Siento la tardanza, siento lo corto que es pero no doy para más...Y es mejor esto que nada, vamos creo yo... Y siento si hay faltas de ortografía pero no tengo ganas ni de echarle un ojo. Asi se queda. Si gusta bien y si no...Pos mala suerte.
(Acabo de escribirlo en una hora... y no me gusta, pero es lo que hay)
Gracias por leer y por comentar como siempre. Nos vemos pronto. Espero.
-Ha estado bien... ¿Verdad?-preguntó Castle viendo a los niños recostados en el sofá, casi sin fuerza.
Kate asintió y sonrió. Habían celebrado el cumpleaños de los niños juntos. Apenas se llevaban una semana de diferencia y habían decidido celebrarlo juntos en un local de Manhattan donde tenían un parque infantil, magos, payasos y todo tipo de entretenimientos para ellos y los niños invitados a su fiesta. Y por supuesto, también había un servicio de bar para los padres.
-Gracias...-murmuró Kate en su oído-Por hacerlo así...Por ayudarme.
Rick acarició su mano y se giró para mirarla.
Los niños, en casa de Kate, miraban la bolsa de regalos.
-¿Podemos jugar a algo?
-Es tarde. ¿No estáis cansados?
Tommy negó.
Kate suspiró.
Demasiada azúcar. Demasiada diversión.
-¿Podemos disfrazarnos de indios y vaqueros?-preguntó Thomas.
Kate sonrió viendo la ilusión de su hijo en su rostro. Por suerte, la ausencia de su padre biológico no le había afectado, a pesar que le había enviado un regalo unos días antes y por suerte, no había sido el perro que esperaba y que Ethan pensaba regalarle, hasta que ella misma se lo había prohibido... Por suerte, solo tenía que soportar los disparos de unas pelotas de gomas a todas horas.
-Es hora de dormir.
Los niños aun tenían el pelo húmedo después del baño que les había dado Kate, mientras Rick preparaba algo ligero de cenar para los cuatro.
-¿Ha estado genial, verdad Sophia?
Sophia asintió.
-Ha venido mi abuela... Tu abuelo...aunque no se han conocido...-hizo una mueca- ¿Por que los abuelos no se han conocido?
-La abuela tenía que irse temprano, cariño-informó Castle.
-¿Y por que Alexis no viene a dormir aquí?
-No hay sitio-dijo Castle.
Tommy le dio las buenas noches a su madre y el sólito, después de indicar que ya tenía cinco años, se dirigió a la habitación para esperar a Rick y al cuento de buenas noches.
Sophia hizo una mueca mientras escuchaba a su padre.
-¿Por que no vivimos todos juntos? ¡Somos una familia!
Kate miró a Rick. Si. Debían empezar a pensar... Después de todo, no era tampoco bueno ir para arriba y para abajo con los niños. Apretó sus labios sin decir nada y escuchó como Castle le pedía a Sophia que le diera las buenas noches.
-Buenas noches, mam...-La niña se llevó las manos a la boca callándose y casi echándose a llorar por el error que estuvo apunto de cometer y que tal vez no le gustaba a su papá o a Kate.
Rick suspiró y agachó la cabeza.
-Sophi-su padre se acercó a ella- Kate es como tu mamá, pero tu...tenías una mamá.
-¿Y no puedo decirle...mamá?-preguntó-Yo nunca conocí a mi mamá...Pero Kate es una mamá...y...
Rick suspiró.
-Es tarde, ya lo hablaremos, enana.
-Sophia...-Kate la abrazó- No...No pasa nada, yo...-le dio un beso en la cabeza-Buenas noches cariño.
Kate se quedó mirando como Rick entraba en la habitación para leerles el cuento y suspiró. Subió las escaleras hacia su habitación.
Kate miró su reloj de la mesita y suspiró. Se recostó en la cama, apenas vestida con un short y un camiseta de tirantes, debido al calor que sentía. No sabía si era por que el apartamento era demasiado pequeño para cuatro personas y eso hacía incrementar el calor, por el cambio climático y la primavera -la mejor época en Nueva York con días suficientemente cálidos para olvidarse del frío invierno- los había asaltado con el calor o por que se sentía excitada.
Realmente no solían estar muchos días sin 'marcarse un home run' como le había dicho Rick delante de los niños para que no se enteraran... Y había incitado una conversación con Tommy sobre baseball haciéndola rodar los ojos...
Sin embargo, hacía exactamente una semana que no tenían un solo momento a solas. Habían estado ocupados con el colegio, el trabajo, Rick y sus firmas de libros, Alexis y sus exámenes... Las extra escolares, Salir a correr por las mañanas y al gimnasio, Castle y sus últimos artículos para el Ledger... Martha apareciéndose en el loft, alguna cena con Espo y Lanie que habían hecho oficial su relación, el nacimiento de Sarah Grace la hija de Ryan y Jenny... y la consiguiente ilusión de Tommy y Sophia por los bebés que tan mal rollo les había dado...Y un sin fin de cosas más que los dejaban KO nada más llegar a casa... A la de él, o a la de ella... Dependiendo del día.
Kate bufó y se giró mirando el reloj. Si seguía tardando tanto en subir a la habitación, se dormiría y ni siquiera llegarían a segunda base.
-¡Ya se han dormido!-canturreó Castle subiendo las escaleras que daban a su habitación.
Kate abrió la boca y se quedó muda al verlo aparecer en la habitación. No pudo evitar soltar una risotada.
-¿Que demonios haces?
Rick sonrió y alzó las cejas. Se arrodilló en el borde de la cama y acarició la pierna de ella.
-Vengo a jugar...
Kate alzó una ceja e hizo una mueca. Sinceramente, no esperaba aquello. Esperaba que se sentaran y hablaran de lo que acababa de suceder con su hija... O de tal vez pensar en mudarse... Pero no aquello.
-Contigo-aclaró el escritor- Los niños están dormidos... Es pronto, ninguno de los dos esta dormido o lo suficientemente cansados...
-Y has decidido que es divertido eso-señaló a su cabeza donde llevaba una gran corona de indios, llena de plumas de colores... Mismos colores que había pintado en su cara-Esto no es serio, Rick.
-Oh...Venga, será divertido. Sé que deberíamos hablar... Pero para hablar hay tiempo... Para el sexo sin embargo...
-Ya sé...Hemos estado ocupados-se quejó Kate y él hizo un aspaviento con la mano para que no siquiera hablando. Ambos habían estado ocupados, y así era la vida, a veces simplemente no se tenía tiempo... Y otras como ese momento, se buscaban... Las ganas estaban por descontado...Y el tiempo... Tenían toda la noche, y a pesar del cansancio acumulado, la excitación era mayor...
-Encontré esto...-señaló su cabeza- Y se me ocurrió algo-besó su rodilla y la miró-cierra los ojos.
-¿Por qué?
-Tu confía en mi...-Kate obedeció y cerró los ojos y sintió como el colchón se movía al levantarse él. Escuchó un leve ruido en los cajones de su comoda-¿Ya?
-Ya-abrió los ojos y miró seriamente a su novio-No...-Rick alzó el consolador verde como si de una espada se tratase- Ni de coña...
-Oh, venga...-rió- el señor Cactus ha estado abandonado desde hace meses...Concretamente...-se acercó hasta ella con el aparato entre las manos-¿Cinco?
Kate se mordió el labio y asintió.
Ya llevaban cinco meses juntos. Y desde luego, en todo ese tiempo no le había hecho falta utilizarlo... Miró la mano de él que envolvía el artilugio y luego sus ojos brillantes y finalmente asintió.
-Esta bien... Juguemos... Pero no podemos hacer mucho ruido-se recostó- Si los niños se despiertan...
-Shhh-Rick la calló con un suave beso en los labios, colocándose sobre ella y sin previo aviso encendió el vibrador -en el nivel más suave-y lo posó sobre su pecho por fuera de la camiseta.
La otra mano del escritor, reposó sobre el correspondiente seno, sintiendo bajo su palma la reacción del pezón, acompañando al que se erectaba gracias a las leves vibraciones del aparato sobre él.
Kate se mordió el labio y se removió bajo el fuerte cuerpo de Rick, quien la tenía aprisionada, presionando la vibración sobre su pezón. Sin poderlo evitar, alzó su pelvis entrando en contacto con la de Castle, quien clavaba su creciente miembro en la cadera de ella. La detective cerró los ojos y rodeó con sus manos el cuello de él, acariciando el cabello de su nuca y subió su mano hasta tironear de su pelo.
Rick gruñó y asaltó su boca, introduciendo su lengua en esta. Se quedó quieto y dejó el vibrador a un lado sobre la cama. La miró a los ojos agarrándola de las manos y poniéndolas sobre su cabeza.
-Gran jefe tiene el control-musitó entrando en su papel de jefe indio-Tu eres mi prisionera.
Kate sintió un escalofrío recorriendo su cuerpo cuando sintió como Rick se frotaba contra ella y aprisionaba sus manos en sus muñecas, obligandola a estar quieta. Asintió y se agarró de las sabanas.
-Si tu, pequeña-deslizó sus manos por su cuello, acariciándola y tomó el escote de la camiseta tironeando hasta romperla, sin importarle las quejas de la detective.- Shhh-mordió su labio inferior- Yo mando. Yo jefe indio... tu mi prisionera.
Kate sonrió y asintió dejandole hacer, sabiendo que Rick sabía como tocarla y donde hacerlo para perder la cabeza. Ya habían jugado varias veces con sus esposas, siendo ella en ocasiones quien estaba al mando, ahora sólo quería dejarle hacer... Dejarse llevar y disfrutar de lo que tenía en mente con el vibrador que acababa de coger y aumentar el nivel de las vibraciones.
Rick se irguió quitándose la corona de plumas y dejándola aun lado, junto con su ropa, revelando su -para entonces- enorme erección. Beckett se apoyó en sus codos para mirarlo y deleitarse con las vistas.
Rick estiró sus manos y acarició sus caderas al mismo tiempo que deslizaba sus shorts y sus braguitas por sus piernas. Ahora la tenía completamente desnuda para él. Desnuda y abierta para él.
-No te toques mi amor-susurró quejándose a pesar que disfrutaba de la visión de Kate frotándose el clítoris con su pulgar sin apartar la mirada de él y apretándose un pecho con la otra mano- No me obligues a atarte...
Kate detuvo sus movimientos y se recostó colocando sus manos de nuevo sobre su cabeza, agarrando las sabanas con fuerza cuando Castle frotó su botón de placer con la punta del vibrador y aumentó al máximo el nivel de intensidad.
No pudo evitar soltar un grito y revolverse contra el cuerpo de él, quien se había posicionado sobre ella, rozando su duro torso contra los pechos de ella. Besó su cuello, mordió su hombro, acarició su pelo apartandolo de su rostro. Kate gemía bajito en su oido y aquello le incitó a más...
Bajó su rostro hasta hundirlo entre sus senos, lamiendo, besando, atrapando sus pezones con sus dientes de una forma que le hacía delirar...Que le hizo explotar sin previo aviso.
Sintió la humedad de ella en sus dedos, sintió como su sexo estaba hinchado, caliente, como demandaba por más palpitando contra sus dedos que la masturbaban sin piedad en medio de ese devastador orgasmo.
Alzó el vibrador verde, que brillaba bastante en mitad de la oscuridad, entre sus cuerpos desnudos y se detuvo mirándola, disfrutando de ese momento tan único.
Disfrutó como entreabrió la boca buscando algo de aire, disfrutó de sus besos desesperados y de como saltándose su petición apretó sus dedos contra sus bíceps y como casi sin voz pedía por más.
Rick alargó la mano y arrancó una de las plumas de la corona del disfraz de indio y se separó de ella, quien respiraba agitada subiendo y bajando su pecho con dificultad.
-No te muevas-susurró y deslizó la pluma alrededor de la punta rosada de su seno, provocandole un estremecimiento por todo el cuerpo, sintiéndose más excitada que nunca-shh..shh...eres mia, Kate. En este momento...Sobre todo en este momento cuando-siguió moviendo la pluma bajando por su vientre, rodeando su ombligo mientras su erección, dura y caliente reposaba a un lado de su pierna,-eres mia cuando susurras mi nombre...
-Rick... Ahhh...
-Justo así...-mordió su cuello con fuerza y lamió en el lugar que su pulso palpitaba con fuerza- Justo cuando te corres... Dime...Dimelo...
-Soy tuya-susurró y sintió como abría sus piernas, alzando una de ellas hasta colocarla en su hombro- Soy tuya Rick-gimió hondo cuando sintió como la penetraba de una sola y fuerte embestida y con su fuerte mano tapaba la boca para no hacer ruido-Mmmm...
Rick quitó su mano de su boca y la besó, comenzó a moverse lentamente, con estocadas secas y hasta el fondo mientras deslizaba la pluma sobre su pubis y hasta su clítoris. Jugueteó unos segundos con la pluma allí, torturándola, sintiendo como los músculos de Kate se apretaban alrededor de su pene.
Se detuvo y volvió a mirarla, con el vibrador en la mano, lo colocó como pudo sobre el sexo de Kate y comenzó con un vaivén rápido, entrando y saliendo de ella, haciéndole perder la poca cordura que quedaba en ella y acompañándola al abismo de placer que estaban sintiendo.
-Dios, Kate...Te...te quiero-gimió y Kate se quedó paralizada al mismo tiempo que sentía como se corría a borbotones en su interior, llenándola por completo de su caliente esencia.
El vibrador seguía moviéndose sobre ella cuando Rick se separó, exhausto intentando recuperar el aliento, recostándose a su lado y acariciando su vientre.
Kate lo miró y acarició su frente. Ella también lo quería. Lo amaba. Pero ya había tenido suficientes sorpresas con Sophia como para poder reaccionar a ese 'Te quiero' En ese momento.
Castle se recostó boca abajo durante un buen rato, con los ojos cerrados y una pierna flexionada. Beckett se mordió el labio observando el trasero desnudo de él y su ancha espalda. Acarició con sus dedos la espalda de él haciéndole casi ronronear y siguió con su distracción.
Rick se removió y saltó de la cama como un resorte cuando sintió en su propia entrada una vibración.
-Oye-dijo mirando a Kate, quien reía con el vibrador en la mano-¿Te crees muy graciosa eh?
-Si-rió acercando el vibrador de nuevo a sus genitales-.
-Eh..eh...quieta, eres peligrosa. -Rick la atrapó y la rodeó con sus fuertes brazos-Para...O me obligarás a empezar un nuevo round.
-Mmmm-Kate alzó las cejas-.
-Si...Hemos estado mucho tiempo sin...nada. ¿Verdad?
Beckett asintió y besó su menton.
-Rick...
-¿Mmm?-preguntó como si nada, aunque sabiendo que la pregunta no tendría nada que ver con lo que acababan de vivir.
-¿Que haremos con Sophia?
-Lo entenderá...
Kate asintió. Ambos volvieron a recostarse en la cama, mientras Kate deslizaba su mano por el pecho de él, acariciándole con ternura, provocando que cerrara los ojos disfrutando de las caricias.
La detective alzó el rostro para mirarle. Respiraba pausadamente como cuando dormía.
-¿Rick?
Él no dijo nada y ella sonrió armándose de valor. Tal vez ese tampoco era el momento para contestarle...
-Yo también te quiero...-dijo casi inaudiblemente.
Castle entreabrió los ojos y sonrió.
