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La nueva casa de Shinji Ikari
Romance/Comedia
Autor: Aleksast, 2013
Tiempo después, Shinji se encontraba abriéndole la puerta a Kaori para que ésta descendiera del taxi que los condujo al acuario, le sonrió amablemente y la tomó del brazo delicadamente para entrar hacia el edificio, se dirigieron a la taquilla a comprar dos entradas y observaban que varias personas que visitaban el lugar eran parejas, pocas iban en ánimos de investigación o a tomarlo seriamente.
Kaori examinaba con mucha atención el decorado del lugar, hasta que su vista reparó en el listado de secciones y su ubicación, todas parecían interesantes pero una parecía exageradamente remarcada con rosa, y apostaba a ser la atracción para la gente no tan afín a las ciencias biológicas, – ¿A quién se le ocurre poner una sala de un pez corazón con letras bobas y en rosa? El pez debería estar indignado ¿No le parece, Shinji-san? – preguntó un tanto disgustada, lo cual extrañó un poco al chico, pues imaginaría una reacción diferente.
– Oh, no me hables con propiedad Kaori, cuando dices Shinji nada más está perfecto – el chico tenía ya la mirada en el tablero, los dos boletos en la mano derecha – en cuanto a eso, imagino que deben buscar la forma de tener más visitas, pues mantenerlo es un costo bastante alto, sin embargo, me han dicho que todas las áreas son recreaciones casi exactas de sus hábitats, así que creo que el espécimen está tranquilo – contestó Shinji, volviendo a tomar del brazo a la chica, quien aceptó con gusto, sonriéndole agradecida y encantada, así, caminando comenzaron su recorrido por el gran acuario.
Mientras tanto, en el departamento de Misato, la conversación seguía entre las mujeres presentes.
– ¿Doctora Akagi, cree que Shinji puede sucumbir ante una sobrecarga de esfuerzo físico? – preguntó Mari, evaluando las circunstancias en que el tercer elegido se encontraba contra las chicas que lo pretendían.
– Eventualmente, como todo ser humano, sin embargo, supongo que por su juventud eso sucedería si, por ejemplo, corriera veinte kilómetros diarios sin darse descansos, además debe ser acorde a su condición física, Shinji en este caso se ve sano, quizás ayude mucho su anterior entrenamiento como piloto – explicó la rubia con total pericia, interesada en resolver la curiosidad de su interlocutora.
Misato rio por dentro, estaba consciente de que Mari se refería a una actividad física en específico, la intimidad del tercer elegido para con sus casi cónyuges – Shinji es joven, pero reconoce que él mismo, como todos, tiene límites. ¿Cómo te va con la mudanza, Maya?
La aludida sonrió, incluso se removió un poco en su asiento para acomodarse – De hecho, quería que la Doctora Akagi me acompañara a comprar nuevos muebles.
No se diga más – exclamó Misato – extraño ir de compras, así que andando, Rits, Maya, suban al auto, tenemos que sacar medidas para los muebles. Rei, Asuka, ¿nos acompañan? Entre más puntos de vista femeninos, mejor.
Yo sólo compraré un par de cosas, necesito un escritorio infantil para Ryoma, suele distraerse cuando hace sus labores en la cocina – comentó Ritsuko, quien bebió de su taza de café el último sorbo.
Gracias, Katsuragi-san, gracias sempai – dijo Maya, feliz de que no tuviera que ir sola al centro comercial.
¿Qué vamos a comprar nosotros? – pregunto Ryoma, que reapareció después de andar jugando por la casa.
Varias cosas, pequeño, pasaremos por un helado ¿vienen entonces, niñas? – contestó Misato, haciéndole un guiño al niño quien estaba encantado de estar con ella otra vez.
A ambas aludidas les asustó el ánimo híper entusiasta de Misato Katsuragi, quien parecía querer comandar una horda de compradoras expertas a una campaña de exploración, prueba y adquisición de muebles y accesorios, lo cual las tenía en un estado de indecisión y terror.
Asuka, evaluando muy bien las opciones, terminó convencida de que seguir a esas otras mujeres no era garantía de que llegara temprano a casa, y mucho menos, de que tuviera energía suficiente para comer el strudel prometido, además, le había prometido a Rei acompañarla al cine y enseñarle algunas cosas sobre el séptimo arte, así que finalmente emitió su veredicto – Lo siento, Misato, pero tenemos otros planes para esta tarde.
Iremos al cine, después a casa, apenas inicia la semana pero hay mucho qué hacer – amplió Rei, quien hábilmente con el móvil exploraba las opciones que tenía para ver en un horario no tan lejano, Mari tampoco estaba muy animada como para ir de compras, necesitaba descanso, tres bostezos confirmaron eso.
¿Qué película piensan ver? – preguntó Misato, volteando la mirada hacia Asuka y Rei – Recuerden que todavía no pueden entrar a las de clasificación C – comentó en tono bromista.
Hachiko, clasificación A, comienza en media hora – respondió la peliazul, quien compraba ya sus boletos con su tarjeta de crédito mediante su teléfono – es una película sobre un perro, imagino que debe ser interesante, dice que está basada en hechos reales.
Maya se sorprendió por la elección de Rei, justamente hace poco la acababa de ver y recordó cómo acabó empapada en lágrimas – es una película muy triste, ¿estás segura de que quieres verla?
Supongo que no tengo alternativa, según esto, es la función más cercana que hay, y la verdad no pretendo llegar tarde a casa – dijo Asuka, quien someramente recordaba un poco acerca del perrito japonés de principios del siglo pasado.
Mari por otra parte, escribía en su libreta una lista de cosas por comprar antes de abordar el avión a Inglaterra, pero cuando escuchó el nombre de la película, no supo si era una mala broma del destino o era que Rei en serio quería ver ese filme, resultó un tanto irónico para ella – qué curioso, las novias del cachorrito van a ver una película acerca de la fidelidad absoluta, ¿es esto un chiste? – Decía en sus adentros, hasta que finalmente rompió su silencio – yo debo ir a comprar cosas para mañana, igual en el centro comercial principal donde están los cines, puedo llevarlas.
Andando entonces, mucha suerte comprando Misato, Maya, Doctora Akagi, otra ocasión iremos con ustedes – indicó Asuka, tomando sus cosas y siguiendo a la joven inglesa, lo mismo hizo Rei tras despedirse. Así, una vez en el auto, se fueron con rumbo al gran centro comercial del centro de la ciudad.
Volviendo al acuario, Kaori se encontraba caminando alegremente por el área de moluscos haciendo anotaciones con el teléfono para un proyecto a futuro, Shinji veía la fascinación en ella a flor de piel, así, avanzaron finalmente a la última sala, la famosa área del pez corazón.
¿Tan rápido llegamos aquí? – se preguntó Shinji mirando el gran estanque de coloridos corales y que un poco más adelante coronaba el pez, reluciente y traslúcido, con paciencia notó que estaban aún solos en el lugar, pues los demás visitantes les seguían desde muy atrás, o eso fue lo que dedujo él.
Supongo que sí, me he divertido bastante Shinji, tanto que no noté que avanzábamos hasta llegar a este punto, imagino que aquí termina el recorrido… pensé que habrían más tiburones allá atrás – respondió ella, con aire confidente y tranquilo, sonriendo veía el entorno en que el animal anfitrión vivía – creo que retiraré lo dicho, esto se acerca mucho a su hábitat normal. Además, se nota que sus signos vitales están bien. Tengo muchos libros acerca de la vida marina, pero nada como verlos frente a frente – en ese momento, al caminar hablando, sin notarlo chocó con la nariz de su interlocutor al dar un traspié.
¿Estás bien? – preguntó Shinji, consternado y sobándose la nariz que ahora tenía un levísimo color rojo dada la hinchazón, pero se preocupaba más por ver si la chica había resultado más dañada que él en el accidente.
Ella se ruborizó un poco y le miró con cierta vergüenza, asintió con la cabeza y dejó de llevarse las manos hacia el área adolorida, realmente la peor parte se la había llevado el chico, pero no era nada grave.
Shinji la tomó de la cintura con paciencia y delicadeza, sólo para ver más de cerca esos dos ojos que brillaban, confundidos entre la pena y la emoción, y finalmente le dio un pequeño beso en la mejilla, la abrazó y así quedaron unos instantes, él acariciando su espalda, como intentando curar cualquier dolor más allá del físico, y ella con la sonrisa más radiante de todas, sintiendo un júbilo espontáneo e intenso, contenta de tener al chico a su lado.
Tu primer beso es como la espada de excálibur, sólo un hombre digno de tal honor te lo puede dar… de todas formas, eres fascinante e interesante, Kaori, me la he pasado muy bien contigo – declaró Shinji, en voz baja y al oído, realmente ellos dos compartían cierto anhelo por lograr un mundo más natural, más vivo, y más allá de todo, se sentían bien uno al lado del otro.
Yo también, eres sin duda la mejor primera cita que podría tener, además, no me soltaste en ningún momento… se sintió… como algo que esperaba hace mucho tiempo, y no te preocupes, niisan, me siento la persona más feliz del mundo contigo – Kaori tenía ganas de salir brincando de alegría de ahí, pero los brazos de Shinji eran sin duda un lugar mucho más agradable, sin atender que el tiempo pasaba, otras personas iban llegando a la última sala, donde ellos dos se encontraban, y veían la escena con sentimientos y opiniones encontradas. Ambos salieron caminando después de observar por cuanto ángulo se pudiera al espécimen del pez corazón sangrante, tomando los datos del mismo y terminando el recorrido.
Creo que nos falta algo para acabar nuestra visita al acuario – comentó Shinji, ya de vuelta en el área de recepción, donde había una escultura de un pez espada, la chica se sorprendió un poco, pero cuando vio que él pedía a un señor que estaba ahí que les sacara una fotografía con su teléfono, se sintió aún más feliz, él volvió a su lado y finalmente ambos posaron para la foto del recuerdo. Saliendo de ahí, buscaron un taxi que los condujera a la casa de Kaori.
Mientras tanto, una pelirroja y una chica de ojos color carmesí salían de la función, conmovidas por el final del filme que acababan de ver. Entre las personas que las secundaban, muchas se sentían tristes, otras tantas reflexivas.
Definitivamente prefiero comer palomitas dentro de la sala – afirmó Rei, quien tomaba el último trago a su bebida para luego tirar el vaso desechable en un bote de basura.
Sí, suelen acabarse más rápido cuando una película es de suspenso o acción… Ah, en fin, yo quiero un perrito como Hachiko, pobre, esperó durante nueve años a su amo que había fallecido – Asuka recordaba la escena en que el perrito intentaba advertir a su dueño que algo andaba mal con él, y después la escena en que éste se desploma dando su clase, era la parte más dramática de la película.
Hay una estatua en la estación de trenes de Shibuya que está hundida, en la primera ciudad de Tokio – explicó Rei, quien había puesto suma atención al epílogo – creo que este tipo de historias son las que nos demuestran cuán humanos somos, al ver que hasta los animales pueden desarrollar un apego tan fuerte a su amo. Volvamos a casa.
Sí, creo que si vuelvo a ver esa película voy a llorar más de lo que quisiera, andando entonces – contestó la alemana, dirigiéndose junto con la peliazul hacia la salida del centro comercial.
Nota del Autor: La película que vieron Asuka y Rei se llama Hachiko, siempre a tu lado, y está basada en el famosísimo perro del mismo nombre que murió en 1935, la historia de que siguió esperando a su dueño hasta el final de sus días es cierta.
Kaori ahora conoce más a Shinji, él se siente indigno de darle el primer beso, ella comprende eso y por ello lo ve como un familiar cercano, ya no como un novio potencial. Mari ya se va unos días a Inglaterra, pero mantendrá comunicación con el tercer elegido, por el que comienza a sentir algo más.
Espero sus Reviews.
