UN VIAJE DESASTROSO

AMSTERDAM HOLANDA

Los rubios junto con George y Elizabeth llegaron a Amsterdam Holanda, Albert y George fueron a las instalaciones de la compañía Royal Dutch Shell y estuvieron haciendo negociaciones por dos días seguidos, pero tuvieron la suerte de encontrar a los representantes de la Empresa Bristish petroleum Amoco y cerrar el trato de una vez con ellos, por lo cuál Albert le dijo a George que se regresara a Chicago con los contratos y acciones que habían negociado y el se quedaría con Candy y Elizabeth dos días más en Amsterdam para ir luego a Gales, Ellos habían recibido un telegrama de Don Patrick que los esperaría en Gales.

Los tres acompañaron a George a tomar el Barco para América eran las 4 de la tarde.

Albert y las chicas dieron un recorrido en coche por la ciudad, y se bajaron en un restaurante para cenar a las 7 de la noche. Estaban cenando los tres cuando un mesero se acercó y les dijo:

Señor Aldray El caballero de aquella mesa quiere que usted y sus acompañantes cenen con él.

-Albert alzó la mirada lo vio y le dijo al mesero:

¡Lo siento pero no lo conozco! Y dígale que gracias por la invitación pero que ya estamos cenando.

El mesero fue a decirle a ese hombre lo que Albert le dijo.

Candy y Elizabeth le dijeron: William es mejor que comamos y nos vayamos rápido.

Entonces el hombre se acercó a ellos y lo iban escoltando unos hombres vestidos de militares.

Se sentó en la mesa de ellos, mientras su escolta los rodeaban.

Señor Aldray se que llegó hace tres días y ha logrado hacer negocios aquí en Amsterdam, desde que llegaron al puerto los observé e investigué quienes son:

Albert intrigado, bueno tengo permiso para hacer negocios aquí.

¿Y las Señoritas tienen permiso de estar aquí?

El contestó nos iremos mañana.

¡Ustedes los Americanos piensan que todo les pertenece!, que pueden venir hacer negocios aquí, llevarse nuestra riqueza sin dejar nada.

Señor Aldray desde que ví a la morena Alta de ojos azules quedé impresionado con ella, me la llevaré, ustedes pueden irse.

-Lo siento mucho pero ella está casada.

Con permiso de Usted nos retiramos, ¡mesero por favor! La cuenta.

Sabe que lo puedo acusar de espía en el país.

Candy dijo: pero usted está loco

¡Vaya pero que carácter tiene esta chica!

Si no accede a dejarme a la morena lo meteré a la cárcel, y dijo Albert ¡perdone pero usted no puede actuar arbitrariamente!. Y como le dije ella está casada. Entonces el hombre agarró a Candy bueno me conformo con esta chaparrita.

¡Suéltela! ¿Acaso esto es una broma?

¡No es ninguna broma! ¡llévenselos! ¡y tráiganme a la morena !

Elizabeth gritó ¡William!

Candy le pegó un mordida al que la intentó agarrar y Albert comenzó a pelear con aquellos hombres, y Elizabeth daba botellazos, los tres salieron corriendo del restaurante, y escucharon que dijeron ¡de seguro irán al hotel vamos por ellos!.

-Albert ¿que vamos hacer? Exclamó Candy.

¡Vamos al muelle! ¡ ya escuchaste que irán al hotel!

Ellos pudieron esconderse mientras los hombres pasaban hacia el hotel,

Los rubios con Elizabeth fueron directamente al puerto.

Albert les dijo hay que subirnos a un barco, entonces escucharon que un marinero decía:

Vamos a Zarpar a Inglaterra ¡necesitamos un cocinero y mesero a bordo! Albert fue corriendo hablar con el marinero

-por favor déjanos subir al barco somos tres

Sólo los puedo dejar subir si cocinan, Albert dijo yo soy cocinero, y la muchacha que me acompaña es mi ayudante.

-¡No sé! Tengo mis dudas ¡no hay ninguna mujer entre nosotros, porque nos distraen!

¡ten este reloj! Déjanos subir

El marinero los subió aceptando el reloj con la condición que cocinarían durante el viaje.

El Barco Zarpó

Y los llevaron a un camarote para el personal de cocina y sólo había una litera.

A los 3 le dieron uniformes grises y le dijeron a Candy y a Elizabeth que usaran gorro y un tapabocas para que los marineros no se distrajeran ya que llevaban varios días a bordo y sólo habían ido a Amsterdam a contratar un cocinero y un mesero y no quería que supieran que eran mujeres.

Entonces la guardia de la noche del barco le dijeron ¡a trabajar que a eso se subieron! ¡Cada vez los contratan más chamacos sin experiencia!

Albert fue a la cocina y Candy lo acompañó y Elizabeth se quedó llorando en el camarote.

Era un barco de carga con 40 marineros a bordo 20 para el turno matutino y 20 para el vespertino.

Había un comedor para 20 personas

Todos empezaron a golpear sus platos Albert cocinó huevos revueltos que era lo que tenía a la mano.

Candy ¡les gritó! ¡Ya basta! ¡No se comporten como granujas! ¡Todavía acaba de abordar el cocinero y andan de exigentes! ¡déjenlo hacer su trabajo!

¡Todos se quedaron callados!

Albert sirvió los platos y Candy andaba de mesera y un tipo busca pleitos dijo:

¡mesero! ¡Hay una cucaracha en mi plato!

Candy se acercó y le dijo: ¡es muy raro que una cucaracha entera esté en su plato, deberían de aparecer unas patitas o las antenitas o la mitad de la cucaracha pero no completa!

Uno le dijo es cierto, no le levantes falsos al americano.

Ese hombre aventó el plato y se fue.

Terminaron de cenar los tripulantes. Albert y Candy se quedaron recogiendo los platos para lavarlos.

Llegó el Rig manager del Barco que era el segundo del Capitán, pero Albert no sabía que se le daba un trato preferencial.

Era un chino y le dijo: Quielo pollo flito (quiero pollo frito) y Candy se empezó a reír al escuchar como hablaba el chinito.

-El chino enojado le dijo: De que te lies, de que te lies (de que te ríes)

Ella le dijo: Yo no me estoy liendo (riendo) digo riendo.

Entonces Albert buscó pero como no conocía muy bien la cocina encontró un poco de pollo, el rig manager dijo aholita legleso. (ahorita regreso)

Albert y Candy sonreían.

Mientras lavaban los platos Albert: Le dijo perdón Candy por meterte en esta situación

-Albert si no tienes la culpa.

Estoy cansado Candy tenía tiempo que no hacía este tipo de trabajo ya son las 11 de la noche según el reloj del comedor,

Albert le dijo a Candy: el chino no leglesó (regresó) y Candy se empezó a reír.

Gracias a Dios ya terminamos de limpiar.

Animo ¡En tres días estaremos en Inglaterra! Hay que aguantar le dijo Candy.

-Oiga mesero a las 3 am es la hora del pan, así que vayan a dormir 2 hrs y pondrán agua caliente café y azúcar en el comedor para que la guardia pase a comer pan,

¿Es en serio?

El marinero se la quedó viendo como diciendo interpreta mi silencio.

Ok iremos a descansar dijo Albert.

Entraron al camarote y estaba desocupada la litera de abajo, Elizabeth se había quedado dormida en la parte de arriba.

Albert le dijo a Candy yo dormiré en el piso

Descansa a mi lado, Albert se acostó a lado de Candy.

A las 2:30 am los levantaron para que fueran a preparar todo para el café, los marineros, terminaron de tomar el café a las 3:30 am. Y les dieron el horario de las comidas

A las 7 am era el desayuno

A las 9 am hora del pan

A la 1 pm el almuerzo

A las 3 pm hr del pan

7 hr la hora de la cena

A las 3 am hora del pan.

La verdad es que el cocinero anterior había renunciado porque estaba haciendo el trabajo de dos turnos y sólo le estaban pagando un turno.

A las 8 de la Mañana el capitán mandó a llamar a Albert y ahí estaba el chino junto con el capitán Albert entró a la oficina.

El capitán le dijo: ¡Oyes que no sabes que al Rig manager, al Doctor del Barco y a mí nos tienes que dar trato preferencial! ¡lo que te pidamos eso es lo que cocinaras!

Albert contestó: ¡Lo siento yo no sabía!

Entonces el chino le dijo: Este cocinelo me dejo un pollo flio y dulo.(frío y duro)

Albert contestó: lo estuvimos esperando pero usted tardó y nos fuimos a descansar, quiero pedirles disculpas y no volverá a suceder y quisiera conocer al Doctor para que sepa a quien tengo que dar trato preferencial.

El capitán dijo: Ok más al rato el mismo se presentará.

Elizabeth los ayudó a hornear el pan para todos los turnos.

Un marinero le dijo a Candy: Mesero llévale pan al capitán.

Candy llevó la bandeja con Pan y café, el capitán no tenia puesto el uniforme entonces ella lo confundió con un simple marinero.

El capitán no sabía que había una mujer a bordo y Candy tocó la puerta de la oficina del capitán y el le dijo adelante:

Ella tenía la boca tapada y su gorro de mesero. Y dejó la bandeja en la mesa.

El capitán con la mano sucia agarró un pedazo de pan y Candy lo vio.

¡Oiga viejo cochino ya manchó el plato del capitán con sus manotas sucias!

El capitán molesto le dijo: ¡Yo el viejo cochino, soy el capitán!.

Candy le dijo: Lo siento Capitán es que no lo vi con uniforme.

¿Eres mujer?

Y le quitó el cubre bocas.

Ella le dijo lo siento mucho. El capitán mandó a llamar al marinero que los había contratado.

Y Candy les explicó lo que les había pasado en Holanda.

El capitán le dijo: está bien seguirán en el barco pero traten bien a los comensales y traten de no hablar mucho para que no sepan que hay mujeres a bordo, ya que llevan varios días sin ver a sus mujeres.

Pasaron los 3 días y por fin llegaron a Inglaterra.

LONDRES

Ahí Albert las llevó a las oficinas de los Aldray en Londres para que les dieran dinero para comprarse ropa y hospedarse en un hotel.

¡Señor Aldray me da gusto verlo! le dijo el gerente de personal en la oficina de Londres.

Albert le dijo: tuve problemas en Amsterdam

¿No sería con los secuestradores?

¿A que te refieres?

Si en Holanda se visten de militares y han secuestrado a varios hombres de negocios, ya están tratando de agarrar a la banda pero no han podido.

Albert se dio cuenta que Dios los había librado de los secuestradores.

Ellos fueron a comprarse ropa y luego se fueron al hotel donde los tres, se quedaron dos días durmiendo ahí tomaban los alimentos en la habitación del hotel porque no querían salir de lo cansados que estaban.

La noche antes de Partir a Gales.

Estaban cenando en el restaurante del hotel.

Cuando Candy le preguntó ¿Qué había pasado con George en Noruega.

Entonces Albert le conto:

Flashback (George con los vikingos)

Estaba un grupo de hombres y mujeres disfrazados de vikingos aburridos porque su fiesta de fin de año sería hasta las 11 de la noche.

Entonces estaban buscando como matar el tiempo.

Cuando vieron a un hombre de traje negro a las afueras de una tienda donde vendían el traje tradicional de los Vikingos dijeron ¡miren a ese americano bien vestidito y engalanado! ¡que les parece si lo fregamos!, todos se comenzaron a reír.

Luego planearon que una de las muchachas pasaría cerca de el caminando muy sensualmente.

George vio venir a la muchacha vestida con un top de cuero y una minifalda de cuero también con unas botas, un garrote en las manos y en la cabeza un casco con cuernos, a George le llamó la atención la forma de caminar de la muchacha luego ella se detuvo frente a él y le sonrió de manera seductora, el puso una media sonrisa ya que la muchacha era muy guapa y le dijo: ¡hola hermosa yo no te pondría los cuernos!.

Ella hizo como que se agachó pero se le cayó el casco con cuernos, George rápidamente le recogió el casco, le dijo: ¡tenga su casco señorita!. Fue la excusa que estaban buscando esos hombres sin que hacer para divertirse con una víctima.

Entonces uno de los hombres el más fornido , le dijo a George, ¿Porque le recogiste el casco a mi prometida? ¡Eso es una ofensa para los Vikingos! ¡yo soy el único que se lo puedo recoger! entonces un grupo de hombres rodearon a George

George les dijo: ¡Lo siento soy extranjero no sé las costumbres de aquí, el hombre dijo te doy dos opciones un duelo o si no lo aceptas sufrirás las consecuencias!

George les dijo: ¡Señores soy extranjero no puedo aceptar el duelo, entre los cinco hombres se llevaron a George!

Se llevaron a George al patio trasero de una Taberna y prendieron una fogata. Y le dijeron:

¡Vamos a pasar todos los hombres hacer fuerzas contigo! y si te vencemos tendrás que quitarte una prenda en cada vencida y la sustituiremos con una parte de la vestimenta vikinga de las mujeres y lo que te quitemos lo quemaremos en la fogata.

¡Señores soy extranjero estas no son la forma de tratar a un turista!

¡Si pero un turista que anda de coscolino con una chica de 17 años!.

¡Yo no sabía que tenía 17 años! ¡Disculpen por favor no fue mi intención!

¡Ya deje de dar excusas o a ti será el que tiremos a la fogata!

Pasó el tipo rubio y fornido y se puso en la mesa con George y obvio lo venció aunque George tratara de hacer fuerza. Todos se reían de ver como George hacía fuerzas sin lograr nada

Le quitaron el saco y la corbata y los tiraron a la fogata.

Luego pasó otro y pasó lo mismo le quitaron la camiseta, cuando vieron la regia musculatura de George (es decir sus brazos delgados) se empezaron a reír.

y le pusieron un top de cuero.

-pasó otro que lo venció y le quitaron los pantalones. Y lo tiraron a la fogata

Luego le pusieron la falda de cuero.

Luego pasó otro y lo venció y los demás se reían y le quitaron los zapatos y fue cuando le pusieron las botas. Y los cuernos .

Luego George se estaba yendo cuando lo volvieron agarran y lo sentaron, la muchacha se le sentó en las piernas y lo besó apasionadamente.

Entonces le dijeron ¡nos has vuelto a ofender! ¡lo agarraron y le dijeron te enseñaremos que no debes besar a una vikinga!

Lo pusieron de espaldas con ella y le dijeron: mencionaremos un día de la semana si volteas al mismo lugar que ella entonces te besara y si pierdes te echará vino en la cara.

Dijeron: Lunes George volteo al mismo lugar de la chica la cuál le dio un beso apasionado.

-Martes volteo al lugar contrario y le tiraron en la cabeza un poco de vino

Mencionaron hasta el sábado y en todos volteo al lado contrario le tiraron encima 2 botellas de vino

Y Domingo le pudo atinar y de nuevo la chica lo besó la muchacha le guiñó el ojo y le dijo: ya sabes donde encontrarme para la próxima, luego le dijeron a George ¡ahora lárgate! antes que te volvamos agarrar y George salió corriendo por todas las calles vestido de vikinga fue cuando logró entrar al hotel.

Estaban en el puerto los Rubios, con Elizabeth y George esperando a que el barco zarpara para ir a Amsterdam (Holanda) cuando George vio al grupo de hombres con varias muchachas entre ellas la chica que lo había besado volteo a verlo y George dijo: Señor William ¡abordemos el barco de una vez!,

Albert contestó: Pero George todavía falta una hora para que zarpe el barco.

Lo siento pero yo subiré ahorita, miró a la chica y ella le tiró un beso desde lejos, los hombres voltearon a ver, a quien miraba, George rápidamente subió al barco.

Saludos a Josie, Key, Gladys, Patty a, Jenny, Jahzeel, Noemí Cullen Ariscereth, Vivian F, Glenda, y Lilia, Gaby, Gladys.

Chicas no quise que se quedaran con las dudas de que le había pasado a George.

SALUDOS NOS LEEMOS EN EL PROXIMO CAPITULO.