Inspirado en la canción skyfall de Adele

Clasificación: T-M


(Don't) Let the sky fall

::


Reborn iba corriendo lo más rápido que podía con Bermuda y Giotto, quien a cada segunda que pasaba se notaba cada vez más cansado. Estaban confiados en que Tsuna estaría en su casa, ¿a qué otro lugar más podía ir? Giotto había comentado que no podía localizarlo por medio del anillo ya que estaba utilizando todo su poder y el de sus sucesores para estar ahí presente, en pocas palabras era estar ahí y ayudar físicamente, o desaparecer y estar con Tsuna sabiendo que no le iba a hacer caso. Reborn rogaba que no hubieran perdido el tiempo en ir hasta la casa. Pero su sorpresa fue que cuando llegaron al lugar, el ambiente estaba lleno de tensión. La casa estaba abierta y con todas las luces encendidas, encontraron a Nana en un estado lamentable que ni siquiera le puso atención a Bermuda o a Giotto. Bianchi les explicó la situación y Primo salió de la casa para poder gritar.

Había llegado tarde.

―¿Qué hacemos ahora? ―preguntó Bermuda una vez que él, Reborn y Bianchi también ya estaban afuera.

―No queda nada más que solo esperar―susurró Giotto con cierto pesimismo.

―¿Qué? Estaba determinado a encontrarlo a toda cosa, ¿qué paso con su positivismo? ―le cuestionó Reborn frustrado.

Primo lo miró con un rostro lastimado.

―¿Crees que no me odio por pensar así? Solo quedan tres de mis sucesores brindándome su poder, los demás desaparecieron ¿y para qué? Fue en vano. No logramos llegar a tiempo.

―Nunca dijo cuál era la decisión que tomó Tsunayoshi-kun. ―dijo Bermuda.

Bianchi abrió su boca para decir algo, pero de inmediato la cerró cuando vio que Giotto nuevamente lucía una expresión sumamente triste.

―Hubo un tiempo cuando Tsuna no podía soportarlo más, así que una noche fue a la cocina y puso un cuchillo sobre su cuello en un intento de ponerle fin a su vida...

Bianchi cubrió su boca con ambas manos, Reborn abrió su boca con sorpresa, y aunque no podía verse su rostro, Bermuda desprendía una sensación de incredulidad.

―Pero él estaba tan asustado de la muerte que prefirió seguir viviendo solo por esa razón.

―¿C-cuántos años tenía Tsuna? ―preguntó Bianchi

―Diez.

―Tienes que estar bromeando―habló Bermuda y se le notó cierto nerviosismo―¿A la edad de diez años quería quitarse la vida? Era un niño, ¿qué podía saber de la vida?

―Tal vez no sabía nada de la vida, pero en ese momento solo quería terminarla para no seguir sufriendo.

―¿Por qué nunca lo mencionó? ―susurró Reborn más para sí mismo que para los demás.

Giotto iba a contestarle algo cuando sintió un dolor en su pecho. Se puso de rodillas y se llevó su mano derecha dónde estaba situado su corazón. Ya estaba en el límite. Bianchi y Bermuda se acercaron a él y se fijaron que su cuerpo comenzaba a ponerse transparente.

―¿Qué podemos hacer? ―dijo Bianchi algo desesperada

―No hay... nada más q-que hacer... C-con solo dos sucesores... el poder n-no es suficiente―Primo dio un profundo respiro y miró a los tres―Por favor, ayúdenlo.

Su cuerpo terminó por desaparecer. Reborn se dio un golpe en la cara alarmando a los otros dos. Cambió ese rostro lleno de sorpresa por uno determinado.

―Lo buscaré por toda la ciudad si es necesario

―Aún así no respondió mi pregunta―dijo Bermuda mirando al cielo

―Creo que la respuesta es obvia―comentó la italiana―Tsuna quiere matarse. Hayato y los demás Guardianes junto con la famiglia Simon también lo están buscando.

―Debiste decir eso primero―habló Reborn y sacó su celular―Llamaré a los demás arcobalenos para que nos ayuden...

―No hay tiempo―lo interrumpió Bermuda―Si los amigos de Tsunayoshi-kun ya lo buscan mejor hay que ayudarlos.

―Tiene razón, Reborn. Mejor vayan a buscarlo entre ustedes, además ¿desde cuándo te apoyas en ellos?

Reborn los miró de mala gana pero sabía que tenían razón. Así que Bermuda y él se marcharon con la esperanza de encontrarse a Tsuna o a alguno de los Guardianes y que los pusieran al tanto.


Oscuro. Su mundo estaba siendo abrazado por la temible oscuridad. Luego de un tiempo dejó de prestarle atención a las velas que iluminaban su vida, porque por más que lo intentaba una a una iban desapareciendo. Ya no quedaba ninguna vela que lograra iluminarlo. Estaba recostado en un suelo frío y húmedo. Tenía miedo. La oscuridad lo había logrado tragárselo y los demonios lo iban a termina de destruir.

...mo

Oyó un leve llamado pero no le prestó atención. Abrió sus ojos. Seguía acostado en el pasto de la escuela Namimori, quería disfrutar la sensación de paz que daba y relajarse un poco antes de el gran final. Miró el cielo y su preciosa luna llena. El escenario perfecto, pensó.

―¡...mo!

Nuevamente aquel llamado. Se incorporó y comenzó a caminar por todo el patio. Tenía más malos recuerdos que buenos. En la entrada principal Hotaru lo había empujado tan fuerte que el pantalón se había roto de sus rodillas, pero fue también ahí donde Yamamoto y Gokudera lo habían esperado durante dos horas porque se le había hecho tarde y lo habían recibido con unas radiantes sonrisas; en las canchas de soccer Ryu le había pegado con el balón en la cara haciendo que su nariz sangrara, pero fue ahí donde Yamamoto evitó que ese acontecimiento sucediera nuevamente y Yamamoto le dio una lección a todos los que se rieron en ese deporte.

Los sentimientos de tristeza y alegría estaban mezclados logrando dar un sentimiento nuevo que él desconocía. Entró al edificio y se encaminó directamente a su salón. Otro lugar de sentimientos revueltos.

¡Décimo!

―Te escucho―le susurró Tsuna cuando se sentó en su pupitre―Simplemente te estoy ignorando, no quiero hablar contigo.

Por favor, reconsidere...

―Primo―lo interrumpió con calma―Veo que sigues tratándome con formalidades

Ts-Tsuna... Lo siento, nunca he llamado a ningún otro sucesor sin formalidades, me es un poco difícil

―Inténtalo por lo menos en el tiempo que queda

Giotto se mostró dolido ante el comentario y quiso tomar las manos de Tsuna, pero solo logró traspasarlas

Te lo ruego Tsuna, no lo hagas.

―¿Por qué no? No me queda nada más, además, he pensado que tal vez mi alma logre irse al anillo y estar con todos ustedes. ―dijo mostrando una muy leve sonrisa.

Y-ya no hay nadie

―¿Cómo?

No queda ningún sucesor ni ningún otro Guardián, ni siquiera los míos.

―¿Qué paso?

Cuando te fuiste los capos me dieron de sus llamas para poder estar físicamente en el mundo hasta que sus llamas se extinguieron y por lo tanto ellos también.

Una inmensa culpabilidad entró dentro de Tsuna, Giotto lo vio y cuando quiso comentarle que no era su culpa pero ya no era posible quitarle esta idea. Tsuna se puso de pie y fue hasta la salida del salón

―Entonces el infierno será para mí, aunque ya no hay peor infierno que este.

¡Tsuna, espera!

Un pequeño rebote en su interior fue suficiente para hacerle saber que él era el siguiente en irse, después de todo fue él quien inició esa tradición y era obvio que sería el último. Sabía que era imposible intentar razonar con el chico, así que hizo lo que mejor le parecería. Saltó de la ventana y cayó con elegancia al suelo y como pudo, corrió para encontrar a un Guardián.


Kyoko y Haru iban juntas buscando cuadra por cuadra a Tsuna. Estaban realmente asustadas sabiendo que él podía quitarse la vida así de fácil y sin ninguna duda. De acuerdo con la carta del Tsuna del futuro, él había descartado esa ida cuando tenía catorce años, pero había ocasiones en donde los seguía pensando. Unas cuadras antes de llegar a la escuela vieron a un hombre de cabello similar al de Tsuna, solo que éste era rubio.

U-ustedes...―Giotto estaba confundido de que pudieran verlo, pero no le importaba

―¡Hahi! ¿Nos conoces? ―le preguntó Haru una vez que se acercaron a él.

Son las... amigas de Tsuna...

―¡¿Tsuna-kun?! ―dijo Kyoko sorprendida―¿Sabes en dónde está? Es de urgencia que lo encontremos.

Giotto giró su cabeza hasta el edificio de la escuela y ellas lo imitaron. Tsuna se podía ver desde la azotea, iluminado por la luz de la luna.

―¡TSUNA-KUN/TSUNA-SAN! ―gritaron las chicas horrorizadas.

Va-vayan por los demás...L-los necesita...

No dijeron nada más y corrieron en busca de los demás. Giotto volvió a la entrada de la escuela donde se sentó de manera involuntaria. Ya estaba a un paso de desaparecer, quería quedarse ahí por lo menos para ver como terminaría todo.


Los jóvenes iban corriendo a toda velocidad para la escuela. Iban en contra del reloj. No presaron atención siquiera a que Giotto estaba ahí, o tal vez ya no lo veían. Cuando llegaron, vieron al joven arriba de la azotea y por supuesto pensaron en lo peor.

―¡Juudaime! ―gritó Gokudera a todo pulmón, asustado de lo que él pudiera hacer.

―¡Tsuna! ―siguió Yamamoto, triste y enojado consigo mismo por todo lo que hizo

―¡Sawada! ―Ryohei se lamentaba en no haber podido estar más tiempo con él.

―¡Jefe! ―Chrome pensó en todos los buenos momentos que había pasado gracias a él, no quería perderlo.

―Herbívoro―tal vez era lo más alto que Hibari había alzado la voz en toda su vida, por primera vez podía decir que estaba asustado.

Mukuro no lo llamó, sabía que eso era una gran pérdida de tiempo y comenzó a pensar en qué hacer para bajarlo de ahí. Pero su cabeza estaba hecha un lío y un manojo de nervios.

―¡No lo haga, Juudaime!

¡Por Dios, no salte!

―¡Tsuna, por favor, baja de ahí!

Te lo ruego, no quiero perderte

―¡Por favor detente, Sawada!

No lo hagas...

―¡Lo sentimos tanto jefe!

No quiero volver a experimentar la soledad

―Si no bajas de ahí, lo haré yo a patadas.

Mierda, ¿fue lo mejor que pude pensar?

―¡No hagas ninguna estupidez! ―gritó Mukuro cansado de pensar.

Nadie pudo ver que Tsuna había movido sus labios para decir algo. En eso, Giotto se había puesto de pie y, apoyándose en la pared, estaba caminando para ver el edificio. Sus piernas estaban desapareciendo, asustado, miró la escuela y vio lo peor en toda su existencia: Tsuna se había lanzado.

―¡TSUNA! ―fue lo último que Primo gritó al desaparecer.


Comentarios: ¡Qué primavera ni que nada! El día de ayer hacía un calor tolerable (dentro de lo que cabe) en mi ciudad y en la noche "f*ck u human! Mother Nature has spoken" y desde entonces está haciendo frío y con lluvia... Lamento mi desesperación, pero estos cambios radicales en mi ciudad me colman la paciencia pero aún así más vale que así sea en verano, porque el calor aquí es insoportable. *Respirando* ¡Hola! Un éxito en mis evaluaciones (: así que ahora ya estoy tranquila conmigo misma y puedo enfocarme a otras cosas (incluyendo esta historia) Y entonces, ya llegamos a nuestro punto de partida de la historia y el comienzo de mi último arco. Como se darán cuenta no tengo un número exacto de capítulos para cada uno de ellos, así que habrá que ver, jaja~! Ah~ muchísimas gracias de nuevo por sus reviews, favoritos y alertas (': Sigo esta historia con mucho cariño, jaja. Creo que ya no tengo nada más que contar, bueno, hoy de hecho no tenía planeado subir capítulo pero cuando iba de paseo en el carro pusieron la canción que precisamente me inspiró esta historia y me dije "¿por qué no?" y aquí me tienen... (?) Para Fanny Taka, un arco es como las divisiones de historias dentro del mismo anime, como en Katekyo, uno es el arco de los anillos que se enfocan en Xanxus y luego el arco del futuro que es con Byakuran y así (; Espero que me haya dado a entender, jaja! Y para CassGoto mi ubicación es ultra secreto por mi propia seguridad (?) Nah~ Vivo en el país de bandera tricolor con un águila devorando una serpiente sobre un nopal (desgraciadamente) Que se note que aprendí algo en primaria, jaja; digamos que mi ciudad está ubicada en un lugar estratégico para que el clima haga lo que le dé su gana /: Eso es todo, que tengan buen inicio de semana!

Saludos~

Pd: La otra semana no subiré capítulo porque es celebración de siete días, ¿de qué? Mi cumpleaños :B Jaja~