Capitulo 35.

-Oh, Jake, esta playa es fantástica. – Mi niña jugaba en la arena con Edward. Él le hacía un castillo y ella, lo destrozaba. Así sucesivamente pero Edward era un buen padre y no se cansaba. Yo estaba en el mar bañándome con Jacob. Estuvimos no muy al fondo, lo posible para que si viniera Ronnie no se ahogara. Ya que quería nadar y no quería estar en brazos. Y eso que todavía no anda.

-Claro. Es mi reserva.-Dijo muy orgulloso. -¿Le has puesto a tu hija nombre de perro? Lo tomaré como un cumplido.

- ¡Ronnie no es un nombre de perro! Es una abreviatura de Verónica. Tonto. ¿Qué tal con Bella?

-Llevamos un par de días peleados. –Agachó la cabeza.

-¿Por qué?

-Le dejé plantada. Ya sabes, cosas de manada.

-¿Qué sucedió? –Dije con ansiedad. Él lo notó y se rió.

-Leah creyó oler rastro a vampiro.

-Y fuisteis a darle caza.

-Exacto. Creemos que se equivocó con el olor de Ronnie.

-Tiene lógica. –No lo pensé mucho. Intenté no pensar en que podía a ver sido un Vulturi.

-¿Piensas casarte? –Le enseñé el anillo.

-Lo he visto.

-Aún no tenemos fecha, pero, quiero que sea pronto. Será muy familiar.

-Entonces no estoy invitado.-Enseñó los dientes con una sonrisa.

-Jacob, vosotros sois de mi familia. –Agachó la cabeza avergonzado. –Aunque no me guste tú olor. –Ahora se rió.

-Ya podríais vosotros también cambiar de perfume, porque da asco.

-Por lo menos yo no huelo como un perro mojado.-Sacudió su cabeza como un perro que acababa de mojarse tirándome agua.

-Jacob, para.-Puse mis manos en los ojos, era una tontería, no me iba a hacer ningún daño el agua en los ojos.

-Pero si estás en el mar, es normal que te mojes.-Ronnie hizo un gesto con las manos para que fuera a por ella. Estaba apunto de llorar.

Salí del agua y la cogí en brazos. Estaba muy caliente.

-¿Quieres bañarte un rato? –Negó con la cabeza.

-Mami. -¡Ha dicho su primera palabra! Tenía la voz dulce y aguda. Sonaba a música igual que su risa.

-¡Edward! ¡Edward! ¡Ronnie ha dicho su primera palabra!

-Ya la he oído.-Nos dio un beso a cada una. Sus labios rozaron mi frente con su temperatura cálida entre nosotros.

-Chicos, ¿os apetece veniros esta noche a una fiesta? –Dijo Jacob demasiado animado.

-Por mí, bien.

-Yo me iré con Ronnie a casa. Pasaré a recogerte. –Dijo serio. Había leído algo en la mente de Jacob.

-Oh, vamos Edward. Solo son historias en las que vosotros estáis implicados. Por lo menos solo tu especie.

-¿Vas a contarnos historias de miedo, Jacob? –Intenté quitarle hierro al asunto.

-Algo así.-Dijo sonriente.

-A veces creo que olvidas que yo también soy un vampiro, Jake.-Intenté sonar apenada.

-Te puedo decir, que no. Echas bastante peste, pero es soportable. Lo que pasa que tú siempre serás Deni, mi amiga.

-¿A qué hora me vienes a recoger Edward?

-Jake, no se si yo debo de estar aquí. Son reuniones de tu manada. –Me sonrió.

-Da igual. También iba a venir Bella y ella no es de la manada.

-Si lo es. Es tu novia.

-Bueno, supongo que pertenecerá, algún día.

-Igual que lo es Emily. –Asintió.- ¿Por qué no ha venido?

-Ha venido su madre de visita. Que por cierto me la ha presentado.-Empezó a caminar rápido. Iba a paso humano, yo estuve al segundo al lado de él. En serio, estaba absolutamente segura de que a veces se le olvidaba que yo era un vampiro.

-¡Oh, Jake! ¡Has conocido a tu suegra! ¿Y qué tal le has caído?

-He intentado comportarme lo más normal posible. Cosa que no ha funcionado. He dicho alguna que otra tontería.

-Pero eso es propio de ti, Jacob. Esa es tu personalidad. Eres como un payaso, siempre haciendo reír.

-Supongo que después de licántropo seré eso. –Llegamos los últimos. Estaban todos en círculo rodeando una hoguera, asaban carne. Me estremecí a su olor. Yo me senté al lado de Jacob. Seth no estaba, suponía que estaría en mi casa con Ronnie. Emily y Sam estaban sentados juntos, ella le ponía su cabeza en el hombro. Leah, se sentaba junto a Sue, sin mirar hacia el lado donde se sentaba su prima con su ex. Solo contemplaba la hoguera. Billy carraspeó.

-Los quileutes han sido pocos desde el principio. Pero siempre ha corrido magia por nuestras venas. Éramos grandes espíritus guerreros cambiadores de forma transformándonos en enormes lobos. Pero, una vez, no fue así. -Su voz se endureció.-

Tala aki tenía un hijo, un lobo. Una vez El Hijo se encontró con un frío y lo mató. El chup… vampiro.-Rectificó por si me ofendía.- Tenía una pareja, una joven pálida y fría, con el pelo largo, era hermosa pero era un demonio. Buscaba venganza, quería matar al Hijo. Como él mató a su pareja. Tala Aki, quería demasiado a su hijo. Les unían fuertes lazos irrompibles. La magia hizo apto de presencia e intercambió el cuerpo de Tala Aki con el del Hijo. Tala Aki, con el cuerpo de su hijo, se entregó a la mujer vampira. Esta lo mató pensando que era el causante de la muerte de su pareja. Se marchó y jamás volvió a aparecer, fue la única que se nos escapó hasta la fecha. –Todos me miraron excepto Jake.- El Hijo se quedó con el cuerpo de su padre para siempre, y siempre le agradeció a su padre aquello. Ocupo su lugar en la tribu. –El fuego iba pereciendo al igual que sus palabras.-Cambió también su nombre por el de su padre. Se cambiaron las vidas. –Me puse nerviosa, no supe sacarle significado a la historia. Solo era una historia al fin y al cabo.

-¡Deni, no te muevas! ¡Vas a hacer que te clave un alfiler! –Me gritó Rosalie. La aguja se rompería, que mas daba una más que una menos. Yo estaba haciéndole fiestas a Ronnie que cada día estaba más hermosa y adulta. Le faltaba muy poco para saber andar. Paré de hacerle palmas y ella me sacó la lengua. No pude evitar contenerme y gritarle.

-¡Guapa!-Mi niña se rió. Con su voz cantarina me gritó que tenía hambre. Esme vino a por ella y la tomó llevándosela a beber su biberón. Cuando aprendiera andar íbamos a enseñarla a cazar porque iba a acabar con toda la reserva de sangre donada del mundo. Era muy tiquismiquis. Edward, probaba todos los días una sola gota de sangre para saber si estaba limpia o no. Ya sabes… drogas, alcohol…

Alice acabó de venir de su habitación. Donde guardaba el traje que iba a llevar la niña para mi boda. Cuando terminó de alimentarse, Esme se lo puso. Era de color blanco con puntos muy pequeños rojos. En la cintura llevaba una tela roja para hacerle un lazo detrás. El cuello era bastante grande para que se luciera su piel blanca. El pelo se lo rizaron un poco las puntas, porque lo llevaba ya por la cintura. Le pusieron en el pelo una diadema de color roja que le sentaba muy bien con su flequillo cobrizo. Los zapatos eran de charol rojos.

Intenté por todos los medios que Alice no eligiera mi vestido, con poco resultado. Pero por lo menos era bastante sencillo. Blanco con escote palabra de honor. Con piedrecitas brillantes que parecían diamantes en el escote pero muy pocas. Tenía algo de vuelo. Alice me puso los zapatos de tacón blanco, era imposible que perdiera el equilibrio por eso no rechisté en llevarlos. Me pusieron exactamente el pelo igual que el día del baile pero poniéndome el velo.

-¿Dónde está Edward?

-No puedes verlo antes de la boda. –Me riñó.

-¡Hija! –Mi madre entró por la puerta con un aire despreocupado.

-¡Mamá! –Se arrimó a mí para darme un beso. Menos mal que ya tenía puestas las letillas de color. El pelo lo llevaba por los hombros, se había echado un tinte más claro que su color. Iba vestida con unos pantalones negros y una camisa con una chaqueta verde las dos muy elegantes.

-Ay, no. Que te unto de pintalabios. –Agradecí que no se pudiera acercar mucho a mí, ya que me quemaba un poquito la garganta.

-Mamá, no sabes como te agradezco que hayas venido. ¿Has visto a tu nieta?

-No, ¿dónde está? –Ronnie vino corriendo. ¡Había aprendido a andar!

-¿Sabe andar?

-Mamá, la hemos adoptado. –No le podía decir la verdad. Mamá es semi humana y semi vampiro. Crece muy rápido y es mi hija biológica. No le iba a decir nada.

-Está muy grande, creía que era más pequeña.-Detrás de ella vino corriendo Seth.

-Ronnie, está es tu abuela. Mi madre.-Ronnie le sonrió tímidamente pero mi madre le hizo una fiesta y se rió.

-Ronnie ve a investigar donde está tu padre y me lo cuentas.

-Voy.-Mi madre se sorprendió por lo bonita que tenía la voz. Al rato vino.

-Está hablando con el abuelo Carlise.

-Vale. Pero, ¿se ha vestido ya?

-Va de negro.-Dijo confusa.

-Entonces si. –Se fue a jugar con Seth. Él iba también muy arreglado.

-Bueno, ya estás lista.-Dijo Alice poniendo voz cansada. La ceremonia se iba a hacer en el jardín de atrás, donde estaba el río. Habían contratado a un cura para que nos casara. Yo quería que fuera familiar pero… vino más gente. Si no fuera poco con mi familia y la manada. Alice invitó a todos mis compañeros del instituto más cercanos. Supongo que estarían ya cogiendo sitio. Rosalie y Alice adornaron todo. Pusieron sillas y una alfombra que llegaba hasta donde se situaría el cura. Intentaron imitar una iglesia. A lo lejos situaron el banquete. Con varias mesas y sillas para comer, era un poco irónico, pero mis invitados humanos necesitaban comer. Mi padre subió me cogió del brazo y nos dirigimos hacia la ceremonia. Mi padre iba a ser el padrino y Esme la madrina de la boda.

-Estas muy guapa, hija.-Me dijo mi padre. Me hubiera puesto roja si hubiera podido. A lo lejos y al lado del cura estaba Edward, en el altar. Habíamos elegido un día de cielo nublado para no brillar. Tenía el pelo cobrizo igual que siempre, que le sentaba muy bien porque siempre le daba un aire juvenil. Vestía con esmoquin negro con una flor blanca en el bolsillo de la chaqueta era la misma flor que las de mi ramo. Estaba esperándome con una sonrisa torcida, de esas que me derriten. No me había percatado de la música que sonaba de boda. Cuando tuve al lado a Edward sentí ganas de abrazarlo y besarlo, pero era imposible en este momento. Cuando el cura recitó el hasta lo que duren nuestras vidas sustituyendo el hasta que la muerte nos separe, me di cuenta de que me faltaban segundos para ser oficialmente Denisse Cullen. Llegó mi momento.

-Si, quiero.-Le miré a sus ojos dorados.

-Si, quiero.-Juró.

El sacardote nos nombró marido y mujer. Si hubiera podido, hubiera llorado al igual que él. Cogió mi cara entre sus manos y me besó dulce y tímidamente. Yo me agarré a su cuello con el ramo y todo. Al final él tuvo que quitar sus labios porque creo que ya le dedicamos demasiado tiempo. Se escuchaban millones de aplausos. Mis padres me abrazaron primero y luego fue rotando hasta todo el mundo. No me daba cuenta de quienes era pero se notaban diferencias entre cada piel. Normal, caliente y demasiado caliente. A mi niña la cogí yo en brazos porque estaba muy tímida con tanta gente desconocida detrás de Rosalie.

-¿No vienes a felicitarme? –No me contestó y me abrazó escondiéndose en mi pelo. Edward vino y me puso una mano en la cintura.

-Señora Cullen. ¿Me podría dejar tomar a mi hija para que me felicite? –Me reí y se la pase. Ella hizo lo mismo. Le dio un fuerte abrazo. Edward la puso en el suelo y ella se escondió entre sus piernas.

-Deni, te quería decir, que…

-¿Es algo grave?

-No pero iban a venir el clan de Tanya pero no han venido. Se han disculpado diciendo que no podían.

-Ah. Bueno no pasa nada. Tampoco es que me haga mucha ilusión ver a una despampanante rubia que me hizo competencia.-Le di un pequeño codazo. Se acercó a mí.

-Me van las morenas.-Me susurró al oído. Alice llamó a todos los invitados a que ocuparan asiento para comer. Al lado mió se sentó Edward. A mi derecha tenía a mis padres y a la izquierda de él toda la familia Cullen. Los demás se sentaron en diferentes mesas, había tres mesas distintas. Ronnie iba de aquí para ya, a mis ex compañeros de instituto les cayó demasiado bien. Alice pusó música y cuando terminaron todos se dirigieron a bailar. Empecé bailando con mi padre. Era bastante fácil. A Edward le dio tiempo a bailar con Esme, mi madre y Rosalie. Alice estaba bailando con Jasper todo el rato, muy ágilmente, era envidiable. Emmet estaba hablando con la manada. Cuando terminó Edward de bailar con Rosalie, e lo pillé yo para bailar. Por fin me tocó bailar con Edward.

-Dios, por fin. Estabas muy solicitado. –Sonrió mirando para abajo y levanto la vista para mirarme.

-Sabes perfectamente con quien estaría bailando toda la vida.

-Me hago un idea.-Apoyé mi cabeza en su hombro y estuvimos un rato en silencio.

-¿Qué hacen los vampiros en su despedida de soltero? –Se rió.

-Cazar.-Lo dijo con un tono de que era obvio, como si hubiera dicho una locura.

-Intentaré creérmelo.-Agaché de nuevo mi cabeza para colocarla en su hombro.

-¿Te lo estás pasando bien? –Me pregunto en susurros.

-Ojala nunca se terminara este día.

-Eso quiere decir que genial.

-¿Qué vamos a hacer esta noche? –Le toqué con el dedo índice su cálida garganta.

- Podemos dejar a Alice de canguro para Ronnie y tu y yo pues…Déjame pensar.-Le besé para que se le despejaran las ideas.

-Eso mismo.

-Te quiero.-Le dije.

-Y yo a ti también señora Cullen.

-No me acostumbro a ese nuevo nombre pero…me encanta oírlo escuchar.

-Eres oficialmente mía.-Dijo con posesión.

-Siempre fui tuya.

-Y yo tuyo.

-¿A dónde vamos a ir de luna de miel?

-Tengo una sorpresa. Una isla, arena blanca…

-Isla Esme.

-¡Caray, lo sabes todo! Nunca podré darte una sorpresa.

-Sigue intentándolo. Edward.-Me puse seria.

-¿Qué ocurre? –Repuso ante mi tono.

-¿Ves raro que no tenga ningún poder? Bella lo tenía.

-No todos lo tienen. Pero aún así, siempre serás especial. –Se detuvo. Miró a Alice congelado. Yo la miré a ella también. Jasper estaba también muy serio. ¿Qué pasaba? ¿Alice habría tenido una visión? Todos los Cullen desaparecieron de la nada. Me dejaron sola.

-¡Serh! Vigila a Ronnie, ahora vengo.-Fui corriendo a la casa, pero a paso humano. Por el olfato averigüé donde estaban. En el despacho de Carlise. Fui corriendo y en un segundo llegué.

-Edward. Edward. ¿Qué está pasando? –Dije con ansiedad.

-Vulturis. –Dijo Alice con sus ojos amarillos hacia mi.


Chicos todas vuestra preguntas se responderá con este capi y el FINAL que es el que viene.

No tengo mucho tiempo para conectarme, por no decir nada porque ya no tengo vacaciones... No se cuando podré subir el querido final, pero lo subiré ;)
Preparaooos para el final! No pasará nada de lo que esperais, os llevareis una sorpresa jijiji

Besos a todos!

SIGUIENTE CAPITULO FINAL!