Que genial que es no parar de publicar, súper genial, pero bueno, nuevo capítulo.
Disclaimer: Los personajes de Mortal Kombat no me pertenecen.
Hace dos semanas, durante una de las muchas noches de oscuridad casi absoluta que se vivían ahora, Kano se encontraba en una pequeña sala de la fortaleza del emperador, esperando, nervioso, por varias razones.
Saco un cigarrillo y lo prendió, eso sí que lo calmaba, se pregunto cómo había vivido todos esos años en el Outworld sin esto.
Su plan era simple, tanto que era imposible que funcionara, pero de todas maneras no tenía nada que perder.
El emperador llego solo, como era de esperarse, Kano podía ser un soldado importante en la invasión, pero solo era conocido por los generales debido a su curiosa, y obviamente discriminada, cualidad de ser humano del Earthrealm.
"Espero que tengas algo bueno para decirme", le dijo Kanh sin expresar emoción.
"Lo siento, pero solo quería decirle que ya fueron revisadas todas las bases de mi grupo, y no ha habido anomalías de ninguna clase, aunque me gustaría hacerle una solicitud".
"Hazlo rápido", Kano levanto la mirada, y vio una curiosa figura moviéndose en las sombras, había que aceptarlo, Sheeva podía moverse más sigilosamente que una araña si lo deseaba.
El objetivo era fácil, la Shokan se encargaría de matar al emperador por la espalda mientras Kano lo mantenía ocupado, el asesino realmente no esperaba que eso pudiera hacerse, pero no perdería nada por intentarlo, e incluso lograría que su lugar mejorara si intervenía a favor de su actual amo y daba el golpe de muerte que lo salvaría, al menos, la ira de Sheeva podría ayudar a que su solicitud fuera escuchada.
"Si, se trata de…", comenzó, pero en un instante, Sheeva dio un salto con una daga en alto, el emperador giro la cabeza al sentir el ruido, parecía que no se había dado cuenta a tiempo.
Y Sheeva cayó al suelo con el cuello cortado.
La propia sombra de Kano se había movido, y la había degollado sin inmutarse con un Kunai sacado de quien sabe dónde, entonces fue cambiando de forma, hasta una conocida por el emperador.
"Noob Saibot", dijo este, "que curiosa intromisión".
El ninja negro miro al emperador y se agacho en señal de respeto, "le juro lealtad a usted, mi nuevo amo".
"Guárdate tu falsedad, se que sirves a alguien más", el emperador pese a lo que decía, no parecía dispuesto a pelear, "pero dadas las circunstancias, creo que necesito un nuevo general para el ejercito Shokan, y podrías servirme, aunque deja de matarlos, no creas que no sé lo que paso con Kintaro", entonces el emperador vio a Kano detrás suyo, "no sé cuanto hace que estas escondido en la sombra de este sujeto, ¿Tuvo algo que ver con lo que acaba de suceder?".
Kano estaba muerto, si Noob Saibot había estado con él desde hace por lo menos una semana, sabría todo acerca de esto, pero el ninja simplemente dijo sin emoción, "no, fue pura suerte".
"Ya veo, Kano, ¿Qué solicitud tenias para hacerme?".
"Ah, sí, quería saber si me daría permiso de hacer lo que quisiera con uno de los humanos, Sonya Blade".
"Como gustes, no es de importancia para mí", el emperador se marcho, sin prestar atención al cadáver, Kano miro por unos segundos a Noob Saibot, que no hacía nada.
"¿Qué ganas con esto?, Es obvio que sabes la verdad sobre mi participación aquí".
"Hay algo que solo tú puedes darme".
"Curioso, pero ahora que esto ya paso, no tienes nada para chantajearme, seria tu palabra contra la mía".
"Lo sé, y también se que sabes dónde está la base enemiga debido al pequeño transmisor que tu ayudante le coloco a la tal Sonya y que mantienes oculto al emperador".
Kano sentía una gran furia, no le gustaba verse utilizado, pero había caído en la trampa, "¿Qué es lo que quieres?".
Este no es nuestro mundo, este es el mundo de:
Mortal Kombat, Batalla de los 6 reinos tercera temporada capitulo 9: "Ultimátum".
Jade acaricio las curiosas flores que se veían en medio de las grandes rocas, eran tan extrañas, y tan bellas, parecían pequeños pompones, y cuando una ráfaga de viento pasó por ellas, un montón de pequeños palillos salieron de la misma.
Entonces un líquido verde cayó cerca y las comenzó a derretir, este había sido arrojado por su compañero, el ninja verde, Reptile, el color era lo único que realmente compartían.
"¿Por qué hiciste eso?".
"Florez, no zon maz que moleztiaz para nueztra mizión".
El viaje había sido siempre así desde que comenzaron la búsqueda de Kitana, las posibilidades de encontrarla eran muy pocas, al iniciar la fusión de reinos, el emperador iba succionando las almas de los que se encontraban en las zonas ya mezcladas, imposibilitando el ingreso al resto, pese a que impidió que el alma de Kitana se viera incluida en ese grupo, siempre estaba la posibilidad de que ella se encontrara aun en los terrenos no fusionados, causando que cualquier intento por encontrarla fuera un fracaso desde el inicio, parecía más que dependía de la misma princesa si la encontraran o no, pero Reptile seguía la misión activamente como si su vida dependiera de ello.
"Sabes, si el emperador te quisiera muerto por la liberación de los rehenes hace dos años, ya te hubiera matado", le dijo.
"Cállate, maldita humana, tu no puedez entenderme".
Siempre lo mismo, semanas de ser insultada por el maldito reptil y su odio a los humanos por considerarlos inferiores, de vagar sin rumbo, de no encontrar nada vivo que el lagarto no matara al instante, incluso siendo un simple insecto.
Y siempre había unas palabras en la mente de Jade, unas que el maldito dios protector del Earthrealm le había dicho hacia dos años.
"Nunca mataría a una potencial aliada".
¿Qué quería decir con eso?, ¿Una potencial aliada?, Ella era una asesina, nada más.
Aunque era verdad que aun con los años, le costaba matar a sus enemigos, algo que compartía con Kitana, pero no con Milenna.
Pero la princesa siempre fue especial, se notaba que por alguna razón, el emperador la quería más a ella, pero era tan dulce, al fin y al cabo, no parecía alguien del Outworld.
Al menos ella podía elegir a veces, para Jade, matar era una obligación más que otra cosa, no era más que una plebeya, y solo siendo sanguinaria podía ascender en la escala, volverse alguien de valor para las guerras, y de esa forma merecer su lugar en el ejercito, no recordaba quienes eran sus padres, y no le importaba, solo era parte de las masas generales, y dependía de ella resaltar, no de algún título de nacimiento, mucho menos de su especie, ya que los humanos son los más débiles de todo el reino en cuestión.
En el fondo, la asesina realmente quería que la misión fallara, el emperador no le haría nada a su propia hija, incluso luego de lo que paso, pero el volver también indicaría que su libertad volvería a ser cortada, y la joven merecía más que eso.
En sus pensamientos se encontraba sumida durante su estancia de guardia, el maldito lagarto en ese momento se encontraba durmiendo mientras hacía sonidos horribles.
Fue en eso, cuando Jade empezó a notar algo que se movía a lo lejos, no parecía preocupante, pero luego de caminar kilómetros sin encontrar un alma, había que revisar cualquier potencial peligro.
Levanto su jabalina metálica, que tenía en la espalda, un arma perfecta, indestructible debido al metal que la conformaba, el mismo que formaba el martillo de Shao Kanh, y se acerco a la ladera de la que provenía la extraña figura, que se hacía más nítida a cada segundo, no parecía un enemigo, se hacía notar demasiado.
Jade decidió atacar con un salto, pero antes de llegar a su objetivo, se freno.
La que estaba en frente suyo era Kitana, no estaba en posición de pelea, solo la veía, y entonces, unas lagrimas cayeron de su rostro, lo que resultaba extraño teniendo en cuenta que una gran sonrisa se dibujo en el.
"Jade", dijo con felicidad, "sabía que tu también lo serias".
Y rápidamente abrazo a su antigua amiga, que no sabía qué hacer en esa circunstancia, y la empujo hacia atrás causando que la soltara, "¿De qué hablas?", dijo con agresividad, no comprendía la situación realmente.
"Sentí un aura, y vine hacia aquí, me alegra de saber que eras tú".
Kitana se acerco a Jade nuevamente, pero esta reacciono, "espera, ¿Qué haces?, No te me acerques".
"Pero Jade…".
"Pero nada, Kitana, aléjate de aquí, Reptile aun está dormido y no debe haberte sentido", Kitana intento insistir nuevamente, pero fue interrumpida, "¿No te das cuenta lo tonta que eres al venir aquí?, Tu padre te está buscando, no malgastes tu oportunidad de ser libre".
"Pero es que Kanh no es mi padre".
Las palabras cayeron rápidamente en la mente de la asesina, "¿De qué hablas?".
"El no es mi padre, ni siquiera somos del mismo reino, todo ha sido un engaño siempre".
"…, No importa, mi lealtad sigue siendo hacia él, y mi misión era encontrarte, pero hare como si no hubiera visto nada por el tiempo que fuimos compañeras".
"No lo entiendes, Jade, tu tampoco eres del Outworld".
"Eso no tiene sentido".
"Piénsalo, si lo tiene, ¿Nunca has sentido que algo no cuadraba?, ¿Qué cada vez que querías matar a alguien sentías un gran vacío por dentro?".
"No- no sé de qué me hablas".
"Date cuenta, nuestra mente es la que nos dice que somos del Outworld, pero solo nuestro corazón tiene la verdadera respuesta".
Jade no sabía qué hacer, Kitana tenía razón en que ella siempre había tenido dudas, pero todo era tan repentino, antes de tomar una decisión, un líquido verde cayó cerca.
"Zi", dijo Reptile con su clásica vos seseante desde detrás de Jade, "al fin haz aparezido, nueztra mizión por fin eztara completa", Jade miro a Kitana, su rostro le decía claramente que se fuera, que ella podría cubrirla de alguna forma, pero la ex princesa no tenía esa idea en ese momento, "Jade, ¿Qué hazez?, Atrápala antez de que ze vaya".
"Jade, solo tú puedes armar tu propio destino".
Jade apunto con su arma a su antigua amiga "¿Qué puedes decir tu de eso?, Nunca pasaste hambre, nunca tuviste que hacer un verdadero esfuerzo para lograrlo todo, y aun así lo has desperdiciado, no voy a terminar como tú".
"¿De qué serviría tener una buena vida, si no es la que quieres?".
Jade sigue con la jabalina en alto, pero se quedo quieta, sin saber qué hacer, Kitana coloco su mano arriba del arma y la fue bajando.
"Ves que…", antes de que Kitana terminara la frase, Reptile había saltado arriba de ella dejándola en el suelo.
"No ze que paza aquí, Jade, pero si tu no le haraz nada yo me encargare, unaz heridaz menorez no cambiaran el rezultado".
Kitana forcejeaba, pero en esa situación Reptile tenía el control, y se bajo parte de su máscara para dejar a la luz sus dientes, que se preparaban para morder.
Pero antes de llegar a hacerlo recibió una fuerte patada en la espalda, que lo desoriento el tiempo suficiente para que Kitana se liberara, Jade había sido la agresora, "maldita, nadie que traiziona a Kanh vive para contarlo".
Reptile lanzo acido por su boca, pero al tocar el cuerpo de Jade, no solo no la daño, sino que se evaporo debido al calor que este emanaba.
Con su más grande técnica en uso, Jade cargo el calor que ella misma generaba en su jabalina, y con rapidez la clavo en el hombro de su oponente, que grito con gran dolor.
Jade no se inmutaba, aun con ver el sufrimiento de su enemigo, pero entonces vio a Kitana, y pensó que tal vez ella tenía razón, y las cosas no tendrían que ser así, por lo que quito su arma, que había dejado una pequeña marca de quemadura detrás.
"Te daré la oportunidad de vivir, maldita lagartija, al fin y al cabo nunca has sido más que un sirviente cumpliendo órdenes, como yo".
"Kanh zabra de ezto", dijo el reptil, mientras la piel intentaba en vano regenerarse.
"Si, lo sabrá, pero no de tu boca, no creo que puedas volver tras haber fracasado tanto".
Reptile no dijo nada, sentía mucha ira en ese momento, pero sabía que no podría contra las dos mujeres juntas, así que lanzando un último seseo, se volvió invisible, marchándose a la lejanía.
Kitana se acerco a Jade alegremente, "qué bueno que hayas entendido".
"No, ni siquiera sé porque hice eso, solo fue una pequeña confusión, aun no sé si creerte en lo que me dices".
"Me refería a dejar con vida a Reptile, eso demuestra que eres Edeniana, como yo".
"¿De dónde has sacado esa información?".
"Es complicado".
"Aun puedo entregarte a tu supuestamente falso padre".
Y entonces Kitana hablo, de todo lo que había hecho estos dos años, sus viajes por distintas regiones, viendo mas allá de lo que conocía como princesa, hasta conocer que el Outworld no era un reino simple, sino que se encuentra fusionado con otro, Edenia, un lugar paradisiaco, ahora opacado por la oscuridad.
Y las respuestas las tenía alguien, cuya identidad real era desconocida, un misterioso personaje, oculto en las sombras, con el que la princesa dio casi por accidente, aunque el destino fue el causante.
Así, a través de él supo de la existencia de Edenia, el puente de conexión con los cielos, lugar donde la puerta que lleva a The Void, hogar de los Elder Gods, se encuentra.
Y la historia fue contada, los acuerdos de las especies Edenianas que llevaron a la gran paz, bajo el gobierno del rey Jerrod y la reina Sindel, los verdaderos padres de Kitana, y la caída, presas del Mortal Kombat y de la furia conquistadora del Emperador Kanh.
Pero el misterioso ser no se fue sin darle un último regalo a Kitana, tras ser derrotado en una batalla contra un pobre hombre engañado hace muchos años, perdió parte de su poder, pero conservaba la capacidad para encontrar las verdaderas naturalezas humanas, y decidió que la princesa también lo tuviera, ahora, podría percibir el aura de cualquier otro Edeniano, debido a cierta característica, la bondad, algo que todos los humanos de Edenia poseen en el fondo de sus corazones.
A Jade le costó creer la historia, muchas cosas encajaban, había lugares en el Outworld que no tenían una explicación histórica para su existencia, además de la gran cantidad de esclavos que parecían soñar con unas vidas mejores, cuando supuestamente eso nunca había existido antes.
"No sé si creerte".
"Tienes que hacerlo, debemos recuperar a mi madre".
"¿Sindel?, ¿Pero en que ayudara eso?, Además, me dijiste que está muerta".
"El ser me dijo que está viva de nuevo, Kanh la tomo como su mujer luego de la conquista Edeniana, pero la mato, y guardo su alma, Tsung la trajo a la vida en el Earthrealm, por eso pudo empezar la invasión sin Mortal Kombat, si logramos que nos ayude, podremos salvar no solo a este reino, sino también a Edenia, las cosas podrían ser bellas como antes".
Jade no quería sueños imposibles, hace mucho que los había dejado de lado, pero por alguna razón creyó que esto podía volverse realidad, y decidió luchar por él.
Y su nuevo viaje comenzó, pero al poco tiempo noto que Kitana tenía un dejo de tristeza, "¿Estas preocupada por si fallamos?".
"No, solo es que me apena por Milenna, ella tampoco sabía nada de quienes eran sus verdaderos padres, pero quería tanto que Kanh la quisiera, que seguro se vio arrastrada, y en cierta forma eso causo su muerte, si ella estuviera aquí todo sería mejor".
Jade se sentía extraña, en ninguna parte de la historia de Kitana había salido el nombre de su hermana, y nunca había notado en ella la supuesta bondad natural, incluso sentía que disfrutaba matando y torturando, pero no dijo nada.
Y al mismo tiempo, un tema similar se tocaba en la fortaleza del emperador, donde Shang Tsung realizaba el nuevo trabajo que el emperador le había pedido, algo casi imposible según él, pero que misteriosamente, funciono, y así, traída del mismísimo Netherrealm, un alma recupero su cuerpo nuevamente, se irguió, y sus ojos se abrieron.
Y así, Milenna vuelve a caminar entre los vivos.
Continuara…
