Naruto Shinobi Way
Saga II – Cursed Dragon
Capitulo 36 – Las consecuencias de una victoria
- Es increíble…
- Lo sé, tal como te decía pareciera que en ningún momento se hubiera lastimado…
El resonar de dos voces femeninas era lo único que podía escucharse en aquella oscura penumbra, de la cual cierta morena se preguntaba del porque de la misma, siendo atraída por lo que desde su punto de vista resultaban ser unos cuantos murmullos que debido a su ensoñación le dificultaba reconocer.
Su respiración se freno en un segundo, justo en el momento en el que sus orbes escarlata se abrían repentinamente ante la impresión de encontrarse en aquel lugar que al principio no reconoció, lo que la llevo a tratar de incorporarse de manera involuntaria en la superficie que hasta ahora se había encargado de darle alojo, la cual después gracias a su tacto descubrió era una cama, bastante suave si tenía que decirlo.
El porqué se encontraba sobre tal objeto, así como los recuerdos de su anterior pelea que progresivamente transitaban su infantil mente, trayendo a ella las imágenes de los últimos minutos de conciencia antes de que se desplomara frente al castaño con el que se había forzado a tener aquel combate… el solo recordar eso provoco que su intento por reincorporarse fuera un tanto brusco, soltando un quejido sonoro ante la sensación de cansancio que seguramente le provocaba el haber usado casi por completo su energía espiritual.
- Aaa… m-me duele… - .susurro pesadamente la pequeña bailarina con un tono un tanto ronco, sintiendo esta casi de inmediato como un tacto ajeno al propio la tomaba suavemente de la nuca y la cintura con la intención de ayudarle a reincorporarse en su lugar de descanso. - ¿Uh?... ¿Qué es lo que… Nanami-san?...
A pesar de la debilidad de sus sentidos, la suave y tierna mirada de la femenina fue fácilmente reconocida por Momo, quien olvidándose por algunos segundos de sus preocupaciones correspondió el gesto de Nanami con una sonrisa propia al encontrarse con un rostro conocido después de su crudo despertar.
- Es un alivio ver que te encuentras bien Momo-chan - .susurro dulcemente la morena de ojos celestes al son que acariciaba los mechones en la frente de la niña. – aunque a decir verdad, tus heridas no eran tan graves si las comparamos con las de tu amiguito.
- Mi… amigo… ¡Natsuo-kun…. Kyaa! - .se quejo nuevamente la niña de ojos escarlata ante el sobresalto que se causo a si misma por la rudeza en su último movimiento. - ¿Q-Que paso con el… que sucedió con la pelea?
- Calma mi niña - .la intento tranquilizar Nanami casi de inmediato, sentándose a su lado en aquella espaciosa cama en la que le brindo un lugar de descanso en su regazo donde la recostó cariñosamente. – Ambos están a salvo, cuando perdieron el conocimiento Satsuki y yo decidimos traerlos para curar sus heridas.
- Realmente la que se arriesgo por traer al chico fue Nanami - .resonó repentinamente una tercera voz, la cual por su resonancia debía encontrarse un tanto distante en cuanto a ellas. – Supongo que vio algo bueno en este niño.
Las facciones de Momo se relajaron al ver a Satsuki frente a ella, tanto por su presencia como por las palabras dichas por la misma y es que desde su punto de vista no podría estar más de acuerdo con ella, logrando relajarse de esa manera con el fin de analizar un poco la reciente información que trajo la duda mas reciente a su mente.
- ¿Ambos perdimos el conocimiento?... entonces, eso significa que…
- Fue un empate - .completo Nanami al son que seguía acariciando amorosamente los cabellos de la pequeña morena. – el resultado de la pelea se decidiría en el siguiente encuentro, sin embargo debido a su estado optamos por traerlos cuanto antes, aunque realmente tu estado no es muy grave mi pequeña. Fue un alivio ver que fuera de tus heridas apenas superficiales, no hay nada de qué alarmarse.
- ¿Solo… heridas superficiales? - .pregunto una desconcertada Momo ante la apacible sonrisa de su cuidadora.
Fue entonces que la pequeña morena se digno a auto examinarse, siendo el despojo de sus hasta ahora característico Yukata lo primero que su conciencia noto, portando ahora únicamente lo que identifico como la sencilla y holgada blusa color violeta, con pétalos de hojas en blanquecino que usualmente la menor de sus cuidadoras solía utilizar en esos días soleados, siendo aquello lo que más le hubiera sorprendido de no ser por la sensación de calor sobre sus hombros, lo que la llevo a inspeccionar aquella zona con ambas manos solo para darse cuenta de cómo sus oscuros cabellos, los cuales usualmente se mantenían recogidos en una coleta ahora caían como cascada sobre su espalda lo cual en conjunto con su actual vestimenta solo ayudaba a realzar la inocencia que la niña mostraba.
Momo no era alguien si quiera cerca de ser ególatra, pensando rara vez algo agradable de su apariencia por lo que el cómo lucia no resultaba ser algo en lo que se fijara demasiado, razón principal de que la femenina se ocupara en esos momentos de darle prioridad a sus heridas que a la apariencia reciente.
Su mueca de sorpresa aumento, las palabras de Nanami efectivamente tenían todo el peso de la verdad y es que fuera del agotamiento por haber usado casi toda la energía espiritual que su cuerpo en esos momentos intentaba recuperar, así como algunos raspones o cortadas ligeramente profundas en alguna de sus extremidades, su estado era más que optimo.
- Natsuo-kun… en verdad él no quería lastimarme… - .susurro sin poder evitar mostrar una sutil sonrisa entre dientes, lo cual llamo la atención de ambas femeninas a su alrededor.
- Entonces él es… ¿el amigo que esperaste en estos días?
- S-Si… es el - .contesto Momo con un ligero sonrojo al recordar como en los días pasados su espera porque pudiera aparecer el susodicho castaño había sido más que notoria, razón por la que algunos a sus alrededores, incluso los que no solían tener tanto contacto con ella la notaran un tanto distraída.
Satsuki y Nanami al ver como el rubor recorría las mejillas de la pequeña no pudieron más que sonreírse mutuamente, mostrando cierta picardía ante las reacciones de la pequeña morena o al menos la menor de ellas y es que sin exagerar, las primeras en darse cuenta en los ligeros aspectos que su protegida mostraba ante los cambios de los anteriores días, tanto en su desempeño en las tareas que se le encomendaban así como la alegría más que notoria en sus infantiles facciones.
- Yo… Nanami-san quisiera…
- Lo sé, no te preocupes - .interrumpió sorpresivamente la morena de ojos celestes con su hasta ahora clásico tono tierno, sorprendiendo a Momo al tomarla entre brazos y levantarse así ambas de manera suave ante la atenta mirada de Satsuki. – Te llevare a su lado.
La pequeña de ojos escarlata tan solo asintió tímidamente, recargándose suavemente en el pecho de su cuidadora quien tan solo dio por alto todo y sin frenar su marcha, se encamino hacia donde la mayor descansaba, aligerando sutilmente la penumbra a su alrededor conforme cada paso que daba y es que, a pesar de la sutil iluminación que algunas lámparas viejas situadas en cada esquina de la descolorida tienda lucia, ciertamente las dimensiones de la misma hacían difícil que la oscuridad fuera difícilmente espantada y menos ante pequeñas luces como lo eran aquellas.
Momo no tardo mucho en divisar al objeto de sus preocupaciones, el cual junto a Satsuki, se encontraba en una posición parecida a la que ella debería haber tenido momentos atrás en su cama, aunque los múltiples vendajes sobre su pecho, brazos y frente le daban una imagen maltrecha de la cual la pequeña no pudo evitar culparse.
Nanami no tardo mucho en bajar a su pequeña protegida al lado de Natsuo, mas al darse cuenta la mirada tan fija y atenta que esta mantenía hacia el castaño, lo cual le provoco acentuar la complicidad en su mirada al notar como la morena no perdía tiempo en gatear inconsciente hacia el chico, alejándose cuanto antes la menor del dúo de femeninas, la cual al ir junto a Satsuki opto por salir junto a ella ante el silencioso gesto que le hizo, llegando de esa manera ambas mujeres hacia la abertura de aquella carpa, de la cual salieron no sin antes darle una última mirada al par de niños los cuales después del desempeño de la batalla anterior se habían ganado a peso un descanso antes de enterarse si quiera del desenlace del anterior conflicto.
La concentración de Momo en su amigo era impecable, al punto de tardar algunos minutos en darse cuenta de que fuera de ella y el castaño, la soledad de aquella oscuridad era la única cómplice de lo que se digiera o hiciera entre las frágiles murallas de la carpa que los cubría. La pequeña de ojos escarlata sonrió dentro de sus adentros, agradeciendo en gran medida a sus cuidadoras por la privacidad que ahora le habían dado y es que, desde el momento en que era llevada por Nanami su infantil mente ya comenzaba a pensar en cómo pedir un poco de privacidad que en realidad necesitaba con el inconsciente castaño ahora a su lado.
El silencio lo mantuvo a pesar de todo, no era que la chica supiera que en momentos como ese las palabras sobraran sino que realmente nunca había vivido algo similar.
El desconcierto de Momo fue más que obvio, limitándose en esos momentos a sentarse sobre sus rodillas sin apartar en ningún momento sus enormes orbes del durmiente castaño, el cual deseaba que recuperara la conciencia ante la falta de conocimientos que tenía en esas situaciones. Natsuo era su amigo, el primero lo que ocasionaba que su contacto con alguien en ese campo fuera muy escaso, lo cual la ponía en aquella situación que solo parecía empeorar al contemplar que debía decirle cuando despertara.
Jugeteando con las sabanas que lo cubrian de una manera un tanto ansiosasa, la pequeña morena tan solo reflejaba de esa manera lo nerviosa que se encontraba ante su situación, logrando calmarse un poco al ver los ligeros vendajes que se lucían en el pecho descubierto del castaño, lugar al cual dirigió su tacto inconscientemente con el único afán de inspeccionar el área que aun daba señales de la marca en forma de cruz que le había otorgado en uno de sus ataques.
Aunque cabía decir que el estado de aquella cicatriz había mejorando notablemente, lo cual trajo a la chica los vagos susurros de sus cuidadoras momentos atrás de su despertar, los cuales ahora lograba entender.
- En verdad… al fin todo termino - .susurro suavemente Momo al son que una sonrisa de total cariño se mostraba entre sus rosados labios, acentuando su ternura al entrecerrar su escarlata mirada y deslizarse sutilmente hasta recostarse al lado del castaño, bajándose un poco hasta la altura de su pecho sobre el cual descanso su rostro sin dejar de observar su apacible y durmiente semblante. – Nunca más tendremos que hacer algo tan doloroso…
Al fin paz y tranquilidad, era lo que pensaba Sophia al llegar a su hogar después de su casual encuentro con Sayaka, a la cual seguía teniendo en mente aun después de su partida lo cual de cierta manera solo lograba mantenerla en un estado intranquilo, razón de que agradeciera a todos los dioses el encontrarse con la soledad al llegar a su modesta vivienda, dirigiendo sus pasos hacia el sillón en el que pudo derrumbarse a sus anchas.
Ciertamente el estar sola era algo a lo que se había acostumbrado, encontrando aun en la soledad algo de bienestar, que le permitía relajarse más al sentir que cierta presencia no se encontraba en las cercanías.
Así, el silencio de la femenina se prolongo, permaneciendo en una posición boca abajo en el viejo sofá el cual resentía su peso, cediendo ligeramente lo cual permitió que su silueta se marcara en el mueble. Sus expresiones eran vagas, difíciles de identificar aun por sus orbes celestes los cuales ocultaba ligeramente al mantener su vista siempre dirigida hacia el oscuro tapiz en el que descansaba.
Quizás su vista estuviera centrada en el objeto que la sostenía y le daba un ligero descanso, pero su atención estaba claramente en otro lugar, sus ideas la habían abandonado y los pensamientos que usualmente se mantenían firmes en ella, ahora pasaban a ser partes de aquella femenina de cabellos rojizos con la que se había topado con anterioridad.
- ¡Demonios!
No puedo evitar maldecir casi en susurro al notar sus pensamientos, cerrando con fuerzas sus puños ante la frustración reciente que hasta ahora solo Natsuo había conocido en su anterior enfado y el cual ahora resentía el pobre sofá que a pesar de su acolchonado diseño, tan solo se estremecía ante cada puñetazo que la peli azul conectaba como muestra de sus rabietas, ante la impotencia de algo que solo ella y nadie más que ella conocía… claro, de no ser por…
- Esto debe terminar… - .susurro pesadamente al son que se levantaba lentamente y sin muchos ánimos se encaminaba hacia la cocina, donde desesperadamente parecía buscar algo entre la despensa que usualmente colocaba en un cajón cercano a la mesa. – dulce café… ¿Dónde estás cuando te necesito?...
Los recuerdos eran difíciles de revivir, siendo algo que deseaba dejar pasar pero por mas imposible que resultara el olvidarlos, al menos por el momento podría enterrarlos… solo un poco mas… solo debía aguardar un poco mas y todo terminaría…
Más allá de la aldea escondida entre las nubes pero sin cruzar los limites que la cercaban, entre la espesura Noreste de los arboles que formaban una frondosa cerca que rodeaban la villa, se situaba una caravana de viajeros con costumbres de diversa índole, formada por diversas personas que a través de sus innumerables viajes se habían unido a la misma, ampliando así la diversidad cultural que lucían sus miembros a través de los espectáculos y demostraciones que solían dar en cada puesta de escena que ofrecían en los alrededores en los que se encontraran.
Queridos, criticados u odiados, sentimientos tan normales que diferentes habitantes sentían hacia su clase social que a pesar de todo, no frenaban en lo absoluto la labor de los gitanos que terminaban ofreciendo sus espectáculos aun ante el morbo y curiosidad de sus respectivos anfitriones, ganándose así los recursos que les permitían seguir sus modestas vidas, en un viaje interminable en el que emprender la retirada sería algo de lo más habitual.
Esa noche sin embargo, el descanso de aquella modesta gente era algo que podía notarse a secas, quizás por la cantidad de hombres y mujeres en diversas labores cotidianas, así como la convivencia que mantenían algunos grupos en pequeñas hogueras que entre risas disfrutaban de la compañía de aquellos con los que durante los viajes que habían realizado. Los ancianos conversaban, los adultos reían entre bromas y algunos otros compartían temas más amenos con sus parejas, creando un ambiente muy ameno y cálido el cual el par de femeninas que hasta ahora habían cuidado de Momo disfrutaron en su andar a través del sendero rodeado de cientos de tienda multicolores.
- Te lo digo Satsuki, parece ser que nuestra pequeña Momo ya esta creciendo - .comento una morena con un tono que denoto cierto orgullo y a la vez picardía un tanto infantil de su parte. – Oh… me pregunto qué tanto estarán conversando, muero de la emoción.
Sin embargo la mayor tan solo termino negando aquellas palabras con un gesto de cabeza, soltando un ligero suspiro ante la actitud de su hermana y es que por más que se negara a admitirlo, tenía que aceptar que en medio de su protegida y el misterioso chico, el castaño había mostraba interés por Momo hasta ahora desconocido por ella.
Satsuki al igual que Nanami de cierta manera habían permanecido con la intriga durante toda la pelea y es que, la manera en que la pequeña bailarina combatía iba más allá de lo que esperarían de alguien que repudiara tanto la violencia, pero ahí estaba, dando lo mejor de sí contra un oponente el cual a pesar de la manera tan agresiva en que era atacado no respondía en ninguna manera.
Era ahora después de aquella agresiva confrontación lo cual la rubia podía entender porque el comportamiento tan peculiar de ambos chicos durante el combate, sintiendo un poco sus penas en el interior de solo imaginarse las penas que su protegida al igual que el pequeño castaño pasaron durante el reciente percance del cual agradecía al igual que su hermana que este hubiera terminado, pese a que los resultados del mismo eran aun inciertos.
- ¡Satsuki! - .le grito casi al oído la morena de ojos celestes, haciendo que la rubia pegara un ligero salto por la impresión reciente y es que sin darse cuenta, se había perdido completamente en sus pensamientos. – Hermana estas en la luna, ¿al menos escuchaste lo que te dije?
- Eh…
Evidentemente la respuesta era un no, aunque la rubia ciertamente no necesitaba pensar demasiado las cosas para saber el tema de discusión que su hermana había planteado durante su caminata.
- ¿Discutiendo como siempre mis pequeñas? - .se escucho decir a una voz femenina a sus espaldas, lo cual provoco que las hermanas volvieran su mirada casi de inmediato, llevándose una grata sorpresa que rápidamente coloco en sus rostros una amplia sonrisa ante la presencia frente a sus ojos. - ¿Qué es lo que les preocupa?
- ¡Abuela!
Corearon al unisonó antes de acortar fugazmente la distancia entre ellas y la venerable ancianita que a través de sus rugosas y cansadas facciones, no dejaba de mostrar la amabilidad y la ternura que siempre les brindo desde el momento en el que sus caminos se habían cruzado, siendo el momento en el que ambas pasaron a formar parte de aquella familia que todos en el país veían como una simple caravana de gitanos.
- Abuela deberías estar en cama, no es bueno para tu salud - .comentaba una preocupada Nanami, abrazándose e aquella mujer mayor de cabellos plateados que en ningún momento dejaba de observarla. – vamos, necesitas descansar.
- Tiene razón, por favor abuela no queremos que vuelvas a recaer.
El tono utilizado por las hermanas fue similar, mostrando en sus palabras así como sus acciones una nata preocupación por la anciana de cabellos plateados quien tan solo las observo a través de sus gastados ojos antes de llevar ambas manos a los hombros de cada femenina la cual al sentir esto, tan solo volvieron sus miradas hacia el objeto de sus preocupaciones.
- Agradezco sus preocupaciones, pero no deben preocuparse tanto mis pequeñas - .susurro con voz firme per a la vez gentil la mayor de las mujeres. – prometo descansar, pero antes me gustaría ver a Momo-chan.
El que quisiera ver a la pequeña morena no fue algo raro para las chicas, a final de cuentas era aquella noble anciana la que la había traído a la caravana, sin embargo había algo en su semblante que hacia que se preguntaran tanto Nanami como Satsuki si existía algo mas que eso, antes de que sus ideas se aclararan ante cierta información que habían estado esperando todo ese tiempo, la cual seguramente ahora era un tema de conocimiento de la Abuela.
- Momo-chan peleo muy bien, me lo han dicho nuestros hermanos al llegar, sin embargo… su compañero de equipo perdió. Por lo que creo que no es necesario que les diga lo que ocurrirá…
Por primera vez el tono de aquella ancianita sonó cansado, sorprendiendo a las hermanas las cuales abrieron por completo sus ojos ante el desconcierto no solo de las palabras de la gitana, sino por las consecuencias que esto traería, mirándose entre sí para compartir la pena a través de sus orbes al conocer al igual que la Abuela lo que la pequeña Momo escondía detrás de su participación en tal competencia.
- Momo-chan… no… ella no…
- ¿Se lo dirás ahora Abuela? - .Pregunto Satsuki con el mejor tono que podía mostrar ante la reciente circunstancia. – por favor… solo esta noche, dejémosla descansar. En verdad esta muy agotada.
Sin embargo la dulce anciana tan solo se limito a ampliar su sonrisa, gesto que provoco que tanto la morena de ojos celestes, como la rubia frente a ella mostraran aun mas desconcierto en sus facciones.
- Descuida, sé que mi pequeña merece un buen descanso. Es solo que quiero verla al menos unos momentos - .aclaro la mujer antes de encaminarse hacia la tienda donde debía estar la pequeña morena. - ¿vienen?
Satsuki y Nanami tan solo observaron unos segundos a la Abuela, aligerando sus expresiones en una vivaz sonrisa antes de asentir y encaminarse en la misma dirección en la que ella iba.
- Aunque… quizás estemos yendo muy pronto - .fue el comentario de una impetuosa Nanami que en esos momentos, hacía gala de una picardía infantil que llamo la atención de la anciana de cabellos plateados. – Momo-chan y su nuevo "Amiguito" quizás aun tengan cosas de que conversar a solas.
- ¡Hermana deja de hacer ese tipo de insinuaciones! - .rogaba con cierto fastidio Satsuki al conocer la picardía que la menor poseía por naturaleza.
- ¿Amiguito? - .pregunto repentinamente la noble anciana, mostrando una curiosidad genuina ante las palabras de la morena de ojos celestes que sin dudar se volvió hacia ella con una sonrisa picara y a la vez, extrañamente sincera.
- Es cierto, veras Abuelita lo que sucedió fue que…
Satsuki tan solo atino a suspirar ante la insistencia de Nanami, preparándose para escuchar los hechos desde el punto de vista de su hermana que por experiencia sabia, exageraría en ciertas partes enfocando siempre sentimientos que a pesar de existir, siempre terminaba haciendo un énfasis más que exagerado en los mismos. A pesar de todo no pudo culparla, ciertamente las circunstancias en su familia, las personas que los rodeaban y que formaban aquella caravana de viajeros había visto mejores tiempos por lo que muy en el fondo le agradeció el intentar distraerlas de todo lo que las envolvía.
Una noche silenciosa, o era al menos lo que pensaba el Uchiha después de su despertar, el cual apenas se había dado hace algunos minutos durante los cuales intentaba averiguar de nueva cuenta, como es que ahora ocupaba aquel lugar que desde su punto de vista no parecía ser igual a ninguno en el que hubiera estado antes. Una mala costumbre, pensó el castaño al recordar como últimamente el despertar después de una pérdida de conciencia involuntaria parecía repetirse una y otra vez dentro de sus recientes experiencias.
Restándole importancia al lugar, Natsuo entrecerró un poco su mirada en lo que sus orbes decolorados aun por el daño retinal, se acostumbraban a la oscuridad del lugar, llegando a su memoria los recuerdos de la pelea pasada en la que la imagen de cierta morena se hizo más que presente, llevándolo a intentar incorporarse de golpe lo cual solo trajo un sutil gemido de dolor de su parte, al sentir su cuerpo tan pesado como el plomo.
- Uugg... aun… duele - .susurro con voz entrecortada antes de suspirar pesadamente, sintiendo la fatiga ante la falta de energía en su cuerpo la cual seguramente, el mismo en ese momento debería estar luchando por recuperar. – Di todo de mi en esa pelea… en verdad debo agradecerle al maestro su entrenamiento o de lo contrario…
Sin embargo lo que sonó a oídos del chico como ligeros suspiros llamo la atención de sus grandes orbes, los cuales desvió hacia el origen del mismo, bajando así su mirada solo para encontrarse la imagen de una cabellera oscura que en esos momentos, se esparcía alrededor de su infantil pecho que para su desconcierto estaba cubierto con algunos vendajes.
Fue entonces que el despistado Uchiha fue consciente e algo que hasta ahora cualquiera hubiera podido detectar fácilmente. El peso ajeno sobre su cuerpo perteneciente a la pequeña bailaría que en ese momento permanecía dormida sobre él y la cual, el chico ciertamente no reconoció debido a la posición que mantenían.
A pesar de todo Natsuo no mostro signos de molestia como quizás algunos otros hubieran reaccionado al encontrar a una aparente desconocida descasando a cuesta suya, llevando inconscientemente una de sus manos a la nuca de la misma con el fin de acariciar algunos de sus cabellos oscuros mientras que la atención de sus pensamientos permanecía fija en los recuerdos antes de su perdida de conciencia, centrándose tanto en ellos que el despertar de la niña de ojos escarlata paso casi inadvertido.
- ¿N-Natsuo-kun? - .pregunto suavemente Momo después de observar algunos segundos al castaño que frente a sus orbes escarlata mantenía su atención fija en el techo de la carpa que los cubría a ambos.
El susodicho no tardo mucho en poner atención a su compañera, reconociendo casi de inmediato su dulce voz lo cual le provoco el bajar su mirada solo para encontrarse con las tiernas facciones de Momo que luego de escanearlo con cierta sorpresa, se tornaron en una sonrisa infantil propia la cual le dirigió antes de sentarse a su lado, ayudándole a que tomara una posición similar al notar el esfuerzo que el castaño requería para hacer algún movimiento.
- ¿Te sientes bien?... ¿te duele algo?
- Descuida… estoy bien… Momo-chan - .susurro Natsuo tranquilamente, con un tono pausado el cual haría pensar a cualquiera que aun sentía el esfuerzo hecho anteriormente, sin embargo la pequeña bailarina noto que la mirada decolorada de su amigo ciertamente mostraba un desconcierto al mirarla fijamente.
- ¿Pasa algo? - .pregunto ante la mirada atenta de su amigo.
- Luces… un poco diferente - .dijo finalmente el Uchiha sin borrar el asombro en su rostro, llevando una de sus manos a la mejilla de su amiga la cual no pudo más que abrir sus ojos por completo ante tal acción, que progresivamente provoco que sus mejillas tomaran un vivo tono rosado conforme Natsuo delineaba su rostro hasta llegar a sus cabellos los cuales acaricio con una notable curiosidad. - ¿Qué te hiciste en el cabello?
- Ah… bueno… - .la pena en la pequeña morena era más que obvia, lo cual le hacía difícil pronunciar las palabras las cuales salían de su habla con inconstancia notoria. – solo esta suelto… un poco… ¿Te…gusta?
Natsuo como respuesta solo ladeo su cabeza, mostrando una vez más su ingenuidad e ignorancia la cual respaldaría siempre con los comentarios que salían de su persona.
- ¿Por qué no habría de gustarme? - .respondió con su usual sonrisa que solo respaldaba la verdad en sus palabras. – Aunque Momo-chan es linda, así que no importa mucho como lleve el cabello.
La morena de ojos escarlata pestañeo un par de veces por aquel comentario, el cual solo logro contribuir no solo a su sorpresa, sino al rubor que sus mejillas mostraban ante las acciones de su amigo quien pese a todo ni idea tenia de lo comprometedora que era la situación entre ambos. Al final la misma Momo termino sonriéndole aun entre su sonrojo, cubriendo la mano de su amigo con la suya al son que lo miraba fijamente con cierta ternura al ver que todo a final de cuentas permanecía bien entre ambos, provocándole una sutil risita al examinar un poco las cosas y darse cuenta de la falta de sentido común que poseía el castaño, lo cual seguramente lo llevaría a actuar como la hacía actualmente sin señal alguna de vergüenza.
- ¿Ooh, interrumpimos algo? - .se escucho decir de un momento a otro a una voz femenina, la cual Momo reconoció casi de inmediato aun ante la picardía que esta denotaba.
Rápidamente la pequeña bailaría desvió su mirada hacia el origen de aquella voz, confirmando su presencia al toparse con un par de orbes celestes que la observaban con cierto interés, lo cual solo contribuyo a que su sonrojo se volviera más notorio, para el desconcierto del castaño el cual no entendía porque la repentina actitud tan retraída de su amiga.
A pesar de todo Natsuo se digno también a volver su mirada hacia el trió de femeninas quienes de un momento a otro posaron su vista en su persona.
- Hola, ¿Qué tal? - .saludo el castaño con su usual sonrisa, lo cual provoco un desconcierto genuino tanto en Nanami como en Satsuki ante la simplicidad que el pequeño humano mostraba.
Algunos minutos más tarde…
- Veamos… creo que con esto es suficiente - .comentaba Satsuki la cual en esos momentos, había terminado de limpiar las heridas del castaño causadas a través de su combate. - ¿Cómo te sientes?
- Mejor, muchas gracias - .respondió Natsuo gentilmente.
Al mismo tiempo tanto Nanami como la venerable anciana que los acompañaba habían tomado lugar en el complejo junto a Momo, la cual parecía haberse recuperado de su reacción al ver a aquella ancianita que a pulso se había ganado un lugar especial en su corazón, demostrándolo por la manera en que ahora no solo la abrazaba sino al igual que las hermanas, le reprochaba el no estar en cama descansando.
- Tranquila mi pequeña, estoy bien - .susurro dulcemente la abuela al son que revolvía un poco los lacios cabellos de su querida niña que en ese momento parecía aun inconforme con esa respuesta. – se que no puedo evitar que te preocupes por mí, pero tampoco puedes evitar que me preocupe por ti, ¿no te parece?
Como respuesta Momo tan solo suspiro suavemente, aligerando sus expresiones ante la razón que tenía su tutora y quizás, lo más cercano que tenia a una madre desde que tenía memoria.
- Lo lamento - .susurro finalmente la pequeña morena con un tono que extrañamente no sonó en ningún momento decaído, sino todo lo contrario para la sorpresa de sus oyentes. – di todo lo que tenía en esa pelea abuela, pero parece que no pude ganar, aun así se que me esforcé al máximo.
- Y eso es lo que importa mi pequeña - .respondió dulcemente la anciana sin dejar de transmitirle ese sentimiento fraternal que Momo siempre había encontrado en el seno de aquella mujer, lo cual le provoco inconscientemente recargar su peso en su cuidadora que sin protestas se lo permitió. – mereces un descanso.
Nadie en los alrededores dijo nada, permaneciendo en silencio tan solo con una pequeña sonrisa en sus semblantes con lo cual demostraban su entender ante los sentimientos de la pequeña morena.
Natsuo observaba detenidamente también, ampliando sutilmente su expresión comprensiva ante la imagen que su amiga daba al abrazarse a aquella ancianita de cabellos plateados, la cual a pesar de sus ropajes coloridos y algo peculiares como lo eran los accesorios como pulseras, collares y demás objetos esparcidos a través de su arrugada piel o el vestido que portaba, en fin una imagen un tanto peculiar desde su apreciación, desprendía un aura de tranquilidad y ternura que provocaba que todos a su alrededor se sintieran más tranquilos.
- Oye Momo-chan - .susurro Nanami atrayendo la atención de la pequeña morena, la cual observo desconcertada la sonrisa y mirada complaciente que en ese momento sus orbes celestes transmitían. – ¿y no nos vas a presentar a tu "amiguito"?
Satsuki tan solo masajeo el puente entre su frente y nariz al escuchar a su hermana, la cual hizo un énfasis demasiado notorio en cierta palabra que indicaba hacia donde quería llevar el asunto, aunque ciertamente la sorpresa de notar que el castaño frente a ella no pareció reaccionar en ningún momento ante las indirectas de la morena la sorprendieron un poco, recordando cómo incluso al ser atrapado junto a Momo en una escena un tanto comprometedora no pareció afectarle en lo absoluto.
Por su parte la pequeña bailarina tan solo amplio su mirada al escuchar a la menor de las hermanas, lo cual le provoco un sutil sonrojo que trato de ocultar algunos segundos antes de volver su mirada hacia el Uchiha.
- Es cierto… Abuela, Satsuki-san y Nanami-san el es Natsuo - .susurro aun con algo de pena al son que extendía su palma hacia el castaño quien tan solo se limito a sonreír al son que con un gesto de su mano saludaba a todas las presentes. – El es mi amigo y bueno… fue mi reciente oponente en el torneo.
Ninguna mostro sorpresa ante la declaración de la pequeña de ojos escarlata, ciertamente durante su trayecto habían estado conversando sobre lo que cada una sabia del evento, con el fin de resolver mejor algunas de sus dudas las cuales le permitieron sobre todo a la ancianita de cabellos plateados, de la presencia del infante así como la extraña relación que mostraba con su niña la cual ahora por su mirar podía identificar mejor.
- Satsuki-chan… Nanami-chan… Oba-chan… - .susurraba Natsuo después de que Momo hiciera las presentaciones, nombrando ahora este a cada una de las presentes al son que las señalaba con ayuda de su dedo, dando una imagen demasiado infantil de si mismo que a pesar de todo provoco una sutil sonrisa en las hermanas, así como una mirada un tanto fija de la mujer de cabellos plateados. – Entonces ustedes son la familia de Momo-chan… me alegra conocerlos.
- El gusto es mío, en verdad ansiaba conocerte - .fue la rápida respuesta de cierta morena de ojos celestes los cuales ahora destellaban al son que ambas manos agitaban fuertemente uno de sus brazos que las presentes juraban, le arrancaría si alguien no la detenía. – Momo-chan a estado tan…
- Nanami detente esto por favor… - .susurraba con un tono suplicante la mayor de las hermanas, tomándola por los hombros con el único fin de zarandearla ante la actitud tan entrometida que estaba tomando. - ¡Abuela dile algo!
Sin embargo las hermanas dejaron su reciente actitud al notar como la ancianita, que anteriormente había dejado su lugar junto a Momo, ahora se encontraba cerca de Natsuo el cual desconcertado cruzo su mirada con la de la mujer. El silencio fue la única constante entre ellos, que a ojos de las tres femeninas restantes tan solo se limitaban a sostener mutuamente sus miradas en las que el indicio de algún sentimiento parecía ausente, al menos hasta que una sonrisa se curvo en las facciones de la venerable anciana, la cual se limito a revolver un poco los erizados y castaños cabellos del infante el cual tan solo emitió una carcajada muy característica de su temprana edad.
- Eres un buen niño - .le dijo momentos después la Abuela, quien continuando con sus inusuales muestra de aprecio, logro tranquilizar a sus protegidas quienes tan solo miraron aquel gesto con buenos ojos.
- Abuela - .Momo fue la primera en hablar, mostrando cierta pena en su voz lo cual fue evidente para todos en el lugar, mas ante sus miradas fijas en la pequeña bailarina la cual pronto se vio acosada por las mismas que parecían pedirle un porqué de su reciente tono de voz. – saben… ¿Cuál fue el resultado de la pelea?
Al ser tan ingenuo fue más que evidente que cierto Uchiha no noto el cambio de humor de las femeninas a su alrededor, concentrándose este en poner atención en las palabras de sus anfitrionas ya que a final de cuentas, el resultado de la batalla también lo involucraba a él, lo cual causaba cierta expectación en el castaño como en la morena de ojos escarlata que se impacientaban ante el silencio a sus alrededores.
- Hablaremos mañana de eso mi pequeña - .comento finalmente la anciana con un tono que denotaba el peso de los años en su persona. – por ahora debes descansar, ambos deben hacerlo.
- Pero… - .interrumpió Momo algo extrañada, siendo detenida por Satsuki y Nanami las cuales en ese momento mantenían una de sus manos sobre sus infantiles hombros, llamando su atención en la que el desconcertó parecía ir solo en aumento. - ¿Qué es lo que sucede?...
- Hablemos mañana en la mañana de eso - .dijo esta vez Satsuki con un tono comprensible, dirigiendo su mirada hacia su protegida, para después desviarla hacia Natsuo que mostraba un desconcierto genuino ante lo que ocurría a su alrededor. – Natsuo-kun, puedes pasar la noche aquí y mañana regresar a tu casa. ¿De acuerdo?
Y sin esperar respuesta las dos hermanas se encaminaron hacia la salida de la carpa, quedando únicamente aquella venerable anciana quien después de revolver el cabello de los dos infantes, que ahora permanecían sentados el uno al lado del otro, dio una cálida despedida antes de ponerse en marcha hacia su tienda.
Ciertamente el desconcierto aun se mantenía en ambos infantes, quienes sin disimularlo se miraron entre si antes de volver sus orbes hacia la mujer de cabellos plateados que ante su lento andar se disponía a abandonar el lugar.
- Abuela… - .susurro finalmente la morena de ojos escarlata después de unos minutos de silencio, provocando que la ancianita se detuviera sin volver su mirada. - ¿Falle, verdad?
- ¿Fallaste? - .pregunto Natsuo con cierto interés ante las palabras de su amiga.
- Mi pequeña… ¿en verdad quieres saberlo ahora?
- Si - .fue la respuesta de Momo, estableciendo su tono firme el cual pocas veces se veía en la pequeña en la opinión de la anciana frente a sus ojos. – Di lo mejor de mí en la pelea y por más que quiera postergar la verdad, preferiría saber ahora lo que pasara. Por favor… abuelita.
- ¿Momo-chan… Oba-chan? - .fue lo único que atino a preguntar el castaño, el cual no tardo mucho en sentí la mirada fija de la anciana, que en ese momento mantenía un sentimiento que el mismo no pudo identificar. No era odio si tendría que decirlo, sin embargo una repentina sensación se daba en su interior la cual de cierta manera le hacía sentir como si su presencia fuera una molestia.
- Eh… quizás yo…
- Confió en el, abuela - .Declaro la morena con una voz que a oídos del castaño sonó firme pero a la vez tierna. – Natsuo-kun es mi amigo y si él quiere escuchar esto… yo se lo permitiré…
- ¿Escuchas que cosa? - .pregunto ahora el Uchiha con un desconcierto más que notorio ante las palabras de sus anfitrionas, las cuales en ese momento centraron su atención en su presencia.
- ¿Estas segura mi pequeña? - .volvió a preguntar la anciana a lo cual conllevo a un gesto positivo que la morena realizo como respuesta, suspirando ligeramente antes de volver su atención hacia Natsuo. – No es que no confié en ti pequeño, pero hay quizás cosas que no deberías escuchar sobre ella… ambos pelearon excepcionalmente, se esforzaron por cumplir sus anhelos… sin embargo, era inevitable que uno de los dos fallaran… por eso solo te preguntare una vez…
La seriedad en las palabras de la Abuela simplemente dejo mudo al castaño, el cual ante su desconcierto volvió su mirada hacia Momo quien en ese momento mantenía su mirada baja, atrayendo su atención las palabras que procederían de aquella anciana que a pesar de su fuerte declaración, seguía manteniendo cierta comprensión en sus palabras.
- ¿En verdad quieres saber, cuáles fueron las consecuencias de tu victoria?
Bien, un capitulo mas. Estoy a punto de salir de vacaciones así que e podido subir esta historia al menos tan pronto como esperaba, sobre ello no hay mucho que decir, salvo que como verán esta parte de la historia se esta centrando mas en Momo y un poco de su trasfondo, para todos aquellos que al igual que a mi les haya agradado tanto este personaje.
En fin, espero les este agradando el rumbo que va tomando la historia, un saludo y agradecimiento a todos aquellos que leen este escrito.
