Holaaaa! Ya el último capítulo del año. Y pensar que empecé hace unos 4 meses... Qué rápido pasa el tiempo xD. Y que mejor manera de empezar el año que otro capítulo como regalo de Reyes (bieeen! xD). Mis respuestas y empezamos :D.

NoahTheHedgehog: jaja espero que no se te vuelva a estropear ). Disfruta del cap :).

Megustaelheladodechocolatesi i: Jajajajaja xD. Será mejor tener cuidado contigo, no vaya a ser que... xD. Y como seas capaz de atosigar a Kaito xDD Aunque creo que no :D. Y no te preocupes, que me cuido muchísimo. Tanto que es muy raro en mí caer enferma ;).

LaylaDeath: Jaja, pero, a ver, tienes el número de Kaito... ¿Es que no te parece bastante? xDD. Hay que ir poco a poco xD. Y lo de la indumentaria de Kaito (mira que soy tonta xDD) se me olvidó poner que se cambió antes de ir a acompañarla y, claro, ha sido: "Laura, acuérdate de poner esa frase. Laura, acuérdate..." Y al final, plof, no puse la frase xD. Lo que tienen las prisas por actualizar xD. Ahora mismito lo arreglaré :D. Y no pienses que va a ser el último encuentro... habrá que dejar algo para más adelante xD.

memoriesofkagome: jajaja, ves! Hay que darle alguna oportunidad a Hakuba que, pobretico. Me da mucha penita xDD. Patitos? Puede ser eso añitos? xDD. Lo siento si no lo cojo, pero es que... xDD.

anonimo 1: no lo puedo subir antes porque el tiempo no me lo permite.

anonimo 2: me alegro de que te haya gustado :).

KaItOsCaRlEt: jupe... Bueno, se te echará de menos por aquí. Espero que vuelvas pronto y me cuentes cómo voy. Hasta pronto ;D.

danitax-chan: tengo que madurar esa idea porque va a ser muy complicado juntarlos a todos... Lo de la pista de hielo me parece muy buena idea. En todo caso, cuando Kaito y Conan se vean va a ser mucho más adelante. Creo que todavía es muy pronto para que ellos se conozcan como tal habiendo muchos cabos sueltos. Pero no descarto la idea ;).

Y, al fin, (estoy respirando fuerte del cansancio xD. No, es broma xDD) el cap!


Capítulo 35: Un chocolate para dos

Miércoles. Un día no muy deseado por la gente en la semana, pero muy movido para (N). Se levantó a la misma hora de todos los días, aunque estaba más cansada que de costumbre. Se preparó sus dos tostadas y su vaso de café para poder afrontar la mañana que tenía por delante. Sonó el timbre. Era Ran que, como es habitual, ya estaba lista para ir con (N) al instituto. (N) salió a los cinco minutos de que Ran tocara al timbre. Vestían los típicos uniformes de instituto de todos los días y llevaban las carteras de siempre cargadas de libros y apuntes necesarios para ese día.

- ¿Ya estás lista, (N)? -preguntó Ran al ver salir a (N) de su casa-.

- Sí. Vámonos.

(N) cerró la puerta de su casa y la verja con llave, algo habitual siempre que iba al instituto. El trayecto fue bastante silencioso. Un silencio tal que pondría nervioso a cualquiera; pero, ni Ran ni (N) percibían tal sensación. Cada una pensaba en sus cosas: Ran pensaba en la conversación que tuvo con Shinichi esa noche y (N) sobre esa sensación tan extraña que tenía hacia Hakuba y la verdadera identidad de esa chica llamada Akako que, desde luego, no tenía una buena primera impresión de ella. Akako se mostró como una chica arrogante, creída y caprichosa, una actitud que (N) despreciaba bastante por lo consentida que es, en vez de luchar por lo que se quiere. Además, su Sexto Sentido le decía que esa chica escondía algo que la hacía totalmente diferente a las demás. Podría ser su vestimenta, podría ser su actitud… cualquier cosa la hacía diferente; aunque, ya de por sí, todas eran diferentes.

- (N), ¿en qué piensas? -Ran sacó de sus pensamientos a (N)- Llevo un rato observándote y tienes la mirada perdida desde hace un buen rato. ¿Te ocurre algo?

(N), de repente, aterrizó a la Tierra. Era normal en ella que, cuando se ponía a pensar y reflexionar sobre algún tema, se aislara totalmente del mundo exterior quedando solo ella y sus pensamientos.

- Ah… no, nada. -se vio sorprendida (N)- No te preocupes, no es nada importante.

El silencio se volvió a instalar entre ellas dos y no parecía que Ran lo volviera a romper. En el instituto…

- ¡(N)! ¿Estás aquí o en dónde? -le dijo gritando Sonoko a (N) que, nada más llegar a clase, se sentó en su sitio-.

- Estoy, estoy… -dijo (N) volviendo otra vez a Tierra-.

- (N), ¿seguro que no te preocupa algo? Hoy estás muy rara. -le siguió Sera acercándose también hacia (N)-.

- Que no… no os preocupéis. -dijo convencida (N) sacando su material-.

ooooo

Hakuba puso sus cosas en su mesa y se sentó bruscamente. Aoko, viendo su cara de somnoliento, se acercó hacia él.

- Hakuba, ¿estás bien? No tienes buena cara. -dijo Aoko preocupada-.

- Estoy bien. No te preocupes. -contestó Hakuba sin mirarla a los ojos-.

- ¡Ey! ¡Hakuba! ¿Cómo estás? -apareció Kaito saludando a Hakuba con un periódico en su brazo con la portada de Kid-.

- Kaito, ¿sabes qué le pasa a Hakuba? -le comentó Aoko viendo el poco interés de Hakuba-.

Kaito dejó su felicidad a un lado. Observó a Hakuba que estaba con los brazos cruzados en la mesa y su cabeza apoyada en ellos. A Kaito le chocó esa actitud de Hakuba ya que esperaba que hoy se cabreara con él por haber conseguido robar el diamante, aunque se lo hubiera devuelto a (N) como la otra vez. No respondía ante las constantes preguntas de Aoko que lo miraba preocupada. Kaito agarró el brazo de Hakuba y lo llevó fuera de clase para hablar con él a solas. Bueno, a solas con Akako observando sigilosamente.

- Oye, Hakuba, ahora mismo me dices por qué estás así. -le exigió Kaito-.

Hakuba seguía sin responder y con la cabeza agachada.

- Hakuba, me respondes ahora mismo o…

- Kaito, no sé que hacer. -alcanzó a decir Hakuba por primera vez en todo el día-.

- ¿Qué ocurre? -Kaito se amansó-.

Akako afinó el oído. Le interesaba mucho lo que iba a decir Hakuba.

- Tú conoces a (N), ¿verdad? -preguntó Hakuba-.

- Pues claro. Somos amigos de la infancia. ¿Por qué lo dices? -preguntó Kaito bastante desorientado-.

- Quiero que me ayudes. -Hakuba fue recuperando poco a poco la confianza para no parecer tan deprimido-.

- ¿Ayudarte a qué? -Kaito cada vez estaba más perdido sin saber qué quería Hakuba-.

Hakuba puso cara de tener que decírselo directamente, una cara de conformidad. Se acercó a Kaito y se puso a su lado, justamente a su lado, fuera de la visión de Akako. No sabíamos si se había puesto en ese sitio porque sintió la presencia de Akako y no quería que se enterara o simplemente por puro antojo.

ooooo

(N) seguía con el mismo estado de ánimo. Un completo caos en su mente con una mezcla de deducciones y sentimientos que no tenían principio ni fin. Estaba claro que con esa dinámica poco se podía enterar de las clases, por lo que empezó a reflexionar. "¿Qué es lo que quiero exactamente? ¿Qué es este sentimiento de incertidumbre que tanto me remuerde la conciencia? Algo me está pasando y es algo que no es normal. Mi Sexto Sentido me dice que algo sucederá, pero… ¿el qué? No tengo ni idea de lo que quiere decir y, así, no voy a ninguna parte. Tengo que tomar cartas en el asunto y empezaré esta tarde, cuando se supone que esto va a comenzar", pensaba (N) mientras la profesora daba sus explicaciones. Ran no paró de observarla y vio la mejoría del ánimo de (N) de la que pudo ver una sonrisa de confianza como las que suele poner por parte de (N).

ooooo

- Cuéntame, Hakuba. -Kaito se preocupó por Hakuba e intentó animarlo para que le contara lo que le sucedía-.

- Es que… -Hakuba titubeó un poco, pero se lanzó- Kaito, me gusta (N) y he pensado en visitarla esta tarde a su casa y no sé que llevarle para poder caerle bien de primeras. -Hakuba se sonrojó, pero no tan exagerado como con Conan en el museo-.

- ¿Para eso te pones así? -Kaito no se creía que alguien como Hakuba le diera tantas vueltas a una cuestión que se puede atacar fácilmente- Yo creo que la mejor elección para poder ganarte a (N) es regalarle chocolate. Su pasión desde pequeña ha sido siempre el chocolate y creo que si le regalas una caja de bombones, la vas a poner muy feliz.

- Gracias, Kaito. -a Hakuba le salió una sonrisa de oreja a oreja- Te lo compensaré algún día. -se marchó Hakuba-.

- No hace falta. -Hakuba se marchó- También lo hago por ella. -se dijo a sí mismo Kaito-.

Akako observó todo desde la puerta de la clase y, desafortunadamente, no se pudo enterar de nada. Solamente se enteró de que Hakuba acabó bastante feliz después de hablar con Kaito y eso solo podría acarrear buenos augurios.


Jeje, ¿os ha gustado? Pensaba incluir en este cap también la cita, pero entonces sería muy mala dejándolo a medias xD. Os aseguro que en el siguiente cap entra enterito :D. Feliz año y, mi regalito de Reyes...

Capítulo 36: Cita doméstica