¿Hola, como están? Hemos llegado al capítulo 36, veremos el final de esta saga y además regresaremos a algunos eventos que teníamos inconclusos, la siguiente saga casi da comienzo, espero que les agrade.

¡¡Dejen reviews onegai!! Recuerden que One Piece es propiedad de Eiichiro Oda y estas paranoias son meramente mías

En el centro de la grande y vacía habitación ya estaban listos para pelear Riko y Marok, Ozzie, aunque algo lastimado, cuidaba de Kari, en la entrada del cuarto.

- ¿y se puede saber cómo vas a vencerme? No tienes armas – señaló Marok – tú tampoco – respondió serio Riko - ¡ja, yo no las necesito! – gritó el Red Cloud – pues estoy en la misma situación – y entonces Riko se transformó en su forma intermedia.

- vaya, una Akuma no Mi – advirtió Marok – voy a acabar contigo – se lanzó el carpintero hacia su padre, pero cuando una de sus garras intentó lastimarlo, surgió una explosión – ¡¡nii-san!! – gritó Kari al ver la escena - ¿qué fue eso? – preguntó Ozzie – mi padre tiene la fruta Bomu Bomu, no sólo sus golpes explotan, sino que cuando es golpeado también lo hace – explicó Kari.

- ja ja ja, con esas habilidades no podrás vencerme, terminarás echo pedazos – advirtió Marok – ¡no me importa si al menos acabo contigo! – y Riko atacó de nuevo pero con el mismo resultado – ya te dije que es inútil – repitió el Red Cloud.

- mi cola debe funcionar – pensó entonces el pirata e intentó golpear con esa apéndice posterior, pero fue inútil. La cola salió recibiendo un gran daño, ya incluso brotaba la sangre desde las escamas – es sólo cuestión de tiempo, tu amigo no está en muy buen estado así que me haré cargo de él. Si tus otros amigos se enfrentaron a los otros Red Cloud, no creo que hayan ganado, lo que quiere decir que al final el ganador seré yo – presumió Marok.

Riko entonces adoptó la forma de reptil completo – ¡nii-san ya detente, no quiero que te maten! – gritaba Kari con desesperación – ¡Ozzie, ayúdalo! – pidió – no puedo, el me pidió de favor que no lo hiciera, además tu hermano es fuerte, ya verás que no será tan fácil derrotarlo – respondió el pelirrojo.

Una vez más, el carpintero se dirigió a atacar a su progenitor, esta vez con la cabeza de frente, justo al encuentro de ambos, se suscitó una nueva explosión - ¿qué diablos intentas Riko? – se preocupaba Ozzie aunque no lo dijera.

En el Sea Wings, Kyo y los otros ya regresaban – ¿donde está Lina? – preguntó Kyo – está curándose su herida en su habitación – informó Rella y el castaño no se hizo esperar para ir a verla.

- ¿Qué te pasó? – la cuestionó, viendo la gran herida que la pelinegro tenía en la pierna – es que fui algo descuidada – explicó con una sonrisa – lo bueno es que venciste – se acercó a ella, tomándole el cabello suelto que ahora tenía.

- Mi lazo se hizo pedazos – dijo la princesa pirata – te ves muy bien así, no es que no te vieras bien antes – sonrió un poco el vigía – si eso crees tal vez me lo deje así – respondió la doctora – como tu quieras – aceptó Kyo.

- Espero que no tengan problemas – veía Sand hacia la dirección donde Ozzie y Riko habían partido – también espero que Kari-chan esté bien – dijo Rella – esa niña, que impulsiva, ¿qué puede ir a hacer allá? – decía Anna – ¿no será que sigues celosa de ella? – subieron Kyo y Lina a cubierta – te voy a dejar la otra pierna igual, princesita… - amenazó jocosamente la rubia.

Al disiparse el humo, Riko había mordido a Marok en el hombro izquierdo, pero el preció había sido caro, su hocico (es animal en este momento) estaba sumamente ensangrentado y él mismo estaba casi inconsciente.

Un omento después, otra explosión hizo que el carpintero se soltara – maldito, hacía mucho que nadie me hería – se tomó Marok el hombro. Riko no dijo nada, pero se incorporó de nuevo, manteniendo su forma completa de reptil - ¿qué es lo que te hace seguir? aunque me hayas mordido una vez, estás mas cerca de morir que de hacerme una herida seria, se que las fauces de los reptiles son fuertes, pero no te será suficiente – aseguró el Red Cloud.

El pirata no escuchó las advertencias y de nuevo se lanzó al ataque. A pesar del estado en que se encontraba, su agilidad le permitió morder en el pecho de Marok, pero la explosión fue inminente. Con todo y eso, Riko no se soltó y siguió mordiendo.

Marok dio un golpe explosivo a su primogénito que lo mandó casi hacia donde estaban Ozzie y Kari – ¡nii-san, por favor ya no sigas, no te quiero ver así! – lloraba la pequeña. El hermano mayor hizo caso omiso y se levantó de nuevo, recuperando su forma humana.

Totalmente cubierto de sangre, apenas podía mantenerse de pie, pero extrañamente sonrió – te has escondido detrás de estos sujetos mucho tiempo, no eres tan fuerte, sin esa fruta hasta Kari te daría una paliza – dijo el carpintero – ya estás delirando – musitó el Red Cloud – ¿entonces por qué no vienes y me atacas? – retó el pirata.

Marok sintió herido el orgullo, y entonces preparó uno de sus brazos para dar un golpe explosivo a Riko – ¡cúbranse! – gritó el doble filo a Ozzie y Kari, entonces tomó su forma intermedia para recibir el impacto.

Una explosión más, un grito más de Kari, y una vez más que Riko salía despedido por los aires. Pero no todo fue igual, Marok, se retorcía de dolor, estaba hincado tomándose las heridas que antes las mordidas de Riko le habían hecho - ¿qué me hiciste? – preguntaba.

- que tonto, muchos reptiles tienen veneno en su mordida (1), por eso te dije que eras débil, tu cuerpo no puede soportar el veneno y las explosiones al mismo tiempo, tu hombro izquierdo se va a desprender si explotas otra vez– ahora el que reía era el carpintero.

Marok advirtió que su hijo tenía razón y ya estaba temeroso de explotar de nuevo – si no me atacas lo haré yo – Riko tomó impulso desde la pared y chocó contra su padre haciéndolo explotar. En esta acción, todo el brazo izquierdo del Red Cloud, simplemente quedó casi como adorno del cuerpo, ya no era capaz de moverlo más, pero la más grave era la herida del pecho, la cual tenía más veneno.

Riko se alejó un poco de Marok, éste estaba apenas de pie, respirando de manera difícil, de pronto comenzó a explotar sin control - ¿qué pasa? – preguntó Ozzie – creo que la herida del pecho le ha hecho que pierda control sobre su fruta, creo que el mismo cuerpo lo hace como defensa – dijo Kari – demonios nee-chan, eres más lista que nosotros dos – dijo Riko al caer de rodillas, pues ya no podía estar de pie.

Las explosiones pararon poco a poco, hasta que la última fue sólo muy leve en el pecho – se detuvo – señaló Ozzie – creo que fue por que su corazón también se detuvo – indicó Kari. La pequeña tenía razón, la pelea había terminado, Riko estaba hecho pedazos, pero había ganado.

- nii-san, ¿estás bien? – se acercó a él su hermana – creo que si, lamento haber matado a nuestro padre – apenas podía decir el peliverde - ¡¡nii-san!! – lo abrazó llorando la infanta.

Ozzie estaba por llevar a Riko en su espalda cuando éste lo interrumpió – Ozzie, amigo. Primero encárgate de mi padre, hay que enterrarlo, después de todo, nacimos gracias a él – pidió el carpintero. Así lo hicieron, en la parte de atrás de la mansión, el pelirrojo hizo una fosa y ahí fue enterrado el cuerpo de Marok – padre, espero que donde estés alguien pueda perdonarte por todo lo que has hecho – dijo Riko después de dedicarle una oración.

Así, un momento después, los tres regresaban al Sea Wings, con Riko casi cargado por Ozzie. Todos sus nakamas lo advirtieron de inmediato – pero si están muy heridos, Kyo ayúdalos para tratarlos inmediatamente – pidió Lina al castaño, cosa que él hizo de inmediato.

Pronto Lina curaba a sus nakamas, Kari veía muy atentamente las atenciones de la pelinegro – ¡noooo! ¡¿Qué me quieres hacer?! ¡déjame, ya me curaré solo! – se escuchaban gritos desde la habitación de la princesa pirata – vaya, la curación de Ozzie si que es ruidosa – se quejaba Sand – tal vez su herida es grave – mencionó Rella.

La realidad es que la curación no había llegado aún, sino que Lina apenas iba a anestesiar al pelirrojo – ¡por lo que más quieras, la aguja no, por favor! – rogaba el capitán – pero si tú usas espadas, ¿por qué te asusta una pequeña aguja? – mostraba la pelinegro una aguja de considerable tamaño - ¿eso es pequeña? – seguía quejándose Ozzie.

Y casi media hora batalló Lina para ponerle la inyección, después de tanto drama la curación fue más fácil – no debes forzar el hombro en una semana, si me haces caso dos días me daré por bien servida – sonrió la princesa pirata – je je, bien ahora vamos a cubierta hay que celebrar – salieron los dos, pues el pelirrojo fue el último en ser curado.

- jajaja, nada como un buen alcohol – se servía Riko en un enorme tarro y pronto todos estaban inmersos en la fiesta. Los habitantes de Omaha, habían regalado buenas dotaciones de comida y bebidas a nuestros nakamas, todo había sido propiedad de los Red Cloud.

- Una ocasión tan especial no puede serlo sin esto – y todos voltearon a ver a su capitán. Para su desgracia, el pelirrojo había traído su guitarra – no Ozzie, no por favor – pidió Kyo – vamos, si se que les gusta – respondió feliz el espadachín y empezó a tocar.

Pronto todos se tapaban los oídos ante el ruido terrible que el pobre instrumento profería – ah vamos, no saben apreciar la buena música – seguía "tocando" sin importarle mucho lo demás – a mi si me gusta como tocas Ozzie – se sentó Kari enseguida de él – ja, ella si sabe lo que es bueno – y los dos se acomodaron en una esquina con su música.

Los demás se acostumbraron pronto a tener el feo sonido de fondo y la fiesta siguió. Riko aún no estaba muy ebrio y se acercó a Lina – oye, morena de fuego, ¿puedo pedirte algo? – preguntó – claro respondió jovialmente la morena mientras Kyo sólo preparaba sus nudillos por si cualquier cosa.

- ¿Has visto que a Kari le gusta la medicina verdad? – preguntó el peliverde – si, es cierto, estuvo todo el tiempo viendo como los curaba – estuvo de acuerdo ella – si, me di cuenta de ello, y además creo que es lista, muy lista. ¿Sería mucho pedir si le enseñaras algunas cosas? – solicitó el carpintero – claro, lo haré con gusto – Lina aceptó sonriendo.

Ozzie paró un momento su "música" – oigan todos – los llamó - ¿se fijaron que estas peleas no fueron tan difíciles? Sólo Lina, Riko y yo salimos heridos, ustedes salieron ilesos – señaló el pelirrojo – si, realmente no eran tan rudos – dijo Tiger – pan comido – mencionó Kyo, y así los demás.

- Tontos, no se han dado cuenta. No es que fueran fáciles, es que ellos se han vuelto tan fuertes. Me da gusto que sean mi familia – pensaba Rella al verlos en su plática.

Así la fiesta se fue prolongando, la música siguió, tonterías de ebriedad surgieron, golpes de un castaño hacia una lagartija fueron detenidas por cierta princesa, risas al por mayor s escucharon y finalmente uno a uno fueron cayendo en el sueño. Era hora de ir a dormir.

- es bueno que quede un camarote libre, ahí podrás dormir tú Lina-chan – señaló Sand – pero… está al final… final del… pasillo y… y… me da… me da miedo – dijo temerosa la pequeña – entonces puedes dormir conmigo o con Lina-chan ¿qué te parece? – ofreció Rella – ¡ah si!, entonces, bueno ¿con quien? – creo que el cuarto de Lina-chan es más grande, estarás bien ahí – dictaminó la ojiazul y todo quedó arreglado.

- Mi querida ojos color de mar, yo también tengo algo de miedo por las noches ¿crees que yo podría dormir contigo? – hizo Riko el intento - ¿Por qué no mejor duermes con una de estas? – sacó Anna una de sus flechas – por eso digo que tanto miedo no tengo – se rindió el peliverde.

Pronto, ya nada se escuchó en el Sea Wings, tal vez el canto de algunos grillos solamente. Pero después de unos minutos, una delgada figura se paseaba por el pasillo y entonces se dirigió a la habitación del capitán, abrió la puerta y al entrar la cerró de nuevo, sin hacer mucho ruido. Lo vio ahí dormido, con un que otro ronquido.

En realidad se trataba de Anna, quien no tuvo mucho tiempo para platicar con su chico después de todo lo que había pasado – Ozzie, Ozzie, tonto despierta – le decía en voz baja, pero el pesado sueño del pirata no le permitía despertar, entonces la rubia le apretó el hombro.

- ¡Ayyyyyyy! – gritó pero rápido Anna le tapó la boca - ¿por qué hiciste eso? – se quejó el espadachín – es que no despertabas, pareces roble – lo reprendió y luego se sentó enseguida de él – y, ¿pasa algo? – preguntó el pelirrojo - ¿no puedo venir a platicar un poco? – le dijo de forma pícara, él sólo sonrió.

- Oye Ozzie – se puso más seria la rubia – ¿recuerdas cuando me salvaste de Shere, cuando interrumpieron la boda? – le preguntó con ternura – si, claro que me acuerdo – respondió él – ¿y te acuerdas que fue lo que me dijiste cuando me dejaste en la parte de atrás de la casa y yo estaba vestida de novia? – volvió a preguntar – eh… y bueno no soy una máquina, jeje – rió un poco avergonzado.

Anna se acercó un poco más a él – me dijiste un cumplido, me dijiste que me veía bonita – le recordó – ah creo que ya me acordé – sonrió el pelirrojo. La arquera se sonrojó un poco entonces – ¿y tú crees que pueda verme así de bonita en otra ocasión? – cuestionó – ah, no importa como te veas, tú me gustas – contestó Ozzie – gracias creo – dijo la rubia.

- Me refiero a que tal vez, cuando todo esto termine, cuando encontremos los diez tesoros y todo, yo pueda vestirme así de novia y verme bonita para ti – explicó Anna – estás hablando… ¿estás diciendo que nos casemos? – preguntó Ozzie. Entonces la cara de Anna cambió a una sonrisa muy pícara – ¿quieres que nos casemos? ¿Me estás pidiendo matrimonio? Bueno, entonces acepto – dijo y le dio un beso – hasta mañana – se despidió y se dirigió a su cuarto – pero… pero… pero… - se quedó el pelirrojo con un palmo de narices.

Luego sonrió – creo que por eso me gusta je je je – y se volvió a acostar para así dormir, que bien merecido lo tenía después de todo este día.

Pronto el Log estuvo cargado y fue tiempo para los doble filo de dejar Omaha – ¿entonces vendrá con nosotros? – preguntaba Anna – claro, no tiene a donde ir – dijo Lina – si, que mejor lugar que con su hermano – apoyó Alí – bueno, entonces supongo que estará bien, pero seguro que será peligroso para ella – aceptó al fin Anna.

- ¿Y bien? – preguntó Riko al ver que sus nakamas habían roto su reunión – si, puede quedarse – respondió Anna y entonces Kari y Riko se abrazaron – oye princesita, pero va a tener que dormir contigo – advirtió la rubia – claro, no hay problema – aceptó Lina.

Al pasar de dos días estuvieron en una isla desierta, era bastante pequeña, pero con una linda playa – propongo que hagamos unas pequeñas vacaciones por aquí – dijo Lina – ¡estoy de acuerdo! – gritó Ozzie – pues que así sea entonces – mencionó Sand – si, hace mucho que no tenemos unas buenas vacaciones – sonrió Anna.

Luego de bajar el ancla, todos fueron a prepararse – wow, mi rubia esplendorosa, ese bikini te queda fenomenal – casi se hincó Riko ante ella – piérdete torpe – y con un golpe lo hizo no que se hincara sino que quedara acostado en la playa. Pero se incorporó de inmediato cuando vio que Rella venía con un diseño más diminuto – mi preciosa cabello de flor de violeta, no hay una figura mejor por estos mares, déjame que te ponga un poco de bronceador – pidió el carpintero – gracias Riko-kun, pero Kari-chan ya me ayudó en mi habitación, no hay problema – le dijo desairando al peliverde.

Luego vio venir a Lina en un bikini que tampoco dejaba mucho a la imaginación, pero viendo que Kyo ya estaba en la playa desistió de sus métodos de casanova – oye, Lina-neesan, no sabía que mi hermano era así – le dijo Kari un poco avergonzada – no te preocupes, aunque se comporte así él tiene un buen corazón, no le hace daño a nadie – contestó Lina sonriendo.

- ¿cómo es posible que no sepas poner un poco de bronceador? – regañaba Anna a Ozzie – nunca lo había hecho, además como iba saber que el cabello no llevaba – se defendió un poco el pelirrojo – eso es lógico, pero ya bueno, así está bien – suspiró la arquera.

Y así fue un día tranquilo y sin preocupaciones para nuestros nakamas, pero no sabían que en otra parte de Grand Line, la tranquilidad era lo que menos reinaba.

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Roronoa Zoro, seguía en su persecución por el almirante Hairowashi, quien el había amenazado con hacerle daño a alguno de sus nakamas en East Blue y no iba a permitirlo. Al pasar por el primer cruce entre Grand Line y Red Line, se enfiló hacia los límites del legendario océano, para salir rumbo a East Blue y ahí vio algo extraño, una embarcación partida casi a la mitad, y al verlo de cerca se le hizo muy conocido.

Vio como unos hombres trataban de subir a una chica al barco, dicha joven tenía el cabello rojo – demonios, yo la conozco, esa es Hikari – se dijo si mismo el peliverde y fue rápido a su encuentro.

Zoro subió entonces a lo que quedaba de barco para encontrarse con su compañera Shichibukai. Vio como estaba casi sin energías, algo herida, muy maltrecha – pero, demonios, ¿quién pudo haberte hecho esto? – habló pensando que la pelirroja aún dormía.

Entonces ella abrió los ojos – Roronoa Zoro… - pudo decir con dificultad – niña, ¿Quién diablos te hizo esto? – preguntó el espadachín – fue… ese pirata, del que hablaste en la reunión – respondió ella tratando de por lo menos sentarse - ¿Akahige? – preguntó él, con algo de incredulidad – si, él, su fruta es realmente poderosa – dijo la ojiverde.

- Robin no me dijo que este tipo sería tan peligroso, pero hizo bien en advertirme – recordó Zoro su encuentro con la arqueóloga – aun así no entiendo como pudo hacerte tanto daño teniendo tu una Logia tan poderosa – puntualizó el espadachín – su Logia también es muy poderosa, es como si fuera un sol – explicó ella.

- Cuando la pelea estaba empatada, el hizo una explosión solar. A pesar de que estaba en forma de electricidad, cuando recibí su ataque pude sentir como mi "cuerpo" estaba haciéndose pedazos – explicó la pelirroja – una explosión solar… eso acabaría con todo – musitó Zoro – si, creo que si hubiera tenido alguna otra Logia, tal vez ya no estaría aquí, afortunadamente soy pura energía – sonrió un poco Hikari.

- ¿Y donde está él? – inquirió el peliverde – después de realizar esa técnica él estaba muy débil, sus compañeros se lo llevaron – dijo uno de los subordinados de la linda chica – al hacer esa técnica seguramente se queda sin energía, igual que cuando estalla un verdadero sol – explicó la Shichibukai.

- Niña, tengo que irme, pero toma este mini den den mushi, llamará directo a los cuarteles generales, pide que te manden algún barco, yo debo ir a East Blue lo más rápido posible – dijo Zoro sacando el pequeño artefacto y dándoselo a la pelirroja – gracias, y hay que tener cuidado, ese Akahige es el pirata más peligroso de los últimos tiempos – respondió Hikari al tiempo que Zoro ya volvía a su velero.

Al mismo tiempo, la embarcación de Hairowashi, ya muy adelantada a la de Roronoa Zoro estaba por llegar a Isla Conomi, gruesas nubes negras estaban por azotar esa parte de East Blue…

El próximo capítulo será interesante, ya lo verán, y espero que les haya gustado este, como ven en esta saga la pelea más importante fue la de Riko al ser la más larga.

Nota.-

1.- La mordida de algunos reptiles como la del Monstruo de Gila y del Dragón de Komodo son sumamente venenosas y en algunos casos hasta letales.

Gracias por los reviews:

Gabe Logan.- Que bueno que te siga gustando, me anima a seguir y ya leímos ese de Franky, esperaremos el siguiente. Nos Vemos

Tsubasa.- Órale pues muchas gracias por el review y por el apoyo, y también por estar siempre pendiente de mis fics, muchísimas gracias por todo.

Shichiko.- Y para que no sigas esperando aquí está el nuevo capítulo, gracias por la lectura y el review, hasta luego!

Flacacelecr13.- Y ya no más intriga, he aquí el capítulo, espero que te guste. Y bueno Kari-chan es la parte tierna que todos tenemos dentro, creo yo XD. Gracias por el review.

DX-fan.- Ok te responderé, aunque en otro fic algo extraño pasó con un review pero ya veremos eso después.

¡La verdad es que no esperaba ese tipo de preguntas XD! Pero igual aquí van, no se las medidas pero les preguntaremos a nuestros nakamas para ver.

Yo – Hey Ozzie, ¿Cuáles son las medidas de Anna?

Ozzie - ¿mmm medidas? Ah si, ya recuerdo, son 81–61–88, pero no le digas que te dije, que si no me va mal.

Bien ya tenemos una, ahora vamos con Lina-chan, pero debemos cuidarnos que Kyo no nos vea.

Yo – hey Lina-chan, podemos hacerte una pregunta

Lina – ¡claro!

Yo – y bueno, tal vez podrías decirnos tus medidas

Lina – ¿mis medidas? Ah bueno, está bien, son 95-55-85

Yo – vaya esas medidas me parecen familiares… bueno no importa, ¡gracias Lina-chan!

Lina – ¡de nada!

Sólo nos falta Rella, y ahí va, es momento de preguntarle

Yo – Rella, Rella, ven

Rella - ¿Qué pasa K-O-kun?

Yo – quisiéramos pedirte un favor, si podrías decirnos tus medidas.

Rella – upps, bueno ahora estoy ocupada, tal vez después hablamos ¿si? (guiño seductor)

Yo – demonios, se hizo la difícil, pero habrá que conseguir esas medidas, así que mandaré a Riko-kun en una misión especial, tal vez en otro capítulo develaremos este misterio

Muy bien, después de este paréntesis, diremos que en el siguiente capítulo seguiremos con el encuentro entre Hairowashi y nuestra pelirroja favorita, veremos que es lo que pasa.

Nos Vemos!!