¡Hola, suertudos! Hoy me volví a inspirar para este fic, ya estamos a nueva temporada y de hecho, ya le cambié la descrpción al fic. Agradezco al Youtube por tener música tan genial para que yo escriba, este capítulo, es claro de que es y quién es, tan sólo chequen el título.

Espero les guste mucho.


La historia de amor, jamás contada.

La palabra "visitas" llegó a los oídos de todas las chicas y se miraron unas a otras, parecía que no tenían idea de lo que estaba pasando, además: ¿Por qué no le dirían nada a Akua?

-Espera un omento, madre. ¿Acaso tú sabes sobre eso?

-Así es, Moka. Tú sabes que Akua no le gusta hablar de esos temas, así que cuando supe que ya había dado a luz, me puse a investigar. Y lamento haberlas dejado con todo, Kokoa-chan, Kahlua-chan

-No fue mucho problema-. Dijo con una sonrisa, Kahlua. –Moka-chan nos ayudó mucho.

-¿Y qué descubriste, Akasha-san?-. Todas quedaron viendo con detenimiento a Akasha, estaban deseosas de saber qué es lo que tenía que decir.

-Bueno, no fue sencillo. Pero gracias a que supe su apellido, todo fue más fácil, ya que es un Vampyr…

-¡Espera un momento!-. Le detuvo la más pequeña en edad, su mirada era de decepción. –estás hablando de ese clan de clase baja, de los que viven aún como antaño, ¿De esos Vampyr?

-Sí-. Akasha estaba con una sonrisa. Lo cierto es que hay muchos clanes de vampiros, los principales son los Shuzen; reconocidos por ser los más fuertes y de poseer un castillo enorme para dar hospitalidad a los demás vampiros, incluso en china, el apellido Shuzen es reconocido. Pero también hay clanes muy bajos, tal es el caso de los Vampyr. –no tiene nada de malo, es sólo un clan más pequeño.

-No puedo creerlo, supongo que es cierto que los opuestos se atraen-. La morena se empezó a reír.

-¿Qué es todo eso de los Vampyr, mamá?

-No me extraña que no lo sepas, Moka. Es un clan pequeño pero que conserva las tradiciones anteriores de los vampiros. Es casi un clan olvidado, porque son uno de los más antiguos que hay.

-Y son bastante débiles-. Añadió Kokoa, con sus brazos detrás de su nuca, recostada en el sillón. –mi madre me habló sobre ellos una vez, al parecer sólo se pueden casar una vez

-¿En toda su vida?-. Preguntó un poco exaltada, Moka.

-Así es, son los únicos vampiros fieles que existen. Sólo pueden estar con una persona en toda su vida.

Un "Wow" salió de sus bocas, eso era mucho decir. Los vampiros son criaturas solitarias por naturaleza, por lo que aunque se junten con alguien más, siempre pueden estar libres. Pero los Vampyr no pueden, así son sus normas y son los únicos que siguen normas. Se podría decir que son los únicos con suficiente disciplina, a diferencia de todos los demás.


En el cuarto de Akua.

Un suspiro salió de la boca del tan conocido "Diablo Negro", que casi ya no tenía nada de ese nombre, pues ya no salía de misión ni de sus encargos de asesina. Su hijo era su responsabilidad y aunque confiaba en sus hermanas, por nada del mundo dejaría a Usui tanto tiempo con Kahlua o Kokoa, a excepción de Moka, claro está.

Ella dejó al bebé en su cuna y lo tapó con una sábana. Tener un hijo era más desgastado que hacer su trabajo de asesina, con la diferencia de que cuidar a Usui era gratificante, lo disfrutaba y la hacía feliz. El sol ya se había ocultado y ella se acostó en su cama para descansar un rato.

-"por lo menos no hago esto sola"-. Pensó al cerrar sus ojos, sus hermanas la ayudaban, a pesar de que ellas no tenían experiencia y querían al bebé como si fuera suyo, causando muchas discusiones, pero ellas le ayudaban mucho. Con Akasha todo era más fácil. –"el mundo es muy extraño, primero quería matarte y ahora… veo lo estúpida que era por tener ese tipo de pensamiento"-. Todo era verdad, ahora ve a Akasha de diferente forma, antes sólo era su objetivo, pero ahora es como una amiga. Lo que ella no entendía es: ¿Cómo llegué a esto? Esto era serio, ¿Cómo fue que pasó todo, y tan rápido, además?


Hace 9 meses y medio. En la ciudad de Tokio, en un edificio de por ahí.

Akua ya llevaba bastante tiempo rastreando a su objetivo, necesitaban eliminarlo porque era peligroso. Era un ex-miembro de la familia Miu, pero por alguna razón, alguien llegó al castillo Shuzen por el trabajo de asesinato. Akua sabía que lo conocía un poco y que no sería fácil. Y todo fue como ella predijo, no iba a ser fácil.

-Sabía que terminaría enfrentándome a ti, algún día, Shuzen Akua-. Era un hombre sin playera, bastante fornido y con una Katana en su mano, quién estaba enfrente de la ventana, mirando el paisaje.

-Aiya, al contrario de ti, nunca pensé que tendría que asesinarte. Pero aquí estamos-. Ella revisó su entorno, no había nada, era como si ya sabría que vendría. –supongo que estabas esperando tu muerte. Pero hagamos esto rápido

-Tan directa como siempre-. El hombre se giró y se transformó en un Kitsune, como Kuyou pero sin cabello largo, su espada se encendió de color azul. –este fuego está en nivel uno, pero…- 7 colas tenía y su espada se encendió mucho más. –esta espada también puede cortar lo que sea. ¡Empecemos!

Él fue el primero en atacar con muchos cortes, pero Akua los esquivaba todos y llegó la hora de que ella atacará con su Jigen-Tou pero antes de bajar la mano, una onda de fuego se inició desde el cuerpo del Kitsune, hasta romper los cristales del piso en el que se encontraban.

-"¿Pero qué? Se supone que tiene que tardar un tiempo para hacer fuego, mi mano es más rápida"-. Ella casi sale volando hacia afuera, pero se sujetó del piso, atravesando este mismo. –eso no me lo esperaba

-Soy de los más poderosos, estudié muy bien tú técnica y debo de admitir que es fascinante, pero no es suficiente si no puedes estar quieta. A menos que quieras morir-. Iba a cortar a Akua en dos, o planeaba hacerlo, pues ella lo esquivó al rodar a un lado, el piso se cortó en pedazos y ambos cayeron al piso de abajo

-"¿Qué es eso? ¿Un detonador?"-. Un detonador fue accionado por el Kitsune y todos los pisos se fueron desmoronando y el hombre utilizó su fuego como propulsor para iniciar una batalla en el aire con.

-¡Los vampiros no pueden volar! ¡Y tampoco pueden con el agua!

-¿¡Qué?!-. Para ese momento, Akua ya estaba bien quemada de toda la ropa pero el otro tenía bastantes cortes y su espada ya estaba rota. Al ver la vista abajo, Akua encontró una piscina

-¡Sobrevive a esto!-. Estaba alejado de ella, pero se impulsó para bajarla de un golpe pero sus dos manos fueron cortadas -¡AHHH!- Y ambos cayeron al agua, el cuerpo de Akua se estremeció y quería salir de ahí, pero no sabía nadar. Su objetivo logró salir pero ella como pudo, logró salir.

-Cof-cof…

-¡Maldita, te vas a morir! ¡Lo juro!-. El Kitsune huyó, haciendo pedazos los escombros, mientras Akua se quedó ahí. Hasta que alguien logró entrar por la puerta.

-Si seguís así, morirás-. Akua estaba temblando, su energía estaba decreciendo. Pero una túnica cayó en su espalda y ella se tapó con ella. Al parecer era un vampiro, como ella. Tenía el cabello de color gris, peinado para atrás, estaba bien vestido, con todo un traje formal pero con una espada atada a la cintura. Todas sus ropas eran de color negro y sus ojos eran rojos, la piel blanca y se veía muy joven.

-¿Quién eres y qué haces aquí?

-Mi nombre es Haruto y estoy en busca de Kenshi, al parecer te tendió una trampa y ha escapado. Yo también estoy en busca de él, ¿Te podría ayudar?-. Su propuesta sonó amable, pero Akua se quitó el saco.

-No necesito ayuda, así que no te interpongas en mi camino-. Akua se fue caminando hacia dónde había huido su objetivo, el tal Kenshi.

-¿¡Qué?! ¡Oye, espera!-. El recién conocido levantó su túnica y caminó hacia ella. –él también es mi objetivo

-¿Y? también es el mío y debe morir-. Dijo seriamente y sin quitar la vista del camino.

-Eh, pero eso no importa. Aunque no quieras, iré contigo, pues también este es mi trabajo.

Los dos siguieron caminando, siguiendo el rastro de sangre que había en el piso, pronto comenzó a llover y tuvieron que entrar a una casa para refugiarse. Había gente ahí dentro pero fueron asesinadas por el estoqué de la espada de Haruto. Akua jamás había visto una hoja como esa, era de color rojo sangre.

-No llegará muy lejos con las manos así, de seguro que se está curando justo ahora.

-¿Por qué no limpias la espada?

-Esta espada es el legado de mi familia, no se oxida, es una espada mágica. Ha matado a muchos enemigos por generaciones, debido a la sangre es de color roja-. Él se la ofreció y Akua vio el grabado de la espada:

-Sólo los que estén en busca de sangre, podrán servirse de Sanguinaria.

-Ese es el nombre de esta espada, es legendaria porque puede salvarte la vida cuando estés a punto de morir

-Sí claro-. Se burló ella, -es sólo una espada, ni más ni menos

-¡No es verdad! ¡En verdad te salva la vida! Le perteneció a mis ancestros-. El hombre hizo una mueca de disgusto, le quitó la espada a Akua y se fue a recostar en el sillón. Akua se quedó sentada en otro sillón, esperando que la lluvia acabara de una vez y seguir con su encargo. -¿Quién eres tú?

-Akua Shuzen

-¿Shuzen? Ahora entiendo porque eres tan fuerte y hermosa, todos los Shuzen son fuertes y honran la especie de vampiro-. Haruto agachó la cabeza, mientras Akua se sonrojo un poquito. –"a diferencia de la mía, somos muy diferentes. Yo necesito usar armas y ella no necesita nada"

-Aiya, no digas cosas tan a la ligera, como si me conocieras.

-¿Por qué? ¿Por qué no puedo decirle a alguien que es hermosa si no estoy mintiendo?

-¡!-. El hombre elegante ya estaba en frente de ella. -¿Qué haces? Si te acercas más te volaré la cabeza-. Como apreciaba su vida, este se alejó de ella, pero sólo un poco.

-Sin duda eres una asesina y te enfocas sólo en tu trabajo, pero eso no significa que no seas hermosa. No pude ver tu pelea, pero sentí un Youki muy poderoso, el más fuerte que haya sentido. Sé que era de un vampiro, reconozco a mis similares-. Él se quitó la túnica y se la puso a Akua, extrañando a esta.

-¿Qué estás haciendo? Ya no lo necesito

-No va a parar de llover, aunque seamos inmortales, también nos enfermamos y no quiero que te enfermes-. El tiempo pasó y Akua se rindió, parece que la lluvia no pararía, de hecho estaba más fuerte y sin rayos. Pronto la vampira se quedó dormida, puesto que tenía que recuperarse de ese baño de agua o podría recaer en algo peor. Pero fue despertada por el olor a comida. –ten, necesitas comer para recuperar fuerzas

-¿Por qué haces esto? Tú no eres ni un compañero ni nada-. Dijo ella viendo hacia otro lado.

-Por qué… tú eres-. Haruto se sonrojo pero también escondió su sonrojo. –serás un peso muerto si no tienes energía, ¡Sí, es por eso! Y porque eres muy fuerte, te necesito para derrotar a ese tipo

-Ya veo…-"supongo que tenía que ser así"-. Ambos siguieron comiendo y cuando acabaron, la lluvia seguía y no cesaba. Tal vez el objetivo de Akua ya había huido. Y los dos seguían sin decirse nada, viendo a lados opuestos. -¿De verdad crees que soy hermosa? Incluso si ya viste como soy

-…sí. Tal vez no te conozco, ni te guste, pero me he dado cuenta de cómo eres, al menos un poco. Tal vez podrías sonreír más si dejas de asesinar. Yo sé quién eres, tú nombre es conocido en muchos lugares, incluso por alguien como yo. Pero la persona que está en esta habitación, es… completamente diferente a la imagen que tienen todos de ti. Tal vez no lo quieres mostrar, todo lo que ven los demás es lo fuerte que eres, se dedican a ver sólo ese aspecto de ti, pero hasta tú estás tan apegada a eso-. Él la tomó de la mejilla, aunque dijo que no se acercara. –que esa imagen que tienen de ti, es la única que existe. Pero no es verdad, tú no eres así-. Ella se quedó sin habla y con un sonrojo en las mejillas pero él continuo hablando. –yo no estoy viendo al poderoso y mortal, Diablo Negro, la asesina. No, yo estoy viendo a la persona detrás de esa máscara, a Akua Shuzen, la verdadera tú, y me gusta mucho-. Luego se acercó a su oído. –está bien si me vuelas la cabeza después de esto, al menos valdrá la pena.

Ese día, en esa casa, en ese encargo, en esa tormenta, todo se detuvo, incluso el viento parece que no existía, también el sonido se apagó, excepto el de su respiración. Akua estaba experimentando su primer beso, muy tranquilo y suave, pareciera que los labios de Haruto no se moverían si ella tampoco lo hacía, pero ella correspondió, mientras pensaba si todo esto en verdad estaba pasando. Ella puso sus manos en su hombro y él la agarró de sus hombros, ella aceleró un poco la velocidad del beso y él hizo lo mismo. Pareciera que si ella no lo hacía primero, él tampoco lo haría. La intensidad del beso fue aumentando, el tiempo no existía, sólo ellos dos. Ahora Akua comprendía lo que Moka sentía al estar con Tsukune, así que se dejó llevar por una fuerza misteriosa, de la que aún no sabía que existía con claridad. En el jardín flotante la había utilizado para proteger a Moka de Alucard y después de ese hecho, jamás lo había vuelto a utilizar o a sentir, pero ahora… era otro tipo de manifestación. Ahora lo conocía, ¿Qué significaba esa fuerza misteriosa?

Ella estaba enamorada, por primera vez.