Capítulo 36: La voz de la razón.

Los chicos se encontraron frente al lugar en donde el Fraxinus había impactado, todos corrieron directo ahí tan pronto como avistaron la nave. Kotori había sido la primera en llegar, no podía creer lo que veía ante sus ojos, simplemente no podía dejar de pensar que tal vez todo era un mal sueño y que le faltaba poco para despertar, pero lamentablemente no era así.

―¡Haré pagar al que le hizo esto al Fraxinus! ―gritó con severo enojo, mientras cerraba sus puños en cólera―. No se saldrán con la suya…. ¡Se arrepentirán de esto!

―Kotori. ―Shidou se acercó hacia ella y le puso su mano en la cabeza, mientras la acariciaba suavemente como si fuera una muñeca de porcelana que fácilmente podría romperse―. No te preocupes, Kotori. ¡Los atraparemos!

―Hmm… Me pregunto quién habrá sido… ―murmuró Tohka muy pensativa, intentando encontrar culpables.

―Fue Irina ―dijo Shu, mientras caminaba hacia la nave, dejando a todos confundidos.

―¿Irina…?

―Sí, es una espíritu artificial del grupo de Kuro. ―Shu tocó una parte de la nave con la palma de su mano, mientras cerraba sus ojos―. Su nombre clave es Mirage (Espejismo), siempre suele hacer el trabajo sucio que Kuro o… Evia, no quieren hacer.

―¿Qué le hizo a la nave?

―Espera un momento, eso es lo que estoy tratando de averiguar ―dijo, para después de unos segundos abrir los ojos nuevamente―. Aquel rayo de energía no tenía como objetivo destruir la nave.

―¿Entonces…?

―Lo que quería era inutilizar el sistema… Su efecto más potente es el cerrar el paso a la energía o deshabilitarlo por un largo periodo de tiempo, es por eso que su fuente de energía dejó de funcionar. Lo que este rayo puede hacer es, básicamente, cerrar el paso a los flujos de energía e inutilizarlos completamente.

―Shu-san. ―Reine se acercó hacia él, este le miró sorprendido, pero la dejó continuar―. ¿Podría pedirte un favor?

―Claro ―dijo con una sonrisa, mientras que volteaba la mirada para prestarle atención.

―¿Podrías revisar si la computadora principal sigue funcionando?

―Claro, no hay problema.

Todos entraron a través de una apertura en la nave, excepto Shidou, quién había avistado algo a lo lejos y se separó del grupo.

―¡Este lugar está completamente destrozado! ―gritó Tohka al entrar, todo parecía que se iba a caer en cualquier momento; cables sobresaliendo del techo, pantallas rotas, una leve oscuridad y demás.

―L-La nave…. ―Kotori entró después de Tohka, solo para ver ante sus ojos algo que nunca hubiera esperado ver. Parecía que estaba a punto de llorar al estilo anime, pero en vez de eso respiró hondo y se calmó.

―Lo siento, Kotori… No pude hacer nada ―murmuró Kaori con tristeza mientras agachaba la cabeza―. ¡Si solo hubiera podido ser más fuerte, podría haber hecho algo!

―No, no hubieras podido.

―¿Shu? ¿Por qué me dices eso? ―Kaori estaba confundida, y un poco ofendida, mientras hacía un puchero hacia el chico.

―Porque por algo la mandaron a ella ―respondió seriamente, mientras los miraba a todos―. Ella sabía que se enfrentaría a ti, así que no le preocupó.

―¿Lo sabía?

―Ella puede ver el futuro ―dijo, sorprendiendo a todos los presentes, dejándolos con la boca abierta―. Bueno, no exactamente el futuro, pero si uno cercano con varios resultados.

―¡¿El futuro?! ―gritó Tohka con ilusión―. ¡Eso es sorprendente, yo quiero conocer mi futuro!

―Lamentablemente no podrás tener eso, ya que solo ella obedece a los que considera de un rango superior.

―¡¿Ehhh?! ―Tohka se desilusionó al instante, mientras hacia un puchero―. ¡Un día de estos lograré que me diga mi futuro!

―¿Ah sí? Entonces, si por alguna razón milagrosa logras que ella te diga tu futuro, los invitaré a todos a un buffet… Suerte con eso ―dijo Shu con una sonrisa burlona, mientras que ha Tohka se le iluminaron los ojos de solo escuchar "buffet".

―¡Buffet, buffet, buffet! ―Tohka celebró con ilusión, mientras que los demás la miraban con desconcierto.

―Pregunta. ¿Cómo vas con el sistema? ―preguntó Yuzuru al chico, mientras que este todavía seguía trabajando en ello.

―Ya casi está, también revisaré si no se dañó o se perdió algún archivo, y veré si hay manera de que la fuente de energía se restaure.

―Cielos… eso suena muy complicado, ¿verdad, Yuzuru?

―Respuesta. Sí, Kaguya no podría hacer ni la cosa más sencilla ―dijo su hermana, mientras la miraba de una manera burlona, con la palma de la mano cerca de la boca en signo de que se estaba burlando de ella.

―¡No empieces, Yuzuru! ¡Claro que podría hacerlo!

―K-Kaguya-san, Y-Yuzuru-san, este no es el momento ni el lugar para pelear. ―Yoshino intentó interferir, pero al parecer ninguna de las dos cedía, hasta que…

―¡Calléense todos! ―gritó Kotori con dolor de cabeza, mientras miraba a las dos gemelas.

―S-Sí…

―Pánico. Yuzuru no volverá a gritar….

―Bien ―murmuró, para después voltear a ver al chico―. Shu, ¿ya?

―Hmm… ¡Ya! ―al momento de responder, todas las computadoras que no estaban funcionando pero no estaban en tan mal estado, encendieron, cada una recuperando información de lo sucedido.

―¡Está funcionando! Mira, Onii-chan, está-

Kotori paró de hablar, ya que al mirar por todas partes, no encontraba a su hermano, no podía ver donde estaba, o qué estaba haciendo, o si quiera si estaba bien, no podía saberlo porque había desaparecido sin que ella se hubiera dado cuenta.

―¡¿Dónde está Shidou?!


El chico se encontraba caminando por el bosque, siempre alerta por cualquier cosa, no se iba a devolver hasta descubrir qué era lo que había visto a la distancia, así que solo siguió caminando, mientras pensaba sobre todo lo que había estado ocurriendo últimamente en su vida.

―¿Acaso… lo que vi será alguna persona?

Él no lo sabía, pero de todas formas siguió caminando, hasta que por fin pudo escuchar suaves pisadas, y mientras se acercaba, pudo visualizar a una persona con capucha.

«¿Quién… será?»

Aquella persona caminaba dándole vueltas al mismo lugar una y otra vez, hasta que se dio cuenta de que una hermosa flor blanca estaba muriendo, como casi todo en el lugar, ya que, además de los destrozos que hizo el Fraxinus sin intención al impactar, el lugar también estaba muriendo lentamente.

«¿Qué está…?»

La persona se agachó un poco, mientras acercaba su mano delicadamente a la flor, y cuando estaba a punto de tocarla, con un solo dedo tocó uno de los pétalos, teniendo el sumo cuidado que le darías a un bebe recién nacido.

«La planta…»

La flor comenzó a volver a tomar color, una pequeña aura de un color amarillo claro la envolvía, igual que a aquella persona que, ante los ojos de Shidou, estaba resucitando a la flor. Y para cuando había terminado, la flor se veía como nueva y de ella irradiaba una extraña luz blanca un poco tenue.

«¿Qué está pasando…? ¿Quién es él o ella?»

La persona se levantó, mientras juntaba sus manos como si fuera a rezar, para que después, saliera una onda de energía misteriosa de su cuerpo.

―¡Guh….! ―Shidou sintió extraño todo su cuerpo que, al hacer contacto con aquella energía, comenzó a dolerle todo el cuerpo de maneras indescriptibles, hasta que empezó a ver borroso y aquella persona comenzó a caminar hacia él, donde él pudo apreciar… unos hermosos ojos aguamarina y turquesa, antes de caer al suelo inconsciente.


(Punto de vista de Shidou)

Ugh…. ¿Dónde estoy? Lo último que recuerdo es… a… Aquella persona, viniendo directo hacia mí… ¿Quién podría ser?

―Despierta, Takamiya Shidou ―escuché una voz, y tan rápido como me di cuenta de que no estaba solo, abrí mis ojos, con cierta confusión―. Despierta.

―¿Quién…?

―Nadie.

Me respondió, lo que me dejó con cierta confusión, ¿Cómo que… nadie? Pero lo que más me desconcertaba en ese momento, era que no me podía mover, mi cuerpo estaba rígido, y… mi cabeza estaba apoyada en algo suave… No quiero imaginarme ni que es porque podría estar equivocado, pero… creo que es un regazo… Ya que, al mirar hacia arriba, que era lo único que podía hacer, veía una silueta un tanto extraña… era… era como si no tuviera una forma definida, pero se podía apreciar por la voz y por algunas características de su forma que, era una mujer.

―¿Cómo que nadie… quién eres?

―Yo no soy nadie ―me dijo, lo que me dejó aún más desconcertado, ¿acaso me estará jugando una broma de mal gusto? ¡¿Y por qué no me puedo mover?!―. He venido a ayudarte, Takamiya-

―Soy Itsuka, Itsuka Shidou.

―No me interrumpas, Takamiya Shidou ―me dijo con tono autoritario, no supe ni cómo responder a eso.

―¿Qué es este lugar, voz extraña? ―pregunté, cambiando un poco el tema, en realidad no quería discutir con alguien en un momento como este.

―No puedo decírtelo, Takamiya Shidou, pero… ―ella dejó de hablar, haciendo una pausa momentánea, dejándome con cierta incertidumbre―. Este es solo un lugar accesible para aquellos capaces de viajar entre dimensiones, o a menos que uno haya sido llamado aquí por el "Guardián", que protege este lugar de los intrusos.

Sus palabras me desconcertaron aún más, ¿dimensiones? ¿Viajeros? ¿Guardianes? No puedo comprender nada de lo que ocurre.

―Takamiya Shidou, la razón por la que te he llamado aquí es para ayudarte.

―¿Ayudarme…? ¿A qué te refieres? ―pregunté con cierta confusión, sus palabras eran demasiado directas y no era muy descriptiva que digamos.

―Yo puedo observar todo desde aquí, incluso a los humanos que viven en esos mundos, y es por eso, que me he centrado en ti, específicamente.

―¿Por qué yo?

―Porque si continuas por el sendero en el que caminas sin siquiera ver lo que te espera más adelante, tú mismo te destruirás.

¿Qué fue lo que… dijo? ¿Me destruiré? No puedo comprender nada de lo que me dice, ¿y quién es ella de todos modos? Dice ser "nadie", pero no puedo creer eso, esto es demasiado extraño.

―No puedo comprenderte, voz misteriosa. No entiendo lo que me intentas decir, y eso, me confunde, así que, si puedes, pido que-

―Lo estás haciendo de nuevo ―dijo, interrumpiéndome, yo quedé sin habla al no poder comprender sus palabras.

―¿Qué estoy… haciendo de nuevo?

―Ser…. Alguien que no eres, Takamiya Shidou.

―¿Qué…?

―Estás haciendo las cosas de manera incorrecta ―me dijo, mientras yo seguía preguntándome qué era lo que quería de mí, ¿qué quiere que le diga si no la entiendo?―. ¿No crees que deberías de dejar de seguir con esa actitud indiferente que has comenzado a adoptar conforme avanzaba tu entrenamiento?

―¿Mi… actitud?

―No resolverás las cosas más fácilmente comportándote como ella, sino que, si sigues por el camino en el que encuentras ahora mismo, no habrá retorno a la hora del juicio, te encontrarás con tu propia perdición al no seguir el sendero correcto.

―¿El camino…?

―Te desviaste de él, creyendo que, al parecer más fuerte mentalmente por fuera, podrías manejar la situación que tenías delante, tomándolo todo con calma, pero no, eso sin duda te va a ir matando por dentro…

―¿Estoy haciendo… las cosas mal? ―pregunté en voz alta, cerrando un poco mis ojos con cierta melancolía―. Yo pensé… que, si podía aprender a controlar la situación sin tener que dejar que mis sentimientos salieran a flote, arruinándolo todo…. Pensé, todos excepto yo pueden manejar las situaciones difíciles por si solos… entonces… ¿Por qué yo no puedo hacerlo como lo hacen los demás? ¿Qué es lo que pasa… que no puedo crecer…? ¿Cómo se supone que ayude a Kanade si ni siquiera puedo ayudarme a mí mismo…?

―Takamiya Shidou, no intentes ser alguien que no eres. Debe de nacerte desde el interior actuar conforme a la situación. Te hará un gran mal intentar ser algo para lo que en realidad no estás listo aun, nadie nace sabiéndolo todo, los humanos han aprendido que, uno no nace así, uno mismo se hace así. No puedes forzar algo que todavía no está listo para florecer.

―¿Pero… entonces… cómo se supone que pueda ayudar a Kanade? ―Quería que ella, me diera la respuesta a todas mis preguntas, quería que ella me respondiera las dudas que tenía, ¿cómo puedo mejorar… cuando ni yo mismo siento que lo hago…?

―La ayudarás actuando como tú realmente eres, no como ella es, no debes seguir el camino que ella está llevando, suprimir las emociones cuando ya están a flote puede ser bastante malo, puede que te haga un gran daño si no lo reparas a tiempo. Y es por eso que… Takamiya Shidou, sigue a tus propios instintos, no dejes que nadie controle ni cambie lo que eres, ya que es por eso… que, las espíritus han desarrollado sentimientos por alguien como tú, uno que no se rinde incluso ante la peor situación, alguien que no cede tan fácilmente, alguien que se esfuerza siempre hasta el final.

―Pero… yo… me rendí, cuando Kanade se fue con aquellos espíritus… yo, ya no creí que podría hacer algo. ―Realmente no quería recordar ese día, pero… tenía que decirlo, no merezco que me digan esas cosas, cuando en realidad, no son ciertas… Sí, me rendí por unos instantes, no sentí que en realidad pudiera hacer algo, no creí poder hacer algo yo solo, pero, es por eso, que ahora entreno, quiero ser lo suficientemente fuerte para poder pelear de igual a igual con las demás… y así, no tener que depender de nadie.

―No te culpes por ello, Takamiya Shidou. Eso es exactamente lo que ella quería, que te rindieras y te fueras de ese lugar, ella misma se aseguró de dejarte en claro que te rindieras aun cuando ni siquiera te dijo alguna palabra.

―Pero… ¿Por qué? ¿Por qué hizo todo es?

―No puedo decírtelo.

Iba a protestar, pero entendí que no podría ganar en una discusión contra ella, así que no dije nada, hasta que algo se m e cruzó por la cabeza.

―Oye… Gracias.

―¿Hmm? ¿Por qué me das las gracias? ―preguntó, y yo solo le sonreí.

―Gracias por hacerme entender que he estado haciendo las cosas mal todo este tiempo, y ahora que lo pienso… no era cómodo actuar de esa manera, pero poco a poco me estaba acostumbrando, aunque… aun así, era estresante ―dije, mientras le agradecía desde el fondo de mi corazón―. Sin duda tú… eres alguien increíble.

―Ya te lo dije, yo no soy nadie.

―Entonces… si no eres nadie… ―pausé un momento mis palabras, dejándola en duda por primera vez―. Entonces…. Tú eres… La voz de la razón.

―Yo solo te he dicho lo que pienso de ti, no soy nadie, ya deberías saberlo, pero… No te detendré si quieres llamarme de esa forma.

―Entonces… desde ahora, serás mi "voz de la razón" ―le dije en broma, pero al parecer, el silencio que me otorgaba no decía ni más ni menos que lo estaba tomando de forma literal.

―Ya es hora de despertar, Takamiya Shidou ―me dijo, mientras yo le miraba sorprendido.

―¿Volverás a hablar conmigo?

―Sí, estaré ayudándote cuando me necesites, no dudes en consultarme, por esa razón es por la que estoy aquí, por esa razón es que fui llamada aquí, para ayudarte a entender las cosas de la mejor manera posible, así que, si aún intentas actuar de manera despreocupada, te dejaré en un estado inmóvil por 5 horas.

―E-Entiendo…

―Nos vemos.

―¡Sí, nos volveremos a ver, sin duda! ―le dije con emoción, mientras que le sonreía cálidamente―. ¡Nos vemos, Voz de la razón!

―Sí… ―ella murmuró, mientras que yo veía cada vez más borroso, estaba comenzando a despertar―. Nos vemos… Shidou…

Su voz…. En ese último momento… me recuerda a alguien…. Pero… ¿quién podría ser…? ¿De quién es esa voz que es como un calmante al ser escuchado?

¿De quién…?


¡Hola, nos volvemos ver por aquí! Espero que les haya gustado el capítulo, Shidou aún tiene muchas dudas que responder, pero con ayuda de la chica de energía misteriosa, sin duda descubrirá y aprenderá nuevas cosas, y todo va bien por el momento, pero la cosa no se acaba aquí, y todo tendrá más sentido en los próximos capítulos.

¡Nos vemos!

Próximo capítulo: La noche se está desmoronando-Primera parte-Tu última palabra.