Visitamos cuatro grandiosas boutiques. Nuestra primera parada fue Abejas, compré unos lentes de sol, dos chaquetas y unos shorts. Luego fuimos a Lot 8, encontramos cosas geniales para los chicos, compré una bellísima campera, unos zapatos y un nuevo reloj para mi novio. En Tootsies, compré dos pares de zapatos Jimmy Choo, un lindo collar. En Wink, compré una mascada de seda verde agua para Esme y una loción de diseñador para mi padre.

Pensé que Charlotte se aburriría de comprar con mis amigas y conmigo, sin embargo, nos la pasamos bien probándonos la ropa en los vestidores y riendo de lo ridículas que se nos veían algunas prendas.

-Alice, te reto.- Dijo Charlie mientras se me acercaba con una blusa color naranja con estampados verdes. Ese color era realmente detestable y el diseño, era ridículo.

-Ni creas que comprará eso.- Dijo Rose riendo.

-Creo que o se vería tan mal con unos vaque...- Le dirigí una mirada asesina a Bella, se aclaró la garganta avergonzada.- Es horrible.

Sonreí.- ¿Cuál es el reto?

Ella se rió.- Pues que te la compres y te la pongas todo el resto del día.

Enarqué una ceja.- Acepto, pero si tú…- Tomé un vestido de muñeca strapless, color rosa, con encaje pomposo y con un gran lazo en la cintura.- Usas esto.

Charlotte se carcajeó mirando el vestido.- No me pondré eso todo el día… es feo y… demasiado formal…

-Entonces, úsalo para ir a cenar, esta noche.- Propuso Rose riendo.

Bella rió entre dientes.- Le darás una gran sorpresa a Peter.

Charlotte miraba con horror aquel vestido, hasta que rió y sintió.

-Entonces ¿Lo harás?

Se encogió de hombros.- Supongo que luego me podrá servir para hacer un cobertor de asiento para el inodoro.

Mis amigas y yo miramos a Charlotte horrorizadas. El vestido era algo... exagerado, pero era lindo.

-¿Qué?.- Preguntó encogiéndose de hombros.- Suelo ser muy creativa.

Las cuatro nos carcajeamos, pagué la espantosa blusa y me la puse. Salimos de aquella boutique con más bolsas.

Hicimos una parada para comprarnos un late, Rose y yo, tuvimos que hacer un aparada en el tocador. Bella se quedó apartando una mesa, junto a Charlotte.

-Rose…-Canturrié

-¿Que sucede, Alice?

-Creo que nos debes un chisme…

Rosalie se carcajeó y luego suspiro. Abrió la llave de agua para lavar sus manos.

-Sí…

- Oh, ¡pillines!- Dije riendo y picando a mi amiga en el hombro.

La sonrisa de Rosalie, era de puro amor y ternura.- Alice… fue como si hubiese sido mi primera vez.

-Te refieres a que fue como debió ser tu primera vez.- Afirmé

-No.- Rosalie negó con la cabeza.- Sentí como si hubiese sido mi primera vez… Como si Royce nunca hubiese existido en mi vida…- Rose rió entre dientes.- Incluso me dol…

-¡Rose!- Interrumpí carcajeándome.- Recuerda que Emmett es mi hermano y créeme que no quisiera detalles así…

-Ok.- Dijo mi amiga riendo.- Pero no bromeo. Emmett fue tan especial, no solo sentía que me entregaba a él… sino que sentí una total entrega por su parte. Fue.- Rose suspiró.- Increible.

-Me alegra tanto, Rose. No imaginas cuan feliz me siento por ustedes.- Abracé a mi amiga con fuerza.- Ambos merecen ser felices, después de todo lo que han tenido que pasar.

-Te quiero, Alice…

-¡Y yo a ti… sis!

Nos unimos a la conversación de Bella y Charlotte disfrutando de nuestros lates. Las chicas, el frenesí de compras y esta espantosa blusa que usaba, me habían desenfocado por un momento de mi objetivo. Tenía que…

-¡Alice!

-Oh, ¿Qué sucede, Rose?

-Sí, ¿En qué piensas?- Preguntó Bella, introduciendo la pajilla en el embase.

-Charlotte, necesito que me ayudes en algo…

-Seguro ¿Qué sucede?

-Es que… yo necesito que me digas dónde queda Apache Corpotarion.

Ella frunció los labios.- ¿Para qué quieres ir?- Su actitud, me dio a entender que sabía exactamente para qué quería ir.

-¿Ahora qué tienes en mente?-Preguntó Rosalie mirándome extrañada.

-Necesito… necesito hablar con Joseph, Charlotte.

-Ya me lo imaginaba… ¿Jasper sabe de irás?

-No y te pido… te ruego que no le digas…

-Alice sabes que…

-Lo sé, sé que no quieren hablarse. Sé que las cosas están muy mal entre ambos, pero…

-¿Y qué piensas hacer tú al respecto?-Preguntó Bella.

-Lo mismo me preguntó yo… ¿Piensas que conseguirás algo intentando hablar con Joseph?

-Sí.- Dije con seriedad mirándole fijamente a los ojos.- No pierdo nada con intentarlo.

Charlotte se quedó mirándome sin decir ni una sola palabra.

-Alice escúchame… Tu gesto es algo lindo, pero… acéptalo. No puedes presentarte ante él intentando solucionar un problema de…

-¡¿Por qué no?-Exclamé alterada, las cosas estaban bien y ahora, estaba acabando con mi paciencia.

-¡Entonces qué piensas hacer! Presentarte con tu sonrisa como todo un rayito de sol californiano y…

-Solo dime la dirección.- Dije muy molesta interrumpiendo su ironía.- No importa lo que opines… Voy a hacerlo.

Bella y rose me miraban con los ojos abiertos como platos, hace tiempo no me habían visto reaccionar así.

Charlotte frunció los labios y enarcó una ceja.- Es en Post Oak Central.- Dijo con frialdad. Estaba roja de la ira.

-Lo sé, pero… lo que necesito, es saber cómo llegar, en vista de que no me ayudarás…

Ella puso los ojos en blanco.- No he dicho que no voy a ayudarte…

-Pero, entonces por qué…

-Solo quería que pienses mejor, antes de meterte en un problema con Jasper. Solo eso.

Las cuatro nos quedamos en silencio.

-Pero ¿Por qué tendrá problemas con Jazz?-Preguntó Bella, como quien no quiere la cosa.

Charlotte negó con la cabeza.- Es que él… detesta a Joseph. Es como si su padre estuviese muerto para él.

-Pero no lo está.- Aseveré con seriedad.

Charlotte parecía más calmada ahora, me miró a los ojos y asintió.- No sé si puedas ser de mucha ayuda.- Se encogió de hombros y se levantó de la mesa.- ¿Vamos?

Asentí, mis amigas se levantaron sin decir ni una sola palabra. Rosalie me tomó del brazo y me dirigió una mirada de aliento, asegurándome de que lo que estoy haciendo es lo correcto. Sin embargo, no evitaba ponerme a pensar en lo que Charlotte dijo sobre "meterme en problemas con Jasper" ¿Merece la pena hacer que se enfade conmigo?

Una vez en el auto, nadie dijo ni una sola palabra y eso hizo que mis nervios se disparen. Bueno, ahora no puedo echarme para atrás…

-Llegamos.- Dijo Charlotte aparcando el auto frente a un edificio enorme. Se volteó para mirarme, mientras mis piernas comenzaban a temblar por los nervios que sentía. Ella me sonrió y luego rió entre dientes, ¿Acaso tenía un trastorno bipolar? Pobre Peter.

-¿Qué?-Pregunté mientras miraba el edificio.

-Llegamos Alice.- Dijo Rosalie desde el asiento del copiloto.

-Ya deja de preocuparte.- Dijo Bella tomando mi mano con fuerza.

-Tienen razón.- Respiré profundo y abrí la puerta para salir.

-Alice…

-¿Sí, Charlotte?

-Ve con tranquilidad, no tienes por qué sentir nervios.

Confirmado, Charlotte era bipolar o al menos, lo era conmigo. Asentí y cerré la puerta. Caminé hacia el edificio, busqué la recepción y pregunté por el señor Joseph Whitlock. La recepcionista fue muy amable conmigo, dijo que espere, pues se encontraba en una junta con los accionistas de la empresa.

-Cariño, por qué mejor no subes al octavo piso. Ahí se encuentra la secretaria del ingeniero Whitlock. Ella te anunciará.-Me recomendó con amabilidad la muchacha de la recepción.

-Gracias.

Subí al octavo piso y encontré a una dama al teléfono, me quedé parada en la esquina, pues no quería interrumpirle.

-Sí, confirmado señor… no, no hay ningún problema… sí… a usted… Adiós.- La mujer me miró de pies a cabeza, extrañada.- Hola, ¿Puedo ayudarle en algo?

-Hola, soy Alice.- Estrechamos manos.- Busco al señ… Ingeniero Joseph Whitlock.

-Él se encuentra ocupado, señorita. ¿Sabía que usted vendría hoy?

-No, no… yo vine a buscarlo porque necesito hablar con él.

-Tome asiento, por favor. ¿Puedo ofrecerle algo de tomar mientras espera?

-No, gracias.- Sonreí, me senté y tomé una revista.- Estoy bien así.

-Bien.- Dijo la secretaria volviendo su atención al ordenador.

Comencé a ojear la revista, era una revista de empresarios, así que no me distrajo de mirar ansiosa el reloj. Comencé a mover mi pie con impaciencia.

-¿Señorita…?

-Alice, solo dígame Alice.-Interrumpí

-Alice, ¿Puedo preguntar por qué buscas al señor Whitlock?

-Oh, es algo personal.- Asentí.

-Bien… espero que quiera atenderte. Es algo… complicado.

-Ya me lo han dicho.

La mujer rió entre dientes. Se abrió una puerta y muchos ejecutivos comenzaron a salir del lugar. Todos con sus elegantes trajes, abracé la revista para ocultar la estúpida blusa que estaba usando. ¿Cómo pude haber accedido a usar esto?

De pronto un hombre alto, con un tarje negro exquisito, salió de la sala de juntas. Cerró la puerta caminó muy serio, bueno, más que serio… parecía furioso. Pasó a su oficina sin siquiera mirarme.

-Es él.- Susurró la secretaria apuntándole disimuladamente.- ¿Anuncio que estás aquí?

Tragué con dificultad y asentí. Ella tomó la bocina del teléfono y comenzó a marcar la extensión.

-Ingeniero Whitlock, una jovencita lo busca… sí… entiendo señor, pero… sí, lo sé, es solo que lo estuvo esperando y…. Su nombre es Alice…- La dama me miró.- ¿Cuál es tu apellido, linda?

-Cullen

-La señorita Alice Cullen… ¿Señor, sigue ahí?... Oh, seguro.- La secretaria sonrió.- Puedes pasar, Alice.

Lo cierto es que creí que no me atendería, pero accedió a hacerlo. Bien, era tiempo de dejar los nervios a un lado. Tomé mi bolso y la amable secretaria, me condujo hacia la oficina. Crucé por la inmensa puerta y entré a una oficina gigantesca, con una vista preciosa. Joseph estaba sentado justo frente a mí, digitando algo en el ordenador, con el ceño fruncido. Hasta que finalmente me miró.

-Hola…- Me quedé petrificada frente a su escritorio.- Adelante, toma asiento por favor.- Me dijo en tono cortés, sin embargo parecía muy sorprendido de verme.

-Hola Joseph, es un gusto conocerte.- Le extendí mi mano y él la estrechó.

-El gusto es mío.- Dijo mirándome a los ojos. Y definitivamente, aquella mirada profunda de mi novio, la había heredado de su padre.- Eres la hija de Carlisle ¿Cierto?

-Sí.

Me miró con el ceño fruncido, muy confundido, imagino que no entendía la razón por la que fui a buscarle. Y estaba tan nerviosa que no sabía cómo comenzar la plática.

-Puedo preguntar ¿Qué te trajo hasta aquí? La verdad es que me has tomado por sorpresa ¿Han venido de vacaciones o…?

-Sí, hemos venido de vacaciones…

-¿Con Esme y Carlisle?

-No, ellos están de viaje. Hemos venido Emmett, unos amigos, Jasper… y yo.

Él cruzó los brazos sobre su pecho y asintió.- Ya veo.- Se giró a seguir digitando en el ordenador, evitando mirarme.-Pero ¿Para qué has venido a buscarme?

-Lamento el atrevimiento, Joseph, de veras. Sé que soy una total desconocida y es ridículo que me aparezca así, pero…- Me mordí el labio.

-¿Pero?-Preguntó para luego fruncir sus labios.

-Pero, yo necesitaba saber si tú y Jasper podrían reunirse aprovechando que…

Él resoplo, luego rió y volteó para mirarme.- Él no quiere verme ni en pintura. Y yo prefiero evitar más problemas... Así que, puede hacer lo que bien le parezca.

-No creo que sea la solución.- Dije como quien no quiere la cosa.

Enarcó una ceja.- Creo que las cosas están bien como están.

-Entonces ¿Qué quiso decir aquella llamada telefónica de hace una semana?

-Quería decirle que aumentaría el saldo de su tarjeta. Nada más.

-¿No te interesa saber cómo ha estado todo este tiempo?

-¿Acaso esto fue idea de Esme? Enviar a su hija a…

-No, ella ni siquiera sabe que estoy aquí.

-Entonces ¿Qué interés tienes en un problema que no te incumbe?- Espetó de manera hostil.

Esto sería mucho más difícil de lo que imaginé. Tal vez hubiese escuchado a Charlotte.

-Porque Jasper me importa.- Me miró extrañado.- Él y yo somos…

Joseph rió y negó con la cabeza.- No puedo creerlo. Y apuesto que ni tu padre ni Esme lo saben.

Negué con la cabeza.- Lo sabrán luego. En fin, no vine para hablar de eso… Joseph, es que no entiendo… ¿Por qué? ¿Por qué esta situación se salió tanto de control?

El interpelado suspiró.- Sabes que los padre nos somos perfectos.

-Lo sé, y sé que tampoco los hijos lo somos…

-Sin embargo, demandan perfección por nuestra parte.- Su mirada pasó de seca a triste.

-Joseph, sé que pasaron una época difícil y lo entiendo…

-No, cariño. Puede que sepas por lo que pasamos, pero no entenderlo… Fue un completo infierno, Alice.

Me quedé en silencio, contemplando cómo el padre de Jasper ocultaba todo ese dolor detrás de su orgullo. Detrás de una máscara de dureza, que le hacía aparentar ser un hombre fuerte.

-Amber y yo… no teníamos la relación más estable del mundo. Sin embargo nos amábamos, y puedo asegurarlo, pues en las situaciones más difíciles, ella siempre estuvo para mí. Y yo estuve para ella. Ella, Alice… ella convertía nuestra casa en un hogar, era el pilar que nos sostenía como familia. Era como el corazón.

Jasper y yo, somos muy diferentes. Si él decía blanco, yo decía negro; si él decía pizza, yo decía hamburguesa; si yo decía fútbol él decía baseball. Me molestaba el hecho de que Jasper siempre me llevase la contraria. Ninguno de los dos cedía en nada, así que nunca estreché mis lazos con mi hijo.

Joseph rió con nostalgia.- Pero, Amber, de algún modo lograba mantener un equilibrio.- Su sonrisa se desvaneció para dar paso a un rostro sombrío.-Cuando ella, falleció… todo se derrumbó. Semanas antes, yo estuve en un viaje de negocios, no tenía opción de no ir, se trataba del contrato más importante que esta empresa haya hecho en décadas. Así que Jasper tuvo que encargarse de su madre todo ese tiempo. Fueron los peores días, pues su madre estaba recibiendo sesiones de quimioterapia y en lugar de mejorar, su estado empeoraba.

Joseph se levantó de su asiento y fue caminando hacia la ventana.- Mi hijo tuvo que asumir una responsabilidad que no le correspondía. Pues era yo quien debió estar para Amber. Llegué días antes de que ella falleciera. Mi hijo me miraba con odio… y no le culpo. Sé que pasó por un infierno.

-¿Y por qué aquella decisión de inscribirlo en una escuela militar?-Pregunté desconcertada.

-Porque no sabía qué hacer con él, Alice. Él se salía de control, nunca me obedecía, no quería estudiar, salía con sus amigos, volvía después de días. Imaginé que por lo menos tendría un mejor futuro… una mejor formación.

-Pero, debiste imponer reglas, no sé…

-¿Cómo imponer reglas si nunca fui un verdadero padre para él?- Joseph me miró frustración.-Ese fue uno de mis peores errores como padre… Nunca haber hecho el intento de ganarme el corazón de mi hijo. Además de nunca haber estado para él.

-¿Y por qué después de que lo expulsaron, lo regañaste?

Cerró sus ojos, pude darme cuanta, de que esa herida seguía fresca. Luego los volvió a abrir.

-Estaba desesperado Alice. No sabía cómo reaccionar… solo imagina. ¿Cómo hubiese sido, perder a tu compañera de años y luego perder un hijo? Me sentía arruinado, sentía que mi vida no valía la pena. Alice, el mundo estaba sobre mí.

No aguanté más y una lágrima rodó por mi mejilla. Aquella situación había despedazado los corazones de Jasper y Joseph.

Él se aclaró la garganta.- Luego, Jasper se mudó con Peter y su novia. Y luego fue a parar con ustedes.- Me dedicó una sonrisa triste.- ¿Sabes?

-¿Qué?- Pregunté con un nudo en la garganta.

-Ahora que estoy viejo… Daría todo, Alice… todo lo que tengo, por poder retroceder el tiempo y enmendar todos mis errores.

-Joseph.- Me levanté de mi asiento y fui hacia él.-Todavía estás a tiempo…

Él negó con la cabeza despacio.- Ya no, Alice. Mi hijo es todo un hombre. Y todo intento, para acercarme a él.- Resopló.- Será inútil. Ya he causado demasiado daño.

-No, Joseph.- Se me quebró la voz.- Por favor solo inténtalo… estás a tiempo de recuperar a tu hijo… Jo…- Me fui en llanto.

Él acarició mi hombro.- Es tarde… he decidido desaparecer de su vida, para no recordarle todo lo que tuvo que sufrir por mi culpa.

-¿Lo amas?-Pregunté secándome las lágrimas.

-Lo amo, Alice. Lo amo igual que el primer día en el que vi reflejados mis ojos en su pequeño rostro. Y por eso, hago lo mejor. Mantenerme lejos… eso fue lo que me pidió cuando se marchó de casa.

-Per… perdón por quitarte tu tiempo.- Me volteé y salí corriendo de aquel sitio, con los ojos llenos de lágrimas.

-¡Alice!- Me llamó el padre de mi novio.

Hice caso omiso, ni siquiera me despedí de la atenta secretaria que tan bien me había tratado. Tomé el ascensor y me quedé en recepción, busqué el tocador de damas, me encerré en un baño y comencé a llorar. ¿Cómo mierda podía pensar en que estar separados sería lo mejor? ¿Por qué? ¿Cómo ambos podían ser tan orgullosos? ¿Cómo piensan vivir de esa manera? ¿Cómo Joseph puede decir que está arrepentido y no hace nada por cambiar las cosas? ¿Cómo podía ser tan ciego? Joseph admitió que quisiera retroceder el tiempo. Pero para ¿Para que tratar de cambiar el pasado, si puede arreglar el presente?

Salí para lavarme el rostro. No quería llegar al coche empapada en lágrimas, sabía que las chicas me preguntarían cómo me fue. Y no querría aceptar delante de Charlotte, que ella tuvo la razón.

Salí del edificio y me dirigí hacia el coche, Rose y Bella me miraron boquiabiertas, supongo que mis ojos estaba igual de rojos que unas cerezas. Entré al auto y Bella me abrazó, Rose se volteó para acariciar mi rodilla. Charlotte estaba en silencio, me miró con gesto comprensivo, no tuvo la reacción acusadora que me imaginé que tendría.

Condujo hacia el hotel en silencio. Las chicas no preguntaron nada en todo el camino. Una vez que llegamos, subimos con todas las bolsas de compras hacia el piso en donde estaban nuestras habitaciones.

-Iré a guardar esto.- Dijo Rose acariciando mi brazo.

-También yo.- Dijo Bella dirigiéndose a su habitación.

Buscaba en mi bolso la tarjeta para abrir la mía. Charlotte estaba a mis espaldas arrimada al muro. Logré abrir la puerta y ella me siguió.

-¿Puedo entrar?

Asentí, puse las bolsas en el suelo y me senté en la cama. Ella se sentó a mi lado.

-Alice, lamento mucho esto… sé que te duele, porque amas a Jasper.- Sonrió.- Esto que has hecho, es una prueba de lo mucho que él significa para ti. Y me siento dichosa de que Jasper haya encontrado a alguien como tú.

Charlotte me tomó por sorpresa, una vez más.

-¿Lo dices porque tratas de animarme?

Negó con la cabeza.- Es porque es cierto… Y Alice… tranquila, que las cosas se dan cuando menos las esperas. No siempre podrás ser "Súper chica" deja que las cosas… tomen su curso.

-No trato de ser súper chica… solo hago lo posible por solucionar las cosas que…

-Alice, has hiciste lo que estuvo a tu alcance.- Dijo poniendo una mano sobre mi hombro.- Deja que el destino se encargue de lo demás.

Lo pensé por un momento, ella tenía razón. No me quedé cruzada de brazos, hice lo que pude… Es cierto, no obtuve el resultado que esperé, pero cumplí con mi parte.

-Ahora, ponte muy bonita.- Dijo despeinándome.- Jasper no querrá verte triste. No vale la pena que la pases mal.

Me quedé en silencio, luego asentí.- ¿Puedo abrazarte?

Charlotte se carcajeó y me abrió sus brazos.- ¡Niña! ¡Claro que sí!

De repente las chicas entraron a la habitación y nos miraron abrazadas y sonrieron. Bella y Rose se unieron al abrazo. Luego, les comenté de la charla con el padre de mi novio y quedaron perplejas con lo que él me había dicho.

-Chicas, no quiero que estén tristes los pocos días que les quedan en mi ciudad.- Dijo Charlotte levantándose de la cama.- Vamos a sorprender a los muchachos.

-¡Seguro!-Exclamó Rosalie.

-Vamos.- Dijo Bella sonriéndome animada.

-Usen sus nuevos atuendos.- Charlotte me miró.- ¿Y tú, Alice? ¿No piensas cambiarte de atuendo?-Preguntó riendo.

-Por supuesto que no.- Reí.-Quiero ver que salgas con Peter a cenar, con tu nuevo vestido.- Dije guiñándole el ojo, ella rió.

Fuimos hasta el apartamento de nuestros nuevos amigos. Encontramos a los chicos sentados en el sofá mirando como tontos la televisión. Había frituras por todo el suelo de la estancia, así que Charlotte le dedicó una mirada de odio a su novio, mientras éste, se acercaba con rostro inocente y con intensiones de abrazarla y darle un beso. Lo hizo, y logró que su novia riera.

Jasper me miró y me dedicó una sonrisa, fui a abrazarle y a darle un beso. Él me sentó sobre su regazo.

-¿Me extrañaste?-Le pregunté, para luego besar su mejilla.

-Mucho.- Mi novio me besó el cuello y yo reí pues me hizo cosquillas.

-¡Te ves preciosa Rose!- Exclamó mi hermano dándole una vueltecita a mi amiga. Ella le dio un beso.

-Y ¿Qué tal el día de compras?- Preguntó Edward acercándose a Bella para abrazarle.

-Fue… bien, ya sabes cómo es Alice.

-No lo sé… a mí me parece que Alice ha perdido su buen gusto.- Dijo mi hermano, mirando asqueado mi horrenda blusa.- Hermanita… parece que alguien vomitó sobre ti.

Me levanté y comencé a desfilar mistándoles con gracia lo que llevaba puesto.

-Fue solo una apuestita.- Dije riendo y mirando a Charlotte.

-¿Y de qué se trató?- Preguntó Peter mirando a su novia.

-Pues Charlie te tiene una sorpresa.- Respondió Rose.

-¡Oh!- Exclamó Peter con una mirada traviesa.

-Ahora que estamos todos… ¿Salimos a cenar?-Propuso Emmett.

-Pero antes, necesito ir a cambiarme.- Dijo Charlotte tomando la bolsa del vestido.

-Seguro.

Esperamos hasta que finalmente, ella salió de la habitación, usando el vestido rosa con una fea mueca. Sin embargo ¡se veía realmente adorable! El color era perfecto para ella.

-Cha… ¿Charlie?- Peter quedó turulato. Simplemente no lo podía creer, el atuendo que su novia usaba, era totalmente distinto a lo que ella se ponía. Mi novio rió entre dientes.

-¡Detestas el rosa!- Exclamó mi novio.

-¡Luces linda!- Exclamé contenta.

-¡Linda! ¡Parezco un maldito pastelillo de fresa!- Dijo Charlotte frunciendo el ceño.

- Sí.- Dijo Emmett, y antes de que añadiese algo, Rose se encargó de propinarle un codazo.

-¡El pastelillo de fresa más apetitoso!- Dijo Peter, tomando de la mano a su novia. Ella puso los ojos en blanco y le dio un manotazo.

Salimos a cenar, pude distraerme y dejar de lado lo que sucedió aquella tarde. Mi novio estaba contento compartiendo con sus amigos y eso me hacía feliz. No merecía la pena seguir dándole vueltas al asunto. Tomé la mano de Jasper y él me sonrió, aquella sonrisa, valía más que cualquier cosa para mí.


Hola chicas!

Las extrañé mucho... les hubiese traido souvenirs... pero... ¿Cómo se los entregaba? xD

Bien, las vacaciones estuvieron geniales! ahora... me estoy poniendo al corriente con ff y me llegron noticias geniales! ¿Recuerdan el contest en el que participé con mi One-shot LA CARTA DE JASPER? Pues, quedé en tercer lugar! gracias por votar chicas! =( Tal vez no dejé a mis consentidos Jazz y Alice en el primer lugar (en primer y segundo lugar quedaron unos Edward/Bella ¬¬ ¿Por qué no me sorprende? xD) Pero están en el podio de ganadores! jjijijiji

Les dejo otro capi... espero que les haya gustado! Quedan...4 capis y un epílogo!

xoxo

Cris