Chapter 36: gladiador vikingo (parte VIII).
Vuela junto a mí
Hola a todos es bueno volver a escribir en esta historia, aca les dejo este capitulo. Y espero que les guste y que lo disfruten.
P.V. Hipo
Cerré los ojos esperando lo peor, hasta que escuche un sonido de metal. Abrí mis ojos y vi a Espartaco con una sonrisa y ofreciéndome la mano. Mire a mi lado y el hacha de Espartaco estaba a cm de mi cara.
No me quedaba de otra le recibí la mano ya que mi prótesis estaba lejos de mi, así que me ayudo a parar e hizo que me apoyara en él empezando a caminar a la salida siendo recibidos por miles de aplausos y apoyos de la gente que aclamaban a Espartaco y a mí hasta que unos 30 soldados nos encerraron en un cuadrilátero.
Y de la entrada estaba ese maldito infeliz entrando como un campeón y con un aire de orgullo.
-Espartaco que estás haciendo, por qué no mataste a este niño mocoso- dijo el emperador al frente nuestro.
-este muchacho á demostrado ser un gran gladiador y un gran contrincante, demostrando que merece vivir- dijo Espartaco con tranquilidad.
-eso no te corresponde- dijo el emperador con un tono de odio y desesperación para después dar una señal el cual hizo que los 30 soldados sacaran sus espadas.
-antes de que des la orden pregúntate si te conviene hacer eso- dijo tranquilamente Espartaco el cual hizo que el emperador pusiera una cara de duda –mira bien a tu alrededor, todo el coliseo está lleno de gente que lo apoyan y que me apoyan- dijo señalándome –seguro de que les gustara que nos mates además somos los preferidos y si nos matas de seguro ya nadie vendría a tus juegos suicidas- dijo Espartaco con una sonrisa socarrona pero como su cara estaba empapada de sangre que le escurría de su herida que le hice le dio un toque maquiavélico.
-la gladiadora águila y Crixo los pueden remplazar- dijo el emperador solo que esta vez se detectaba una preocupación.
-le hago dos preguntas, seguro de que ellos tendrán el mismo efecto que nosotros y segundo; seguro de que ellos le harían caso ya que la gladiadora águila es su novia y Crixo es mi mejor amigo- dijo Espartaco tranquilamente y se notaba que me había estudiado ya que sabía que Astrid era mi novia.
El emperador extendió su brazo con el pulgar en el medio. Todos estaban en silencio hasta que el pulgar del emperador quedo arriba haciendo que la gente aplaudiera con fuerza.
-te puedes tener- me pregunto a lo cual asentí. El me dejo parado para después salir del cuadrilátero y volver a entrar con mi prótesis y mi espada –ten esto, lo necesitas- me dijo pasándome mi prótesis.
Yo la cogí y me la puse para después salir de la arena y ser recibido por un efusivo abrazo de Astrid.
-Hipo estás bien- dijo abrazándome mientras lloraba en mi hombro.
-tranquila My lady – le dije respondiéndole el abrazo. Astrid se separó y me dio un beso apasionado al cual respondí. Pero fuimos interrumpidos por nuestros amigos que llegaron a abrazarme con emoción.
En eso entro Espartaco el cual fue recibido por un puño de Astrid directo al rostro pero para después ser recibido por un abrazo de la misma.
-gracias por no matarlo- le agradeció Astrid a Espartaco.
-no hay de que- le dijo.
-gracias por no matarme y perdón por tu herida en la cara- me disculpe.
-se podría decir que fue una venganza tuya contra mí por la x que te deje en el rostro- Espartaco camino hasta donde yo estaba y me tomo de los hombros –en todo mi tiempo como gladiador nadie me á dado tanta pelea como tú me la diste- dijo él.
Cuando dejo de tomarme de los hombros llego Vedius el cual nos abrazó a los dos –Uds. 2 pelearon de una manera que dejo loca a las personas. Vayan a que los curen y luego vayan con Lartius que quiere verlos a los 7 incluyendo a Crixo- dijo Vedius.
Mis compañeros me acompañaron a donde las sanadoras las cuales me cosieron la herida de la cara y la del cuello. Después fuimos a donde Lartius el cual ya estaba con Espartaco que ya estaba curado y Crixo.
-estas bien- me pregunto Crixo después de haberme dado un abrazó.
-si- le respondí.
-Lartius a lo que vinimos- dijo Crixo con seriedad.
-está bien- dijo este y se sentó.
-de que hablan- pregunto Patapez sin entender.
-legión del dragón como ya los conocen ellos son Espartaco y Crixo- dijo señalando a cada uno –ellos son los líderes de la revolución; bueno es Espartaco pero Crixo esta con nosotros- dijo Lartius.
-¿revolución?- pregunto Astrid.
-estamos planeando un golpe de estado contra el emperador. Mientras nosotros estamos acá entreteniendo a la gente nuestros compañeros han estado reclutando gente para la revolución. Ya tenemos un ejército grande que está acampando a fuera de Roma- dijo Crixo.
-yo he estado recibiendo las noticias de afuera y mandando las órdenes de Espartaco a la revolución que se ha estado escondiendo; todos mis soldados pertenecen a la revolución- dijo Lartius.
-¿y nosotros que?- dijo Patán.
-Hipo los estuvimos estudiando y Uds. Serian de gran ayuda en la revolución- dijo Espartaco.
-no quiero desanimarlos pero nosotros solo queremos irnos a Berk- dije.
-y ahí es donde entran Uds.; en una semana el emperador va a dar una de las ejecuciones públicas por la noche para infundir miedo que se va a desarrollar acá en el coliseo y todos los gladiadores estarán presentes junto con todo el pueblo y todos los soldados del emperador; Uds. Solo tienen que ayudarnos a salir de Roma y después serán libres- dijo Espartaco.
-hay un problema. Dijiste que también los soldados del emperador van a estar y eso complica un poco el escape y además no sabemos si todos los gladiadores estarán con nosotros- dijo Astrid.
-hay entro yo; mandare un mensaje falso diciendo que hay una revolución en Constantinopla con la firma que logre conseguir del general de haya. Esto hará que manden gran parte de soldados a Constantinopla dejándolos sin muchas defensas- dijo Vedius.
-y por los gladiadores no te preocupes ya están con nosotros- dijo Crixo.
-¿entonces aceptan?- pregunto Lartius.
-si es el único modo de salir rápido de acá aceptamos- dije.
Y así pasaron los días hasta llegar al día del ataque. Vedius ya había mandado el mensaje y la mitad de los soldados se había ido. Todos los gladiadores nos apoyaban y ya todo estaba preparado, los soldados de Lartius nos dejarían las puertas abiertas junto con Lartius y Vedius que nos esperarían con armas para defendernos.
Ya era de noche y estábamos en el coliseo y en el centro habían 2 cruces con personas clavadas a ellas pero no se veía quienes eran. Alrededor estábamos los gladiadores seguidos por un anillo de soldados de Lartius que nos protegerían y después los soldados del emperador y en lo más alto del coliseo estaba una hilera de arqueros. El emperador estaba en el balcón de siempre y el coliseo estaba lleno de personas. Esto si uno lo ve estaba fácil de hacer pero el problema era que afuera nos esperaba un escuadrón de soldados del emperador por si pasaba algo y claro que pasaría.
El emperador se asomó al balcón y dijo.
-esto es lo que pasa cuando uno se resiste a la autoridad romana, desobedeciendo a sus mayores. Cualquier rebeldía será castigada con la muerte- dijo para después dar una señal el cual uno de sus soldados dejo ver quiénes eran.
-maldito, es un monstruo- dijo Astrid llorando en mi hombro al ver quiénes eran.
-Quinto, Lucia- dije al ver a los niños clavados a esas cruces con sus caritas y sus ojos sin vida.
Bueno aca acaba nuestro capitulo dejen sus reviews que son mi inspiración no importa con que, si es una idea, una critica, o solo su apoyo, cualquier review es aceptado. Y nos vemos la próxima.
