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Título: Mirando al mar
Fandom: Harry Potter
Ship: H/H, La pareja del Fénix
Palabras: 1519
Resumen: Por primera vez, Hermione se emborracha en un club nocturno… Se pelea con Harry y termina en una playa que no conoce. ¿Irá el por ella?
o0o Dime corazón
o0o Dime que es peor
o0o Ver como te vas
o0o O quedarme hasta el final
Hermione no era de esas mujeres que solían tomar con frecuencia, el alcohol siempre le había parecido un exceso en el que no se debía caer jamás por las locuras que sus efectos hacían que las personas hicieran. Jamás había comprendido el porqué del éxito de los bares, las tabernas y los clubes nocturnos, todo eso de pasar la noche bailando, bebiendo y quizás hasta teniendo sexo con personas desconocidas no le era precisamente grato. Además, nunca en su vida había probado un licor de buen gusto y eso que había hecho toda una cata de los mejores vinos del mundo, incluidos los de madame Rosmerta.
Así pues, Hermione no le había dado la oportunidad a vaco de presentarse en ella, para hacer locuras y romper la apariencia que se había ganado en Hogwarts de "rata de biblioteca". Y por esto, no tenía idea de cómo es que la obstinada de Ginebra Weasley la había convencido para ir un antro de la ciudad de Londres. Ella nunca había ido a uno y menos a uno mágico, así que nada era lo que esperaba. Ella estaba realmente fastidiada, habían salido Ron, Harry, Ginny y ella. Ron estaba haciendo conquistas con una bruja de Brazil exuberante a morir, bronceada, con ojos verdes y con el ritmo impregnado en el alma. Harry no había querido pararse de su asiento, junto a la barra, hasta unos cuatro o cinco whiskys después, cosa que Ginny había aprovechado para hacerlo bailar. Y Hermione, seguía sentada, pidiendo rusos blancos sin alcohol ni hielo.
¿Qué se suponía que debía hacer ahí, tomando leche y viendo como era la única olvidada mientras el hombre de su vida bailaba borracho con la hermana de uno de sus mejores amigos?
o0o Tú sin avisar
o0o Tú casualidad
o0o Tú que me ganaste poco a poco sin hablar
o0o Tú que me entregaste el cielo
Ahora que lo pensaba un poco mejor, había accedido a ir al dichoso club al que los Weasleys frecuentaban solo porque Harry había aceptado ir. Había pensado que tal vez, solo tal vez, todo sería diferente esta vez. Hermione había corrido con Lala, quien se había convertido en su mejor amiga además de su asistente en el ministerio. Lala era una bruja muy calificada, pero sin duda en el ministerio era más reconocida por su belleza innata, era de unas curvas bastante llamativas, esbelta sin parecer anoréxica, de pelo largo negro y lacio, de ojos grandes y negros a juego, su tez destacaba, blanca como la nieve y hacia mucho más atractivo su cuerpo perfecto. Por si esto fuera poco, la mujer sabía arreglarse bastante bien para toda ocasión, jamás erraba en la vestimenta, sabía cuando lucir esos jeans ajustados con botas vaqueras y una blusa entallada y cuando presentarse con un elegante vestido y una gabardina a juego. Ante todo, Hermione creía que ella tenía estilo y buen gusto.
Al principio, Hermione creyó que era un error garrafal de su superior darle a tremenda bruja de asistente, hasta que conoció su intelecto impresionante y su cultura bastante amplia. Antes de que Hermione se diera cuenta, Lala era la persona de más confianza que existía en su vida y por eso le había contado todo lo que sentía por Harry, la forma en que el sin a visarle había ido entrando poco a poco en su vida, ganando su alma y su corazón para entregarlo al cielo mismo, al cielo del amor.
Por eso, cuando Lala se enteró de la idea Weasley y el antro, decidió ponerse manos a la obra. Había vestido a la castaña con uno de sus mejores vestidos, aunque Hermione había renegado que jamás lo llenaría. Lala estaba más que segura que si y así había sido.
-Pero… ¿cómo? ¿lo encantaste? – balbuceo Hermione horas antes de ir al bar.
-No. Hermione, eres de la misma talla…
o0o Tú que eras mi cómplice,
o0o Mi amigo, mi adicción
o0o Eras mi luna, mi mañana, mi canción
o0o Eras la parte negociable de mi amor
"¿Pero cómo? Ella es mucho más voluptuosa que yo" se había dicho Hermione más de mil veces en cuestión de dos horas. Era cierto que Lala tenía un poco más refinado el cuerpo que Hermione, pero solo un poco. La diferencia estaba en que Lala siempre usaba cosas que sabía que resaltarían todos sus atributos, mientras que Hermione era más sencilla y se contentaba con usar lo más cómodo.
Pero… ¿Qué más daba si ella traía un hermoso vestido? ¿Qué importaba si era de Lala y le quedaba bien? Harry, su cómplice de travesuras infantiles, su amigo de toda la vida y su adicción para vivir ni si quiera había notado el cambio que conllevaba el vestido: ni el maquillaje que Lala uso para adornar a Hermione, ni los zapatos o el abrigo, nada. Aquél que era la luna del mes, la mañana del día, la canción del cantautor, no se había dado cuenta de lo guapa que se había puesto, solo para el…
o0o Mirando al mar
o0o Recuerdo el día que te conocí
o0o Quería tu sonrisa para mi
o0o Quedaba todavía tanto por vivir
Y fue entonces cuando Hermione le dio permiso a baco de entrar, necesitaba que alguien se fijara en ella, aunque fuera un Dios griego en el que ya nadie creía. Los rusos empezaron a ser completos, luego pasaron de blancos a negros y después ella a empezó a tomar cada una de las bebidas que había en la carta. Tal vez así lograría olvidar, tal vez así lograría entender porqué el nunca la había visto… Los nombres de las bebidas eran cada vez más extravagantes o la vista de Hermione la engañaba porque estaba segura de había pedido algunos "éxtasis", "besos de ángel", "medias de seda", "orgasmos en la playa" y otras cosas peores.
Así es como se había emborrachado y se había peleado con Harry por que el había tratado de moderar su consumo de alcohol. Eso lo tenía claro, lo que no tenía claro es cómo había llegado a aquella playa en… donde quiera que estuviera.
Ya no era lo que solía ser. ¿Cómo olvidar aquel primer día en el vagón del expreso de Hogwarts donde lo había visto por primera vez? Primero había sido curiosidad lo que la había atraído hacía Harry Potter, pero pronto había descubierto que el era un chico que de verdad valía, uno que no tenía sólo tonterías y estupideces en la cabeza y era además, uno que conocía la vida muggle igual que ella, era alguien que de verdad la comprendía. Los sentimientos fueron cambiando y ella empezó a desear la sonrisa Potter solo para ella, pero era más importante ganar la batalla del siglo contra Voldemort antes de que ella descubriera sus sentimientos. Ya eso había pasado y ella no había sido importante para el, las cosas que ella había imaginado que les quedaban por vivir se habían esfumado y sus sueños también porque ella había creído que el no había estado junto a ella porque el temía que Voldemort lo supiera y se había aferrado a esa ilusión como a su vida.
o0o Sola soledad
o0o Quieta la mitad
o0o De esta inmensa playa
o0o Donde rompo a llorar
o0o A solas me preguntan dónde…
Una. Dos. Tres.
Ya eran cuatro lágrimas y después de la quinta, la borrachera no le permitió seguir contando, Hermione cayó de lado, llenándose de arena por todos lados. Ella sólo veía las olas inmensas y altas rompiendo en unas rocas y provocando un ruido estrepitoso. Ella era las olas. Y Harry las rocas. El agua salada por el dolor solo quería abrazar a la piedra indiferente, pero esta era dura, cortante y rechazaba los continuos intentos de abrazo del mar. Por eso había ruido. Por eso Hermione se sentía morir.
-¡Hermione! ¿Qué haces aquí? – Alguien la incorporo y le hizo preguntas que no entendió. Ni siquiera sabía quien era la mujer que la ayudaba a limpiarse, parecía que había vomitado. Lo único que de verdad oyó fue que le pregunto por Harry y ella no pudo más que romper a llorar más enérgicamente que el continuo choque del mar con los peñascos rocosos.
o0o Mírame a los ojos
o0o Y dime que todo volverá
o0o A ser como antes
o0o Acércate otra vez
o0o Abrázame esta vez
o0o No quiero que me dejes sola
o0o Sin ti no quiero ser
-Déjala Lala, yo me encargo – dijo una voz cansada que obligo a Lala a ver el lugar de la procedencia.
Mitad extrañada, mitad aliviada, Lala dejo a la pobre de Hermione en manos de Harry Potter, y se marchó del lugar con la esperanza de que Hermione por fin encontrara lo que tanto había estado buscando en Potter.
Harry abrazo a Hermione y ella se aferro a él con todas sus fuerzas, sabiendo que pronto tendría que hablar de verdad y en serio con él, pero en ese momento lo mareada que estaba no le permitía pensar cabalmente en eso, su único pensamiento era estar con él, no quedarse sola en ese lugar tan abandonado porque sin él, ya no quería ser nada. Absolutamente nada.
¡Hola! aunque sigo teníendo problemas con esto y he estado codificando en html... les traígo lo que prometí. El desafio anterior fue propuesto por Phoenix_13 el 12 de junio de 2009 y decía así:
¿Cómo voy a odiarte?
Pues si, ese es el tema. Puede ser de lo que quieran. Que Ginny termine con Harry y se vaya con Draco, que Hermione termine con Ron y se vaya con Harry, que Luna termine con (inserte aqui un nombre) y se vaya con Ron, que Hermione termine con Harry y se vaya con Ron, que Lily termine con Snape y se vaya con James... No importa el shipper, lo que me interesa es la emoción que pueda causar ese rompimiento.
Condiciones&Observaciones:
-Como mínimo, 600 palabras, no menos.
-Concretamente, la escena que pido es la del final de todo y el comienzo de algo nuevo. No es por limitar el escrito, simplemente es para que esté en el desafío.
-No es obligatorio, pero pueden inspirarse en esta canción.
Este desafio/songfic lo pidió andreapotter96, a quien me alegra saludar de nuevo por su fidelidad como lectora y su gran aporte al H/H 100 temas, ¡¡gracias!! espero que te guste. La canción es de Amaya Montero, "Mirando al mar".
Melrose Cullen, gracias por tus palabras y por el reto, ya me encuentro trabajando en el, espero subirlo pronto; Me alegra que te gusten estos intentos de historias.
Gracias también a los lectores de todas las nacionalidades que me leen y que por alguna razón no tienen tiempo de dejar review. Me he soprendido al ver en las estadísticas que personas de más de 20 países me han leído. ¡¡MIL GRACIAS!!
Los veo/leo en el próximo reto y este desafío es por ustedes lectores, porque sin ustedes, yo no estaría escribiendo aquí, ¡Hasta la próxima!
o0osherlino0o
