Hola amigas y amigos, disculpen la demora. Esta vez no tengo excusa, solo que he tenido que ir a muchos colegios, escuelas, buscando la mejor para mi bendición. Bueno, aquí les dejo este capitulo, espero les guste y no les parezca aburrido. Imagino que ya vieron Thor Ragnarok, que les pareció? la verdad no pensé que harían eso con Hela así que yo seguiré mi linea normal. Espero sus comentarios, gracias por leer la historia 3


Capitulo 34

- Lo siento mucho, en verdad lo siento mucho –

Thor acaricio con delicadeza el rostro golpeado de Bella, verla en ese estado deplorable, lo hacía sentirse más miserable, un verdadero inútil. No pudo ayudarla y mucho menos salvar a su hija, solo pudo apoyar y observar. Le había prometido ser su mejor aliado, protector pero había fracasado. Quería llorar, quería gritar y quería traerla a la vida. Estaba muerta en pocas palabras, solo su alma se aferraba a su cuerpo. Pero aun podía hablarle, sabía que ella de alguna forma lo escucharía.

- Espero puedas oír esto, padre sabe lo que paso entre nosotros. Se lo conté, no porque quise destruir tu honra, si no, porque necesitaba un consejo, necesitaba saber que es lo pasaba conmigo. No podía sacarte de mis pensamientos, a pesar que amo a Jane aunque no me siento seguro de amarla con la misma intensidad que antes, sentí que mi corazón estaba dividido. Por eso se lo conté y entendió. Raro pero lo hizo, además nos dio todo su apoyo si es que estabas de acuerdo en que se anule tu unión con él. Yo – pensó – siendo sincero, creo que no dudaría en unirme a ti. Y no porque busque consuelo por lo de Jane solo que – bajo la cabeza – me sentí tan completo contigo

Acaricio el cabello de la mortal, no entendía a su corazón, un día estaba triste por Jane pero bastaba verla para olvidarse por completo de ella. Su sonrisa y sus bromas lo hacían volver a la vida. ¿Cómo es que Loki no veía eso? O es que si lo vio y por eso estuvo con ella todo ese tiempo, pero entonces ¿Por qué tratarla así? No entendí a su hermano, ahora tampoco se entendía así mismo. Era tan complicado, tan difícil de manejar. Pero solo Loki tenía la última decisión, aunque él quería mantenerla así, tal vez ella regrese aunque solo sea una pequeña suposición, tendría fe en ella. Si ella volvía, el no dudaría en luchar por ella, porque sabía que Jane estaba lejos, era un imposible. Pero a Bella la tenía ahí, cerca y seria suya.

- Lucha y yo luchare por nosotros – beso los labios fríos – lo juro

Miro a los sanadores que observaron sorprendidos pero sabían que mantendrían la boca cerrada, ya los había amenazado. Se despidió de ellos y camino a la salida, busco con la mirada a los demás pero solo vio a su padre esperándolo.

- ¿Se fueron?

- Si – Odín lo observaba – veo algo nuevo en ti

- Luchare padre – se acercó – ella volverá, estoy seguro. Si lo hace porque lo hará – sonrió – luchare para tenerla a mi lado

- Olvidas que es casada

- Se anulara – volvió a sonreír

- ¿Qué te hace pensar que por que ahora te encaprichas con ella, anulare su unión con Loki?

- Porque sé que la quieres conmigo y no con el

- ¿Crees?

- Lo sé – le toco el hombro – lo pensaste desde que la conociste

- Te has vuelto muy optimista

- Tengo fe padre, es todo lo que necesito

- Ya olvidaste a la otra mortal

- Nunca más la veré – bajo la mirada - ¿Por qué empeñarme en algo que jamás se dará?

- ¿Por eso recurres a ella?

- Ella me hace feliz, no importa si tuvo una hija de Loki, sé que seré mejor padre que él.

- Thor – suspiro – tú y Loki harán que muera, tenerlos enfrentados por una mujer, es lo último que desearía

- Él no la ama – se apoyó en la pared – solo la tiene al lado porque cree que así tendrá a Tom disponible como aliado

- ¿y Sif?

- Ya es de Tom – miro a otro lado – sabes que nunca la considere más que una amiga

- Lamento eso, es una gran guerrera, ejemplar

- Pero no la amo – se enderezo – si es amor lo que siento por Bella, entonces luchare

- ¿Y si resulta un capricho?

- No lo será, esta vez es diferente – sonrió – yo no caí en su camino, ella cayo en el mío

- Piénsalo bien hijo – miro al techo – y que los Dioses te amparen, me amparen

- Fe padre

Thor sonrió y atrajo a su padre, tenían que ver a Teresa. Además Thor estaba deseando cargarla, aunque ya no era una bebe, sabía que podía hacerlo. No notaron como una sombra se escondía entre los muros, no habían estado solos, alguien los había escuchado. Esa persona paso saliva y maldijo, la situación era más grave de lo que pensó. Sif tenía el corazón roto por las palabras de Thor pero había algarabía también, Loki había sido traicionado, por una mortal. ¿Quién lo pensaría?


Loki sonrió cuando ingreso a su celda, no era de felicidad, era de sarcasmo. Tal vez se le había olvidado pedir ver a su esposa, no se le ocurrió, pero esa no era la razón. No había pedido ingresar porque sería capaz de golpearla, de romper el hechizo. Había resultado ser una completa inútil, no había defendido a su hija, seguro solo había llorado. Era una imbécil, como la odiaba, la detestaba. Pero ahora que estaba técnicamente viudo, podía aprovechar la situación y pedir su indulto. Alguien tenía que hacerse cargo de Teresa, él era su padre.

Sonrió porque al menos con la imbécil muerta él podría salir libre, existía la pequeña posibilidad que eso suceda. Mientras tenía que mostrarse devastado, seguir con la misma actuación de hace un rato, fingir se le daba bien. Claro que con su hija era distinto, ella tendría que conocerlo en realidad pero a los demás le presentaría la imagen de un viudo perdido.

Maldita hechicera, lo había engañado. Su mente estuvo tan idiotizada por culpa de la mortal, cayo rápido en esa trampa. Pero eso se había acabado, ahora con ella muerta, podría estar tranquilo. Solo podía maquinar su futura libertad y el adiestramiento de su hija. Siendo la reencarnación de Hela, podría usar eso a su favor. Si en un futuro Odín moría, el que Hela se libere no le afectaría. Trataría de buscar convencerla y así podría tener a los hijos más poderosos de los nueve reinos, su venganza seria abismal.

Gobernaría Asgard con Teresa, siendo hija suya y de la proclamada princesa muerta ahora, ella sería la princesa y única que luche por la corona de reina. Tendría que convencer a su madre que le entregue su corona a Teresa, no sería un problema difícil. Por otro lado estaba el mal comportamiento de Fenrir, tenía que castigarlo. Estar al lado de Tom lo estaba cambiando, no le gustaba.

Tenía que recuperarlo pero sabía que no podía engañarlo con esa falsa actuación de viudo desvalido, con él tendría que tener cuidado. Se recostó en su cama improvisada y le dedico unos minutos a Bella, recordando como la conoció, su compañía y sus besos. Su cuerpo, su cabello flotando con el viento. No es que no sintiera nada por ella, era un hombre después de todo. Además había compartido mucho con ella, sabía que ella lo amaba incondicionalmente pero ¿El? Solo sentía apego, no amor.

Tal vez la costumbre era mucho más fuerte que cualquier sentimiento, pero muy en lo profundo de su corazón existía algo que le hacía pensar siempre en ella, en si lo estaba traicionando con Thor. Esos celos desmesurados, la ira de tan solo imaginar que el tonto de su hermano hubiera tocado lo que le pertenece, lo volvía loco.

Si la quería, tal vez solo un poco, un cariño fraternal que nunca seria amor, por eso no le dolía mucho que esté muerta, al contrario la odiaba por dejarse matar tan fácil. Por haberlo convertido en viudo tan rápido, no podría divertirse con ella y sabía que extrañaría molestarla. Extrañaría bromear con ella, hacerla enojar pero sobre todo extrañaría decirle "Imbécil", claro que extrañaría poseerla, su sabor le gustaba, que perdida lamentable. Rio recordando como ella enfurecía cuando él le hacía una broma, su pequeño tic nervioso, morderse un poco el labio y rechinar los dientes.

Hubiese querido tener más tiempo para conocerla mejor, tal vez si pasaban más tiempo juntos ella hubiera encontrado la forma de abrir su corazón, de enseñarle a ser menos precavido, de hacer que esos muros de hielo caigan y que muestre sus debilidades. Tal vez si hubiera tenido más tiempo, él hubiese aprendido a amar a alguien de esa forma, tal vez la hubiera tratado mejor, la hubiera hecho sentir especial.

Tal vez si hubiera tenido más tiempo, hubiera intentado cambiar, hubiera dejado de lado su venganza y hubiera empezado una vida pacifica con ella y su hija. En un momento pensó eso, pensó en dejar todo de lado y tomar lo que le ofrecían pero eso ya no tenía importancia, ella se había ido. Maldita ella, maldita porque en un momento le hizo ilusionarse con eso, maldita mortal que se atrevía a mostrarle una pisca de amor y se largaba así de rápido. Maldita ella que le dio una hija y que la abandonaba a su suerte por no ser fuerte.

Giro su cuerpo, era una completa vergüenza, pero sin proponérselo, estaba llorando. ¿Por qué? ¿Acaso si se había planteado una vida con ella? ¿Acaso se había enamorado? No, no. Se dijo, solo se había acostumbrado pero le molestaba y le dolía haberla perdido antes de tenerla por completo. Le dolía que lo haya abandonado con una hija, que lo hay dejado a su suerte. ¿Que podría hacer él? ¿Cómo cuidaría a Teresa? Maldita, volvió a gritar mentalmente mientras hundía su rostro en la almohada, por esta vez, por esta única vez dejaría que sus lamentos salgan, dejaría que sus lágrimas limpien su mente y vuelva a enfocarse en sus planes.

Haría que esa idea de una vida feliz se marche, porque ella había osado dejarlos, se había atrevido a morir. Tenía que encerrar esos sentimientos pequeños que tenía para ella, esa gratitud por nunca haberle pedido que cambie, por haberlo aceptado así, tal como es. Por haberle aprendido bien, por no haberlo avergonzado como princesa. Tenía que borrar todo eso y decirle a los sanadores que rompan el hechizo, que la quemen y la desaparezcan. No quería verla, no podía.

- Te odio – dijo sobre la almohada

Entre su llanto silencioso sintió una mano delicada posarse en su hombro, sabia de quien se trataba. Y tal vez eso hizo que se sintiera más miserable, sus lágrimas aumentaron pero siguió escondiendo su rostro. Qué vergüenza daría, que patético se sentía pero, se negaba a dejar de lamentarse. Porque si le dolía, fingir no sería difícil.

- Tranquilo – escucho

Se atrevió a levantar la mirada y verla, su madre abrió los ojos en sorpresa y le sonrió melancólicamente. Aprovechó para enterrar su rostro en el vientre de su madre, necesitaba que lo abracen, que le digan que sus planes seguirán su curso, que nada había pasado.

- Imagine una vida tranquila – hablo controlándose – con ella y mi hija, los tres viviendo lejos de aquí. Tal vez yo enseñando el arte místico y ella esperando mí llegada con nuestra hija en brazos. Quería dejar mi venganza de lado, por ella pero – respiro – se ha ido, me ha dejado, la odio madre

Volvió a hundir su rostro, que patético se decía interior mente pero tenía que dejarlo salir, no tenia de otra si quería volver a sus planes primarios. Sintió caricias, consuelo y palabras de aliento. Tenía que decidir rápido que hacer pero a la vez no quería pensar en eso, era como matarla, cualquiera que fuera su decisión. No quería cargar con eso también.

Al rato estaba más tranquilo, pudo levantar la mirada y secarse los ojos. Ya era demasiado de llantos innecesarios, había perdido mucho tiempo rindiéndole tributo. Miro a su madre, ella tenía la mirada triste. No se atrevió a hablar solo miraba el suelo.

- Le dejare así – hizo que su madre lo mire – dejare el hechizo, pero solo un tiempo para que Teresa la conozca, sé que suena cruel pero sería más desastroso que ella no la conozca

- Lo sanadores aún no saben si sus facultades mentales están en coordinación con su edad. Tal vez tenga la apariencia de una jovencita pero la mentalidad de una bebe

- No había pensado en eso – demonios, grito, había pasado por alto aquel detalle

- Están esperando a que despierte por si sola

- Ya veo – se quedó recostado – pero quiero mantenerla así, un tiempo, tal vez regrese.

- Está bien hijo, sé que es difícil separarse de alguien a quien amamos

- Si – susurro, no es que la ame, solo sentía lastima por su hija. O eso quería creer – Thor debe estar haciéndole compañía

- Era muy amigos

- Demasiado – escupió con sarcasmo

- Loki por favor no empieces, respeta su nombre

- ¿Acaso no viste como el corrió a verla? Ni siquiera a mí se me ocurrió

- Me sorprendió pero lo esperaba de ti, no de el

- No puedo verla porque la mata – callo – le diría tantas cosas, no defendió a nuestra hija

- Lucho contra Angrboda ¿Cómo puedes culparla? Era un hechicera poderosa en contra una mortal

- No se le ocurrió salir a gritar o pedir ayuda

- Acababa de dar a luz, apenas podía ponerse de pie

- Excusas – se levantó – hasta los animales defienden muy bien a sus hijos, así como yo defiendo a los míos

- ¿Así defendiste a Jormun? ¿A Teresa?

Loki cerró la boca, su madre entro en terreno prohibido y minado. Respiro rápido, sabía que no debería explotar pero tocar ese punto había sido un error.

- ¿Quién me encerró? – dijo suavemente controlando su ira

- Tus actos lo hicieron, tú mismo provocaste esto, ella te buscaba, su venganza era por ti

- ¿Es mi culpa? ¿Lo es? – grito

- Si – su madre le respondió el grito con otro más colérico, se había puesto de pie

Sonrió controlando su ira, podía hacer muchas cosas pero siendo su madre no se atrevía. ¿Cómo es que habían terminado así? Sus puños se cerraban, sus ojos tal vez se habían oscurecido un poco.

- Medita bien tu decisión - su madre le dio la espalda y salió de la celda

Cuando vio que se alejó, cogió todos os libros que tenía y empezó a tirarlos. La pared mágica brillaba con cada libro que la golpeaba, después siguió la mesa, las sillas, sus botas. Todo lo que tenía a la mano, fue chocando contra la magia de Odín. Los demás presos solo observaban, algunos escondían la mirada.

- ¿Qué le pasa ahora? – uno se animó a preguntar

- Se le murió la mujer, su amante la mato

- ¿En serio?

Los demás reos seguían comentando y él pudo ver como cuchicheaban viéndolo, eso lo enfureció más. Fue al aseo y mojo su rostro, tenía que calmarse.

- North – grito, el soldado apareció – necesito licor

- Está prohibido señor

- Lo sé – grito – consíguelo

- De acuerdo

No era una sabia decisión pero necesita doparse, o ardería en llamas pronto.


Tom observo su jarra, la veía borrosa y no porque este ebrio. Estaba llorando como una niñita. Lo estaba haciendo, y la verdad poco le importaba ser observado. Había perdido a su amiga, a un ser muy querido. Era lo normal, llorar y desahogarse. Fenrir no le había hablado mucho, solo un poco de consuelo, ahora estaban callados mirando sus jarras. Como buscando respuestas.

- Pudo ser peor – el joven lobo hablo – al menos recuperamos a Teresa, desde donde este ella estará feliz

- La recuperamos en otro estado, no la bebe que dejo

- Pero sigue siendo su hija – miro a Tom – no olvides eso

- Lo sé – bebió – pero prefiero tenerla a ella que a Teresa

- Te mataría si te escuchara

- Lo sé – seco sus lágrimas – pero es mi sentir en estos momentos

Claro que sabía que estaba siendo un maldito egoísta pero prefería tener a Bella, tenerla viva y riendo. Tampoco sería correcto verla, no lo soportaría, menos en el estado que estaba. Esperaba que Loki no deshaga el hechizo, que le dé la oportunidad de volver, rogaba que haga eso. Tenía fe, sabía que ella volvería.

- ¿Qué crees que decida mi padre?

- La dejara así

- ¿Seguro?

- Si – lo miro – así sea por puro capricho, así sea solo para verla regresar y gritarle, sé que lo hará

- Demonios – sonrió – que bien lo conoces

- Soy el – sonrió – no lo olvides

- Pero su dolor es falso

- Lo sé, él no la ama. Le tiene cariño pero de eso se puede empezar, tal vez si hubieran tenido más tiempo

- Los hubiera apesta

- Lo se Fenrir, pero Bella tampoco puso mucho de su parte

- También está el tema "Thor" – marco con sus dedos

- Ese rubio descerebrado – bebió más licor – está jugando con fuego

- ¿Acaso se acostaron?

- No lo sé, puedo decir que no pero hay algo entre ellos que no me deja tranquilo

- Tal vez ellos quieren eso, que creamos que hubo algo para tenernos así

- ¿Jodidos?

- Si

En cierta forma el lobo tenía razón, tal vez solo era un juego de niños. Un juego de celos, pero Bella ya no estaba en esa de edad de hacer esas escenitas. Ya era una mujer casada y madre, tenía que comportarse. Además ella amaba al desgraciado de Loki, no había posibilidad que lo engañe con el rubio.

- ¿Cómo crees que serán las cosas a partir de ahora? – el lobo pidió dos jarras mas

- No lo sé, el solo pensarlo me pone los nervios de punta

- Siento que algo oscuro y más peligroso se acerca

- No me asuste mas

- Lo puedo presentir pero – lo miro – mientras estemos unidos nada pasara

- En eso te doy la razón – chocaron sus jarras – nunca cambies Fenrir, no me imagino tenerte en contra nuestra

- Jamás lo haría, a no ser que me hechicen – rio

- No lo sugieras

Rieron un poco siguieron bebiendo, permanecieron unas cuantas horas más. Al terminar caminaron juntos de vuelta al palacio, vieron como Thor caminaba rumbo al byfrost, el rubio solo los saludos con un movimiento de cabeza.

- ¿Qué hará por ahí?

- Tal vez espiar con Heimdall a su mortal

- Ya no esta Bella para entretenerlo

- Me leíste la mente

Rieron e ingresaron al palacio, al parecer todo seguía igual. Había mas silencio de lo acostumbrado, optaron por ir al cuarto de sanación y pedir algún informe de Teresa, mientras caminaban mantenía el silencio. Escucharon unos pasos y giraron, Sif aparecía con una sonrisa extraña.

- Estuve esperando tu regreso – se acercó a Tom

- Tenía que tirar mi ira

- Lo sé – acaricio el rostro – debes descansar, ha sido un día largo

- Quisiera saber cómo esta Teresa

- Aun no despierta, el sanador no se ha movido de ahí

- Preguntare – Fenrir siguió el camino

Tom lo siguió tomado de la mano de su novia, sabía que había algo distinto en ella pero prefirió dejarlo para después. Fenrir iba a tocar pero la puerta se abrió, el sanador que salía raudo choco con el cuerpo de lobo.

- Lo siento – el sanador toco su rostro, era como chocar contra la pared

- ¿Sucede algo? – Tom se acercó algo preocupado

- La bebe, perdón la jovencita está despertando, requiero a sus majestades

El sanador siguió su camino corriendo, casi entraron a ver qué es lo pasaba, vieron aun jovencita en un esquina, abrazándose así misma.


Momentos antes….

El sanador seguía de pie, quieto como una estatua. Observando cualquier indicio de reacción en la jovencita, todos sus signos vitales estaban bien, solo tenía que despertar. Constantemente revisaba sus pupilas y su corazón, los demás sanadores estaban al pendiente de cualquier orden que el pudiera darles.

- Todo sigue estable – dijo para que anoten

Camino un poco observando el cuerpo, según calculaba, aparentaba unos quince o tal vez catorce pero decir quince sería lo más correcto. Esperaba que todas sus funciones cerebrales y cognitivas estén desarrolladas, sería demasiado tedioso enseñarle desde cero, el hablar, el leer, escribir, el caminar. Todo sería demasiado tedioso, pero no sabía cómo funcionaba el hechizo de aquella hechicera. Investigo un poco y sabía que hacerla pasar por otro hechizo de tal magnitud, sería demasiado peligroso, podría matarla.

Suspiro con cansancio, también tenía que investigar como traer de vuelta a la madre, era una tarea más complicada aun. Imposible, ya habían hecho todo lo que estaba en sus manos, no podía hacer más cosas. Tampoco debía, ese no era su campo. Pudo ver un pequeño movimiento en los dedos de la joven, dudo por un momento pero después presto más atención, otro dedo empezaba a moverse, llamo con los dedos a los demás sanadores, ellos acudieron rápido. Se posicionaron al lado de la joven, estaba moviendo casi todos los dedos, el cuerpo comenzó a convulsionar, trataron de sujetarla pero era difícil, los ojos se abrieron. Lo sanadores retrocedieron asustados, él se acercó y vio los ojos de color esmeralda más terroríficos que pudo haber visto en su vida, brillaban exageradamente.

La joven se sentó y observo a cada uno de ellos, empezó a temblar, observo sus manos, toco sus brazos y tiro de su cabello.

- Tranquila – él se acercó pero fue lanzado por el aire con solo una mirada de la joven

Estaba aterrorizada de lo que había hecho salto de la cama y se escondió en una esquina, se abrazó así misma y empezó a llorar.

- Llamen al rey – dijo el sanador tosiendo, el golpe en su espalda fue tremendo

Un sanador salió corriendo, las figuras del joven Fenrir y el mortal aparecieron.

- ¿Qué sucedió? – el lobo ingreso preocupado

- Esta confundida – logro decir

Fenrir miro a la esquina en donde su hermana estaba abrazada, su cabello la cubría. Camino lento temeroso de la reacción, sintió a Tom detrás de él.

- Teresa – dijo suavemente pero la joven seguía temblando

- Déjame a mí – Tom se adelantó – Teresa soy Tom

Pero la joven no levantaba la mirada, el mortal estiro la mano y trato de acariciar el cabello pero antes que pudiera tan solo tocarla, ella levanto la mirada y lo miro. Tom retrocedió por instinto, sus ojos brillaban en un verde esmeralda impensable, retrocedió tres pasos más, puro instinto.

- Tranquila, no te haremos daño – Fenrir hablo suave – soy Fenrir, tu hermano

Ella lo miro fijamente, el lobo paso saliva y avanzo un paso pequeño. Termino arrodillándose, quedando a su altura.

- Te estaba esperando – dijo casi cantando como solía hacerlo cuando la bebe estaba en el vientre, usando el mismo tono – ganare la apuesta

Al decir eso los ojos dejaron de brillar, los ojos color esmeralda se calmaron. Ella lo miro suave, como preguntándose en donde lo habría escuchado. Fenrir sonrió, sabía que los bebes reconocen las voces cuando nacen.

- Soy tu hermano – dijo estirando una mano

La muchacha la miro y después miro al lobo, tal vez no entendía el gesto. Fenrir iba a intentar otra cosa pero vio que ella estiraba su mano, tal vez lo tocaría. Tenía que aprovechar para mostrarle sus recuerdos, mostrarle que no era su enemigo.

- No lo hagas Fenrir – Tom pudo adivinar – puede ser perjudicial

- Déjame intentarlo

Ella toco la mano y él se insertó en su mente, la muchacha casi grito, Fenrir le mostro imágenes, en donde el aparecía acariciando el vientre de Bella.

- Basta – la voz de Odín hizo que la muchacha suelte la mano

Fenrir giro a verlo, Odín estaba en la entrada acompañado de Frigga. La reina ingreso y camino rápido, se acercó y se arrodillo.

- Ven linda – estiro la mano

La joven miro la mano y después miro a Odín, volvió a mirar la mano y después miro a Fenrir.

- Sera más fácil si le inserto los recuerdos

- No juegues con su mente

- No pretendo hacerlo

- Tenemos que revisarla primero

- Está asustada

- Di una orden

- La respeto pero es mi hermana – grito amenazando a Odín

- Tranquilo – Tom se acercó casi sujetándolo – no es conveniente

- Lo sé – miro a Tom – pero si se trata de ella la defenderé con mi vida

- Nadie la lastimara – Odín se acercó – no puedes insertarle recuerdos que no entenderá

- Solo le mostré quien soy

- Basta con eso – Frigga se levantó – por favor, seamos considerados

Los tres se enfrascaron en una discusión airada, Odín pretendía revisar cada espacio en la mente de la joven, Fenrir quería insertarle recuerdos, Frigga solo quería que se calmen.

- ¿Acaso desea controlarla?

- No he dicho eso

- Fenrir, Odín cálmense

- Es mi hermana, nadie se acercara a ella

- Estas desafiando mi autoridad

- Por favor razonemos

Tom también se involucró en la discusión, la joven retrocedió más y comenzó a temblar otra vez.

- La estamos asustando

- Tu empezaste – Odín le grito

- Porque esta vulnerable y no debemos asustarla

Giraron a verla pero ella había desaparecido ante sus ojos. Miraron a todos lados y no la encontraron.

- ¿Qué demonios?

- Se tele transporto – Tom miraba maravillado el espacio vacío – solo desapareció, no dejo un rastro de magia

- Mierda – Fenrir corrió al pasillo miro a todos lados – tenemos que encontrarla – respiro – buscare su esencia

- No debe haber ido muy lejos

Odín ordeno a los soldados que la buscaran, Fenrir respiro profundo las sabanas. Una vez captada la esencia salió corriendo, sintió a Tom detrás de él.

- Su olor esta por aquí

- ¿Cómo es que sabe usar magia?

- No lo sé – giraron en una esquina – no sabemos hasta donde pueden llegar sus habilidades

- Odín debió revisarla

Fenrir se detuvo, Tom pensó que la había cagado pero cuando vio que es lo que el lobo observaba, tembló. La joven se encontraba mirando el techo del palacio, su cabello le llegaba hasta la cintura, estaba levitando, su perfil era digno de una diosa griega.

- Teresa – Fenrir llamo, la joven giro, por lo visto ya sabía su nombre – tranquila voy a explicarte

- ¿Qué me paso? – su voz melodiosa de una adolescente les helo el cuerpo, había algo de siniestro - ¿Quién me hizo esto?

- ¿A qué te refieres? – Fenrir avanzo

- Debería ser una bebe – los miro con los ojos brillantes – puedo entenderlo, pero por alguna razón soy otra persona

- No otra persona – el lobo se acercó más – un hechizo cayó sobre ti

- ¿hechizo?

- Uno que te hizo madurar

- ¿Por qué?

- No lo sabemos a ciencia cierta

- No me ocultes nada – grito la joven

Los dos retrocedieron, el cabello empezó a moverse con la onda de aire que se creaba alrededor de la joven. La situación estaba tornándose mala.

- Querían usarte para destruir Asgard, tu hogar – Odín apareció frente a ellos

- ¿Por qué? – La joven giro a ver al anciano

- Porque eres poderosa, siendo la hija de Loki

- ¿Loki?

- Mi hijo, mi segundo hijo es tu padre

- ¿Padre? – la joven descendió - ¿tambien tengo madre?

- Si – Odín se acercó con confianza – pero

- No – Frigga apareció – aun no

- ¿aún no qué? – la joven observo a la reina

- Mi niña – la reina se acercó – trataron de hacerte daño, luchamos para salvarte, no logramos detener el hechizo pero pudimos salvarte

- ¿Puedo hacerles daño?

- No hija mía – la reina casi abrazo a la joven – eres poderosa pero nunca nos harías daño

Fenrir casi se desmaya, la reina había osado abrazar a su hermana sin miedo a ser golpeada. La joven solo observaba el acto, pudo ver que su hermana era casi del mismo tamaño que la reina, era muy alta para su edad. Bella estaría sorprendida, era tan alta como Hela. Y también transmitía esa sensación de miedo.

- Ven déjame contarte que paso – la reina la encamino

- No – la joven se resistió – necesito saber

- ¿Qué quieres saber? – Odín se acerco

- ¿Dónde está mi madre? – miro a todos lados - ¿Dónde está Loki que es mi padre?

Y de la nada la joven volvió a desaparecer, miraron a todos lados.

- Tal vez fue al cuarto de sanación – Odín comenzó a caminar

- ¿Y si fue a las prisiones? – Fenrir hizo que se detuvieran

- Es poco probable – Odín se quedó callado un momento – vayan a las prisiones ustedes

Fenrir salió corriendo junto con Tom, la joven ya estaba dándoles problemas y sabía que apenas comenzaban.


Loki bebió la última copa de vino, tenía razón, el licor no le estaba ayudando. Seguía en un estado depresivo, lamentando el haber fallado, lamentando el haber dejado que ella muere así, sin antes haberlo escuchado. Tiro la copa a un lado y concentro su vista al techo blanco, su plan esta vez tendría que funcionar. Se sintió observado, trato de no tomarle importancia pero era incómodo. Observo la pared mágica y se sentó de golpe. Una muchacha vestida con solo una bata blanca lo miraba, el cabello suelto y los ojos brillantes le daban un toque tenebroso. Sabía quién era, sabía quién demonios era. Pero ¿Qué hacía ahí? Se levantó lentamente, la muchacha no se perdió ninguno de sus movimientos.

- ¿Loki? – su voz, era tan delicada pero tenebrosa, paso saliva

- Si – dijo dando un paso

- ¿Eres mi padre?

- ¿Eso te dijeron?

- Responde mi pregunta – la muchacha toco la pared mágica y esta se abrió dándole paso

Loki abrió la boca en sorpresa, ¿Cómo ella podía hacerlo?

- Lo soy – retrocedió, su cuerpo no le respondía

- ¿Dónde está ella?

- ¿Quién?

- La que me hizo esto

- Murió

- ¿Quién causo su muerte?

- Odín

-¿Tu padre?

- Él no es mi padre – casi grito

- ¿Entonces quién es Odín?

- Bueno – pensó – si lo es pero

- Calla – la muchacho levanto la mano - ¿Dónde está mi madre?

- ¿Cuánto sabes de lo que paso?

- No pregunte eso

- No puedo darte más información si no sé cuánto sabes de lo que paso

- Me hechizaron, para madurar porque soy poderosa pero en mi mente hay muchas cosas, imágenes de una mujer tocando su vientre

Ah claro sabia quien había hecho eso, un regalo de Fenrir. Había sido un acto tonto, irrelevante, ¿Acaso quería confundirla más?

- Tu madre es Bella, es una mortal

- ¿Mortal?

- Si, tu no lo eres, solo la mitad

- No entiendo

- Tardare mucho en explicarlo

- ¿Dónde está?

- Está muerta

Eso había sido muy frio pero tenía que decírselo, la muchacha lo miro incrédula. Después la joven retrocedió, se apegó a la pared mágica.

- ¿Muerta?

- La asesinaron cuando te secuestraron

- ¿La misma que me hechizo?

- Si

- ¿Y tú dónde estabas?

- Aquí

- ¿No hiciste nada?

- No – Loki suspiro – tampoco lo hubiera hecho, Bella era una mortal estúpida, tan imbécil que creyó…

No puso seguir hablando, sintió una presión en su cuello. Trato de ver qué pasaba y vio como ella solo lo observaba. Maldita sea grito mentalmente, ella era muy poderosa. Trato de zafarse de la mano invisible que lo sujetaba pero no podía.

- Bas…ta – dijo apenas

- ¿Por qué la odias?

- No – busco aire – no es eso

Sintió que el aire regresaba, cayo de rodillas, respiro rápido y hasta tosió. Vio como la muchacha seguía viéndolo.

- No es eso – tosió – estoy molesto con ella porque no te protegió

- ¿Podía hacerlo?

- En cierta forma si – se levantó – no tenías que atacarme, soy tu padre, merezco respeto

- Lo siento

Loki vio como la muchacha bajaba la mirada, vio algunas lágrimas caer. Suspiro, empezaba el drama.

- No sé qué sucede, me miran asustados. Tengo muchas imágenes en mi mente, pero son de luchas y una persona observándome

- Déjalas fluir – se acercó – no los retengas o será peor

- ¿Debería confiar en ti?

- Tal vez si – sonrió – o tal vez no

- ¿Qué?

- Eso dependerá de ti, soy tu padre, es todo lo que necesitas saber por ahora

Loki atrajo a la muchacha, la coloco a su altura, era tan alta como Hela. Más alta que Bella, sumamente hermosa pero sobre todo, podía sentir ese poder que fluía en ella.

- Ahí está – Fenrir apareció acompañado de Tom

- Necesito una explicación de que hace ella aquí – Loki los miro molestos

- Pues ella sabe tele transportarse – Fenrir indico al guardia para que abra – desapareció del lugar

- ¿Y qué les hizo pensar que estaría aquí?

- Odín le dijo tu nombre pero jamás pensamos que con solo eso podría encontrarse padre

- ¿Padre? – Teresa miro a Fenrir – También eres su padre

- Si – acaricio el cabello de Teresa – es tu hermano mayor

- Sabe que nuestra madre está muerta

- El no…

- Si lo sé – Fenrir se acercó – Nuestra madre lucho por salvarte pero estaba muy débil, no pudo luchar de igual

- ¿Sufrió? – Teresa se acercó a Fenrir

- Si – la abrazo – pero fue por ti, por nosotros

Loki lo miro con desaprobación, como se atrevía a mentir de esa forma. Bella no era la madre de su hijo, pero si le decían esas cosas tal vez la confundirían más.

- Fenrir – dijo molesto

- Poco a poco te iré contando quien es o bueno era nuestra madre, por ahora tenemos que revisarte y ver que estas bien

- Me duele la cabeza – Teresa toco su cabeza – no entiendo muchas cosas

- Te las explicaremos pero debemos regresar

- ¿Por qué estás aquí padre? – Teresa lo miro

- Digamos que – sonrió – estoy castigado

- ¿Qué?

- Te explicaremos después, paso a paso – la volvió a abrazar – por ahora tenemos que regresar, tus abuelos estas muy preocupados

- ¿Odín?

- Si, y la reina

- ¿Son reyes?

- Si y tú eres la princesa de Asgard

- ¿Lo soy?

- Si – le sonrió – te lo iré contando

- ¿No vendrás? – giro a ver a Loki

- Te dije que estoy castigado por haber

- Basta – Tom miro a Loki – no digas cosas innecesarias

- Lo lamento – Loki lo miro con sarcasmo

- ¿Por qué el luce como mi padre?

- ¿Por qué? – Tom pensó – soy su hermano gemelo

- ¿Gemelo?

- Si nacimos juntos – sonrió – aunque hay algunas diferencias

- Te lo iremos explicando vamos

Loki vio como casi arrastraban a su hija para sacarla de ahí, giro a ver como los demás presos la miraban. Había algo más que sorpresa, lujuria. Los miro con asco, como se atrevían.

- Procura que no regrese – le dijo a Fenrir

- No tenías que sugerirlo

- Largo

Grito, Teresa solo giro a verlo. Aunque se parecía mucho a él, ella tenía la mirada dulce. Herencia de Bella, una mirada capaz de hacerlo cambiar de humor. Vio como se la llevaban y como Tom se retiraba la gabardina y la cubría. Teresa era demasiado poderosa, ¿Cómo lo habría encontrado? Suspiro y volvió a su cama improvisada, no tenía la menor idea de cómo harían los reyes para darle esas respuestas. Cerró los ojos, su cabeza le empezó a doler. Ya no quería pensar en nada que no fuera salir de esa prisión.


Frigga observo cada paso y cada movimiento que realizar el sanador, otra vez estaban revisando a su nieta pero ahora le preguntaban cosas básicas. Querían saber si ella podía hacer todo lo que una persona de esa edad sabia y podía realizar. Ese examen se estaba tardando, estaba cansada y que decir de su esposo, estaba mucho más cansado. Pero no lo aparentaba, estaba a su lado esperando.

- Su majestad – un soldado apareció – Heimdall anuncia que están atacando otro vez Vanaheim

- No puede ser – Odín suspiro, esos renegados llevan atacándola más de un año

- Enviaremos a las tropas y los tres guerreros

- Háganlo Thor les dará el alcance

- Tenemos otra revolución en Harokin

- ¿También ahí?

- Si su alteza

- Thomas puede ir a Harokin acompañado de Sif y Fenrir

- Como ordene su alteza

El soldado se retiró, Frigga volvió a observar a su esposo. Ahora lucia más cansado, esas pequeñas revoluciones estaban cansándolo.

- Su majestad – el sanador aparecía – la princesa se encuentra bien, todas sus habilidades se encuentra desarrolladas, solo tiene algo de confusión como resultado del hechizo

- ¿Presentara algún problema a futuro?

- No podemos predecirlo pero debe ser revisaba cada cierto tiempo. Para rece que se le debe instruir sobre Asgard, no tiene ni la menor idea de donde esta

- Nos encargaremos de eso – la reina sonrió – ahora ¿podemos verla?

- Si por favor

Ingresaron y Teresa se encontraba en el ventanal observando el paisaje, se parecía mucho a Loki pero también lucia tanto como Bella. Con esa mirada inofensiva y esos ojos tiernos.

- Hija – la joven giro – ya puedes salir de este lugar

- ¿Dónde está mi madre?

- Aun no es recomendable que la veas pero la veras

- Si está muerta ¿Puedo verla?

- Te explicare la situación poco a poco, por ahora debes solo descansar

- Siento mucha tristeza por su partida pero – toco su pecho – no puedo sentir mas

- No te frustres – acaricio el brazo – ya verás que poco a poco sabrás muchas cosas

- ¿Por qué esta ahí mi padre? – miro a Odín – él dijo que está castigado

- Lo está Teresa – Odín miro a Frigga

- ¿Saldrá pronto?

- No – el rey miro a otro lado – llevara algo de tiempo

- ¿Por qué?

- Te lo iré explicando

Frigga ayudo a la muchacha, salieron del cuarto y caminaron por los pasillos. Teresa observaba todo con minuciosidad, cada detalle en las paredes, cada dibujo. Llegaron a una puerta. La reina la abrió mostrándosela.

- Estos serán tus aposentos – señalo

- ¿Estaré sola?

- No por ahora, me quedare contigo

- Gracias

Odín se despidió, a partir de ahora solo se encargaría ella. Frigga la ayudo a llegar al aseo, le indico que tenía que limpiar su cuerpo. La ayudo en el proceso. Después una vez limpia, su nieta estaba probando alimentos. Empezaba a oscurecer, las velas fueron encendidas y empezó a relatarle en donde estaban.

- Asgard – Teresa miro el ventanal – pero porque Loki dijo que era mitad mortal

- Tu madre lo es

- ¿Qué es mortal?

- Como te decía el Yggdrasil está rodeado de muchos mundos, unos más grandes que otros y tu madre viene de uno llamado Midgard

- Midgard – ella sonrió - ¿Cómo son ellos?

- Parecidos a nosotros, solo que no tienen una vida larga

- ¿Cómo es que Loki y mi madre se unieron?

- La historia es un poco larga pero te la diré

- Si

Frigga le relato la historia pero omitió muchas cosas, como la usurpación y otros detalles que a su edad serían muy peligrosos saber. Tal vez necesitarían mucho tiempo para instruirla y guiarla. Pero no le daba miedo, sabía que tenía que decirle la verdad, por ahora estaba feliz de tenerla así, no importaba si estaba como una bebe o una adolescente. El simple hecho de tenerla viva era suficiente.

Continuara….