- ¡Sakura! - Shaoran se lanzó hacia el lugar donde la castaña se encontraba, llegando justo a tiempo para sostenerla y que no se estrellara contra el piso.
Desesperado, trato de sentir el pulso, encontrándolo débil, la respiración superficial, Sakura jadeaba y estaba pálida, además de que su frente estaba bañada en sudor.
- ¿Por qué no la detuvieron? - casi grito al sentir como la magia de sueño era interrumpida y esta regresaba a su lugar en forma de carta.
- ¿Se encuentra bien? - Kero trato de acercarse, tanto como su enorme figura le permitía, con desesperación al ver sangrar a Sakura.
- Ella no se detendría por más que lo intentáramos, creímos que nuestra magia podria ayudarla…- contesto Yue con una expresión desesperada, aunque aún podía sentir la magia fluir entre ellos, lo que indicaba que aun seguía con vida.
Shaoran la acerco más a si, buscando su energía vital, suspirando de alivio cuando noto que no había sido drenada del todo y que al vestir el hanfu ceremonial inconscientemente evitó su muerte, sin pensarlo tomo su mano y al igual que antes su símbolo mágico Aparicio bajo los dos, combinándose con el de Sakura con el paso de los segundos.
Los guardianes se confundieron cuando notaron el repentino aumento de energía en su dueña y la pérdida del castaño, él le estaba dando su magia junto con su energía vital.
- No debieron permitir que hiciera nada sin mí. - susurro agotado unos minutos después mientras la cargaba con dificultad para depositarla en su cama. - Mucho menos esto.
- Sakura es muy capaz de hacer esto y más… - le contesto indignado el enorme león sin separar los ojos de su amiga.
- Yo sé que Sakura es increíblemente poderosa, pero no está en condiciones de utilizar esta cantidad de magia, además… - trato de suspirar para controlar la ira que amenazaba con sobrepasarlo. - Kerberos debes comprender que mi clan es muy antiguo, probablemente uno de los primeros clanes mágicos del mundo, se dice que incluso muchos de los humanos con estos dones, provienen directa o indirectamente de nosotros, por lo tanto, nuestros conjuros y poderes son extremadamente antiguos y poderosos, tanto que algunos de ellos son imposibles de usar por una sola persona, por muy poderosa que esta sea, algunos deben ser usados en grupos o pareja… y este es uno de ellos.
- Pero yo he visto usarlo un par de veces antes…
- Siempre conmigo en la habitación. - casi grito cuando sintió que perdía la calma. - ¿Recuerdan que fue mi prometida? Iba a ser mi esposa, por lo tanto, nuestras energías están sincronizadas, por mucho tiempo los conjuros más poderosos del clan eran utilizados por los lideres, ellos se alimentan de la energía del otro, creando un equilibrio… es por eso que ella siempre practicaba este tipo de magia conmigo presente, para evitar este tipo de situaciones. ¡Sakura pudo morir!
Las orejas del león dorado cayeron ante la mención del hecho y el ángel palideció ante la posibilidad de perderla, aunque eso no era ni por asomo comparable con el miedo que invadió al chino, quien aún no soltaba la mano, transfiriéndole su energía.
- Pero se pondrá bien, ¿verdad? - dijo Kero, recuperando su forma de peluche.
- Si. Afortunadamente uso el hanfu, la protegió y tenía algo de mi energía asi que…
- ¿Cómo te enteraste?
- Kerberos me llamo, no tuve el tiempo de explicarlo asi que vine lo más rápido que pude, no sabía que Sakura recordaba este hechizo en específico, aunque cuando sentí el escudo que creaste Yue, temí que fuera uno de estos. - no aparto los ojos del rostro de su novia, que empezaba a recuperar el color aun cuando él se sentía cada vez más y más cansado.
- Creí que sería bueno que lo supieras… la habría detenido de saber todo lo que me dijiste…
- Ya no importa. Ahora, ¿por qué Sakura quiso usar este conjuro? Es aún más poderoso que el hechizo de localización de mi madre.
- Ella solo dijo que algo pendía sobre nuestras cabezas. Que podria acabar con todos. - murmuro ya con su usual tono impersonal de voz, más tranquilo ante la afirmación del castaño.
- Algo muy peligroso.
- Que extraño. Yo no he sentido nada… - Shaoran trato de recordar si en algún momento presencio ese tipo de sensación otra vez, sin embargo, siempre que trataba de regresar en sus memorias un vacío negro llenaba su mente, provocando una suave punzada en su cabeza.
Los guardianes compartieron una mirada, a la preocupación que sentían por su ama se sumaba ahora una por el heredero del clan Li, porque ellos sí que habían sentido una presencia días atrás, sin embargo, al conocerla como lo hacían no le habían dado la importancia que Sakura si y sobre todo no esperaron ver lo que vieron ante los recuerdos reflejados de su dueña, no esperaban encontrarla en esa forma. Y si ciertamente el futuro líder no lo notó, era porque algo malo estaba pasando y no podían dejarle todo el trabajo a su dueña, mucho menos si se encontraba en esa condición, asi que después de compartir un asentimiento, revelando su mutua comprensión, decidieron tomar el asunto en sus manos.
- Mocoso. - lo llamo Kero, aun con su vocecita chillona logro que el aludido lo mirara con seriedad. - Necesitamos que cuides a Sakura hoy.
- Claro que lo hare, pero…
- Llevo conmigo el celular de Yukito todo el tiempo, solo en caso de que nos necesites. - murmuro Yue interrumpiendo lo que sea que el castaño iba a decir.
Kero voló hasta la ventana, abriéndola de golpe mientras su compañero lo seguía de cerca, listos para emprender el vuelo inmediatamente.
- ¿A dónde van? - Shaoran se puso de pie tan rápido que la cama en donde estaba sentado hasta hace un momento tembló ante el movimiento.
- Tenemos que solucionar esto de una vez si no queremos que Sakura siga metiéndose en problemas. - Kero recupero su verdadera forma, no podía negar que era cansado cambiar tantas veces, sin embargo, probablemente necesitara toda su fuerza para afrontar lo que vendría.
- Iré con ustedes, no estoy seguro de lo que están hablando o a que se refieren, pero sí sé que me necesitaran…, puedo ayudarlos…
- Descendiente de Clow. - Yue se acercó tanto al rostro del chino que pudo ver el cambio inmediato en los ojos ámbar, igual que Shaoran pudo notar la intensidad en el plata de las pupilas del ángel. - Estamos dejando a tu cargo lo más valioso que tenemos Kerberos y yo, nuestra ama, si algo llegara a pasarle no solo sufriríamos por las consecuencias hacia nosotros, nuestro dolor seria por perderla… asi que ya estas ayudándonos lo suficiente.
- Hace mucho dejamos a tu cargo la seguridad de Sakura, sabíamos que tú la protegerías como nadie, asi que… no nos decepciones.
Fue lo último que dijo Kero antes de salir volando con rumbo a una dirección desconocida para el castaño, seguido de cerca por el guardián de la luna.
/00/00/00/
- Yue, sé que te apoye al dejar al mocoso con Sakura, también sé que no podíamos dejarla sola, aunque bien pudiste encerrarla o pedirle a él que lo hiciera, ¿pero no sería mejor si nos acompañara?
- Conoces perfectamente la profundidad del lazo que une a nuestra ama con el joven Li, si algo llegara a pasarle, ¿cómo podríamos enfrentarla?
- ¿No lo crees capaz de afrontar esto? - preguntó el león sorprendido, ambos sabían muy bien cuan poderoso era el heredero del Clan Li, seguramente tenía la fuerza suficiente como para salir bien de esta.
- Sé que puede hacerlo, esa es la razón por la que no lo deje acompañarnos, es capaz de hacer cualquier cosa por Sakura, incluso renunciar a "eso" otra vez… ¿acaso no recuerdas la última vez? ¿Cuán destrozados estaban y como pudo regresar o evitar el ataque solo para sacrificarse en lugar de Sakura? Esta vez ella no está aquí para impedirlo, y no podemos permitir que eso pase… esta vez lo haremos bien… Además, ¿te has preguntado que podria hacer ella en cuanto nos descubra? No sabemos cómo reaccionara o si podremos vencerla, me siento mejor cuando pienso en que el descendiente de Clow esta allí para protegerla.
- Tienes razón. - murmuro antes de sumirse en un reflexivo silencio.
Ella los venció antes y si bien sus poderes habían aumentado con la magia de su dueña, aun podía sentir el disturbio en la magia de su ama, pero cada día era más fuerte y equilibrada y eso les preocupaba.
- Tal vez podríamos llamar a Eriol…
- Esto es un problema de las cartas Sakura, por lo tanto, nuestro deber es solucionarlo como guardianes…,
- Yue… - comenzó su compañero, no entendía la razón por la cual se negaba a pedirle a la reencarnación de su creador ayuda.
El ángel conocía perfectamente los sentimientos que podrían invadir a quien estaban a punto de enfrentar, después de todo el paso por lo mismo hacia un tiempo atrás, cuando Sakura se corono como la nueva dueña, él tuvo sentimientos encontrados hacia su creador y solo fue con la ayuda y el cariño de la pequeña niña que pudo superarlo, asi que podía comprender la confusión y el rencor, y serian lo más sutiles que pudieran para no tener que involucran a su dueña o a su novio en esto.
- Ahí esta. - señalo después de planear unos minutos por el lugar que habían visto en la mente de la castaña.
Silenciosamente agradeció que el parque que cruzaba su objetivo estuviera vacío, de esta manera no tendría que gastar energía en colocar un campo de protección. Kerberos gruño al ver la pequeña figurita castaña caminar con una bolsa de pan en los brazos.
- ¿Cómo logro conseguirlo?
- La magia siempre tiene sus trucos, tal vez elimino la memoria de alguna familia y se hizo pasar por su hija o sencillamente esto estaba destinado…, como lo que sucede con Yukito. - murmuro con tristeza, consciente una vez más, de que los Kinomoto eran la única familia que tenía, esa era la razón por la que los protegería, a costa de lo que fuera.
Sin otra cosa que decir, y con la usual seriedad que lo caracterizaba, el ángel descendiendo hasta quedar frente a la chica, quien freno de golpe, sorprendida ante lo que sus ojos veían, abrió la boca, tratando de decir algo, lo que fuera, pero segundos después el pánico la invadió y comenzó a retroceder, logrando solo chocar con el guardián del sol, que la miraba impasible.
- ¿Que…?
- Haruka Ayanami, tu nos conoces…
La chica negó con fuerza, buscando con desesperación una salida, alguna manera de escapar, pensando que tal vez estaba alucinando quiso correr con la esperanza de atravesar la figura del león, sin embargo, choco completamente, provocando que cayera de espaldas.
- ¿Quiénes son ustedes? - su voz tembló como prueba innegable del pánico y confusión que la invadían.
La dorada mirada se suavizo por unos segundos, dirigiéndose a su compañero, preguntando en silencio mientras este fruncía el ceño, repentinamente sorprendido por la reacción de la chica, quien se encogía sobre sí misma, abrazando sus rodillas temblando.
- ¿No sabes quiénes somos? - preguntó Kerberos apenas con voz, sin saber si estaba fingiendo, podía sentir claramente la magia en ella, magia que provenía de la misma fuente que la suya.
- ¡No! ¡No sé qué está pasando! ¡¿Acaso todo esto tiene que ver con lo que sea que despertó en mí?! - grito con desesperación, mirando sus manos y sintiendo pánico ante lo que implicaba.
Yue la tomo por los brazos y la levanto de golpe, girándola para enfrentarla, tomando su barbilla para hacer que sus ojos se encontraran con los de él, sus pupilas se iluminaron reflejando el color inmediatamente en los de la chica, viendo todo con completa claridad.
- No tiene idea. Sus recuerdos están bloqueados…
- Es por el desequilibrio en la magia de Sakura, ahora que ella recupera la fuerza, también lo hace la de ella. Está empezando a despertar - Kero acerco su hocico, tratando de encontrar algún rastro familiar en ella y topándose de golpe con los ojos grises que reconoció de inmediato. - Debemos hacer algo rápido antes de...
- No puede lastimarla, Sakura es su ama, esa es la razón por la que no pudo borrar su existencia o sus recuerdos, mucho menos ahora que no tiene manejo completo de sus poderes, ni siquiera en su confusión y con todos sus deseos podria hacerlo. - explico Yue ante el ataque de pánico del guardián del sol.
- Entonces… ¿no puede hacer daño ahora?
- El hecho de que no pueda lastimar a Sakura no quiere decir que no pueda lastimar a los demás, sobre todo ahora que está libre. Tenemos que sellarla cuanto antes. - sentencio antes de soltarla y esta, al perder las fuerzas se dejó caer de rodillas, agotada.
- Yue, conoces la condición…
- Esa es la razón por la que lo haremos tu y yo. Por Sakura. - el ángel parecía imperturbable, teóricamente el podria sellarla, pero ¿acaso también aplicaría la regla una vez más incluso si su dueño seguía con vida y no se cambiarán los poderes? - Carta creada bajos los poderes y sello de Lead Clow, y sellada por la magia y bajo el nombre de Sakura Kinomoto, la nueva maestra de cartas, yo, el juez Yue, quien rige tu fuerza, dejo en libertad el sello puesto en ti. ¡Libérate!
Haruka, quien gateaba con desesperación para salir del circulo dorado que repentinamente apareció a sus pies y cuyo calor la rodeaba, aterrorizándola aún más, repentinamente se vio separada del suelo, casi un metro y entonces, un rayo la golpeo, dividiéndola en dos, destrozándola pieza por pieza, detrás de sus parpados millones de imágenes comenzaron a correr, repentinamente vio todo con aterradora claridad, cada parte que creyó de su vida comenzó lentamente a borrarse para dar paso a su verdadera identidad, ella no era humana, era una creación mágica, era una carta, ella era…
- Vacío.
Ante el sonido de su antiguo nombre en la voz de su regente, toda la magia que contenía dentro de si se liberó, y con ella el ultimo pedazo de su personalidad e imagen como Haruka, mientras sentía como todo se deslizaba fuera de ella para desaparecer en el silencio de la noche, repitió por última vez el nombre que creyó le pertenecía por derecho, aquel que la había ayudado a crear esta personalidad.
"Shaoran"
¡Hola a todos!
Por fin se ha revelado la identidad de Haruka, aunque algunos ya lo imaginaban, ¿Qué tramara la pequeña carta? ¿Aun querra como pago los sentimientos mas valiosos de la persona que la selle? ¿Qué pasa con sus sentimientos hacia Shaoran?
Bueno, espero les guste, recuerden, la promoción sigue en pie.
Espero seguir contando con su apoyo.
Nos vemos
Bye bye
