¡Buona sera! ¿Cómo andan, chicuelos? Espero que muy bien. Yo ando desaparecida, lo sé, y sé que me odian con todo su corazón, también, pero bueno, hago lo que puedo con lo que tengo, beibis, y no, no quiero dar lástima.

En fin, vamos a la excusa principal. Fanfiction, no sé qué le pasa, pero me cuesta muchísimo entrar. Éste capítulo lo tengo hace, aproximadamente, una semana. Se suponía que lo subiría el miércoles de la semana pasada, que es mi día libre, pero no podía entrar a mi cuenta, no me pregunten por qué.

Y no soy estúpida, sé que no es conveniente subir un Lunes, que es cuando se estrena capítulo nuevo de The Walking Dead, pero bueno... Recién pude entrar así que aprovecho y lo subo, obviamente lo leerán cuando quieran (y si lo desean, que es lo primordial)

En fin, los amo tanto, tanto. Estoy re ocupada con trabajo, nuevo novio, hija, tutto... Y todo junto, encima.

Pero bueno, feliz, sigo planeando mi viajecito, no lo olvido.

¡Ah, antes, quiero que sepan que es el anteúltimo capítulo del fanfic que tanto me y los torturó! Dios, me da tanta nostalgia... Digo, fue un fic muy importante para mí, pese a los altibajos que tuve escribiéndolo o subiéndolo... Pese a las críticas negativas, al poco entusiasmo... Pese a todo, este fic es demasiado importante para mí, no puedo creer que ya no tenga que subir nada... Que el capítulo que venga será la última vez que hable con ustedes, les cuente mi vida... Awh, dios, que feo...

Digo, subir voy a subir cosas, pero dudo que las mismas personas que leyeron éste fic, lean todo lo que escriba. Cada uno tiene su fandom predilecto y no pretendo que lean cosas que, quizá, no disfrutan, simplemente porque yo lo escribí. Es por eso que me da nostalgia... Voy a extrañarlos muchísimo.

Y vamos a las formalidades de una vez, que me voy de tema.

Disclaimer: Los personajes & Lugares no son míos. No lucro con ésto. El fic, sin embargo, sí es de mi autoría.

Summary (Del capítulo treinta y cinco): ¿Era posible superar aquella incomodidad que ahora tenía cada vez que se cruzaba con los ojos de él? ¿Volvería a ser todo como antes? ¿Se podía volver?

Dedicatoria: A todos los que aún me siguen, a pesar de ser tan volatil e inconstante. Se los super agradezco y los adoro con todo mi corazón. Son geniales, hermosos, divinos... Awwh, lo que tenemos es amor.

Y bueno, nada, vamos al deseado (?) capítulo de today.


Querido diario.

By: Belencitah.

~Capítulo treinta y cinco: ¿Se puede volver?~

Querido diario:

¿Por dónde empezar? Por aquí todo bien, todo normal dentro de lo que cabe… Nos acostumbramos bastante a esta fábrica y dudo que la abandonemos en un tiempo cercano. Luego del atentado a la cárcel necesitábamos con urgencia un nuevo refugio, un nuevo hogar, en especial para Judith… Ella aún es muy pequeña y necesita un lugar al cual volver, donde ella esté a salvo de todo.

Se podría decir que remodelamos nuestro refugio. Ahora, Carol y Tara fabricaron camas, como sólo ellas podrían, con madera de abedul, un árbol que crece aquí, la cual taló Abraham. Los colchones siguen siendo de papel, básicamente, pero al menos es algo. Cada uno tiene su propio cuarto, nada lujoso ni mucho menos, pero intimidad es lo que brinda y lo que más aprecio, en especial desde que Daryl…

Beth dejó de escribir de pronto y posó la pluma entre sus labios, mientras la movía con frenetismo por ellos. No sabía cómo continuar… Después de todo, Dixon no había hecho nada, no había hecho nada de lo que ella deseaba que hiciese. Pero, tan cerca, estuvieron tan cerca y ella no podía dejar de contarle aquello a su amado diario, incluso con lujo de detalles, como si el papel pudiera entenderla, como si de un amigo se tratase.

Aunque, no podía negar, que temía que alguno de los chicos encontrase aquél pedazo de su alma plasmado en papel. ¿Qué diría su hermana? Le gritaría y asesinaría a Daryl, de eso no tenía duda.

Volvió la vista al papel y tomó con más fuerza la bolígrafo de su querido Frank, preparada para escribir de aquello y deseándole a Dios que Maggie jamás encuentre aquél pequeño librito.

Tachó la frase "en especial desde que Daryl…" y continuó a lo suyo.

Debo contarte esto, es importante… Hace dos dias yo… ¡Besé a Daryl Dixon! ¿Lo recuerdas? Aquél tonto del cual tanto te escribí, tus páginas están llenas de él… Porque hacía tiempo esperaba por aquél beso, realmente lo deseaba y todavía no concibo la idea de que haya salido de mí, ¡yo dí el primer paso! Fue muy romántico y voraz a la vez… Algo único, algo que jamás pasé con nadie, no sentí algo así con ningún otro y dudo que vuelva a sucederme a no ser que sea con él. Fue tan intenso que estuvimos a punto…

La chica dudó de escribir aquello, ¿en verdad estuvieron a punto de hacerlo, o simplemente era lo que ella deseaba? Después de todo, para ella, estaba más que claro que Dixon no deseaba lo mismo que ella. Respiró hondo y deslizó la punta de la pluma por el delicado papel, con algo de tristeza y un pequeño nudo en su garganta.

Casi lo hacemos, casi tengo mi primera vez con él… Y no podría haber sido mejor, pues siempre creí que la primera vez era algo especial y único… ¿Qué mejor que con él? Claro, si en verdad sintiera lo que yo… pero sé que no es así. Al último minuto se levantó de la cama con la tonta excusa de no ser bueno para mí…

Sé que es bueno para mí, pero también sé que aquél cántico es una simple excusa. Él no siente lo que yo y no puedo obligarlo… De hecho, lo entiendo… ¿por qué yo, entre tantas chicas fuertes? Sería demasiada suerte y yo no me caracterizo por poseerla.

En estos dos días que pasaron, hablamos lo justo y necesario, cosas básicas como quién cocinaba o cómo estaba la valla que retenía a los caminantes… Siquiera tocó el tema, pero veía su mirada posada en mí muchas veces al día, de reojo… Como si quisiera decirme algo y, por más que espere, jamás me lo dice.

No entiendo esa acti-

—¿Puedo pasar, Beth? —susurró Michonne, desde la precaria cortina cerrada que separaba su habitación del resto.

La rubia se sobresaltó y cerró rápidamente el diario, el cual dejó en la cama, junto con la pluma. Se levantó de la misma y abrió la cortina, no como si la morena no pudiese, sino simplemente por cortesía.

—Claro, adelante.

La mujer entró y se detuvo frente a ella. Beth notó algo diferente en los ojos de Michonne, seguía seria, como siempre, pero tenía un pequeño brillo que jamás había visto en ella… Últimamente pasaba mucho tiempo con Carl, y se notaba el instinto maternal que tenía por él. ¿Era eso, quizá?

—Saldremos por provisiones. Necesitamos agua, el poso que hicimos no funciona del todo bien —sonrió la morena— y no hay mucha comida. Rick ya hizo los grupos. Saldré con él y Glenn a buscar comida y tantear la zona sur, no hemos ido por ahí aún. Necesitamos que tú y Dixon busquen agua.

¿Por qué con él? Había tantas personas, gracias a los nuevos, ¿por qué, precisamente, tenía que ir con él?

—Oh… —fue lo que atinó a decir— ¿Te dijo por qué armó los grupos así?

Michonne la observó algo confundida. ¿Desde cuándo Grimes daba detalles? ¿Desde cuándo importaba con quién ir en tanto fuera eficiente?

—Es… Está bien —sonrió falsamente la rubia, entendiendo la mueca interrogante de Michonne. Los había formado así porque sí, porque quizá recordó que ellos trabajaron juntos antes y le pareció buena idea y, seguramente, a la mujer le pareció extraño verla cuestionar los actos de su líder.

—Si tienes problemas con Daryl, y lo entendería —bromeó la morena— dudo que Rick tenga algún inconveniente en cambiarte.

—¡No, no, es perfecto! —se atajó Beth. Lo que menos necesitaba era que el grupo se enterara de por qué no deseaba ir con Dixon a buscar agua. Deseaba hallar un lago cercano, así al menos no tardarían demasiado.

—De acuerdo. En una hora abajo —terminó Michonne y salió de la habitación con una sonrisa pícara. Un pensamiento rondó la mente de la menor de las Greene: ¿Michonne sabía algo? ¿Por qué esa sonrisita tan impropia de él?

Pocas vueltas le dio al asunto, tenía que prepararse para salir, sin poder evitar pensar por qué ellos juntos y no otros, entre tantos que había.

Tomó una pequeña mochila, para poder transportar las cosas que encontrasen más a gusto y agarró la navaja que Maggie le había regalado. Suspiró ante eso, extrañaba el puñal que utilizaba cuando estaba con Daryl, el puñal que él le había regalado para mantenerla a salvo… ¡Maldito Gabriel!

Y debía enfrentarse a la realidad. Tendría que buscar agua por quién sabe cuánto tiempo sola, con Daryl, en medio del bosque. Podía imaginárselo sin siquiera haber abandonado aún su habitación… Ambos callados, caminando a paso rápido, buscando agua, esquivando uno o dos caminantes y volviendo a la fábrica sin haber mediado palabra.

Porque es que, si de ella dependiese, no hablaría con él. Después de todo, ¿qué le diría? La situación sería muy incómoda teniendo en cuenta lo que había sucedido… Casi se acostaba con él, allí, en una fábrica llena de personas y ella siquiera pensó en la gente, poco le importaba si entraban en medio del acto, pues en verdad lo necesitaba.

Bufó, sintiéndose estúpida. Ella lo necesitaba, para variar, él no.

Y continuó ordenando la precaria habitación a la que llamaba suya, armó y desarmó el pequeño bolso más de diez veces y se daba fuerza mental, a modo de susurros, para bajar. Desde lo que había pasado había ido al piso de abajo poco y nada, lo justo y necesario para comer y ayudar, y esperaba estratégicamente el que Daryl no estuviese cerca.

—Bueno, Beth… Aquí vamos —se dijo a sí misma. Por fin, tomó la mochila de la cama, su navaja y bajó la escalera muy lentamente. No por hacer tiempo, está vez, pero aquella escalera no era nada segura, temblaba ante el peso de la chica, y no quería caer un piso y medio.

Caminó hacia la sala principal, en donde siempre se reunían antes de una búsqueda, y los vio. Rick, Michonne, Glenn, con Maggie colgando de su cuello, cariñosamente. Todos ya tenían sus correspondientes bolsos o mochilas, para poder rescatar la mayor cantidad de recursos posible, en verdad los necesitaban. Estaban armados y listos para salir.

Pudo notar, través del pasillo de la sala principal, al resto de sus compañeros. Sasha dividía las tareas y pegaba un par de gritos amorosos a Bob, quien parecía no entender sus tareas.

Siguió analizando con la mirada cada lugar del salón principal hasta que lo vio, a Daryl, justo detrás de Rick.

Sus miradas se cruzaron por unos segundos. La expresión de él, para variar, era indescifrable. Beth no podía adivinar con exactitud qué pensaba, pero poco le importó en esos momentos. Desvió rápidamente la vista y observó con suma atención a Rick hablar.

—Muy bien. Michonne, Glenn y yo buscaremos comida en la zona sur. Traeremos, también, cualquier recurso importante que pudiésemos utilizar a nuestro favor —dijo al grupo en general. Luego, desvió la vista hacia Daryl y, posteriormente, a Beth— Ustedes dos deben buscar agua. Carol dijo haber visto un lago, a unos kilómetros al norte… Podrían comenzar por ahí.

Terminó de decir Rick con suma seriedad. Todos asintieron complacidos con la idea.

—Nos vemos aquí, antes del anochecer, por favor —concluyó el líder con una sonrisa amistosa— ¿Alguna pregunta?

—Ninguna —dijo Daryl. Los demás negaron con la cabeza y se encaminaron hacia la salida charlando y bromeando. Todos ecepto Daryl, quien simplemente caminaba decidido, como si tuviera una meta importante que cumplir.

Y Beth sólo podía pensar en lo largo que sería aquél día, y no precisamente gracias a los caminantes.


¡Ay, mis vidas! ¡No saben lo que los voy a extrañar cuando termine este fic. Urgente a ponerme en algo de nuevo, sino muero. Muero sin subir nada, sin leer sus comentarios, sus mensajes privados.

(Aclaración importante: El capítulo siguiente es bastante más largo... De hecho, lo es más incluso que los primeros, pero por el simple hecho de ser el último)

Los adoro, beibis. Y mi bebé también, porque me hacen feliz.

¡Un besito!

Bel~