Sigo viva. Perdonen la demora. Terminé el colegio por fin. Soy libre!! Actualizaré acorde a la cantidad de reviews que reciba. Gracias por su apoyo!
"Quieren saber quién soy? Lo que he hecho?" Kai les preguntó a sus espectantes amigos. Ellos asintieron, "Me lo preguntaron y yo responderé, soy un asesino, soy un monstruo, he hecho cosas que los harían vomitar!"
El silencio que siguió pareció tragarse todo el aire de la habitación, y Kai trataba de respirar en la opresiva atmósfera.
"No quisiste decir eso Kai, sabemos que Biovolt te usó! Lo que sea que hiciste no fue tu culpa!" Max trató de entrar en razón.
Kai negó con la cabeza y miró el suelo, cómo iban a entenderlo? "Algo, sí, quizás, ellos manejaron algo, pero algunas cosas, fueron solo mías."
"Por favor dinos, no te odiamos y nunca lo haremos. Si no puedes confiarnos esto va a devorarte, es como ha estado haciéndolo desde Rusia.." Ray intentó, lo que fuera para que Kai hablara.
Kai lo miró y Hilary se sobresaltó ante la cantidad de emoción liberada en los ojos del chico. Había una batalla en pie y nadie estaba involucrado. Kai luchaba consigo mismo y estaba cerca de perderse en los pasadizos que se habían formado en lo profundo de su mente. Necesitaba esto, incluso si no lo admitía.
Cambió de lugar la vista y comenzó a hablar, lo que fuera para salir de esa esquina en la que lo habían atrapado.
"Si realmente quieren escuchar escuchen, porque nunca voy a repetir esto. No actuen hasta haber escuchado todo, cuando termine pueden juzgarme como quieran"
Ray miró con anticipación, listo para enfrentar cualfuera el horror que Kai les arrojara. Listo para estar ahí para él.
Kai comenzó a hablar débilmente, toda emoción lo traicionaba a traves de sus ojos, sus amigos escuchaban atentos la historia.
"Mi recuerdo más temprano detallado cuenta de cuando yo tenía cuatro o cinco años. Vivía en Rusia con mis padres. Voltaire llegó y me alejó de ellos, los había destrozado por lo tanto podía tenerme. Aún los recuerdo gritándo por mi, llamándome, llorando. Nunca los ví después de eso, no sé si realmente fueron asesinados, dónde podrían estar. Nunca siquiera vi una tumba para confirmar lo que me dijeron." En este momento Kai había cerrado sus ojos y fruncido el ceño. Estaba cerca de llorar, pero no podía, no ahora.
"Aún quieren escuchar más?" preguntó, esperando que dijeran que no, que lo dejaran solo.
"Sí." alguien dijo fuertemente. No había descanso para el débil, pensó Kai.
"Bien. Me llevaron a la abadía, no explicaron nada al principio. Me sometieron a exámenes, y me hicieron mostrar lo que podía hacer. Tenía cinco años, no sabía qué podía hacer. Fue después de haber estado ahí un tiempo que intentaron lavarme el cerebro. Intentaron todo truco, desde terapia de shock a privarme del descanso, pero yo no dejaba que interfirieran con mi personalidad. Comenzó el entrenamiento y me enseñaron todas las tácticas que necesitaría para ser usado cual un arma. Me escolarizaron y me hicieron ejercitar, y fue introducido al beyblade. Luego me dieron a Dranzer, por más que nunca me dijeron de dónde sacaron a la bestia bit. El entrenamiento era rudo, los castigos eran peores."
Kai respiró profundo, ahora que había comenzado no podía detenerse, y nadie trato de detenerlo. Sus sentimientos se mezclaban, pero no podía evitarlo.
"Tenía siete años cuando encontraron algo que funcionaba conmigo. Habían estado trabajando en un sedante, pero había matado a los tres sujetos que habían usado. Lo probaron conmigo y no me lavó el cerebro como querían, pero me hizo muy agresivo y controlable. No importaba lo que estuviera haciendo, obedecería órdenes. Luego me dieron el químico y me encerraron con un científico que pensaba traicionar a Biovolt y denunciar a la policía. Me habían dado un cuchillo, y órdenes de que le cortara el cuello. Observé como moría, probé su sangre cuando caía en mi rostro. Lo disfruté, el sentimiento, el gusto, el olor. Incluso jugué con la mente de este hombre antes de matarlo. Recuerdo sonreír ante sus gritos. Podía hacer todo eso y más, pero me detuve cuando lo ordenaron. Era exactamente lo que querían."
Su respiración aumentaba ahora, más costosa y rápiad. Liberar sus pesadillas ante ellos era insoportable, no podía mirarlos. Siguió observando el suelo y ellos permanecieron callados. Se podrían haber ido y él no lo hubiera notado, pero decir esto en voz alta ayudaba, realmente ayudaba. Se dio cuenta de que habia dejado de escuchar sus reacciones, por lo que continuó con el mismo tono de voz.
"A veces entrenaban a otros conmigo, lecciones en las que se pretendía que yo aprendiera. Recuerdo una lección muy mala con otro niño. Ambos estabamos heridos, pero mis heridas eran menores. Traté de detener el sangrado, pero no pude ayudarlo. Murió en mis brazos, agradeciéndome de todas formas. Me alejaron de él, y nunca supe lo que hicieron con él, nunca me dijeron su nombre."
Tomó una larga pausa antes de continuar.
"El entrenamiento se puso peor, comencé a pelear con el químico que me daban, intentaban de que ahora me sometiera. Intentaron todas formas de dolor, físico, mental y emocional."
Se pausó una vez más. "Cómo no te rendiste, después de todo eso?" Hilary preguntó en voz baja.
Kai sonrió para sí mismo gentilmente, y los otros se miraron cuestionándose.
"Tenía una amiga. Sé que se han preguntado quién era Tori. He dicho su nombre muchas veces. Ella era la unica amiga que tenía en la abadía. Ella era la hermana gemela de Tala."
"Era?" Kai continuó ignorando la pregunta.
"Ella tenía cabello largo y rojo cuando dejaron que le creciera, y ojos azules que hacían juego con el cielo. Era pálida como Tala, como todos nosotros que debíamos quedarnos en la abadía, pero tenía pecas que cubrían su naríz. Y su sonrisa, eso era lo que realmente la hacía brillar. Cuando sonreía nada era tan malo, incluso cuando me torturaban, su sonrisa borraba mi dolor. Solía cantar para mí cuando habían acabado conmigo, y aliviaba el tormento. Era mi sol en un cielo que de otra forma era todo el tiempo oscuro. Honestamente puedo decir que la amé. Ella era más para mí que una amiga o hermana. La usaban contra mi muchas veces, la lastimaban para tenerme. Siempre me rendía así, incluso cuando ella me rogaba que no lo hiciera. Ella nunca me odió por eso, ni a ellos. Los perdonaba por todo."
Tyson lo cortó y lo trajo a la realidad, "Kai, hablas de ella como si no estuviera aquí.."
"Ya no está aquí, está muerta, y yo la maté."
Ahí sí reaccionaron, tomaron aire bruscamente, rompiendo el silencio.
"No quise hacerlo, fue cuando tenía diez. Fue la primera vez que veía a Black Dranzer en acción, había decidido que lo quería y ya! Entré escondido a la habitación esa noche y robé a Black Dranzer. Ese blade se sentía tan bien, tan poderoso, lo merecía! Pero cuando lo usé las cosas salieron mal, perdí el control. Black Dranzer destruyó la mitad de la abadía, me encontraron en el medio mayormente a salvo. Pero los demás no tuvieron tanta suerte, especialmente cuatro. Dos de ellos eran adultos que trabajaban ahí, y yo no lamenbaba su pérdida. El otro era el sobrino de Boris, tampoco importaba. Pero había una niña entre los muertos, y era Tori. Fue en ese momento que olvidé todo y me desmayé. Parece que Dranzer quiso protegerme, y hacerme olvidar significaba que yo no viviría con ese dolor. Ahora yo era inútil para Voltaire por lo que él me trajo a Japón, para intentar sacarle algo a todo lo que él había trabajado. Desde entonces viví aquí."
Alguien encontró su voz. "Lo siento tanto Kai." dijo Samantha.
"No lo sientas, Tori nunca me dejó. La mantuve viva recordándola, su alma es parte de la mía. Me mantuvo vivo cuando ella se fue, me salvó en la sala de operaciones, no pregunten cómo, pero lo hizo ella."
Todos estaban sorprendidos con lo que había contado Kai. Sabían el dolor por el que Kai había atravesado, pero no esperaban que semejantes cosas le hubieran pasado a él.
"Es esa la razón por la que Boris te odia?" preguntó Ray, pensando en lo que Kai había dicho sobre el sobrino de Boris.
"No, Boris siempre fue así, él odiaba la atención que yo tenía de Voltaire, aunque me hubiera gustado cambiar de lugar en cualquier momento. A Boris le gustaba verme sufrir, verme rendido. Desarrolló unas muy buenas maneras de castigarme cuando hacía las cosas mal o desobedía. Él no me odiaba, me dese..." Kai se detuvo al darse cuenta lo que estaba por decir.
Se hundió en su respiración y su garganta pareció cerrarse.
"Kai? Qué ibas a decir? Por qué te detuviste?"
"Nada, no iba a decir nada!" su voz sonaba como si estuviera forzándose a hablar.
Todo tuvo sentido en la mente de Ray; la falta del cinturón de Kai después de haber estado con Boris, la manera en la que él rechazaba el contacto físico, y la palabra que estaba por formarse, "deseaba", estaba casi completa. "Qué te hizo Boris Kai?!" necesitaba confirmarlo.
Kai escondió su rostro. "nada! Nada, de acuerdo? Nada!"
"No nos mientas Kai! Dinos qué fue lo que te hizo!"
Todos observaban a los dos luchando mano a mano, sin estar seguros de a dónde llevaría esto.
"Déjame solo! Lo que sea que me pasó fue culpa mía, me lo merecía!"
"No vuelvas a decir eso nunca! Nunca! Dinos lo que te hizo!" Ray gritó.
"Quieres saber Ray? En serio?" Los ojos de Kai estaban grandes ahora, estaba preocupado y había entrado en pánico. "entonces lo sabrás, Boris no me odiaba, me deseaba, y luego Voltaire le permitió que me tuviera. Me violó, no una, no dos, muchas veces! Estás feliz ahora? Boris me violó, y fue todo culpa mía!"
Luego vio la salida entre los sorprendidos amigos y corrió, ciegamente lejos de ellos, hacia cualquier lado.
