Bueno, una vez más, un retraso de 24 horas… tuve que ayudar a mi madre con su tarea de economía política… definitivamente amo la medicina XD… soy pésima en economía y después de leer esas cosas raras de las finanzas y las teorías a cualquiera se le va la inspiración…
Sasume Himura… ¿Por donde comienzo?… Ehm… ya sé, pues si tienes razón con respecto a Gin, ¿Te imaginas que haría Ichigo si se entera? Y por cierto, eso es algo que Rukia ignora… los de la parte final del capitulo 35 son: Ukitake Jushiro y Kyoraku Shunsui… AHHHH el manga… me quedé al filo del asiento y con ganas de saber que sigue…
Story Love… Oh, sorry, pero es que la mayoría de lectores que pedían que venga Renji de pronto parecen no quererlo como antes XD… Me hubiera gustado que me dijeras en que partes te enredaste para hacerte las aclaraciones (ando media perturbada por eso)… ¿Has pensado en que si Rangiku no anduviera tras Shiro se las hubiera cargado contra Rukia? Esa idea empezó a dar vueltas por mi cabeza, jojojojo
Naoko Tendo… Oh Kami… que Naoko no tenga la gripa del mal… cuidate ONEGAI, con eso de las alarmas de la OMS por el influenza "porcino"… y la prometida de Shinji es… es… es… rayos, no puedo escribirlo aún… espera hasta el fin de semana… Recupérate pronto, un abrazo…
Kasumi-chan… Bueno, había un par de cosas más, pero no pude escribirlas pues se echaba a perder una parte de la historia… igual nadie lo notó jejejeje… gracias por el tiempo que le regalas al fic cada ves que lo lees… trataré de ahcer mi mejor esfuerzo… ;)
Flerasgard… Ahora sí lo escribí bien, espero… se suponía que iba a colocar un poco más de Shinji y Hiyori… Byakuya y Hisana… y algo de Ichigo y Rukia… pero borré lo primero, recorté lo segundo y dejé el resto del tercero para otra temporada… realmente la economía política te deja con solo ganas de dormir XD… espero que a pesar de eso, este capitulo sea de tu agrado… XD
Xavi… Si, creo que se me fue la mano con Hisana… mucha tristeza… pero ya lo había mencionado así en el capitulo en que Byakuya le cuenta a Rukia la verdad sobre su origen… no lo podía cambiar… cuidate mucho :)
Paoooo… OH, Aún lees el fic… ¡Qué emociooonnnnn!... Me alegra que el capitulo anterior te haya aclarado muchas cosas, buena suerte en todo lo que estes haciendo.
Alecita122… Obviamente el "vecino" tiene que ver (más aún si robas Internet XD) Gracias de todas formas por darte tiempo para leer el fic a pesar de tus tareas y castigos… y mejor portate bien par que no te vuelvan a castigar… Kaien está en Tokyo paseando con su novio Ale, que lo salvó de que lo atropelle un coche XD… hablando en serio, Hisana, Gin y Rangiku vivían en Chungcheon, Kaien en Seoul, y no se me había ocurrido escribir algo de él jojojojo… read you…
PjopE… Que tal comentario sobre la prometida de Hirako… y pues, ya había comentado que la idea de escribir algo del pasado me daba vueltas por la cabeza… Kyoraku cambió el día en que conoció a Nanao, pero eso es tema de otro capítulo… o tal vez no… quien sabe… Y Byakuya de niño, no es tan difícil de imaginar si ves la saga del pendulo… :P
Haruhi Kurosaki… Si ya sabes quien es la prometida de Shinji no lo digas… es secreto hasta el próximo capitulo… y con respecto al manga… siento decirte que la imagen muestra a Toushiro partido en dos… si te fijas bien, se ve no solo el ala, también el cinturón y el pie… ¡KUBO TITE… PORQUEEEEEE! Inoue está bastante lejos para ir a ayudarlo, Unohana peor, alguien comentó en un foro: "Seguramente alguien vendrá y lo parchará con un esparadrapo bendito y seguirá como si nada"… me reí al leerlo, pero no creo que sea tan facil… desearía saber que hay en la cabeza de Kubo-sensei…
RAYMAR… Ok, se agradece la review… la parte de "ultraimpresionado" infló mi autoestima XD… espero que este capitulo te guste, no esta tan bueno pero está… XD
Rukia Uchiha… ¿Por qué todos se "mueren" cuando leen los adelantos? Debo dejar de ponerlos o me quedaré sin lectores XD… volviendo al fic, en un capitulo Ichigo recuerda (brevemente) como conoció a Rukia, aquí solo escribí la versión extended… kisses
MyStErY MaYuChAn… Oh si… medio que me ensañé con la vida de ellas… pero Byakuya ya lo había contado así y no podía cambiar eso… sino Rukia tendría dos pasados diferentes y luego ¿De donde saco a los verdaderos padres de Rukia?... Y Kyoraku… no sería él sino no le gustaran las mujeres… y te apoyo, Byakuya de niño era very handsome :o… matta-ne ;)
Quiero enviar un fraterno abrazo a los que en estos momentos están en países con alarma y restricción de salir a las calles por la epidemia de influenza… ojalá y los laboratorios terminen las vacunas pronto…
:)
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- (Sacudiendo a la persona que se escondía dentro de las cobijas de la cama) Por favor, Rukia-sama, debe darse prisa o no tendrá tiempo suficiente para ir a sus clases…
- (Con tono de súplica) Solo 5 minutitos más, Miyu-san.
- (Suspirando antes de ponerse de pie y tirar de las cobijas para exponer a la niña) Lo siento, Rukia-sama, pero tiene que levantarse.
- (Frotándose los ojos con las manos) Pero todavía es temprano…
- Compórtate a la altura, Rukia.
- (Bajando de un brinco de la cama) ¡Byakuya oni-sama! ¿Puedo ir a la fiesta de cumpleaños de Fumi-chan?
- ¿Fumi-chan?
- Es una niña que conocí en las clases de piano, vive por Jun-gu y…
- Definitivamente no puedes ir.
- Pero…
- Dije que: No. El abuelo Ginrei me apoyará así que no intentes decirle nada, y mejor date prisa o llegarás tarde, Rukia. – Fue lo último que le dijo su hermano antes de salir de la habitación.
- (Sentándose cabizbaja en la cama) Yo quería ir.
- Rukia-sama… Debe entender a su hermano, Ud. es una Kuchiki, y Jungu no es precisamente un lugar al que una Kuchiki debería ir.
- (Casi en un susurro) ¿Y en donde debería estar?
- Rukia-sama.
- (Fingiendo una sonrisa) No te preocupes, Miyu-san, ya me voy a poner el uniforme.
MY OWN ONE HUNDRED DAYS: 사랑하는당신은
36. Last Memories (II parte)
Un desayuno aburrido… otro día aburrido, o por lo menos eso fue lo que Rukia creyó, hasta que regresó por la tarde de sus clases de piano… y pensar que tuvo que decirle a Fumi-chan que no podía ir a su fiesta… a veces deseaba no ser una Kuchiki, estaba tan metida en sus pensamientos que ignoró olímpicamente al niño pelirrojo que la saludó amistosamente en la entrada de su casa.
- (Molesto) ¡Oye tú! ¿Acaso no tienes modales?
- (Entrando en la cuenta que no estaba sola) ¿Yo?
- ¡Quien más! Mi madre me dijo que eras una niña educada pero no eres más que una presumida y arrogante.
- ¡A quién llamas presumida, grosero!
- (Mostrándole la lengua) A ti, tont… AUCH
- (Después de darle un coscorrón al niño) No debes hablarle de esa forma a Rukia-sama, Renji.
- (Algo desconcertada) ¿Renji?
- Discúlpelo, Rukia-sama. Él es mi hijo, Renji y desde hoy vivirá conmigo es ésta casa. (Mirando a Renji de forma severa) Claro que procuraré que no vuelva a faltarle el respeto otra vez.
- Pero yo no hice nada malo, mamá.
- Renji, debes pedirle disculpes a Rukia-sama.
- Pero mamá.
- Miyu-san, Renji y yo solo estábamos jugando, él no tiene que disculparse.
- No tiene que justificarlo, Rukia-sama, él le…
- Miyu-san, Ginrei Kuchiki-sama desea hablar con Ud. – Interrumpió una criada.
- Voy de inmediato… pero no creas que pasaré por alto tu conducta de hoy, Renji, hablaremos después.
- (Después de ver a su madre perderse en un largo corredor) Rayos, ahora va a castigarme.
- ¿En verdad te vas a quedar?
- Si, no tengo otro lugar a dónde ir.
- Genial.
Fue lo último que dijo Rukia antes de caminar dando pequeños saltos de alegría hasta las escaleras y subir a su habitación a toda prisa. A Renji le pareció que era una niña muy rara, en ese entonces ella tenía como unos 5 años, según lo que le dijo su madre, y él tenía 7 años.
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Chuncheong, Korea.
- (Corriendo) ¡Hisana!
- (Deteniéndose) Hola, Gin.
- Siento mucho lo del señor Akaoshi.
- (Con tristeza en la mirada) Gracias.
- Pero seguirás en la preparatoria con nosotros ¿Verdad?
- Claro, la señora Akaoshi quiere que nos quedemos porque ahora ella se hará cargo de la fábrica de artesanías.
- Definitivamente ella es una persona muy valiente.
- Sí, y también es muy amable, ha sido como una madre para mí.
- Pero hasta ahora no te he oído llamarla "madre", aún piensas en tu familia ¿No?
- (Suspira) Algún día, encontraré a la familia que adoptó a mi hermana y las dos volveremos a estar juntas otra vez, como quería mi madre.
- Y no has pensado en que ella debe creer que pertenece a ésa familia y no sabe que tú existes.
- (Seria) Cuando cumpla la mayoría de edad regresaré a Japón por mi hermana. – Se da la vuelta y empieza a caminar.
- (Siguiéndola) Hisana, discúlpame, pero tenía que decírtelo, las cosas no son tan sencillas como tu piensas.
- Entonces te lo agradezco, y hasta luego.
- (Quedándose de pie en medio de la acera) Porque te aferras a tontas ilusiones y no ves la realidad, His…
- (De forma burlona y con una gran sonrisa) ¿Por qué hablas solo en medio de la calle, Gin? Las personas van a pensar que estás loco.
- Pero si solo tú dices ese tipo de cosas, Rangiku.
- Mentiroso.
- No seas tan cruel conmigo, Rangiku.
- No soy cruel… y para demostrártelo, te dejaré acompañarme hasta mi casa, así que camina.
Él no podía negar que era divertido pasar tiempo con Rangiku, sobre todo por el hecho que ella había crecido mucho (en todos los sentidos) y la mayoría de muchachos de la preparatoria pasaban el día halagándola y admirándola, pero ella solo tenía ojos para él… aunque él solo tuviera ojos para Hisana.
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Tokio, Japón, 2 años después…
- Yamamoto-sama lo recibirá en el estudio, síganme por favor.
- (Mirando fijamente a la niña que estaba sentada en medio de la sala) Nemu, te quedarás aquí hasta que regrese, ¿Entendido?
La niña se limitó a asentir con la cabeza. El hombre se dio la vuelta para caminar tras la criada cuando:
- Hola, Kurotsochi-san… ¿Ésa niña es tu hija?
- Nemu no es mi hija, y ahora estoy ocupado para perder el tiempo contigo.
- ¿Vas a hablar con Yamamoto-sama?
- Así es.
- Voy contigo, yo también quiero hablar con él (Inclinándose hasta quedar a la altura de una niña rubia vestida con overol, y con una gran sonrisa) Hiyori-chan ¿Por qué no te quedas jugando con Nemu-chan?
- (Estampándole un pie en la cara) No quiero. Me voy al jardín. – Se va corriendo.
- (Con tono burlón) Eso no es una niña… parece un pequeño monstruo, ¿Es tu hija?
- (Levantándose con las manos cubriendo la zona agredida) No precisamente… digamos que mi situación con Hiyori-chan es similar a la tuya con Nemu-chan… (Ve que Kurotsochi se aleja por un corredor) Espera, yo también quiero hablar con Yamamoto-sama.
La sala se quedó silenciosa… como si estuviera vacía. Un muchacho alto y delgado entró en la sala:
- ¡Abue-lo! (Mira alrededor y no ve a nadie) Parece que no está aquí. ¿A dónde habrá el viejo?
- Yamamoto-sama se reunió con Kutotsochi-san y otro señor.
Después de erizarse del susto, al darse cuenta que no estaba solo, caminó lentamente hacia el lugar de donde provino la voz. Una niña de oscura cabellera, muy menudita que prácticamente se perdía en el gran sofá, lo veía con una mirada vacía:
- Tú debes ser Yamamoto Shinji, el primer nieto de Yamamoto-sama.
- (Asintiendo con la cabeza) Pero solo soy el primero en número de nacimiento, su nieta preferida es mi prima Yachiru y es más pequeña que tú. Por cierto ¿Tu quien eres?
- (Sin inmutarse) No lo sé, se supone que antes era una persona, pero ahora soy otra aunque debo aparentar que no lo sé.
Levantó una ceja al oír esas palabras, aquella niña hablaba muy raro y era muy extraña, así que hizo una venia y luego salió de la sala, si lo que ella había dicho primero era cierto, entonces su abuelo estaba en el estudio, su lugar preferido para reunirse con otras personas. Caminó por un largo corredor, y cuando se disponía a llamar al portón, oyó un conversación que no le gustó mucho, por lo que cambió de opinión y salió a tomar aire fresco al jardín. Lo que ocurrió allí fue algo que difícilmente podría olvidar, confundió a una niña con un niño y solo por eso, fue aporreado con una sandalia en la cara… pero por una extraña razón, aquella niña le simpatizó, y después de oír su nombre, tuvo la impresión de que lo había escuchado antes… en algún lugar, aunque no recordaba cuando.
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Durante meses había intentado inútilmente convencer a la señora Akaoshi de dejarla partir a Japón, precisamente cuando ya sabía a que familia pertenecía el escudo del coche en que llegaron los que adoptaron a su hermana menor, cuando empezaba a resignarse,… el destino dio un giro inesperado, la señora Akaoshi cayó enferma y luego de varias semanas, partió al encuentro de su esposo… cuando la adoptaron, los Akaoshi era una pareja con cerca de 25 años de matrimonio, no eran precisamente jóvenes, pero se esforzaron en ser buenos padres para Hisana, y eso era algo por lo que ella estaría eternamente agradecida.
Unos días después del sepelio, preparó una maleta y partió rumbo a Japón, con todos sus pensamientos centrados en la persona más importante para ella: Rukia.
Fue difícil al principio, considerando que habían pasado como 7 años desde la última vez que estuvo allí, y que solo había ido a Tokio un par de veces, en su infancia. Pero un día finalmente dio con la mansión de los Kuchiki y tras varias horas de espera, pudo verla: pequeña con una gran sonrisa, brillo en la mirada, jugando en el jardín con un niño pelirrojo, su corazón saltó en su pecho cuando el niño le dijo "Rukia"… los que la adoptaron no le cambiaron el nombre. Hubiera ido cada día a verla, si no fuera porque empezó a llamar la atención, y luego de un par de días descubrió un lugar a donde podía ir y observarla sin llamar la atención, la entrada del colegio en el que Rukia estudiaba.
Cada día, durante el receso para almuerzo de su trabajo, salía para esperar que los niños salgan de clases, y observaba a Rukia unos minutos, antes de que subiera al coche que la llevaría de vuelta a la mansión… pronto se dio cuenta que tal vez nunca podría encontrar la manera de acercarse a Rukia, y que tal vez tendría que conformarse con verla a lo lejos.
Algunas semanas después, mientras esperaba la salida de los niños, no pudo evitar observar al atractivo joven que descendió de un auto deportivo… y no fue la única, las demás mujeres (madres de familia, niñeras, etc) que esperaban a los niños hablaban de aquel joven en voz baja… Hisana no pudo evitar sonreír al oír los comentarios subidos de tono que hacían las demás, el sonido de la campana seguido del ruido peculiar que solo los niños pueden hacer, le hizo fijar la mirada en la entrada principal, hasta que la pequeña Rukia que conversaba con otra niña, salió corriendo directamente hacia el joven que esperaba a unos pasos del auto deportivo: "¡Ni-sama!", le oyó decir claramente, mientras lo abrazaba y sonreía. Ver eso le rompió el corazón… se alejó de allí lo más rápido que pudo. Aquella tarde llamó a Gin, necesitaba hablar con alguien.
Fue difícil ir a esperar a la salida del colegio los días siguientes, y el ver todos los días al mismo joven recoger a Rukia no ayudaba, ella era su hermana, no él… como un mes después, todo indicaba que nadie vendría a recoger a Rukia, aquel día se armó de valor y se acercó a ella:
- Hola pequeña ¿Te quedaste sola?
- (Con desconfianza) Sí.
- (Con una gran sonrisa) Seguro se retrasaron, ¿Puedo sentarme a acompañarte mientras esperas?
Rukia la observó un momento, antes de sonreír y asentír con la cabeza.
- Soy Kuchiki Rukia ¿Y tú?
- Hisana Akaoshi.
- Hisana, es un nombre bonito, pero ¿Por qué dijiste primero tu nombre y luego tu apellido?
- Ehm… bueno, viví mucho tiempo en Korea, allí las personas se presentan así.
- (Abriendo los ojos de par en par) Viviste en Korea ¿Cómo es? ¿Es grande? ¿Qué comida tienen allá? ¿Cómo son sus casas? ¿También tienen tren bala?
- (Riendo) Pues es un país muy interesante, la mayoría de las casas son parecidas a las de Japón, la gente gusta mucho de comer vegetales, y también tienen tren bala.
- ¿En serio? (Ve a Hisana asentir con la cabeza) Eres afortunada, puedes viajar libremente y conocer personas.
- Cuando seas más grande seguro te dejarán viajar, Rukia.
- (Con tristeza) Entonces me gustaría ser grande de una vez, para poder ser libre.
- Rukia ¿No te gustaría que te cuente una historia?
Mientras Hisana contaba un relato sobre una princesa que vivía encerrada en una torre, Rukia la contemplaba… veía en ella algo familiar, pero no podía precisar que. Hisana terminó el cuento, y al poco rato un auto se estacionó a unos metros de donde ellas estaban. Rukia corrió a abrazar a su hermano con un: "¡Llegaste, Ni-sama!" y Hisana se vio forzada a volver a la realidad. Pero entonces Rukia la llamó "Hisana one-san" y tuvo frente a ella al joven Byakuya Kuchiki, si de lejos él era atractivo, de cerca era deslumbrante. Sin saber cómo, cada día, mientras esperaban a Rukia, ella y Byakuya conversaban, pronto los tres salían a tomar helados, a almorzar, a visitar lugares… y poco después, ella cayó en la cuenta que se había enamorado de él.
El último día de clases, después de la ceremonia de clausura, Byakuya le presentó a algunos miembros de la familia Kuchiki, no pudo evitar sentirse extraña, por la forma como la trataban, eran todos muy arrogantes y el hecho de que ella tuviera un apellido coreano empeoraba las cosas. Salió fuera a esperar que los demás salieran, estuvo tentada de marcharse, pero le había prometido a Rukia que la acompañaría al parque de diversiones.
- Me alegra que te hayas quedado.
- Bya-kuya.
- Mis familiares son un poco… diferentes. Discúlpalos si te hicieron pasar un mal rato, Hisana.
- No importa, ahora solo quiero pensar en los mucho que nos divertiremos en el parque de diversiones.
- Hisana yo… tú… tú eres una mujer maravillosa, y yo quisiera que fueras mi novia.
Ella lo observó fijamente, él era sincero, no estaba mintiendo. Y ese momento pasó a ser de esos momentos en que no encuentras las palabras que necesitas:
- Yo…
- ¡Ni-sama! ¡Hisana one-san!
- (Desviando sus miradas) ¿Ya terminaste de despedirte de tus amiguitos, Rukia?
- (Mostrando una gran sonrisa) Si, Hisana one-san. Ya podemos ir al parque de diversiones.
- (Mirando a Hisana a los ojos) Iré por el auto, esperen aquí.
- (Mientras Byakuya se aleja) Hisana one-san, ¿Te sientes mal?
- ¿Eh? N-no, porque preguntas.
- Es que tienes la cara roja.
- (Risa nerviosa) Debe ser por el sol.
Durante todo el camino hacia el parque, Byakuya observaba a Hisana por el espejo retrovisor cada vez que podía, y ella lo había notado… era obvio que él esperaba una respuesta. Hisana estuvo distraída casi toda la tarde, tenía un lucha interna entre la parte de ella que sentía que quería a Byakuya, y la parte que lo odiaba por robarle el cariño de su hermana… mientras trataba de no pensar más en ello, tuvo la oportunidad de ver a Byakuya siendo arrastrado por Rukia a uno de los juegos… no, él no sabía la verdad, él quería a Rukia como a una verdadera hermana. Después de que el juego terminó, Rukia insistió en que los tres se tomaran una foto, y solo unos segundos antes de que el fotógrafo tomara la fotografía, las pequeñas manos de Rukia se levantaron para sujetar las manos de Hisana y Byakuya… pudo ser un instante fugaz, pero fue un instante en que los tres se sintieron como si fueran una familia. Luego Rukia corrió a recoger la foto, y Byakuya y Hisana se tomaron de las manos… no necesitaron palabras. Desde ese día, Hisana y Byakuya caminaban siempre de la mano, y Rukia los acompañaba la mayoría de veces.
No mucho tiempo después, Byakuya le propuso matrimonio. No tenían mucho tiempo saliendo, y la familia de él puso el grito en el cielo cuando Byakuya la llevó a su casa y les dijo a todos: "Hisana y yo vamos a casarnos"… aquello dejó de ser una reunión familiar para convertirse en una batalla campal, donde el blanco principal era Hisana, hasta que el abuelo Ginrei controló la situación y brindó todo su apoyo a la joven pareja. Ese gesto fue algo que ni Byakuya ni Hisana olvidarían jamás…
Cuando faltaban pocos días para la boda, una tarde en que Hisana salió de compras con Rukia, sucedió algo inesperado:
- Rukia ¿Te gusta ese vestido?
- Sí, one-san.
- Entonces pruébatelo, estaré a un lado de la puerta por si necesitas ayuda.
Rukia entró en el cambiador. Una de las cosas que a Rukia le gustaban de Hisana era el hecho de que la trataba como a una niña normal, no le consentía todo, pero le daba su espacio.
- Ustedes dos se parece mucho, no hay duda que son hermanas.
- G-gin.
- ¿Por qué pones esa cara? Parece como si hubieras visto al mismo diablo, Hisana.
- No es eso, es solo que… ¿Cómo me encontraste?
- No puedo negar que fue un poco difícil, sobre todo porque me llamaste para decirme que estabas en Japón, pero no me dijiste en que parte, así que me tomó unos meses encontrarte, y me alegra ver que estás con tu hermanita.
- Shhh, baja la voz. Ella no sabe nada.
- Pensé que le habías dicho, ella te llamó "one-san".
- (Abriendo la puerta) One-san ¿Cómo me veo?
- Te ves muy linda, Rukia.
- Hisana tiene razón, pareces una muñeca, Rukia-chan.
- (Escondiéndose detrás de Hisana y observando a Gin) ¿Quién es él, one-san?
- Es un amigo que conocí en Korea, se llama Gin Ichimaru.
A Rukia no le gustó Gin, tenía algo que le causaba miedo. Cuando se cansaron de recorrer tiendas, Hisana la llevó de regreso a la mansión Kuchiki, Gin no se separó de ellas en ningún momento y eso solo aumentó la antipatía que Rukia sentía por él. Por cortesía, Ginrei los invitó a cenar. Byakuya estaba de viaje resolviendo unos asuntos, y eso fue motivo para que el resto de la familia se pasara toda la cena enviando desagradables indirectas contra Hisana que Ginrei trató de detener sin mucho éxito. Todo ese espectáculo terminó por hartar la paciencia de Gin, se puso de pie y abandonó el comedor llevándose a Hisana con él.
- Gin espera… ¿Qué haces?
- Eso es lo mismo que iba a preguntarte, no tienes que soportarlos para que te dejen ver a tu hermana, es tu derecho.
- Gin, las cosas no son como imaginas.
- Pero pueden serlo, solo ve por Rukia y dile la verdad, o… Hisana, la niña te quiere mucho, puedes llevártela sin levantar sospechas, tengo unos amigos que pueden ayudarnos a sacarle del país.
- ¡No! Gin, jamás le haría algo así a Rukia, no soy ese tipo de personas.
- Entonces piensas soportar la misma humillación todos los días.
- No me importa lo que ellos digan, cuando Byakuya regrese las cosas van a cambiar, porqu…
- ¿Byakuya? ¿No es el que te robó el cariño de tu hermana?
- (Bajando un poco la voz) Cuando te llamé solo te dije lo que creía en ese momento, pero las cosas han cambiado, Byakuya y yo empezamos a salir y en unas semanas vamos a casarnos.
- ¡Qué! No puede ser cierto. Estás bromeando.
- Jamás bromearía con algo así. Pero tienes que conocerlo Gin, Byakuya es…
- (Sujetándola fuerte por los hombros) ¡No! ¡No! ¡No! ¡No puedes casarte con él!
- Gin, me estás lastimando… suéltame.
- ¡Nos vamos de aquí ahora mismo!
- La señorita Hisana no va a irse a ningún lado, Ichimaru-san. Y no es de caballeros tratar de esa forma a una dama.
- (Soltando a Hisana) Kuchiki Ginrei, me pregunto cuanto de nuestra conversación ha escuchado.
- Solo lo necesario. Hisana-san, me gustaría que te quedaras en ésta casa, Rukia debe sentirse sola ahora que su hermano está de viaje.
- Gracias, Ginrei-sama.
- En cuánto a Ud. Ichimaru-san, no es bienvenido así que le pido que se marche ahora mismo.
- (Con tono sarcástico) Supongo que me los merezco… pero los Kuchiki no tienen idea de l que Ud. acaba de hacer, Ginrei-sama.
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Karakura.
- ¡Ishin, cuelga el teléfono, llegaremos tarde!
- Lo siento, Ryuken, pero tengo que irme, mi hijo va a dar su examen de karate… claro que te llamaré después, tu propuesta me parece muy interesante. – Colgando el teléfono y saliendo a toda prisa – Lo siento, Masaki, pero Ryuken me propuso ser socios en un negocio con unos empresarios coreanos y…
- Ishin, deja los negocios para después, si no llegamos a tiempo Ichigo se pondrá triste.
- Dijiste lo mismo la semana pasada cuando rindió su examen de kendo.
- (Subiendo al coche) Deja de protestar y empieza a conducir, dejé a las gemelas durmiendo y no le hará gracia a la niñera que se despierten antes de que ella termine de prepararles sus papillas.
- (Subiendo al coche y encendiendo el motor) Está bien, nos vamos.
Les costó algo de trabajo encontrar un lugar para estacionarse, había autos por todos lados, y adentro el lugar estaba lleno de personas:
- Masaki ¿En donde está Ichigo?
- Mira por el lado de allá, se está asomando por esa puerta.
- (Levantando su pulgar en señal de aprobación) ¡Tu puedes, hijo!
- (Obligándolo a sentarse) No hagas eso Ishin, vas a hacer que se ponga nervioso.
- ¡Su atención por favor! ¡La evaluación del dojo Karakura está por comenzar! ¡Les pedimos permanecer en silencio mientras duran los encuentros!
Tres horas después, el evento terminó. Grupos de familias posaban por todas partes para las fotos respectivas, y otros salían despidiéndose de los demás amistosamente. Apenas llegaron a la casa, Ichigo corrió hasta el cuarto de las gemelas para enseñarles su nuevo cinturón.
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Tokio, Japón, 2 años después.
- Es una triste noticia, primero tu abuelo y ahora Hisana.
- (Tratando de contener los sollozos) G-gracias, Renji.
- (Entrando en la habitación) Rukia, ordené a Miyu-san que hiciera tus maletas, mañana temprano nos vamos a Karakura.
- Pero, ni-sama…
- Hisana arregló esa casa para nosotros, y realmente yo no quiero estar aquí, ¿Entiendes?
- Sí, ni-sama.
Desde la muerte de Ginrei, Byakuya rara vez mostraba sus emociones. Estaba dolido tal vez más que Rukia.
Fue un vuelo de casi una hora, Karakura era una ciudad más pequeña que Tokio. Su nuevo hogar se veía muy acogedor, y lo primero que hizo al entrar en la casa fue recorrerla de arriba a abajo, cada habitación, cada ambiente estaba bellamente decorado, incluso había un ambiente diseñado para dibujar, Hisana había pensado en todo.
Se asomó por la ventana de la que sería su habitación y vio a Renji, Miyu y otros empleados descargando las maletas y algunas cajas que trajeron desde Tokio. Con el transcurso de los días la casa parecía extrañamente vacía, silenciosa, Byakuya parecía más una sombra que un ser humano, Renji pasaba mucho tiempo fuera, pues su madre se animó a inscribirlo en un dojo de kendo y a él parecía gustarle… ella en cambio solo salía de la casa para ir al colegio, no tuvo suerte en encontrar un lugar donde practicaran taekwondo, ni tampoco donde enseñaran coreano… Hisana le había animado a aprender taekwondo y le estaba enseñando a escribir hangul poco antes de caer enferma y Rukia deseaba continuar aprendiendo.
Una tarde, salió a escondidas de la casa y recorrió los alrededores, todo le pareció diferente y emocionante, tanto que no se fijó por donde caminaba y al final se perdió. Intentó inútilmente recordar el camino, avanzó y retrocedió, pero nada. Caminó un poco más y llegó a un puente, se detuvo para descansar y tratar de pensar en la forma de volver a su casa cuando un grupo de niños empezó a molestarla. Trató de ignorarlos, pero eso solo empeoró las cosas, esos niños eran realmente molestos, uno de ellos se puso frente a ella obstruyéndole el paso y movida por un reflejo, ella lo hizo caer al piso. Los otros niños no tardaron en ir sobre ella, como si quisieran hacerla llorar.
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Cada día, después de clases, él se quedaba al final de puente, contemplando el río, por horas. Algunas veces su padre venía a buscarlo, otras veces, la madre de Tatsuki lo hacía, pero él no podía dejar de quedarse allí… recordando. Fue cuando oyó a un grupo de niños burlándose de una niña al otro lado del puente, no le pareció pues ellos estaban en grupo y ella estaba sola, así que corrió para ayudarla… pero no fue necesario, al llegar los niños se levantaban del suelo y se alejaban:
- (Colocando una mano sobre el hombro de la niña) Disculpa, ¿Estás…?
Hubiera querido terminar la pregunta, pero con un rápido movimiento, la niña lo había hecho caer en el suelo, y lo veía en forma amenazadora:
- (Retrocediendo hasta apoyarse sobre la baranda del puente) Ya es suficiente… déjenme en paz…
- (Sentándose en el suelo) Yo solo quería ayudarte, pero creo que no lo necesitabas.
- (Observándolo mejor) Es cierto, tu no estabas con el grupo de niños… ehm… lo siento, ¿Te hice daño?
- (Poniéndose de pie) No fue nada, me han golpeado más fuerte en las clases de karate.
- ¿Practicas karate?
- (Hinchando el pecho) Y también kendo.
- Yo estaba aprendiendo taekwondo.
- ¿Taek… qué?
- Taekwondo, es una forma de arte marcial que se practica en Korea.
- Ahhhh.
Breve silencio.
- Me llamo Kuchiki Rukia.
- Y yo Kurosaki Ichigo.
Fin... por ahora.... en el proximo capitulo retomamos la historia en donde se quedó :) Quisiera pedirles un favor... podrían responder una pregunta (Solo si quieren): ¿Cuál es tu opening favorito de los 10 openings que tiene Bleach hasta el momento? Es que voy a escribir un articulo sobre ello en mi blog y no quiero que piensen que soy imparcial... ando preguntandole a todo el mundo XD :)
Lo que viene a continuación puede ser aburrido, pero me dio la gana de escribirlo…
CRONOLOGÍA DEL FANFIC:
ENERO 1991: Empieza el fic con el nacimiento de Rukia. Mika Sarugaki visita a Yuki Hirako, su mejor amiga de la preparatoria.
FEBRERO 1991: Yuna y Takuya Kuchiki adoptan a Rukia. Hisana es llevada a Korea por los Akaoshi.
AGOSTO 1991: Hisana conoce a Gin y Rangiku. Ginrei lleva a Byakuya a conocer Seoul y se los presenta Yamamoto.
JUNIO 1996: Renji se muda a la mansión de los Kuchiki. El padre adoptivo de Hisana fallece.
JUNIO 1998: En Tokio, Yamamoto recibe la visita de dos personas para hablar sobre asuntos familiares. Shinji conoce a Nemu y a Hiyori. Hisana finalmente logra ir a Japón para buscar a Rukia.
OCTUBRE 1998: Hisana conoce a Byakuya.
MAYO 1999: Byakuya le propone matrimonio a Hisana. Gin llega desde Korea para buscar a Hisana. En Karakura Ichigo aprueba sus exámenes de kendo y karate.
2000: Ichigo y Rukia se conocen.
2005: Rukia se va a vivir a Korea.
OCTUBRE 2008: Empieza "My Own One Hundred Days"…
Les dije que era aburrido…
Milly-chan
:P
