Historia publicada: 31/05/2015
Editada: 25/04/2017
Publicada nuevamente:26/04/17
Historia original: Mi adorable Kim Sam Soon (Dorama)
Yo solo he cambiado algunas cosas, espero les guste n.n
El Jefe
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Capítulo 34: Dormir juntos
—¿Qué haces aquí? — preguntó sorprendida.
—¿Acaso no me llamaste? — sonrió — ¿Tanto te demoraste en venir? ¿Sabes cuánto tiempo te he estado esperando?
Briefs aún no salía de su asombro.
—¿Y quien dice que hemos terminado? — prosiguió Ouji — ¡Tú sigues siendo la misma, la misma de la que me enamoré!
Luego de eso la muchacha caminó al pequeño refugio que había, pues el fuerte viento era insoportable.
—Vámonos ya, tengo hambre — se quejó Ouji luego de una hora
—Idiota — gruñó Bulma molesta a lo que él sonrió divertido.
—A mí ya no me importan tus insultos — se burló.
Briefs alzó su brazo y lanzó un golpe a lo que él lo detuvo.
—Y hasta desvío tus golpes — provocó — No me afectas
—¿No? Arruinaste mi sueño de venir sola
—Rescribamos el contrato — pidió — Vegeta y Bulma saldrán juntos por cien mil años
—¿Quién lo dice?
—Y... — hizo una pausa para mirarla — Se permite el afecto
—¿Así? — habló con sarcasmo — Ni lo sueñes
—Y Vegeta le cederá a Bulma cien mil soles — sonrió — Te los daré poco a poco
—¿Primero treinta mil soles y a ahora cien mil? — gruñó.
—Bulma eligira si quiere pagarlos o no
—¿Crees que con cien mil soles me comprarás? — habló — ¡Lárgate, déjame sola!
—Ya vámonos — la ignoró — Sí, se hace tarde, mejor vámonos — se puso de pie y la jaló del brazo a lo que ella hizo fuerzas para quedarse sentada — ¿No quieres irte?
—No sé... Primero quiero comer algo — murmuró — ¿Has traído comida?
—Sí — sacó de su mochila un contenedor de pie de chocolate.
—Qué raro — decía ella mientras comía — ¿Quién trae pie de chocolate para caminar?
—El chocolate te da energía — dijo muy cerca de ella.
—Ni creas — se alejó — Cuando bajemos de esta montaña cada uno se irá por su parte y nunca más nos volveremos a ver — hablaba mientras Vegeta sacaba un pomo.
—Toma — le ofreció una especie de sopa.
—¿Y eso?
—Por tu cumpleaños... — sonrió provocando que la muchacha se quede totalmente sorprendida.
—¿Cómo lo sabes?
—Milk me lo dijo — fué sincero.
La peliazul aceptó la sopa aún no saliendo de su asombro.
—¿Te sorprendí? — preguntó Ouji mirándola atento.
—Hump, no voy a firmar ese contrato. Me voy a tomar la sopa sólo porque quiero aligerar el peso de tu mochila — gruñó.
—No comas mucho, tal vez la necesites luego — habló juguetón a lo que ella lo miró sin entender nada — Come, come — sonrió.
Luego de bajar de la montaña:
—Ah — gimió la peliazul — Ah, me duele
—Solo relájate — dijo Ouji.
—Ah... Me duele mucho
—Te quejas demasiado, no te muevas
—Me duele mucho, ah, de verdad duele — gimió.
—No te quejes
—¡Ya déjame! — gruñó tratando de zafarse de los masajes que Ouji le estaba haciendo en sus pantorrillas — Ven ahora me toca sobarte las piernas
—No, yo estoy bien
—Ven acá — trató de sentarse.
— Que no — la empujó para que quede echada.
—¿Es que acaso no te duele?
—Yo estoy bien... — insistió.
—¿Por qué subiste a la cima? Pudiste esperarme abajo
—Porque eres Bulma Briefs — respondió siguiendo su labor — Sabía que Bulma Briefs iba a llegar a la cima, por eso lo hice
—Eres tan extraño — le sonrió a lo que él la miró — Pero eso ya lo sabes. Para tí fué difícil, ¿Cómo pudiste? ¿No te dolió tu pierna?
—Eso no es difícil — habló — Cuando enfrento algo difícil es un reto, así que no moriré intentándolo
Briefs se volvió a echar en la cama agotada a lo que Vegeta hizo lo mismo, muy cerca de ella.
La peliazul lo miró extrañada al ver esa sonrisa de medio lado en el muchacho.
—¿Qué? ¿Ahora te sientes romántico? — inquirió ella.
—¿Recuerdas el contrato? — preguntó — El afecto se permite — se acercó más a lo que la chica trató de huir.
—¡Auch, mi cuerpo! ¡Duele! — se quejó.
—No fingas que te duele — dijo frustrado.
—No estoy fingiendo, no quiero que me veas así
—¿Cómo?
—Voy a ponerme en forma — comentó.
—¿Qué?
—Me pondré en forma, solo entonces me veré bien, tendrás que esperar...
—Yo no quiero esperar — se quejó mirándola.
—¡Eh, para mí eso es muy importante!— exclamó — Así me sentiré mejor y más cómoda... Yo te aviso cuando me sienta lista
—Yo no pienso esperar — sentenció con intenciones de acercarse a la muchacha, a lo que ella lo alejó bruscamente.
—¡No, eso es muy importante! — chilló para luego intentar ponerse de pie.
—¿Qué es más importante?
—¡¿Espera un poco, quieres?!
Ouji observó cómo la peliazul se ponía de pie poco a poco, al parecer su cuerpo le dolía.
—Ay... Mis piernas se van a caer — comentó Bulma acercándose a la mesita en donde estaban sus pertenencias — Nunca volveré a caminar...
Mientras Vegeta de un salto se sentó en el extremo de la cama, sin señales de dolor.
—¿Qué haces? — le preguntó a la chica.
—Espero no se haya mojado — dijo — Ah, es mi certificado para obtener el cincuenta por ciento de descuento en mi viaje — sonrió.
Su Ex-Jefe se lo arrebató de las manos.
—¿Qué estás haciendo? — preguntó intentando acercarse a él.
De pronto observó cómo él rompía esa hoja en pedazos.
—Te dije que lo cancelaras — habló mirándola.
Briefs sacó fuerzas de donde no tenía y le pegó.
—¡Toma! — gruñó molesta — ¡Eres un maldito! — gritó empujándolo para que caiga encima de la cama, a lo que ella se subió para pegarle — ¡Te odio, te odio! ¡No sabes cuánto deseaba ir! ¡Tantos formularios que llené para obtener el descuento!
—¡Oye...! — se quejó él producto al dolor, pero aún así sonrió, de un momento a otro la tomó de la cintura y la tumbó para que ella quedé abajo de él — Eso no importa ahora — le dijo — Hay cosas mucho más importantes que eso — sonrió de lado e intentó besarla.
—¿Creíste que sería así de fácil? — lo detuvo — ¡Ni lo sueñes porque te voy a asesinar! — él la ignoró y se acercó de nuevo, a lo que recibió un empujón.
Briefs se puso de pie y con una almohada empezó a golpearlo.
—¿Qué cosa creíste? ¿Que me comprarías con una sopa? — repetía ella — ¡Claro, señor codiciado! ¡Ni lo pienses!
—¡Está bien, está bien! — se rindió.
Luego de un par de horas, Ouji no dejaba de refunfuñar al ver que él estaba durmiendo en la alfombra y su ex-empleada en la cama.
Así que con mucho cuidado, tomó su almohada y se echó al lado de la muchacha.
Al verla dormir, su corazón dió un brinco de paz... Se veía tan tranquila y eso lo relajó.
Se acercó más a ella e intento abrazarla.
—Esa mano — lo detuvo la chica con los ojos aún cerrados.
—Eh... — se puso nervioso — Yo solo quería abrazarte — fué sincero.
—No te voy a perdonar, así que baja de la cama — le dió la espalda, pero él la ignoró — ¡Bájate de la cama! — gruñó.
—Ya no te estoy tocando — se quejó — Quiero dormir
—Es que... Tampoco confío en mí — susurró — No quiero terminar abrazándote...
—Yo si quiero que me abraces — provocó.
—Que te esperes — gruñó al ver las otras intenciones que él tenía.
—¿Y cuánto tiempo tengo que esperar? — se quejó frustrado — ¿Un mes?
—Yo creo que dos meses — afirmó a lo que Vegeta se dió por vencido — Hace tiempo que yo no... — se quedó en silencio — Sí... Es mejor esperar — de pronto sus ojos se llenaron de lágrimas, provocando que él se quede extrañado.
Y lo sintió, a ella le daba mucha pena, también al recordar a Yamcha... Su relación de tres años, la puso sencible.
Luego de un par de horas los dos, profundamente dormidos, se encontraban entrelazados.
Tanto Vegeta tomando a Bulma por la cintura y ella aferrándose a él, con sus cabellos azules revueltos en toda la cama.
Esa noche no hubo sexo, simplemente durmieron juntos, en el sentido más inocente de la palabra.
...
—¿Contestó? — preguntó Krillin.
—No... Su celular está apagado... — susurró triste al no sabes nada de su pareja.
...
Al día siguiente: Los dos se fueron juntos, en el mismo avión de primera clase, gracias a Vegeta.
—Vuelve al trabajo — habló el pelinegro.
—No, primero termina con ella, si no lo haces no me pidas nada
Lázuli se le vino a la mente, no le había dicho nada, simplemente salió en busca de Bulma.
Al llegar a su destino cada uno se fué por su parte.
Bulma a su apartamento y Vegeta al restaurante.
Al llegar a su trabajo, observó cómo su madre lo esperaba en una de las mesas.
—¿Dónde estuviste? — exigió la mujer.
—Eso no te interesa
—¿Quién era la mujer que estaba contigo?
—¿Ahora también tienes espías allá? — se burló.
—¡Responde!
—Era Bulma Briefs
—Ya te dije lo que pienso de esa chica, no es para tí
—¿Entonces por qué la llevaste al templo, si eso era tan familiar? — se refirió cuando fueron a ver a su hermano.
—Fué para que no vaya Lázuli
—¿Es que no te cansas de vivir así?
—No me importa, ya te arreglé otra cita, si lo arruinas llamo a tu padre para que te devuelva tu restaurante, y te vayas de aquí
—¿Y desde cuando hago lo que tú me ordenas? — se burló.
—¡No me contestes! — exclamó — ¿Acaso quieres verme muerta?
—No creo — sonrió — Vivirás mucho tiempo, hasta los noventa años
—¡Oye...! — gritó ofendida, a los segundos un cuadro que había cerca cayó, rompiéndose en el acto.
—¿Ves? Hasta tienes poderes sobrenaturales — se sorprendió — Ah, y pagarás ese cuadro — se puso de pie y fué hacia su oficina.
—¡La cita es el domingo a las tres! — gritó su madre.
...
—¿Enserio iremos a comprar las cosas hoy? — chilló feliz Bulma.
—Sí, cuanto antes abramos el negocio, mejor
—¡Bien...! ¡Estoy tan feliz!
...
Una vez en su escritorio tomó su celular y vio que tenía dos mensajes de voz.
Primer mensaje:
Lázuli: No dejes de comer aunque estés ocupado, no comiste lo que te deje cocinado... Lo haré mejor la próxima vez
Se sintió realmente mal al escucharla.
La quería, la quería demasiado... Pero a Bulma, sentía que la amaba.
°Flashback°
El día era hermoso para un día de campo, Lázuli tenía razón.
—La comida está buena — halagó al restaurante en donde lo compraron.
—Sí — asintió ella — Oye Vegeta... ¿Yo te gusto? — preguntó Lázuli juguetona.
—Oh sí, claro — se burló.
En ese tiempo aún no admitía el amor que le tenía a aquella mujer.
Pero a un así ella empezó a reír encantada.
Sólo ahí se dió cuenta cuánto amaba a esa muchacha.
°Fin del Flashback°
Ya había tomado su decisión.
Sabía que una de las dos personas que más quería saldría lastimada.
Pero sentía que la lastimaria más si no aclaraba sus sentimientos cuanto antes.
Continuara...
Adoro sus comentarios, espero les haya gustado :3
