Hola. No me pude aguantar y como lo tenía listo decidí actualizar altiro.
Este es un capítulo digamos que intermedio. Ya que tiene una colita del anterior, que no alcancé a incluir. Con respecto al incidente del video porno, lo había visto hace mucho tiempo en Youtube, también cortado, pero si lo encuentran y se fijan bien, están en casa de Bulma y se puede apreciar claramente la nave tras Vegeta. Por eso decidí incluirlo, pues me pareció muy gracioso, y acorde a la historia. Este capítulo tiene una escena fuerte, así que con precaución. Quejas en el departamento de quejas.
Capítulo 34
Ahogando los recuerdos.
Al llegar a la sala se encontró con sus amigos. Sus padres se retiraron, para dejarlos conversar. El profesor volvió a la nave y Bunny, dijo que iría a empacar algunas cosas para el viaje de su hija.
-Hola, maestro… Disculpen la tardanza ¡Qué bueno que haya podido venir! – dijo Bulma, entrando sonriente, para luego extenderle una cápsula blanca con etiqueta verde - Tome, aquí está el submarino que solicitó
- ¡Oh!… Muchas gracias, Bulma… ¿así que te vas de vacaciones?
-Ah, eso…- respondió tomando asiento - Sí, quiero aprovechar de visitar algunos lugares antes de lo de los androides.
-Mmm… Tienes razón en hacerlo. No sabemos si todo saldrá bien.
-Es verdad. Pero no nos preocupemos de eso por ahora. Y dígame ¿Cómo están los muchachos?
-Bien. Krilin continúa entrenando sin parar, y Oolong va regularmente… Pero dime, ¿Cómo has estado tú?
Bulma lo miró extrañada
- ¿? ¿Yo? Bien ¿Por qué lo pregunta, maestro?
-Bulma, no te voy a mentir… Yamcha habló conmigo y me contó que habían terminado la relación y que definitivamente ya no se casarían…
Bulma bajo su vista al refresco que tenía enfrente. Se quedó en silenció unos momentos.
-No te preocupes… - agregó el anciano - Yamcha me pidió encarecidamente que no le dijera a los demás…
Ella levantó su vista y preguntó con algo de temor
- ¿Y le dijo por qué rompimos?
El maestro suspiró y se puso de pie. Avanzó hacia la ventana y de espaldas a ella dijo
-Bulma… soy yo el que te debe una disculpa…
Ella levantó una de sus cejas
-Maestro… sé que fue usted el de la idea. Pero Yamcha debió tener el sentido común para saber de quién recibía el consejo…
El hombre se volteó y le sonrió a la muchacha
-Bueno… si lo piensas bien, no era tan mala idea…
Bulma apretó un puño, mientras una vena aparecía en su sien
-Uyy, ¡Mejor cállese!…
Él agitó sus manos frente a la muchacha, intentando calmarla
-No te enojes… fue solo un comentario inocente, Bulma…
Ella se tranquilizó, un poco, y dijo
-De todos modos, debo agradecerle… Yo, ya no estaba enamorada de Yamcha. Me hizo un favor, en serio ...
- ¿De verdad? – preguntó – Bueno, entonces supongo que estamos en paz… ¿Qué te parece un abrazo de conciliación, querida? – terminó extendiendo sus brazos hacia ella
Bulma le envió una mirada de furia, al tiempo que le decía
-Ni lo sueñe, viejo libidinoso…
El anciano se llevó una mano a su nuca
-De acuerdo…Entonces ¿Qué tal un besito?
El golpe no se hizo esperar. Ahora el maestro tenía dos chichones. Uno sobre el otro.
-Eso le pasa por viejo verde, maestro – comentó la tortuga.
-Tu no me digas nada…- dijo sobándose - por lo menos lo intenté…
La muchacha los interrumpió
-Si ya terminó con sus cosas raras, quisiera pedirle que no le cuente a los demás de esto... Prefiero que Yamcha lo haga personalmente.
-Comprendo y no te preocupes por eso...
-Yo tampoco diré nada - agregó la tortuga.
-Eso espero...
…
Al atardecer se retiraron sus amigos, con la promesa de volver a verse antes de lo de los androides. Apenas dejó de divisar el vehículo en que había venido el maestro, Bulma se apresuró en ir nuevamente a la nave. Al entrar, encontró al profesor atornillando una tapa de una terminal
-Veo que has avanzado bastante, papá…
-Sí, pero no te preocupes, te dejé diversión en el nivel inferior…
- ¡Gracias! Tu sí que sabes cómo hacerme feliz…
Cogió una caja de herramientas y se dispuso a bajar. No había escaleras, como en la primera nave. Éstas fueron reemplazadas por una pequeña plataforma, de forma circular, similar a la de la entrada de la nave en que viajaron a Namekusein.
-Hija, no te entusiasmes mucho que ya va a ser la hora de la cena…
-Sí – dijo ella desapareciendo de su vista.
Cuando se detuvo el elevador, hizo un alto para admirar el lugar. Era tal cual lo había imaginado cuando diseño los planos. Los muebles ya estaban apernados en sus posiciones, y de donde estaba podía ver las compuertas de las habitaciones. Se sintió feliz y se dispuso a trabajar.
Una hora más tarde se activó el comunicador de la nave. Para hacer una prueba se dirigió a la habitación que utilizaría ella y respondió.
-Cariño ¿vienes a cenar?
- ¡Mamá te ves perfecta!
-Ay, gracias – respondió Bunny, llevándose una mano a la mejilla - Eso es porque siempre me preocupo de mi apariencia…
Una gota apareció sobre la cabeza de Bulma
-Me refería a la imagen del comunicador… Pero de todos modos tu sabes que eres la más linda.
- ¿Verdad? ¡Oh!, pero dime ¿nos acompañarás?
Bulma se quedó pensando un momento
-No creo… quiero terminar con esto ahora… ¿me puedes guardar mi cena en los robots?
-Claro. Pero por favor no te desveles ¿de acuerdo?
-Sí, mamá… Hasta mañana.
-Que descanses querida.
La muchacha apagó la comunicación y miró la pequeña cama que había en la habitación.
- ¡Demonios! No pensé en eso…
- ¿No pensaste en qué? – preguntó Vegeta, apoyado en el muro de la entrada.
Se puso roja al oír la voz del saiyajin desde la entrada, más que nada por que la había sorprendido pensando en que la cama era algo estrecha para dos personas.
-Este… ¡Vegeta, deja de hacer eso! – respondió volteándose
- ¿Hacer qué? – preguntó sonriendo ladinamente
-Eso de asustarme y escuchar mis conversaciones– respondió cruzándose de brazos, levantando un poco sus atributos.
Vegeta cayó por un milisegundo, bajando su vista por ese mismo tiempo y volviéndola a fijar de vuelta a los ojos de ella
-No cambies de tema… Se te olvidó instalar algo. ¿Y bien? ¿Qué es?
Bulma se mordió el labio inferior
-Un escritorio en esta habitación…
Vegeta la observó un momento y le dijo
-Hmn … No te creo. Dime de una vez. Así podré burlarme abiertamente de tu ineptitud…
- ¡Eres insufrible! Ahora, déjame terminar o no podrás viajar nunca…
-Esa es otra mentira, mujer. La nave ya está lista. Solo estás haciendo conexiones de cosas innecesarias…
- ¿Innecesarias dices? Ja… te diré que lo que tengo que conectar es para tu ridícula comodidad…
- ¿En serio? ¿No será para tu comodidad? Sabes que yo no necesito de esas cosas…
- ¿No? ¡Entonces espero sinceramente que disfrutes tus duchas con agua fría! – dijo saliendo del cuarto.
El saiyajin la atajó en la puerta, cogiéndola del brazo
- ¿A dónde crees que vas?
Bulma lo miró con decisión
- ¿A dónde más? A cenar y a dormir…o acaso ¿me necesitas?…
Vegeta frunció y la soltó.
- ¡Tsk! – hizo volteando su rostro, incómodo - Haz lo que te plazca, mujer… de todos modos ya tomé una decisión – le dijo haciéndose el interesante.
Ella levantó una ceja extrañada, sin embargo, no quiso preguntar. Sentía rabia por la forma en que Vegeta le estaba planteando las cosas, haciéndole todo más difícil. Le dio la espalda y cogió su caja de herramientas, para desaparecer hacia el nivel superior.
Vegeta apretó sus puños, mientras observaba por donde se había marchado Bulma "Estúpida hembra…"
…
La muchacha llegó a la cocina y dejó caer la caja que traía en la mano. Se sentía furiosa y hasta algo humillada. No había obtenido más que evasivas cuando sacaba el tema del viaje y ella no iba a suplicar por acompañarlo. Eso ya lo había decidido y esperaba que él tomará la decisión de llevarla, por el solo hecho de que la necesitaba. Después de todo él era el que la buscaba para pedirle que construyera cosas, él era el que la buscaba para hacerla rabiar y él era el que la buscaba para tener intimidad con ella. Por lo mismo estaba segura que sería él, el que solicitaría su presencia en la nave. No cedería hasta tenerlo rogando por ella. Comió poco y se dirigió a su cuarto. Luego de tomar un relajante baño, salió dispuesta a dormir "¡Qué me importa si quiere irse mañana mismo! ¡No es más que un engreído y un malagradecido!"
Se puso su pijama y se dispuso a dormir. Aunque antes observó las cápsulas que había dejado sobre la mesita de noche. Suspiró y apagó la luz, cayendo rendida casi instantáneamente.
Tuvo un sueño intranquilo y cuando despertó se sentía como si no hubiese descansado. Se vistió para bajar a desayunar. Al llegar a la cocina se encontró a su madre.
- ¡Bulma! – exclamó la señora al verla, dejando caer unos platos.
- ¿Por qué gritas, mamá? – preguntó, cubriéndose sus oídos
-Es que…
- ¿Qué ocurre? Parece que hubieras visto un fantasma – insistió Bulma, intentando saber por qué el desconcierto de su madre.
Su padre entró a la cocina en ese instante
- ¡Querida! Buenos días ¿decidiste no ir? – preguntó el profesor, de lo más tranquilo, mientras tomaba asiento a la mesa – Vegeta se fue…
- ¡¿QUÉ?! – exclamó Bulma, apoyándose en la ventana de la cocina.
Efectivamente la nave no estaba.
-Vegeta se fue anoche apenas estuvo cargada la nave – prosiguió su padre, cruzándose de brazos –…. Creo que cargó también algunos comestibles, pero no estoy seguro…
Bulma apoyó su cabeza contra el vidrio. Sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas.
-Amor… ¿estás bien? – preguntó su madre
Ella no respondió. Limpió rápidamente las gotitas fugitivas de sus mejillas y volteó hacia sus padres.
- ¡Es un idiota! Espero que se congele en el espacio…
Su padre la miró con algo de preocupación
- ¿No terminaste las conexiones para activar la calefacción desde el tablero?
- ¡Claro que no! Se supone que se iría hoy, no anoche… ¿Saben? Perdí el apetito. Estaré en mi laboratorio por si alguien me necesita…
Sus padres se la quedaron viendo mientras se marchaba y luego se miraron entre ellos. Una vez que la muchacha estuvo fuera del cuarto, Bunny le preguntó a su marido
- ¿Qué pudo haber ocurrido?
-No lo sé… tal vez Vegeta solo le está dando una lección…
-Mmm – hizo la mujer – o talvez nuestra hija, con lo obstinada que es, le haya dicho que no iría con él, esperando que él se lo pidiera…
-Sí, querida. Uno puede esperar cualquier cosa tratándose de esos dos…
…
Bulma estaba en su laboratorio. Pero no estaba trabajando en nada. Tenía su cabeza apoyada sobre un brazo, recostada sobre la mesa y una mano sobre el botón que activaba la comunicación con la nave. Llevaba aproximadamente cuarenta minutos, con su dedo sobre el botón celeste, que parecía burlarse de ella. Suspiró, pensando en qué había ocurrido realmente. La discusión que habían tenido con Vegeta no era como para que se marchara sin siquiera despedirse. Sacó su mano de la consola y se puso de pie, sin muchas ganas. Recordó que no había ensamblado la otra armadura. Así que fue a hacer eso, de manera casi mecánica. Pero al finalizar, sus ojos comenzaron a nublarse hasta que no pudo evitarlo y dejó que saliera la pena y la rabia que tenía dentro. Se dejó caer de rodillas, mientras lanzaba la armadura a un rincón.
…
Cerca de las montañas, en un bosque lejano, se podían apreciar fuertes choques de energía y dos cuerpos moviéndose a una velocidad imposible de captar por el ojo humano no entrenado.
-Se fue… - comentó el hombre de cabello negro, deteniéndose, al tiempo que abría muy grande sus ojos
El otro detuvo su ataque para preguntar
- ¿De qué estás hablando?
El hombre se quedó observando el cielo. Su compañero de combate hizo lo mismo.
- ¿Vegeta?
-Sí… - dijo sin mirarlo – si te fijas, su ki ya no se siente en la Tierra. Pero no está lejos…
El Namekusejin cerró sus ojos en concentración un momento, para luego volver a mirar al saiyajin
-Tienes razón, Gokú… ¿Qué pudo haber ocurrido?
-No lo sé… -dijo serio. Pero luego, se llevó la mano a su nuca y volteando a ver a su interlocutor agregó riendo– seguramente Bulma lo debe haber echado, ja, ja, ja
El hombre de tez verde frunció
-No me hace gracia… Sin embargo, conociendo a esa mujer no me extrañaría… Espero que esto no afecte el nacimiento de ese muchacho.
-Mmm… es cierto… esos dos tienen un carácter terrible… eso va a estar difícil...
Piccoro lo miró fijamente con algo de preocupación.
Gokú le sonrió
- ¿Vez que también te mata la curiosidad?
-Yo no he dicho nada – respondió de mala gana – Además, ese es problema de Vegeta. Si él no quiere nada con Bulma, no podemos forzarlo
-Sí, pero has ido a ver, en más de una ocasión, que las cosas marcharan bien…
El namekuseijin se molestó por la acusación
-Solo fui porque tú me lo pediste. No intentes cambiar los hechos. Además, si ese sicópata sentía tu ki, era capaz de buscar su famosa venganza. No es más que un maníaco…
- ¡Ah! Es verdad, ja ja ja… lo había olvidado… ¿crees que ahora que no está Vegeta, pueda ir a ver a Bulma?
Ahora sí que Piccoro se enojó.
- ¡Mejor cállate y sigamos entrenando!
Diciendo esto se elevó y aumentó su ki, mientras se ponía en guardia. El hombre lo imitó, sin dejar de sonreír.
En eso apareció Gohan
- ¡Papá, Señor Piccoro! ¡Está lista la comida!
Gokú salió disparado rumbo a su hogar
-Continuamos después… - se le oyó decir mientras se alejaba
El Namekusein descendió un poco, hasta quedar a la altura del niño
- ¿Terminaste tus deberes?
-Sip y mi mamá dijo que podré entrenar con ustedes después de comer.
-Mmm … siempre es lo mismo con tu padre… y con tu madre. Al parecer se turnan para interrumpir.
El pequeño no dijo nada. Solo bajó su vista, avergonzado ante su maestro.
…
Vegeta estaba sentado frente a los controles, cruzado de brazos, mientras observaba en el monitor las estrellas. Su ceño no podía estar más fruncido y su boca, apretada en una mueca de rabia. Se sentía estúpido y confundido. Intentó culpar a su orgullo de lo ocurrido, pero no pudo, pues era lo único que le quedaba de su raza y no podía renegar lo que era. Observó la consola y vio aquel botón celeste que brillaba. Lo estaba volviendo loco. Se puso de pie y apagó los controles, dejando la nave con la conducción automática. Aún no había fijado un destino y tampoco deseaba hacerlo por ahora. Solo necesitaba pensar en cómo lograría su transformación sin el factor "Bulma". Apretó sus puños. Ella había echado todo a perder en el último momento, presionándolo, incitándolo y amenazándolo. Era el colmo. "Maldita sea… nuevamente estoy perdiendo mi valioso tiempo…" Bajó al primer nivel y entró a una de las habitaciones, dejándose caer en la cama. Cerró sus ojos, tratando de olvidar la sensación que tenía en su pecho "Otra vez esta incomodidad, como si no pudiera respirar… maldición. Si tan solo pudiera borrar de mi cuerpo su esencia… ¿qué estará haciendo? Seguramente debe estar maldiciéndome por lo alto y bajo del planeta por dejarla… Pero es que es tan… Argg, maldita mujer… Que piense lo que quiera, de todos modos, llegará a la misma conclusión que yo. Fue su culpa que se quedara…" Cerró sus ojos y se dispuso a dormir. Lamentablemente para él, solo tuvo pesadillas que le recordaron su vida pasada, las batallas y su muerte, además de su breve estadía en el otro mundo. Despertó sobresaltado. "No puedo volver a ese lugar…"
Se levantó y fue a la bodega, de donde sacó una botella de vino. Se sirvió una copa y volvió a los controles, llevando consigo la botella. Miró nuevamente el botón. Sacudió su cabeza y fijó un rumbo en la consola.
- ¡Mierda!… Debo hacer algo al respecto… - murmuró, sentándose en uno de los asientos, mientras reposaba su cabeza en una de sus enguantadas manos y hacía rotar el contenido de su copa. Nuevamente estaba pensando en ella, era inevitable. Pero la rabia que sentía por su insolencia era más fuerte. De pronto recordó la amenaza de ella, con respecto a no esperarlo a que volviera. Desechó el pensamiento, sin saber que sería motivo recurrente de sus sueños y vigilias.
…
Por la tarde, su padre la buscó en su laboratorio. Quería saber si se encontraba bien, ya que no había salido en todo el día, ni siquiera a comer algo.
-Hola, querida… ¿qué haces? – preguntó luego de que ella le abriera.
-Ah, hola, papá… - respondió, levantando su vista un segundo, para saludar – Nada en especial…Solo diseño un arma…
Su padre la miró asustado
-Pero, cariño… ¡nosotros no nos dedicamos a eso!
-Lo sé… Pero no te preocupes, no es para humanos…
- ¿Y entonces? – preguntó el profesor estirando el cuello hacía lo que dibujaba su hija
Ella puso una cara maléfica
-Es un paralizador para saiyajins…
El profesor suspiró
-Si estás molesta con Vegeta, esa no es la manera de arreglar las cosas…
La muchacha cambió su semblante a uno de tristeza
-Papá, dime entonces… ¿cuál es la forma correcta? Por qué si sigo pensando en cómo, se me va a secar el cerebro…
Él se sentó frente a su hija y encendió un cigarrillo con calma, mientras pensaba. La miró con ternura y le respondió
-Querida. Lo mejor es darle un tiempo a solas… Si realmente siente algo por ti, volverá.
Bulma se exasperó
- ¡Claro que volverá! Tiene que venir a derrotar a los androides y matar a Gokú… ¡No va a volver por mí!
Su padre colocó una mano sobre la de su hija, para tranquilizarla
-Bulma, te aseguro que él volverá antes de eso…
- ¿Cómo lo sabes?
El científico estaba indeciso entre decirle o no de la conversación con Vegeta. Eso no pasó desapercibido por Bulma.
- ¿Te dijo algo?
-No, no… pero lo deduzco … No sacas nada con estar triste - respondió.
Bulma no muy convencida, miró a su padre. Pensó que lo mejor sería olvidar y continuar.
-Supongo que tienes razón… ¿Sabes? Me siento mejor… Ya casi es hora de cenar. ¿Vamos?
Su padre asintió con una sonrisa.
…
Pasaron varios días, desde que el saiyajin dejó la Tierra. Bulma lo extrañaba, pero se había prometido a sí misma no deprimirse por lo ocurrido. Después de todo, la vida era muy corta para sufrir por amor. Además, si pensaba en la lógica del guerrero, pronto la extrañaría o la necesitaría y esto lo haría venir por ella. Aunque no era muy esperanzadora la premisa, era lo único que tenía para darse ánimos.
Como todas las semanas, se dio un tiempo para ir al departamento de Yamcha, para regar las plantas. Muchas veces pensó en dejar algún sistema de riego automático. Pero ir a ese lugar le servía para hacer un quiebre en su rutina. Además, no le tomaba más de quince minutos hacerlo y ella lo había prometido.
Abandonó el lugar, verificando que todo quedara bien cerrado. Luego se fue al centro comercial y realizó algunas compras. Al finalizar, salió por el estacionamiento subterráneo. Éste estaba casi vació. Se dirigió a su vehículo, con un montón de bolsas colgadas en sus brazos. Se sentía algo nerviosa, y tenía la sensación de estar siendo observada, por lo que apresuró su paso. Estaba por subir a su automóvil, cuando escuchó que la llamaba una voz muy ronca.
- ¿Bulma Briefs?
Se volteó a ver hacia la voz y al instante palideció. Frente a ella estaba un hombre, vestido muy elegante, bastante atractivo, alto y de mediana edad.
- ¿Qué ocurre? ¿Ya no saludas a tus viejos amigos?
Tragó duro y se armó de valor para decir entre dientes, mientras intentaba en vano meter la llave en la cerradura de la puerta.
- Tú no eres ni amigo, ni nada ¿Qué mierda haces aquí? ¿Te aburriste de vivir a la sombra de tu padre?
El hombre la miró de arriba abajo, con lujuria poco disimulada, antes de responder
- ¡Vaya! ¿quién lo diría? Te has convertido en toda una mujer… y en una con mucho carácter… Solo vine a la Capital por negocios… ¿No te lo dijo tu padre?
Bulma sintió un vacío en su estómago. Quiso creer que estaba teniendo una pesadilla y deseo con todas sus fuerzas despertar. Apretó sus puños, mientras decía con sarcasmo.
-Pues, no. No me lo dijo. Para que veas que no eres más que una basura insignificante
El sujeto dio un par de pasos hacia ella
- Vamos, no te pongas así… Vine a la Capital para comprar unos vehículos. Lo hubiera hecho por teléfono, pero tu padre insistió en que viniera para poder platicar y elegir los modelos…Además, no me hubiera perdido por nada el placer de volver a verte…
-Para mí es de todo menos un placer. Para serte sincera ya ni me acordaba de ti…Eres tan poca cosa… Supongo que tu padre murió esperando que hicieras algo con tu patética vida
- Te seré honesto, heredé el negocio familiar y una gran fortuna. No me quejo, las mujeres me llueven y puedo vivir con comodidad hasta dos vidas más... Pero volviendo a lo nuestro, debo confesarte que yo guardo lo que pasó entre nosotros, en el fondo de mi corazón, como un recuerdo muy preciado… ¡Y qué recuerdo! – le respondió con calma, llevando sus manos sus bolsillos, luego agregó – Lamento que no haya funcionado, después de todo yo no estaba listo para un compromiso y tú… bueno, no eras más que una chiquilla…
-Tú te aprovechaste de mi inocencia…
- Bulmita, aclaremos algo. Yo tenía veintitrés años, no buscaba precisamente una relación platónica y tú estabas tan "dispuesta" … Debo reconocer que fue un buen revolcón, pero no más que eso. Si las cosas no resultaron como querías, no fue mi culpa. Ahora, si es que estás disponible podríamos volver a salir… Pero ¿Sabes? Prefiero que las mujeres sean más jóvenes y dóciles… Si me comprendes…
El hombre acercó una de sus manos al cabello de Bulma. Esta apartó su rostro y le dijo
- ¡No te atrevas a tocarme, bastardo degenerado! - le gritó con rabia - Y no te importa, pero estoy en una muy buena relación… y ¡no volvería a salir contigo, aunque fueras el último hombre sobre la tierra!
Él volvió a guardar la mano en su pantalón.
- ¿Alguien que conozca? ¿Qué te parece si me lo presentas en la cena? … Podríamos tener una conversación de lo más interesante… podría darle un consejo o dos - dijo guiñando ojo, al tiempo que hacía un chasquido con su lengua - Nos vemos más tarde, pequeña Bulma – agregó, alejándose y despidiéndose de espaldas a ella con una de sus manos.
El sujeto se marchó y la muchacha, con los puños apretados, esperó a perderlo de su campo visual, para dejarse caer de rodillas, al lado de su vehículo. Temblaba entera, intentando ahogar los sollozos con su mano sobre la boca. Volvió a sentirse como una niña indefensa, siendo usada y vulnerada en todo sentido "Bastardo desgraciado… se ha vuelto más engreído de lo que recordaba… ¡Lo odio!"
….
Desde un recoveco del estacionamiento, una sombra bastante conocida, había sido testigo de ese encuentro. Había vuelto al planeta la noche anterior. Pero dejó la nave en el desierto para no ser descubierto, apagando, además, el sistema de rastreo. Tenía la intención de saber si la humana le sería infiel, tal como lo había amenazado, así que estaba vigilándola desde la mañana. Cuando la vio ir al departamento de la sabandija, se molestó. Pero desde fuera pudo comprobar que ella se encontraba sola y que solo se estaba dedicando al mantenimiento de algunas plantas. Después la siguió al centro comercial, verificando que no se encontrara con ningún humano. Como no ocurrió nada, Se tranquilizó, mientras se decía a si mismo lo patético que se debía ver vigilando a la mujer. Iba a retirarse, cuando algo lo hizo cambiar de opinión. Un sujeto se le acercaba y parecía conocerla. No logró oír mucho desde donde estaba, pero no era necesario ser un sabio para darse cuenta de lo que había ocurrido. Una parte de su ser intentó obligarlo a actuar, pero como no ocurrió nada, decidió quedarse donde estaba "Así que ese asqueroso humano es el responsable…Hmn …interesante…" Desde donde estaba siguió con la vista al sujeto y lo vio subir por el ascensor, al centro comercial. Se concentró en percibir su débil e insignificante ki. Una vez lo tuvo identificado, cambio de objetivo. Tenía ciertas dudas que aclarar.
…
Cuando por fin llegó a su casa, Bulma se negó a bajar a cenar, sobre todo después de que su padre le confirmara que tenían un invitado que ella conocía. Se encerró en su habitación, diciéndoles a sus padres que la excusaran, que se sentía enferma y muy cansada. Su madre también estaba impactada con la visita y le dijo a su marido que lo mejor era que saliera a comer con él fuera, ya que era un asunto de negocios. Esto, aunque le pareció extraño al profesor, le pareció mejor idea, ya que de todos modos solo estarían hablando de temas que les concernía a ellos.
Bulma no supo de esto. Preparó un baño y sacó una botella de vodka, que había comprado de camino a casa. Ahogaría sus recuerdos en agua y alcohol. Encendió un cigarrillo y se sumergió entre las burbujas.
-Y pensar que fue mi primer amor… ¡Demonios! ¡Fue mi primera ilusión! No era más que una chiquilla llena de ilusiones… ¡Maldito el día en que su padre hizo negocios con la Corporación! ¡Maldito el día en que acepte ir a su habitación de hotel!
Estuvo en la bañera hasta que el agua comenzó a enfriarse y la botella ya estaba a la mitad. No sentía deseos de salir de ese sopor. Pensó en que si estuviera Vegeta, sin duda le hubiera solicitado que eliminara al causante de su dolor. Pero al recordar al saiyajin, deseo poder olvidarlo también y volver a su vida a como era antes. Cuando tenía una relación estable y amorosa. Cuando siempre era ella la que ganaba las peleas y su pareja le rogaba que lo perdonara. A cuando su vida era más sencilla y ella llevaba las riendas, siendo ama y señora de su tiempo.
Continuó fumando y bebiendo. Poco a poco fue cerrando sus ojos, cayendo rendida por el alcohol y el relajo de su cuerpo, tras la tensión de la tarde. "¡váyanse a la mierda todos los hombres!... Necesito olvidar… olvidarlos a todos, solo sirven para hacer sufrir a las mujeres, es para lo único que fueron hechos… ¿por qué Kami- Sama?… mmm… si tan solo fuera tan sencillo… borrarlos… Vegeta…"
No supo cuándo, pero de un momento a otro dejó de sentir y sucumbió a un profundo sueño. Lo último que escuchó, fue el sonido, lejano, de la botella quebrándose sobre las baldosas del baño.
…
Luego de atender ciertos asuntos en el centro de la ciudad, se dirigió a la propiedad. Estaba decidido a llevarse a la humana. Y tenía un buen plan para ello. Entraría, la dejaría inconsciente para que no abriera la boca y dijera algún disparate que lo hiciera arrepentirse y se la llevaría sin más, junto con las herramientas necesarias para que se mantuviera ocupada durante el viaje. "Es la única manera de hacerlo, de lo contrario no me quedará más remedio que reconocer que la necesito…" Entró sigilosamente a la habitación y no la encontró en su cama. Esto le pareció extraño. Sintió un objeto quebrarse y agudizó el oído. Al parecer el sonido provenía del cuarto de baño. Su pecho se oprimió al sentir el ki de Bulma debilitándose al extremo de ser casi inexistente. Como un rayo derribó la puerta y ahí la encontró, sumergida en la tina, con un brazo fuera. Se quedó unos segundos petrificado. La levantó en sus brazos y se percató de que no estaba respirando, la sacó del baño y la recostó en el piso. Comenzó a abofetearla suavemente, para hacerla reaccionar. Él era bueno asesinando seres, no resucitándolos. Por suerte recordó uno de los tantos libros que había leído durante su primera estadía en la Tierra.
Un grito desgarrador de ayuda se oyó en toda la Corporación.
Se acomodó de rodillas, al lado del cuerpo de la joven y comenzó a presionar su pecho con ambas manos, teniendo cuidado de no romper ningún hueso. Luego se detuvo, para poder insuflar aire en sus pulmones. Repitió un par de veces la operación, mientras oía a los padres de la muchacha que habían entrado a la habitación alertados por el grito del saiyajin. Su padre se lanzó a tomar el pulso de la muchacha, mientras su madre llamaba una ambulancia. Vegeta no los oía, estaba concentrado en su labor "Mierda, Bulma, no puedes hacerme esto… no ahora… Reacciona, maldición… Te necesito más de lo que crees, mujer escandalosa" Un par de insuflaciones más y la muchacha comenzó a toser. Vegeta la ladeó, para facilitarle la expulsión de líquido de sus pulmones. Sintió como el ki de Bulma subía levemente. Luego se dejó caer a un lado, exhausto, apoyándose en una de sus manos. Presionar el pecho de la muchacha, sin ejercer demasiada fuerza, había sido demasiado para él. Levantó la vista hacia el anciano, que aun sostenía la muñeca de su hija, pudo notar el rostro de alivio del hombre. Bunny, por su parte, trajo una toalla para cubrir la desnudez de su hija y luego canceló la ambulancia.
-Vegeta… no sabes cuánto te agradezco que hayas salvado la vida de mi hija…- logró decir entre lágrimas el profesor
El saiyajin solo atinó a preguntar, suavemente
- ¿Por qué no despierta?
El hombre acarició el rostro de su hija, mientras decía
-Al parecer no alcanzó a estar un minuto bajo el agua, no tiene los labios morados… Debe ser por el alcohol que ingirió… estará dormida por bastantes horas. Sequémosla primero y la llevaremos a la enfermería.
Vegeta ayudó en todo lo que se le solicitó, nunca en su vida pensó que se preocuparía de esa manera por alguien que estuviera en peligro. Por decirlo de alguna manera estaba choqueado. Por primera vez acató ordenes de alguien que no fuese de su padre o Freezer. Cuando estuvo todo listo subió a su cuarto y se puso ropa seca, ya que su uniforme había terminado totalmente empapado.
Mientras se vestía no pudo evitar pensar en la situación "¿Lo habrá hecho a propósito? Esto es muy extraño… supongo que tuvo algo que ver el sujeto con el que se encontró en el centro… Ese asqueroso insecto nunca más volverá a fornicar ni a violar niñas… no era más que un degenerado…" Una sonrisa se dibujó en sus labios con el recuerdo.
Flash Back
Una vez cambiado su objetivo, lo siguió sigilosamente. El hombre había abandonado el centro comercial por una puerta lateral, donde lo esperaba un vehículo negro, con vidrios polarizados. Siguió la van por algunos kilómetros hasta que salieron de la ciudad, para llegar a un edificio abandonado. Vegeta esperó fuera, a que el sujeto saliera, pero como no hubo movimiento durante unos quince minutos decidió ir a averiguar en qué andaba. Ingresó al lugar y comenzó a escuchar un llanto y al hombre que gritaba obscenidades. Continuó avanzando por el pasillo y se encontró con un sujeto, que debía ser un guardaespaldas o algo por el estilo, en frente de una puerta. Lo noqueó sin problemas. Los gritos y jadeos se oían ahora claramente. Vegeta supo de inmediato de que se trataba, no era primera vez que oía eso. Sintió su estómago revolverse ante los recuerdos y de un golpe echó abajo la puerta. La escena le fue totalmente desagradable, arrugó su nariz y una furia descontrolada lo invadió. Las luces del ocaso eran las únicas presentes. Sobre una improvisada cama, estaba el sujeto solo con camisa, sobre una chica de unos trece o catorce años. Ahora no eran sus subordinados o algún soldadillo raso quien lo hacía, era el miserable que había abusado de Bulma, cuando esta apenas dejaba de ser una niña.
El hombre se quedó estático en su lugar y la chica solo atinó a decir un "Ayúdeme, por favor" entre lágrimas. Vegeta avanzó y tomando al sujeto por el cuello lo elevó en el aire, a pesar de la diferencia de tamaño. El sujeto comenzó a suplicar por su vida, mientras la chica recogía sus pertenencias y salía huyendo.
-Po-por favor…no me mates… t-te lo ruego…
- ¿Por qué debería perdonarte tu patética existencia?
-A-A ella me la consiguió otro sujeto… te lo juro…
Vegeta no respondió, en cambio, le dio su más maligna sonrisa. Ansiaba partirle el cuello.
-No lo hagas… tengo mucho dinero…
-Eso no me interesa, desgraciado. No eres más que una mierda degenerada
-…. – los ojos de terror del hombre no se hicieron esperar.
Vegeta continuó
- ¿Así que te gustan jovencitas? Dime, miserable ¿con que te las vas a tirar ahora?
Sin esperar respuesta, Vegeta agarró los genitales del hombre y los arrancó de cuajo.
El grito de dolor y espanto del sujeto se debió oír a varios metros a la redonda.
Lo dejó caer con asco. Escupió y le advirtió antes de salir volando por una de las ventanas.
-Más te vale que te alejes de tu asqueroso vicio… Te encontraré donde sea que te escondas, para terminar lo que empecé…
Diciendo esto se envolvió en un brillo celeste y salió disparado por la ventana, terminando de quebrar los vidrios de ese lado del edificio.
Fin Flash Back
Terminó de vestirse y bajó a la enfermería. Los padres de la muchacha salieron un momento. Bunny le dijo que le traería algo de cenar, ya que seguramente no había comido bien fuera.
Vegeta se quedó viendo a la muchacha, sin responderle a la señora.
Recordó cuando la mujer lo había estado cuidando, después del accidente y que su rostro fue el primero que vio esa mañana.
-Supongo que estamos a mano… - susurró tomando asiento en la misma silla que ocupara ella aquella vez.
La madre de Bulma le trajo alimentos y el profesor pasó a ver a su hija antes de ir a dormir.
-Vegeta, sé que Bulma no terminó las conexiones. Si quieres mañana traes la nave y terminaré el trabajo…- le comentó el señor Briefs
-Hmn… Has lo que creas pertinente…
-Yo ayudaré con las cosas que le faltó guardar para el viaje… - dijo la señora, mientras sostenía un pañuelo, cerca de su rostro.
-Está bien… gracias - respondió Vegeta sin mirarlos.
Ambos ancianos se miraron, extrañados por el comportamiento del saiyajin. Luego el anciano le asintió a su mujer y dijo
-Muchacho, creo que Bulma estará en muy buenas manos contigo. Si decides llevártela al espacio. No tenemos ninguna objeción.
-Eso no me interesa por ahora…
Con esa respuesta se dieron por satisfechos y dejaron solo al príncipe con su hija.
Una vez solo, se puso de pie y acomodó la silla junto a la camilla. Tomó asiento nuevamente y posó una mano sobre una de las mejillas de la muchacha, al tiempo que la acariciaba con el pulgar. Mientras lo hacía, comenzó a interrogarse
-Debí dejarte morir… ¿Por qué no pude?... Esto no es una buena señal…
.
Continuará…
Muy bien. Nuevamente estamos entregando en fecha y eso me hace muy feliz. Espero que a ustedes también.
Como siempre les dejo los saludos y las respuestas a sus consultas
bulveggokmil : Hola. Te cuento que por fin empezamos la próxima semana. Tenía unos cabos sueltos que decidí atar en este Cap. Tenme paciencia, please.
Invitado Misterioso/a: Gracias. Y espero que nos sigas acompañando.
BrieffsUchiha : ¡Que buena noticia! Lo de que te hayas hecho un a cuenta y que mala que no hubieras podido conservar tu nombre. Un abrazo.
Ran.0 : Hola. Me gusta mucho Bunny como para ponerla de tonta. Prefiero pensar que se hace la inocente para poder pasar desapercibida. Gracias.
Invitado Misterioso/a 2: Si falta poquito. Gracias por pasar a saludar y por tus buenos deseos.
lula04gonzalez: Hola y espero que este capítulo te haya gustado. Lamento la intriga, pero quiero verlos sufrirrrrr… no, mentira. Je je. Cariños.
Gabo : YA ES OTRA VEZ VIERNES… Hola, ¿Cómo estás? Espero que feliz, porque subí el capítulo un poco antes. La escena de Roshi la encontré por casualidad, pero no cortada, Al parecer la editaron o es de algún especial, porque no tiene audio.
Lismary90 : Me alegra mucho que te diviertas con Bunny, yo también cuando escribo sus escenas.
NebilimK : Hola y si fue totalmente intencional. A mí también me dio risa lo de los ojos. Se lo copie a mi pareja, que siempre dice cosas chistosas. Aunque no me rio frente a él porque si no después se cree gracioso. Ja ja ja. No sé de donde será la escena, pero me pareció una buena idea agregarla.
ella123456 : Hola y gracias por dejar comentario. Al parecer a todos les gusta esa escena y está en el subconsciente de los fanáticos, pero nadie sabe de donde es… es un misterio.
Annie Oh : Gracias. Me hubiera gustado alargar la interacción de la ducha, pero ya hubiera sido mucho. Espero que este capítulo te haya gustado también. Un abrazote.
Eso sería. Gracias a los nuevos favoriteadores y seguidores y como siempre les deseo lo mejor a todos y cada uno de ustedes y espero que nos podamos seguir leyendo la semana que viene.
Un beso grandote y cuídense mucho.
