Enjoy


S- Está lista?

B- No, sabes que se entretiene cantando en el espejo...

S- Bueno, pero que no se entretenga tanto que vamos a llegar tarde.

B- Sabes? podrías dejarla cantar tranquila mientras me das unos besos no crees?

S- Dos palabras y me hacen cambiar de parecer... Esto es un peligro, estoy en tus manos, te das cuenta?

B-Ya lo sabía...

Estaban en el porche de la casa, esperando que todo estuviera listo para emprender el viaje a casa de Kurt y Blaine.

S- Britt... Sabes que adoro tus sweet ladie kisses pero tenemos que irnos... Vas tu o voy yo?

B- Voy yo.- espetó separándose de Santana luego de dejar un cálido beso sobre sus labios.- Puedes ir subiendo las maletas al coche.

La latina comenzó a tomar las maletas y a guardarlas estratégica mente en el maletero del coche.

Luego de tres tímidos golpes, abrió lentamente la puerta.

B- Estás lista princesa?

La niña estaba sentada al borde de la cama aferrándose a su peluche. Negó con la cabeza y Brittany se sentó a su lado.

B- Hey, que sucede?

L- Es que... Y si no le caigo bien?- preguntó temerosa.

B- Cómo a alguien en este planeta puedes no caerle bien Lea?

L- A algunos de mis compañeros no les caigo bien...

B- Bueno, pero yo te prometo que van a ser grandes amigas.

L- En serio?- preguntaba la niña ya un poco más emocionada.

La rubia asintió con la cabeza y le tomó la mano invitándola a dejar la habitación de una vez.

La niña subió al coche y se abrochó el cinturón, mientras Brittany y Santana susurraban afuera.

B- Está nerviosa, pregunta qué pasa si no llega a caerle bien...

S- Eso es una locura, a todos le cae bien.

B- Fue lo que yo le dije... Quizá si va escuchando música...

S- Olvídalo Britt. No pienso quedarme sin tímpanos todo el viaje.

B-Santi...

Santana revoleó los ojos y se subió en el sitio del conductor. Le esperaban dos horas de viaje. Con música. Música que elegiría Lea...

B- Que quieres escuchar mi amor?

S- Por favor, por favor, por favor.- susurraba.

L- Barbra!

S- Oh dios santo. Lo sabía. Ni se te ocurra cantar.

Habían pasado diez minutos desde que salieron con Barbra, y ya quería bajarse de ese coche y tirarse frente a un camión. Brittany parecía disfrutar aquello. Su pícara sonrisa así lo demostraba.

Lea tenía ya doce años. Luego del sin fín de tragedias que había azotado a todos, la noticia de que un nuevo ser vendría había alegrado aunque sea un poquito la vida de todos. Todos estaban convencidos de que cuando tuvieran un bebé, quien lo gestara sería Brittany, pero Santana sorprendió a todos con una inmensa barriga y un humor poco manejable.

Y como se imaginarán, se parecía a Santana. O al menos eso fue lo que vieron en un principio.

"Que alguien me explique por que engendré a Rachel Berry habiendo otras tantas personas menos intensas"

Esa era la frase de Santana siempre que Lea la sacaba de sus casillas. Amaba cantar, y lo hacía como los dioses.

La entrada de la casa de Kurt se presentaba ante las tres y los nervios de la niña volvieron a ponerse a flor de piel.

K- San! Britt! Lea! No puedo creer que ya estén aquí! Pasen! Vamos!

Luego de abrazos y saludos, las chicas dejaron sus abrigos y Brittany susurró a Kurt.

B- Está nerviosa...

K-Yo lo arreglo... Hey preciosa- llamó a Lea- Quieres ayudarme en la cocina?

La niña lo siguió y en pocos minutos volvieron con unos vasos de leche y galletas con chispas de chocolate.

S- Oye, a que hora va a llegar Blaine? ya son las seis de la tarde, te comento que es 31 de diciembre...

K- Fue a hacer mandados de último momento... Ya estará al llegar.

Lea se apartaba de aquella mesa y atravesó el patio entero de una carrera. Comenzaba a llover y si su madre veía que se arruinaba la ropa estaría en problemas. Se refugió en la casita del árbol que Blaine y Kurt habían construído para ella cuando tenía unos cinco años. Seguía intacta. Allí se quedó hasta que el barullo se hizo presente en la casa. Cerró los ojos.

S-Lea?

L- Si mamá?

S- Vamos adentro? Todos quieren verte.

La niña suspiró y pesadamente bajó de aquella casita esperando para entrar en la casa.

Entró de la mano de su madre y encontró a Burt abrazando a Kurt, Carol abrazando a Brittany, Blaine corriendo a abrazarla a ella, y cuando la tuvo en brazos, la elevó hasta el techo. El siempre la había querido mucho.

Cuando quiso darse cuenta, notó que su mamá había dejado a Carol para ir directo a la puerta de entrada.

Dos minutos pasaron y Brittany volvía sonriente con una pequeña rubia a su lado, que intentaba esconderse tras ella.

S- Hey, ella seguramente esté más nerviosa que tu... por qué no la saludas?

Y dándole una palmadita la invitó a acercarse a quella desconocida.

L-Hola...- espetó tímida.

D- Hola.- dijo mirandola al fin.- Soy Dianna.

L-Yo soy Lea...

D-Mucho gusto Lea- sonrió.

No hablaron mucho más, se limitaban a sonreír y a regalarse miradas cómplices el resto de la velada.

Faltaban cinco minutos para las doce y todos estaban dentro de la casa con sus copas en la mano, la lluvia no les había permitido salir a disfrutar de los fuegos artificiales.

Brittany se acercó a Lea que atentamente observaba los cuadros del pasillo. Siempre lo hacía.

B-Que haces pequeña? ya van a dar las doce. Solo faltas tu.

Echando una última ojeada a un hermoso retrato en blanco y negro que contenía las radiantes sonrisas y miradas repletas de vida de Rachel, Quinn, Lucy, y Lena, volvió a la sala.

Al hacerlo se encontró con Dianna que estaba un poco más sola junto a la ventana y se acercó.

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Todos se saludaban enérgicamente y con algúnas lágrimas en los ojos.

Lea y Dianna seguían con la mirada fija en el cielo, junto a la ventana.

D- Feliz año nuevo.- sonrió dulcemente.

Lea la observó y sonrió.

L- Feliz año nuevo...

Brindaron, el ambiente se colmó de música y los festejos del nuevo año comenzaron.

Estuvieron al rededor de una hora y media bailando al ritmo de un montón de canciones, con una mezcla que buscaba complacer a todos...

Ya luego de tanto baile, los ánimos se iban calmando, Burt y Carol se iban al hotel a descansar, mientras Blaine, Kurt, Santana y Brittany descansaban un rato en el sofá de la sala de estar.

L- Ma estoy cansada.- espetaba Lea más dormida que despierta sobre el hombro de Brittany.

B- Pues anda a dormir.

L- No puedo.

B-Por qué?

L- Los relámpagos.

A su vez en el sofá que se encontraba en frente, una situación parecida se estaba presentando. Era la primera noche de Dianna en la casa, y tenía miedo, pero no quería sonar débil, así que se estaba durmiendo sentada junto a Kurt.

BL-Tengo una idea!

Ambas niñas lo miraron como pudieron, el sueño las vencía.

BL- Por qué no duermen juntas? Lea no se asustará tanto con los relámpagos y Dianna no pasará su primer noche aquí sola... Todas ganan.

Estaban tan cansadas que ni siquiera pudieron rechistar. Blaine las acompañaba a la habitación mientras los tres restantes seguían charlando.

K- Todo fue muy extraño... Fuimos al lugar y había un sin fín de niños. A Blaine le gustaban unos, a mi me llamaban otros... Todos estaban haciendo algo, pintando, dibujando, jugando, pero no podíamos ponernos de acuerdo.

S- Vaya...

K- Luego Blaine preguntó si tenían salón de música y la amable señora Smith nos llevó hasta el, mientras nos contaba muy indignada que generalmente solo una niña usaba aquel salón, el resto de ellos estaba muy ocupado jugando a otras cosas.

Entramos y ahí estaba, tocando el piano. Nos vió y sonrió, como si nos conociera, y también nosotros creíamos haberla visto en otro lado. El caso es que nos dijo que habíamos llegado justo cuando pensaba ponerse a cantar.

Mientras estaba en aprontes y el micrófono y vaya a saber uno que otra cantidad de cosas, Blaine me susurró " Se parecen a los ojos de Quinn" y antes de que pudiera reaccionar estaba cantando.

Los ojos de Kurt estaban idos y Brittany sonreía.

Santana se desesperaba.

S- Qué cantaba Kurt? no tengo toda la noche para tus lagunas mentales.

K- Comenzó a cantar On my own. En ese momento miré a Blaine, y el ya estaba mirandome decidido. Y aquí está.

S- Wow... Bueno, yo creo que no podrían haber elegido mejor.

Brittany no decía nada, se limitaba a sonreír y ya tenían miedo de preguntarle, Santana se animó.

S- Y esa sonrisa maliciosa tuya?

Brittany no respondió, se levantó y avanzó hacia la chimena tomando uno de los pequeños retratos colocándolo sobre la mesa, para luego tomar la cámara digital y buscar frenéticamente una de las fotos que había tomado momentos antes de las doce.

Bingo.

Los obligó a observar detenidamente el cuadro de la chimenea y luego la foto de la cámara.

S-Qué carajos?

K- Brittany qué es esto?

B- Nada, solo tomé una foto.

S- ya si... la tomaste así a propósito?

B- Claro que no!, me pareció tierno, agarré la cámara y tomé la foto, cuando la fui a dejar en su lugar, vi la similitud entre el cuadro, y la foto que acababa de tomar.

K- Esto es de locos.

S- Wanky.

BL- Qué es de locos?

Santana le enseñó ambas fotos y Blaine en lugar de notarse sorprendido, adoptó una postura similar a la de Brittany. Solo sonrió.

Mientras tanto en la habitación que había pasado a ser de Dianna, las niñas sobre la cama miraban el techo.

Un relámpago inmenso las quitó de su ensoñación y Lea comenzó a temblar de los nervios.

Dianna lo notó y tomó su mano.

D- Hey, tranquila.- susurró.- estoy aquí, nada va a pasarte...

L- puedes... puedes tomar el lado de la ventana así no los veo.

Dianna sin responder se cambió de lugar con Lea quedándo así ella junto a la ventana.

L- Gracias.

D- espera!. ya se!- exclamó levantándose de su sitio dejando a una sorprendida Lea. Buscó en el bolsillo de su mochila y volvió a la cama.- Toma.

L- Qué es?

D- un bombón.

L- Para mi?

D- Bueno... se supone que los chocolates te hacen sentir mejor.

Lea sonrió y se devoró aquel pequeño chocolate que sabía a gloria, volviendo a acurrucarse en la cama junto a Dianna.

La tormenta empeoraba.

L- Di...

D- Dime.

L- Puedes... Me abrazas?- susurró tímidamente. Aquello realmente la aterraba.

Dianna no lo pensó y pasó su brazo por encima de Lea quien lo abrazó con fuerza contra su pecho.

Fue cerrando los ojos, siendo consiente de que la tormenta seguía afuera quizá ahora más fuerte.

Se sentía segura.

Estaba allí, con ella.

Se sentía en casa.


Hasta pronto.