Disclaimer: Todo lo que reconozcan es parte del juego Amour Sucré y sus respectivos creadores.
Love, The Hardest Way
Capítulo 32.- El Alma
Corrí hacia mi propia habitación. Me encerré en ella y me tiré a llorar sobre la cama.
Sabía que había hecho las cosas del modo incorrecto en muchos sentidos. Sabía que últimamente estaba siendo verdaderamente insoportable. Pero nunca hubiera podido imaginarme que había hecho sentir a Lysandro que no lo necesitaba conmigo.
Tenía los ojos nublados de lágrimas, pero aún así pude ver el misterioso frasco de heroína que aparecía sin explicación alguna. Sintiendo que no podía mas, hice lo mío y la inyecté en mi cuerpo. Las cosas se quedaron vacías a mi lado.
Me acomodé entre los suaves cojines, poniendo mis manos en el regazo mientras comencé a tararear.
-*...De mis ojos quietos locos, se anuncia ya tu figura que mi mente distante devorará, te regalo flores negras, mis canciones en la oscuridad, mis besos en tu cuerpo se impreganarán.. Plasmo tu imagen en las estrellas, mis demonios contigo sueñan, clamándote por mi: ¡piedad!...Del otro lado de la luna... fluyen los secretos...como tu sangre recorre mi alma, alimentando a los demonios. Llenándolos de placer neutro, respirando la noche con tu imagen plasmada...
Escuché como se abría la puerta en medio de mi sopor.
-...Se me sale el alma, se me seca el alma...*
Una especie de ángel de cabello blanco se acercó a mí, sus ojos que eran de distintos colores me miraban con una tristeza tan infinita que supe que debía pasarme algo terrible o que había hecho algo horrible para provocarle tan tremendo dolor.
Con lentitud, el ángel tomó algo que estaba junto a mí y lo echó a otro lugar. Luego vino y se sentó junto a mí. Tocó mi frente con suavidad y acarició mi pelo, lanzando un suspiro lleno de desconsuelo.
-Te pareces a él-le dije al ángel. Todo era borroso para mí.
-¿A quién?-preguntó el ángel de los ojos tristes
-A Lysandro-dije
El ángel guardó silencio, pero me abrazó.
-Lysandro es el hombre que amo-dije para aclararle quien era- Y últimamente él también parece muy triste, tan triste como tú...
-¿Por qué crees que está triste?-preguntó el ángel
-Por mi culpa-admití- Yo lo hago triste, porque soy mala para él. Yo se lo dije, ángel, te lo juro... le dije que era mala... y nunca quiso escucharme. Ahora le duele el corazón y yo no puedo hacer nada.
El ángel suspiró. Sus ojos eran del mismo exacto tono que los de Lysandro. Alcé la mano para acariciar su rostro que resultó suave y cálido al tacto.
-Te pareces a él-repetí-Lo quiero conmigo, ángel, pero él no me cree.
-Ángel-dijo él y una sonrisilla se asomó a sus labios. Era una sonrisa lastimera.
-Amo a Lysandro, ángel. Pero no quiero dañarlo. Y tampoco quiero dejarlo. ¿Qué debo hacer, ángel?
-Por ahora, debes dormir-dijo él.
-Lysandro...-susurré mientras me hundía en la sombras del sueño.
Desperté envuelta en calidez pura. Los rayos del sol entraban por la ventana del hotel. Una acompasada respiración me indicaba que estaba acompañada. Me llevé una mano a la cabeza, que estaba llena de recuerdos difusos acerca de un sueño muy extraño.
Miré hacia el sitio de donde provenía la calidez. Extendiendo un brazo hacia mí y con la camisa blanca algo arrugada, estaba Lysandro con los ojos cerrados. Hice un gesto de extrañeza, hasta donde sabía habíamos peleado la noche anterior y yo había...
Nerviosa, busqué desesperada los desechos de mi adicción.
-Lo que buscas está en la papelera-dijo la voz adormilada de Lysandro.
Volteé mirando desesperada hacia él.
Lysandro estaba ya incorporado pasándose una mano por el cabello. Bajé la mirada avergonzada.
-¿Cómo la conseguiste?-preguntó
-No lo sé-dije luego de un buen rato- Apareció.
-¿Apareció?
-Sí-dije- Apareció en el buró. No sé como, ni quien la trae. Sólo sé que aparece.
-¿Cuantas... cuantas veces ha aparecido?
-Tres-dije
-¿Y las tres...?
-No-respondí- Dos.
-me prometiste que no lo volverías a hacer.
-Lo sé-contesté- pero no puedo cumplir esa promesa. No sola.
-Debí haberlo sabido.-murmuró él.
Nadie dijo mas.
Los días siguientes fueron tensos. Ya no peleábamos, en lo absoluto. A decir verdad, no hablábamos demasiado.
Muchas veces, siguieron apareciendo las ampolletas de heroína, y había veces en que las consumía y a veces no. Pero las veces que lo hacía, Lysandro se quedaba a mi lado en silencio, impidiendo que nadie mas me viera. No por que lo aprobara, sino mas bien porque temía que alguien me encontrara con las drogas, cuya posesión era un delito en básicamente todo el mundo.
El último día de la gira, justo después un show en Helsinki, HIM dio una fiesta para despedir el tour. Hubo varias celebridades finlandesas. Casi al terminar, Ville me llevó aparte.
-Toma-dijo dándome un pequeño pedazo de papel- Son los datos del centro de rehabilitación en Londres. Es lo mejor que puedes encontrar en Europa.
-gracias, Ville-dije.
-no te dejes vencer, niña-me dijo dándome un rápido abrazo- eres demasiado joven. puedes superarlo, si lo intentas de verdad.
Volvimos a Francia a la mañana siguiente. Estábamos exhaustos por lo que cada quien fue directo a su casa. Lysandro me fue a dejar a la mía y se despidió luego de haberme dado un rápido beso que sabía demasiado extraño.
Me recosté en la cama con mucho cansancio. Dormí durante mucho rato. Cuando desperté ya era bien entrada la noche, por lo que llamar a Lysandro estaba fuera de lugar, además seguro también estaba muy cansado, ya que él tampoco me había llamado.
Me revolví incómoda en la cama. Hacía varias semanas que Lysandro estaba distante conmigo. No lo culpaba, puesto que debía estar muy harto de la gira y de tener que cuidarme cuando la tentación me vencía.
Tenía esa sensación de que algo terrible se me venía encima. Pero esa sensación me había acompañado durante toda la gira, ya que era parte de mis ataques de pánico, los que había empezado a tener cuando murió mi hermano.
Ansiosa rebusqué en mi cajón. Había una ampolleta cerrada y consumible. La tomé y la volví a dejar en su lugar. Debía de llamar a mi padre para que me ayudara a arreglar mi traslado hacia Londres. También debía llamar a la clínica para resolver lo de mi estancia voluntaria. Y decirle a Lysandro la decisión que había tomado de internarme lo mas pronto que se pudiera.
Me quedé pensando en las misteriosas ampolletas que habían aparecido durante la gira. ¿Quién me las daba? ¿Quién se arriesgaba tanto sólo para torturarme?
Pasé la noche de un lado a otro tratando de resistirme. Huyendo de mi propia adicción. Incluso salí a la calle a caminar justo antes del amanecer. Regresé aún mas ansiosa que cuando me fui. Caminé en círculos alrededor de la sala, sintiéndome cada vez peor.
Al final no pude mas y fui a la habitación. Me inyecté antes de que pudiera arrepentirme y me perdí.
Desperté mucho rato después. Sentando en una silla de la habitación estaba Lysandro. Me miraba serio. Demasiado serio, tanto que me intimidaba.
-Lys-dije incorporándome.
-¿Cómo te encuentras?- preguntó- ¿Ya ha pasado el efecto?
Asentí.
-No sabía que tenías mas de eso aquí.-dijo
-Era lo último de mi reserva-mentí, mordiéndome el labio.- No hay mas.
-Tampoco en la gira tenías, pero en cuanto pudiste echar mano no te detuviste. ¿Será así siempre?-preguntó de modo muy triste.
No respondí de inmediato.
-No lo sé, probablemente.-admití- Es demasiada la ansiedad por ello.
-Puedo notarlo.-dijo- No has tardado ni veinticuatro horas.-añadió con reproche
Había algo diferente en él. Algo extraño que no me gustaba nada. Su mirada era mas oscura y mas triste que nunca.
-¿Pasa algo, Lysandro?-pregunté algo temerosa- No luces bien.
Rió de modo amargo.
-Tienes razón, no me siento bien.-dijo sonriendo con tristeza, había algo turbio en su tono-
-¿Que sucede?-pregunté con miedo.
-Me siento decepcionado, de mi.-dijo sin poder sostenerme la mirada mucho rato.
-¿Por qué?-
-Por que... no he podido con esto-admitió.- Porque todos tenían razón y yo... sólo he sido un niño. Y no he podido seguirte el paso, Gabe. Eres la criatura mas hermosa que he conocido. La mujer a la que amo, con quien hubiera querido compartir mi vida. Y no he sabido cuidarte ni protegerte de ti misma. Sólo he podido contemplar cuanto daño te place hacerte.
-Lysandro...
-No he podido impedirlo, ni te he podido dar una razón suficiente para que tengas la fuerza de voluntad y dejarlo. No he sido suficiente, no lo he hecho bien. Sólo he conseguido dañar a la persona que amo.
-Lysandro-dije en voz un poco mas fuerte, sintiendo el pánico que me subía por la garganta.
-Perdóname Gabe, por lo que he hecho o no he hecho-dijo- Pero sobre todo perdóname por lo que estoy a punto de hacer. Perdona mi cobardía y mi egoísmo. Perdóname.
-¿Por qué habría que perdonarte?
-Por que no soy capaz de seguirte el paso, en realidad. No lo soy. Porque no puedo ver como te destruyes, por que no quiero estar aquí mas si he de ver como poco a poco acabas contigo. NO tengo las fuerzas ni la voluntad suficiente. Porque no puedo detenerte, ni puedo quedarme.
Las lágrimas se empezaron a agolpar en mis ojos.
-No-dije sin aire.
-Perdóname por haberte mentido sin saberlo... por no darme cuenta de que este camino no podría recorrerlo contigo. Porque aunque te amo... no puedo continuar aquí y ver como te destruyes.
Se acercó a mí y limpió las lágrimas que se me habían escapado. Me dio un beso y sentí caer sobre mis labios unas lágrimas que no eran las mías.
-Adiós, Gabrielle-dijo y se dirigió a la puerta. Justo antes de que cerrara la puerta de la habitación susurró:- te amo.
o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o
Pensé mucho rato en alargar este capítulo. Al final he decidido dejarlo tal cual. No creo que hubiese mucho mas que decir.
Mmm, no sé que mas decir. Espero que se lo tomen lo mejor posible. Es necesario para el desarrollo de la historia. A partir de ahora no falta mucho para el final de la historia. Menos de diez capítulos diría yo. No quiero decir mas y terminar spoilerandolas o como se diga.
Hay que tomar todo con calma... ya saben. Las decisiones mas difíciles nos llevan por mejores caminos.
Como lo llevarán Lys y Gabe ahora que la relación se ha roto, bueno, lo veremos mas adelante. Hay que recordar que trabajan para una banda en común y los mismos amigos, aunque ellos tomarán partido por la que consideran la parte mas afectada, aunque no tiene porque ser forzosamente así.
Siento feo de dejarles este capítulo así, aunque creo que los capítulos anteriores dieron una pista muy clara de que la relación se estaba deteriorando.
Sé que Gabe les ha hecho enojar bastante y pasó lo que varias se temían. Bueno, veremos si esto ha sido suficiente para tocar fondo para ella.
Lysandro por otra parte, aunque su comportamiento en general no me terminó de convencer, también está haciendo lo suyo. Como vieron el mismo se juzga por lo que hace, pero a veces, por mas que uno ame a una persona, eso no es suficiente. Cuando la otra parte no está bien consigo misma, no se puede hacer mucho mas (lo digo por experiencia) es cansado.
Luego de mi discurso, procedo a contestar sus rw ;)
Carol, jeje siempre procuro que la canción sea acorde al tema del cap. :) gracias por notarlo, me alegra. NO sabes que honrada me siento porque te hayas tomado la molestia de hacer tu redacción de mi novela. Me da mucho gusto, gracias, gracias, gracias! No creo que a Ed le moleste mucho ser violado, jaja xD ejem... perdón. Miles de abrazos y besos para ti ;)
flyinkWings no sabes cuanto gusto me da cuando llega una nueva lectora. Me alegra mucho que te haya gustado, sé que 35 capítulos no son cosa de nada, así que te agradezco que la hayas leído. Siéntete libre de usar la frase, pero cuando lo hagas acuérdate de mi ^^ jejeje Me encanta que te guste HIM, en realidad no conozco a tanta gente que le guste, y también, como te habrás podido dar cuenta es de mis favoritas, llevo bastante tiempo escuchándolos y los amo totalmente. Uno de mis sueños frustrados es no haberlos podido ver en vivo, hace ocho años que no vienen a mi país y eso me trauma ;) que bueno que te haya contagiado el gusto por otras bandas, es genial.
kaila maya, espero que hayas tomado bien este cap. A mí me deprime un poco. Lys ha llegado al límite y será cuestión de tiempo.
yuyi bueno, ya viste que ha pasado. Jeje sabía que debía tener una dedicatoria en tu libro, yes ;D esa PervertYuyi a veces realmente me perturba. jajaja no quiero saber que planes tiene para Ed en caso de que logre encontrarlo xD
Iba a decir otra cosa, pero lo olvidé. Mmmm*se queda pensando* ah claro, lo necesario:
*La canción utilizada en este capítulo ha sido El Alma de los mexicanos Erszebeth, una joya del gothic metal de mi país :D
Y P.D. les juro que ya casi acabo (esto es mas largo que el capítulo) Ya son 101 rw! No saben cuanto gusto me da, por la gente que me ha acompañado y que ha sido fiel, por los que se han tomado la molestia de dejar un rw. Realmente aprecio mucho eso. No imaginé tener tantos rw*llora de felicidad* saber que les gusta es el mejor regalo que me pueden dar, me animan a seguir haciendo algo que es una de mis pasiones: escribir :) En verdad muchas, muchas gracias.
Y luego de mi discurso, como si hubiera ganado el Oscar, me despido. Hasta otra ^^
