Disclaimer: Todo lo que reconozcan pertenece a J. K. Rowling

N/T: AkashaTheKitty es la autora de este fic. Yo, Moon Dahee, soy la traductora.


Capítulo 35

Durante varios segundos, Hermione solo miró con la boca abierta al distante Slytherin que estaba frente a ella.

—¡Esto es… indignante! —balbuceó al fin—. ¿Por qué dices eso?

—Digo lo que veo, Granger —respondió Theo con calma—. Todos los indicios apuntan al hecho de que quieres llevarlo.

—¡Estás siendo ridículo! ¡ sabes lo difícil que ha sido! —siseó Hermione—. Al menos, pensaba que lo sabías —añadió con amargura.

Él ni siquiera pestañeó.

—Según tu propia confesión, él no es tan malo cuando estáis solos. Ahora veo por qué.

Hermione negó con la cabeza.

—Lo has entendido todo mal. No ha pasado nada entre nosotros nunca. —Theo solo la miró y ella lo modificó—. Solo esa vez.

—Pero tú querías —dijo Theo—. Querías sus atenciones. Lo que no puedo discernir es si te gusta realmente él o si solo eres una mercenaria y simplemente no te das cuenta de que Draco ya no tiene acceso a la fortuna de su familia y puede que nunca lo vuelva a tener.

Hermione pestañeó.

—¿Malfoy está sin blanca?

—Supongo que eso responde a mi pregunta.

Hermione frunció el ceño. El shock y la necesidad de defenderse a sí misma se convirtió rápidamente en enfado e irritación. Parecía que hoy Theo sacaba conclusiones precipitadas muy rápidamente. Hermione sabía que él era más sensato de lo que estaba demostrando ser; era muy poco típico de él comportarse así. Pero de por qué estaba haciendo todas aquellas acusaciones ella no tenía ni idea.

—Perdóname si me sorprende que me digas que el todopoderoso amo Malfoy no tiene donde caerse muerto —dijo Hermione mordazmente—. Que el Cielo perdone que no todas mis reacciones sean señal de mi profundo deseo de ser humillada por él en cada ocasión.

Por un segundo, Hermione pensó que Theo parecía petulante de entre todas las cosas, como si la hubiera estado provocando a propósito.

—¿Así que lo que estás diciendo es que no deseas eso? —preguntó con inocencia.

Hermione entrecerró los ojos.

—Sí, eso es exactamente lo que estoy diciendo. ¿Por qué tengo la sensación de que me estás poniendo a prueba?

—¿Por qué iba a ponerte a prueba?

Esa era una muy buena pregunta, ciertamente. Hermione se encogió de hombros.

—¿Quizás quieres ver si en realidad fue un accidente o si albergo un deseo oculto de que Malfoy me pisotee?

—Muy bien —murmuró Theo—. Muy astuta. Quizás eso es exactamente lo que quiero ver.

—Nunca me ha gustado. Nunca habría pasado en circunstancias normales. —Hermione se estaba paseando y jugueteaba con las manos otra vez. No podía evitarlo. Él la ponía nerviosa—. Dios sabe que no quiero salir con Malfoy por ninguna razón —continuó—, pero ocurrió igualmente. Fue esta cosa —apuntó al brazalete— lo que hizo que ocurriera, por lo que yo sé. Funcionó como un… un afrodisíaco o algo. Ninguno de nosotros sabía que eso podía pasar y estoy muy segura de que ninguno de nosotros quiere que vuelva a pasar.

—Te vi —respondió con tranquilidad—. Entré justo cuando él se inclinó sobre ti y estuve esperando a que lo apartaras de un empujón. No lo hiciste. Más bien al contrario. Sé todas las circunstancias, pero no puedo ni empezar a imaginar cuánto debe haberte llevado a reaccionar así.

¿Era eso un dolor momentáneo en los ojos de Theo? ¿Estaba herido? Hermione tragó. A Nott le costaba confiar en la gente y había confiado en ella y en Malfoy. Había confiado en que ellos no le harían daño. Hermione solo podía imaginar lo que le había parecido a él, cómo debía haberse sentido.

—Lo siento —susurró Hermione.

En un instante, las facciones de Theo se volvieron una máscara en blanco.

—No te disculpes conmigo, Granger —dijo—. No me debes nada.

Hermione estaba tan frustrada que pensaba que era un milagro que no estuviera tirándose de los pelos.

—No habría sabido de manera exacta cómo seducirme si no hubiera sido capaz de sentirlo a través del brazalete. Y no lo habría intentado si no hubiera estado abrumado por mis sentimientos. Empezó como algo muy inocente, de verdad. Y… es Malfoy. ¿Por qué iba a querer seducir a una nacida de muggles?

Los ojos de Theo se entrecerraron en algún momento durante el despotrique de Hermione y ella casi podía ver la mente del chico en funcionamiento.

—No sabía que él estuviera en una situación en la que estuviera abrumado por tus sentimientos —dijo finalmente—. Eso sí cambia un poco las cosas.

Hermione suspiró de alivio.

—Gracias.

—Dije «un poco», Granger. No creo mucho que estos objetos tengan el poder de haceros hacer cualquier cosa que no queráis. Puede que Draco se haya dejado llevar por lo que sea que sentía de ti, pero todo lo demás fue por vuestra propia voluntad. Si no, estoy seguro de que el contrato se habría roto.

Hermione sacudió la cabeza.

—No creo. Él no tenía la intención de obligarme, no creo.

—No dice que tiene que tener la intención. La próxima vez que vayas a hacer algo estúpido como esto, haz que un Slytherin haga el borrador del contrato por ti. Eres demasiado inocente cuando se trata de la palabra escrita.

—¿Quiere esto decir que crees que es verdad cuando digo que no quiero llevar el brazalete? —aventuró Hermione.

Él lo consideró unos segundos.

—Quizás —añadió finalmente.

—¿Aún estás enfadado conmigo entonces? —preguntó ella con suavidad.

Esta vez Theo ni siquiera escondió su sorpresa.

—No sabía que había mostrado mi enfado —dijo con cuidado.

Hermione le lanzó una mirada cansada.

—Eres un experto en guerra psicológica —le informó—. Tienes que saber lo efectiva que es tu indiferencia.

—Efectiva: posiblemente. Para ocultar el enfado: no creo.

—Te hice daño y tú te cerraste. No es tan difícil saberlo.

Theo presionó los labios un poco.

—No creo que debamos estar teniendo esta conversación. ¿Por qué no trabajamos en las cosas de hoy?

—Theo… —empezó Hermione.

—Besaste a la persona a la que considero mi mejor amigo —la interrumpió—. No importa cómo lo mires. No se puede esperar que solo finja que no ocurrió.

—¿Pero no es eso exactamente lo que intentas hacer?

Theo había cogido un pergamino y Hermione notó que la mano aún no la tenía firme.

—Esta misiva de McGonagall dice que no deberíamos hacer que los estudiantes se hagan ilusiones con promesas de ir a Hogsmeade este fin de semana, pero creo que deberíamos dejarles saber que hay una posibilidad igualmente —dijo con la voz tranquila y controlada, claramente desestimándola—. Según como están ahora las cosas, no dejan de hacer preguntas y creo que deberíamos hacerles saber los muchos problemas por los que los profesores están pasando para intentar darnos este fin de semana. ¿Qué crees tú?

Hermione suspiró con desánimo. Estaba claro que Theo no estaba dispuesto a discutir con ella el predicamento de ambos.

—Claro —murmuró—. Si tú lo dices.


Sintiéndose increíblemente cansada, Hermione al fin salió del despacho después de haber ayudado a resolver unos cuantos asuntos más o menos insignificantes. Suspiró. Tenía la sensación de que quizás había pasado la prueba de Theo, pero él aún desconfiaba de ella. Suponía que no era nada más que lo que se merecía porque, de hecho, se había morreado con su amigo.

—Oh, mira, ahí está.

Hermione levantó la vista, sobresaltada, para encontrarse con sus dos mejores amigos apoyados en la pared de enfrente, obviamente esperando por ella.

No parecían muy contentos.

—Hola, chicos —dijo ella, mirando de uno a otro—. ¿Qué pasa? —Tenía la preocupante sensación de que quizás ya lo sabía. En realidad había empezado a tener la esperanza de que nunca se enteraran.

—¿Por qué no nos lo dices tú? —preguntó Ron con una fría expresión poco característica en él—. ¡Parece que nos has estado ocultando cosas!

—¡Ron! —lo regañó Harry—. Aún no estamos seguros.

Ron se inclinó contra la pared, enfurruñado.

—Estáis hablando de lo que pasó después del partido de quidditch, ¿no? —preguntó Hermione en voz baja.

Harry le lanzó una mirada inescrutable.

—¿Entonces es verdad?

Ella asintió despacio.

—¿Te obligó? —preguntó Harry con una voz bastante monótona.

Hermione sacudió la cabeza.

—Había bebido demasiado y yo… yo-yo…

De repente, Ron se apartó de la pared de un empujón, le dio la espalda a los dos y se alejó.

—Está dolido —dijo Harry sin emoción en la voz—. ¿Quién no lo estaría en su situación? Durante semanas te creyó y entonces se entera de que te has estado sentando en el regazo de ese capullo por voluntad propia e incluso te morreaste con él en público mientras que él ha estado preocupadísimo por ti. Y tuvo que enterarse por otro Slytherin. Cuatro días después. ¿Por qué no nos lo dijiste al menos?

—¿Qué se suponía que iba a decir? —preguntó Hermione en voz baja—. Era Malfoy. No había nada que pudiera decir que no hiciera que me despreciarais.

—Quizás —concedió Harry—, ¿pero sabes qué habría sido mejor? Cualquier cosa que no fuera enterarse por un Slytherin malintencionado después de varios días. ¿Sabías que Ron se peleó por ello? Se negó a creer los rumores. No fue hasta que… hasta que su hermana le dijo que sabía que era verdad que empezó a pensar que quizás había algo de verdad en ello.

Hermione frunció el ceño. Había algo un poco raro en la manera en la que Harry se había referido a Ginny como la hermana de Ron. Hermione de verdad esperaba que su secreto no los hubiera separado.

—¿Y tú cómo te sientes sobre ello? —preguntó.

—¿Yo? —preguntó Harry—. Estoy jodidamente furioso, si quieres saberlo. Estás comportándote de forma extraña, escondiendo secretos, besando a Draco Malfoy. Ya ni siquiera te reconozco. Lo entendía siempre y cuando él te pudiera estar obligando a comportarte así, ¿pero esto último? Ya no sé. En realidad no me importa con quién te besuqueas, eso es asunto tuyo, pero viste a Ron y él también es mi amigo. Deberías reorganizar tus prioridades. Antes de que sea demasiado tarde.

Hermione tragó el nudo que se le estaba formando en la garganta.

—Ya veo —susurró.

Lo veía. Pero había poco que pudiera hacer. Draco iba a hacer lo que fuera que Draco fuera a hacer sin importar lo mucho que ella suplicara por misericordia. No le importaba si Hermione perdía a sus amigos. Puede que hasta se pusiera contento por ello.

—No debería ser tan complicado, Hermione.

—No —murmuró ella—. No debería. —Suspiró—. Tengo que irme. Ya llego tarde.

—Vas a verle a él, ¿verdad?

—Nada ha cambiado —dijo Hermione—. El trato sigue siendo el mismo de antes. Tengo que ir.

—¿O qué?

—Sabes que no puedo decirlo.

Con eso, Hermione se encaminó despacio hacia las mazmorras.


Draco estaba frunciendo el ceño, apoyado en la silla y mirando con odio a la puerta. Hermione hoy sí que se estaba tomando su tiempo. Debería haber aprendido ya, pero por lo que Draco estaba sintiendo, probablemente ahora mismo no le importaba.

Draco estaba confundido.

Hermione había querido que le permitiera estar con Theo, ¿no? Ciertamente Theo había querido que él le permitiera estar con él. ¿Así que por qué ella no se sentía asquerosamente feliz? Había estado esperando por ese sentimiento, sintiéndose enfermo del estómago e incapaz de concentrarse en los deberes mientras esperaba el momento en el que estaría claro que Theo y Granger serían una pareja. Pero no había llegado.

Hermione estaba molesta e infeliz.

Simplemente no tenía sentido.

Finalmente ella abrió la puerta de un empujón y entró. Parecía cansada. Parecía como si estuviera a punto de rendirse. Draco frunció más el ceño.

—¿Qué ha pasado? —preguntó.

Hermione se llevó un susto como si se hubiera olvidado de que él estaría allí. Draco se preguntó dónde habría estado la mente de la chica.

—Lo siento —murmuró—. Fue… mis amigos… me entretuvieron. Puedo venir más temprano mañana para compensar si quieres.

Draco pestañeó. No estaba seguro de qué estaba hablando ella. Tras unos segundos se dio cuenta de que Hermione pensaba que le estaba preguntando por qué había llegado tarde. Probablemente debería haberlo hecho, pero no era lo que tenía en mente.

—Sí, sí —dijo Draco, moviendo la mano—. Hazlo. ¿Pero qué pasó con Theo? No fue como yo esperaba.

—Oh. —La cara de Hermione se volvió más indescifrable, pero Draco podía sentir su abatimiento otra vez—. Fue mucho como yo esperaba.

—¿Y qué esperabas?

Hermione se encogió un poco de hombros.

—Que me odiaría por lo que ocurrió.

Draco se la quedó mirando.

—Theo no te odia.

—Está enfadado conmigo y piensa que… que… —Hermione se mordió el labio inferior y Draco se obligó a concentrarse en los ojos de la chica. Sus sombríos ojos.

Draco sintió que su estómago se removía con desagrado.

—¿Que qué? —preguntó con calma.

—Que yo quiero… ir detrás tuya —suspiró.

—¿QUÉ? —Draco se levantó de un salto—. ¡Eso es ridículo! ¡Tú no quieres que eso ocurra más de lo que quiero yo! —Una sensación lo incordió, pero él la apartó, poco dispuesto a identificarla.

Hermione se encogió de hombros.

—Eso le dije yo. No creo que esté convencido.

—¡No puedo creerlo! —dijo, pasándose las manos por el pelo y paseándose—. Me culpó a de ello y por eso anulé mis restricciones para intentar compensarle ¿y ahora ni siquiera te acepta? ¿No se da cuenta de-? —Draco se paró con una tos fingida. No, Theo no se daría cuenta de lo difícil que era para él permitir esto. Joder, ni siquiera Draco entendía por qué era tan difícil.

Hermione había cruzado los brazos sobre el pecho —ojos, Draco, ojos— y ahora le fruncía el ceño.

—¿Qué? —preguntó él.

Hermione se puso las manos en las caderas; el enfado le coloreaba las mejillas. Draco decidió en algún momento que mirar a un punto más allá del hombro izquierdo de ella era un buen lugar cuando miraba en su dirección.

—¡No soy un paquete que les puedas dar a tus amigos para compensarles por tus errores! —rugió—. ¡Nadie me ha preguntado a lo que yo quería!

Draco frunció el ceño.

—Te vi con él. Si no lo quieres a él, sí que lo has fingido bien.

—Curioso —respondió ella—. Eso suena bastante como lo que Theo dijo en cuanto a ti.

Draco dejó de pasarse, con el corazón latiendo de la manera más extraña. Se atrevió a echarle un vistazo a la chica. Había vuelto a cruzar los brazos.

—Sí… pero… se equivocó —murmuró. ¿No?

—Por supuesto que se equivocó —dijo Hermione, haciendo que él suspirara. De alivio, por supuesto—. ¡Pero tú también podrías estar equivocado!

—Estoy muy seguro de que no —dijo Draco, tragando—. Sé cómo te sientes por el rechazo de Theo justo ahora.

—Vale —admitió Hermione—. Supongo que estás ligeramente mejor informado. Pero no era solo por Theo.

Draco se sentía cansado y solo quería que ella se marchara. Lejos, muy lejos de él.

—¿Qué es entonces? —suspiró mientras volvía a sentarse.

—Mis amigos —dijo como si él debiera saberlo. Draco suponía que ella había mencionado a esos perdedores, pero no había estado muy interesado.

—¿Pensaba que habían decidido que yo era el que te obligaba a hacerlo todo?

Eres el que me está obligando a hacerlo todo —le recordó—, pero oyeron lo del… incidente… y no están contentos.

—¿No lo sabían? —preguntó Draco, realmente sorprendido—. No me extraña que estén cabreados si se acaban de enterar.

Hermione se encogió de hombros.

—Y lo están. —Suspiró y miró a otro lado.

Draco la miró unos segundos. Parecía agotada.

—¿No les dijiste simplemente que te obligué otra vez?

—Eso sería mentir.

—Entonces miente.

La insolente bruja levantó la barbilla en el aire.

—¡Yo no miento a mis amigos! —resopló—. ¿Y desde cuándo eres de los que pagan los platos rotos?

Draco entrecerró los ojos.

—No lo soy. Pero no me importa ni un poco lo que piensen de mí los estúpidos de tus amigos. Sería más fácil para ti que les dijeras que yo te obligué.

—¿Desde cuándo te importa hacer que las cosas sean más fáciles para mí?

—Desde nunca —admitió—. Pero no gano nada con esto tampoco, ¿verdad?

Hermione frunció los labios, pensando, antes de mirar a Draco con sospecha.

—¿No ganas nada? Pensaba que te encantaría destruir mis amistades.

Los labios de Draco se separaron un poco cuando se dio cuenta de que ella tenía razón. Era lo que se suponía que él quería. Y ni siquiera lo había considerado.

Oh, mierda.


N/A: Uh… demasiado cansada para encontrar un adelante adecuado, así que voy a poner una conversación que a mí me parece graciosa.

¿Entonces qué quería el cara de hurón que me dijeras? le preguntó con una voz forzadamente animada.

¡Ron! lo regañó Hermione con suavidad. Ese insulto se volvió obsoleto hace años.

Sí, bueno, es el más agradable que se me ocurre por el momento. El resto de alguna manera involucra a su familia o su orientación sexual.

N/T: ¡Uuuuh! ¡Muchas gracias! ¡Hemos pasado los 200 reviews! :D

Dana-weasleygranger: xD ¡Aquí tenemos a la fan número uno de Theo! Sí, sí, la verdad es que tiene razones para estar enfadado… u.u No te preocupes por tu ausencia. ¡Ya has vuelto! :)

maaR-418: xDDD VETE A DORMIR A TUS HORAS, NIÑA xD El tiro con arco fue muy divertido. A mí me hace feliz cuando me dejas reviews :)

Mary Malfoy Mellark: Sí es verdad. Es como una relación, pero ellos ni se dan cuenta xD No sé si Hermione quiere llevar el brazalete, pero será muy extraño para ella no llevarlo cuando se lo tenga que quitar. Pero no es lo mismo que el anillo. No es lo mismo sentir las emociones de otra persona que tener solo que obedecer. xDD Me gustan los Juegos del Hambre, pero no tanto. Tengo el último libro a medias porque tuve que interrumpir la lectura y ya no me han dado ganas de cogerlo… Veo que eres más de Peeta. Yo siempre he sido más de Gale xD

Miri: Uy, sí, sí, es divertidísimo, pero yo tampoco tengo mucha puntería xD Es normal, pobre Theo. Como hemos dicho por ahí a veces, Theo no es de piedra aunque él lo quiera parecer. La nota, sí, Draco tiene más papeletas, aunque ha dicho que no fue él. ¿Estará mintiendo? Pobre Draco también. Debe de ser muy duro para él la situación u.u

Sam Wallflower: ¿A que sí? El mundo mágico necesita animales parlantes xD Draco definitivamente está celoso xD Uy, se me olvidó comentar lo de tu teoría de la nota del anterior review. ¿Draco o Theo? Sí, yo diría que son los candidatos más posibles, aunque Draco ya ha dicho que él no fue… La verdad es que entiendo que Theo se enfade… u.u Sí, estoy en Corea xD Pensaba que ya lo había dicho en otra ocasión… está en mi perfil también n.n Soy una alumna de intercambio en Seúl :)

Nuria16: Hola, gracias y bienvenida :) Puedes encontrar los links a la historia original y a la autora en mi perfil. Siempre los pongo de todas mis traducciones :)