Inglaterra de verdad que está pensando en pegarle fuego a todo y suicidarse, al borde de la crisis nerviosa, porque es lo que le faltaba, mientras Britania riñe hasta a las moscas, protestando por todo.
Inglaterra, el pobrecito histérico, nos hace un montón de gracia qué esté a punto de matar a su madre, gritándole a alguien lo mismo que ella le grita a él para reñirle.
Es que me los imagino: "Tengo sed, ¿Es que no nos van a dar ni un poco de agua en este estúpido palacio?". E Inglaterra "Ahora te lo traen". Y ahí se va Inglaterra a protestarle a alguien más... Igual.
Y Britania detrás "porque claro, porque mira, nos tienen aquí... ya ni me atrevo a pedir un té pero al menos un poco de agua". E Inglaterra "mum, acabo de pedirlo, ¿me has oído, verdad?" Aun con el hombre ahí.
Y ella "sí, bueno, pero es que mira porque claro, mira como nos tienen". Y espera a que le traigan el agua que pidió, la letanía es: "Agua... ¡¿Agua?! Me traes a un palacio inútil, con estos techos aaaaaltos y todos estos adornos idiotas, y no sólo nos tienen aquí en una habitación fría y lúgubre... Además pido algo de beber ¡¿y lo único que pueden traerme es algo que obtienen tal cual de un río!? Y así te tratan a ti que eres el dueño de todo esto, no quiero ni imaginarme como tratan a cualquiera en este sitio tan horrendo..."
Y el otro "¡Es lo que has pedido, bloody hell, si querías otra cosa haberla pedido!", y la vena de la frente de Inglaterra a puuuunto de colapsar.
"Pedí AL MENOS un vaso con agua. Veo que así tratas a tu madre, dándole lo mínimo de lo mínimo. Ahora entiendo porque hace tanto frío, es que te parece que no moriremos congelados mientras estamos aquí... Sólo nos dará un resfriado que es menos grave que…"
Canadá está haciendo su habitual número de desaparición y América esta ignorándola, con el teléfono, el experto. Cuando las puertas del salón se abren dramáticamente Inglaterra está intentando gritarle a alguien del palacio las mismas cosas que su madre le está gritando a él, HISTÉRICO y con ganas de acuchillarla.
—Boooonjour! —saluda Francia entrando con una enooorme sonrisa al lado de su padre.
Canadá es el primero en sonreír feliz y volverse a él.
—Mon petit! —besos, abrazo. El canadiense le abraza y le besa de vuelta—. Te ves hermoso... Guapo como siempre. ¿Viene Lili al final? –cariño en la mejilla.
—Oui —susurra sonriendo contento—. Llegó súper puntual, ha ido al baño mientras la abuela le grita a England.
—¿La abuela le grita a Angleterre? ¿Qué tan cerca está del colapso? —sonríe de lado
—REALMENTE cerca.
El francés se muerde el labio.
—¿Como me veo?
—Muy bien.
Entretanto Roma se acerca a saludar a América.
—Tendré que ocupar técnicas –sonríe—, ¡ah! ¡Mira! Al parecer tu abuela se calla con papa, aún cuando no le hace caso.
América lanza el teléfono al aire con Roma, y se pasa una mano por el pelo... Y se ríe.
—Japi crismas, boi—le giña un ojo después de todo eso. Canadá asiente dejándole hacer.
—Your accent is soooo funny.
—¡Mira la hora! Y además llegas aquí a... Bloody hell! —se escucha la voz de Britania venir.
—Estoy aprendiendo —le guiña un ojo y le acaricia un poco el pelo. América se ríe un poco tontamente, aunque se recompone y parpadea, tratando de mejor sonreír sensualmente.
—I can teach you whenever you want... —asegura.
—Oh, te tomaré la palabra de eso.
Y el mocoso se ríe tan feliz en modo ou llea soy un Casanova. Britania carraspea detrás de Roma con FUERZA. Roma se ríe tranquilamente y se queda congelado con el carraspeo, dándose la vuelta lentamente.
—Are you out of your MIND?
—What? What? But... Pero si no hice nada —se defiende América sonrojado... porque sí, siempre le riñe a él una voz con tono idéntico pero más grave.
—¡Anda, mira quién está aquí, la bruja!
Britania mira a América una centésima de segundo pero luego habla Roma y lo siento, chico, dejaste de ser interesante.
—No me llames bruja. Menos cuando has llegado tarde —chilla y se sonroja—. No que no hubiera preferido que no vinieras —agrega demasiado tarde.
—¿Tarde? ¿De veras? Veníamos a cenar.
—¡Pues nosotros llegamos aquí hace mucho!
—Entonces serás tú que has llegado pronto —sonríe. Estados Unidos frunce un poco el ceño.
—Yo llegué con England. A tiempo —el traumado con el tiempo. Roma se medio vuelve a él sonriendo.
—Si da igual, le gusta reñirme por todo, está loquita por mí.
Britania levanta las cejas de nuevo y les mira.
—¡No es verdad! —chilla roja como cereza y fulmina a Roma… Y luego al americano—. ¿Y tú no tienes algo mejor que hacer? ¿Cómo ayudarle a England o hacer algo útil?
—Anda, anda, deja tranquilo al chico y ven conmigo —la toma de los hombros y le sonríe a América con complicidad.
América sonríe un poquito hacia él, al menos le ha salvado de la bruja... Y le ha llamado bruja... Se ríe bajito.
El romano se acerca para darle un beso, aun sosteniéndola contra sí. Ella le pone una mano en el pecho, se sonroja y se echa un poco para atrás para que no le dé un beso. Así que seguro acaba dándoselo en la nariz o en la mejilla o algo así.
—Rooom! —protesta entre dientes, mirándole.
Roma se ríe sin soltarla. La británica se sonroja más, mirándole con más intensidad, en el fondo feliz que esté aquí... por más nerviosa que esté.
—Ehh...
—¿Ven, dónde podemos ir para conseguir un cuarto para estar solos?
—U-Un cuarto para... what?!
—Para darte tu regalo de navidad —sonríe. Se sonroja pensando evidentemente que su regalo de navidad no es... precisamente algo material.
—A-Ahorita... quieres... ehm... darme...
—Tiene que ser antes de la cena.
La británica traga saliva un poco catatónica... ¿qué no iban a dormir juntos y esas cosas?. Se sonroja más con la idea.
—W-Why? Si es una guarrada de esas te advierto que hoy NO.
—No es una guarrada —le guiña el ojo—. Pero puede ir acompañada de una si insistes.
—¡No he dicho eso! —protesta apretando los ojos—. Sólo digo que nada de bragas que vibren...
—Las he traído —le susurra con uno de... esos tonos.
—No, no... Please, en la noche... —tiene un escalofrío.
—Ya te las pondré luego cuando estés borracha y seas mucho más expresiva y desinhibida en lo que te provocan... pero igual necesitamos un cuarto ahora —mira para buscar a alguien a quien pedirle.
—No vas a ponerme nada cuando nada... —se acerca a uno de los guardias para que le pregunte.
Roma sonríe yendo tras ella y pide por un cuarto para tener un poco de intimidad, para la absoluta vergüenza de Britania que le da toda una sarta de explicaciones al hombre al que Roma le ha pedido un cuarto sobre las cosas que NO van a hacer.
Él la mira teniendo más ideas con lo que ella explica que con lo que Roma ha dicho y les dirige al cuarto que han preparado para ellos.
Britania protesta toooodo el camino, que por qué les han puesto en un cuarto juntos, que si la temperatura no está bien, que si el palacio es feo... pero mira casualmente si Roma la abraza no le quita. Roma la mira de reojo sin soltarla y le contradice en TODO, así que Britania se olvida del mundo y se dedica a discutir con Roma, rebatiendo cada cosa que dice... como siempre.
Y cuando se da cuenta están en un cuarto... ya me imagino, de esos... anticuado y bien decorado al estilo inglés. Es que le imagino "hace mucho frio, claro mira" y el otro "pues yo tengo calor". "'¡Cómo vas a tener calor si tú vienes del sur! ¡Hace frío!".
—Pues como no voy a tener calor contigo aquí... calentándome.
—¡YO NO TE ESTOY CALENTANDO! —Chilla y el hombre que les dirige les mira de reojo, Britania baja el tono—. ¡Hace frío!
—Vale, vale, pillo la indirecta, cuando este chico se marche te haré entrar en calor —risas.
—Whaaaaat?! —no es que no quiera—. Lo que voy a calentarte es la mejilla como sigas diciendo esas cosas... ¡y va a ser de un golpe!
—Anda, cuanta violencia... —sonríe cuando el chico por fin les muestra la puerta del cuarto... pensando que Britania es muy chillona pero al menos no le ha gritado a él ahora como todo el resto del tiempo a sus compañeros.
—Pues cómo no va a ser una violenta cuando te la pasas todo el tiempo diciendo esas cosas. No le creas nada. Es un mentiroso, todas las cosas que dice no son ciertas, no va a calentarme... o si lo hace será con la chimenea.
—Es verdad, siempre estoy diciendo mentiras. Lo que pasa es que ella me gusta mucho y siempre intento convencerla para que me de unos besos...
—Rome! —Otro chillido, le empuja dentro del cuarto mirando al chico—. Tú. ¡Lárgate!
Roma se ríe entrando delante y el chico les mira a los dos y decide que sí, mejor se va. Chico listo. Britania cierra la puerta tras ella de un portacito.
—¡Ala! ¡Mira qué lugar más bonito! ¡Me gusta el estilo de tu hijo! —exclama. Claro, como que le copia al tuyo…
—Es... —mira alrededor y se cruza de brazos con el dilema... si dice que no, entonces estará criticando la casa de su hijo, siendo que Roma no lo está criticando, si dice que sí estará a favor de lo que dice Roma... lo cual siempre está mal—, la primera cosa sensata que dices hoy.
—¡Anda! ¡Y estás de acuerdo! Va a tener que empezar a parecerme feo y sobrecargado —se acerca a ella sonriendo.
—Más feos son los de tus hijos. Aunque el fuego no es lo suficientemente grande, y la cama... es sólo una, y... —se pone nerviosita, con los brazos cruzados y el ceño fruncido.
—Y me parece que te olvidas del calor que desprendo al dormir —apoya una mano junto a su cabeza acorralándola de espalda contra la puerta.
Britania traga saliva sin descruzar los brazos, frunciendo el ceño y mirándole fijamente tratando de aguantarle la mirada... aunque ve un instante de reojo la puerta sin poder creer que esté YA en su espalda. ¿Qué no había más espacio?
El latino vuelve a buscarle un beso y ella gira la cara para que no se lo dé, lo siento Roma... ha pasado demasiados días con el cardo y aun sigue con la espinita de lo ridícula que le ha dicho que se ve con él siendo que quiere a Germania. Roma suspira dándoselo en la mejilla.
Aprieta los ojos porque no es que no quiera un beso, ¿sabes? De hecho le jode haber desperdiciado ya un par. Se sonroja un poco más.
—Eh... Veo que no te ha matado nadie aún.
—¿Por qué iban a matarme?
—El cuarto... sabes, Egypt y eso... —se encoge de hombros y le mira de reojo—, por un momento esperaba que no te dejara venir alguna de ellas por estar haciendo drama, ¿sabes?
—Nah.
—Es una pena... —sonríe un poquito.
—Eso dices... —se pasa una mano por el pelo, separándose un poco porque no es como que le guste que le rehúya de los besos y más aun cuando están en privado.
Britania es ahora quien acorta de nuevo la distancia de lo que se separó y le mira otra vez, un poco agobiada. Él parpadea mirándola. Se encoge un poco de hombros y se humedece los labios.
—Quid?
—E-Es que...
La mira fijamente. Ella se muerde el labio y vacila, moviendo un poquito la mano y tomándole la camisa o el saco entre el pulgar y el índice. Le mira el pecho. Roma suspira y sonríe un poco de lado, levantando la mano y haciéndole una caricia en la mejilla.
La pelirroja no se quita... ¡Albricias! Traga saliva otra vez carraspeando un poquito y mirándole a la cara de reojito.
—¿Estás bien?
—Yes, it's just... —se revuelve.
—¿Estoy aquí contigo, non? —le aparta el pelo poniéndoselo tras la oreja con suavidad.
—Yes —asiente suavemente, aun sonrojadita—, es sólo que Alba dice unas cosas que...
—¿Cuáles cosas? —pregunta con suavidad.
—Cosas... cosas de mí. Es posible que tenga razón y que me vea completamente ridícula aquí contigo —confiesa cerrando los ojos, en un tono de voz que no es histérico, lo cual es raro.
—¿Por qué ibas a verte ridícula?
—Germania es tu pareja —carraspea y desvía la mirada—, además de que tú me mataste. A él le parezco ridícula.
—Germaniae también es tu pareja.
—¿Más ridículo aún, no crees? —pregunta e inclina la cabeza hacia atrás a recargarla en la pared—. No me gusta... que ÉL me considere ridícula.
—¿Más ridículo por qué?
—Porque Germania está contigo de ESA manera ridícula —hace los ojos en blanco.
—Está conmigo de la misma manera en que lo estás tú... —le recuerda Roma. Ella sonríe un poco—. Creo que él es muy duro contigo.
—Le acabas de llamar ridícula a la manera tú también —hace notar y luego suspira—. Cuando Egypt me llama ridícula... me da lo mismo. Ella también es ridícula, tonta, and I hate her. But when he... —traga saliva y se talla un ojo—, me dice esas cosas pienso que... ¿y si tienen razón? Él dice realmente lo que piensa... y si lo piensa es que...
Roma le pone las muñecas sobre los hombros y frente con frente.
—¿Él te habla de amor? ¿De qué siente él por... alguien más? Es muy fácil hacer sentir ridículo a alguien que abre su corazón.
—No, él no habla de esas cosas... le gusta además una bitch.
—Ah, me han contado de eso —sonríe.
—Es una arpía que sólo está con él por interés... —frunce el ceño —, ¿Qué te han dicho a ti?
—No me han dicho eso. Es Belgic, la chica esa que tiene el parlamento europeo, es muy trabajadora y seria.
—England no me dijo eso —le pone una mano en el pecho y casi es una caricia—, me ha dicho que es una zorrona, tipeja a la que además le gusta France.
—Bueno, teniendo en cuenta que a tu hijo también le gusta Franciae...
—Lo que digo es que es una bitch y hoy mismo me va a oír.
—¿Es que quieres hacerle sentir ridículo a él?
—¿Ridículo a... él? No! ¡Quiero que se consiga a una novia decente!
—¿Y quién sería una?
—Yo... ¡yo que sé! ¡Alguien decente! Que no tuviera nada de relación contigo... —asegura—, una buena chica, alguien que le quiera y le respete y... —Mamá gallina.
—¿Qué tiene que ver conmigo? ¿Y cómo sabes que no hace todo eso?
—No digo que tenga que ver, digo que si ya le vamos a conseguir a alguien que no tenga que ver contigo —sonríe—. England dice que no hace eso.
—Bueno, luego la veremos —sonríe. Los ojos verdes le miran sonriendo un poquito aun, mordiéndose el labio.
—Va a arrepentirse de venir —asegura la señora suegra maldita.
—Ah, no seas mala —se ríe.
—Totalmente. A mis hijos no los tocan —Francia difiere, aun así se ríe también, más relajada.
—No serán tan desdichados —le guiña un ojo. Sonrojito británico otra vez, aunque sigue sonriendo. Vuelve a humedecerse los labios.
—¿Entonces qué? ¿Quieres un regalo de Navidad o no?
—N-No es que quiera, pero si ya lo has traído... —más sonrojito.
—Claro, claro... pues desnúdate.
—WHAT?!
—Que te desnudes... sin ropa.
—¿D-Desnuda? Why? —cruza un brazo sobre sus pechos, la otra mano a la zona del bikini.
—Pues... es imprescindible —se encoge de hombros.
—B-But... but but but...
El romano se separa y deja el paquete sobre la cama, mirándola. Britania se acerca un poco a él, curiosa, aun abrazándose a sí misma.
—No voy a desnudarme así como así... ¿qué es? —pregunta sonriendo aun.
—¿Por qué no? ¿Quieres que te desnude yo?
—D-Decididamente no —carraspea, baja la voz—, aunque sería más fácil... but...
—Bien, vamos a ello —se le acerca.
—W-What... no, no... Just kidding! —balbucea dando un pasito atrás.
Se acerca igual riendo, con las manos levantadas, abriendo y cerrando los dedos como si fuera a hacerle cosquillas. La chica sonríe un poco sin poder evitarlo y sin siquiera darse cuenta.
—Noo! Rome! ¡Dije que no!
Se acerca más para perseguirla.
—Wah! Nooo! Don't you daaare —la erre es terriblemente más marcada, acento escocés que se le ha pegado en estos días.
Se ríe y si no sale corriendo la va a abrazar de la cintura. La cosa esta es que... esta vez de verdad QUIERE que la abrace de la cintura, así que hace el movimiento para quitarse con muuuuuy poca intención de hacerlo.
Se ríe abrazándola e intentando hacerle cosquillas y ella se ríe y patalea un poco menos de lo que patalea habitualmente. Se ríe igual levantándola y tirándola sobre la cama intentando inmovilizarla.
—Nononono! Stop, stop! —protesta igual, riéndose—, ¡Voy a ponerte orejas de burro como sigas ahahhh!
—Orejas de burrooo —se muere de la risa mientras intenta abrirle la ropa.
—No, no me... ¡No me quites la ropa así, please! —pide esto un poco más en serio—, Rome... Rome!
Roma se sienta sobre ella y la mira, sonriendo. Britania se sonroja un poco con lo que está pensando.
—Come on! —aprieta los ojos.
—Come on, quid?
—Bloody hell —sisea.
Sonríe de lado y le desabrocha un botón de su blusa y si no lleva una blusa, le acaricia el pecho con un dedo. Creo que lleva otro vestido, uno que le eligió Galia. Debe llevar uno no tan feo, quizás hasta este le dé más vergüencita y le parezca más incómodo que el que le va a dar Roma.
—No, no... No... Whaa! —escalofrío y sonrojo a la vez.
—¿Me vas a dejar que te bese?
Traga saliva y desvía un poquito la mirada.
—Bien... —la mira y suspira.
—That's a YES you, arsehole! DO IT ALREADY! —chilla apretando los ojos. El romano levanta las cejas y se sonroja un poquito—. Bloody hell! —sigue protestando con los ojos cerrados.
Se agacha hacia ella hasta quedar a pocos centímetros. La británica sisea algo en celta, histérica ahora sí y salen unas chispitas a su alrededor... de esas que presagian que va a empezar a llover o a haber truenos o algo en la línea.
Roma saca un poco la lengua y le lame el labio, a lo que la chica suelta un "ahh" y levanta un poco el tronco hacia él, entreabre los ojos... y los labios. Y ahí la besa. Y ella recibe un ansioso beso de vuelta.
La abraza y se calma bastante con eso, girando para que ella quede arriba y ahí le abre la cremallera de su espalda y debe notar que hay una mano... una inesperada (creo yo) mano, yendo a buscarle DENTRO de los pantalones.
El romano levanta las cejas y tiene un escalofrío con eso, pero no hace nada al respecto más que mover las caderas para facilitar el acceso con unas pocas de dificultades, porque la chica es medio torpe para algunas cosas, se consigue que tenga el asuntillo de fuera.
Hoy estás de chica lista, Britania.
—Mmmmmm... —suelta con suavidad al notar sus dedos ahí, porque le gusta, sin dejar de besarla ni de quitarle la ropa.
Bien... el "mmmmm" no ayuda a que Britania se calme mucho, aunque le quita la mano de ahí, insisto que es torpe, con intenciones de quitarle la camisa. Está esforzándose... o al menos está actuando lo más desinhibida posible. El latino abre los ojos y la mira sonriendo con las cejas levantadas un poco incrédulo, ella se sonroja y cierra los ojos.
—Shut up... shut. up, ahright? Shush! Just... —susurra cerrando los ojos y sonrojándose.
—Ni siquiera para decirte cuanto me gusta.
—Ni siquiera, si es que no quieres que te arranque la lengua de un mordisco.
Levanta las manos con gesto de rendición y finge pasarse una cremallera por los labios como vio hacer a alguien en una película, sonriendo.
—Good. Now DO whatever you have to do... — susurra.
—¿Eh?
Le mira incrédula y se acerca a besarle otra vez, apretando los ojos. El romano le devuelve el beso dejándola dominar. Britania avanza torpemente en el beso... Y en sus movimientos... Y en su intento por hacer esta actividad que el mismo le enseñó. Y Roma es bastante expresivo en sus "Mmmm" de "me encanta eso que estás haciendo" y los de "uh, eso no tanto", así que Britania va a bajar tarde a la cena... Pero de buen humor.
Lo hace, eso sí, lo mejor que puede, antes de caer sobre Roma a escondérsele en el cuello.
Me parece que nadie la va a echar especialmente de menos pero sí van a agradecer que baje de buenas XD Gracias Josita.
