POKESECUNDARIA

Libro 3: El Regreso de los iniciales

UN CUENTO DE NAVIDAD (parte 1)

Quincena de diciembre en la secundaria pokemon, y ya se podía sentir el ambiente navideño, hacia una semana había comenzado a nevar, y el frio se sentía, la navidad alegraba a muchos de una u otra forma, ya sea por los días sin escuela por los feriados, lo agradable del clima nevado, la comida de las fiestas, o simplemente el espíritu de paz y unión de esas celebraciones. Pero claro a no a todos les afecta el espíritu navideño.

Grovyle acababa de llegar a la escuela, estaba enfundado en un grueso abrigo negro y largo, pero aun así se le congelaba la cola, las pesadas botas de nieve lo hacían moverse torpe, odiaba tener el cuello largo pues así las bufandas solo le cubrían una parte del cuello, y odiaba aplastar la hojas de su cabeza con el aquel gorro de lana. Pero tenía frio, y esto lo ponía del humor.

- hola Grovyle – de repente apareció Servine, que lo saludo con amabilidad y con una sonrisa, quizá a ella el frio también le molestaba, pero no mucho, y ella adoraba las fiestas.

- hola – respondió Grovyle desganado – ACHUUUU – estornudo – rayos, esto no podría ponerse peor, que asco – dijo buscando en su mochila un pañuelo de papel.

- vaya humorcito que tienes – dijo Servine ligeramente ofendida por la mala actitud de su novio.

- es el estúpido frio, estoy en esta estúpida ropa invernal y aun así se me congela la cola, soy un reptil, tengo la sangre fría, y para colmo soy tipo planta, y eso empeora por el hecho de que mi mega-evolución es tipo Dragón, eso multiplica por cuatro mis razones para odiar el frio – se quejo Grovyle.

- sabes, no se te congelaría la cola si usara un tapa-cola – dijo Servine resignándose al mal humor de Grovyle.

Un tapa-cola era algo como un calcetín para la cola, las chicas los usaban, pero los machos tenía ciertos complejos para usar esas cosas, por más que hubiesen modelos para hombre, y el orgullo de Grovyle no se lo permitiría. De hecho ese momento Servine llevaba uno puesto, lucia bien, era color turquesa con líneas doradas, que iban bien con la bufanda dorada que llevaba Servine, sobre su chaqueta turquesa.

- olvídalo, es una tontería – dijo finalmente Grovyle para evitar el tema, sino Servine seguiría insistiendo en ponerle un vergonzoso tapa-cola.

- bien, entonces dime ¿tengo que obsequiarte algo por navidad? – pregunto Servine tranquila.

- ¿y esa pregunta? – cuestiono Grovyle aun de malas.

- solo quiero saber, no quiero llegar el día de navidad con un regalo para ti y que tu no tengas nada para mi, ni que tu tengas un regalo para mi, sin yo tener nada que darte, somos pareja, ahora las cosas no son tan simples – dijo Servine con mucha honestidad, algo desafiante.

- entonces guarda tu dinero, querida, ahorro es progreso – dijo ligeramente burlesco – la navidad no me agrada – dijo Grovyle con un gesto no muy agradable.

Servine estaba llegando a su límite, no quería pelear, así que guardo la compostura.

- Sabes Grovyle, solo te falta decir "pamplinas" y ser peludo para ser la perfecta combinación entre el Grinch y Ebenezer Scrooge, porque incluso ya eres verde – dijo Servine y se alejo de Grovyle apresurando el paso. Eso no pintaba bien.

El trió de Kanto había llegado a la escuela, llevaban hablando desde hacía un buen rato sobre, un asunto simplemente no deberían haber tocado, o habían prometido no tocar, todo culpa del culpable original, Wartortle, todo sobre cierta pokemon que solo vio una vez, de la que se enamoro, y que pinto las garras de Charmeleon, si bien se salvo de ser convertido en sopa de tortuga, estaba de nuevo en problemas.

- … ¿Qué significa cuando una chica rechaza tu solicitud de amistad en poke-book? – insistía Wartortle.

- significa que no quiere saber nada de ti, acéptalo Wartortle se acabo, y no deberías haber intentado buscarla, prometimos que todo lo que paso esa noche no paso – dijo Charmeleon frustrado.

- Wartortle, a Warly desde el principio no le agradabas, por eso te evita – dijo Ivysaur.

- como va a evitarme, si yo podría ser el amor de su vida, me creare un poke-book falso para hablar con ella, y si no funciona, bueno será nuestra compañera el próximo semestre, y ya verán, será mi chica – dijo Wartortle muy decido.

- ¿eso no es acoso? – planteo Ivysaur para hacerlo desistir.

- no, es ser romántico – insistió Wartortle.

- Dado que una de tus últimas ideas, casi me cuesta la vida, no creo que debas insistir con nada, en especial con una chica que conocimos por intoxicarnos con Red Tauros – dijo Charmeleon molesto.

- ya sabes que lo lamento, además, tu invitaste a Braixen a salir por una apuesta con Monferno, y ahora son una gran pareja, déjame también a mi tener la oportunidad de enamorarme – dijo Wartortle y apresuro el paso muy decidido.

- Pobre, está completamente enamorado, y apenas la conoce – comento Ivysaur en voz baja.

- yo solo espero que no termine mal para nosotros – dijo Charmeleon.

- saben, creo que pediré que el amor de Warly sea mi regalo de navidad – dijo Wartortle, dejando a sus amigos muy raros e incómodos.

Quilava y Croconaw se cercaron.

- Hola chicos – saludo Croconaw tranquilo.

Y los tres iniciales de Kanto respondieron el saludo.

- ¿Qué tal? – preguntó Quilava a la ligera.

- pues Wartortle está loco por la chica que conocimos la noche que prometimos olvidar, Warly, a pesar de que no debería haberla vuelto a buscar, ha estado acosándola por poke-book – dijo Charmeleon desahogándose.

- no puede ser, ella sabe lo que no deberíamos comentar, Wartortle – le reclamo Quilava.

- hasta yo guardo el secreto – dijo Croconaw.

- nadie los enojo a ustedes cuando se enamoraron, déjenme intentarlo – reclamo Wartortle.

- Wartortle, lo que nos preocupa es que no tengas la capacidad, y también, lo que hay de por medio, ella sabe que paso – explico Ivysaur.

- ok, prometo no volverme a meter en problemas, pero eso no impedirá que en mi carta a Papá Delibird, el amor de Warly encabece la lista – dijo Wartortle bromeando cursimente.

- oye, a Papa Delibird no se puede pedir eso, además tú debes estar en la lista de los pokemons malos por lo que hiciste – dijo Croconaw molesto.

Eso saco a la luz un tema que se había olvidado desde la navidad pasada. Papá Delibird, según el mito era un Delibird gigante y gordito, que hacía juguetes en el polo norte para los pokemon buenos, y los entregaba en su trineo tirado por stantlers mágicos voladores cada navidad. De la clase de mitos que uno cree al ser pequeño, pero Croconaw seguía creyendo en él, y aunque sus amigos para evitar que llegase a la secundaria aun creyendo en eso, trataron de persuadirlo de que Papá Delibrid no existía, no lo lograron.

En eso alguien cayó del techo.

- ¿te burlas o de verdad eres de los pocos creyentes de nuestra edad de Papá Delibird? – pregunto Frogadier incorporándose después de haberlos emboscado a todos.

- pues claro que creo – dijo Croconaw algo confundido.

- bien, entonces considérate parte de mi equipo – dijo Frogadier dejando a todos raros.

- ¿qué equipo? – dudo Croconaw.

- un equipo que busca reunir evidencias para demostrarles a todos los demás que en realidad, Papá Delibird es real – dijo Frogadier muy serio, entonces se quedo quieto mirando a la nada.

Frogadier recordó aquella navidad, después de que su papá se caso con la mamá de Braixen.

FLASHBACK NAVIDEÑO

Un pequeño Froakkie despertaba en mitad de la noche, porque tuvo una pesadilla, asustado y confundido salió de la cama, y fue hacia la cocina para tomar un dulce, calmarse y volverse a dormir, pero de repente lo vio, un Delibird en su sala era uno normal, pero dejo regalos y volaba entre chispas, luego salió volando por la chimenea, Froakkie, lo siguió por la ventaba y ahí vio a aquel Delibird enorme volando en un trineo con Stantlers, Froakkie entonces lo vio marcharse en el trineo, pero Papá Delibird lo saludo con la mano al verlo, y el pequeño Froakkie reviso sus regalos, pero no los abrió, aun no era la hora de hacerlo, pero saco de una de las medias colgadas, un Shuriken de juguete, el cual atesoro por siempre, recordándole la noche que presencio aquello…..

REALIDAD

- …Frogadier, Frogadier ¿estás bien? – se preocupo Charmeleon.

- en realidad sí – dijo Frogadier sonriendo levemente.

- que susto me diste, ahí tieso, mirando al vacio – dijo Charmeleon nervioso.

- descuida, y Croconaw no lo olvides, cuento contigo – dijo y volvió a subirse al techo para irse.

- ven no soy el único que aun cree en Papá Delibird – dijo Croconaw orgulloso.

Los iniciales de Kanto y Quilava se miraron entre ellos, esa sí sería una extraña navidad, en especial porque ahora tenían dos pokemons creyentes de quienes preocuparse.

Por otra parte como siempre la entrometida de los asuntos de la escuela, alias la alumna que siempre se presta como voluntaria y representante de cualquier cosa, ganándose la simpatía de los maestros, que en este caso vendría a ser Clefairy, estaba muy feliz de nuevo pegando afiches en los murales de la escuela, acerca de una nueva actividad de la secundaria, al parecer por fiestas navideñas, y quizá como remplazo del ya oficialmente cancelado concurso de belleza, "El Premio Caridad" al parecer buscaba iniciativas CREATIVAS para ganar dinero para obras benéficas de la comunidad, bastante adorable, pues la escuela premiaba a los alumnos ganadores, con puntos extras en asignaturas elegidas, al igual que con una serie de beneficios estudiantiles, que si bien eran cosas menores, llegaban a ser atractivas. Clefairy terminaba de pegar el último afiche, cuando Monferno vio el anuncio, se intereso en este, al parecer iban a haber tres ganadores, los que juntaran la mayor cantidad de dinero, los que lograran más conciencia, y los que presentaran la propuesta más creativa, pero sin duda lo de "CREATIVAS" en mayúscula y el hecho de prometer puntos extra, fue lo que le intereso, para Monferno no iba ser una linda navidad si sus notas seguían como estaban, y por más que tuvo una transformación increíble, sus notas seguían siendo vergonzosas, aprobando con la nota mínima, si aprobaba.

Monferno le tomo una foto al afiche con el celular y de repente capto la atención de Clefairy.

- ¿piensas inscribirte? – pregunto ella mirándolo con asombro.

- si pos – dijo Monferno tranquilo sin prestarle atención.

- Esta es una actividad que busca promover el espíritu de la caridad entre los estudiantes, y el apoyo a la comunidad, no es un juego – dijo Clefairy como reclamando, al parecer no le gustaba la idea de que alguien con el pasado de Monferno participase.

- oye, tengo derecho y también oportunidad – dijo Monferno ofendido.

- pues no podrás contra mí, mis intenciones son puras, a diferencia de las tuya, y haré algo increíble por los demás, así que ni lo intentes – dijo Clefairy y se retiro.

Monferno ahora se sentía ofendido, lo admitía, fue un tonto en el pasado, pero ahora que el trió de Sinnoh se había reunido, ellos y Abi seguían esa rara tradición de velar por el bien, aunque eso significara algunas rarezas. Monferno ya no solo quería ayudar, o conseguir puntos extra, ahora era personal. Miraba mal a Clefairy mientras se iba.

- lo sé, ella también me cae muy mal, se cree muy buena, pero cuando algo malo pasa no hace nada, no se ensucia las patas por el bien, la aplastaremos, cariño – dijo un voz detrás de él, se volteo asustado y era Abi.

- ¿what? – dudo Monferno.

- ya me oíste, ganaremos el premio caridad, tu, yo y quien se nos una – dijo Abi muy decidida.

- bien dicho baby – dijo Monferno animado por ver que tenía el apoyo de Abi.

Y de este modo comenzaba la guerra de caridades más sangrienta de la secundaria pokemon.

Pero esa época prenavideña, no solo eran problemas. Marshtomp y Combusken estaban tranquilos, tratando de alejarse del típico mal humor navideño de Grovyle, cuando un mensaje de texto le llego a Combusken, y este saco su celular para revisar, entonces sonrió.

- ¿mensaje de Fletchinder? – pregunto Marshtomp guiñándole el ojo a Combusken y dándole golpecitos con su codo.

- no, es de mi mamá – dijo Combusken tranquilo mientras le escribía una respuesta, Marshtomp no resistió la curiosidad, así que le quito el teléfono a su amigo, y vio el mensaje que lo hizo sonreír "Combusken, ya llego el paquete que ordenaste" y combusken iba a enviarle "gracias mamá, guárdalo con cuid…" no lo había terminado de escribir. Combusken recupero su celular.

- ¿Qué cosa ordenaste? – le preguntó Marshtomp.

- mi aniversario de este mes con Fletchinder será justo el día de navidad, así que quise hacerle un regalo especial y por fin llego – dijo Combusken tranquilo enviando el mensaje a su madre.

- bien y dime ¿Qué es? – preguntó Marshtomp no satisfecho con la respuesta anterior.

-El segundo tomo, de "Dragones místicos", la saga de comics, que inspiro "Gyarados y la Cascada del dragón", original, y la encontré a buen precio – dijo Combusken orgulloso de su hallazgo.

Marshtomp solo puso la boca chueca, no le parecía adecuado lo que Combusken estaba haciendo.

- Está bien que trabajen en un comic juntos, y que a ambos les gusten esas cosas, pero las chicas no quieren un comic viejo por navidad – dijo Marshtomp tratando de guiar a su amigo.

- Gyarados y la Cascada del dragón, es su película favorita, le va a gustar – dijo Combusken seguro.

- pero, se trata de tu novia, es navidad, las chicas se ponen más tiernas, ya sabes, todo el rollo sentimental de la época, así que creo que deberías cambiar la idea – dijo Marshtomp seguro.

- no lo sé, Fletchinder es diferente – dijo Combusken, pero ya dudando.

- oye, sé de lo que hablo, habrá que buscar otra opción, vamos no es tan difícil hacer feliz a una chica, las chicas quieren cosas lindas, detalles, no quieren objetos de colección – dijo Marshtomp.

- bueno, supongo que no es tarde para cambiar de idea – dijo Combusken algo temeroso de equivocarse, era cierto que el amor por ese tipo de cosas era lo que lo unía a Fletchinder, pero a la vez ese tipo de cosas realmente no inspiraban romance, así que quizá si estaba en un error.

Marshtomp lo hacía creyendo que estaba en lo correcto, sin embargo, se le olvido considerar la posibilidad de que Combusken no se hubiera equivocado.

En clase de Herbolaria, La Maestra Roserade, mando a sus alumnos a decorar el invernadero de la escuela, el mal humor navideño de Grovyle se disipo por un rato, pues estaba a gusto dentro del invernadero sin tener que usar la molesta ropa invernal, pero claro que decorar, no le gustaba para nada, así que al final era lo mismo. Servine con ayuda de Bayleef se encargaba de poner adornos a un pino enano, cuando vio a Grovyle con esa cara de "odio todo".

- que frustración – dijo Servine algo resignada.

- ¿Qué sucede? – dudo Bayleef ante la actitud de Servine.

- preguntale a Grovyle, esta mañana lo saludo de buen humor y el solo me mira con esa cara, le pregunto si quiere algo por navidad, y me dice que no le gusta la navidad, es un gran imbécil – se quejo Servine.

- qué horror, pero sabes, sí a él no le gusta la navidad, déjalo, no arruines tu navidad por él, así al menos podrán pasar bien el año nuevo – dijo Bayleef.

- sí, pero ¿Cómo alguien puede odiar la navidad? Entiendo que no le guste el frio, pero odiar la navidad, eso es absurdo – dijo Servine.

- todos aman e pastel de chocolate, yo prefiero el de vainilla, no es tan raro – dijo Bayleef para evitar que Servine siguiera insistiendo con el tema, no quería meterse en los problemas de pareja de ambos, en especial por que se podría considerar a Grovyle su ex.

- pero, aun así, sino le gusta, no debería arruinarla para los demás, en especial para mí – dijo Servine, y a suerte para Bayleef, se acabó la conversación.

En el almuerzo, Abi y Monferno les comentaron a Grotle, Prinplup, y Leafeon, sobre lo del premio caridad, buscando ayuda, claro que aun no tenían una idea clara de lo querían hacer.

-…si quieren que done dinero, hablen con mi padre, apoya muchas caridades locales por las fiestas – dijo Prinplup.

- no, se trata de que nos ayudes a hacer la campaña, no queremos tu dinero, claro, así son los pokemons que tienen Money – trato de explicar Monferno.

- no importa, Grotle, Leafeon ¿Qué dicen ustedes? ¿Sé nos unen? – pregunto Abi.

- no sé, aun no tiene ningún plan – dijo Leafeon algo tímida.

- cuenten conmigo, es una buena idea, apoyara a la caridad, y a nadie le caen mal los puntos extra – dijo Grotle.

- ¡BIEN! – Celebro Abi – ese es mi amigo, diría que es mi chico, pero ahora le perteneces a Leafeon y mi propiedad es Monferno, así queno es adecuado – luego hablo un poco de más.

- supongo que, me puedo unir, será interesante – dijo Prinplup.

- cuenten conmigo también – dijo Leafeon menos tímida, ya se estaba acostumbrando al peculiar grupo de amigos que Grotle tenía.

- Ahora gente, solo tenemos que pensar en una gran idea de una iniciativa creativa, que lucre bien, y que cree conciencia – dijo Monferno tomando las riendas, mientras sacaba una hoja de papel y un lápiz – ahora señores, y señoritas, denme ideas…

Y así comenzó, claro que no tenían un plan, solo anotaron muchas ideas en esa hoja de papel.

A Pignite y Dewott les faltaban, a cada uno 5 horas de servicio comunitario, para alcanzar el mínimo exigido por la escuela, y estaban en la oficina de proyección social de la escuela buscando como llenar esas horas, o mejor dicho, esperando a que la lista de trabajos disponibles, llegara a sus patas, pues no eran los únicos, y nadie quería perder las vacaciones navideñas por hacer servicio comunitario atrasado, y ellos dos habían llegado tarde. Y cuando la lista llego a ellos solo quedaban los peores trabajos disponibles.

- bien ¿Qué elegimos? – dudo Dewott mirando desanimado los trabajos de la lista.

- Limpiar canaletas del techo de la escuela, limpiar baños del albergue de niños, o apalear abono en las huertas orgánicas – dijo Pignite no muy convencido, ambos se miraron, no querían ninguna de estas labores, pero alguien fue en su rescate.

En la oficina entre de repente una profesora que no veían ambos desde primaria, la profesora Luna, una Delcatty, que solía enseñarles arte en primaria, una de esas profesoras amables y buenas que todo el mundo adora.

- Hola, disculpe, vengo a ver si mi petición fue aceptada, para esos alumnos voluntarios – dijo la profesora a la secretaria, entonces la secretaria se puso a buscar papeles en su archivero.

La delcatty se sentó a esperar entonces vio a sus ex alumnos y sonrió.

- Oshawott, Tepig, perdón, quiero decir Dewott, y Pignite, hola ¿Cómo les va? – preguntó al maestra amablemente, los reconoció.

- Muy bien profesora – dijo Pignite feliz de reencontrarse profesora favorita.

- ¿Qué la trae por la secundaria? – pregunto Dewott.

- quiero un par de alumnos, para que me ayuden con una actividad en la primaria – dijo la maestra.

Dewott y Pignite se miraron, trabajar con la profesora Luna, era mejor que cualquier otro trabajo voluntario, así que no desperdiciaron la oportunidad, de ofrecerse ahí mismo, sin saber de qué se trataba.

Ya en la salida, Ivysaur y Bayleef salían de la escuela, Bayleef, había olvidado su bufanda en el invernadero, así que iba algo incomoda con el cuello helado.

- Oye Bayleef, ten – dijo Ivysaur quitándose la bufanda del cuello y poniéndosela a Bayleef.

- gracias – agradeció Bayleef sonriendo, la bufanda de Ivysaur estaba tibia – pero ¿no te dará frio? – se preocupo.

- descuida, tengo el cuello corto, y no falta mucho para llegar a casa – dijo Ivysaur tranquilo.

Bayleef de dio un beso en la mejilla, realmente eso había sido muy tierno. Pero la pareja de tipos planta no estaba sola.

- ves, Ivysaur sí sabe lo que hace – dijo Marshtomp que estaba agazapado al lado de Combusken en un arbusto de por ahí, escondidos espiando.

- sí, pero ¿Qué eso no debe salir natural? – dijo Combusken dudando – además me está dando cosa estar aquí contigo viendo parejitas – dijo Combusken incomodo.

- bueno, pero entiendes la idea – dijo Marshtomp seguro – y no te quejes, que te estoy ayudando.

- bien ¿entonces qué propones? – dijo Combusken, sin saber qué hacer, y ligeramente disgustado, tampoco era un ignorante en cuestiones románticas…

Por otro lado, Braixen estaba al tanto de lo que Frogadier quería hacer esa navidad, y Charmeleon sabía también de esas cosas, y ambos estaban preocupados, tanto por Frogadier como por Croconaw, pero bueno, no era sano para la joven pareja andar pensando en problemas ajenos, y su salvación apareció en medio de la calle.

Había un puesto sobre una carreta, con varios adornos navideños, Charmeleon y Braixen se acercaron, y lo que llamo la atención de Braixen, fue un pequeño ramillete de muérdago.

- ¿te gusta esa cosa? – pregunto Charmeleon algo nervioso, no recordaba el nombre de esa planta.

- sí, es linda – dijo Braixen tranquila y sonriendo levemente.

Charmeleon pago por aquel ramillete, cosa que Braixen encontró adorable.

- sabes, esto es muérdago – dijo Braixen sonrojándose un poquito – la tradición dice que las parejas se besan bajo él – explico Braixen.

- qué lindo, sí sabía de la costumbre, solo no recordaba el nombre de la planta – dijo Charmeleon.

Iban solos por la calle, así que porque no, tener un momento romántico bajo el muérdago, Charmeleon abrazo a Braixen y pudo el ramillete sobre sus cabezas, Braixen se rio un poco, pero se sentía a gusto. Charmeleon acerco su cara, cuando se escucho.

- BRAIXEN, BRAIXEN – se escucho por detrás de ellos, acto seguido Frogadier apareció doblando la esquina. Y por vergüenza Braixen se alejo de Charmeleon empujándolo a la nieve.

- Frogadier ¿Qué sucede? – preguntó Braixen avergonzada de haber arrojado a Charmeleon al suelo.

-veras, es que… – entonces Frogadier vio a Charmeleon malhumorado de panza sobre la nieve – sabes Charmeleon, los ángeles de nieve se hacen de espalda, no de panza – le dijo Frogadier.

- Gracias por la sugerencia, lo tendré en cuenta – dijo Charmeleon fingiendo una sonrisa.

- ¿en que estaba? Ah sí – rememoro Frogadier – ninguna compañía de juguetes que fabrique Shurikens de plástico, jamás ha fabricado este modelo – dijo Frogadier enseñando el suyo.

- ¿y eso significa? – dudo Braixen sabía que eso estaría relacionado con lo de Papá Delibird.

- eso significa, que este fue fabricado por los asistentes de papá Delibird – insistió Frogadier.

- No estoy segura de que sea una prueba convincente, podría ser de una compañía que cerró, y simplemente no quedan registros – dijo Braixen ayudando a levantarse a Charmeleon.

- supongo que debo continuar investigando – dijo Frogadier y se fue velozmente.

- lo lamento tanto Charmeleon – dijo Braixen avergonzada.

- descuida, no fue tu culpa, fue de Frogadier, pero no fue intencional – Charmeleon suspiro – Croconaw y Frogadier no deberían creer en Papá Delibird, simplemente – dijo Charmeleon serio.

- ya sé, es hora de que crezcan, pero me gusta ver a Frogadier lleno de ilusión en navidad – dijo Braixen.

-escucha, hay que hacer esto por su bien, no pueden seguir así, hay que convencerlos de que papá Delibird no existe, aunque les arruine la ilusión – dijo Charmeleon decidido.

Y Braixen le dio la razón, aunque con algo de pena.

La pareja se retiro de ahí, el ramillete de muérdago quedo en el piso. Justo por la misma calle llegaron el trió de Sinnoh con Abi y Leafeon, que seguían discutiendo una idea. De la lista de posibilidades, todas habían sido tachadas excepto por la última, que era "Mud-bucket Challenge".

- …no me parece, es una copia del Ice-bucket Challenge – dijo Prinplup.

- pues es la última idea de la lista, vamos, a demás es mi idea, no es tan mala – dijo Monferno algo frustrado.

- cálmate cariño, algo se nos ocurrirá, pero no debe ser una copia, ya sé que tu reto es con lodo, y no con agua con hielo, pero aun así es copia, y debe ser creativa, por lo tanto original, así que me temo que tendremos que comenzar una nueva lista – dijo Abi quitándole la lista a Monferno y tachando su última idea.

- no creí que fuera tan difícil – dijo Grotle.

- ¿Por qué no simplemente hacemos un negocio, y usamos el dinero para la caridad? – planteo Leafeon.

- el concurso es de iniciativas creativas, eso es muy común, hay que pensar en grande – dijo Abi.

Monferno paseo la mirada por el piso en busca de una idea, cuando vio un pequeño ramillete.

- muérdago – dijo y lo recogió.

- Monferno, no me lo tomes a mal, pero no pienso besarte bajo el muérdago, no ahora, no quiero decir que no pasara, y tampoco es que lo haya pensado, pero ahora estados rodeados de pokemons, y por más que fuera una cita doble con Grotle y Leafeon, dejaríamos de violinista al pobre Prinplup – dijo Abi.

- no pos, solo digo, que lo encontré – dijo Monferno algo nervioso.

- no importa, de todos modos, y descuida no me molesta estar soltero, pero ahora debemos seguir pensando en una idea, no nos va a caer del cielo – dijo Prinplup.

Monferno entonces se quedo divagando un poco en la idea del beso bajo el muérdago con Abi, al inicio, pero luego se dio cuenta de lo interesante de esa costumbre, luego pensó en lo incomodo que sería tener que besar a un extraño, pero tener encima la presión de hacerlo por tradición, y después de un proceso mental muy extraño, Monferno sonrió.

- ¡EUREKA! – Grito – ya se me prendió el foco – dijo Monferno canturreando.

- adelante, dinos – dijo Grotle esperando que no fuera una idea tan mala como la ultima.

- De hecho la idea si nos cayó del cielo, con esto – dijo Monferno enseñando el muérdago.

- no entiendo – dijo Leafeon.

- dinámica de pago parecida al Bucket Challenge, pero solo el pago, ponemos los muérdagos en la escuela, si te paras, debes besar, en la mejilla, para salirnos de problemas, al primer pokemon del sexo opuesto que pase, si lo haces donas una cantidad, si no lo haces, tienes que donar el doble de esa cantidad, si uno de los dos quiere y el otro se niega, la personas que se niega debe donar el cuádruple, la conciencia viene, con la premisa "dar amor al prójimo", y si lo publicitamos y lo marketeamos bien, será un éxito, por la presión social – dijo Monferno.

- ¿Cómo haríamos que paguen? – planteo Prinplup.

- podríamos hacer que la escuela nos apoye con eso, haciéndolo obligatorio – dijo Leafeon.

-y realmente si lo publicitamos bien, entonces se convertiría en un reto entretenido, ligeramente morboso, pero al final es por una buena causa, esa sí es una buena idea – dijo Abi.

Y así decidieron tomar la iniciativa del muérdago, pero para que lo lograran aun tenían un obstáculo, su propuesta debía ser aceptada por la escuela, y por los besos podría ser algo controversial, pero bueno, era la mejor idea que habían tenido en todo el día, y porque no, era original y creativo.

Faltaban algunos días para navidad, pero no había tiempo que perder, había mucho que hacer, y sin duda ese año seria inolvidable…. (Esta historia continuara).

Nota: Hola y gracias por leer mi especial navideño, como verán es una historia larga, pero solo saldrá en 2 partes, lo juro, no tendría sentido publicar en enero una historia de navidad, y creo no habrá especial de año nuevo, porque bueno, se me acabaron las semanas del año…por navidad regálenme REVIEWs, que yo sé que a todos les gusta que dejen comentarios en sus historias….. les deseo Feliz Navidad a todos, y que nunca encuentren un cartucho maldito de pokemon, y hasta la próxima.