¡En honor a los Santos Inocentes, nuevo capítulo! :) Espero que os guste y leer!
22 de junio
Los gritos de Regina son lo más nítido que he escuchado en esta maldita maldición. Apago una pequeña llama en mi manga y busco refugio en el rincón menos torturado por los fogonazos. Aquí, algo más tranquila, trato de concentrarme y escucharla. No distingo aún qué le ocurre, pero si esa loca está cabreada, yo soy feliz.
No siempre puedo oírla bien, en ocasiones escucho sólo retazos inconexos o zumbidos, pero no logró descubrir cómo manejarlo, cómo funciona. Aunque está cambiando, eso sí puedo intuirlo…
Estoy casi segura de haber empezado a distinguir a Henry. Aún es una vocecita sin palabras, sólo con un sonido cantarín carente de sentido. Pero es él. Recuerdo su voz, recuerdo lo que me provocaba escucharle. Tiene que ser él.
Y hablando de su hijo, los gritos de Regina comienzan a nombrarle. Berrea algo sobre que Henry está enfadado, que la ha llamado ¿asesina? ¡¿En serio?!
Una parte de mí se preocupa, por supuesto. Henry sigue siendo prisionero en la mansión de una Reina Malvada encubierta. Pero no puedo evitar una pequeña oleada de orgullo. ¡Ese es mi chico!
Continuará…
