DISCLAIMER
Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling, Bloomsbury Publishing, Scholastic Inc. y AOL/Time Warner Inc. El presente fanfiction no está escrito con ánimos de lucrar con él, sino que mi única misión aquí es ofrecer un poco de entretenimiento para ustedes.
MOMENTOS
XVI
Navidad ha llegado. Es el momento de los abrazos, de los brindis, los buenos deseos. Durante toda la celebración bromeas con tus hermanos y primos; tío George les deja probar los nuevos productos de su tienda a pesar de lo que tía Hermione y tu madre pudieran objetar. Como es tradición desde hace años llega un momento en el que todos se sientan a charlar – tus abuelos, tíos, primos, padres –, recuerdan viejos momentos, cuentan anécdotas… Y ustedes, los pequeños, no deben ser la excepción.
− ¿Y cómo les va en el colegio? – pregunta tu abuela. - ¿Todo bien?
− Sí, todo perfecto – responde James. – Cuando regresemos estoy seguro de que nuestro capitán del equipo nos pondrá a trabajar muy duro.
− Pero no tendrán problemas –dice tío Ron, - todos dicen que eres el mejor buscador, y yo les creo. Además, no es por nada pero seguramente tu madre te ha entrenado bien.
− Yo no tengo nada que ver con esto – se excusa tu madre pero te guiña un ojo. Todos ríen.
− Hay otro buscador muy bueno – dice Hugo de pronto. La atención se centra en él. – El de Slytherin.
− Y que lo digas – murmura James. – En el juego contra Ravenclaw pude notar parte de su habilidad.
− En general todo el equipo de Slytherin son buenos elementos – dice Hugo asintiendo a lo que tu hermano ha dicho. – Scorpius es un excelente cazador.
− ¿Scorpius Malfoy? – pregunta tía Hermione con curiosidad.
− Así es – dice Hugo. – Es muy buen cazador. – Ante esas palabras tío Ron suspira.
− Y yo que les advertí sobre los Malfoy – dice melodramáticamente.
− Ma… Malfoy es una buena persona – interviene Lily con el rostro completamente rojo. – Es amigo de Al, y ahora también es nuestro amigo.
− Eso es cierto – dice Rose, - deberías comenzar a dejar tus prejuicios, papá.
Tú les miras agradecido por haber defendido a tu amigo. Los adultos miran entre sí, pero es tu padre quien sonríe.
− ¿Qué dicen si abrimos los regalos?
Ustedes, como siempre, son los primeros en llegar junto al árbol. Los regalos se reparten poco a poco. Recibes algunas golosinas, artículos de broma, CDs, un video juego, el suéter tejido, entre otras cosas.
− ¡Albus! – exclama Rose. Volteas a verle confundido, ella señala a la ventana.
Te levantas como impulsado por un resorte y dejas pasar a Evolas; en su pata trae un paquete encogido. Tomas el pequeño paquete y corres hasta donde está tu padre, después de todo los menores no pueden hacer magia fuera del colegio.
− Papá – le dices extendiendo las manos. - ¿Puedes…?
− Claro, hijo – sonríe él mientras saca su varita y agranda el paquete. ¡Y vaya que es grande! Tus ojos brillan al abrirlo.
− Oh, vaya – dice tu padre asomándose sobre tu hombro.
− ¿Sucede algo? – preguntas alarmado. ¿Irá a decir algo malo?
− Es un libro bastante raro – dice. – Recuerdo que hace unos años quería ese ejemplar para una investigación. En la BML tienen un ejemplar, pero como es bastante raro no lo prestan tan fácilmente. – Él te sonríe y pone una mano en el hombro. – Cuídalo bien, hijo. Sea quien sea quien te lo haya mandado te ha dado un regalo importante.
Él regresa a su conversación con tus abuelos. Miras el libro una vez más. Junto al paquete viene una nota: "Yo sé que algún día te será útil, cuídalo y guárdalo hasta entonces".
− Gracias, Scorp – susurras. Esperas que tu regalo le guste tanto como a ti te ha gustado el suyo.
