Capítulo 35
Con un nudo en la garganta, Edward caminó junto a Renesmee por el estrecho pasillo cubierto de pétalos blancos. Bella se limpió las lagrimas con la punta de un pañuelo de seda y Esme le agradeció a Dios por estar junto a su familia.
Nessie miró a Jacob quien la esperaba bajo un pequeño gazebo que le parecía familiar con enredaderas de flores blancas, lilas y azules en las columnas, la pequeña estructura estaba justo a la entrada del bosque.
A penas podía creer que hubieran organizado una boda a sus espaldas. Una maldita boda de cuento de hadas!
Cuando llegó a la casa que Jacob había comprado en Conetticut para ella -por que a nadie engañaba ese hombre, la casa no era para la familia, sino para ella, Nessie lo conocía bien, pero no hizo berrinche-, se sorprendió al ver a todos sus amigos y familia ahí reunidos cuando se suponía que era un fin de semana romántico y pecaminoso donde la ropa era opcional. Pero no, Alice y Bella se la llevaron de inmediato a la habitación principal y le mostraron su pomposo vestido de novia y por la ventana vio el jardín trasero como estaba siendo decorado.
Aturdida Renesmee aun no entendía el palabrerio de las mujeres que la rodearon, por que pronto Rosalie, Esme, Emily, Bree y Rachel salieron de sabrá Dios de donde, vestidas con batas de seda, tubos en la cabeza y a medio maquillar.
Cuando su cabeza dejó de dar vueltas entendió que entre Jacob y los demás le habían organizado una boda a sus espaldas. No sabia si llorar de felicidad y correr a los brazos de Jacob o enojarse con todos ellos.
Pero un whiskey McCarty en su mano que se tomó de un trago la dejó relajada y cooperando, y lo que supo después es que Esme estaba poniendo entre sus risos la delicada peineta de zafiros de la familia Platt.
Ahora, mirando a su alrededor notó como ella y los invitados eran bañados por la suave luz de las lucesitas titilantes que iluminaban el jardín que estaba decorado con rosas y flores por doquier.
Nerviosamente pasó la mano por su cabello recogido y adornado con unas cuantas florecillas y de su cuello colgaba su luna con zafiros y diamantes tal y como lo llevó en el registro civil.
Eso en verdad estaba pasando?
Como es que hicieron todo eso sin que ella se enterara?
Y por que todo aquello le parecía extrañamente familiar, incluso su vestido tipo princesa le era muy familiar, sabia que lo había visto en otra parte y no en los bocetos que una vez le mostró Alice.
Jacob tomó su mano y contuvo el aliento al mirar su chaqueta azul marino con adornos plateados en los puños y cuello. El pobre debía estarse asando, pero la brisa de inicios de verano lo refrescaba.
A mitad de la ceremonia Renesmee miró a su alrededor y los invitados vestían demasiado formales como para una boda en el jardín. La mujeres llevaban preciosos vestidos de corset y faldas esponjosas y los hombres iban demasiado bien vestidos.
Todo era familiar y de un modo desconocido.
Nessie miró a Jacob cuando le preguntaron si aceptaba a ese hombre como su legitimo esposo y antes de que siquiera el ministro terminara su pregunta, Renesmee respondió.
-Si, acepto.
La Bestia respondió con la misma rapidez y antes de que terminaran de declararlos marido y mujer de nueva cuenta sus labios ya estaban juntos.
Los invitados aplaudieron y Edward protestó cuando Renesmee continuó colgada del cuello de su marido, sin importarle que el beso continuara subiendo de tono.
Era su boda, una boda en toda la extensión de la palabra y Jacob la había organizado para ella como una sorpresa, lo menos que podía hacer era agradecerle y disfrutar de ella.
Renesmee miró a su alrededor de nueva cuenta y vio el vestido amarillo de Bella, el vestido azul de Rosalie, el vestido verde de Alice, el lila de Esme y el color champan de Rachel todos ajustados y cenidos en la parte superior y amplios y esponjosos en la inferior, los hombres ya se habían quitado sus sacos formales y adornados después de las fotografías oficiales y andaban por ahí en camisas blancas de lino quejándose de Alice.
-Te gusto tu boda? - preguntó la diseñadora asustando a la novia quien veía a su alrededor aun tratando de adivinar cual se suponía que era el tema de su fiesta.
Se lo habia preguntado a Snow, pero ella prefirió dormir en sus brazos.
-Si, pero... um... por que visten así? Es decir... Son unos vestidos raros para una boda en el jardín con el bosque como telón.
-Es que no es cualquier boda y no es cualquier bosque. Es el Bosque Encantado y tu boda es de cuento de hadas... De Once Upon A Time para ser mas precisos - Alice sonrió extendiendo los brazos para abarcar la fiesta.
-Una boda de que? - que en el nombre del cielo hizo Alice?
-Tu vestido. No reconoces tu vestido? Tu peinado? Solo falto Regina... en este caso Edward diciendo que destruirá tu felicidad si es lo ultimo que haga.
Nessie ahogó un grito y cubrió su boca con sus manos. Su vestido era igual al de Snow White. Rosalie era Cenicienta, Bella era... Belle, Esme era Aurora, Rachel era... Rapunzel? Y Alice... Alice quien diablos era...? Merida? No. Ariel? TinkerBell! Aw, eso era adorable.
Y Jacob... Jacob era... su príncipe encantador y ella era...
Oh, Alice, pequeña descerebrada. OUAT no es un tema de boda! Si, ella amaba el programa pero no como para que le organizaran una boda con ese tema. O al menos la hubieran hecho en halloween y hubiera estado encantada, pero no en una boda en verano.
Lo agradecía, pero...
-Alice...
-Se que amas OUAT y quisimos darte una boda de cuento de hadas y ademas tu eres Emma!
Huh?
-Y si soy Emma por que estoy vestida como Snow White? - preguntó Nessie frunciendo el ceño.
-Tu eres Emma, Bella y Edward son Snow y Charmin. Dejaron de verte a los segundos de nacida y ahora se reencuentran, se reencontraron gracias a Henry, es decir Jacob.
Alice debió de haber investigado mas la trama de la serie antes de hacer una boda con tema de OUAT.
-Como es que soy Emma y Henry es Jacob... ellos son madre e hijo... Iuk.
-Eres exasperante! Solo sígueme la corriente quieres -refunfuño Alice-. Y disfruta de tu boda, mal agradecida.
-De acuerdo! Perdón! Gracias.
Gracias al cielo Jacob llegó a su rescate y se la llevó a bailar sin decir una palabra.
El resto de la noche bailaron muy juntos, Nessie descansando su cabeza en el pecho de Jacob y La Bestia posando su barbilla en la parte superior de sus risos y de vez en cuando besándolos.
Bella y Esme lloraron juntas y abrazadas viendo a la feliz pareja, mientras Alice se quejaba con Jasper, Rosalie y Emmett -o con cualquiera que la escuchara- sobre lo mal agradecida que era la novia.
Al día siguiente La Bestia se llevó a Nessie de luna de miel y no regresaron en dos meses.
Viajaron a Los Angeles, Londres, París, Lisboa, Ibiza, Roma, Amsterdam y Atenas.
Fue difícil el regreso, pues se habían acostumbrado a solo pasear, conocer, comer, divertirse y descansar. Era la luna de miel ideal y de ensueño para Renesmee y unas merecidas vacaciones para La Bestia quien no recordaba cuando fue la ultima vez que había salido de viaje que no fuera de negocios.
Al llegar a casa Nessie enmarcó sus fotografías favoritas del viaje y las colocó en la casa y en el apartamento. En su oficina tenia en su escritorio un portaretrato electrónico que incluía la fotografía que el Page Six publicó en halloween en la Masquerade donde se decía que ya era Nessie Black; Nessie, Jacob y Snow muy juntos la mañana de navidad y otra en año nuevo en el W; la de su matrimonio express en el registro civil, su primera fotografía con Edward y Bella; su primera fotografía con Esme; y por ultimo una fotografía con todos los invitados a la boda. Al igual que su fotografia favorita: ella y Jacob bailando sin saber que Rachel los había fotografiado.
Todo en su vida estaba como debería de ser, tenia a sus padres, el mejor esposo que alguien podría tener, amigos, un trabajo que adoraba... No podía pedir mas.
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Un chillido de felicidad salió de la pequeña boquita roja de Sarah y Nessie sonrió al verla explotar las burbujas que Jacob soplaba para ella.
Era el aniversario numero diez de la boda de cuento de hadas de Nessie y La Bestia, estaban todos reunidos en la casa que Jacob había comprado para su mujer.
Rosalie trenzaba el cabello de Elizabeth, la niña que había adoptado junto con Emmett con ayuda de Bella; la chica ahora tenia quince años, y divertida veía a la pequeña Sarah junto a su padre.
Al igual que Nessie, Sarah era la mezcla de sus padres y abuelos; con sus rizos de ébano, piel blanca y ojos verdes como los de Edward era una verdadera munequita y se veía adorable con sus pequeños dos dientitos superiores que le estaba saliendo.
Edward, Diego y Emmett preparaban la comida en la parrilla nueva de Jacob, compitiendo y peleando por quien era el mejor chef.
Bella tenia en brazos a Mary, la hija de Alice y Jasper mientras ellos dormían un poco sobre las hamacas bajo los frondosos arboles del jardín-bosque. La pequeña demonio de cabello rubio ciertamente era hija de su mamá, era hiperactiva como Alice y hacia pequeños berrinches, pero Jasper la amaba y solo en sus brazos podía dormir. Estaba a dos meses de cumplir dos años.
Bree perseguía a Riley -de cuatro años- por el jardín y el a su vez perseguía al labrador de Esme a quien Edward llamaba carinosamente Jake.
Emily y Sam salieron de la casa seguidos de Rachel y Paul con platos de comida en las manos que casi dejan caer por culpa de las pequeñas Samantha y Rebecca, sus hijas respectivamente.
Esme y Marcus estaban sentados bajo la sombra muy juntos, cuchicheando y riéndose de lo que veían en el jardín.
Con una sonrisa Nessie palmeó su nueva y creciente barriguita y rascó la cabecita de Snow II quien descansaba en su regazo -Snow I murió tragicamente por culpa del trasero de Edward, Nessie nunca lo perdonara-. Su nuevo embarazo los había tomado por sorpresa a ella y Jacob, pues habían sido cuidadosos. Planeaban tener otro bebé hasta que Sarah tuviera al menos cinco años. Pero no. Las nauseas habían atacado a Nessie a media reunión con el nuevo cliente y tuvo que salir disparada al baño. Pensaba que algo que comió en mal estado, pero no. Estaba embarazada de nuevo a solo meses de haber dado a luz.
Mierda.
Edward, Bella, Esme y Marcus, pero sobretodo Jacob habían estallado de felicidad al saber la noticia. Renesmee también era feliz, pero recién comenzaba a trabajar de nuevo y ahora con dos niños tan pequeños tendría que dejar su trabajo al menos hasta que los dos estuvieran en la escuela. No quería dejarlos solitos desde tan pequeños, quería estar con ellos cada día, sin perderse ningún solo detalle como lo hizo Bella con ella.
Pero se alegraba de que iba a tener a Isabella a su lado por que juntas estaban experimentando todo por primera vez.
Bella había querido adoptar a Elizabeth, pero ella ya tenia una hija, así que por tal motivo había ayudado a los McCarty a que fueran sus padres. La chica era hermosa, inteligente y cada año Rosalie y Emmett la llevaban a visitar la tumba de sus padres en Seattle. Rosalie la adoraba y que decir de Emmett, era su princesa.
Jacob tomó en brazos a la pequeña Sarah cuando las burbujas se acabaron.
-Vamos con mamá.
En el segundo en que los ojos verdes de Sarah se cruzaron con los de su madre se estiró hacia ella con una hermosa sonrisa.
-Hola, mi pequeño ángel! -Nessie abrazó a su hija con fuerza, besando su cabecita llena de risos negros que olían mamá.
-Ma-maaá - se aplaudió a si misma.
Nessie y Jacob habían estado en una loca competencia de cual palabra diría primero y ella había ganado hacia unos días.
-Di papá - pidió Jacob acariciando su mejilla regorteta y sonrojada.
-Ba-ba.
-No, pa-pá.
Sarah lo señaló.
-Si, el es papá -murmuró Nessie con admiración-. Yo soy mamá y este es hermanito - se señaló el estomago a penas abultado y luego le dio un beso en su adorable naricita.
Jacob miró a las dos mujeres mas hermosas del mundo hablando entre si, mirándose con amor y dándose besitos y sintió como sus ojos picaban. Podía ser mas feliz?
Poco quedaba ya de esa bestia a la que todos temían. En K.B & Asociados, ahora llamado simplemente Black Publicity, aun lo respetaban y que decir en el gremio, pero ya no daba gritos ni portazos ni daba temor siquiera mirarlo. Poco a poco se había ablandado y aun mas desde que Nessie le dijo: estoy embarazada, aquella primera vez. Ahora su pequeña virgen estaba de nuevo esperando un hijo suyo, haciéndolo el hombre mas afortunado del planeta.
Todo estaba bien. Todo estaba en su sitio.
Tenia una hermosa esposa, una hija y otro bebé en camino. Tenia de nueva cuenta a su hermana viviendo en Nueva York y era tío desde hacia unos años. Tenia amigos y eran felices. Tenia una exitosa empresa y un futuro lleno de comodidades y lujos asegurado. Desearía que sus padres estuvieran con el para que vieran su vida ahora, pero sabia que en algún lugar lo estaban mirando y estaban juntos. El y Rachel se hacían chequeos médicos cada seis meses para asegurarse que no tuvieran cáncer o enfermedades del corazón como sus padres y de momento todo estaba bien.
Todo estaba perfecto y todo comenzó con la fotografía de una chica de grandes y tristes ojos color chocolate, largos rizos de cobre y labios de cereza.
Nessie miró a Jacob sentado a su lado y se le hizo un nudo en la garganta.
Le debía todo. El era su todo.
Si alguien le hubiera dicho que La Bestia seria el amor de su vida y le traería a su vida grandes alegrías, en el momento en que lo conoció jamas lo hubiera creído. Pero ahí estaba, con sus padres, sus abuelos, con sus mejores amigos, un puñado de niños felices y una familia propia en una hermosa casa que ni en sus mas locas fantasías pensó tener. Tenia a su lado a un hombre maravilloso, que tal y como lo hizo Beast se había convertido en todo un príncipe, solo que no se había enamorado de Belle, sino de Cinderella. Y ahora tenían a su pequeña princesa y un pequeño príncipe en camino, o eso creia ella que estaba esperando.
Todo estaba bien, todo era perfecto y si para llegar a ese momento tenia que pasar de nuevo por el orfanato, las casas de acogida y una vida llena de pobreza y soledad... lo haría. Una y otra vez lo haría, por que sabia que al final estaría de nuevo en brazos de Jacob Black, su Bestia.
-Te amo, Nessie.
-Te amo, Jake.
Compartieron un pequeño beso en los labios antes de besar las mejillas de Sarah.
Nessie sonrió recordando su cumpleaños numero veintidós... ese día comenzó realmente su vida. Para ella todo inició con su deseo de cumpleaños: Deseo a Jacob Black.
Fin.
Como siempre, gracias a mis Little Perverts -en este caso Little Perverts Bestiales- por sus comentarios y apoyo en este fic que primero fue publicado en The Jassie Series y ustedes quisieron que continuara. Gracias por cada lectura, por cada: Cuando actualizaras a La Bestia?Por soportar mi horrible lemon. Pero sobre todo, gracias por su paciencia.
Las amo, no se que haría sin ustedes.
Kisses and Love
Victoria Wittaker
