Disclaimer: Candy Candy y sus personajes son obra de Mizuki © . Este fic fue escrito sin fines de lucro, sólo de entretenimiento.
XXXIV
Una solitaria silueta estancada y sin intenciones de moverse…...
…..
En cuanto regresó inmediatamente subió por las escaleras yendo a su habitación.
- Señorita ¿regresó por su sombrilla?- preguntó una de las mucamas en cuanto la vió entrar, sin embargo Eliza la ignoró, recostándose en su cama.
Al no obtener respuesta se acercó a ella:- ¿Señorita Eliza?
-¡Déjame en paz y lárgate!- le gritó-¡vete de aquí!
La mucama inmediatamente salió de ahí, no le sorprendía en absoluto la manera en que era tratada por ella, sin embargo lo que le había sorprendido era que había advertido algunas lágrimas en su rostro, cuando unas horas antes había salido de la mansión Leegan muy contenta.
- ¿Qué habrá pasado?- se preguntó y encogiéndose de hombros contestó- bueno da igual, jamás me lo diría de todas formas.
Mientras tanto Eliza había logrado contener sus lágrimas enfrente de la mucama, pero en cuánto se había ido las lágrimas nuevamente volvieron a ella, sin embargo después de unos minutos, se dio cuenta de que tenía que irse.
Salió de la habitación y llamó a otra de las mucamas que se encontraba abajo en la sala limpiando algunos jarrones.
-¡Hey tú! ¡Ven aquí!- le ordenó desde arriba de las escaleras- necesito que prepares las maletas.
- Sí señorita- respondió ella-... enseguida voy.
Eliza regresó a su habitación, y empezó a quitar la ropa de su clóset, un puñado de vestidos salieron de él para dar en la maleta.
- ¡No se moleste señorita!- dijo la mucama en cuanto entró y la vió llenando de ropa las maletas- yo lo haré.
-¡Date prisa! ¡Necesito salir de aquí cuánto antes!- dijo Eliza sin prestar demasiada atención a la amabilidad de ella.
-Sería imposible tratar de alcanzarlo, no sé a dónde iría...- murmuró- además no creo que tuviera dinero suficiente para viajar en tren... ¡Argghh! ¡Tendré que irme a Nueva York como le prometía a mi madre!
La mucama no dijo nada y en cuánto estuvieron listas las maletas, el mayordomo subió por ellas y las llevó al coche que ya la estaba esperando para llevarla a la estación. Horas después se encontraba en la mansión de los Andrew que los hospedaba a su madre y hermano, el cuál justamente salió a su encuentro al verla.
- ¡Hermanita! ¡Qué bueno que ya llegaste!- le dijo Neal- ¿porqué tardaste tanto? ¡¿Encontraste la joya que no podías dejar?
- ¡Cállate!- le dijo irritada- no estoy de humor para tus bromas.
- Mmm, por lo que veo parece que no la hallaste- Neal la veía en forma suspicaz.
- Deja de decir tonterías y vamos adentro, necesitamos planear lo que dejamos pendiente la última vez- le dijo ella mirándolo con fastidio.
- ¡Ah es cierto!- exclamó Neal como si estuviera sorprendido- la venganza contra los..
- ¡Shhhh!- le reprochó nuevamente ella- ¡cállate! ¡Nos van a oír!
- Bueno hermanita- dijo Neal observándola detenidamente y acercándose a ella - ...dime ¿ ya tienes algo en mente?
- Sí- dijo ella maliciosamente- pero necesitaremos hacerlo con mucho cuidado, no podemos fallar.
- Entonces...¡manos a la obra!- Neal estaba entusiasmado con ello- tendremos todo el tiempo para hacerlo y mientras estemos aquí, nadie lo sospechará.
Se encaminaron juntos a la entrada de la mansión donde su madre los estaba esperando.
OOOOO
Cierto que la intriga era muy fuerte, pero…. ¿cómo iba a lograr entrar? Tratar de obtener la llave del cuarto pidiéndosela a Marie sería absurdo, ella nunca se la daría a pesar de los miles de ruegos de parte de ella, Marie solía ser muy inflexible en cuánto a ciertas cosas y ésa era una de ellas.
-¿Cómo lograré entrar?- se preguntaba dándole vueltas a la enorme fuente que se encontraba fuera del hospital - sería muy difícil hacerlo mientras sea la hora de trabajo. Entonces tendrá que ser por la noche….. sí por la noche.
Ese día tenía guardia y aprovecharía la oportunidad que se le presentaría, a fin de lograr averiguar algo. Entonces de repente le llegó una idea, y fue hacia el piso donde se encontraba la habitación de Anne.
-Anne... ¿hay alguna hora en la que Marie entre a la habitación 201?- preguntó expectante.
- Sí, antes oía mucho ruido de ahí al entrar y salir Marie, pero desde que pasó lo que te he contado, en pocas ocasiones he oído que abre la puerta.
-Pero... ¿con que frecuencia lo hace?- insistió Candy- ¿hay alguna hora específica?
- Ahora que lo dices, es cierto, Marie es algo metódica- Anne trataba de recordar- creo que cada tercer día entra a esa habitación y si no me equivoco lo hace en la tarde, poco después de la hora de descanso... si no mal recuerdo la última vez que oí ruido fue hace dos días.
-¡Ahh!¡eso es perfecto!- exclamó Candy empezando a hacer cuentas-entonces, si ya han pasado dos días, eso significa que hoy estará ahí ¿verdad?
- Sí, eso creo- respondió intrigada Anne al ver la alegría de Candy- ¿Por qué lo preguntas?
Candy se acercó a la puerta, ya había pasado la hora de descanso y pronto tendría que regresar al trabajo, había sido una suerte que justamente hoy se enterara de todo eso, ¡hoy tendría su oportunidad!
- Porque esta misma noche entraré a esa misteriosa habitación- dijo con expresión de triunfo- así que no te asustes Anne si oyes ruido del otro lado ¿eh?
Anne la miró entre sorprendida y divertida, realmente Candy no se iba a dar por vencida, así que le deseó suerte.
-Espero que lo logres, ya después me contarás como te fue- le señaló Anne.
-¡Claro! Esta será una hazaña histórica para una enfermera, je je- y entonces salió de ahí sólo para esconderse en un corredor del mismo piso a esperar la llegada de Marie.
Unas horas pasaron después y la hora de guardia llegó para Candy, las enfermeras que vivían cerca se retiraron a sus respectivos hogares y las restantes que apenas estaban haciendo su residencia se habían ido a sus habitaciones.
Entonces en cuanto vió que tenía la oportunidad, salió apresuradamente hacia el piso donde estaba el misterioso cuarto, había revisado que el guardia se encontrara alejado del edificio y entonces corrió rápidamente hacia ese lugar.
Llegó frente a la habitación jadeante y un poco atemorizada por ser descubierta, sin embargo ya estaba ahí y no iba a dar marcha atrás, afortunadamente la trampa que había puesto para evitar que la puerta se cerrara completamente había funcionado, Marie no se había dado cuenta y entonces ahí estaba ella a punto de entrar a ese lugar desconocido.
Lentamente alzó una de sus manos para alcanzar la perilla de la puerta y ésta se abrió lentamente, para mostrar un lugar oscuro, envuelto por las tinieblas, afortunadamente Candy había pensado en ello y había traído consigo una pequeña lámpara. Entonces dando un largo suspiro, dió un paso seguido de otro y entró, asiendo la puerta para cerrarla por dentro.
Una vez dentro, un aroma apenas perceptible llegó a su nariz, era un aroma agradable, que en ese momento no identificó.
Avanzó con pasos lentos, temiendo que sus pisadas fueran oídas por alguien más que no fuera Anne, sin embargo pronto se dió cuenta de que el espacio era tan amplio como la misma habitación de su amiga, podía distinguir entre sombras que había muchas cosas alrededor, entonces dirigió la luz de la lámpara hacia una esquina de la habitación, y pudo ver que había varias cajas, cajas de regalos, algunas estaban desenvueltas y otras no, por aquí y allá se podían ver juguetes ya gastados por el tiempo pero a pesar de ello estaban en perfectas condiciones y sin nada de polvo, como lo comprobó Candy al pasar un dedo por encima de una caballito de madera.
-Esto es extraño- murmuró para sí- si no mal recuerdo Anne dijo que la persona que estaba aquí era un joven, entonces… ¿Por qué hay juguetes para un niño?
Siguió inspeccionando y entonces también vió que había un clóset muy grande, abrió las puertas del mismo...advirtió la gran cantidad de ropa que había, estaba casi completamente lleno, pero lo que más le sorprendió era que había vestimenta que se asemejaba a la que usaban personas con distinción y nobleza... ¿entonces estaba aquí el hijo de algún noble? ¿Provenía de una familia adinerada?
Eso era lo más factible, a fin de cuentas sólo había dos habitaciones exclusivas en este piso y era probable que las ocupara sólo personas que tuvieran el dinero suficiente para poder utilizarlas, tal como había sucedido tiempo atrás en ese hospital donde había tenido aquel paciente que adoraba a Miena como si fuera una hija.
Siguió avanzando y entonces cerca de la cama se topó con una cómoda, en la cual por encima de ella se encontraba un jarrón con algunas flores que aunque se veía que no tenía mucho que las habían traído, parecían algo marchitas sin embargo, Candy al acercarse a ellas pudo distinguir que seguían desprendiendo su fragancia, el cual era el mismo que había percibido al momento de entrar, se inclinó a aspirar el aroma cuando de pronto vislumbró que ese era el mismo perfume de la Dulce Candy, se sobresaltó tanto que la lámpara que traía en su mano cayó, apagándose y rodando por debajo de la cama.
- ¡Que tonta eres Candy!- se reprendió a sí misma- y ahora ¿cómo le haré para poder ver?
Se agachó para ver si podía alcanzarla pero fueron inútiles sus esfuerzos. Sin embargo después de esos segundos lo advirtió.
-¿Qué hace una Dulce Candy aquí? ¡Es imposible!- volteó su vista de nuevo hacia el lugar donde creía estaba el jarrón- ¡no puede ser , ¡¿Por qué estaría aquí, si sólo las he visto en los jardines de Lakewood y Chicago?
Entonces trató de buscar algo más que la ayudara a explicar qué era lo que ocurría, de modo que abrió uno de los cajones de la cómoda y a tientas pudo sentir la forma de un portarretratos, lo sacó y entonces se acercó a la ventana confiando en que la luz de la calle podría ayudarla a ver. Sin embargo al ver de reojo por la ventana pudo ver al guardia apuntando su luz hacia la habitación... ¿la habría visto?
Sin pensar en nada más, dejó de nuevo el portarretratos en el mismo lugar que lo había encontrado, cerró la cómoda y salió de la habitación apresuradamente, corrió sin detenerse hasta llegar al mismo extremo del corredor como lo había hecho esa misma tarde cuando esperaba que llegara Marie.
Pocos minutos el guardia llegó... apuntando alrededor tratando de encontrar a alguien, se detuvo enfrente de esa habitación, Candy pensó que trataría de entrar, sin embargo sólo se quedó inmóvil sin hacer nada, después vió que apostó su oreja a la puerta y al no oír algún ruido, entonces se fue lentamente del edificio.
Al ver que se iba, Candy nuevamente dio un gran suspiro. Había escapado y por poco había sido descubierta, no obstante ya era muy tarde y tenía que estar en su lugar de guardia, así que se apresuró y salió del edificio también.
A pesar de haber logrado entrar en aquel lugar, Candy se sentía intranquila, el hecho de que hubiera encontrado una Dulce Candy justo ahí había aumentado el misterio y la curiosidad que tenía. Ahora más que nunca estaba decidida a averiguar qué era lo que estaba sucediendo, y si tenía que regresar y arriesgarse lo haría a costa de lo que fuera.
- Si tan sólo hubiera tenido tiempo para ver ese retrato- murmuraba- podría ver al menos el rostro de alguien que tuviera que ver con la persona que estuvo ahí tanto tiempo. Candy reflexionaba y reflexionaba cada vez más sobre lo acontecido esa noche, tanto que no notó que ya era de mañana y tendría que regresar al trabajo momentos más tarde.
-Pero no importa- volvió a decirse- ¡regresaré y en la siguiente oportunidad lograré resolver el misterio!
OOOOO
El día había pasado y con ello el atardecer había llegado, sin embargo pronto oscurecería.
Nuevamente Tom lo había despertado, se había quedado dormido a pesar de los baches por los que frecuentemente caía la carreta, habría querido ayudarlo pero Tom se había negado rotundamente a permitirle manejar durante el camino... quería a ese joven como si fuera su hijo.
Anthony se desperezó y entonces vió que habían llegado nuevamente a Chicago. No pudo evitar sentir una mezcla de desesperanza y resignación al volver a pisar la misma ciudad de la que había prometido no volver para no encontrarse a alguien de su familia que lo pudiera reconocer.
Todavía tenía puestas algunas ropas que se había llevado durante su viaje a Lakewood, así que no daba simplemente el aspecto de cualquier joven, es más de hecho las personas que pasaban junto a él se inclinaban en señal de respeto hacia un joven distinguido como él.
Tom estaba tan asombrado como él, que sólo acertó a abrir la boca en señal de asombro al verlo a él y al ver a las personas que lo saludaban. Anthony estaba sumamente avergonzado, que sólo acertó a decirle a Tom:- Creo que necesito vestir algo menos llamativo ¿no lo crees?
- Sí, señor- respondió divertido Tom- si me permites iré ahora mismo a buscar ropa, no puedes ir por ahí causando conmoción. Ahora vuelvo. Anthony subió de nuevo a la carreta a esperarlo y envolviéndose en una manta para no ser observado y se hizo un ovillo, al poco rato estaba dormitando.
Ya había oscurecido y no había señales de Tom, por lo que Anthony se desperezó un poco.
- Tom está tardando mucho- se dijo adormilado- tal vez no haya logrado encontrar algo para mí. Se volvió a dormir de nuevo.
Después de unos minutos….
- Bueno vamos- dijo una voz, subió y tomó las riendas de la carreta. El caballo al sentir el golpe de parte del conductor empezó a galopar rápidamente.
- ¡Oye Tom, a dónde vamos con tanta prisa!- dijo Anthony quitándose la manta en la que estaba envuelto y volteando a ver a su lado.
Cuál fue su sorpresa al ver que en lugar de Tom, ahí justo frente a él estaba otro sujeto, alguien a quién jamás había visto, entonces al darse cuenta de que podría estar en peligro trató de arrojarse hacia la calle, pero alguien más que estaba detrás lo sujetó fuertemente al tiempo que le decía:- ¡Tú no irás a ningún lado!
Anthony forcejeaba tratando de librarse de sus captores, sin embargo ellos eran más fuertes por lo que no tuvo éxito, aún así siguió luchando hasta que uno de ellos le dio un golpe tan fuerte en la cara que lo aturdió haciendo posible que lo ataran de sus manos y lo vendaran de los ojos para después recibir un golpe más que lo dejó totalmente inconsciente.
Mientras tanto Tom, regresaba con un paquete de ropa envuelta y un par de bebidas que pensaba compartir, cuando al llegar al lugar donde había dejado la carreta no había nada, ni rastro de ella, ni tampoco de Tony, al observar alrededor, sólo pudo distinguir en el suelo tirada a media calle no lejos de ahí la manta con la que se envolvía el joven.
N/A: Hola chicas, pues a partir de este capítulo la cosa se va a poner más emocionante!, bueno eso digo yo, a ver que les parece.
Evelyn: Hola! No te preocupes y bienvenida!Yo sé que como tú amiga hay muchas,y te agradezco el review, yo también amo los fics de Anthony y Candy jeje lo que mencionas de las cualidades de Anthony sip, yo también admiré eso en el rubio, ahhh claro que a todas nos entristeció como lo sacó Mizuki pero lo llevamos en el corazón verdad? Ufff el encuentro… falta…falta y falta muuucho jiji, parte del porque no se encontrarán pronto es con lo que termina este capítulo y nada de desvelarse… para eso solo yo! Jaja te mando muchos saludos y abrazos, espero que sigas el fic, y al menos puedas dejarme una review para saber que te parece okis? Bye.
Sandra: Holis! Pues ya vimos que esa idea se ha esfumado….ya no sé que hubiera sido mejor :O. De Terry pronto ya no sufrirá….pasará algo extraño pero le dará mucha alegría ¿Qué será?. Sip yo misma estoy en GF aportando por primera vez para mi rubio hermoso, yo también me estoy perdiendo de muchos aportes, no sé si podré verlos después pero espero que sí, gracias amix por seguir el fic, jeje pues a ver qué opinas de este giro de acontecimientos. Abrazos!
Isacandy: Hola! Creo que no te había leído por aquí, el reencuentro….. a ver vamos en el 34…. entonces haciendo cuentas…. no pues creo que me excedí hasta ese día, quieren saber exactamente en qué capítulo? Yo preferiría el suspenso… : S, ahhh soy mala verdad? Gracias amiga te mando saludos!
Ana de brower: Hi hi No os preocupéis, de hecho había pensado en pausar el fic por este mes debido también a mi participación en la GF pero me ha dado algo de tiempo para subir estos capis y así no dejarlo colgado por ahora.
Albert….. así es, creo que ya era hora de que se hiciera algo no? Y ya que supo que Thomas tiene que ver, pues obviamente tendrá que soltarle la sopa, al fin y al cabo el plazo que le había dado a la Tía Abuela era una semana, así que…. ya prontito se sabrá de Anthony!, ahhh que cara pondrá Albert?
Bueno los planes de Anthony de ir a la guerra parece que se han frustrado, que les pareció? mejor esto que ir a la guerra? Por eso de una vez les mencioné que Anthony sufriría y no sólo por creer muerta a la pecosa. Igualmente saludos para ti.
Yukikandavobifield: Hola! Gracias a ti amiga, jeje yo también prefiero a Anthony pero… todo puede !
Ana Grandchester: Holis! Ah que mal, así pasa, yo he tenido algunos problemas con internet, y he estado enferma y otras cosas por ahí, pero trato de actualizar cada semana el fic, jeje Terry, no pues según yo no sufrirá…. Mmmm ahora me doy cuenta de que haré sufrir más a mi precioso que a Terry snif snif, así que no te preocupes por Terry no seré mala con él. Abrazos!
Gracias por sus reviews amigas y nos vemos en el siguiente.. Ahhh estará emocionante!, bueno eso creo…no se lo pierdan.
Chao.
