Chicos, siento la tardanza, entre la estancia en el pueblo y otro asuntos personales no pude publicar a tiempo, pero para compensar aquí os traigo una de las entradas más largas que he hecho, no la más larga, pero si de las que más. Y llena de accion y alguna que otra sorpresa "Ju Ju Ju".

Ni Battletech ni La Magia de Zero me pertenecen sino a sus respectivos dueños.

El precentor Belial seguía sin creerse lo que sus ojos le mostraban, hacía varias horas que habían llegado a Dartanes para evitar el desembarco. Un desembarco totalmente falso. Imágenes increíblemente vividas de naves, dragones e incluso una nave de descenso Colossus con cazas y 'Mechs se movían delante suya, reales hasta que intentaban dispararlas o tocarlas. Una Colossus, aunque esta sea falsa deben de tener una maldita Colossus. Maldijo por lo bajo. Aquellas ilusiones eran un arma terrible, más de lo que parecía, aparte de haber hecho retirar sus tropas del punto de desembarco estas imágenes aparecían en gran parte de los sensores de sus 'Mechs, cazas y armaduras de combate. Los únicos sensores que no eran engañados eran los sísmicos, ya que los hologramas mágicos no tenían masa para hacer retumbar la tierra con sus pasos, y en menor medida los magnéticos. Estos indicaban que había metal delante suya, pero las lecturas eran extrañas, más bajas de lo que la cantidad de materiales ferromagnéticos que tendría esa nave o un 'Mech debería indicar. Si los tristanos usaban esa magia durante un combate lo tendría crudo, podrían hacer que la mitad o más de sus disparos acabaran dando al vacío en lugar de a objetivos reales ya que ambos sensores en una batalla campal eran prácticamente inútiles. ¡Maldición! Recuerdo como uno de mis hombres malinterpreto una vez la señal del sensor magnético emitida por un aerocoche abandonado en el bosque y pensó que era un 'Mech enemigo, incluso me dijo que era un Uller A.

- ¿Cuantas horas lleva ese espejismo ahí? - Preguntó al Lord de la ciudad.

- Unas seis horas, sire. Desde poco después de que los caballeros dragón de la ciudad fueran destruidos por dos extraños dragones y por una especie de arca voladora.

- ¿No sobrevivió nadie?

- Solo el caballero Henry Stalford, gravemente herido, el sanador de la ciudad lo esta atendiendo ahora. Cayo de su montura y se rompió una pierna, varias costillas y se dio un fuerte golpe en la cabeza. Su montura acabo muchísimo peor. De hecho solo quedaron tres dragones vivos cuando se marcharon, uno que escapo volando sin jinete, otro que tuvimos que sacrificar y un tercero que murió antes de que acabáramos nosotros con su sufrimiento. - Un gesto de aprensión cruzo el rostro del hombre.

- Entonces si habían enemigos reales entre estas ilusiones. - Dijo señalando a las mismas.

- Así es sire. Solamente los dragones enemigos y el arca voladora que aparecieron antes de la flota.

- Y mientras Rosais ha caído en cuestión de minutos. - Musitó en voz baja.

- ¿Qué?

- Nada. Por favor, permitame enviar a uno de los sanadores que viene conmigo para atender al caballero herido, me gustaría entrevistarle cuando se recupere. - Tenemos que descubrir todo lo que podamos, hemos perdido Rosais pero estamos ganando inteligencia del enemigo. Sin decir nada más indico al Lord de la ciudad que le condujera hacia donde el herido se recuperaba.


Louise se acurrucó un poco más, la manta con la que se cubría no mitigaba la sensación de frio que daban siempre los trajes refrigerantes una vez fuera de las caldeadas armaduras, pero a ella le daba igual. Ella seguía abrazándose las piernas sin importarle el liquido que goteaba su traje sobre la cama, ella estaba más centrada en el liquido que le goteaba por las mejillas.

La puerta se abrió, era Kyle vestido con su mono. No dijo nada, solo se sentó al lado de ella en la cama, Louise se volteo un poco, intentando darle la espalda, pero al hacerlo un poco de liquido refrigerante goteo sobre sus pies provocandole un escalofrío y haciéndola gemir un poco.

- Enfermaras si no te quitas eso.

Louise no dijo nada, solo bajo una mano, dejando caer un extremo de la manta de sus hombros, y la paso sobre el empeine desnudo del pie, intentando limpiar el liquido.

- ¿Tu lo sabias? - Pregunto sencillamente al fin.

- Af. - Ella se volvió hacia él bruscamente.

- ¿Y por qué no me lo dijiste?

- Porque pensaba que ya lo sabias. Louise desintegraste un barco, un barco en llamas, eso si. Posiblemente mucha de la tripulación estaba ya muerta o a punto de morir.

- Eso no me consuela.

- ¿Por qué habrías de buscar consuelo?

- ¿Qué?

- Louise esa gente bombardeo Tarbes, mató a cientos de personas a sangre fría. - Meneó la cabeza. - En mi pueblo esos hechos se habrían saldado con un tratamiento menos compasivo que el que tu les distes.

- Pero yo... yo... lo hice sin pensar... yo no sentí nada. ¿A cuantos maté? ¿A cien? ¿A doscientos? ¿Solo a uno? Sin embargo lo hice como quien... quien apaga una vela. - Hundió un poco la cabeza entre los hombros. - Sé que esto es una guerra, creía estar lista para luchar, incluso para matar a los enemigos de mi reino, pero resulta que ya lo había hecho... ¡Y no me había dado cuenta! ¿Qué clase de poder tengo?

- Uno increíble.

- Gracias, Lord Obvio. - Dijo con un tono envenenado. - Quiero decir... yo pensaba...

- Toma aire, ordena tus ideas. - Intentó que no se perdiera en su rabia.

- Yo pensaba que lucharía en esta guerra, que incluso tendría que acabar con los enemigos de mi reino, pero ahora descubro que ya lo he hecho. No sé como sentirme... yo... hable con Samantha al comenzar el entrenamiento, y antes incluso con Nayia. Ambas me explicaron lo que sintieron al matar por primera vez... las dos son bien distintas. – Dijo con un tono de humor apagado.

- Aparte del tamaño. - Una media sonrisa cruzo la cara del joven capitán estelar.

- Aparte... yo intenté prepararme, creía que estaba lista... y todo eso fue en vano, ellas... debían saberlo, pero no me dijeron nada. Ahora me siento como una niña estúpida. - Hundió un poco más la cabeza. - Cuando era una niña me gustaba oír hablar a mi padre, y me gustaba que me contara cosas, así que le preguntaba cosas, siempre que podía: "padre, ¿por qué existen 5 elementos?" "¿Por qué el cielo es azul?" "¿Por qué mandan los nobles?" "¿Y si pasan diez años cuantos años tendré?" Era una molestia, pero mi padre me respondía y yo me quedaba maravillada oyéndolo hablar. Pero cada vez hacía mas preguntas, y repetía muchas, y por mucho que a mi padre le gustaba responderme comencé a cansarle. Un día, mientras venia un enviado real interrumpí para hacerle una pregunta a mi padre, una tonta, tanto que no la recuerdo. Él se puso furioso y me hizo irme de la sala, cuando acabó salio de la misma y me hizo llamar. Fue la primera bronca que me echo, y poco después vinieron mis problemas con la magia... así que no fue la única. Fui una niña tonta, fui egoísta, quería a mi padre para mi, que me hablara, que me contara cosas. Sigo pensando que fui una tonta... y... ¡Y ahora me siento igual de tonta!

- Yo... no sé que decirte.

- Entonces cállate... solo escucha.

- Af, maestra.

- He sido muy inocente... ¿Quiaf?

- Af.

- ¿Tu que harías?

- Nunca fui inocente, tal vez demasiado ingenuo.

- ¿Ingenuo?

- Recuerdas como te hable con orgullo de como la Liga Estelar había vuelto a surgir en mi mundo. ¿Quiaf?

- Si, cuando me dijiste que tu clan era un clan Guardián.

- La nueva Liga Estelar colapso al poco tiempo de desaparecer yo de mi mundo. Fui un strabag iluso al pensar que algún día podría llevar su uniforme...

- Pero lo llevaste, en el baile.

- Pero... af, tienes razón. Pero yo quería llevarlo como uniforme, como mi...

- Pues hazlo. - Respondió ella simplemente.

- ¿Hacer el uniforme de la Liga Estelar el uniforme de gala de la Legión Extranjera? ¡Jamas haría eso!

- Para llevar ese uniforme debería existir. ¿Tu no dijiste que la Liga Estelar fue en tu mundo una era dorada de la humanidad? Halkeginia podría tener esa era dorada. Tal vez no tu Liga Estelar, pero si una Liga similar aquí, algo que impida guerras como esta. Algo tan noble como tu crees que debía ser cuando existía. - Kyle rió.

- Louise, acabamos de comenzar la invasión de Albión. ¿Y ya estas pensado en invadir Germania, Galia y Romalia? Creo que te he enseñado demasiado bien.

- Idiota... no me refería a eso. ¿Y por que tendrías que invadir otros países para crearla?

- Algún día tendré que explicarte lo de la Proclamación de Pollux [1]. - Dijo con un tono de voz extraño. - Bueno, eso da igual ahora. - Se puso en pie y miró a la chica fijamente. - Necesito saber si seguirás luchando con nosotros. - La mirada de la muchacha no dejo lugar a dudas.

- ¿Como te atreves de dudar sobre mi voluntad? ¡Familiar estúpido!

- Bien, entonces date una ducha y cámbiate de ropa, De Poitiers quiere hablar con nosotros... y no esta de humor.

- No lo está desde que le dije que no podría volver a repetir la explosión de Tarbes en mucho tiempo. - Dijo lacónica. Louise habia usado todo el poder que durante todos esos años no había podido usar, liberándolo en esa explosión, por lo que no podría hacer una explosión similar en mucho tiempo.

- Hay otra cosa.

- ¿Qué?

- El enviado de papa, ese tal Julio Cesar...

- Chesare. - Kyle gruño.

- Como sea, en realidad es un espía del papa de Romalia, un espía enviado para vigilarte.

- ¿QUÉ? ¿Como lo has? - Un gesto de preocupación corrió por su rostro. - ¿No le habrás metido en la mesa de la clini... ?

- Neg, él me lo dijo, el papa lo envió para comprobar como era la usuaria del vacío de Tristania. Pero eso no es lo que quiero decirte.

- ¿Qué entonces?

- Louise, hay otros.


De Poitiers se llevo la mano al mentón, no le gustaba lo que veía.

- ¿Podemos fiarnos de estas imágenes?

- Absolutamente. - Respondió el tech. - Están tomadas directamente de Saxe-Gotha, tenemos imágenes termales y de luz estelar tomadas durante la noche si desea...

- Esta bien. - Hizo un gesto para que no siguiera hablando. - ¿Qué les parece?

- No vemos guardias humanos, solo mercenarios orcos y demi-humanos, incluso algún que otro gigante. - Dijo un general germano

- ¿Ningún humano? - Pregunto otro.

- Hay un par de magos al mando, parecen ser los lideres de esas criaturas... si es eso posible.

- No sé como consiguen controlar a esas criaturas sin que arrasen la ciudad, eso es lo más inquietante. - De Poitiers hizo girar la imagen de la ciudad. - Es una ciudad antigua, con mucha historia, peregrinos de muchas partes de Halkeginia van a visitarla. Sus calles son estrechas, combatir allí sera complicado. - Miró a Kyle. - ¿Capitán?

- Por desgracia la única forma de que el grueso de mis tropas entre en dicha ciudad es atravesando las casas, literalmente. Eso no supone un problema, a menos que quieran la ciudad entera.

- Inicialmente queríamos fortificarla también, es un cruce importante de caminos. - Un comandante germano señaló los 4 grandes caminos que salían de la ciudad, que se cruzaban en la enorme plaza central. - Con ella en nuestras manos podríamos cortar la comunicación y suministros del ejercito enemigo, pero debido a la ligereza de sus murallas estas no serán decisivas, podrían ser derribadas para facilitar el acceso.

- Pero usar demi-humanos para protegerla... las cosas podrían ponerse muy sangrientas si usan a la población como escudo o los orcos se descontrolan y comienzan a matarlos ellos. - Una segunda voz intervino.

- ¿Como sabemos que siguen habiendo civiles allí? - Terció un tercero, algunos oficiales comenzaron a murmurar.

- Por favor, espectro térmico, máxima ampliación en monocromo. - Ordeno Kyle al tech que controlaba la mesa. De pronto la imagen de la ciudad se volvió una mancha negra salpicada de puntos blancos. - Aumente la ganancia térmica y muestre el modelo de la ciudad por ladar en vectores.

Frente a ellos apareció una imagen en tres dimensiones de Saxe-Gotha en negro con montones de puntos blancos moviéndose.

- ¿Qué es esto?

- Una imagen de la ciudad en colores falsos, los puntos más claros muestran seres vivos. - Señalo a los orcos de la plaza. - ¿Puede mostrar las temperaturas de los objetivos que le asigne? Necesito saber las temperaturas aproximadas de los ocupantes de la plaza.

- Un momento. - Dijo antes de ajustar los mandos. Un montón de cifras aparecieron en las figuras de la plaza.

- Tal como me comentó West.

- ¿Qué? - Pregunto un ya cansado De Poitiers.

- Los orcos tienen una temperatura corporal más elevada que los humanos, mire. - Señalo a las figuras de la plaza. - De 39 a 41 grados Celsius. - Luego señaló a los magos. - Aproximadamente 37 grados. - Se giró al tech. - Muestre solamente las fuentes térmicas por debajo de 38 grados. - La imagen cambio de nuevo, muchas de las manchas desaparecieron, quedando solo algunas que caminaban por las calles y un montón dentro de sus casas o en sótanos. - Aquí están los humanos. Puede que haya algún error, o no salgan los humanos con fiebre, de haberlos, pero es una aproximación bastante acertada.

- Un artefacto muy interesante. - Dijo un comandante mirando la mesa. - ¿Se puede hacer lo mismo pero mostrando los orcos? - Kyle miró al tech el cual invirtió los mandos mostrando los orcos que montaban guardia. - Es mejor que un hechizo de detectar vida.

- Los gigantes y otros demi-humanos, curiosamente, tienen menos temperatura corporal, por lo que no salen. Además también salen los fuegos y otras fuentes de calor de gran temperatura. - Anunció el operario.

- La fuerza principal son los los orcos, además parecen no haber esos golems enemigos.


Louise estaba dentro de su armadura entre los bosques cercanos a Saxe-Gotha mientras observaba a los orcos que guardaban las murallas, a su lado Bennet hacía lo mismo a través del visor de su rifle láser.

- Feos con avaricia. - Dijo el lirano.

- ¿Qué?

- Esos orcos, jamas había visto criaturas tan desagradables, y créeme he viajado mucho por toda la Mancomunidad de Lira y fuera de ella.

- ¿Tenéis ya el recuento? - Interrumpió la voz de Clea por la radio.

- Si jefa, unos ochenta en esta sección. - Respondió Bennet con su marcado acento caledonio.

- Y un montón de goblins. - Añadió Louise con desagrado.

- ¿Número?

- Son como las hormigas, se mueven demasiado y son muchos, no puedo contarlos.

- Hizo bien en instalar un lanzallamas en su armadura jefa, lo va a necesitar.

- No me llames je... ¿Y vuestro armamento? - Bennet chequeó su rifle láser y un rifle de agujas que tenía en la parte de atrás de la cintura. Louise hizo lo mismo con su láser ligero, sus dos rifles de agujas, situados sobre los hombros en lugar del dispensador de minas, y tanto su varita como la de reserva.

- Cargadas y listas. - Dijeron ambos.

- Bien, nos reuniremos con vosotros antes de que den la señal.

Louise temía por la población de la ciudad, nunca había visto tantos orcos cerca, sabia que algunos, los más inteligentes, podían usarse como mercenarios, pero esos eran la excepción, no la norma, y aquí habían centenares de ellos guardando una ciudad sin saquearla, algo anormal ocurría aquí. Los goblins eran otro cantar, estos no eran capaces de ser contratados, porque sencillamente saltaban sobre cualquier humano que vieran y los apuñalaban entre carcajadas hasta que perdía la gracia para ellos. Los kovolds... otro tanto pero aún más estúpidos. Los gigantes se podían contratar, pero eran tan raros como los mercenarios orcos y el trol que estaba junto a la derruida iglesia también. Este ultimo era tan grande como las maquinas de la Legión, pero claro, hecho de carne y hueso, no metal y fuego, en un uno contra uno hasta la maquina peor armada podría matarlo. Incluso posiblemente la propia Louise podría hacerlo de varios disparos bien colocados, pero de momento preferiría no tener que comprobarlo.

- Aliados entrando. - Sonó en la radio justo antes de que dos armaduras más aparecieran detrás suya, eran Clea e Hiro. - ¿Alguna novedad?

- Negativo.

- ¿Cuanto queda? - Pregunto Louise.

- Eso depende de las tropas de De Poitiers, no atacaremos hasta que ellos lo hagan. - Le tendió un par de objetos cilíndricos a Bennet y a Hiro que había llevado hasta ahora a la espalda. Estos colgaron sus armas y se pusieron ambos dispositivos sobre el hombro. Louise saco la varita, esta vez solo tenía que provocar una pequeña por suerte. - Desplegaos un poco, esperemos la señal.

La señal fue una andanada de cañonazos lanzados desde la flota mientras esta descendía con el sol a la espalda, las paredes de la antigua ciudad se tambalearon, pero la piedra reforzada con magia aguanto lo suficiente como para que solo algunos fragmentos de roca se desprendieran. La flota continuó lanzando andanadas, respondidas esporádicamente por el propio fuego de la ciudad. Pero eso no era todo el ataque, decenas de golems de piedra, no tan grandes como el de Fouchet, pero de unos buenos veinte metros de altura corrían hacia las murallas, todos ellos con estandartes de las familias nobles de sus creadores. Entre los golems de piedra otros muy distintos corrían, más bajos y ligeros, pero hechos de metal y armados hasta los dientes. Si Kyle entrecerraba los ojos podría imaginarse que los golems eran otros 'Mechs y que él estaba en medio de una carga épica de decenas y decenas de 'Mechs. Pero no podía ponerse a imaginar, estaba en una batalla. Para recordárselo uno de los golems cayo abatido cuando un virote metálico de casi siete metros le golpeo en pleno pecho atravesándolo de lado a lado.

- ¿Qué strabag ha sido eso?

- ¡Una balista! - Grito alguien por el canal.

Como si hubiera invocado el ataque al nombrarlo otro virote conectó de lleno contra el torso derecho haciendo que se tambaleara un par de pasos mientras chispas y trozos de metal roto saltaban en todas direcciones. El virote no había perforado su blindaje pero el diagrama mostraba algunos daños casi negligibles en la placa pectoral. Apuntó hacia la zona de donde creía que había salido el ataque y regó la zona de misiles, para cuando el primer golem alcanzó la muralla las almenas ya no existían.


- ¡Nuestro turno! - Grito Clea al tiempo lanzaba ambos MCAs desde el afuste desechable de sus hombros y lo dejaba caer. Hiro y Bennet se le unieron con sus MCAs desechables y Louise lanzo un hechizo explosivo de media intensidad contra la muralla también. A su alrededor, tanto la infantería convencional como los elementales y otras armaduras de combate lanzaban una lluvia de fuego sobre las murallas este y sur. Las cabezas con carga de alto explosivo dieron de lleno y quebraron roca y madera por igual derribando varias secciones de las murallas. - ¡AHORA! - Rugió sobre ese estruendo Clea.

Los elementales y las armaduras con capacidad de salto salieron del bosque donde estaban escondidos propulsados por sus mochilas hasta aterrizar en los remanentes de las murallas y las torres de guardia. Clea aterrizo directamente entre un mar de goblins que corrían como locos desconcertados por el ataque, entonces levanto su brazo derecho, donde estaba el lanzallamas por el que había sustituido el microláser y con una sonrisa accionó el disparador.

Louise saltó fuera del bosque hasta mitad de camino del muro, luego encogió las piernas todo lo que pudo e hizo saltar con todas sus fuerzas a su armadura sobre el mismo, la trayectoria era algo larga, iba a pasarse, pero un orco con una porra tuvo a bien cruzarse y frenar a Louise, haciéndola caer de bruces contra el suelo mientras lo aplastaba bajo sus mil kilos de peso [2]. Se levanto tan rápido como pudo y vio como una docena de kovolds se le echaban encima con puñales y lanzas. Dio un paso atrás y accionó uno de los rifles de agujas.

La piel de los kovolds era algo más dura que la humana, pero insuficiente como para detener las esquirlas de plástico a alta velocidad. Al menos la mitad cayeron muertos con terribles heridas y los otros estaban tan malheridos que no podrían luchar. Louise ahora entendía porque a Kyle le ponían los pelos de punta las armas de agujas. A un par de ellos les había despellejado totalmente la piel del morro, mostrando los blancos huesos sanguinolentos. Ese segundo de duda permitió a un orco golpearla con un mazo en el antebrazo izquierdo, haciendo que se tambaleara. Ella se repuso rápidamente,clavó el cañón de su láser bajo su esternón y disparo, el haz le atravesó el pecho salió casi por la nuca del bruto.

- ¡Solo rifles de agujas, unidades de calor y armas de cuerpo a cuerpo! - Grito alguien. - ¡Estamos demasiado cerca unos de otros!


West golpeo la cabeza del orco contra las almenas hasta que la piedra de la misma de requebrajo por los reiterados impactos, soltó la destrozada masa rojiza y se volvió ametrallando a un par de compañeros de la criatura muerta, llenándolos de agujeros del tamaño de un pomelo, luego apunto hacia el interior de la torre y accionó su lanzallamas. Chillidos inhumanos llenaron el aire cuando varios goblins recibieron el chorro de gel de fósforo blanco. Samantha entro en la torre entre las llamas buscando más objetivos. Un orco intentó subir por las escaleras en llamas pero ella no le dejo, salto sin usar los retroreactores de sus piernas y cayó directamente en la planta inferior aplastando a la criatura entre una lluvia de fragmentos de madera en llamas que volaron en todas direcciones derribando a algunos enemigos presentes. Uno de los que no cayo fue un enorme minotauro, con una alabarda enorme, que cargó contra ella con tanta fuerza que la aplastó contra la pared. La elemental respondio golpeando con su garra de combate en la nuca del mismo, aprovechando que había usado sus cuernos para intentar herirla infructuosamente, se oyó un crujido seco y el ser astado retrocedió aturdido, ella podía ver como bizqueaba e intentaba despejarse sacudiendo la cabeza mientras mugía. Cuando vio que su objetivo no había caído por su cornada, el minotauro gritó con muchísima fuerza levantando la alabarda para atacarla, pero cuando bajo West no estaba allí, se había apartado dando un salto lateral hacía la derecha. El filo del arma se clavo en los restos de la escalera, Sam no dejo que pudiera sacarla, dio un pisotón al asta del arma rompiéndola y salto sobre su rostro golpeándolo con su garra de combate.


La criatura cayo como un fardo, Nostra había cruzado el puente levadizo, bajado por varios elementales que habían atravesado las defensas del mecanismo como si fueran de papel. Ahora el enorme elemental, embutido en su Hauberk modificada se alzaba sobre la mayoría de los enemigos y con sus 2 toneladas de peso era de los contendientes más pesados de la refriega. Su rifle gauss Magshot atravesó de parte a parte a un ogro que cargaba contra él matando incluso al otro ogro que le seguía. Un tercero, esta vez de dos cabezas uso su enorme porra de madera endurecida para golpearlo, Nostra consiguió parar el golpe con el antebrazo derecho haciendo que el arma se astillada. Para un humano normal un ogro de dos cabezas armado con una porra hecho de un tronco de árbol endurecido con fuego era un enemigo terrible, pero Klaus, dentro de su armadura, pesaba 5 veces más y era tan alto como él. Aún sujetando la porra cruzo su brazo izquierdo sobre su pecho y disparo a quemarropa sobre el vientre abultado del monstruo seccionando limpiamente la espina dorsal justo después de que el haz de luz atravesara sus intestinos y los hiciera explotar cuando sus fluidos entraron en ebullición.


Louise seguía avanzando, según los planes tenían que converger con las fuerzas de De Poitiers, que habían entrado por el otro lado de la ciudad aprovechando los tremendos agujeros que los golems y 'Mechs habían hecho, en una de las plazas del pueblo y desde allí continuar hacia la casa del gobernador. Allí por suerte no había ciudadela.

- ¡Por aquí! - Ordenó Clea al tiempo que literalmente atravesada la pared de adobe de una casa. El resto del punto, Louise incluida, entraron por el hueco dejado en la pared. - Dos calles adelante giraremos a la izquierda y no pararemos hasta llegar a la plaza sur.

Louise asintió mientras continuaba corriendo junto a ellos, no obstante ella no podía correr tan rápido como sus compañeros, aunque sus armaduras tuvieran prácticamente la misma velocidad máxima, carecía del entrenamiento para ponerla a tope, sobretodo en medio del campo de batalla. Comenzaba a quedarse atrás, pero no llegaba nunca a separarse de sus compañeros ya que estos eran bien estrictos en mantener la formación, pero tenía la impresión de estas frenandoles y seguía sintiéndose como un estorbo. ¡Maldita sea! ¡No pienses eso! Estas luchando por tu reino, y acabas de matar tantos goblins y orcos como para que te den una pequeña aldea como recompensa. Meneó la cabeza dentro de su cascaron blindado. Esos pensamientos le impidieron darse cuenta de que el suelo de la casa que estaban atravesando estaba muy maltrecho y cedió bajo sus pies. Cayo rodando y atravesó un tonel de cerveza salpicándose entera con la bebida. Se levanto entre dolorida y avergonzada. Maldita sea, mi armadura va a apestar a esta cosa asquerosa [3]. Pero cuando consiguió ponerse en pie y mirar alrededor se quedo petrificada un segundo. En aquel sótano había gente, unas seis personas, soldados de Albión, todos llevaban armas que le recordaron a los MCA desechables que sus compañeros habían usado al inicio de ataque. Uno de los hombres comenzó a gritar como un poseso, levantó el cilindro sobre uno de sus hombros y apretó el gatillo.

¡Click!

Louise abrió los ojos, nada había pasado, el hombre seguía accionado el gatillo con incredulidad mientras miraba el objeto que sujetaba sin entender porque no iba. ¡El seguro! Pensó Louise al tiempo que apuntaba a los hombres, otro levanto su lanzamisiles. Ella sabía que no tendría tanta suerte de que el otro olvidara el seguro, su dedo tembló, pero finalmente apretó ambos gatillos en una rápida sucesión. Los soldados llevaban coraza de metal, inútil contra los proyectiles convencionales y láseres, pero más que suficiente como para detener las astillas de plástico, pero sus caras, piernas y brazos estaban descubiertas, la carnicería era horrible, Louise cayo de rodillas al ver lo que había hecho, su desayuno pugno por recorrer el camino opuesto al que había realizado horas atrás. Se llevo la mano a la boca, pero lo único que consiguió fue poner la garra de combate sobre el rostro del casco que llevaba puesto. Las lagrimas salieron de sus ojos, tanto por lo que había pasado como por el esfuerzo de no vomitar.

- ¿Louise? ¡LOUISE! - Se oyó por el canal de su punto de infantería, era Clea llamándola.

- Aquí... abajo. - Consiguió articular entre arcadas.

- ¿Qué ha pasado?

- Me caí... aquí abajo hay... había soldados de Albión. - Dijo en un susurro.

Un estruendo anunció como la enorme elemental cayo al sótano, pero sin perder el equilibrio como Louise. La mujer escaneó la estancia tanto con la mirada como con la ametralladora.

- ¿Has sido tu? - Dijo mirando la masa de cuerpos destrozados.

- Si... uno intentó dispararme con un...

- Lanzadores MCA de infanteri... ¡Strabag! ¡Son Infernos!

- Creí que iba a morir. - Sintió como la bilis le subía hasta la boca y casi se atraganta intentando que esta recorriera el camino de nuevo al estomago, comenzó a toser con tanta fuerza que los costados comenzaron a dolerle como si le hubieran clavado un hierro al rojo. Clea la sacudió un poco.

- Relajate, es un bajón de adrenalina, siéntate y respira un poco. ¡Hiro, Bennet, bajad aquí!

- ¿Bajón de qué? - Respondió entre toses.


Kyle mantuvo sus 'Mechs fuera del contorno de la ciudad, entrar dentro con ellos era una estupidez debido a que las calles no permitían que entraran ni siquiera los más ligeros. Pero habían establecido un perímetro para interceptar cualquier contra-ataque enemigo, del mismo modo que los enormes golems que ahora estaban quietos junto a sus 'Mechs. El joven lobo intentaba ayudar en lo posible en el asalto, ya que no podía tomar partido al menos hizo que un grupo de 'Mechs usara sus manos para tumbar partes de los muros de forma que rellenaran los fosos de la ciudad creando pasos improvisados para los soldados. No obstante el resto de maquinas estaba de guardia patrullando, por turnos o continuamente si no tenían brazos para ayudar con las tareas de derribo. Él se encontraba en uno de sus turnos de patrulla cuando una luz se encendió en su panel, pensó que era una comunicación normal pero pronto supo que estaba equivocado.

- ¡Capitán! - Resonó la voz de West. - Me informan de grupos de soldados de Albión escondidos en sótanos con armas de factura moderna, el punto de Clea ha neutralizado a un grupo de 6 con lanzadores Inferno, y la unidad de Higara ha encontrado a otros 8 con cargas de morral.

- ¿Qué? - Se detuvo en seco. - ¿Tropas escondidas? ¿No han atacado aún?

- Neg, capitán estelar.

- ¿Por qué no lo han hecho? ¿Tiene alguna idea? - Pidió consejo a la elemental.

- Creo que están esperando a una señal.

- ¿Una señal? - Dio un bote en la carlinga. - ¡STRABAG! ¡Es una emboscada!

- Af, necesitamos avisar a todo el mundo.

- Coordine a la infantería para neutralizar los edificios adyacentes, use las imágenes térmicas que recogimos previamente, me temo que los supuestos civiles eran en realidad tropas de emboscadas. Yo me encargare de los 'Mechs... porque habrá 'Mechs.

- Af, nadie dejaría tantas trampas si no fuera a hacer un movimiento con unidades pesadas.

Los dedos del chico volaron sobre la consola mientras pedían un mapa topográfico por satélite de la zona y otro por cámara térmica al mismo tiempo que abrían un canal con De Poitiers.

- ¡General! Creemos que las tropas de Albión pueden tendernos una emboscada.

- ¡Muchacho! ¿Que clase de forma es esa de interrumpirme?

- General, mis hombres han encontrado tropas de Albión escondidas en los sótanos de varias casas, todas armadas con armamento moderno. Creemos que podrían...

- ¡Muchacho! ¡Le he hecho un pregunta! ¿Como osa molestarme en medio de una batalla? - Kyle se quedo clavado en la silla, mas confundido que molesto. ¿Pero en que strabag esta pensando este surat? Estuvo a punto de responder impropiamente pero finalmente consiguió respoder algo más o menos contenido.

- General, estoy informándole, el campo de batalla podría ser en realidad una trampa, creí que debía saberlo. - Dijo mientras agarraba con fuerza un apoya-brazos del 'Mech, como si quisiera arrancarlo, hasta que se le volvieron blancos los nudillos dentro de sus guantes. - Hay soldados de Albión escondidos en las casas.

- Eso esta mejor muchacho, esos perros son insidiosos, pero el plan continua.

- ¿Qué? ¡General! Podrían estar preparando un ataque ahora mismo.

- En tal caso deje que los adultos planeemos todo. - Dijo antes de que la transmisión se cortara. Kyle se quedó quieto en la cabina hasta que estalló.

- ¡Strabag mutante hijo de un surat! - Chillo mientras daba patadas contra la parte inferior de la consola con sus botas reforzadas.

Durante un minuto completo no hizo nada más que tragarse la bilis y las ganas de ir a la zona donde él estaba y aplastarlo con su 'Mech, pero finalmente se calmó lo suficiente como para pensar en como responder por su cuenta a un ataque enemigo. Recordó los transmisores que llevaban los magos de tierra que controlaban los golems, ya que tenían que coordinarse con sus maquinas.

- ¿Capitán Philibert de Savoy? - Contacto con el capitán de la unidad.

- ¡Oh! ¿Qué? ¡Oh si! Lo siento, me habías sorprendido muchacho. - Otro llamándolo muchacho. - ¿Qué ocurre?

- Es posible que haya un contraataque enemigo. ¿Sus golems están listos?

- ¡La duda ofende joven! ¿Un ataque? ¿Por donde?

- No estamos seguros, pero podrían haber maquinas como las nuestras en él, sabe que sus golems no pueden soportar mucho daño de ellas...

- ¿Insinuá que me quede atrás? ¡Eso jamas va a pasar!

- Neg, solo le pido que en caso de que este ocurra sus golems deberían correr hacia el enemigo, bajo nuestra cobertura de fuego, e intentar llegar al cuerpo a cuerpo, donde les vencerán fácilmente. - No creía que fuera tan fácilmente, pero una unidad completa de golems de veinte metros intentado alcanzar el cuerpo a cuerpo contra un 'Mech podría crear mucho caos y ayudar a romper su formación.

- ¿Mis golems en vanguardia?

- Af.

- ¡Excelente!


El cabo Sharlee de Tarbes apretó la empuñadura de su rifle mientras él y sus hombres bajaban la escalera. Él era uno de los escasos "veteranos" del 1º de Marines Reales de Tristania, un cuerpo creado junto con la Legión Extranjera para ser su infantería convencional. Él era uno de los pocos habitantes de Tarbes que había sobrevivido al ataque inicial y uno de los escasos que se habían unido al contraataque bajo el mando de aquel viejo loco y esos dos subordinados suyos, tras un escasa charla sobre como disparar y recargar un rifle le habían dado uno llamado AK-47 y se había ido con ellos a Tarbes en el Vector. Él estaba seguro de al menos haber matado a uno de esos Manei Domini después de descargar todo su cargador sobre el mismo y verlo caer desmadejado sobre un fragmento de mampostería. Ahora él, con más entrenamiento y experiencia, estaba al mando de una unidad de plebeyos que, como él, habían sido reconvertidos en marines, o al menos un proyecto de marines según el viejo, que parecía no estar conforme nunca. Aunque el maldito es justo. Pensó mientras recordaba como había causado un pequeño incendio con un láser, el cual aún no sabia manejar totalmente, quemando un par de cajas. Cuando un marine rompía algo se le hacía pagar una multa, lo cual era normal, pero en el caso del viejo Puller, él pago el doble. Los jefes mandan pero deben de tener más responsabilidades. Había dicho uno de los marines que acompañaban al viejo, los de verdad, a Sharlee cuando le preguntó. Y ahora yo tengo bajo mi mando a tres hombres más. Espero a que sus hombres se tomaran sus posiciones, durante los días previos los instructores marines y Puller les habían obligado a realizar practicas de como entrar en una casa o habitación, usando un par de casas abandonas en Rosais, tantas veces que mientras un grupo realizaba el asalto los demás se estaban quedando de pie dormidos esperando su turno tras horas y horas de repetir. Sharlee incluso había soñado con que asaltaba una casa tras otra, lo cual era muy molesto, porque cuando se despertaba era para asaltar una de verdad. La noticia de que había soldados de Albión escondidos en los sótanos le intranquilizaba, ya sabía lo que esos cabrones eran capaces de hacer, él era de Tarbes y no solo había visto a esos Manei Domini ejecutando gente, su hermano y su sobrina habían muerto con una espada albionesa clavada en la espalda de su hermano que los había atravesado a ambos, y la risa del soldado que lo hizo dejaba claro que no hacia falta ser monstruos casi no-humanos para matar tan cruelmente.

Cuando sus hombres estuvieron colocados Sharlee dio la señal y Duboah abrió un rendija de la puerta intentando no hacer ruido, permitiendo echar un vistazo. Dentro al menos 3 figuras estaban encordabas preparando sus armas. El joven cabo empezó a contar usando sus dedos para indicarle a sus hombres y cuando llego a cero entraron en tromba con las armas en alto.

Sharlee lanzo una ráfaga desde su rifle AK-47 contra las figuras, ráfaga a la que se unió la de sus compañeros, mientras corría hacia un pilar para cubrirse. Dio de lleno con la espalda contra el mismo y sintió el reconfortante frio tacto de la piedra que lo protegía de posibles disparos de supervivientes. Duboah y Charles estaban parapetados detrás de unas tinas supuestamente llenas de aceite por el olor que había en el sótano, mientras que Batine estaba cubriéndose con desde el marco de la puerta. Los disparos de replica no tardaron el llegar, acompañados de gritos e improperios, según parecía varios enemigos habían sobrevivido. Eso le hizo resoplar enfadado, él estaba seguro de haber alcanzado a al menos uno con sus disparos.

- ¡Cabo! - Chillo Batine desde la puerta mientras levantaba su arma hacia el propio Sharlee, el cual se echo al suelo por puro instinto.

Por encima de suya una larga cuchilla paso justo donde debía de haber estado su cuello, la hoja, vibrando a alta frecuencia, chocó contra el pilar arrojando esquirlas de piedra y chispas. Tanto Batine como Sharlee abrieron fuego sobre la figura antes de saber que era.

La armadura de la infantería convencional de los Manei Domini estaba lejos de ser como una armadura de combate, pero debido a su excelente manufactura, la fuerza aumentada de su portador y la resistencia de este unida a la de la propia armadura la ponía muy cerca del nivel de protección de una armadura de combate ligera de 400 kg como las Tornado. Contra esa protección una bala convencional de 7,62 mm era como disparare alubias a la chapa de un coche, tal vez consiguieras abollar algo, pero no he harías nada a lo que había detrás de dicha chapa. Frente a eso Tristania había intentado conseguir algún tipo de arma que pudiera atravesar no solo estas armaduras sino las armaduras de combate de la infantería pesada. Cuando se dieron a conocer las municiones perforantes varios nobles habían expresado su deseo de que todos los fusileros dispusieran de dicha munición para acabar con ellos. Pero eso presentaba un problema, la munición anti-blindaje apenas tenía capacidad de detención contra enemigos sin protección, por lo que podía darse el caso de que un enemigo alcanzado varias veces por balas blindadas siguiera vivo el tiempo suficiente como para contra-atacar. Fabricar dos tipos de munición era inoperable, las tropas no podían ir con el doble de munición e ir cambiando en mitad de la batalla. Como solución RAN apareció con los proyectiles con núcleos de ferro-niquel. Una camisa externa de plomo y un núcleo en forma de cono alargado de ferro-niquel, osmio o tungsteno impulsada por propelente imbuido con magia. Todas las balas de los fusileros y marines tristanos estaban construidas así. La primera bala que impacto en el pecho del Manei Domini transmitió toda su energía cinética a la armadura, esta estaba diseñada de forma ablativa, es decir, disipaba la potencia de los disparos enemigos desgastandose y eso hizo cuando el pesado proyectil impacto contra él. Diminutas micro-fracturas llenaron la zona donde impacto la punta del proyectil, estas fracturas no eran ningún fallo de diseño, sino que con cada pequeña grieta disipaban enormes cantidades de energía cinética, la funda de plomo se aplasto hasta casi el grosor de una moneda contra la placa de blindaje que apenas pareció deformarse. Pero el cono de ferro-niquel no se dio por vencido tan fácilmente, se deshizo de su cobertura de plomo y su afiladísima punta penetro a través de las microgrietas como un cuchillo caliente atraviesa un bloque de mantequilla. Tras penetrar en la armadura atravesó el mono y la piel del manei domini como si no existieran y allí se topó con otro obstáculo, la musculatura de miómero, la cual era más dura que la original en varias magnitudes, pero insuficiente como para hacer algo más que deformar y frenar un poco la aguja, tras esto el penetrador perdió eficiencia aerodinámica y su trayectoria se hizo irregular, atravesando una de las pleuras del torso del enemigo se introdujo dando tumbos dentro de la caja torácica rasgando órganos y vasos sanguíneos hasta golpear de plano contra la parte de atrás de las costillas.

Un solo disparo así no hubiera detenido a un manei domini con un inhibidor de dolor, hasta las cejas de fanatismo y drogas de combate, pero al menos una treintena de disparos habían alcanzado al soldado y de estos las tres cuartas partes, un numero particularmente alto debido a la cercanía de los tiradores, habían conseguido atravesar la armadura por diferentes sitios, brazos, piernas, torso, e incluso la cabeza, llenando el organismo del acólito de agujas de diferentes metales de gran dureza. Cuando una de las agujas consiguió atravesar el cráneo reforzado, gracias a los daños de un par de proyectiles que habían resquebrajado la placa frontal de la misma, entro dado tumbos y triturando sinapsis con cada milímetro que avanzaba, transfiriendo buena parte de su energía cinética a la materia gris que la rodeaba, pero no venia sola. Detrás de la aguja viajaba la onda expansiva producida por la alta velocidad imprimida por el propelente imbuido, dicha onda golpeo como un martillo el cerebro convirtiéndolo en una pasta que se derramó a chorros por el agujero abierto por la aguja al entrar acabando definitivamente con el enemigo.


Kyle apretó los mandos mientras escuchaba el informe.

- ¿Manei domini?

- Afirmativo señor, uno de los cabos de los marines se topo con un grupo de ellos, consiguieron neutralizarlos pero perdió a uno de sus hombres y el propio cabo Sharlee ha sufrido heridas muy graves. Lo estamos evacuando ahora mismo. - Respondió el ahora teniente de marines William Davis, uno de los marines del grupo de Puller.

- ¡Strabag! Informe a todos los jefes de sección, vamos a tener que limpiar la ciudad casa por casa con mucho más cuidado. Contacte con la comandante West si es necesario.

- Afirmativo señor.

- Sáquelos de allí, si no hay civiles y es necesario vuele las casas donde sospeche que haya uno de esos dezgra.

- Afirmativo, pero... señor, aún no hemos encontrado civiles.

- ¿Qué? Ya controlamos un 20% de la ciudad. - En realidad habían avanzado más pero habían tenido que replegarse para controlar las casas y no contaba la porción que las tropas convencionales tristanas y germanas ya habían tomado.

- Así es señor. Pero no hemos encontrado nada, esta ciudad esta vacía. Me huele mal señor.

- Continué con sus ordenes y manténgase en contacto con West, pero tenga cuidado. Voy a llamar a las reservas y el apoyo aéreo cercano. Peina...

Una explosión sacudió la ciudad cuando una barriada entera estalló en la parte controlada por las tropas de De Poitiers. Al mismo tiempo otras explosiones menores sacudieron sacudieron la parte de la Legión, Kyle pudo ver como al menos 3 golems se desmoronaban sin recibir un solo daño, indicando que sus creadores o habían muerto o estaban inconscientes.

- ¡Teniente informe!

- Señor, varias casas han explotado, escucho disparos de mosquetes y gritos en las calles aledañas... ¡Mago! ¡Al suelo!

- ¿Teniente Davis?

- Lo siento señor, tenemos un mago en una de las casas, casi alcanza a uno de mis hombres con unas estacas de hielo... un segundo. - No se oyó nada durante un par de segundos hasta que un disparo ensordecedor lleno el canal. - Objetivo caído señor. Esta ciudad entera es una trampa señor.

- ¡Strabag! Enlace con las armaduras de combate y prepare un frente común, no deje que rodeen y aíslen a sus hombres.

- Afirmativo señor.

- Voy a intentar aterrizar en una de las pla... - Una alerta de misiles le hizo cortar, al menos una veintena de misiles iban a por él. Pulso el botón que ponía el microláser en modo anti-misiles y dio varios pasos laterales para evitar que los misiles le siguieran. - ¡Tenemos compañía! Teniente, contacte con West y limpien la ciudad, nosotros también tenemos contrincantes.

- Recibi... - Kyle cortó para contactar con el resto de sus mechwarriors mientras los misiles eran derribados por las pantallas anti-misiles de los 'Mechs que lo rodeaban. No creo que contaran con que RAN hubiera instalado tantos sistemas anti-misiles en las maquinas nuevas.

Casi no había empezado a dar ordenes cuando vio una decena de contactos aparecer en sus pantallas. Kyle se mordió la lengua al ver 'Mechs que se suponía que los manei domini de Reconquista no tenían... 'Mechs incluso que él no reconocía.

Aparte de los gigantescos Atlas AS7-K y Dire Wolf Prime de 100 toneladas, junto a estos estaba un Timber Wolf D de 75, también un 'Mech que Kyle no conocía pero que según el informe de Ranna era un Deva Prime, una maquina creada por la Palabra de Blake armado con un rifle gauss, 3 CPP ligeros y una espada retráctil. Por ultimo, del grupo de los que tenía certeza de sus existencia gracias a Ranna y Wales estaba el más ligero, un simple Centurión CN9-A de 50 toneladas. De pronto Kyle se sintió muy pequeño, su maquina solo pesaba 55 toneladas.

Las otras maquinas eran un completo misterio, no por sus modelos en si, ya que conocía algunos sino porque no comprendía de donde había salido semejante extraña colección de maquinas. Pudo reconocer un Emerald Harrier de 15 toneladas, posiblemente el 'Mech más ligero que había visto nunca, armado solo con dos láseres medios de alcance extendido pero capaz de alcanzar los 210 km/h, a su lado estaba el 'Mech más raro y a la vez brutal que hubiera visto nunca, no sabía su nombre, pero estaba armado con una hacha gigantesca, acorde con sus 85 toneladas, y lo que parecían dos CPP recortados. También parecía tener capsulas anti-infanteria, pero mucho más grandes de lo que él estaba acostumbrado a ver. Su cabina estaba en el torso bajo, una especie de enorme frente que era mas ancha que el propio pecho de la maquina, lo que le daba la impresión de ser algún tipo de homínido salvaje y brutal. Otra de las maquinas, que pesaba 55 toneladas, según su libro de identificación era un Osprey. Por ultimo y para cerrar la imagen dos pequeños 'Mechs de 30 toneladas con aspecto rapaz que Kyle no conocía pero el ordenador de su maquina si, dos Nyx, ambos armados con un MCA de 6 tubos, dos láseres medios de alcance extendido y un láser ligero del mismo tipo.

¡Librenacido! Tienen un par de rifles gauss y armamento de largo alcance. Debían de haber seguido el barranco escavado por el rio, protegiéndose así de los sensores dispuestos por la Legión.

- ¡Cargad! - Grito por el canal, mientra hacia un gesto con la mano izquierda de su maquina. - ¡Avanzar detrás de la pantalla de los golems hasta medio y corto alcance! Recordar, concentrar el daño.

- ¡Eso va en contra del Zellbrigen! - Dijo Noxa, una piloto de los Osos Fantasmales, la cual pilotaba uno de los nuevos Thunderbolt.

- ¿Crees acaso que ellos la respetaran? - Sonó la voz de Brem, desde el antiguo Pack Hunter de Kyle, mientras el mismo ponía en movimiento su maquina.

La carga de los battlemechs hizo que los golems también se movieran, otro se desmoronó justo al dar un par de pasos, anunciando que su creador estaba fuera de combate por motivos desconocidos.

Mientras, los 'Mechs de la Palabra de Blake comenzaron a disparar. El cielo se lleno de misiles por ambas partes, y junto con ellos las ráfagas de los sistemas anti-misiles destinados a acabar con ellos, Kyle paso su microláser a modo anti-misil de forma permanente, no necesitaba un láser tan débil de momento y si podía ampliar el paraguas anti-misiles de su unidad lo haría. La Palabra de Blake tenia ventaja en cuando a MLAs y peso, pero las fuerzas de Kyle contaban con más maquinas y más sistemas anti-misil.

- Ross, que tus hombres entren en tropel entre las líneas enemigas cuando los golems colisionen con ellos, aprovecha la confusión.

- ¡Recibido!

- Xiao, fuego de eficacia, necesito que estén pendientes de vosotros. - Dijo al disparar el mismo una andana de treinta MLAs contra el Timber Wolf.

- ¡Zao! - Comenzó a disparar sus cañones ligeros contra varios 'Mechs en rápida sucesión. - Pero se nos van a comer vivos.

- Neg, no les vamos a dejar.

Kyle disparó de nuevo contra el Timber Wolf, su láser pesado alcanzó el brazo derecho ya dañado por 5 misiles que lo habían alcanzado previamente, salpicaduras de metal incandescente regaron el campo de batalla. El Omnimech replicó adelantando las dos barquillas de sus brazos, las cuales tenían sendos CPPs. ¡Ahora! Kyle apretó los pedales de mando con fuerza lanzando a su maquina hacia el cielo justo a tiempo de que evitar que ambos rayos convergieran sobre él. Hizo cambiar la geometría de los retroreactores para desplazarse hacia el flanco derecho de la maquina enemiga y lanzo otra salva de misiles mientras caía, regando a la terrible maquina de 75 toneladas de cráteres. Solo tus CPPs pueden alcanzarme a esta distancia, esa variante es de corto alcance, y retirándote del campo de batalla ayudaré a los míos. Toco tierra de nuevo y levantó le láser pesado para disparar de nuevo, pero un chorro de proyectiles disparados desde el cañón automático Luxor D de doble finalidad del Centurión lo sacudieron como a un hombre que hubiera recibido un puñetazo, luces amarillas iluminaron el diagrama de blindaje de su maquina, mostrando daños. Kyle le dedico una mirada mientras veía como abría la compuertas de misiles del pecho para disparar. Pero en ese momento una montaña caminante se interpuso entre ambos, un enorme golem de veinte metros con un estandarte con la pantera y la rosa de la familia Gramont dio unas largas zancadas y cargo con el hombro contra el Centurión, chocando entre una luvia de rocas y metal pulverizado, la violencia del impacto fue tal que fragmentos de dichas rocas y metal golpearon inocuamente al Timber Wolf, el Centurión intento dispararle con el láser medio de su pecho, pero a diferencia de los misiles o del cañón este arma solo fundió una parte de la roca del pecho de la construcción mágica, apenas causando daños. Por su parte, el golem respondió dando un fortísimo puñetazo contra la cabeza del 'Mech arrancándola de cuajo y lanzandola entre las maquinas de sus compañeros. Los cuales estaban pagando muy caro haber ignorado a los golems centrándose en hostigar a las maquinas pesadas de Xiao. Varios golems habían conseguido llegar al cuerpo a cuerpo, pero solo una cuarta parte de los mismos, muy pocos pudieron resultar tan útiles como el hermano de Guille y acabaron siendo destruidos, pero esa apertura fue aprovechada por las maquinas de Ross para entrar entre las lineas enemigas y romperlas. Su diminuta maquina seguida del Wolfhound de Auburn, ya recuperado de sus heridas, del Artic Fox de Kenda Shanw, el Stinger de Clive Barros y el propio Pack Hunter entraron a toda velocidad entre la línea de battlemechs palabristas, y comenzaron a disparar a bocajarro sin parar de correr.

El láser de la barquilla del torso de Ross quemo la protección de la pata derecha del Dire Wolf, o Daishi según los registros de la Esfera Interior, derritiendo una porción de la armadura, pero dejando ver capas y más capas de la misma debajo. El titan apenas pareció hacer caso del fuego de la diminuta maquina ya que estaba recibiendo disparos de dos Thunderbolts y el Bushwacker, los cuales estaban regando con MLAs su estructura de cráteres, este lanzó sus propios misiles solo para ser interceptados por los anti-misiles de los dos T-Bolts, mientras que los láseres pesados de alcance extendido de los clanes que el gigante portaba en las barquillas cubicas de los brazos lanzaron un fuego mucho más efectivo, el mechwarrior palabrista demostró mucha pericia consiguiendo alcanzar a dos blancos en movimiento a la vez. Dos láseres pesados alcanzaron al T-Bolt de la derecha en el torso izquierdo y la pierna de ese mismo lado dejando enormes cicatrices de metal fundido y chorreante, el otro 'Mech de la Legión salio mejor parado, uno de los láseres no llego a acertar mientras que el restante impactaba en el torso central. Ambos mechwarriors al recibir el impacto giraron rápidamente el torso hacia a la derecha para repartir los daños del haz láser y poder usar el brazo izquierdo, armado con un un par de ametralladoras tan solo, a modo de escudo. Al volver a apuntar ambos respondieron con sus láseres pesados y misiles de nuevo abriendo más huecos, a la destrucción se unieron el láser pesado del Bushwacker y su cañón automático Mydron Modelo B. A pesar de ello el Dire Wolf seguía conservando gran parte de su armadura.

Ross apuntó de nuevo, esta vez a la espalda, del omnimech de asalto, pero antes de poder disparar un destello y unas luces de alerta le indicaron que le habían alcanzado con un láser medio en la pierna derecha, luces de alerta naranjas se encendieron al perder gran parte del blindaje de esa extremidad de un solo impacto, Ross se giró y vio al Emerald Harrier apuntándola con sus dos ridículos pseudo-brazos. Ross giro el torso, cosa que su enemigo no podía hacer, y devolvió el fuego al tiempo que cambiaba de dirección para evitar ser un blanco fácil. Tanto el disparo de Ross como el del Emerald fallaron calcinando parte del terreno cerca de las maquinas. Cuando el piloto palabrista vio lo que intentaba hacer Ross, ganando el costado de una maquina que solo podía apuntar hacia delante el Emerald aceleró a tope y giro buscando la propia espalda del Locust. Cuando lo vio correr la ex-mercenaria soltó un taco, era muy rápido, casi el doble que su maquina y su maquina era muy rápida.

- ¡Teniente!

- ¡Seguid con el plan! Causad tanto caos como podáis entre los grandes, yo me encargo de esta pulga. - Dijo sin pensar en que era la primera vez que consideraba a otro 'Mech una pulga en comparación con su Locust de 20 toneladas.

El Emerald giro de nuevo colocándose en el costado derecho de Ross, esta sonrió, él estaba muy cerca. Veamos cuanto blindaje tiene un 'Mech más pequeño que el mio. La barquilla donde estaba su ametralladora derecha giró 90 grados y lanzo una ráfaga larga contra su enemigo. Chispas saltaron por todo el blindaje y pudo ver como fragmentos del mismo saltaban por los aires llenando de agujeros a aquella ridícula maquina. El Emerald disparo ambos láseres medios mientras que Ross luchaba por girar su maquina, el primero alcanzo el torso central quemando la mitad del blindaje que tenía mientras que el segundo destruyo el blindaje de su costado derecho, luces rojas comenzaron a salir en el cuadro de mandos de su carlinga anunciando que el próximo disparo que entrara allí posiblemente le arrancaría todo ese costado y la barquilla de la ametralladora. Tengo que cubrir este lado. Ross clavo el pie derecho de su maquina y pivoto consiguiendo apuntar con todas sus armas al Emerald Harrier y abriendo fuego. Maldijo cuando vio como su láser fallaba al pasar a un par de metros de las piernas del mismo, pero sus ametralladoras dieron de lleno. La primera alcanzó el mismo lado que había alcanzado antes, dejando sin blindaje la zona. Estamos iguales ahora. Pero la otra dio en el bracito no articulado que albergaba uno de los láseres, una lluvia de chispas y un fogonazo hizo que soltara una corta carcajada. Eso ha sido la mitad de tus armas volando por los aires. Sin preocuparse por el calor que comenzaba a hacer en su cabina disparo de nuevo todas sus armas y luego giro el torso para cubrir el agujero de su torso. Oleadas de calor le bañaron mientras sus ametralladoras descargaban su furia contra la maquina enemiga, el blindaje del otro lado del pecho salto por los aires y una humareda negra salio cuando un par de proyectiles se colaron por el hueco dejado por su anterior ataque, el láser medio entro por el otro lado y literalmente cortó todo el flanco derecho, con el pseudo-brazo que albergaba el único láser que le quedaba incluido. La silueta térmica brillo como un sol cuando parte del blindaje exterior del reactor de fusión del Emerald Harrier fue destruido junto con algunos radiadores internos. El piloto debía de estar cociéndose en sus jugos. A pesar de ello giro bruscamente y se lanzó contra el Locust en una carrera alocada a casi 200 km/h. La velocidad del propio 'Mech de Ross se había reducido por el calor que reinaba en su carlinga y los sistemas de puntería estaban a punto de fallar, así que maniobro como pudo mientras disparaba sus ametralladoras. Una de ellas hizo trizas las protección de la pierna izquierda pero no pareció dañar ningún actuador, mientras que la otra se perdió sobre la silueta de su atacante. Sin tiempo para un segundo disparo Ross giro como pudo su maquina y contra-embistió la maquina que la estaba cargando con su costado intacto. El torso central del Emerald Harrier se aplastó contra el carrillo izquierdo del Locust en una cacofonía de chirridos y metal retorcido al tiempo que una lluvia de chispas y fragmentos de blindaje que volaron en todas direcciones. Carla parecía un dado dentro de un cubilete, sus manos soltaron los mandos por la fuerza del impacto y el casco se golpeo un par de veces contra el respaldo y también aplasto, a pesar de la protección acolchada de los hombros, los músculos del hombro izquierdo dándole un latigazo de dolor que la hizo chillar. Algo le golpeo la pierna izquierda de su maquina haciéndola trastabillar, aturdida como estaba no pudo evitar que su maquina cayera la suelo donde el impacto la lanzó contra las correas con tanta fuerza que le hicieron heridas en la piel, incluso a través del goretex y tejido anti-balístico del chaleco. La oscuridad amenazo con tragarla pero consiguió aferrarse de nuevo a la palanca del 'Mech con el brazo bueno mientras luces de todos los colores danzaban frente a sus ojos y sonidos deformados llegaban a sus oídos. De pronto su visión se aclaró y los ruidos se hicieron inteligibles.

- ¡Teniente! ¡Teniente! ¡Responda! - La voz apremiante de Kenda le taladraba el cerebro.

- ¡No grites... maldita sea! No estoy sorda.

- Teniente, pensé que...

- Estoy bien, solo algo sacudida, sigue con el plan. Yo me las arreglare, pero cuidado, estos cabrones son capaces que embestirte si te distraes. - Como pudo consiguió hacer levantar su maquina, el blindaje del costado izquierdo estaba dañado, uno de los actuadores del pie de la pata izquierda estaba bloqueado, pero no parecía grave, lo peor se lo había llevado la ametralladora de ese lado aplastada contra la cabina del, ahora fiambre, manei domini. - Que hijoputa.

Kyle vio como el golem de Gramont daba un manotazo en la barchilla izquierda del Timber Wolf, desviando un CPP y los MCAs que hubieran destruido su construcción mágica de un golpe, él mismo disparo su láser contra el omnimech penetrando justo en el bíceps del brazo dañado, el hueso de metal se volvió blanco del calor y acabo cediendo y partiendose. El miembro inerte se quedo colgando de unos pocos cables y fibras de miómero unos segundos hasta que el golem se lo arrancó de un tirón, el Timber giró bruscamente intentando huir mientras la construcción mágica lo perseguía, pero lo que parecía una retirada no lo era, el 'Mech tenia armamento trasero, un afuste de 6 tubos de MCAs que dispararon contra el golem y lo redujeron a escombros. Para ser un simple golem ha hecho mucho daño, no como la mayoría de sus compañeros. Los cuales han caído sin apenas hacer nada más que lo que pensaba que harían, molestar y crear caos. Kyle apuntó con sus MLA, los cuales no había vuelto a usar debido a la cercanía del aliado, y los lanzo en dos tandas. Gran parte de la primera regó las piernas de 'Mech causando daños considerables, mientras que la segunda andanada dio en el costado izquierdo cuando el piloto intento usarlo para proteger las partes más dañadas. Justo detrás del Timber Wolf pudo ver como su antiguo Pack Hunter recibió un disparo de rifle gauss en el brazo izquierdo arrancándoselo de cuajo. Kyle cambio de blanco y disparó con su láser pesado contra el Osprey que estaba asediando a Brem dándole justo debajo de la carlinga, casi pudo intuir como el mechwarrior daba un bote dentro de la misma al sentir el disparo tan cerca, pero reaccionó rápido volviéndose contra él y lanzando 7 MLA desde el Lanzador de Misiles Múltiple consiguiendo alcanzar con dos el pecho de Kyle. Él intentó dispararle de nuevo con sus propios MLAs, demostrándole quien tenía más misiles pero el CPP que le quedaba al Timber Wolf le dio en la pierna y lo desequilibro un segundo. Para evitar caerse apretó los pedales de salto y elevó su maquina por encima de las cabezas de sus enemigos y lanzo una andanada a cada uno, repartiendo el daño. El Osprey elevó su rifle gauss para apuntarle, pero un disparo de CPP le hizo acordarse de su anterior oponente, el rayo de partículas le dio en el brazo derecho, similar al ala de un ave, que albergaba uno de los láseres medios. No llego a dañar el arma, pero dejo la extremidad pelada de armadura. A pesar de ello el 'Mech con forma de rapaz se giro apuntando con todo su armamento al Pack Hunter. Otro CPP alcanzó al Osprey dándole en el ala dañada arrancándola de cuajo a la vez que dos ráfagas salidas de dos cañones automáticos Clase 5 machaban su costado derecho e izquierdo casi simultáneamente. Miró al cielo mientra hacia descender su maquina y vio setenta MLAs lanzados desde el flanco de la fuerzas blakistas. Los refuerzos están aquí. Pensó al ver la polvareda que los tres tanques, dos Merkavas Mk. VIII y un gigantesco Bandua [4] de los Clanes, levantaban. Cuando los misiles golpearon sus objetivos, tanto el Timber Wolf como el Osprey, todo el campo de batalla tembló, haciendo que los blakistas se giraran hacia los nuevos enemigos. La andanada había llenado de tantos agujeros al Timber Wolf que casi parecía más una obre de arte abstracta que una maquina de guerra, pero a pesar de ello seguía, de alguna manera, en pie y con capacidad de luchar a pesar de los hilos de humo y los regueros de liquido refrigerante que derramaba por los huecos abiertos en su armadura. El Osprey, por el contrario, estaba despanzurrado sobre el suelo con un hueco del tamaño de un aerocoche en su cintura, justo donde el giroscopio, que ayudaba con el equilibrio al 'Mech, estaba localizado.

Aquella pausa cambio de golpe el orden de toda la batalla, las maquinas más ligeras de la Legión se retiraron para no seguir recibiendo daños que los habrían acabado por destruir, al tiempo que el Bandua seguía avanzando cubierto por el fuego de los Merkavas que se mantenían a distancia. El hombre al mando de los blakistas se dio cuenta de que estaba pasando, iban a usar el tanque de 100 toneladas y sus dos compañeros de 75 para cortarles la retirada. Rápidamente ordeno retirarse antes de que se vieran entre dos fuegos. Los 'Mechs restantes intentaron pasar por encima del gigantesco tanque...

...un error del que vivirían para lamentarse.

El Bandua disparo contra el 'Mech del hacha con su CPP guiado por un ordenador de puntería al tiempo que lo regaba con dos andanadas de 20 MLAs, el rayo incidió sobre la frente blindada del coloso, mientras que los misiles destrozaban casi totalmente el blindaje del torso derecho y parte del de la pierna izquierda. El fuego de represalia blakista fue brutal. Un disparo de rifle gauss dio de lleno en la torreta, mientas que al menos cuatro láseres pesados abrían sendos surcos en el costado derecho, un cañón automático doblo los faldones del lado contrario y decenas de misiles arrancaron fragmentos aquí y allá. La maquina quedo envuelta entre el humo de los disparos que le habían alcanzado, el blindaje sublimado y el humo procedente de los disparos que habían calcinado la zona alrededor de donde estaba, ocultando los enormes daños que había absorbido el tanque, hasta que otro disparo de CPP atravesó el humo dando de lleno en el Atlas, justo debajo de la cabina, para luego ser seguido por otros cuarenta misiles que regaron a los demás 'Mechs, arrancando el brazo de uno de los Nyx y dañando su pierna izquierda lo suficiente como para que comenzara a cojear. Esta vez con los blakistas encima el Bandua comenzó a recular, gracia a ello el hachazo del 'Mech desconocido fallo por muy poco, pero con un destello las capsulas anti-infanteria que tenía estallaron demostrando lo que eran realmente, capsulas anti-mech, el blindaje del tanque fue bañado por agujas de metal autoforjado, que perforaron por todos lados la chapa, pero el tanque no se rindió, lanzo sus 12 MCA focales contra el enemigo destrozando el blindaje de su pata derecha y lo que quedaba del torso frontal. El battlemech respondió con sus CPP recortados, abriendo una brecha en el frontal del Bandua y otra en su costado izquierdo, pero fallando en dañar el interior del vehículo, los faldones de ese lado habían cumplido su objetivo: aumentar la silueta del tanque para engañar a los sistemas de puntería dejando que unos faldones sin nada importante debajo absorbieran los disparos. Otro rifle gauss y dos láseres pesados alcanzaron al tanque, este respondió intentando destruir al 'Mech del hacha con su CPP, pero este se movió más rápido de lo que nunca habían visto hacer a ninguna maquina de ese tamaño esquivando el tiro y pateó al tanque, este apenas se movió, y retrocedió de nuevo mostrando la excelencia de su sistema motriz blindado, cualquier tanque, incluso de su peso, hay habría sido destruido dos veces al recibir esa cantidad de daño, pero el Bandua había sido creado para tener más blindaje que cualquier 'Mech que hubiera en el campo de batalla, y la casta de científicos del clan de los Caballos Infernales se habían superado con ese diseño. No por nada el primer prototipo había aniquilado, él solo, a una lanza completa de enemigos en solo 5 minutos, se acabaron los 'Mechs antes que el blindaje de esa maquina. Los blakistas recibiendo fuego del Bandua y de las demás unidades de la Legión rompieron el enfrentamiento y se retiraron por los barrancos. Kyle fue a dar la orden de perseguirlos cuando Ross contactó con él desde su maquina cojeante.

- ¡Espere capitán! Deberíamos comprobar si no nos han dejado sorpresas.

Poco antes de que Kyle pudiera dar las ordenes que escanear la entrada al rio una explosión sacudió la zona desplazando miles de toneladas de rocas e incluso taponando el rio. Un trampa burda, pero que de funcionar hubiera diezmado y dividido a la Legión en el mejor de los casos.


De Poitiers estaba furioso, las fuerzas que él había comandado para tomar la ciudad de Saxe-Gotha habían caído en la emboscada de pleno, rodeados por magos, soldados con armas similares a las de la Legión y fanáticos había estado a punto de perecer cuando una escuadra de soldados enemigos soltando espuma por la boca, portando pistolas y fusiles salio de un sótano cercano gritando y disparando sin parar. Lo único que lo había impedido que muriera había sido la propia chica de los Vallière saltando con su extraña armadura delante suya, recibiendo en su lugar los disparos y respondiendo con un arma que con chasquido destrozó a los asaltantes de la forma más brutal que jamas había visto. Había estado a punto de manchar sus calzones. Alrededor suya, las unidades de infantería blindada de la Legión estaban enlazando con sus fuerzas encargándose de los enemigos, salvándole... humillandole.

Cuando intentó reprender al muchacho se encontró con algo que jamas hubiera pensado, de las fuerzas de las maquinas gigantes del chico casi todas estaban dañadas, más de lo que hubiera podido soñar, algunas se movían con espasmos mientras humo y un liquido oleoso goteaba de los agujeros que dejaban ver su interior. La colina cercana al rio estaba quemada totalmente, y restos de maquinas regaban la zona. También se podían ver grandes montículos de piedra donde un golem había caído, contó el numero de montículos y coincidía con el número de golems con los que sus fuerzas habían comenzado el asalto.

Tras intentar reprender al muchacho y recibir un informe sobre la batalla, en un lenguaje parco y carente de disculpas, solo de datos planos y objetivos se quedo en la sala de mando del Varsenda. Él cual había aterrizado una hora después del final de las operaciones. Allí, delante de la holomesa, le pidió al tech que la manejaba que le mostrara la batalla de los golems y los 'Mechs.

Fue como abrir una ventana al infierno, no solo por la brutalidad de las imágenes de las ROM de las maquinas, sino porque se dio cuenta de que él pronto estaría obsoleto.


Kyle acabo de escuchar el informe de bajas que West le presentó, la Legión había salido de Saxe-Gotha con 22 bajas, 15 de ellos heridos. Salvo el caso de 3 de ellos todos podrían volver a la acción pronto, y West confiaba en que el doctor Andreu pudiera conseguirle una mano nueva a Sharlee, ya fuera clonada o cibernética. En cuanto a las fuerzas de infantería de De Poitiers, la situación era peor, para cuando las armaduras de combate habían podido ir en su rescate habían caído casi 500 y casi 700 más estaban heridos de diversa consideración, eso sin contar con las bajas previas, en total casi 1500 bajas entre muertos y heridos. Aún no tenían números de las tropas emboscadas en la ciudad, la mitad de la cual había sido destruida por la explosiones y el fuego, pero se estimaban en unas 800 y al menos tres grupos de infantería blakista. En lo que a armaduras de combate se refería, casi todas habían salido bien paradas, una Tornado dañada por un derrumbamiento y un operador de una Salamander gravemente herido pero con visos de recuperarse en un par de semanas. Les había salvado solo que ellos habían comenzado a limpiar casa por casa la ciudad antes de que se diera la señal de ataque, habían podido recuperar casi 100 kilogramos de C-34 antes de que los detonadores humanos que los manejaban hubieran podido accionarlos. Reconquista, o mejor dijo Belial, no parecía preocuparse por la vida de los soldados albioneses. El problema era que dichos soldados tampoco parecían preocuparse, los poco prisioneros hechos eran soldados tan heridos que no podían seguir luchando, aún inmovilizados seguían chillando cosas sin sentido e intentando atacar, aunque fuera a mordiscos. Uno de los marines tuvo que descerrajarle un tiro a un soldado enemigo para evitar que le arrancara dos dedos de la mano a un compañero y a pesar de ello parecía que había sufrido daños en los tendones.

Los 'Mechs no habían salido tan bien de la batalla, de los 15 con que habían empezado habían perdido 4, tres de ellos Tunderbolts y el Stinger. Este ultimo no parecía poder ser recuperable sin muchísimas horas de trabajo. Uno de los T-Bolt estaba en mejor estado al activarse el sistema de expulsión de emergencia debido al calor, pero los otros dos habían sido masacrados por el 'Mech del hacha, ahora identificado como un Neanderthal, todos admitieron que el nombre pegaba con la maquina, un diseño desarrollado por Tactical Advantage, LLC en 3128, una maquina hecha solo para combates a cortisima distancia, lo peor era que según los registros que habían extraído de un helicóptero de una época similar aquella maquina disponía de miómeros de triple fuerza, una variante desarrollada por casa Davion, aunque estaban montados en un 'Mech de casa Marik, que conseguía multiplicar por 3 la fuerza de dichas fibras cuando estas estaban sometidas a una gran cantidad de calor, es decir, ese 'Mech cuando se recalentaba era capaz de correr más rápido y golpear con más fuerza. Los daños de las otras unidades eran también severas, Loona calculaba al menos siete semanas para reparar todos los daños sin contar los desperfectos en el Bandua, que había perdido blindaje suficiente para construir un 'Mech con él. Tener tanto blindaje hacia que fuera muy raro reparar su estructura interna, pero la externa era muy laboriosa de reconstruir. Loona al final del informe tuvo que admitir que necesitaba a RAN o solo podrían reparar un numero limitado de unidades, y para ella, admitir que necesitaba ayuda de esa cosa eso era similar a tomar cicuta. Se dieron las ordenes para solicitar un envío de emergencia de piezas de recambio y que con ellas viniera RAN.

De los civiles de la ciudad no había noticia y pista alguna.

Kyle salió de las duchas comunes para hombres de la nave, al ir a su camarote había escuchado como Louise estaba duchándose en la que tenían en su camarote así que decidió lavarse y quitarse el sudor cuanto antes usando otra de las que había por la nave. Había sido una jornada larga y ya eran las 2 de la mañana. Después de la batalla habían tenido que hacer el recuento de daños y bajas y también habían ayudado en todo lo posible a los equipos de mantenimiento, lo que no tenía manchado de sudor lo tenia manchado de grasa y fluido refrigerante. Tras darse una ducha y beber una bebida isotónica se pasó por la enfermería. Las baterías de fusión de la nave habían podido mantener las neveras funcionando 10 años, y gracias al cielo todos los alimentos tenían una fecha de caducidad larguísima, lo que simplificaba líneas de suministro que abarcaban de decenas a centenares de años luz, Kyle había oído que durante la tercera guerra de sucesión unas tropas liranas que se habían quedado aisladas en su planeta cuando este fue conquistado sobrevivieron dos años en una guerra de guerrillas gracias a un almacén con raciones militares que databan de la segunda guerra de sucesión. Lo único que lamentaba era que algunas cosas de la despensa no estuvieran echas para durar tanto, las botellas de sidra de paffel lirana estaban pasadas y Kyle había oído hablar a un par de legionarios de lo buena que era esa bebida no alcohólica. Los medicamentos eran harina de otro costal, pero RAN había solucionado eso antes de que se marcharan. En la enfermería saludo a los heridos, incluida una gruñona Carla Ross con el brazo izquierdo inmovilizado debido a los músculos aplastados, pidió al doctor Andreu que le informara del estado de todos sus hombres. Incluso pudo hablar con Sharlee y el coronel Puller, ya que estaba visitando al chico en ese momento.

- Cuando el buen doctor te arregle la mano estarás listo para patear traseros de nuevo chico. - Dijo el jovial anciano.

- Bueno, para eso no necesito una mano. - Los tres rieron, ganándose una mirada recriminatoria de Andreu. - Señor... ¿que paso allí?

- Una trampa. - Respondió Kyle. - Dejaron multitud de tropas dentro de la ciudad escondidas para emboscar a nuestros 'Mechs, y dejaron los suyos listos para atacar en cuanto la infantería comenzara a asediarnos. Imagino que cuando vieron que no entrabamos y que habían perdido el contacto con el grupo que neutralizasteis tuvieron que cambiar los planes.

- ¿Mis hombres les jodieron el plan?

- Af. - Dijo sencillamente.

- Lo que este chico quiere decir – le dio una palmada a Kyle – es que hicisteis un gran trabajo allí abajo con esos cabrones.

- Gra... gracias, aunque Charles...

- Lucho bien muchacho, y lamentamos su perdida. Mato a uno ¿no?

- Eso... eso creo... le disparo en el cuello al que le atravesó con la hoja y luego ese cabrón cayo muerto.

- Murió matando, un verdadero marine, lo echaremos de menos, él ya se estará reagrupando con los demás.

- ¿Qué?

- Ya os lo dije muchachos, a los marines no se os permite morir, solo reagruparse en el infierno, así cuando mandemos a todos esos cabrones allí los nuestros les estarán esperando para darles la paliza de sus vidas... otra vez.


Kyle estaba cansado, dejo la botella vacía en una de las papeleras de la enfermería y se marcho a su habitación, llego a las 3 y con perceptivas de no dormir más allá de las 8. Cuando abrió la puerta vio a Louise sentaba en el escritorio, aun dentro del grueso albornoz, pero con el pelo seco y cepillado, Kyle había descubierto que una de las formas de Louise de manejar el estrés era cepillarse el pelo.

- Deberías haberte acostado.

- ¿Donde estabas?

- Tuvimos varios heridos, algunos muy graves, fui a verlos, también me di una ducha. - Miro a la chica a los ojos. - ¿Ocurre algo? - Ella negó con la cabeza.

- No puedo quitarme de la cabeza eso.

- ¿El que?

- El... el... el sonido que hizo ese arma cuando disparó con el seguro puesto. - Kyle se mordió el carrillo por dentro, había escuchado el informe de lo ocurrido y se sentía responsable, había tenido que luchar con todas sus fuerzas para no retirar a Louise del punto de Clea y dejarla atrás en el resto de las batallas. Eso le haría más daño que cualquier ataque enemigo. Pero aún así me da pánico pensar... No pienses en ello, esta en el grupo de Clea, es más seguro que ningún otro. - Podría estar muerta.

- Yo también, o West, o Higara... - Se sentó frente a ella y le cogió las manos entre las suyas. - Bienvenida a la guerra.

- Estuve a punto de vomitar dentro de la armadura... - Dijo temblando.

- Pero no lo hiciste.

- ¿Como consigues manejar eso?

- No lo pienso demasiado... en realidad si lo pienso, pero evalúo mis errores y los del enemigo, no me paro a pensar sobre vivir o morir porque que este aquí pensando en que hice mal significa que estoy vivo. - Se encogió de hombros y meneo la cabeza. - No puedo darte pistas sobre como manejarlo tu. Cada cual lo hace de manera diferente, imagino, si los esferoides lo gestionan de otra forma que los clanes.

- ¿Qué... qué hubiera pasado si el seguro no hubiera estado... puesto? - Se sujeto la cabeza con ambas manos.

- Ya lo sabes, no hace falta que te lo diga.

- Dímelo... maldita sea... dímelo.

- Tu armadura y ellos hubierais quedado cubiertos por gel de fósforo blanco, ellos hubieran muerto quemados... y tu cocida dentro de la armadura. - Louise tembló.

- ¿Como... como puedes decirlo con tanta... tanta tranquilidad?

- Porque no ha pasado, estas viva y ellos no. Estas viva porque conseguiste disparar antes de que le quitaran el seguro. Estas viva porque tomaste tu decisión, podrías haberte quedado quieta y dejate morir, podrías haber saltado y escapado mientras ellos disparaban y se mataban ellos solos, pero no. Louise Fracoise le Blanc de La Vallière eligió no desaparecer, eligió no fallar, eligió demostrar al mundo que estaba allí y que no era Zero. - Kyle se encogió de hombros y miro a otro lado. - No puedo decir mucho más, solo que creo que mis lecciones han acabado, eres aún una novata, pero por fin has demostrado a todos tener el corazón de un guerrero. No dejaras que nadie te pise nunca más, Louise eres libre, finalmente.

Kyle dejo de hablar y se dirigió a la cama, estaba cansado, no sabía que más decir, no era dado a discursos, pero lo que había dicho era sincero, Louise debía de abrir su propio camino a partir de ahora, si seguía luchando a pesar de todo, si seguía medrando, todo dependía de ella, y él la creía capaz. Se sentó pesadamente sobre su lado de la cama mientras miraba la pared derecha del camarote, dejo salir el aire de sus pulmones lentamente, estaba realmente cansado y mañana habría que seguir trabajando.

- Aún... hay una cosa... que... que debes de enseñarme. - Dijo Louise con una voz insegura.

Kyle se volvió y vio como la chica, con la cara absolutamente colorada y una expresión entre avergonzada e intentando sonreír, se libraba del albornoz quedándose totalmente desnuda. Kyle se levanto sorprendido.

- ¡No pienses... yo... solo... ! ¡No malinterpretes... yo solo... después de luchar... no quiero... ! - No pudo seguir porque Kyle se le echo encima y le tapo los labios con los suyos.

El cansancio se esfumó instantáneamente.

SURPRISE!

Imagino que más de uno esta afilando su hacha y pidiendo mi cabeza por cortar aquí. Y os lo voy a explicar porque he cortado, me pareció de mala educación molestar a la pareja en la primera vez de Louise.

Es posible que más tarde revisitemos este momento en un flashback y sepamos como le fue a la pareja en su primera vez juntos... sin interrupciones ni temores paternos. No obstante os diré una cosa, si lo revisito no os va a gustar el motivo por el cual lo hago y recibiré cartas de amenaza si tengo suerte, y hasta ahí voy a leer. Y esto lo digo tan serio como un funeral.


[1] La Proclamación de Pollux es una politica declarada por el Primer Señor de la Liga Estelar Ian Cameron el 2 de Enero de 2575. En ella declara su intención de expandir la Liga Estelar a todo el espacio habitado por humanos, para, segun ellos, llevar educación, tecnologia, cultura y prosperidad a los habitantes de la Periferia. Dicha expansion seria llevada a cabo por cualquier medio disponible, desde negociacion, a guerra. De hecho la Proclamación de Pollux es en realidad una declaracion de guerra de facto, aunque las Guerras de Reunificacion no comenzaron hasta dos años después.

[2] Imagino que hay muy pocas historias donde se pueda decir que Louise pesa, literalmente, una tonelada.

[3] Para los amantes de la birra, lo siento, pero recordemos que Louise nació y creció en un reino donde esta bien visto beber vino y la cerveza es cosa de bárbaros. De hecho en la historia original el padre de Jessica, Scarron, dijo lo siguiente de esta bebida: "¡De verdad! Es desagradable beber tal cerveza, parece flema, la gente de Tristania con gusto nunca bebería esto!" Lo que me lleva a pensar que los tristanos no tienen mucho amor por la cerveza o que la cerveza albionesa es mala hasta decir basta.

[4] Esta es la primera, y me momento única unidad no oficial que ha salido en esta historia, si queréis saber algo sobre este monstruo os recomiendo buscar el TRO Shadows of War, un manual técnico no oficial hecho por y para hispanohablantes el cual tiene verdaderos monstruos de batalla nunca antes vistos ni imaginados por los creadores de la franquicia. Podéis encontrarlo fácilmente y de forma totalmente gratuita en la portada de la pagina classicbattletech "punto" es. El diseño del Bandua es obra de Agustín Sieiro Barja o "God and Davion". Uno de los más activos miembros de la comunidad hispana de Battletech, de hecho él ha hecho algunos modelos, estas vez si, oficiales que salen en otros manuales técnicos de la franquicia. Suya es la frase de que al Bandua se le acaban los enemigos antes que el blindaje. Muchas gracias por permitirme usar este verdadero ladrillo de tanque. Os recomiendo buscar y echarle un vistazo al Shadows of War.


Poliamida: Tal como te comenté, y ya lo digo a los demás ese hechizo sale en una de las novelas, por desgracia en el anime y el manga se centraron solo en la faceta explosiva de la chica y les costo salir de ahí. Sobre tu idea... ¡Eres un mamón! (Con perdón) ¡Me acabas de abrir una tercera opción y ahora si que no sé donde por donde tirar! Pero como te dije la Louise del inicio de la historia no sobreviviría a la Esfera Interior o dependiendo del planeta podría acabar en sitios peores que la muerte para alguien como ella. Podría acabar en el Foso del Placer de Kooken, un planeta donde, literalmente, solo hay casinos y prostitutas, posiblemente del 70 al 80% del porno que se vende en la Esfera Interior sale de ese planeta, y es el menos desagradable de una lista de planetas muy chungos que hay repartidos por el espacio conocido. Además, recordemos que muchos piratas saquean planetas en la periferia (y lo que no es la periferia si son piratas poderosos) buscando botín y esclavos, ya puedes imaginar que le pasaría a una niña (y digo niña con todas las letras, son piratas y muchos son tan salvajes que algunos padres preferirían matar a sus hijos antes de que caigan en manos de estos) tan exótica si cae en las manos de un pirata normal (y diez veces peor si cae en las manos de alguien como Redjack Ryan el peor y más infame de los reyes piratas).

Lord Arthas: En serio, hace más de un mes que leí tu respuesta y aún me sigo riendo. Aunque como ves su cabreo es por otro motivo.

Nos vemos en el campo de batalla del siglo XXXI mechjocks...