Cap 36: Conociendo a los Cullen
Seth P. O. V:
Te amo…
Esas palabras resonaron en mi mente toda la noche…
Te amo…
Escucharlo de su boca fue… increíble… imposible de describir… sentí como si ya nada importara en el mundo… por que ella me amaba… y no como a un amigo… estaba enamorada de mí… tanto como yo lo estaba de ella.
Y no me pude creer que ella me amaba, porque era imposible que alguien tan perfecto pudiera ser capaz de decirme "Te amo"
Y no fue ese "Te amo" que alguien le dice a un amigo que le hizo un favor… ni ese "Te amo" que los padres escuchan cada vez que sus hijos reciben un regalo.
Fue autentico… real… fue un "Te amo" dicho con todas y cada una de las letras en esas dos pequeñas y simples palabras.
Knock knock.
-Seth… ¿Estás despierto?- Preguntó la voz de mi mamá.
-Sí…- Me levanté y fui a abrirle la puerta. Al ver a mi mamá me reí… me daba gracia que fuera tan bajita. Me llegaba a unos centímetros por arriba del codo. Ella siempre tenía que levantar el cuello para mirarnos. A veces nos culpaba de sus dolores de cuello.
-¿Quieres desayunar?- Preguntó con su sonrisa que siempre hacía sonreír a las personas.
-Claro…- Dije comenzando a caminar hacia las escaleras. Antes de dar más de tres pasos mi mamá me detuvo.
-Creo que será mejor que te pongas una remera… y un short-
-¿Por qué?- Ella sonrió feliz.
-No creo que sea adecuado que Eleanor te vea en boxers… ella vino a visitarte. - Mi sonrisa creció en mi rostro y mi corazón se saltó un latido. Antes de que mi mamá fuera capaz de decir "Ve a ponerte algo" yo ya estaba poniéndome el pantalón cortado que normalmente tenía atado al tobillo.
-¡Ponte algo limpio, Seth!- Dijo mi mamá al ver mis pantalones llenos de tierra.
-¡Es lo mismo, mamá!- Dije pasando por al lado suyo y corriendo a las escaleras.
-¡No tienes remera Seth!- Corrí sin prestarle atención y escuché la voz de Eleanor diciendo:
-¡Mucho mejor!- Mi mamá se rió ante su comentario y yo una vez que llegué a los últimos escalones, la vi a mi novia parada enfrente de las escaleras, con una gran sonrisa y su nariz y sus mejillas sonrosadas por el frío.
Sin siquiera decir una palabra, tomé su rostro entre mis manos para darle calor y la besé con dulzura, atrapando sus labios con los míos.
-Buenos días linda- Ella me miró con sus preciosos ojitos llenos de amor. Ese día brillaban más que nunca.
-Buenos días- Dijo mordiéndose el labio inferior. ¿Cómo podía ser tan tierna?
-¿Viniste a verme tan temprano?- Pregunté enternecido. Ella se rió y yo la tomé por la cintura, acercándola a mi cuerpo.
-Te extrañaba- Dijo acurrucándose en mi pecho. Estaba algo fría. Seguro que había venido caminando.
-Yo también- Acaricié su espalda para darle calor. Entonces recordé el episodio de la noche anterior…
-¿Qué pasó con tu abuela?- Pregunté preocupado por ella. Suspiró con cansancio.
-Compró un boleto de avión… se van mañana- A pesar de que estaba aliviada sabía que algo la atormentaba. ¿Y si se trataba de los videos de su padre?
-¿Viste los videos?- Ella se separó un poco y mi miró fijo a los ojos antes de negar con su cabeza.
-¿Quieres verlos?...- Pregunté con delicadeza y suavidad.
-No… no sé si estoy preparada-
-Está bien… no te preocupes- La abracé con fuerza y pude sentir un suspiro de su parte.
Nos quedamos abrazados en silencio por dos segundos, hasta que ella rompió el hielo.
-Buena decisión esa de no ponerte remera- Dijo separándose un poco y mirándome.
-A ti te faltó venir con tu pijama de carita feliz- Ella se rió y yo también lo hice… necesitábamos eso.
Escuchamos los pasos de mi mamá y ambos nos separamos un poco.
-¿Quieren desayunar?- Tenía un cesto lleno de ropa sucia.
-¡Si!- Dije yo como un desesperado. Ambas se rieron y mi mamá se fue a la cocina.
-¿Tienes algo planeado para hoy?- Pregunté acariciando su precioso rostro.
-Mm… nop- Entonces una idea se cruzó por mi cabeza.
-Pues… yo creo que sé lo que podemos hacer-
Eleanor P. O. V:
-¿Ir a lo de los Cullen?- Pregunté reacia.
-Mira… yo sé que son vampiros y todo, pero ellos jamás te harían daño… y además Esme me pregunta todo el tiempo si alguna vez te voy a llevar a su casa- Ambos seguimos caminando por las húmedas calles. Escuché un trueno y supe que iba a llover en cualquier momento… otra vez.
-No tengo miedo… bueno sí, un poco- Él, que tenía su brazo sobre mis hombros, me apretó contra su pecho, dulcemente.
-Sabes que jamás te pondría en peligro- Supe que sus palabras eran sinceras. Suspiré y pude ver una sonrisa en su rostro. Sabía que iba a ceder.
-Está bien…-
-¡Wohoo!- Gritó tomándome por la cintura y levantándome del suelo, haciéndome reír.
-¿Les vas a avisar que vamos?-
-De hecho… ya les avisé- Yo me reí.
-¿En qué vamos a ir?- Pregunté al ver que ninguno tenía transporte.
-Ven…- Dijo él mostrándome su espalda.
-¿Qué?- Pregunté al ver que se quedaba quieto.
-Súbete…-
-¿Me vas a llevar en tu espalda?-
-Mm… solo hasta el bosque. Luego te llevaré en mi lomo-
-¡¿Qué?!- Pregunté alterada- ¿Me vas a llevar en… tu forma de lobo?-
-Mm… sí- Entonces la idea no me pareció tan alocada.
-Jamás te he visto como lobo…- Dije antes de saltar en su espalda.
-Esta será la primera vez- Supe que había sonreído. Antes de poder decir algo, él comenzó a correr tan rápido que todo a mí alrededor fue un borrón verde, marrón y gris.
-¡WOW!- Fue lo único que fui capaz de decir. Me agarré fuerte, procurando no ahorcarlo y grité sin proponérmelo. Él se rió. Era increíble lo rápido que corría.
Antes de poder siquiera pensar en algo coherente, llegamos a un bosque espeso. Seth me bajó de su espalda con delicadeza y yo traté de no caerme al piso.
-¿Estás bien?- Preguntó Seth preocupado.
-Sí… eso fue…- Respiré por un segundo y a él se le cayó la sonrisa- ¡Genial!... wow… mucho mejor que una montaña rusa- Él se rió y me dio un tierno beso en los labios.
-Espérame aquí- Dijo dirigiéndose a un lugar donde los árboles eran más espesos.
-¿A dónde vas?- Pregunté todavía con la sonrisa en mi rostro.
-A transformarme- Y el corazón me saltó dos latidos… iba a ver a Seth como un lobo por primera vez.
Él desapareció entre unos árboles y luego de unos largos segundos, escuché un fuerte ¡CRACK! Y un pequeño y suave aullido. Él había entrado en fase.
El sonido de ramas rompiéndose, hojas y fuertes pisadas, me alertaron… mi corazón latió con fuerza y sentí un peso en el estómago.
Respiré con fuerza…
Pude ver un hocico asomándose entre los árboles y los arbustos, y en menos de 2 segundos, un gran… enorme… lobo color arena salió, y se paró enfrente mío.
Se me cortó la respiración y no pude moverme…
Era gigante… atemorizante… y se estaba moviendo lentamente hacia mí.
Una fuerte respiración gutural se hizo notar y yo solté un pequeño grito. Él dejó de acercarse y supe que lo había herido…
Miré sus ojos, mirando su alma a través de ellos… mostraban bondad… seguridad… calidez.
Eran los ojos de Seth… él era Seth, mi Seth… no había nada que temer.
Tragué con fuerza y le mostré una sonrisa bondadosa.
Me acerqué lentamente. Él también lo hizo… y luego de lo que pareció una eternidad, mis dedos tocaron su hocico…
-Wow… - Él acarició su hocico contra mi mano y yo sonreí. Sus ojos se cerraron y yo tomé su enorme cabeza con mis dos manos, para poder acariciarlo. Su pelaje era suave como la seda.
-Arena…- Dije al ver su pelaje- Hermoso…- Podría jurar que él había sonreído con su mirada. Su cabeza se acercó a mi rostro y lo acarició con dulzura. Sentí pequeñas cosquillas en mi cuello y reí.
-Es increíble…- Él se separó un poco y se sentó en el suelo. Yo lo miré.
-¿Qué pasa?- Pregunté sin saber qué hacer. Su cabeza se movió y me señaló su espalda.
-¿Quieres que me suba?- Él asintió y yo con mucho cuidado me monté en su enorme lomo. Me fue difícil al principio, pero logré hacerlo. Su pelaje era caliente como su piel.
-¿Vas a ir muy rápido?- Él asintió y entonces yo me agarré de su cuello, procurando no ahorcarlo.
-¡Más te vale que no me caiga, Seth!- Dije riéndome. Él hizo un ruido muy extraño… supuse que era una risa, y comenzó a correr.
-¡AAHH!- Grité antes de poder contenerme. Iba aún más rápido que antes… no veía nada… no entendía nada. Parecía uno de esos sueños en los que uno nunca sabe donde está… pero me encantó.
Pude sentir la adrenalina corriendo por mis venas… él corría ágilmente, esquivando árboles, saltando, frenando de golpe y volviendo a correr.
Yo reí y grité de felicidad todo el tiempo, sintiendo el viento jugando con mi cabello… envolviéndome por completo. Era un sentimiento de libertad increíble… era liberador…
Definitivamente la velocidad me encantaba.
En menos de 5 minutos los pasos de Seth aminoraron hasta parar por completo. Él se agacho y yo supe que me tenía que bajar.
Una vez que lo hice él me miró y comenzó a caminar hacia los árboles. Yo lo seguí.
-¿A dónde vas?- Pregunté como una tonta. Él se acercó a mí y con su gran cabeza me empujó hacia atrás. Lo hizo con delicadeza y yo entendí el mensaje.
-Te espero- Él asintió y yo me quedé parada allí, esperando. Escuché un fuerte CRACK y supe que Seth se había transformado. Esperé un poco más, y antes de poder empezar a cantar Rocky Racoon (que se me había pegado) él volvió, tan lindo como siempre. Yo corrí a abrazarlo con fuerza y él rió felizmente.
-¿Te gustó?-
-¡¿Bromeas?! ¡Fue genial!- Lo besé dulcemente y él respondió inmediatamente- Eres color arena... es…-
-Tu color favorito…- Dijo sonriendo. No podía creer que se acordaba. Lo volví a besar y luego tomé su mano, entrelazando sus dedos con los míos.
-¿Vamos?-
-Vamos…- Caminamos en el bosque como si estuviésemos caminando en una plaza. En menos de un minutos, pude ver una enorme mansión enfrente mío… era preciosa… moderna. Combinaba madera, piedra y cemento. Era una pieza arquitectónica excelente. Mi mare estaría muriéndose allí mismo.
-Chiquita- Dije con ironía. Seth se rió y yo también lo hice. Antes de llegar a las escaleras sentí un gruñido cercano. Miré hacia todos lados tratando de saber de qué se trataba.
-Deja de molestar Leah. Sé lo que estoy haciendo- Gritó Seth… ¿Le estaba hablando a su hermana? Lo miré y él hizo un gesto indicándome que no era importante.
-Leah está cerca. No está de acuerdo con que te halla traído- Llegamos a las escaleras de la entrada y sentí el sonido de la puerta.
Un hombre rubio, alto y con ojos dorados y bondadosos nos atendió. Debía decir que era muy atractivo, aunque claro que no me interesaba de esa manera. Seth era lo único que podía mirar con esos ojos.
Por un momento creí que él estaba oliendo algo… capaz que era a mí. Traté de borrar esa idea de mi cabeza.
-Buenos días Eleanor, soy el doctor Carlisle Cullen- Dijo cortésmente. Yo sonreí, recordando las clases de etiqueta con mi abuela. No quería hacer el ridículo.
-Buenos días Señor Cullen… es un placer conocerlo- Seth se rió un poco, seguramente pensando que mi tono era gracioso.
-El placer es mío. Pasen… el resto de mi familia está emocionada por conocerte, Y por cierto, llámame Carlisle.- Sonreí un poco nerviosa y Seth tomó mi mano. Respiré con fuerza antes de pasar y apreté la mano de Seth.
Por dentro la casa era preciosa. Todo moderno, pero muy elegante. Se notaba que los Cullen tenían buen gusto.
-Pasen al Living- Con los nervios carcomiéndome por dentro, entramos al espacioso living, donde un grupo de personas estaba sentada, hablando animadamente. De entre ellos reconocí a Jacob.
Al entrar todos se quedaron callados y los nervios en mí crecieron.
-Familia, ella es Eleanor, la novia de Seth-Sonreí un poco nerviosa… y luego… se fue. Todo mi nerviosismo se fue. Antes de poder pensar en qué me había sacado los nervios, una mujer completamente hermosa, con cabello color caramelo y ojos dorados se acercó a mí para abrazarme. Yo me sorprendí, pero respondí al abrazo.
-Hola, Eleanor. Yo soy Esme, la esposa de Carlisle. Es un gusto conocerte-
-El gusto es mío- Nos separamos y pude ver algo en sus ojos que me inspiraba seguridad… eran cálidos y amorosos, como el de una madre. Sonreí con felicidad y noté que ella era un poquito más baja que yo.
-¡Hola!- Dijo una animada voz detrás de ella. Miré de quién se trataba, sonriendo. Era una mujer pequeña, con ojos dorados (como todos) cabello negro y corto, y de contextura muy pequeña. Parecía una bailarina.- ¡Yo soy Alice! Wow… eres bonita- Mis mejillas se encendieron- Y hueles bien- Dijo alejándose un poco, por precaución. Eso me pareció extraño, pero no dije nada- Pareces una modelo… ¡Tendríamos que ir de compras algún día! Seguro que todo te queda bien… seremos grandes amigas- Dijo aplaudiendo. Miré a Seth y él sonrió.
-Gracias - Dije yo sonriendo.
-Alice, ¡déjala en paz!- Dijo una voz masculina. Miré hacia arriba encontrándome con un hombre enorme, pálido y de cabello negro y corto-¡No queremos que el pequeño Seth se pierda de la acción!- Mis mejillas se encendieron con más fuerza y él se rió.
-¡Ja! La hice sonrojar ¡Me debes 5 dólares Jasper!- ¿Qué?
-¡Emmet!- Dijo Esme en tono amenazador.
-Lo siento…- Dijo Emmet como si fuese un niño- Un placer conocer a la chica que mantiene a Seth ocupado- Yo me reí y Seth se sonrojó.
-El placer es mío- Dije riéndome.
Alice se volvió a acercar con un vampiro rubio al lado suyo- Él es Jasper. Es algo nuevo en esto de la dieta vegetariana- Él asintió con su cabeza y yo sonreí cortésmente, sintiéndome mal al saber que estar cerca de mí era un reto para él.
-Un gusto conocerte- Dijo con un divertido acento sureño. Jake se acercó con tres personas detrás.
-¿Cómo estás, prima de Quil?- Dijo mostrándome su mano para que la chocara. La choqué y sonreí.
-Muy bien, ¿y tú, Alpha?-
-No me quejo- Yo sonreí y él me despeinó un poco. Un hombre con cabello color bronce se acercó a mí, con una bella mujer de cabello castaño tomada de su mano. La mujer tenía una preciosa niña en sus brazos, pero lo que me sorprendió fueron sus ojos… naranjas… casi rojos.
-Buenos días, Eleanor. Yo soy Edward Cullen, ella es mi esposa Bella y mi hija Renesmee- Entonces ella era Bella Swan. Miré a Jacob por un segundo y no comprendí porque estaba allí. Ella era el amor de su vida… ¿Cómo podía soportar verlos felices y con una hija?
Traté de no pensar en eso.
-Un gusto conocerlos- Bella sonrió, procurando no acercarse demasiado a mí. Renesmee se removió un poco en los brazos de su madre.
-Renesmee, no creo que sea bueno. La puedes asustar-
-¿Qué?- Pregunté confundida al ver que Edward había contestado algo que nadie había preguntado.
-Oh, Edward lee mentes- Dijo Jacob como si fuera noticia vieja.
-Renesmee quiere mostrarte algunas cosas- Dijo Edward tratando de hacerme entender.
-¿Mostrar cosas?- Pregunté confundida.
-Nessie puede mostrarte cualquier cosa que ella quiera- Dijo Seth tratando de ayudarme a entender. Nessie miró a su padre.
-¿Ella podría hacerlo?- Me preguntó Edward cauteloso.
-Mm… sí, claro…-
-Bella, ¿crees poder manejarlo?-
-Edward, sabes que puedo hacerlo- Ella se acercó a mí y la pequeña Nessie estiró su mano. Entonces sentí como si estuviese en un lugar distinto… un jardín. Allí estaba Nessie jugando con Jacob. Ella tironeaba su cabello y Jacob se reía. Seth estaba sentado comiendo un gran sándwich, disfrutando del espectáculo. Al verlo mi corazón se saltó un latido… entonces me dí cuenta de que a Jake no le molestaba la presencia de Nessie…
Al contrario, la disfrutaba.
Luego la imagen cambió y pude ver a Nessie sentada en… ¿Mi regazo?... Sí, definitivamente esa era yo. Yo estaba peinando sus rizos color bronce y ella jugaba con mi cabello. Sonreí al ver que a Nessie le había caído bien.
Antes de darme cuenta, había vuelto al gran living de los Cullen.
-Wow… eso fue increíble- Dije alucinada. Nessie sonrió y yo hice lo mismo. Era una pequeña preciosa… y se notaba que era encantadora. No supe porqué, pero me dieron ganas de cargarla.
Entonces noté la presencia de alguien que no se había presentado.
Era la mujer más despampanante que yo jamás había visto… rubia, esbelta, perfecta. Pero su mirada hacia mi mostraba… ¿odio? ¿Acaso era envidia?
-Ella es Rosalie- Dijo Edward fastidiado. Jacob rodó sus ojos.
-¿Vas a saludar, Barbie?- Preguntó burlonamente.
-Buenos días, Eleanor. Es un placer tenerte aquí- Dijo algo fastidiada- Ahora debo retirarme- Parecía indignada. Antes de poder contestarle, ella había desaparecido a un paso tan veloz que me sorprendió.
-Yo… ¿Dije algo malo?- Pregunté algo preocupada.
-Claro que no- Dijo Bella tranquilamente. Notaba que ella no respiraba cerca de mí.
-Es solo que está celosa- Dijo Edward.
-¿Celosa?-
-Te ve como una posible rival. A Rosalie no le gusta ver personas que sean tan atractivas como ella-
-¡¿Qué?!... pero si yo jamás podría competir con ella… ¡Jamás!- Eso era imposible… ella era demasiado bella. Edward rió un poco y Seth me abrazó por la cintura.
-Me recuerdas a Bella… jamás se daba cuenta de su belleza- Dijo Edward sonriendo. Miré a Bella con una sonrisa y ella negó con su cabeza hacia su esposo.
Nessie volvió a removerse entre los brazos de Bella.
-¿Qué pasa?- Preguntó Jacob preocupado.
-Quiere que Eleanor la cargue-
-¿Yo?- Pregunté confundida y halagada.
-¿Bella?- Preguntó Edward. Ella lo miró fastidiada.
-No va a pasar nada, Edward- Ella se acercó cautelosamente y Nessie se estiró. Yo la tomé en mis brazos, sintiendo su ligero peso. Ella sonrió una vez más y comenzó a jugar con mi cabello delicadamente.
-Piensa que tienes un lindo cabello- Edward sonrió mirando a su hija. Yo volví a sentirme halagada.
-Gracias, Nessie… tu tienes un cabello divino- Acaricié uno de sus rizos y ella rió felizmente.
-Es preciosa- Y sí que lo era. Miré a Seth sonriendo y quedé completamente enamorada de su mirada. Nos miraba con adoración… como si la imagen de nosotras fuera perfecta… maravillosa. Edward lo miró sonriendo.
-Ya te va a tocar a ti- Seth volvió a la realidad y yo tuve una pequeña idea de que se trataba. Una imagen se me vino a la mente.
Yo, sentada en un sillón, con un pequeño bebé de tez oscura y cabello negro en brazos y Seth a mi lado… ambos acunándolo, mirándolo con adoración y ternura.
"Genial Eleanor, muéstrale a Edward que quieres tener miles de hijos con Seth" Pensé como una idiota "Piensa en otra cosa"
Y comencé a cantar Rocky Racoon en mi mente.
Una risa cruzó la habitación y miré a Edward….
Oh por Dios. Él había visto todo lo que yo había pensado.
"Eres una genia Eleanor"
-¿De qué te ríes?- Preguntó Jacob mirándolo como si estuviese loco.
-De nada… no importa- Él me miró todavía riéndose y yo le supliqué en mi mente que no dijera nada. Él asintió con la cabeza y yo sentí a Nessie tironeándome el pelo delicadamente.
-¿Qué pasa?- Pregunté al ver que estaba llamando mi atención. Ella posó su mano en mi mejilla y yo pude ver a Jacob, Embry, Quil, Seth (mi corazón se saltó dos latidos), Nessie y yo sentados en una mesa, comiendo.
-Quil y Embry ya van a llegar- Dijo Edward contestando a su no existente pregunta.
-¿Van a venir?- Pregunté feliz.
-Siempre vienen a almorzar- Dijo Esme cariñosamente- ¡Por fin puedo cocinarle a alguien!-
-Que bueno que te guste… sino nos moriríamos de hambre- Dijo Jacob tomándose el estómago.
-¿Quieren sentarse?- Preguntó Esme cálidamente. Seth y yo asentimos y nos sentamos al lado de Jake. Antes de poder decir algo, Edward se paró.
-Ya llegaron Quil y Embry- Él fue a abrirles la puerta y una vez que entraron al living nos saludaron felizmente.
-¡¡Prima!!- Gritó Quil abrazándome.
-¡¡Primo!!- Contesté de la misma manera, respondiendo al abrazo.
-¿Cómo estás Embry?- Pregunté felizmente.
-Genial, prima de Quil-
-Sabes que me llamo Eleanor ¿verdad?-
-Nombre de vieja- Dijo simplemente
-A mí Eleanor me parece precioso- Dijo Alice mirándome con felicidad. Yo me reí.
-¿Te quejas de mi nombre, EMBRY?-
-Oye, oye, oye… ¡no te metas con el nombre!- Dijo burlonamente.
-Es que enserio… ¿Embry? ¿Quil?... ¿Quién fue el desgraciado que los castigo así?- Preguntó Emmet haciéndonos reír.
-Ja… ja…. No nos da gracia-
-Pues a mí sí- Dijo Seth riendo a carcajada limpia.
-Oye, Leah te va a arrancar la cabeza- Dijo Quil con simpleza hacia Seth.
-Lo sé-
Tuvimos una corta charla hasta que Esme nos llamó para comer. Los Cullen nos acompañaron.
Los chicos comían como cerdos mientras yo cantaba en mi mente "Blackbird" recordando los acordes de la guitarra.
-¿Te gusta la música?- Preguntó Edward. Yo levanté mi cabeza y asentí sonriendo.
-Me encanta-
-Veo que te gustan los Beatles- Sonreí orgullosa.
-Es mi banda preferida-
-¡Oh, recuerdo cuando comprábamos los discos! Era tan divertido- Dijo Esme recordando. ¿QUÉ? Antes de poder tragar me atraganté y comencé a toser.
-¿Estás bien?- Preguntó Seth preocupado.
-Sí…- Dije con la voz ahogada- ¿Ustedes tienen los discos originales de los Beatles?- Pregunté tratando de recuperar la voz.
-Todos-
-Wow... – Esme rió y yo me imagine nadando en todos los discos originales. Yo tenía algunos. Me faltaba la mitad.
-¿Y sabes tocar algún instrumento?- Preguntó Alice interesada.
-Solo guitarra acústica, guitarra eléctrica, violín, piano, bajo, ukelele, armónica, flauta dulce, flauta traversa, batería, clarinete y saxofón- A Embry se le cayó el tenedor. Quil me miró con la boca medio abierta, Seth enarcó una ceja y los Cullen me vieron completamente interesados.
-Wow… eso es impresionante- Dijo Carlisle sorprendido.
-Me gustaría saber tocar más instrumentos, pero no me alcanzó el tiempo-
-¿Más instrumentos?- Preguntó Quil horrorizado.
-Sí… estaría bueno aprender a tocar la gaita-
-¿La gaita? Muy ruidosa- Dijo Emmet con una mueca graciosa.
-Lo sé… va a ser para molestar a mi hermano- Dije con una sonrisa traviesa. Todos rieron y Seth me dio un pequeño beso en la mejilla. Juro que quise besarlo allí mismo, pero sabía que no era adecuado.
Alice se movió impacientemente en su asiento y me miró emocionada…. Había estado haciendo eso hacía ya algunos minutos.
-Alice… solo pregunta- Dijo Edward tratando de no reírse.
-Bueno… Eleanor… ¿Puedo hacerte un cambio de look?- Preguntó a punto de chillar como una niña.
-¿Me vas a cortar el pelo?- Pregunté dubitativa.
-Nop-
-Mm… está bien-
-Te vas a arrepentir de eso- Dijo Bella mirándome como si estuviese a punto de morir.
-Te apuesto 5 dólares a que no aguanta más de 5 minutos- Dijo Embry a Emmet.
-Apuesto 10 a que aguanta más de 15- Alice les sacó la lengua y yo me reí.
-Apuesto 20 a que dejo que me haga el cambio de look- Dije con una sonrisa de egocéntrica.
-No sabes donde te estás metiendo, linda- Dijo Seth mirándome como si temiera por mi muerte.
-¡Oh, vamos! ¡Es solo un cambio de look!- Entonces todos se miraron y yo sentí un poquito de miedo… solo una pizca.
30 minutos más tarde…
-Alice, ¿Ya encontraste algo?- Pregunté con al menos 5 kilos de ropa en mis manos. El closet era gigante… y con esa palabra me quedo corta. Tenía ropa de todas las épocas… la de los años 50 me parecía preciosa, la de los 80 me asombraba, y la de ahora me encantaba.
Caminé por el closet de Alice (sí… caminé) encontrando cosas increíbles… y caras. Los bolsos eran para babearte y algunos vestidos eran para una gala de los Oscar.
-Me faltan los zapatos- Gritó.
-¡Uy, zapatos!- Dije yo emocionada y dejando la enorme pila en el suelo. Corrí hacia donde estaba Alice. Allí había un ENORME estante lleno, repleto de zapatos… con tacos, sin taco, botas, con punta fina, punta redonda, rojos, negros, grises, blancos, rosas, celestes, violetas, beiges, de charol, de cuero, de tela, de terciopelo. TODO lo que una chica desea… un estante de zapatos.
Y debo decir que eran unos más lindos que los otros.
-¡Oh, por Dios! ¡Este closet es increíble Alice!- Dije tan emocionada como ella.
-¿Te gusta?-
-¿Gustarme? ¡¡Me encanta!! Uy, lindos zapatos- Dije tomando unos preciosos zapatos de terciopelo color negro, de tacos muy altos. Por suerte tenía una plataforma alta en la suela, haciéndolos parecer más dolorosos de lo que seguramente eran. Cubrían todo el pie con dos bandas. Eran preciosos.
-¿Te gustan? Quédatelos- Dijo con una sonrisa.
-¿Qué? ¿Quedármelos?-
-¡Claro! Tengo unos iguales. Además los tacos te deben quedar increíbles. Ven, vamos a probártelos- Tomó mi mano y yo pude notar lo fría que era. Caminamos a una pequeña puerta. Ella la abrió, salió corriendo a una velocidad increíble, y en menos de dos segundos tenía todo el conjunto en mano.
-Supuse que iba a ser tu estilo- Tomé todo lo que tenía ella en mano y entré. Luego de cambiarme en el pequeño closet dentro del gran closet, me miré al espejo y quedé completamente enamorada.
Tenía puesto un buzo de lana color bordó, que me quedaba grande a propósito y era bien largo (Podía ser usado como vestido), unos cancanes negros y los zapatos. En la cabeza tenía puesta una boina francesa de color negro.
Me arremangué las mangas del buzo y salí sonriendo. Ella se maravilló.
-Dios… ¡eres como una modelo! ¡Pero con más curvas y mucho más bonita!- Dijo Alice haciéndome sonrojar.
-¡Me encanta!-
-Te lo regalo-
-¡¿Qué?!- Mis ojos se salieron de sus órbitas.
-Eleanor… solo cállate y acéptalo. Ahora veremos un conjunto de verano- Yo me quedé allí sentada esperando. Ella en menos de 5 minutos volvió con un conjunto en mano.
-Este es un estilo boho o hippie chic. Te va a encantar, lo sé-
Y así fue por una hora más. Alice quiso regalarme todo, pero yo me negué. Ella siguió insistiendo, así que decidimos que ella me daría la mitad de las cosas (sino ella me encerraba en el closet)
Una vez que salimos los chicos me vieron con más de 5 bolsas y una cara de "No me pregunten". Estaba feliz por toda la ropa, pero no quería aprovecharme. Claro que al salir me puse mi ropa.
-Wow… ¡sobreviviste!- Gritó Emmet riéndose.
-Increíble…- Dijo Embry como si fuese lo más extraño del mundo.
-¿Estás bien? ¿No te pasó nada? ¿Quieres agua? ¿Ella te molestó?- Preguntó Seth acercándose a mí y tomándome el rostro entre sus manos. Claro que estaba actuando y haciendo reír a todos.
-¡No sean exagerados!- Gritó Alice algo ofendida.
Finalmente nos fuimos. Los Cullen nos saludaron apropiadamente y nos obligaron a volver. Una vez que salimos, caminamos unos minutos.
-¿Cómo la pasaste?- Preguntó él sonriendo.
-¡Genial! Jamás creí que serían tan buenas personas-
-Lo sé- Me abrazó felizmente y antes de irse al bosque a entrar en fase, me dio un largo beso en la boca.
woohooo conoce a los Cullen :D me tengo que ir porque mi flia precisa la compu ¬¬ jajaja
bueno MUCHIIIISIMAS GRACIAS POR LOS REVIEWS! saben que son los mejoooooores
Lau :D
PD: 9 HOJAS DE WORD... me merezco mas reviews
