Miles de gracias por sus reviews, me inspiran a seguir escribiendo, disculpen el cambio de POV era necesario, sólo ocurrirá en este capítulo, lo prometo. Un agradecimiento a mi beta Yazmín Snape por la paciencia y la ayuda con este capítulo que casi borro.

VERDADES TEÑIDAS

ANDREA

En cuanto Viggo confirmó la sospecha de mi padre, mi mundo cayó, observe el rápido movimiento de él al sacar la varita y apuntar a la sien del hombre que no mostraba ni el más mínimo miedo de lo que mi papá pudiere hacerle, ¿por qué no decía la verdad? ¿Por qué no confesaba que era yo quién le había dado caza desde que vivíamos en Tromso? ¿Por qué no se defendía?

"¡Papá déjalo no le hagas daño!"

"¡TE QUIERO LEJOS DE AQUÍ, EN LAS MAZMORRAS TÚ Y YO HABLAREMOS MÁS TARDE!" – me gritó sin voltear a verme, sólo se miraba a los ojos con Viggo fijamente, con odio e ira.

"Vete Ann" – dijo entrecortado por la fuerza que mi padre hacía en el cuello de Viggo.

"¡Si tú le haces daño nunca voy a perdonártelo!" – volteó a verme aún enojado, me limpie las lágrimas esperando que bajara la varita, que no hiciera una locura pero está se hundió más en la piel de Viggo – "¡Lo amo! Y si lo dañas a él me estas dañando a mí, déjalo papá por favor"

"¿Cómo que lo amas?"

"Me enamoré de él, Viggo no me ha hecho nada, sólo yo tuve la culpa por amarlo"

"Ann vete, déjame hablar con Severrrus" – mi padre ya se había levantado permitiendo que Viggo se incorporara un poco, sin embargo yo no pensaba moverme y negué con la cabeza.

"No tengo nada que hablar contigo, toma tus cosas ¡estas despedido!"

"Papá por favor"

"Mira Andrea, no me interesa nada de lo que tengan que decirme, buena estrategia de decirme que loa amabas pero te voy a dejar algo claro, soy yo el que no te va a perdonar todo esto" – me dio una última mirada de enojo y se fue azotando la puerta.

Mi padre nunca me había hablado así, su mirada siempre era de cariño y amor, pero hoy en cambio había notado cuanto lo había decepcionado y lo molesto que estaba. Me sacudí la cabeza ignorando eso por un momento y ayude a levantar a Viggo y sentarlo en una de las sillas.

"Iré por Madamme Pomprey"

"No, yo puedo currrarrrme. No te prrreocupes" – empecé a llorar amargamente por fin, dejando salir todo el estrés. Él me atrajo a su pecho e intentó protegerme de mí misma – "No llorrres, voy arrreglarrrlo te lo prrrometo"

"Fue mi culpa, tú me decías que no hiciera tonterías y lo hice, discúlpame"

"No me arrrepiento de besarrrte Ann" – lo vi a los ojos notando una mirada tranquila, sonrió hasta que hizo una mueca de dolor.

"¿Dónde vas a curarte?"

"En mis aposentos"

"Bien, voy ayudarte"

"No tentemos a la suerrrte ni a la paciencia de Severrrus, serrrá mejorrr que te vayas"

"No me iré, vamos"

HERMIONE

Dormía a mi pequeña en la cuna que teníamos en nuestra habitación, aproveche ese tiempo para ponerme al día y ver si el siguiente año metíamos maestrías en forma en el Colegio, una propuesta que pronto quería hacerle a Severus, necesitaríamos más profesores y un programa establecido y mostrarlo al consejo. Solté los pergaminos ante el dolor de pecho sofocante que sentía en ese momento, era Severus.

"¿Sev?" – no obtuve respuesta, y salí a buscarlo al su despacho sin poder dar con él.

Camine rápido casi corriendo, no tenía idea de donde se encontraba y seguía sintiendo esa sensación en mi pecho, justo de la misma forma cuando casi mata a Ronald. Desesperada regrese a las mazmorras, la niña seguía dormida y escuche ruidos en el laboratorio, me dirigí ahí donde lo vi fuera de sí rompiendo todo lo que encontraba a su paso, tenía años sin verlo así. En la cabaña podía llegar a molestarse pero nunca lo había visto fuera tan descontrolado, me pudo ver controlándose un poco pero respirando agitadamente sosteniéndose de una pared.

"Te llame varias veces"

"No quería que me vieras así"

"¿Qué ocurre?" – me acerque hacía él tocando su espalda, no hizo algo para alejarse pero en su rostro no sólo veía una ira que no podía controlar sino su sufrimiento – "¿Sev?"

"Sjöberg"

"¿Viggo? ¿Qué pasa con él?"

"Es un maldito" – lo gire despacio viendo su mirada perdida, lo encaré confirmando el dolor que sentía, tenía años de no ver esa mirada y era justo cuando regresaba de las misiones al hacer algo que él no debía, que él no quería pero hacía por seguir una orden.

"Háblame Severus"

"Él se aprovecho de Andrea, quisiera regresar y matarlo"

"¿Cómo que se aprovecho?"

"Ellos estaban juntos en su despacho y paso algo Hermione yo lo sé, lo vi, lo sentí y ese miserable no me lo negó" – Ann… no podía creer que lo hubiesen hecho en el castillo, la reacción de Severus apenas comenzaba – "Ella estaba desarreglada y él a medio vestir y con una marca en… se aprovecho de mi hija, tiene el doble de edad era el adulto el pensante"

"Severus no creo que él propiamente se haya aprovechado"

"Pues lo hizo, sólo deseo verlo fuera del castillo o lo mataré, ahora si lo mataré" – pronto esa frase cobró sentido, sus puños estaban llenos de sangre e hinchados.

"¿Qué hiciste Sev?"

"Lo que se merecía ese cerdo por haberle hecho eso a mi hija"

"Por Merlín" – salí de ahí rumbo al despacho de Viggo.

El lugar estaba desierto, con las pruebas contundentes de que ahí había una confrontación. Salí para buscarlo en sus aposentos, toque la puerta con paciencia abriendo Ann que tenía sus ojos rojos.

"Mamá"

"Ann" – la abracé contra mi pecho sintiendo su temblor, cerré la puerta conduciendo hacía donde estaba la cama, él estaba sentado sin camisa con las curaciones que le estaba haciendo mi hija – "Viggo déjame revisarte"

"No es necesarrrio ya Ann lo hizo, es la doctorrra aquí ¿rrrecuerdas?"

"Solo tengo un año ahí, revísalo mamá" – las heridas no eran de gravedad, sólo aplique algunas pociones y ungüentos para asegurarme, mi hija se mordía la uña nerviosa.

"Ann necesito hablar con Viggo a solas, ¿nos permites?"

"Mamá, él no tuvo la culpa de esto lo sabes, fui yo porque…"

"Ann déjame arrreglarrr esto yo, has caso a tu madrrre por favorrr" – mi hija negó pero la conduje a la puerta, ya me imaginaba la versión de Ann pero quería saber la de él antes de enfrentarme a Severus.

"Deje Athena sola ¿puedes cuidarla por mí?" – asintió retirándose dándole una ultima mirada a Viggo

"Lo siento Viggo"

Terminé por limpiar la habitación, acomodé su cama y con muchos esfuerzos logre que descansara un poco, sólo sentía su mirada sobre mí.

"Severus está furioso, no supe que fue lo que vio pero él asegura que ustedes tuvieron relaciones dentro del castillo"

"Siemprrre he rrrespetado a tu hija" – asentí intentando no sonreírle – "Si paso algo entre nosotros pero no… tu me entiendes"

"¿Ya ves hasta donde llego todo esto imbécil? Todo por no reconocer que estas enamorado de ella"

"¿Sabes lo difícil que fue escucharrrla a ella defenderrrme? Ponerrrme delante de Severrrus, grrritarrrle que me amaba, fue una daga Herrrmione, ¿Sabes cómo fue sentirrr todo esto porrr ella, porrr tu hija? La conocí cuando la llevarrron al juicio, errra una pequeña, ¿te das cuenta de lo perrrverrrtido del asunto? Yo mismo me escandalice cuando me dijiste que Severrrus andaba con Catherrrine, él no podía hacerrrme eso y fui yo quién lo hizo. Quién se fijo en su hija, quién la sigue"

"¿Quién la ama?"

"Si, la amo"

"Deja que Severus se calme y luego hablen, es necesario que todo esto se aclare por el bien de Ann principalmente"

"Me despidió Herrrmione, esperrro que al final pueda oírrrme"

"Por lo pronto yo le diré la verdad, tú no nos has fallado ¿de acuerdo?"

"Te equivocas, sí lo hice"

"¿Te acosaste con mi hija?"

"Bueno, no tanto así perrro si la seduje. La cite aquí temprrrano y estuvimos juntos toda la tarrrde, fui yo quién la beso y el que perrrmitió todo lo que ocurrrió"

"Ya veo" – le puse un poco más de ungüento en la marca de su cuello sonriendo.

"Herrrmione cuida a Ann, yo irrré cuanto antes a hablarrr con Severrrus"

"Viggo él no va a dañarla"

"Tú no entiendes" – se enojó levantándose y vistiéndose como si nada – "Debo hablarrr con él maldita sea"

"¿Qué quieres decirle realmente?"

"Todo esto es mi culpa"

"A él le queda muy claro esa parte Viggo, no deja de repetir que te aprovechaste de Ann, que… ya te imaginaras"

"Debo-hablarrr-con-él-antes-de-que-ella-hable"

"¿Para qué?"

"Parrra que ella no modifique las cosas Herrrmione, ya la conoces"

"¿Para qué no le diga que fue ella quien empezó todo esto? ¿Para que Severus no se enteré que quien te sedujo fue ella?"

"Eso no pasó"

"Viggo te conozco hace años y sé que jamás hubieras permitido que esto pasara. Ann te orilló y es muy noble que intentes tomar toda la responsabilidad, pero creo que debemos hablar con la verdad"

"Esa es la verrrdad, yo fui quién convenció a tu hija de todo esto" – sonreí asintiendo, no había mejor hombre para Ann que ese pobre diablo que tenía enfrente.

SEVERUS SNAPE

Paseaba a Athena con calma, le di un poco de té en lo que llegaba Hermione para darle de comer, sus preciosos ojos negros me veían con suma concentración. Entraron corriendo mis tres hijos haciendo un alboroto hasta hacerla llorar, mi sola mirada bastó para que pararan los juegos y se quedaran quietos sin moverse.

"Los quiero en la cama en cinco minutos a todos, se lavan los dientes y a dormir"

"Pero papá es muy temprano"

"¡A dormir Sebastián! No lo voy a repetir" – arrastran los pies dirigiéndose hacia la habitación.

Se abre la puerta dejando ver a Andrea con sus mejillas sonrojadas y los ojos hinchados, bajo la vista hacia Athena intentando que se calme un poco, dándole la espalda a mi hija. Aún puedo recordar la escena, imaginarme cómo me mintieron, ella aquel día que faltó a la casa estando con ese maldito hace que me hierva la sangre de nuevo.

"¿Papá?" – activo la chimenea para que entre calor y voy acomodando la cama para dormir – "Papá no me ignores por favor"

"¿Qué quieres?"

"Hablar contigo, lamente haberte defraudado, no tienes idea de cómo me duele que estes decepcionado de mí."

"Seguro, por eso llevabas meses viéndome la cara de imbécil"

"Las cosas no son como tú piensas"

"Vete" – le dije tajante. Ella se acercó tocándome el brazo y tan solo su tacto ardió para que yo me retirara – "He dicho que te vayas"

"Mamá me dijo que cuidara a Athena en lo que vuelve"

"Lo haré yo, puedo cuidar de mi hija por un momento ¿no?... bueno no, tú eres el claro ejemplo que no pude"

"Papá…"

"Fuera de mi vista" – salió corriendo llorando, sólo escuche su puerta cerrarse y el llanto continúo que siguió después de eso.

A los pocos minutos llegó Hermione, le daba pecho a nuestra hija intentando calmarse, no debí haberla alterado, sin embargo había algo en ella que no me gustaba en lo absoluto. Durmió a nuestra pequeña y me enfrente a ella colocándole un muffliato a la cuna.

"Estabas con ese imbécil"

"Se llama Viggo, y debía estar con él. Severus lo heriste demasiado"

"¿Por qué no te sorprendió lo que te dije?" – se quedó callada y cerró los ojos cansada – "¿Hace cuanto lo sabías?"

"Poco antes de que arrestaran a Viggo"

"¡Genial! Todo el mundo sabía que este idiota se acostaba con mi hija menos yo"

"No creo que Viggo haya llegado a ese punto" – lo defendió calmada.

"¡YO LOS VI!"

"¿Haciéndolo? Severus se que estas molesto pero no pierdas la objetividad, Ann ama a Viggo" – el sólo hecho que ella osara recordármelo me hervía la sangre, ese idiota la engatusó como acostumbraba y ahora mi hija se había enamorado de él.

"Y él se aprovecho de su inocencia, de que tú y yo no estábamos. ¿Cómo le llamas a eso? No bastando convenció a Andrea de mentirnos, de romper no sé cuantas reglas, me gritó que no lo lastimara o no iba a perdonármelo, está cegada"

"El que está cegado eres tú ¿no te das cuenta que ella lo ama?"

"Pero él no a ella" – grité haciendo que ella se enojara aún más – "Él no es hombre para Ann, lo sabes bien"

"¿Por qué? porque le dobla la edad, porque es mago, porque es un brujo oscuro, porque es tú amigo, ¿por qué Severus?"

"Porque él no la hará feliz, la hará sufrir Hermione, sé el estilo de vida que acostumbra y Ann no se merece sufrir con alguien así. En poco tiempo la cambiará por alguien que le guste más"

"Eso debe decidirlo ella, no tú. Ann es mayor de edad, no es una niña y solamente ella sabrá lo que es mejor. Así que te pido que no te metas en su decisión" – tomó furiosa su pijama dándome la espalda.

"Si claro, enójate vamos, soy yo el que está molesto porque me ocultaste todo esto, me mentiste Granger"

"Claro, habla el señor tolerancia, si te hubiese dicho Viggo ahora estaría muerto"

"Poco me faltó para eso, por lo pronto él esta despedido"

"Te equivocas, necesitas permiso del consejo para eso y yo no votaré a tu favor"

"No puedo creerlo" – salí de ahí furioso a mi despacho, esa noche no concebía la idea de dormir ahí.

OoOoOoOoOoO

Aún no entendía como después de todo él se atrevía a buscarme, venía ya repuesto aún con los signos de la paliza que le había dado el día anterior. Estábamos en los jardines, la mayoría estaba comiendo en el Gran Comedor así que teníamos toda la privacidad para poder matarlo sin testigos.

"Quierrro saberrr cómo está Ann"

"No tengo idea, no dormí en las mazmorras. ¿A qué hora te vas?" – sonrió cínicamente bajando la vista y la alzó solo para retarme.

"No me irrré, no sin hablarrr contigo"

"Habla y lárgate"

"Ann no tuvo la culpa de nada. Me enamorrré de ella en Trrromso" – alcé la vista haciendo que el coraje me llenara todas las venas – "Empecé a convivirrr con tu hija, no pude contrrrolarrr lo que sentía, busque la forrrma pero no pude"

"Tú no sabes amar"

"¿Y tú sí?" – casi me le dejo ir – "No me vengas con morrralidades Severrrus, antes de Herrrmione ¿con cuantas mujerrres al mes estabas? Cuando empezaste enamorrrarrrte ¿no te paso porrr la cabeza que había mejorrres hombres que tú? ¿insegurrridad por no hacerrrla feliz? ¿no te culpaste? ¿no te odiaste? Yo pase por todo eso, sabes lo que se siente. Luche contrrra mí mismo"

"Sin embargo no la amaste realmente, la usaste a mis espaldas"

"¡No la use!"

"SI era un sentimiento tan puro como dices ¿por qué no me dijiste?"

"Estaba buscando el momento prrreciso parrra hacerrrlo"

"Vas a dejar a Andrea" – lo reté midiendo sus palabras.

"¿Y si me niego?"

"Te mataré"

"Hazlo"

"¿Qué me estas tratando de decir?"

"Hablarrré con Ann, quierrro hablarrr con ella prrrimero perrro a ti te lo dirrré. La dejarrré en paz el día que ella me lo pida" – lo tomé de la túnica sin que el volviera a defenderse – "Voy a lucharrr por tu hija, pasando a trrravés de ti y de quien sea"

"¿Qué crees que voy a permitir que la uses como a una de tantas con la que andas? ¿cuánto tiempo te durara eso Viggo? ¿Un par de meses en lo que te dura el gusto? ¿Y después? La dejaras como un animal herido, sola, deprimida, y hasta preñada imbécil"

"JAMÁS LE HARRRÍA ESO SEVERUS"

"¡¿Entonces qué planes tienes con ella?!" – se quedó callado, por un minuto él parecía sufrir, al ver que no decía nada sonreí triunfante y me di la vuelta.

"Dejarrre todo porrr ella, mi estilo de vida, la magia negrrra, parrra poderrr vivirrr a su lado, y si ella quierrre comparrrtirrrlo todo"

"Mi hija es muggle ¿cuánto tiempo podrás aguantar que ella no haga magia? Las cosas básicas ella no las podrá hacer, tan sólo imagínate…"

"La amo tal cual, y eso no vas a venirrr a debatírrrmelo tú" – me interrumpió sacando la varita por fin.

"No voy a permitir que la lastimes o la hagas sufrir, si es verdad lo que dices vas a comprometerte con ella, literalmente"

"¿Crrrees que a sus 18 años ella va a querrrerrr casarrrse? ¿sus planes? ¿sus estudios?"

"Quiero un anillo en su mano en este fin de semana para el próximo haremos la fiesta de compromiso, la fecha la deciden ustedes, podrá ser en un año o cuando ella acabe la carrera pero no permitiré que mi hija este en boca de todos dado tu historial. Se le va a tratar como tu prometida, a meno que ese supuesto amor por ella muera al escuchar la palabra compromiso" – sabía que él se negaría, no estaba dispuesto a perderlo todo, su libertad, su vida, su placer.

"Hoy mismo hablarrré con ella"

VIGGO

Fui al callejón Diagon a una joyería, cuando hablara con Ann debía tener el anillo y lo que habíamos decidido con su padre. Después de varia propuestas me quede con un anillo de oro blanco con un diamante color ámbar en el centro. Llegué apresurado al castillo, me arregle como hacía tiempo no lo hacía y la mande llamar con un elfo. Ella llegó a los pocos minutos, le tenía preparada una mesa pequeña para dos.

Sin embargo cuando entró me dolió el pecho, llevaba unos jeans rotos y una playera negra de algún grupo de música que tanto le gustaban, con unos tenis negros y su cabello recogido hacía atrás. Unas ojeras mortales y sus ojos hinchados, en cuanto le acerqué se me dejo ir llorando amargamente, no pude hacer otra cosa que sostenerle en ese momento y dejar que se desahogara, acaricie su cabello sintiéndola mía por primera vez.

El hecho de que gritara que me amaba enfrentándose a su padre fue mayor para mí, ahora confirmaba lo importante que era en su vida, en todos estos meses no fue un sentimiento pasajero sino todo lo contrario se fortaleció y yo debía corresponder a todo eso. Además si todo eso había explotado debíamos aprovechar el momento.

A pesar del tiempo ella seguía estando a mi lado amándome, soportando los rechazos por los cuales había pasado. Si ella se había arriesgado de esa manera yo haría lo mismo, ahora Severus se había enterado de todo y era el momento de beneficiarnos con eso y empezar desde cero, ella decía que me amaba y yo iba a hacerla feliz por todos los medios. Además debíamos seguir con la farsa de un romance desde hacía tiempo por el bien de ella misma, no iba a permitir que nadie supiera que todo fue comenzado por ella, su nombre no iba a rodar por mi culpa, sería mi prometida y la respetaría. Prefería mil veces que me vieran como un acosador a como una… aquella palabra que solían decir mis alumnas cada vez que la veían entrar a mi despacho, lo cual tenía los números de Slytherin en rojo por la baja de puntos que les di.

"Deja de llorrrarrr linda"

"No puedo quitarme de la cabeza todo lo que mi padre te hizo por mi culpa"

"Eso no fue tu culpa"

"Si lo fue, llevas meses diciéndome que me comporte, que sea sensata que tú no me quieres de la misma forma y mira todo lo que causo mi insistencia" – la separé de mi cuerpo viéndola a los ojos y limpiando todas esas lagrimas de su rostro.

"No hagas caso de lo que un idiota como yo puede decirrrte, también te dije que tú errras esa mujerrr ¿rrrecuerdas?"

"¿Qué es eso?"

"Bueno, esto es una cena"

"Viggo no tengo hambre"

"De acuerrrdo, siéntate entonces y vayamos al grrrano" – nos sentamos uno frente al otro mientras acariciaba la caja dentro de mi bolsillo, ¿quién diría que yo llegaría hacer ese tipo de demostraciones? – "Hable con tu padrrre porrr la mañana y pues fue complicado perrro porrr fin entendió"

"¿Cómo que entendió?"

"Pues si, quierrro decirrr él solo estaba prrreocupado de que yo te estuvierrra usando o aprrrovechándome de ti, perrro le dije que jamás te harrría eso y que lo nuestrrro tiene tiempo de forrrmarrrse, no es algo pasajerrro, que es serrrio"

"¿Lo nuestro?"

"Si, todo esto"

"¿Qué nuestro Viggo? No hay nada entre nosotros, lo de ayer fue de tanto que te provoque y mi padre llego… y… Viggo todo ha sido un malentendido ¿acaso no se lo dijiste a mi padre?"

"Ann te encontrrró con la blusa arrrugada, a mi a medio vestirrr, dejamos muy en clarrro lo que estábamos haciendo"

"Bueno pues entonces le dirás que fue cosa del momento y ya, ¿qué le dijiste Viggo?"

"Que estoy enamorrrado de ti… Ann la prrróxima semana harrremos una fiesta de comprrromiso"

"¿Qué?" – se sorprendió soltándose de mi agarre.

"Linda, tu padrrre necesita saberrr que no jugarrré contigo, que todo esto es serrrio, así podrrremos tenerrr una vida trrranquila" – se giro viendo la puerta mientras las lágrimas bajaban por sus mejillas.

"¿De qué me perdí Viggo? Tú nunca has dado señal de quererme, aparentemente sí pero a la hora de enfrentar las cosas soy una niña y alguien que no te inspira nada ¿por qué demonios estas cediendo ante la petición de mi padre?"

"Ann debes entenderrr lo complicado que fue parrra mí todo esto, perrro ya no hay nada de lo que prrreocuparrrnos, ya estalló el prrroblema"

"¿El problema?"

"No quise decirrr eso, perrro ya que pasó lo peorrr podemos estarrr juntos"

"Tú no me quieres, sólo intentas que no me vea mal ante los ojos de mi papá, cedes a lo que él te pida por su amistad, pero me duele que hayan planeado mi futuro sin consultarlo"

"Andrrrea tú me amas" – sin proponérmelo esa frase sonó de lo más arrogante haciendo que ella se molestara bastante herida – "Vamos hacerrr esto más fácil, no tenemos que casarrrnos de inmediato, simplemente forrrmalizar esto"

"Aquí no hay nada" – saqué el anillo mostrándoselo, tomé su mano pero ella lo retiró de inmediato haciéndome enojar me recargué en la silla ya con la paciencia al límite.

"¿Qué demonios quierrres entonces Andrrrea? Todo este tiempo jurrrándome amor y ahorrra simplemente te das cuenta que no errra eso, deja de actuarrr como una niña joderrr"

"Es lo que soy ¿no?, Viggo ¿realmente crees que aceptaré casarme contigo así nada más? Yo sé que mi padre te está obligando. Y me está doliendo mucho esto, que tú no me ames y ahora cedas a sus peticione sólo por la amistad que has llevado con él"

"Las cosas no son así"

"Claro, nos casamos, le das gusto a mi padre, ¿y yo? ¿Cómo será nuestro matrimonio? Sin amor, sin nada, te irás con mujeres y tú vivirás tu vida, o acaso soy un poco hermosa y te conformaras con tener sexo sólo conmigo o sólo lo haces por eso ¿Eh? No valgo nada ante tus ojos"

"Andrea ya basta"

"No voy hacerlo"

"Sólo ponte el maldito anillo y ya"

"Que romántica forma de pedirme matrimonio" – se levantó furiosa azotando la puerta al salir.

"Genial, aún no empezamos y ya estamos discutiendo"

SEVERUS SNAPE

Después de haber bebido un par de copas caí en la realidad de que en esta ocasión no me podía dar ese lujo, tomé una poción para la resaca y me senté sobre la alfombra de mis aposentos, Hermione instruía a los niños mientras yo abrazaba a Athena, la tenía sentada en mis piernas, Hermione le había puesto un vestido rosa y su pelo castaño y quebrado formaban dos colitas apenas perceptible, era inquieta y gritaba demasiado, ahora ella era la única que me hacía olvidar lo que sentía.

No hacía falta alzar la vista para sentir a Andrea parada, nunca me había enfadado tanto con uno de mis hijos como en ese momento, no soportaba su presencia de ninguna forma. Sentí como se acercaba y tome a Athena de nuevo para que no se alejara, tomó mi varita agitándola frenéticamente, le puse un hechizo para que no pudiera hacer nada y cuidar de que no se hiciera daño.

"¿Papá?... vengo de ver a Viggo y me duele que entre ustedes dos hayan decidido mi futuro sin consultarme antes"

"No hagas eso Athena" – le dije con suavidad cuando vi que golpeaba mi varita contra la pared.

"El matrimonio es muy importante, y al menos quisiera ser yo quien decidiera si quiero casarme con él, sé que te defraude pero sigue siendo mi vida" – me quede callado solamente sosteniendo a la niña para que no se hiciera daño – "No voy a comprometerme con él"

"¿Ya se te acabo el amor que ayer le profesabas?"

"No tiene nada que ver con el amor, tiene que ver con cómo se están dando las cosas"

"Eso debiste pensar antes de hacer todo este teatro Andrea, primero vas e idolatras a tu tío, lo amas, vives tu vida como se te viene en gana olvidas toda la educación que te vi por más de 10 años, no te comportas como la señorita que eres y ahora vienes a plantarte con que no quieres más todo esto" – sin mirarla la escuchaba sollozar pero no cambiaría de parecer – "La próxima semana será el compromiso y se acabo. No voy a permitir que al rato tu reputación vaya rodando por los suelos"

"Pero papá…"

"Obedece"

"Tengo que decirte mi versión, decirte la verdad, sé que no quieres hablar conmigo en estos momentos"

"Y si lo sabes ¿a qué demonios vienes Andrea? ¿a quitarme la poca paciencia que me queda? La que te tapa tus estupideces es Hermione, ve con ella, conmigo es muy distinto"

"Será muy distinto pero yo no voy a casarme, soy mayor de edad y no puedes obligarme" – me enfrento aún con la voz temblando pero firme en lo que decía.

"¿Olvidas que si puedo? No tientes a tu suerte niña porque creo que ya sabes de lo que soy capaz ¿se te olvido acaso?" – me levanté acercándome a ella con la varita en la mano, se alejo un poco sintiendo esa mirada cargada de enojo que había adoptado de mí, era una mezcla entre el miedo y la ira.

"Inténtalo si quieres y verás lo que haré, serás mi padre pero no dueño de mi vida"

"Hazme un favor, vete y obedece de una vez por todas ahora que ese imbécil está dispuesto a casarse contigo, más tarde quedaras embarazada y se largará ¿es lo que quieres?"

"Quiero hablar con mi padre, no contigo" – sollozo perdiendo el control de si misma.

"En esto me transformaste con tus acciones, aprovecha tu oportunidad y enmienda lo que hiciste, no quiero tu nombre rodando"

"Es lo que te importa ¿no? Que no hablen mal de la hija de Severus Snape, podrás aclararlo todo cuando sepan que no soy más que la hija de un par de muggles así eliminas todo rastro conmigo, son los genes de ellos no los tuyos"

"Tienes razón Andrea… mi hija" – me burlé de esa palabra – "si fueras de mi sangre hubieses sido más inteligente de que ese bastardo sólo estaba contigo para usarte, si tuviera la sangre de Hermione hubieras sabido comportarte como una dama" – respiré agitado por la discusión, sin darme cuenta de nada, ella se quedó callada sin decir nada, sólo veía mi varita y a mí.

"De acuerdo, ya no quiero molestarte mas"

"Hasta que dices algo inteligente, lo primero que debes hacer para evitar hacerlo es largándote de mi vista" – se giró viendo a Athena por última vez la cual le daba los brazos pero ella no se detuvo – "No quiero verte ¿me has entendido? Retírate y ve con ese imbécil a organizar lo que les he pedido" – estaba cerca de la puerta llorando con su cara de sorpresa, tomé Athena en brazos y me acerqué a ella, no podía quitarme su imagen de mi mente, aún con algunos botones sin abrochar, mintiéndome todo el tiempo, mi pequeña comenzó a llorar de hambre y la arrulle un poco intentando calmarla – "Ya princesa, mamá ya viene en camino, ¿no escuchaste lo que te dije Andrea?"

"Si señor" – cuando voltee a verla ella ya no estaba, sólo escuche el sonido de la puerta de las mazmorras cerrarse.

"Si tú madre no viene en tres minutos nos iremos a las cocinas por algo para ti"

OoOoOoOoOo

Hable con Viggo seriamente de la actitud de mi hija, ahora simplemente ella no deseaba estar con él, mi decisión no iba a cambiar en lo absoluto. Esa noche nos sentaríamos a hablar los cuatro para llegar a una decisión que le conviniera a ella, al parecer ese imbécil no se iba a dar por vencido en el supuesto enamoramiento.

Llegamos a las mazmorras ya cuando los niños dormían, Hermione ya nos esperaba sentada en la sala con la chimenea encendida, iban a comenzar las primeras nevadas y nuestros aposentos estaban helados.

"Háblale a tú hija, vamos arreglar esto" – ella enarca sus cejas por la forma en que me referí a Andrea pero no dice nada, sólo se dirige a su habitación aún furiosa.

"Ann, sal cielo, Viggo está aquí para arreglar todo" – la habitación permanece apagada pero eso no funcionaría conmigo, la sacaría de la cama sino se aparecía ahí en un minuto – "¿Ann?"

"ANDREA SAL DE AHÍ"

"Te voy a pedirrr que no le grrrites, ella no tiene la culpa de nada así que moderrra ese trrrato que le das" – me exigió levantándose.

"¿Se te olvida que soy su padre? No respondas, si se te olvido"

"Clarrro que no, perrro no olvides que yo serrré su esposo"

"¿Su qué?" – Herimione pone sus manos en las caderas esperando una clara respuesta la cual nunca llega – "No está en su habitación, llamaré a un elfo para que me ayude a localizarla en el castillo, pero van a explicarme porque razón y cómo van a casarse… ¡Oh Merlín! Está embarazada"

"No Herrrmione claro que no"

"Por supuesto que no, ya tendría sus cojones en una estaca" – le dije con odio intentando intimidarlo lo cual no logre.

"Iré por Ann"

Sentados uno frente al otro con observamos con odio, con rencor, cada uno esperaba que de pronto esas miradas se tornaran realidad y pudiéramos matarnos con ellas. Todo se vio interrumpido cuando se activó la chimenea y salió Harry de ahí.

"Buenas noche Severus"

"Harry" – salude serio, en el aire se respiraba la tensión, sólo esas mirada que él empezó a percibir sin decir nada – "¿Buscas a Hermione?"

"No, más bien ella a mí. Me buscó red flu para pedirme el Mapa del merodeador"

"¿Para qué?"

"No encontré a Ann" – llega apurada respirando con dificultad – "Gracias Harry"

"¿Pero cómo que no la encuentras?"

"No, te cuento más tarde ¿sí?"

"Claro, vamos a buscarla, juro solamente que mis intenciones no son buenas" – se abrió el condenado pergamino, desprendiendo todos esos nombres, abrían partes y despegaban otras sin dar resultado, Hermione de vez en cuando me arrojaba una mirada furiosa – "No Hermione, ella no debe estar en el castillo, travesura realizada" – Hermione sacó su varita ante de observarnos a los dos.

"¿Qué ocurrió?"

"Bueno ella y yo discutimos o algo así, no estuvo de acuerrrdo en una prrropuesta que le hice"

"¿Qué-Pro-pues-ta?"

"Le dije que… teníamos que comprrrometerrrnos"

"¿Comprometerse? ¿A qué o con quién?" – preguntó Harry temiendo lo peor.

"Conmigo, ella no estaba de acuerrrdo en la fiesta de comprrromiso de la prrróxima semana"

"¿Se puede saber de qué demonios hablas Viggo?" – le gritó perdiendo los estribos, me sorprendió demasiado ya que hasta ese momento ella había decidido mantenerse al margen del problema.

"Ellos van a casarse" – le respondí sencillo y fácil.

"Pero si ella no quiere Severus"

"Lo cual es una pena, no pedí su opinión van a casarse antes de que este imbécil se consiga a otra mujer o quede embarazada"

"Eso es cosa de ella y no vas a casar a mi hija por tus ideas retrogradas"

"Hermione soy su padre"

"Y yo su madre" – tocaron la puerta entrando un chico de la casa Ravenclaw, el premio anual.

"Señora Snape ya hice lo que me ordenó, el cuadro de la hechicera coqueta dice que vio a su hija salir del castillo cerca de las ocho de la noche"

"¿Sola?" – él se quedó callado nervioso y bajo la vista evadiéndonos.

"Si… y… el cuadro dijo que iba llorando, que se encontraba mal"

"Gracias Liam puedes retirarte… Harry ¿podrías ayudarme a buscarla?"

"Claro Hermione, dime ¿qué hacemos?"

"No sé, bueno quizá deberíamos por ir a la Mansión y a su departamento en Londres"

"Iré yo, tengo parte de la responsabilidad de lo que ocurrió"

"¿A qué te refieres?"

"Ella… discutimos" – no iba a decirle enfrente de todos lo que había pasado.

"¿Qué le dijiste?"

"Eso no es lo importante, deberíamos ir a buscarla"

"¿Qué le dijiste Severus?" – me quede callado bufando ya molesto, sentí la intromisión en mi mente pero me le encaré orgulloso, ella jamás iba a ser mejor que yo en oclumancia, una vez que no lo logró, entró por la piedra arrebatándome la discusión de la mente – "¿Cómo te atreviste a ser tan mierda con tu hija?"

"No voy a permitir que cuestiones como la educo"

"Es mi hija y claro que voy a cuestionar tu falta de tacto. Par de imbéciles" – se levantó tomándome de la túnica y jalándome, ni siquiera tuve el tiempo para reaccionar cuando me condujo hacía la puerta, en el otro brazo traía a Viggo igualmente de la túnica. Nos sacó de las mazmorras furiosa – "Si aprecias tu hombría me traerás a Ann, Sjöberg porque voy a castrarte si no lo haces y tú Severus no entraras aquí, así que quiero a mi hija en máximo dos horas" – no espero la respuesta cuando entró azotando la puerta en nuestra narices.

"Vale… cuando Herrrmione se pone así en verrrdad me da miedo"

"Con justa razón, vamos mira la hora que es y Andrea no llega. Yo iré a la Mansión y al departamento, y tú vete a tus aposentos"

"Clarrro que no, ayudarrré a encontrrrarrrla. Puedo serrr de utilidad, su amiga es meserrra de un café irrré ahí, además los fines de semana se rrreunían con unas amigas en una casa de ellas, e irrré al Hospital Sant Louis, solía frrrecuentarlo parrra las prrracticas"

"Bien" – respondí enfadado de que supiera tanto de mi hija.

OoOoOoOoOoOo

Baje de las escaleras de la Mansión y me senté en la sala viendo el reloj, ya casi daban las doce de la noche y no teníamos noticias de ella. Escuché como la chimenea se activaba y entraba Sjöberg, estaba tan en lo mío que no me molestó su presencia.

"Su amiga dice que la vio porrr última vez ayerrr en clases, fui a donde se rrreúnen pero la casa estaba vacía y en el hospital no se ha prrresentado desde el marrrtes"

"Bien, puedes irte"

"¿Puedo irrrme? No voy a irrrme a ningún lado hasta saberrr donde está ella"

"¡No se donde esta! Su compañera de piso me dijo que ella había quedado en volver por por unos libros pero no la ve desde ayer en la mañana, en la Mansión no da señal de que haya pasado por aquí"

"¿Qué vamos hacerrr entonces?"

"Ir a Hogwarts, empezaremos por revisar los alrededores del castillo, Hogsmeade, con Hagrid, y hay que apresurarnos, comenzará a nevar"

Cuando entramos Hermione seguía ahí con Harry, sus manos temblaban ligeramente mientras él intentaba darle un té, no se escuchaba ningún sonido lo cual indicaba que los niños dormían tranquilamente.

"¿Dónde está mi hija?" – no pude responderle y me acerque a ella abrazándola – "¿Viggo?"

"Voy encontrarla nena"

"¿Dónde está Severus?" – me cuestionó alejándose de mí.

"No la encontramos en ningún lado, nadie sabe de ella desde ayer en la mañana"

"¿Ven lo que causaron? Váyanse de aquí, no los quiero ver"

"Herrrmione debemos estarrr unidos para encontrarrrla"

"Herms Viggo tiene razón, vamos a buscarla, deberíamos empezar por el castillo, fue el último lugar donde estuvo"

"No está en el castillo, el mapa no lo diría"

"Si, pero hay que ir a Hogsmeade" – hizo aparecer una túnica y se la puso a ella sin dejar de verla, parecía perdida – "Severus le diré a Kreacher que venga con los niños sino te importa"

"Está bien…"

Harry y Hermione se fueron rumbo a la cabaña de Hagrid, Viggo hacía los invernaderos y pasaría después por el campo de Quidditch y yo al Lago Negro, había puesto un hechizo en la Mansión que me notificaría si ella o cualquier persona aparecía en la propiedad.

Pude ver chispas rojas saliendo del Bosque prohibido, me aparecí de inmediato. Era Harry quién sostenía a Hermione con fuerza, llegué hasta donde estaban ellos pensando lo peor.

"Severus va empezar a nevar, dile que vaya a las mazmorras" – asentí viendo los primeros copos de nieve, me acerqué a ella recibiendo un manotazo de su parte.

"Nena tenemos que regresar, los niños están solos y nevara"

"Y mi hija está perdida o no sé qué lugar, saliendo del castillo tuvo que pasar por aquí, por Hogsmeade. Y si un animal la atacó, un mago, era tan sólo una muggle que no puede defenderse, quizá algún resentido con nosotros le hizo daño"

"Vamos a seguir buscándola pero tú debes regresar, ella le tiene miedo a todo esto, no iba a internarse en el bosque. Iré a Hogsmeade ¿de acuerdo?"

"SI le ocurre algo a mi hija nunca voy a perdonárselos"

"Ven Herms, voy a acompañarte"

"Mi niña Harry, mira ya pasa de la una y no sé donde está" – comenzó a llorar recibiendo una reprimenda con la mirada de Harry que me dio a entender que una vez solos iba a matarme.

"La vamos a encontrar, ahora vamos"

"Nena…"

"No me toques, esto sí que no voy a pasarlo por alto Severus"

Con esfuerzos logramos que Hermione durmiera un poco a base de pociones, afuera hacía un frío de muerte por la nevada, recordaba cómo iba vestida Andrea y algo dentro de mí se estrujó. Viggo decía que iría a seguir buscándola, eso me confirmaba su preocupación por ella, sin embargo yo me encontraba ahí sin la menor idea de dónde encontrarla, veía el crepitar de la chimenea pensando en todo lo que le había dicho, "si fueras de mi sangre hubieses sido más inteligente de que ese bastardo sólo estaba contigo para usarte, si tuviera la sangre de Hermione hubieras sabido comportarte como una dama", cerré los ojos con fuerza lamentando lo que salió de mi boca, debí oírla, debí entenderla…

No quiero verte ¿me has entendido? Ella cumplió esa petición que le exigí a gritos, no podría vivir sino la veía de nuevo, Andrea era la mitad de mí.

Me puse la túnica de viaje ante los ojos sorpresivos de Harry.

"¿A dónde vas?"

"A buscarla"

"Está nevando"

"Precisamente por eso, debo encontrar a mi hija"

Chicas… nos leemos en una semana. Que pasen una genial semana santa. Espero les haya gustado el capítulo. Me han preguntado si aparecerá el hermano de sangre de Andrea y lo he pensado un poco, creo que encontré la escena perfecta para eso, opinen si les gustaría.

Por otro lado quisiera disculparme un poco por la similitud en la situación de Andre-Viggo-Severus que llegan aparecerse al fic No te acerques tanto a ella particularmente cuando Severus se entera, su reacción con Viggo y la huída de Andrea. Lo cual resulta un poco parecido en el fic de Anita Snape Eileen-Severus-Neville. No fue mi intención y planee que fuera lo más original posible, aún así hablaré con Anita.

Kiara Michell: Me encanta que te gustara tanto, también fue uno de mis favoritos. Pervertidas todas, es que con estos hombres es casi imposible. Besos guapa

Samaria Reed: es que debo ponerle intriga para que vuelvan y me odien en el review. Ya sé querrás matarme en este momento. Saludos

Keilita Princess: es que a él le pesaba demasiado fallarle a Severus, pero ahora ya sabe que todo vale la pena y quiere luchar por ella, sin embargo es bastante cabeza hueca, no sabe demostrar sus sentimientos y se la pasa metiendo la pata. Habrá que ver si Ann lo perdona. Besos

Hada: jajajajajaja yo si tenía un profe que wow, la fantasía de toda estudiante, debo escribir un fic inspirada en él… okay no jajajaja. Espero te haya gustado el capítulo. Besos

Dana Masen Cullen: y cuando Severus creyó tener en sus manos a Hermione es ella quien ahora no querrá verlo. Lemmon cocinándose. Besos guapa

Yetsave: llevo 12 capítulos anunciando el final y nada más esto no se termina, pero ahora si creo que ya esta historia no podrá alargarse más. Espero te haya gustado el giro y que hayamos podido disfrutar de varios capítulos extras. Quizá en total tenga 40, el fic más largo terminado. Saludos guapa, nos leemos en una semanita.

Lui Nott: ¿dónde vas guapa?

Yazmín Snape: explotadora jajajajaja. Bueno ¿Qué tal quedó el final? Creo que bien, miles de gracias por la ayuda. Ya te dije que ahorres tu sed de sangre para el otro fic. Jajajaja. Besos guapa.

Xerxes Eli: jajajajaja no, ni un Snape más. ¿Qué no deseabas ver correr sangre? Yo que quiero complacerlas a todas. Espero te haya gustado, besos guapa.

Gabriela Cruz: esperemos que no sea tarde, ya que ambos la regaron mucho con Ann. Saludos.

Kath H2D: Pues ya me lo estoy planteando mucho, quizás si, me ha gustado una escena así que si están de acuerdo lo pongo en el capítulo 38-39. Besos guapa, espero te haya gustado.

Janet Oso: Mierda eso lo hace enojar más, estaba cabreadísimo hasta darse cuenta que Ann le cumplió su deseo de no verla. Eso le pasa por impulsivo. Besos

Guest: vas a odiarme mucho más U.U lo sé…