jessica – no me gusta verte con otra mujer que no sea yo a tu lado – él la miro, como si no entendiera de lo que hablara. Así que giro su cabeza hacia su madre

- Tenemos algunos analgésico en casa? Tengo un poco de dolor de cabeza

- A mi también me duele la cabeza por llorar tanto

- Claro hijo, tengo algunos – después de pasárselas al cobrizo, este partió inmediatamente.

Cuando llego a la casa fue hacia la cocina en busca de una botella de agua, subió rápidamente las escaleras, todo sin siquiera sacarse la chaqueta. Al entrar al cuarto de la castaña se sorprendió de verla en el suelo encima de una alfombra echa un ovillo

- Que esa haciendo en el suelo?

- No sé porque, pero parece más cálido – él se acerco y la levanto

- Levántese así puede tomar algo de medicina

- Medicina? Donde la compro a esta hora?

- Fui a casa - – saco de su bolsillo mientras le serbia un poco de agua de la botella que traía en la mano

- Casa? – lo miro confundida – porque se mudo aquí si tenía una casa? – Masen sorprendido casi se le cae la botella de las manos, y pensó rápidamente

- Ah... porque está muy alejada de la oficina

- Es muy lejos? – él asintió – aun así... fue ahora por la medicina?

- Solo... solo tómela para que pueda descansar – se la entrego, pero ella en vez de recibirla se tiro a sus brazos

- Te quiero – esas dos palabras estremecieron el pecho de Edward, pero las siguientes sin saberlo lo estremeció mas, pero no fue tan agradable como el primero – te quiero mucho amigo

GRACIAS A TODOS LOS QUE ME APOYAN! GRACIAS POR LOS REVIEWS Y LOS QUE DEJAN ESTA HISTORIA COMO UNO DE SUS FAVORITAS! :)

Y AGRADECERE MAS SI DEJAN UNOS REVIEWS DE PASADITA? (: siiiiiiiiiiiiiii?

LOS QUIERO!