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Capitulo 35: "Cinco pasos"
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Cam abrazo a Booth cuando este agacho su cabeza y lloro en silencio.
-La amo Cam…. no puedo perderla, no puedo.
-Oh Seeley….- Cam dejo que sus propias lagrimas se perdieran en el hombro de su amigo- ese hombre está loco y ya han pasado horas…. tienes que ser fuerte.
Un sollozo fuerte le partió el alma a la patóloga, y a pesar de que sentía que no podría abrazarlo con más fuerza, igualmente lo intento.
-Pase lo que pase Booth, óyeme bien…- Cam seco con fuerza sus lagrimas y lo aparto para verlo a los ojos- no puedes perderte a ti mismo mi Seeley. Eres un campeón y tienes que ayudarnos con la pequeña y en traer justicia sobre Brennan.
-No hables de ella como si estuviera muerta Cam…
Ella contuvo el llanto amargo que se moría por salir desatado de sus ojos al ver la expresión descompuesta de su amigo. Se le partían el alma y el corazón a pedacitos.
-Hay mucha gente allá afuera buscándola… sea cual sea el camino que decidas tomar para unirte en su busca, o sea cual sea la llamada que recibas de ellos… pide a Dios que te de fuerza, por el amor que le has tenido a Brennan, por Anellin, por Parker y por tus amigos… quédate con nosotros Booth.
Booth la volvió a abrazar y ambos dejaron salir solo un poco de lo que sentían, y que en el peor de los escenarios, sería lo más lastimero que jamás tendrían que vivir. Y entonces, un móvil en la pequeña mesa de plástico empezó a sonar. Cam se desprendió de los brazos de Booth, mirando ambos el aparato.
-Dice… "equipo de busca 4"- murmuro Booth.
Cam le tomo la mano, aquella que estaba libre del aparato, mientras él sentía que su corazón quería salir de su pecho…
-Booth…
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Alana le había bajado de auto. Brennan vio a su alrededor pero no había nada, solamente estaba la amplia y vasta llanura que esperaba por ser objeto del trabajo humano algún día a causa de la expansión de toda ciudad. Brennan se giro rápidamente, enfrentando los ojos de Alan y midiendo sus posibilidades. Él estaba herido por ella misma y por Booth. Pero ella tenía las manos atadas. Todo su cuerpo tembló ante la idea de que él la hiciera suya hay, en la tierra. Pero algo dentro de ella ardió con fuerza: ya no podría hacerle daño a su hija ni a Booth, ya podía defenderse hasta que muriera, pues no estaba dispuesta a dejar que la tocara, al menos no viva.
-¿Por qué lo amas Temperance?
Alan estaba a dos metros de ella, cosa que dejaba a Brennan desconcertada. ¿Tendría tiempo para verle venir? Pero su pregunta era aun más enigmática. Recordó las palabras de Sweets: él ya estaba demente y si llegase a tocarle, la lastimaría incluso más de la cuenta.
-¿Por qué necesitas saber eso?- su vos salió dura pero dubitativa- ¿Por qué rayos te has ensañado con Booth?
Brennan temió cuando él entorno los ojos. Instintivamente removió sus manos atadas, en un intento de soltarse o al menos aflojar sus ataduras.
-Te amo… jamás había sentido esto por nadie.
Brennan dejo de remover sus manos, solo para retroceder un paso cuando él dio uno. Su corazón se acelero con fuerza y sus músculos se tensaron, listos.
-Alan… esto no es amor- sus palabras salieron suaves, pues ella sabía muy bien que no debía alterarle demasiado- me has lastimado y cuando uno ama, no lastima. Mira nada más… te temo.
Brennan no se podía creer que estuviese hablando con su violador a escasos metros, asustada y herida a la vez…. pero serena, lista para morir en su defensa.
Alan bajo la mirada y se paso las manos por el pelo, como un loco. Sin poder ocultarlo, Brennan se asusto y dio un paso atrás.
-¡No sé porque lo hice!- respondió en un grito ahogado, loco, que hizo a Brennan temblar desde la cabeza hasta la punta de los pies- ¡Eras mía y estabas hermosa para ese cretino!
Había llegado la hora, hay estaba esa mirada que Brennan estaba esperando: era hora de luchar, ya se había terminado su tiempo. En cada paso que Alan daba hacia ella, uno de sus musculos se tensaba, pero al mismo tiempo, sin poder explicarlo, antes de que el dolor fuera la única protagonista de sus pensamientos dio gracias: estaba a cinco pasos de ella; en el primero dio gracias a la vida por haber existido; en el segundo sonrió por haber sido capaz de perdonar a su padre y a su hermano, por haberse permitido quererles de nuevo; en el tercero su corazón dio un vuelco ante la maravilla de tener una amiga como Ángela, prácticamente una hermana, una a la que le confiaría su hija… Anellin, su rostro se enmarco en sus mentehermoso en aquel cuarto paso que no la dejaría verla crecer, jamás le escucharía decirle mamá, y pese a como había llegado a su vida, sonrió ante la carta que le había dejado junto al anillo que le había heredado su madre… ella sabría cuando había llegado amarla; y como todo en un final vuelve al comienzo o a lo mejor que ha pasado en la vida, su mente y su cuerpo se llenaron de fuerza ante la imagen de sus ojos castaños, del dulce de sus labios, y del amor que jamás en su vida había sentido y que no podría disfrutar, que al igual que su hija, jamás vería crecer.
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Continuara…
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¿Qué será que pasara?
Ebby
