Capitulo 36: Separación
Cuando Damon despertó, estaba en un lugar un poco oscuro, y descuidado... Se sentía algo abrumado y no tenía fuerzas para levantarse.
-Damon; susurró Stefan.
-¿Que ha sucedido?; preguntó Damon confundido.
-Eres libre Damon; dijo Katerina mirándolo con tristeza.
-¿Que han hecho?; contestó Damon enojándose.
-Estabas atado a Katerina, pasa en algunas situaciones muy esporádicas, pero te ha sucedido a ti, por eso tu amor por ella era tan obsesivo; respondió Stefan tratando de calmar a su hermano.
-No, yo sigo amándote Katerina; insistió Damon.
-No es igual ¿cierto?; preguntó ella, y él asintió sintiéndose fuera de lugar.
-No sé qué sucede, yo sigo amándote, pero es distinto, como si pudiera dejarte ir, se siento horrible; susurró tocándose la cabeza confundido.
-Te he liberado; contestó Katerina y luego besó sus labios carnosos -Te amaré por siempre Damon, siempre estarás dentro de mi corazón, pero tienes que ser feliz por tu cuenta, debemos seguir por separado.
-¿Por separado? ¿Otra vez debemos alejarnos?; preguntó Damon secando las lágrimas de la joven.
-Lo siento tanto Damon; dijo Katerina acariciándolo.
-Entiéndelo Damon, es lo que debía suceder; insistió Stefan.
-Nunca te olvidaré ¡Nunca!; admitió Damon besando por última vez los labios de la joven vampiresa.
-Lo sé, por siempre; exclamo ella y se acercó a Stefan para tomar su mano.
-No te olvidaré; dijo Stefan apretando la mano suave de Katerina.
-Yo no los olvidaré nunca; juró Katerina.
Lexi, la nueva novia de Stefan apareció, miró a Katerina y le regalo una sonrisa.
-Encantada de conocerte; susurró Lexi.
-Igualmente, cuida de mi Stefan; inclinó Katerina.
-Lo haré; contestó la joven rubia y tomó a Stefan de la mano y se retiraron juntos.
-¿Vienes?; preguntó Stefan mirando a su hermano.
-Como en los viejos tiempos; susurró Damon mirándolo.
-Como en los viejos tiempos; contestó Stefan abrazándolo.
-¿Un último abrazo los tres?; preguntó Damon a la joven Petrova.
-Claro; contestó ella y los abrazó a ambos con fuerza, despidiéndose de los hermanos Salvatore por siempre.
Luego Damon la miró con ojos tiernos y acarició su mejilla.
-Adiós mi Katerina –concluyo.
-Adiós mi Damon; susurró ella cuando los hermanos se alejaban junto a Lexi.
-¿Estás bien?; preguntó Elijah.
-Lo estoy, tú estas aquí y eso me hace feliz; contestó ella mirándolo con ternura.
