DEVUELVEME MI CORAZÓN

CAPITULO 34

Michael se levanto como resorte, Eliza no se podía estar refiriendo a la misma Candy que el conocía, eso sería demasiada coincidencia pero había mencionado a William Andrew y Candy siempre se refería a el como Albert, sin embargo se volteo a mirarla y le pregunto –

- ¿Cuál es el nombre completo de ella?

- Candy White ¿Por qué?

- Dime una cosa Eliza, ¿ella es enfermera?

- Si, ¿la conoces?

Michael no le contesto simplemente se volvió a sentar y un incomodo silencio se apodero de la pequeña sala, a Eliza le extraño un poco la reacción de el, de repente el semblante amable de el se había tornado demasiado serio, inclusive parecía estar molesto, finalmente ella dijo –

- Te aseguro que si estoy arrepentida de lo que hice, por favor no quiero regresar a ese lugar

- Descuida no lo harás, puedes estar tranquila

- ¿Estas molesto?

- Tengo que regresar al hospital, hablaremos mas tarde ¿te parece?

- Claro

- Te comprare algo de ropa, no creo que te sientas muy cómoda con esa bata

- Muchas gracias, eso es muy amable de tu parte

- Bueno nos vemos después, ahí hay algunos enlatados para que te prepares algo por si te da hambre.

Michael tomo las llaves de su auto y salió lo mas deprisa que pudo y arranco, estaba bastante confundido, se preguntaba que tendría que ver Eliza con los Andrew, pensaba en lo pequeño que era el mundo, ¿como era posible que fuera precisamente el quien se topara y ayudara a esa chica? A ella que intento hacerle daño a Candy, sabía que Eliza había actuado mal sin embargo no estaba de acuerdo en el castigo que le había impuesto William Andrew, en su interior se decía - estoy seguro de que Candy ni siquiera esta enterada de cómo trataron a esta chica en ese lugar. - finalmente llego al hospital y trato de concentrarse en su trabajo.

Cuando por fin tuvo un rato libre salió y fue a comprar algo de ropa para Eliza, cuando termino de hacer las compras fue directo a su departamento y en cuanto entro miro que el departamento estaba ordenado así como también su equipaje, entonces Eliza le dijo –

- Espero que no te importe, me puse a hacer algo de limpieza y me tome el atrevimiento de acomodar tu equipaje

- No tenias porque hacerlo pero te lo agradezco

- Es para agradecerte lo que hiciste por mi

- Cualquiera lo hubiera hecho, mira te compre algo de ropa, espero que sean de tu talla no soy muy bueno haciendo este tipo de compras, veo que trataste de arreglarte un poco el cabello

- Si aunque no hubo mucho por hacer, ahora parezco un muchacho

- No te preocupes, te crecerá pronto

- ¿Sabes? En otro tiempo tal vez me hubiera importado mucho mi apariencia, pero ahora lo que realmente me importa es estar libre

- Me da gusto por ti, no me gusta la gente que vive de las apariencias, Eliza… siéntate por favor quiero platicar contigo

- ¿Sobre que?

- Sobre Candy y su prometido

- ¿Tú los conoces verdad?

- A el no lo conozco personalmente pero a ella si, fuimos compañeros y yo... estoy enamorado de ella, cuando supe que iba a casarse preferí pedir mi cambio aquí a Dublín, pero ahora ya no estoy seguro de haber tomado la mejor decisión, tal vez ese hombre no es bueno para ella si se atrevió a encerrarte en un lugar como ese

- No sabía que iban a casarse tan pronto, Michael… William no es malo, sino todo lo contrario, el es un hombre justo, dudo que William este enterado de cómo son las cosas en ese lugar

- Eliza, ¿Cómo es posible que lo estés defendiendo? Por su culpa estas como estas, no te comprendo, deberías de estar muy enojada con el y…

- Y que, ¿impedir que se case con Candy? ¿es eso? ¿quieres aprovecharte de lo que me paso para impedir que estén juntos? Michael, yo de verdad que te estoy muy agradecida por haberme ayudado pero quiero que sepas que no pienso cometer el mismo error dos veces

- Eliza necesito que me cuentes que fue lo que hiciste, por favor

- Esta bien.

Entonces Eliza comenzó a relatarle a Michael como había intentado matar a Candy, conforme Michael la escuchaba no sabía que pensar, le parecía imposible que una chica como ella tan desvalida como se veía en esos momentos le estuviese confesando las cosas tan horribles que había planeado hacerle a Candy, lo peor fue cuando le dijo que en aquellos momentos se había alegrado por haber perdido a su bebé, Michael de pronto la interrumpió y le dijo –

- Espera un momento, ¿estabas embarazada de William Andrew?

- No, mi hijo era de otro chico

- No comprendo nada de lo que me estas diciendo

- Mira Michael me avergüenza decirlo, pero cuando fui a Lakewood yo ya estaba embarazada, entre mi madre y yo planeamos que seduciría a William y después le haría creer que el hijo que esperaba era de el, solo que no contaba con que Candy estaría en la mansión y mucho menos que sostuviera un romance con William, tiempo atrás mi madre y yo convencimos a la tía Elroy de que echara a Candy de la familia Andrew, es mas mi madre le sugirió a la tía Elroy que le ofreciera dinero a Candy a cambio de que se alejara de el pero ella no acepto el dinero, sin embargo si se alejo de los Andrew, por eso me sorprendió que ella se encontrara en Lakewood

- ¿Entonces son parientes?

- No directamente, somos familia política

- Ahora empiezo a comprender algunas cosas, aunque debo confesarte que me parece increíble todo lo que me estas diciendo, tú te miras tan indefensa que me cuesta un poco de trabajo creerte

- Pues créeme, tal vez tuve que pasar por ese horrible castigo para darme cuenta de que había actuado mal, ahora dime ¿a que te refieres cuando me dices que ahora comprendes?

- Mira Eliza, la Sra. Andrew fue a buscar a Candy al hospital

- ¿De verdad?

- Si, ella y Candy tuvieron una fuerte discusión

- ¿Pero porque iría la tía Elroy a buscar a Candy?

- Candy me dijo que el estaba enfermo y que necesitaba de sus cuidados, la verdad es que desde el momento que ella se marcho con la Sra. Andrew algo dentro de mi me dijo que la había perdido para siempre

- Michel ¿ella y tu fueron algo mas que amigos?

- No, ella nunca me permitió ser otra cosa

- Mira Michael yo quiero cambiar, deseo enviarle a William una carta informándole que ya no me encuentro mas en ese asilo, que estoy bien, que le diga a la tía Elroy que este tranquila pero que no quiero que me busquen

- ¿Por qué Eliza?

- Se que tal vez no me creas, pero creo que así seremos mas felices todos, quizás dentro de algunos años los vuelva a ver, no lo se

- ¿Les guardas rencor?

- ¿A William y a Candy? No, aunque suene raro no les guardo ningún rencor

- ¿Y tus padres?

- Mis padres, no se como debo sentirme con respecto a ellos, aunque me duela decirlo mi madre es una mujer frívola que solamente le importa el dinero y el que dirán sus amistades, finalmente mi madre dijo que no le importaba lo que me ocurriera y mi padre no hizo nada para evitar que yo fuera a ese lugar, tal vez algún día los vea no lo se y mi hermano, mi pobre hermano, no quisiera ver en lo que se va a convertir si sigue a su lado

- ¿Qué piensas hacer entonces Eliza?

- Buscar trabajo

- ¿De que?

- Se tocar el piano

- Eliza no quisiera desanimarte, pero no eres una concertista

- Tienes razón, eso finalmente es solo un pasatiempo ¿de que me sirve ahora eso de tocar el piano? Espera… se lavar y almidonar ropa, aprendí de la peor manera pero de algo me sirvió, solo que no se como ofrecerle mis servicios a la gente, me siento una completa imbécil

- ¿Qué te parece si comienzas lavando mi ropa? Desde luego que te pagare y además les diré a mis colegas por si quieren que le laves algo de ropa

- Muchas gracias Michael eso es una idea magnifica, solo que en vez de que me pagues ¿te parece si mejor me das alojamiento aquí?

- Si no te importa el que dirán… desde luego Eliza… ¿no te gustaría estudiar? No se, tal vez tener alguna profesión

- Creo que sería una buena idea, pero no se me ocurre nada, la verdad es que fui educada para ser una completa inútil

- ¿Qué es lo que mas te gusta hacer?

- Te vas a burlar de mí, pero me gusta mucho el mundo de las modas, ¿acaso se puede estudiar para algo así?

- Bueno supongo que tendría que ver algo con diseños, yo no se mucho de esas cosas

- Tienes razón, en cuanto junte algún dinero investigare, gracias por la idea.

De repente Eliza sonrió un poco y Michael la miro bastante extrañado entonces no pudo aguantar las ganas de preguntarle –

- ¿Qué te parece tan chistoso?

- Sabes Michael yo no se si Candy alguna vez te conto que vivió con alguien durante un largo tiempo

- Pues no, no lo sabía, pero dime ¿quien es ese alguien? ¿y qué tiene eso que ver con que ahora mismo estés sonriendo?

- Ese alguien es William o Albert como ella lo llama

- ¿Entonces ellos ya habían sido pareja?

- Candy siempre dijo que convivieron como paciente y enfermera y ahora que lo pienso tal vez fue cierto

- ¿Por qué lo dices?

- Porque ahora mismo tu y yo vamos a convivir en un departamento sin ser absolutamente nada, supongo que no necesariamente tienes que estar involucrado con quien compartes un departamento

- Tienes razón, creo que por naturaleza siempre se nos da pensar mal y juzgar a la gente

- Michael, ¿que piensas de mí?

- ¿A que te refieres?

- Me gustaría saber tu opinión con respecto a lo que pensé hacerles a Candy y a William

- No se porque te interese mi opinión, pero si quieres saberla te lo voy a decir, creo que fuiste una chica muy consentida y creo que tus padres te daban todo y empezaste a competir con Candy, creo que viste en ella a una fuerte competidora y a William como un trofeo y al no poder obtenerlo te enfureciste y por eso reaccionaste de esa manera

- Michael ahora que sabes el porque estuve en ese lugar ¿sigues pensando que William no es bueno para Candy?

- Supongo que el no es malo, simplemente creo que tuvo miedo de perderla, no te voy a negar que quisiera tomar esto como pretexto y así poder impedir esa boda, pero se que Candy nunca me lo perdonaría, la última vez que nos vimos casi estuve a punto de perder su amistad por pedirle que lo dejara y me diera una oportunidad, ella esta verdaderamente enamorada de el, así que lo mejor será dejar las cosas como están, finalmente yo ahora soy el director de un hospital y tal vez con el tiempo me acostumbre a ser únicamente su amigo

- Eso me parece una buena idea

- Bien pues creo que es hora de tu curación, vamos a ver que tal vas.

Mientras Michael curaba a Eliza pensaba – pobrecilla, aprendió de la peor manera, creo que yo hubiera sido mas duro que William, pero veo que esta sinceramente arrepentida, ojala y Candy sea feliz.

Mientras en Lakewood todo era una fiesta, pues acaban de llegar Yessi, el Dr. Vincent, el Dr. Martí y finalmente el Sr. Nelson, Yessi estaba mas que impresionada de ver la enorme mansión, parecía una chiquilla andaba de un lado para otro, en eso entro Albert y George Yessi al ver a Albert sintió que se puso de mil colores, por fin conocía al apuesto magnate en persona, se veía mucho mas guapo que en las revistas, Candy se dio cuenta y soltó una traviesa risilla, después entraron Archie y Annie y finalmente Terry con Patty, entonces Candy hizo las debidas presentaciones y miraba divertida la cara de Yessi, también Dorothy se estaba divirtiendo de lo lindo, pues ambas tenían muy presente el comentario que había hecho Yessi la ultima vez que se vieron, entonces Candy se le acerco traviesa a Yessi y le dijo en voz baja –

- ¿No te piensas desmayar?

- Ya me las pagaras Candy White.

Solamente faltaban tres días para la gran fiesta y ya se habían mandado las invitaciones, aunque era algo muy íntimo, Elroy invito algunos miembros del clan y Candy había mandado una invitación a la Srita. Pony y la hermana María, también irían todos los niños del hogar, para Candy y para Albert todo parecía un hermoso sueño, mientras estaban tomando el té en la sala ambos se miraban muy enamorados, Jimmy y la Sra. Sanders habían hecho muy buenas migas con Elroy, se llevaban bastante bien, Terry y Patty también se miraban bastante contentos cuando llego la hora de la cena Terry dijo –

- Si nos disculpan Patty y yo vamos a salir a cenar

- Desde luego, vayan

- Mmm Albert ¿puedo hablar un momento contigo?

- Claro que si Terry.

Salieron unos minutos fuera y Terry le dijo un poco apenado a Albert –

- ¿Me prestarías tu auto?

- Desde luego, mira aquí están las llaves, por favor Terry no vayas a llevar a Patty tan tarde a casa de Annie, su mamá es un poco estricta

- Y veo que tu también, hablas como si fueras su papá

- Claro que no, es solo que no me gustaría que la llevaras tan tarde

- Esta bien Sr. Andrew pierda cuidado – dijo Terry en tono burlón.

En cuanto Terry y Patty salieron ella iba muy callada, Terry la miraba de reojo la luz de la luna iluminaba su hermoso rostro, finalmente Terry detuvo el auto y le pregunto –

- ¿Te pasa algo Patty?

- No nada, ¿Por qué me preguntas eso?

- Vienes bastante seria, Patty ¿estas arrepentida de que finalmente se enteraran de nuestro noviazgo?

- Claro que no Terry todos tienen razón, no puedo aferrarme a un pasado, no quiero envejecer aman…

- Anda Patty, termina de decirlo, termina de decir que sigues amando su recuerdo

- Por favor Terry…

- ¿Por favor? Patty, dime ¿que sentirías en este preciso momento si yo te dijera que sigo amando a Candy?

Patty agacho la cabeza y no contesto nada, pero la verdad sintió como un fuego comenzaba a invadirla, solo de pensarlo sintió mucha rabia, apretó con fuerza los labios, entonces Terry le volvió a decir –

- Anda Patty, contéstame, dime que sentirías

- Tu no puedes seguir amando a Candy – contesto Patty con la voz temblando de coraje

- ¿Y porque no? Tú sigues amando un recuerdo, dime ¿cual es la diferencia? ¿acaso yo no tengo derecho también de amar un recuerdo?

Patty ya no pudo soportar mas y sin mas beso a Terry con fiereza, con coraje, Terry en un principio se sintió confundido y tardo algunos segundos en corresponder aquel beso lleno de angustia y coraje, pero el poco a poco comenzó a besarla mas lentamente, sentía la desesperación de ella, con sus labios comenzó a recorrer con suavidad su cuello, luego se separo un poco de ella la tomo por la barbilla y le pregunto –

- ¿Qué fue eso?

- Estoy celosa, estoy muy celosa de Candy, tú no puedes amarla a ella, tú me dijiste que me amabas a mi

- ¿Ahora comprendes lo que siento? Mira quiero entenderte Patty, se que Stear ya esta muerto, pero necesito que me digas que me amas, necesito escucharlo de tus labios

- ¿Amas a Candy? – volvió a insistir Patty

- No seas tonta, desde luego que no, quiero a Candy como una buena amiga, yo te amo a ti Patty ¿si no como te explicas que desde que vi te estuviera persiguiendo?

- Terry, creo que yo también te amo.

Entonces Terry comenzó a besarla apasionadamente, ella con sus manos comenzó a recorrer temblorosa el pecho de el, entonces el fue bajando sus manos y comenzó a acariciar con suavidad por encima del pantalón sus muslos, ella sentía como su cuerpo comenzaba a temblar, Terry se dio cuenta y fue acariciándola mas íntimamente, Patty se aferro a su cuello y soltó un leve gemido que hizo que Terry se sintiera mas excitado, sentía como las manos de Patty iban bajando hasta la parte sur de el, Terry podía sentir la excitación de ella y la recostó con suavidad en el asiento del auto, las caricias comenzaron hacerse mas audaces, el comenzó a deslizar sus labios hacía los pechos de ella, Patty podía sentir la tibieza de la lengua de Terry explorando sus senos, también sintió como las manos de el comenzaban a desabotonar el pantalón de esta para así poder explorarla mejor, Patty se sentía un poco mareada por las emociones que las caricias que Terry le estaba prodigando, Terry la besaba y la tocaba de una manera que eran totalmente desconocidas para ella, todo era una hermosa y bella novedad.

Así estuvieron por buen rato hasta que finalmente Patty lo aparto con cuidado, sentía el rostro arderle, se agacho un poco y Terry dándole un pequeño beso en los labios le dijo –

- Eres una chica fabulosa, te amo Patty

- Yo también te amo Terry, disculpa que me haya comportado así

- ¿Estas arrepentida?

- Bueno no precisamente, es solo que es la primera vez que alguien me besa y me acaricia

- Pues me alegro, me alegro de haber sido yo quien profanara tus dulces labios y haber acariciado tu bello cuerpo

- Terry por favor, mejor vamos a cenar ¿quieres?

- Claro que si mi amor.

Cuando terminaron de cenar, Annie y Archie salieron a dar un paseo, entonces Yessi aprovecho y le pregunto a Candy si podían platicar a solas, esta asintió y se disculpo para ir a su recamara a platicar con su ansiosa amiga., en cuanto estuvieron solas Yessi dijo –

- Amiga, encima de que te vas a casar con el hombre mas guapo del planeta ¿te atreves a ocultarme que conoces a Terry Grandchester? ¿y que el sobrino de Albert esta guapísimo también? Por Dios pareciera que estoy en el Olimpo

- Jajajajaja eres muy ocurrente Yessi, debiste ver tu cara

- Eres muy malvada Candy, debí de haber puesto una cara de idiota, te lo juro que casi estuve a punto de desmayarme

- Bueno, algo así jajajajajajaja

- Dios mío, ni en mis mas descabellados sueños, pensé ver juntos a mis dos amores platónicos

- Yessi, recuerda que uno de esos amores es mi prometido y casi esposo

- Por eso digo platónicos, no seas boba, pero cuéntame ¿como te sientes?

- Bastante ilusionada

- Me lo imagino, pero no me refería a eso

- Pues háblame claro porque no te entiendo

- Esta bien, ustedes ya estuvieron juntos

- Eso no es cierto – dijo Candy con el rostro totalmente sonrojado

- ¿Por qué me lo niegas? ambas sabemos que eso es cierto

- Es que de verdad, no es cierto Yessi

- Vamos Candy, si no te voy a condenar

- Eres una indiscreta ¿lo sabias?

S- i, pero me encanta ser yo misma, además con esto finalmente estas aceptando que ya estuvieron juntos

- Pues si, ya estuve con el, ¿pero como lo supiste?

- Cualquiera que los mirara con mas atención se daría cuenta inmediatamente por las miradas que los dos se prodigan, aunque tratan de disimularlo sus miradas están cargadas de deseo, sobre todo las de el

- ¿En serio?

- Si, en dos ocasiones lo pille mirándote el trasero y déjame decirte que casi te desnudaba con la mirada

- Que vergüenza Dios mío

- ¿Vergüenza? Ay Candy por favor, es lo mas normal del mundo

- No Yessi, lo mas normal del mundo es que ambos deberíamos de haber esperado a casarnos

- Bueno si, pero ni modo supongo que ninguno de ustedes lo busco, simplemente se dio, ya sabes esas cosas pasan además no eres ni la primera y te aseguro que no vas a ser la última

- Yessi, acaso tu y el Dr. Vincent…

- ¿Quieres saber si ya estuvimos juntos? Pues si, inclusive estamos planeando vivir juntos y después casarnos

- Pero es que… que va a pensar el Dr. Martí y las demás enfermeras

- Por Dios Candy, yo no voy pedirle permiso a nadie para tener una relación

- Tienes razón Yessi, es solo que creo que te van a criticar y no quisiera que pasaras por eso

- ¿Y tu crees que a mi me importa? Mira Candy, se feliz, que no te importe lo que opinen los demás

- Yessi, por favor no comentes con nadie lo que sabes

- ¿Por quien me tomas?

- Bueno es que a veces eres bastante indiscreta

- Esta bien, no se me da muy bien guardar secretos, pero pierde cuidado no diré nada

- Yessi, ¿te parece bien si bajamos?

- La verdad es que estoy un poco cansada, ¿te importa que me quede a descansar?

- Desde luego que no, te acompaño a tu recamara

- La verdad es que esta casa es muy linda, la recamara que me dio la sra. Elroy es muy hermosa, solo que le hizo falta algo

- ¿Qué cosa?

- Vincent, jajajajaja a el le asigno otra, en fin creo que estos días tendremos que portarnos bien, a menos que me recomiendes un sitio para que estemos juntos

- Eres insoportable, pero sabes que te quiero mucho, mejor vamos te acompaño a tu recamara

- Esta bien.

Terry estaba estacionando el auto afuera de la casa de Annie, y miro a Patty fijamente, luego le dijo –

- He pasado una velada maravillosa, este día ha sido muy especial, gracias mi amor

- Yo también lo pase maravilloso, Terry quiero que sepas que tu ahora ocupas mi corazón, pero también quiero que sepas que siempre voy a recordar a Stear, pero como lo que es, un buen recuerdo

- Comprendo Patty, gracias por decirlo ¿soñaras conmigo?

- Claro, ¿y tu?

- Ya lo creo que si, soñare en como me diste ese arrebatado beso y después la manera en que nos acariciamos

- Terry por favor…

- Ya mejor me voy, sino soy capaz de tomarte nuevamente aquí entre mis brazos y agarrarte a besos

- Yo creo que si.

Terry la acompaño hasta la puerta y se despidieron con un breve beso, en cuanto ella entro, fue directo a su recamara donde Annie la esperaba con una sonrisa y le dijo –

- Veo que te fue muy bien

- Ay si Annie, Terry es maravilloso, me hace soñar, me siento tan bien a su lado

- Pues me da mucho gusto, tu rostro se ve diferente, tus ojos finalmente recuperan su brillo, quien hubiera pensado que tu y el algún día fueran pareja

- Pues si, ahora si siento que realmente estoy enamorada Annie ¿me veo bien así?

- Si, te miras muy linda ¿Por qué?

- No se, quiero ser para el la mujer mas bella del mundo

- Tu eres muy bella Patty, lo único que yo me atrevería a sugerirte sería que cambiaras un poco tu guardarropa, quizás sea hora de que empieces a usar nuevamente vestidos

- ¿Tú crees?

- Claro, dime ¿hace cuanto que no utilizas vestidos?

- Desde que falleció Stear

- Creo que ya va siendo hora de que los vuelvas a usar, solo que ya no tendremos tiempo de ir a las grandes tiendas a comprar nuevos vestidos ya esta aquí lo de la fiesta de Candy y Albert

- Tienes razón, ¿entonces?

- Entonces mañana iremos al centro a ver que encontramos, ¿Qué te parece?

- Me parece una buena idea

- Veras que Terry se quedara maravillado de verte

- Eso espero

- Bien es hora de descansar, hasta mañana Patty.

En cuanto Annie cerro la puerta Patty se dirigió hacía la cómoda y saco las marionetas, la caja de la felicidad y una foto de Stear, se quedo mirándolos durante un largo rato hasta que finalmente dijo –

- Nunca te voy a olvidar Stear, fuiste muy especial en mi vida, pero quiero que sepas que he encontrado un nuevo amor, tu sabes que ha empezado a florecer en mi corazón un lindo sentimiento hacía Terry, entre sus brazos tiemblo de emoción, con el me siento totalmente distinta, es hora de que me de la oportunidad de ser feliz.

Finalmente guardo esos lindos recuerdos en una maleta y pensó - mañana aparte de comprar vestidos voy a comprar un pequeño cofre para guardar estos recuerdos., después se recostó y finalmente se quedo dormida.

En cambio Terry se encontraba eufórico, tenía que contarle a Albert que Patty finalmente le había dicho que lo amaba, aunque ya era algo tarde salió de su recamara y toco levemente a su recamara, pero no obtuvo respuesta alguna, volvió a llamar y la que salió de la recamara de enfrente fue Elroy vestida con una larga bata y un gorro algo chistoso y dijo molesta –

- Jovencito, ¿ya se fijo las horas que son?

Terry estuvo a punto de soltar una carcajada al mirar semejante imagen y pensó – pues yo creo que las horas en que espantan - pero se contuvo y tratando de ponerse lo más serio posible dijo –

- Perdone madame, es que me urge hablar con Albert

- ¿Puedo saber que le causa tanta gracia?

- Nada, es solo que estoy muy contento y deseo platicar con Albert.

En eso se abrió la puerta de la recamara de Albert y este salió en pijama, de repente Terry se sintió muy apenado pero Albert pregunto –

- ¿Qué sucede?

- Este jovenzuelo, cree que son horas de platicar

- Terry ¿despertaste a mi tía para platicar? - pregunto Albert con una sonrisa de medio lado

- En realidad con quien quiero platicar es contigo

- Esta bien, vamos un momento a la biblioteca

- Ay esta juventud me va a matar, esta casa parece un manicomio.

Elroy cerro molesta la puerta de su recamara y Terry y Albert bajaron a la biblioteca, Albert sirvió unas copas con vodka y entregándole una a Terry dijo en tono burlón -

- Tú de verdad no tienes remedio Terry, no te conformas con cortejar a Patty, sino que también ahora esperas a que todos estemos dormidos para hacerle la ronda a mi tía y luego dicen que el excéntrico soy yo

- Eres un idiota Albert, jajajajajajaja por poco suelto la carcajada al ver vestida de esa manera a tu tía, caray yo jamás dejare a Patty vestir de esa manera

- Bueno ya en serio, sobre que ¿quieres hablarme?

- Tal vez a ti te parezca una tontería, pero quiero compartirte mi felicidad, Patty finalmente me dijo que me ama

- Me da mucho gusto, entonces supongo que lo de uds. va en serio

- Desde luego que si, tal ve ella se vaya a vivir a Broadway

- ¿Contigo?

- No como crees, lo iba a platicar con su abuela Martha, espero que acepte, así no dejaremos de vernos

- Pues felicidades Terry, me da gusto verlos tan contentos a los dos

- Y dime ¿Cómo te sientes a tan solo unos días de casarte?

- Un poco nervioso, supongo que es natural, no todos lo días se casa uno con la mujer que tanto ha anhelado por años

- Albert me da mucho gusto por ti y por Candy, sabes que les tengo un gran afecto

- Lo se Terry, no tienes que decírmelo

- Bueno es que tengo que decirte otra cosa, no te vayas a enojar pero como ya lo sabes soy muy visceral y …

- ¿Y? ¿Qué pasa Terry?

- Es que cuando íbamos rumbo al centro Patty y yo discutimos nuevamente y le dije, que sentiría si yo le dijera que seguía amando a Candy

- ¿Por qué le dirías algo así a Patty? o ¿acaso lo sigues haciendo? – pregunto Albert en tono molesto

- Tranquilízate Albert, me puse celoso cuando Patty trato de decirme que no quería envejecer amando un recuerdo

- Y que mejor que decirle que seguías amando el recuerdo de Candy

- Pues si, quería que ella sintiera lo mismo que yo, no te molestes conmigo por favor

- Eres un tonto, pero veo que te resulto

- Tal vez no fue la mejor manera, pero estoy muy contento

- Terry si no te importa quisiera irme a descansar, no quiero verme con ojeras el día del compromiso

- Claro, disculpa soy un inconsciente.

Al día siguiente Annie y Patty fueron muy temprano a desayunar fuera y cuando terminaron se dirigieron a las tiendas de ropa, escogieron algunos modelos casuales y finalmente Patty dijo –

- Me siento muy rara usando vestido Annie ¿estas segura de que me veo bien?

- Claro que si, te miras hermosa Patty, te ves mucho mas femenina

- Es que me siento como desnuda con esos vestidos strapless que escogimos y además tienen bastante vuelo, prácticamente ando enseñando las piernas

- No seas exagerada, si te llegan debajo de la rodilla

- Pues si, pero es que con el pantalón es muy diferente

- Es cuestión de que te vuelvas a acostumbrar, ya lo veras ahora nos faltan los mas importantes

- ¿Cuáles?

- ¿Cómo que cuales? Los que vas a utilizar para la fiesta de Candy y Albert, no me digas que pensabas ir de pantalón

- Traigo un conjunto muy elegante

- Si, pero seguramente es pantalón

- Tienes razón, vamos a ver que encontramos.

Se dirigieron a una tienda de vestidos para fiesta y Annie le escogió uno muy bonito y elegante en corte sirena y en color azul fuerte, le dijo a esta que se lo probara, Patty lo dudo un poco pero Annie le insistió tanto que no le quedo mas remedio que hacerlo, cuando se miro en el espejo le gusto como se le miraba, pero se sentía un poco cohibida, pensó cambiarlo y escoger algo mucho mas recatado pero escucho a Annie decirle –

- Se que ya te lo pusiste, así que sal inmediatamente

- Es que… esta demasiado pegado al cuerpo

- Patty, sal de ahí por favor

- Esta bien.

En cuanto Patty salió, Annie miro con satisfacción como le lucia el vestido y dijo en tono por demás orgulloso -

- No cabe duda de que este vestido fue hecho para ti, se te mira precioso Patty, te aseguro que le robaras el aliento a Terry

- Pero es que aparte del escote, esta demasiado pegado al cuerpo

- Por eso te digo que dejaras sin aliento a Terry, estoy segura de que no querrá quitarte las manos de encima

- Entonces mejor no me lo llevo

- Esta bien, olvida lo que acabo de decir sobre Terry, pero por favor llévatelo, se te mira divino.

Después de pensarlo un poco Patty se decidió y se lo llevaron, después pasaron frente a una tienda de antigüedades y Patty compro un pequeño cofre, Annie la miro un poco extrañada pero no pregunto para que quería ella el pequeño cofre, pero Patty le dijo –

- Es para guardar algunos recuerdos

- Supongo de que recuerdos se trata, ¿sabes? me da gusto que ya no te pongas triste

- Es que ahora me siento muy contenta, muy ilusionada

- Me alegro.

Cuando iban llegando vieron a Terry recargado en un árbol, Annie miro de reojo a Patty y vio como esta se sonrojaba, en cuanto Annie detuvo el auto Terry rápidamente se acerco para ayudarlas a bajar, después de saludar a Annie le dio un fugas beso a Patty cerca de los labios y luego dijo –

- Veo que fueron de compras

- Así es Terry, Patty y yo decidimos salir a desayunar juntas y luego anduvimos por ahí mirando y compramos algunas cosas que nos gustaron, ahora si me disculpan los dejo, estoy muy cansada, con permiso

- Hasta luego Annie.

Cuando finalmente estuvieron solos, Terry la volvió a besar y finalmente dijo –

- Te extrañe mucho mi amor, casi no pude dormir pensando en ti

- En cambio yo soñé contigo Terry

- ¿Quieres dar un paseo a caballo?

- Esta bien, espera deja me cambio de ropa

- Así estas bien Patty, anda vamos.

En la mansión Albert se encontraba un poco disgustado con Elroy cuando vio llegar algunos miembros y socios del Clan.

CONTINUARA…

CHICAS MUCHAS GRACIAS POR CONTINUAR LEYENDO.