Team Edward VS Team Jacob
Pov Jacob
Después de que Alice se enfado por la travesura de su marido, desconecto el aparato del Karaoke y se marcho enfadada... y Jasper tras de ella.
Emmett y Edward nos prometieron a mi esposa y a mi arreglar la entrada de nuestra casa y le darían la factura a Jasper, ya que por su culpa estos dos se habían peleado. Debo admitir que la pelea estuvo muy divertida, hasta que hicieron enojar a mi mujer. Luego ella se vio mas sexy que nunca en la vida, dándole ordenes a su padre, desterrandolos de nuestra propiedad y... gruñendome. Tuve que controlar mis lujuriosos pensamientos hacia esa hermosa vampira que me hacia temblar.
Carlisle termino de controlar aquella ira irracional con sus palabras y disculpas por su hijo y comenzamos a recoger el desastre de la parrillada. Lo cual no nos tomo mas de cinco minutos.
Sam, Jared y Paul así como sus improntas tuvieron que marcharse antes de la media noche. Alegaron que no aguantarían nuestro ritmo, tal y como lo hicieron Charlie, Sue y mi padre. Los demás iríamos de cacería, tanto lobos como vampiros. En si, no era una expedición de caza, sino una correría sin control durante kilómetros y kilómetros de bosque.
Embry ya estaba como nuevo luego de su desenfrenada sesión de sexo con una vampira vegetariana, durante tres días.
Sabia mas que de sobra lo que una vampira podía llegar a hacer... o mas bien semi vampira. Ness me ha quebrado una costilla, casi dislocado la columna y por poco drenado por completo, pero cualquier concecuencia que pueda ocurrir es minimizada por todo aquello que ella me deja hacer con su cuerpo. Es minimizada por todo el amor que me hace sentir y el que recibo a cambio.
Nessie se cambio de ropa y se puso uno de esos shortcitos que tanto me gusta... desgarrar y una blusa simple de algodon con cuello V, color blanco. El short negro y hacia que sus piernas se vieran tan blancas como la nieve. De su cuello colgaba el guardapelo que había usado mi madre y de su muñeca el que sus padres le regalaron la primera navidad -el día en que lo encontro en su alajero, lloro por horas en mis brazos. Aquel fatídico día en que Leah abrió su bocota, Ness se lo había arrancado del cuello-. Sus pies estaban cubiertos por sus Converse de bota negros. Salto el montón de escombros de la entrada y aterrizo en mis brazos.
Quieres ir a correr con mi familia o quieres ir a correr conmigo? - pregunto con su mano en mi mejilla, mientras mis manos sostenían sus piernas en mi cintura.
-Que te parece si corremos con ellos un rato y nos escapamos unos kilómetros mas adelante - susurre en su oído.
Me agrada como piensa, Señor Lobo.
A Edward no le agrado ver como estaba cargando a su hija y me miro como solía mirarme cuando llevaba a Bella a la frontera de los territorios, para que yo la cuidara mientras el se iba de cacería. En aquel tiempo según yo era feliz teniendo a Bella a mi lado, aunque fuera de esa manera. Que equivocado estaba, aquello no era ni una pizca de felicidad de lo que soy ahora con Nessie. Ella era mía por completo, mi amor era totalmente correspodido. Ahora veía a Bella como si fuera mi hermana... No la veía con el respeto que se le tiene que tener a las suegras, la quería como si fuera mi hermana de sangre. Tal vez siempre la quise de esa manera, ella solo era un encaprichamiento... tenia que estar a su lado a la fuerza para esperar a la semi humana que en este momento estaba acorrucada contra mi cuello con su mano en mi mejilla sin mostrarme nada, tal y como lo ha hecho desde el día en que nació.
Los de Denali, los Cullen y los lobos echaron a correr luego de unas cuantas bromas y comentarios, acerca de que tal vez Alice y Jasper orquestaron todo aquel numerito para irse ellos solos por su cuenta.
Después de unos cuantos kilómetros, Ness comenzó a desviarse de la ruta trasada por su familia y yo la seguí. A los minutos ya estábamos corriendo en dirección a nuestro claro.
No habíamos llegado aun al lugar cuando ya nos estábamos besando y desvistiendo.
Su irresisitible piel desnuda de alabastro, era mi perdición. Era tan suave... Y su cabello... Cielos, me encantaba que su largo cabello le cubriera casi toda la espalda cuando la arqueaba al enterrar sus uñas en mi pecho.
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-Si hubieras sido ganador del sorteo del karaoke... hubieras cantado? - pregunto Nessie con su mano derecha sobre mi pecho, enredando sus piernas desnudas con las mías.
-No... No se, tal vez. Pero no creo que hubiera cantado la canción completa. Y tu?
-Si, pero no hubiera cantado la que me asignaran.
-Cual hubieras cantado? - pregunte con curiocidad.
-No lo se... Tal vez... Una canción que escuche hace unos años... Eat You Up. Ahora que lo pienso hasta parece que yo la escribí - soltó unas risitas traviesas.
-Podrías cantarla para mi?
-No lo creo. Que canción te hubiera gustado cantar?
Una canción que le he dedicado desde hace tiempo. Se burlara Ness si se la digo?
-Dime, que canción. No me obligues a obligarte - movió los dedos juguetonamente, después de unos minutos de silencio.
-I Dont Wanna Close My Eyes - respondí al fin.
-Oh -se mordió el labio con los ojos muy brillantes-. Ahora me siento fatal de haberte dicho que canción te dedico.
-Por que? Que es lo que dice?
-Dice que desde la primera vez que te vi, supe que las cosas ya no serian como antes. Que debes ser lo mejor en la historia. La forma que me siento internamente es muy difícil de entender y alimentas mi apetito en en formas en que no puedo explicar. Te puedo comer completo, por que eres muy delicioso. Creo que estoy enamorada. Si te mueves un poco mas cerca no hay garantía. Lo que te quiero hacer me asusta, es como si me hubiera convertido en un demonio en la noche, luces muy delicioso y podría comerte vivo por completo. No puedo dejar de pensar en las cosas malas que te quiero hacer, si te acercas un poco mas tu también me las estarás pidiendo. Quiero tu amor, necesito tus caricias. Creo que estoy enamorada. Te quiero llevar a mi habitación.
-No se por que te sientes tan fatal -me burle de su elección de palabras-. Como tu lo dijiste: parece que la hubieras escrito tu.
-Pero es que tu tienes una canción tan linda de Aerosmith y esa canción de BoA...
-A me me parece bien. Cuando lleguemos a casa la bajare. Si quieres mejor te dedico Your Body is a Wonderland. Esa queda también para ti - le sonreí.
Su risa hizo eco en el bosque en penumbras.
Continuamos en nuestros asuntos y comentando lo que sucedió durante la parrillada. Nessie se alimento de mi cuello, solo un poco.
A eso de las ocho de la mañana Seth aulló cerca de nuestro claro, despertando a la pequeña ninfa del bosque, que dormía cómodamente en mi pecho.
-Que ocurre? - pregunto adormilada, tratando de incorporarse.
-No lo se. Iré a ver - tome los pantalones y corrí hacia el maldito Seth, que merodeaba por los alrededores.
Lo encontré poniéndose la playera de nuestro equipo de baseball.
-El juego va a comenzar - me lanzo mi playera demasiado entusiasta.
Ya ni me acordaba que ayer quedamos en vernos temprano en el prado de los Cullen.
-Cierto - me puse la camiseta con mi apellido. Tenia las mangas rojas, el pecho y la espalda gris.
-Sera muy divertido, los Denali siempre si se quedaron. Ya estamos todos en el claro, los estamos esperando a ustedes. Alice dijo que no tarden, la tormenta caerá pronto en el pueblo - Seth casi salta y aplaude como la psíquica cuando esta muy emocionada.
-Enseguida vamos. Gracias.
Gire sobre mis talones y regrese con aquella chiquilla de largos risos, que me esperaba aun desnuda sobre la húmeda yerba de nuestro pequeño claro.
-Que paso? Es algo... Oh! -me vio con la playera del equipo-. El juego!
Busco su ropa interior de encaje rojo, que Alice le había elegido la mañana anterior y en menos de un minuto ya se había calzado los Converse, puesto su lindo shortsito negro y su blusa blanca.
Suspire con tristeza al verla vestida. Me había gustado la noche anterior, viviendo como salvajes al aire libre y desnudos.
-Que? - me miro tratando de alizar sus risos alborotados.
-Nada, solo que... estas vestida. Me pone triste - bromee.
-A mi también - Ness no bromeaba.
Corrimos hasta el claro de su familia y todos estaban ahí ya con sus playeras puestas. Los de Denali se habían dividido: Kate, Tanya y Garrett estaban con nosotros; Carmen y Eleazar con los Cullen al otro extremo del claro.
Ness soltó mi mano y se fue a abrazar a Bella por la espalda subiéndose como un changuito. Su madre aprovecho que la tenia entre sus brazos -mas bien espalda- y se la llevo lejos no se a donde. Minutos mas tarde regresaron un tanto incomodas pero tomadas de la mano.
-Que camiseta se va a poner Nessie? - pregunto Embry con Tanya colgada de su brazo.
-Como que que camisa?
-La camiseta de los Quileutes o de los Cullen?
-Ahh... No lo se.
Mire a Ness quien estaba jugando con Emmett, poniéndole una pelota en el puente de la nariz y este la balanceaba como si fuera un delfín. Todos ya traían la camiseta de su equipo correspondiente menos ella.
Me dirigí a Alice, la encargada de los malditos uniformes.
-Alice?
-Hola, Jake. En cuanto terminemos, Jazz, Edward y Emmett arreglaran la entrada de su casa y estará como nueva. Ya lo vi.
-Ah... Gracias. Pero... Trajiste una camiseta para Nessie?
-De tu equipo? Si.
-No, ella ya tiene su equipo, Alice. Es el nuestro - murmuro el chupasangre de mi suegro, con demasiada arrogancia. Es mas arrogante y posesivo cuando habla de Ness que de su mujer.
-Ah si? Pues da la casualidad de que soy su marido -me señale con el indice-. Ella lleva ya mi apellido.
-Pero ella es nuestra. Es mitad vampira, no es una metamorfa.
-Yo tampoco lo soy y jugare con los lobos - intervino Tanya muy contenta.
-Ness jugara con nosotros, Jacob - mascullo Edward mostrándome la playera azul de mi esposa.
-De hecho... Traje una con su nombre, pero del equipo de Jake, Edward. Obviamente no se cual escogerá Iré por ella y que Ness decida cual equipo.
-El mio - replicamos Edward y yo al mismo tiempo.
-Ella escogerá a su familia, perro.
-Ella me escogerá a mi y a su nueva familia, sanguijuela -extendí los brazos engreído abarcando a los lobos detrás de mi.
Edward entrecerró los ojos y Alice regreso con la camiseta roja.
-Preguntemosle a ella.
Llegamos con Nessie que intentaba balancear la pelota de baseball en su nariz, tal y como lo había hecho Emmett. Como podía estar jugando como si fuera una niña, después de lo que estuvimos haciendo en la noche, como dos salvajes?
Edward gruño mostrándome los dientes a punto de atacarme para arrancarme la cabeza.
-No te metas en mi cabeza... No te va a gustar lo que vas a ver... Pero a mi si.
-Perro -mascullo con los dientes apretados-. Te juro por mi hija que estoy a punto de desmembrar tu cuerpo.
-Nessie? - pregunto Alice divertida, mientras Carlisle le ponía la pelota de nuevo, para que ella la balanceara.
-Si?
Volteo a vernos y de inmediato supo a que íbamos.
-Bella, no pongas el escudo. Solo para fastidiar a tu marido - le pedí burlón.
Mi suegra puso los ojos en blanco, era obvio que todos en el claro habían estado escuchando nuestra discusión.
-Ahora si, cielo. Escoge.
Nessie se mordió el labio mirando ambas camisetas. Me miro un instante y luego a su padre.
-Y bien? A quien escoges, cielo? - cuestiono Edward tratando de convencerla con voz suave y cariñosa.
Ness dio un paso hacia Edward y el sonrió triunfante. Me sentí traicionado.
-Lo siento - murmuro muy bajito y con una sonrisa pequeña asomándose en la comisura de sus labios. Le dio un beso a su padre en la mejilla, pero me arrebato la playera roja de las manos y se la puso al instante.
Ambas manadas gritaron alegres a mis espaldas, Ness era mía, era de nuestra familia. Edward hizo cara de haber sido apuñalado por la espalda.
-En tu cara, chupasangre - grite señalándolo con los indices. Me sentí tan feliz y orgulloso.
Se que Ness no es un objeto o una posesión, pero ella me había elegido de nuevo.
El juego comenzó con nuestra nueva bateadora -Nessie- que hizo un espectacular home run...
