10 minutos antes

Ichigo se hallaba sentado en su camerino, con los pies sobre la mesa, los brazos entrelazados por detrás de la cabeza y una gran sonrisa de "muajaja" pintada en el rostro. Lo tenía todo listo para la presentación. Le había costado un poco haber convencido a Urahara para que le ayude, pero finalmente accedió, como siempre.

Ichigo pensaba que ahora solo faltaba una cosa, la más importante de todas: ver como esa enana se ponía roja como un tomate y aprendía la lección de una vez por todas, a no insultarlo por gusto cuando todas las cosas estaban tranquilas. Ella siempre tenía que meter su bocaza y arruinarlo. ¡Ja! Pero ahora, recordaría esto muy bien y pensaría un poquito antes de meterse con él.


El público aplaudió cuando vio al chico de pelo naranja salir al escenario.

-¿Listo para tu presentación Ichi-chan?

-Por supuesto – le dijo con gran convicción, pero sin dejar su sonrisa "muajaja".

-¡Entonces, con ustedes Ichi-chan y su documental sobre Rukia-chan! – dijo Yachiru mientras se retiraba para dejarle el escenario completo a Ichigo.

Él se situó en el centro del escenario. Llevaba puesto un buzo deportivo, como para jugar basketball. Todos lo miraban, expectantes a lo que iría a decir.

-Bien, comencemos – habló -. Kuchiki Rukia es como todos saben hermana de Byakuya, uno de los más famosos capitanes del Seireitei no solo por sus poderes sino también por su cuerpo. Lástima que su hermana no obtuvo un físico tan deslumbrante como el de él, todo lo contrario – decía mientras sacaba una pizarra acrílica y un plumón – sus medidas ni siquiera llegan a las "reglamentarias" de una niña – "muajajaja" decía en su interior -. ¡50-30-50! ¿Es eso posible? Es casi como una pequeña "lilliputience"… - Bueno, después de hablar un poco del físico, pasemos a su personalidad. Para que la conozcan un poco mejor, he traído una "pequeña" ayuda – dijo dando dos palmadas.

Al instante salió Rukia al escenario trotando, con un buzo muy parecido al de Ichigo.

-Bien, ella es mi asistente – dijo señalándola.

Rukia, con una gran y monísima sonrisa, saludo al público.

-Ahora les mostraré la realidad.

Mientras tanto apareció la escenografía. Estaba dividido en tres partes. La primera era una gran y espacioso parque; la siguiente era una pequeña tienda como un minimarket; y la última era una sala con varios y acogedores muebles. El público y el jurado soltaron un "¡Oh!" cuando vio todo aquello. Parecía tan real que supusieron que era algo tipo 3D.

-¡LO VEOOOOOO! –gritó nuevamente Tousen con lágrimas en los ojos.

Ichigo y Rukia se trasladaron al área del parque y comenzaron a trotar uno al lado del otro.

-Es el momento – dijo en voz baja Ichigo.

La cara dulce de Rukia, se tornó de forma siniestra de manera instantánea.

-Rukia – dijo Ichigo con una voz de lo más amable y amistosa – ¿quisieras que te trajera un jugo? Voy a comprar uno y si quieres te puedo traer uno a ti también.

Rukia volteó y lo miró.

-¡CÁLLATE NIÑATO FEO Y ESTÚPIDO! ¿CREES QUE VOY A QUERER QUE ALGUIEN COMO TU ME OFREZCA UN JUGO? ¿A MI, A LA PRINCESA PYON?

A Ichigo le dio un tic en el ojo al escuchar la última frase y Rukia se rectificó al momento.

Urahara, había logrado traer, a pedido de Ichigo a la alma modificada Pyon y una especie de gigai, que en realidad no era un gigai sino una de las últimas invenciones de Urahara. "Fue fácil", le dijo a Ichigo después de que tenía a su costado a la viva imagen de Rukia ara su actuación. Ichigo y su "muajaja" estaban reventando de felicidad porque ya tenían su documental 100% completo para avergonzar a Rukia.

-DIGO A LA PRINCESA RUKIA – siguió gritando Pyon -. ¡MUAJAJAAAAA!

-No, por favor – dijo Ichigo con la misma vocecita suave e inocente de una pequeño niño indefenso – no me pegues Rukia-sama. Yo solo quería ofrecerte algo digno de tu gusto.

-¡JAAA! PELINARANJA AFEMINADO, ¡VEN AQUÍ PARA QUE SIENTAS MI PODER! – rió Rukia mientras perseguía a Ichigo y lo golpeaba con una rama.

El público gritaba "No lo golpees, fue lindo contigo". Engañados por la gran actuación de Ichigo como alguien completamente inocente y débil. Rukia era definitivamente una abusiva y cruel mujer.

Desaparecieron en el parque corriendo Pyon detrás de él.

La vista del público pasó a la siguiente parte: al minimarket, donde aparecieron ambos nuevamente, pero con otra ropa distinta, algo más casual, iban de compras.

-Rukia, que tal si compramos algo rico para la cena – actuó Ichigo como lo hizo en la primera escena con su vocecita y sus ojitos de gato de Shrek – tal vez a papá y a mis hermanas les provoque algo distinto hoy.

"¿Papá?" cuando había dicho alguna vez es su vida esa palabra, su padre era "el maldito viejo"… "papá" se rió de la gran actuación que estaba realizando, incluso decía esas dulces palabras. Vaya, debería de dedicarse al teatro.

-¿TÚ CREES QUE ME IMPORTA LO QUE TÚ ME ESTÁS DICIENDO? – agarró una bolsa de caramelos y se la tiró por la cabeza - TUS GUSTOS DE COMIDA SON MALÍSIMOS, Y NO SIRVES. YO ESCOGERÉ LO QUE QUIERO ¡JA!

-Nooo, no me pegues de nuevo, solo quería…

-NO ME INTERESA, VEN AQUÍ Y SIENTE MI PODER!

Y desaparecieron del escenario. Todos voltearon a ver la última parte de la escenografía. Apareció Ichigo con una polo y un pantalón de pijama, sentado en uno de los muebles con un libro en mano. Volteaba hacia uno y otro lado como buscando algo. Después de un breve momento apareció Rukia con un pijama de conejitos y una coleta que le quedaba muy bien.

Esta vez, la primera en hablar fue Rukia. Extrañamente, ya no tenía la cara siniestra como en las dos escenas anteriores.

-Y, ¿qué te parece el libro que estás leyendo? – dijo Rukia con una gran sonrisa.

Ichigo se quedó callado y el tic apareció. Ese no era parte del guión, ni tampoco aquel pijama, ni esa coleta, ni mucho menos ESA Rukia. Cómo había sido tan estúpido, no había puesto a cuidar a nadie y obviamente corría el peligro de que Rukia se cambiara por Pyon y le arruinara todo el acto. Claro, había sido definitivamente estúpido.

-Ichigo, aún no me respondes, ¿te pasa algo? – dijo la adorable Rukia.

El público estaba un poco confundido. Lo que quería demostrar Ichigo, era que Kuchiki Rukia… ¿tenía doble personalidad, o qué?

-No, nada – dijo sobreponiéndose a la situación – Este libro se llama Los viajes de Gulliver por si no has mirado la pasta, los lilliputiences son realmente molestos y entrometidos.

La voz de Ichigo tampoco era la del dulce y apacible niño de las otras dos actuaciones.

-Al menos los lilliputiences son mucho más organizados e inteligentes que los estúpidos humanos – dijo Rukia.

-Pero siguen siendo pequeños, indefensos y "aplastables" – la conversación iba subiendo de tono.

-Sé que en el fondo los envidias por la destreza, habilidad y belleza que un imbécil como tú jamás podrá tener –terminó Rukia sacándole la lengua y volteándose mientras se tapaba los oídos y gritaba "lalala" fuerte para no escuchar su siguiente ataque.

Belleza. El recuerdo del tango que había bailado con Rukia lo asaltó en ese momento. Rukia se veía esplendorosa, su frágil cuerpo demostraba la fuerza que podía tener al moverse a la perfección. Su destreza cuando hizo esa demostración con su zanpakuto, su habilidad para todo lo que hacía.

Maldición. Cómo tratando de hacer que quedara mal con aquella actuación podría lograr que el público cambie la percepción que tiene de ella. Maldición, maldición. Antes podía haber hecho cualquier cosa para desprestigiar a esa enana flacucha, pero ahora, era diferente. No podía continuar insultándola. Aunque estuviera con ese pijama de conejos y con esa coleta que la hacía ver como una escolar, se veía sexy a sus ojos. Definitivamente había perdido esta pelea de los documentales, no iba a poder lograr lo que se propuso en un principio.

Rukia se volteó un tanto sorprendida, ya que no recibió ningún acostumbrado nuevo ataque verbal de Ichigo. Y todo el público se quedó callado también.

La cara de Ichigo, ahora dio un cambio, su expresión era como de satisfecho consigo mismo. Sonreía frescamente con su mano derecha en la cabeza, como cuando te da jaqueca.

-o.o? – Rukia lo miraba.

-Bueno, finalmente lo que quería demostrar – dijo Ichigo – era que esta chica es realmente un espécimen en extinción. Rara hasta sus entrañas. Tiene días malos y días buenos. Comportamientos extraños y una manera de demostrar afecto muy inusual. Sin embargo, no es mala persona y logra cautivar con facilidad. Esa es Kuchiki Rukia en realidad. He terminado.

Yachiru apareció y el público aplaudió a más no poder.

-Ichi-chan, ese fue una de las mejores presentaciones que he visto, yo pensé que se iba a poner feo, pero… ¡fuiste increíble Ichi-chan! Y sobre todo, conseguir que Rukia-chan te ayude en tu documental fue todo un logro – le dijo Yachiru -. Además has conseguido conmover con esas últimas palabras a más de un jurado.

Chad, Kenpachi y ahora Don Kan'onji habían sacado sus pañuelos.

Rukia entendió la situación y se dio cuenta de que Ichigo le estaba pidiendo disculpas a su manera. Era la primera vez que lo había visto pedir perdón, aunque fuera a su propio modo.

-Bueno, ¡y esa fue la presentación de Ichi-chan! – dijo Yachiru - La última y gran presentación del documental es la de Rukia-chan.


Continuará...