ALYCIA

El descanso en el rodaje de Fear había llegado y se sentía feliz por varias razones, por el trabajo realizadoy por el hecho de que iba a poder volver a ver a Eliza y de la mejor manera posible, volviendo a ser Lexa. Hacía unas semanas que James, su agente, la había llamado para decirle que Jason se había puesto en contacto con él para comentarle si habría alguna posibilidad de que pudiera volver a encarnar a Lexa en el último episodio de la tercera temporada, solo serían un par de días de rodaje en Vancouver, a pesar de que a James no le hacían gracias estos mareos de ahora sí ahora no le dijo que estaba seguro de que a Alycia le encantaría volver, y estaba en lo cierto. No solo estaba encantada, estaba emocionada.

Entró en su habitación de hotel de Vancouver y dejó la maleta al lado de la puerta, si había algo que no le apetecía nada en aquel momento era deshacerla, tenía hambre a si que decidió bajar al restaurante a comprarse algo, le gustaba volver a ver aquel pasillo se había convertido en un lugar especial. Nada más cerrar la puerta oyó como alguien gritaba.

-¡Heda!- dijo Lindsey desde el otro lado del pasillo, Alycia la miró sonriendo. Se acercó hasta ella corriendo y se fundieron en un abrazo.

-¿Cómo estás?- preguntó Alycia.

-Buenísima ¿No me ves?- dijo Lindsey sonriendo.

Alycia rió.

-Me habría gustado veros en México- dijo Alycia.

-Y a nosotras pero tu tenías cosas más importantes que hacer como quedar con Eliza y nosotras también como finjir golpes de calor e infartos- dijo Lindsey.

-Sí, algo me contó Eliza- dijo Alycia aún riendo.

-El equipo está muy emocionado con tu vuelta- dijo Lindsey.

Alycia sonrió, oyó un ruido y miró con curiosidad pensando que podía ser Eliza pero no.

-Ha bajado hace un rato a dar una vuelta- dijo Lindsey mirándola sonriendo- Lo cual quiere decir que está en el famoso jardín de enfrente, desde que te fuiste tras el episodio siete va allí a menudo.

Alycia asintió devolviéndole la sonrisa y sintió como su corazón se aceleraba.

-Vete, corre, luego nos vemos- dijo Lindsey dándole un pequeño empujón, Alycia volvió a abrazarla antes de dirigirse al ascensor.

Se compró un bocadillo en la cafetería del hotel y al llegar a la valla del parque se arrepintió de haberlo comprado porque tenía que saltar y no podría hacerlo con el bocadillo en las manos. Se lo colocó en la boca mordiéndolo con fuerza y comenzó a trepar rezando para que no se le cayera, al final logró saltar sin ningún problema. Volvió a agarrar el bocadillo con la mano dándole un mordisco mientras buscaba a Eliza con la mirada. La vio no muy lejos, acostada boca arriba sobre un banco leyendo un libro con la cabeza apoyada sobre una pequeña mochila. Se quedó observándola unos segundos y comenzó a andar evitando en todo momento que la rubia la viera. Se colocó justo detrás de ella, apoyó sigilosamente una de sus manos sobre el reposabrazos del banco mientas con la otra seguía sujetando el bocadillo y se asomó por la parte de arriba quedando su cara justo enfrente de la de Eliza.

-Sabes que al final nos vamos a tener que comprar un piso en este edificio ¿Verdad?- dijo Alycia divertida.

La rubia se asustó y se incorporó tan rápido que a punto estuvo de darle un cabezazo a Alycia al hacerlo, por suerte la morena tuvo buenos reflejos y lo esquivó.

-¿Qué haces aquí? ¿No se suponía que venías mañana?- dijo Eliza sonriendo ya de pie visiblemente sorprendida.

-Sí, pero luego me dijeron que viniera hoy por la tarde para tener más tiempo de practicar la coreo de la lucha con espadas- dijo Alycia mientras la rubia seguía parada mirándola embobada.

-¿No me vas a dar un abrazo ni nada?- preguntó Alycia abriendo los brazos aún con el bocadillo en la mano.

La rubia se acercó poco a poco y Alycia tragó saliva justo antes de ver como Eliza la agarraba por la cintura colocando su rostro a apenas unos centímetros del suyo. La miró a los ojos durante un segundo, tiempo suficiente para darse cuenta de que jamás podría mirar a nadie como la miraba a ella, Eliza sonrió en su boca antes de romper la distancia que las separaba rozando sus labios suavemente. Alycia la agarró de la nuca, atrayéndola hacia ella para profundizar el beso. Desde que se vieron en México habían estado hablando a menudo, no le dejó totalmente claro a Eliza si habían vuelto o no pero no pudo resistirse a aquel beso, era superior a sus fuerzas.

-Sabes a atún y mayonesa- dijo Eliza riendo separándose un poco de la morena.

Alycia subió su brazo mostrándole el bocadillo.

-Ya, me he dado cuenta- dijo Eliza mirándolo.

-¿Quieres?- preguntó Alycia.

-Vale- dijo Eliza sonriendo y asintiendo.

La morena lo partió por la mitad dándole uno de los trozos a Eliza y se sentaron una al lado de la otra en el banco.

-¿Cómo sabías que estaba aquí?- preguntó Eliza mirándola.

-He sentido como una llamada en mi interior, como una voz, una tenue voz que me decía que estabas aquí, como si fuera el destino- dijo Alycia muy seria, Eliza la miraba sorprendida frunciendo el ceño.

-¿En serio?- preguntó la rubia.

-No, me lo ha dicho Lindsey- dijo Alycia comenzando a reír a carcajadas.

-Que graciosa- dijo Eliza mirándola reír- Muy graciosa sí.

Alycia la miró con adoración, la había echado mucho de menos y a pesar de que aún tenía dudas con respecto a lo que supondría volver a estar juntas por el ajetreo de sus vidas estaba segura de que merecía la pena volver a intentarlo. Aún no se lo había dicho a Eliza, quería esperar al momento adecuado.

-Marny me ha dicho que te de recuerdos y que le debes una cerveza- dijo Alycia, Eliza sonrió asintiendo.

Nada más irse Eliza de México comenzó a preguntarse cómo la habría encontrado, supuso que alguien habría filtrado en internet el lugar del rodaje hasta que Marny le mandó un mensaje pidiéndole perdón porque había sido ella, no se enfadó, al contrario, le dio las gracias.

-Había echado de menos esto- dijo Alycia mirando a su alrededor.

-Yo también, bueno he venido a menudo desde que te fuiste, pero echaba de menos disfrutarlo contigo- dijo la rubia, Alycia la miró mostrando una media sonrisa- ¿Qué tal los últimos días de rodaje de Fear?

-Geniales pero agotadores- dijo Alycia- Aunque si soy sincera estoy deseando volver.

-Eso es maravilloso- dijo Eliza- Estás más morena.

-Sí, un poco- dijo Alycia mirándose los brazos y comiéndose a continuación el último trozo de bocadillo.

-¿Ya te lo has acabado?- preguntó Eliza riendo.

Alycia asintió sonriendo con la boca llena haciendo reír a la rubia.

-¿Y qué tal las cosas por aquí?- preguntó la morena intentando masticar.

-Bien... aunque el ambiente está un poco incómodo últimamente, tu salida y la de Ricky han hecho que el ambiente esté un poco caldeado, como que el equipo está un poco decepcionado con cómo se está llevando esta temporada- dijo Eliza un poco triste.

-Ya- dijo Alycia asintiendo.

-Pero bueno, al menos has vuelto- dijo la rubia mostrando una dulce sonrisa- Por otro lado Jason está más activo que nunca en las redes sociales vendiendo la temporada, cuando empiece a emitirse y los fans vean todo lo que pasa lo van a querer mata pero él no hace caso a nadie.

-Es cabezota- dijo Alycia suspirando.

Estuvieron unos segundos en silencio, disfrutando del momento.

-Te he echado de menos- dijo Eliza, Alycia se giró para mirarla.

-Y yo a ti- dijo bajando su vista hasta los labios de la rubia.

Eliza se puso de pie de un salto.

-Vamos- dijo la rubia tendiéndole su mano- Tengo que enseñarte algo.

-¿El qué?- preguntó Alycia agarrándola de la mano.

-Ahhh, no seas impaciente Leashy- dijo Eliza comenzando a andar, Alycia la siguió aún agarradas de la mano.

-Te recuerdo que encima del banco tenías un libro y una mochila- dijo Alycia.

-Mierda- dijo Eliza soltándose del agarre y volviendo unos segundos para recoger sus cosas. La morena la miraba encantada, la rubia seguía siendo tan adorable como siempre.

-Ahora sí que podemos irnos- dijo Eliza volviendo a colocarse a su lado. Alycia se fijó en que la rubia dudaba en si volver a agarrarla de la mano o no a si que fue ella quien dio el paso haciendo que Eliza sonriera.

Alycia se sentía feliz, salieron del parque y entraron juntas al hotel, no sabía lo que quería enseñarle Eliza pero se estaba empezando a poner muy nerviosa. Anduvieron por el pasillo de la quinta planta parándose justo enfrente de la puerta 517.

-También deberíamos comprarnos una habitación permanente en este hotel, le debemos mucho- dijo Alycia.

Eliza soltó una carcajada antes de abrir la puerta de la que Alycia supuso que era la habitación de la rubia. Entró con Eliza tras ella y se quedó sin palabras. Estaba todo, absolutamente todo, lleno de rosas de todos los colores. Amarillas, blancas, azules, rojas...

Alycia estaba con la boca abierta mirando a su alrededor, había por encima de la mesa, en la cama, en las mesitas de noche, en el suelo, por todas partes.

-El plan era enterarme de cual sería tu habitación y pedir permiso para haberlas puesto esta noche, se supone que llegabas mañana por la mañana y al abrir la puerta te las habrías encontrado pero has llegado antes y se ha fastidiado- dijo Eliza agachando la cabeza.

Alycia seguía mirándola con la boca abierta, no podía pensar en otra cosa que no fuera comérsela a besos.

-Se que te gustan mucho las flores- dijo Eliza volviendo a mirarla a los ojos- En principio iban a ser todas rojas pero luego recordé que dependiendo del color significan cosas distintas, amor, amistad... pensé que tu y yo reuníamos todos esos adjetivos y decidí comprar de todos los colores.

Ya tenía los ojos llenos de lágrimas cuando vio como Eliza avanzaba hacia el escritorio de la habitación y abría uno de los cajones sacando algo que no alcanzó a distinguir.

-Esto es algo que llevaba intentando buscar desde hace bastantes meses- dijo Eliza acercándose a la morena y dándole lo que llevaba en las manos. Alycia lo cogió, era una foto con un marco de cristal precioso pero no era cualquier foto sino ellas dos durmiendo en el colchón el día de los pijamas con Lindsey y Marie.

-¿De dónde ha salido esta foto?- preguntó Alycia asombrada comenzando a llorar.

-La hizo Lindsey aquella noche, me la mandó y me pareció lo más bonito que había visto nunca pero por miedo al darme cuenta de lo que estaba sintiendo por ti la eliminé. Más tarde cuando ya estábamos juntas le pregunté a Lindsey si aún la tenía y me dijo que la buscaría pero al final a ella se le olvidó buscarla y a mí recordárselo. En el avión de camino de México volvió a mi mente y nos tiramos las tres horas buscándola entre las cuatro mil fotos que tiene Lindsey en su móvil y al final dimos con ella.

Alycia sonrió mientras seguía mirando la foto, recordó lo nerviosa que se puso cuando, al despertarse aquella mañana, vio que la rubia la abrazaba, no pudo evitar reír entre lágrimas.

Dejó la foto lentamente y con cuidado sobre la cama y se secó las lágrimas con la mano.

-Estás como una cabra- dijo Alycia sintiendo como la rubia la abrazaba por la espalda.

-Te quiero- dijo Eliza susurrándole al oído.

La morena sintió como la piel de todo su cuerpo se erizaba, su corazón comenzó a latir con fuerza. Se giró de tal manera que quedaron una enfrente de la otra, agarró el rostro de la rubia con ambas manos, Eliza cerro los ojos y comenzó a llorar.

-Por favor dime que me quieres- dijo la rubia, Alycia sonrió.

-Nunca he dejado de hacerlo- dijo la morena besándola. La rubia introdujo la lengua en su boca haciéndola gemir. Se sentó en la cama y Eliza se colocó a horcajadas sobre ella. Seguían besándose mientras Alicia comenzó a introducir sus manos por debajo de la camiseta de la rubia agarrando sus pechos por encima del sujetador haciendo que gimiera en su boca. De repente alguien llamó a la puerta.

-¡Dejad de follar y abrid!- gritó Lindsey al otro lado de la puerta.

-No me lo puedo creer- dijo Eliza riendo mirando a Alycia que también comenzó a reír.

La rubia se levantó no sin antes morder suavemente el labio inferior de la morena. Alycia se dejó caer en la cama hacia atrás mirando al techo aún riendo e intentando recuperarse. Se apoyó sobre los codos para ver a Eliza abrir la puerta, al hacerlo, Lindsey y Marie entraron gritando como locas con una botella de champagne en la mano y cuatro copas de cristal.

-Lamentamos interrumpir lo que suponemos que será la reconciliación total- dijo Marie.

-Supones bien- dijo Alycia un poco sonrojada al tiempo que se sentaba en la cama mirando a Eliza que le devolvió la sonrisa.

-Vamos a brindar- dijo Lindsey mientras llenaba las copas- Por vosotras, porque al final todo ha vuelto a la normalidad y porque os merecéis estar juntas y teneros la una a la otra.

Lindsey les dio una copa a cada una y brindaron sonrientes entre risas.

-Tengo que decir algo- dijo Alycia haciendo que las tres la miraran sorprendidas- Necesito daros las gracias a las dos- continuó mientras señalaba con su copa a Marie y Lindsey- por estar siempre ahí, en las buenas y en las malas. Por acompañar a Eliza hasta México, por ayudarnos siempre.

Se fundieron las cuatro en un abrazo y comenzaron a saltar y a reír.

-¿Te ha contado Eliza lo que hicimos para que se pudiera colar en el set de Fear the Walking Dead?- preguntó Marie.

-Algo me ha contado pero no hemos tenido tiempo de entrar en detalles- dijo Alycia.

-¡Recreación!- dijo Lindsey haciendo que ella y Eliza se sentaran en la cama.

-Al principio pensamos en hacer como que me estaba dando un infarto pero claro, eso habría supuesto que llamaran a una ambulancia y se habría jodido el teatro- dijo Marie tumbándose en el suelo.

Lindsey comenzó a contarles lo que le había dicho al guardia de seguridad mientras Marie fingía que le estaba dando un golpe de calor. Alycia y Eliza no podían parar de reír. Se giró para mirar a la rubia, estaba preciosa y se sentía completamente enamorada de ella.

Otro capítulo más de esta recta final de la historia. Los próximos dos capítulos serán los últimos y realmente espero que estén a la altura. Comenté que estaba pensando en escribir un nuevo fic y así ha sido, se llama "No me dejes caer" y es Clexa por si queréis echarle un vistazo y decirme que os parece.

Daros como siempre las gracias por todo de verdad, nos leemos pronto :')