¿ENAMORADA? ¿ENAMORADO?
SEVERUS II
Abrí los ojos por la incomodidad, la luz hizo que casi los cerrara de inmediato, me había quedado dormido un par de horas a lo mucho… intento moverme y me es imposible, percibo una melena castaña en mi pecho que hace los dolores se vuelvan más y más agudos, me relajo un poco y sonrío con disimulo, no me molesta tenerla así, al contrario me hace sentir importante aún.
Aunque el dolor va en aumento no me muevo y huelo su cabello, un ligero aroma a jazmín llega a mi nariz, su respiración es suave y pausada, noto como me abraza sin hacer presión. Me quedo viendo a través de la ventana, cuando la vi entrar a mi habitación casi muero del susto y aunque era un hombre bastante orgulloso debo admitir que llegó ella no solamente a salvarme de Tobías sino de mí mismo, me aleje de ella creyendo estúpidamente que podía evitar que crecieran ciertos sentimientos que no me estaban gustando pero me di cuenta que no era posible, de hecho ya no quería luchar más.
El profesor Dumbledore entró en ese momento viéndola a ella, como su padrino me sonroje pero al verlo a él sonreír me tranquilizó un poco de que creyera que teníamos algo y que Hermione se merecía algo mejor que yo, la apuntó con la varita para que nosotros tuviéramos una conversación más privada.
"Mañana por la noche lo darán de alta, ¿cómo se siente?"
"Bien, adolorido pero bien"
"El castillo será su hogar en lo que cumple la mayoría de edad, estará becado y no tendrá necesidad de regresar a su casa, en un año más o menos el señor Snape tendrá que regresarle la casa legalmente"
"No me importa esa casa" – respondí con odio, esa pocilga estaba llena de malos recuerdos y no tenía una sola razón por la cual quisiera conservarla.
"Le corresponde a usted… ahora bien… ¿piensa regresar con su padre?"
"No" – guardamos silencio mientras veía a Hermione aún dormida.
"¿Va a dejar de huir señor Snape?" – me preguntó señalándola.
"Si, sólo espero que no sea tarde"
"Yo también" – iba a preguntarle cuando llegó la sanadora, el profesor le quitó el hechizo Hermione y habló con la joven que me iba a atender.
"¿Señorita? ¿Señorita? ¡SEÑORITA!" – Hermione se levanta confusa y se me queda viendo con esa dulce mirada que a veces tenía y reaccionó de inmediato, se limpió la boca por la saliva que había dejado sobre mi camisa y su propia piel y se incorporó tropezando – "El joven Snape esta delicado, le dije que necesitaba descanso y usted encima de él no es precisamente el termino que yo esperaba que usted entendiera como "cuidado" ¿qué estaba pensando?" – la riñó, podía molestarme pero la cara sonrojada que tenía ella era digna de admirarse.
"Lo siento, me quede dormida… yo le abrazaba y…"
"En otro momento podrá demostrarle su amor a mi paciente, pero me gustaría que tuviera una recuperación más tranquila en estos dos días"
"Yo…" – toda idea de molestarme con la sanadora se vio opacada cuando Hermione volteó a verme y se puso aún más roja mordiéndose el labio con nerviosismo – "Creo que iré afuera a esperar a que lo revise"
"Buena idea"
"¿Vas a irte?" – le pregunté intentando no reírme.
"No, sólo esperare afuera"
La sanadora sólo me quitó el vendaje de la mano y me reviso el golpe que había recibido por la espalda, me dio una poción y ordenó que me dieran de comer. Al poco tiempo ya estaba afuera y tontamente esperaba ansioso ver a la castaña atravesando la puerta.
No iba a olvidar tan fácilmente como ella había sido capaz de ponerse al frente y recibir un golpe que era para mi, defenderme como sólo mi madre lo había hecho una vez, no creía que podía llegar a ser tan importante para ella como para hacer eso, yo no me había comportado como debería haber sido, la bese, la forcé, la humille y la insulte cuando bien sabía que yo le gustaba o no le era tan indiferente, ahora algo me decía que no era por completo mía.
Había preferido ir a la casa con Tobías antes que quedarme sola con ella en el castillo, bien sabía que si se me ocurría quedarme terminaría enamorándome por completo de esa chica, era bastante guapa… de esas bellezas inusuales y escondidas, no solía arreglarse como las otras chicas sino que poseía la belleza natural en sí misma, su inteligencia llegó a tornarse a veces arrogante y otras excitante, nadie me llegaba a igualar en pociones, ni siquiera Lily y ella llegaba a sorprenderme de una forma que llegó a lastimar mi ego.
Aquel día que la bese fue el inicio de mi acabose, ella se había resistido a mi toque y mis caricias, no deseaba estar conmigo y la forcé solo para someterla y hacerle pagar algo que quizá ella no había tenido la culpa. Lo más doloroso de ella era su bondad, ella no pertenecía a Slytherin, tenía todo de las otras tres casas menos de la mía, mientras que a ella la insulté como a Lily y le hice cosas peores seguía hablándome y tratándome con cortesía inclusive cariño y mi mejor amiga sólo no quiso saber más de mí.
Hermione sufría, yo era muy observador y a veces la notaba con los ojos rojos y ausente… y aún así nunca se había convertido en un ser oscuro lleno de resentimiento. A veces creía que esa chica no tenía nada bueno para que yo me enamorara, pero fueran muchas o pocas cosas, buenas o malas, yo estaba sintiendo algo por ella; al principio su condición de la sangre me detenía pensando en todo lo que perdería si me quedaba a su lado pero ahora conforme pasaba el tiempo me daba cuenta que eso pesaba menos.
Entró sonriendo a penas y me contuve por no burlarme, esa condenada chica se veía hermosa apenada.
"Lo siento, en algún punto debí quedarme dormida" – debo admitir que el culpable había sido yo, cuando comenzó a llorar, le acaricie su cabello torpemente (ya que nunca había hecho eso antes) y así fue cerrando sus ojos y yo también, por primera vez había experimentado una paz… ella me hacía descubrir cosas nuevas.
"Si, me dio pena despertarte, estabas muy cansada, roncaste de hecho"
"Yo no ronco" – respondió en un susurro.
"Yo creo que si… Gracias por lo que hiciste ayer"
"Severus… ¿por qué no te defendiste? Eres un mago"
"Porque eso implicaría no regresar a Hogwarts y porque él rompió mi varita"
"¿Volverás con él?"
"No… Hermione casi anochece, ve a casa y date un baño, come y descansa ahí, no es necesario que te quedes"
"Está bien" – y aunque esperaba con ansias que ella se quedara, me dolió ver que se iba y me dejaba solo de nuevo.
HERMIONE II
Iba a medio día rumbo a San Mungo de nuevo, me había puesto un pantalón blanco corto con unas zapatillas negras, una blusa negra de botones, recogiéndome el cabello en una coleta. Cuando llegue Severus estaba despierto y leyendo un libro bastante viejo.
"Hola Severus"
"Hola Hermione… mi sanadora me lo presto" – respondió ante la pregunta que tenía pegada a los labios.
"¿Cómo estás?"
"Bien, después de la comida me dejará ir de aquí, el profesor vino a decirme que mis cosas ya están en Hogwarts ¿vendrás también?"
"Claro" – se puso serio por un instante y sonrío despreocupado.
"Y ¿no tendrás problemas con Ivvs?"
"¿Con Michael?" – me sentí extrañada a su pregunta, no sé a qué venía y con ese tono tan despreocupado cuando bien sabía que odiaba a ese chico – "¿Por qué?"
"Pues lo has frecuentado en estas vacaciones"
"¿Tú como sabes eso?" – me dio una sonrisa con un toque de dolor en su mirada.
"Técnicamente no lo sabía, era una forma de preguntar pero ya respondiste" – arqué la ceja molesta – "Lo supuse por… la marca que dejo en tu cuello, podrías al menos taparla ¿no? No es de presumir que tu novio te haga esas demostraciones de afecto" – escupió con saña, me levanté rápido soltando mi coleta y esparciendo mi cabello por mis hombros, no dije nada porque no tenía razón para eso, decir que no había sido él no era buena idea, y afirmar que si sería alejarlo de mí.
"No es de tu incumbencia"
"Si… lo sé"
"Vendré por ti a las seis" – le dije retirándome, me tomó del brazo acercándome a él pero con mucha suavidad.
"No quise faltarte al respeto, lo siento"
"¿Qué pretendes con todo esto Snape?"
"¡Ahhh joder! ¡Ya volví a ser Snape!" – me alzó la voz sin soltarme.
"Es que no sé cuál es tu actitud, no sé que esperar de ti, ¿vale? Ayer estábamos bien y ahora me sueltas esto"
"¿Tan malo fue que te dijera que te taparas el chupete que te dejo ese imbécil? ¿Te gusta llevarlo como un trofeo quizá? Solo no quería que alguien te faltara al respeto, pero si tanto te gusta adelante, es más puedes irte a que te haga otro" – respondió herido, como… como si estuviera celoso, pero eso no le daba motivo para ofenderme, me dolió que pensara que había sido de otro, y de pronto volví a sentir a Lucius sobre mí besándome e intentando hacerme suya cuando lo único que quería era huir, me limpié dos lagrimas que se habían escapado, Severus no tenía derecho a tratarme así, yo estaba haciendo todo eso por él – "No… yo… Hermione"
"No tienes ni idea de lo que me estás diciendo"
"Lo sé, porque suelo ser un idiota con las chicas, lo siento, no sé cómo comportarme cuando estoy contigo"
"Sólo ser tú… sólo Severus"
"¿Lo arruine verdad?" – asentí viendo hacia la puerta – "Te veo a las seis"
Fui a la casa del profesor Dumbledore, recogí mis cosas y las llevé a Hogwarts, ese idiota de Severus no se merecía nada de lo que estaba yo haciendo por él pero para mi desgracia yo aún le quería, sin embargo cuando él me reclamaba yo sentía como si estuviera celoso, pero eso sería imposible.
El profesor Dumbledore y yo fuimos por él, nos dio algunas indicaciones y poco antes de la cena ya estábamos instalados en la Sala Común, ese día cenamos ahí ya que no había nadie en el Castillo más que Hagrid, así que los elfos nos llevaron algunos emparedados con zumo y pastelillos, cenamos en silencio ya que desde nuestro mal encuentro por la mañana aún seguían las cosas tensas entre él y yo.
SEVERUS II
Que difícil era desprenderse de las ideologías en las que estabas tan arraigado, ella hija de padres muggles y yo de sangre mestiza. Amaba a Lily y nunca me acerqué a ella por no perderla como amiga y porque nunca iba a ser aceptado en el mundo mágico si me llegaba a juntar con una mujer como ella pero Hermione derribaba todo eso que yo había planeado para mí.
Y en nuestra convivencia paso lo que tanto había temido, enamorarme de ella, compartíamos la comida, salíamos a pasear, el primer día me acompaño al Callejón Diagon a comprar una nueva varita y la descubrí tan espontanea, su risa era hermosa y cuando ella reía yo me olvidaba de todo y sonreía con ella, cuando estaba con ella todo era distinto, no era un escape como lo era Lily era como si por fin hubiese llegado a casa, me olvidaba del mundo, de la magia, de los prejuicios porque yo sabía que a ella nada le importaba y a veces me volvía un poco más como ella.
Se acercaba septiembre y ella se encontraba leyendo sobre un sillón en la Sala común, llevaba unos pantalones cortos con una playera holgada, iba descalza y casi se quedaba dormida a medio día a penas. Me acerque sentándome y poniendo sus pies sobre mis piernas, el acto la hizo despertar y sonrojarse, llevaba semanas comportándome civilizadamente y ella había bajado la guardia de que en esos días no había sacado al cabronazo que llevo dentro.
Tomé el libro que yo estaba leyendo y continué con mi lectura, movía mis dedos suevamente sobre sus pies y vi la reacción de ella sin voltearla a ver una sola vez.
"¿Te he desconcentrado?"
"No"
"No has volteado la página en 20 minutos"
"Que observador" – dijo con sarcasmo, un plop se escucho apareciendo una elfina.
"Señorita Granger, el señor Ivvs la busca, esta en los jardines del colegio"
"Gracias Inkly" – ella me observo y de inmediato me levanté para dejarla pasar.
"¿Severus?"
"Ve a atender a tu visita"
"Está bien"
Cuando ella se fue ella sentí en el pecho esa sensación escabrosa, la había sentido cuando Potter veía de forma embalsamada a Lily, y yo nunca hacía nada para evitarlo, sí que lo hice, sólo hablarle mal de ese pelinegro insoportable pero de nada me había servido, ella no había logrado fijarse en mí. No estaba muy seguro de que quisiera que pasara lo mismo con Hermione, porque si iba a seguir haciendo eso me quedaría así hasta cumplir los cuarenta y volverme un amargado y extrañamente ella soportaba ese mal carácter que tenía y llegaba a transformarme de una forma que sólo ella hacía y le agradecía enormemente.
Salí rumbo a las cocinas esperando conseguir algo de comer ya que ella se estaba tardando demasiado en volver, cuando iba de regreso los vi despidiéndose en uno de los jardines. Ella sonreía de esa forma que sólo él podía provocar, lo estuve notando al final del curso, en cambio conmigo sólo estaba asustada, enojada, herida o llorando.
Pero puedes cambiar eso – me dije a mí mismo.
¿Realmente puedo cambiar quién soy? No dejaré de ser un Slytherin arrogante y ella es tan cariñosa, que necesita a un hombre así de cursi y empalagoso como Ivvs
Pero la quieres para ti.
Pero ella está con él y se le nota feliz.
Pero sabes que ella quiere algo contigo, quizá sea poco o mucho pero sabes que le gustas.
Él le entregó algo en un paquete, era una bolsa color lila y ella lo abrió viendo el interior, era un objeto quizá de unos 30 centímetros pero ella lo rechazó, se veía que ambos insistían ella en rechazar el regalo y él en que lo aceptara, al parecer ganó ella en la discusión porque después él la abrazó y ella dejó que poco a poco la acercará a su cuerpo, se besaron y fue cuando decidí irme.
Estaba más que comprobado que ellos tenían algo, ¿dolía? Si, de hecho dolía demasiado, él era de una buena familia y podría tener un futuro prometedor a su lado, técnicamente yo llevaba las de perder si ella era inteligente, yo ni tenía el buen apellido ni la fortuna que tenía ese mago, pero ésta chica no parecía ser como todas las huecas de Slytherin, como Denisse que sólo me coqueteaba y me ponía a mil cada vez que se le antojaba hasta lograr su cometido.
Ella era distinta, ella merecía lo mejor pero yo la quería para mí, ¿de qué forma? No lo sabía, solo sentía una sed de ella, de su compañía, de pelar con ella, de verla sonreír, de secar sus lágrimas, de besarla y hacerla enloquecer. Nunca había tenido a una chica seria para mi y no sabía si estaba preparado para algo así pero no quería que me pasara lo mismo que con Potter, en esta ocasión planeaba decir la verdad, aunque eso significara declarármele, se lo diría y lo que pasara después no importaba mucho en realidad.
oOoOoOoOoOoOo
Ella hablaba y hablaba sobre alguna poción, tenía sus piernas cruzadas y señalaba el libro fervorosamente, nunca había resultado tan gratificante hablar con alguien sobre pociones como con ella, realmente era buena, no destacaba en clase por sus continuas faltas y problemas de conducta, pero ella sumamente observador y sabía la inteligencia que ella poseía, incluso me había sorprendido un par de veces en eso.
"¿Tu qué opinas? Mi teoría es cierta ¿no?" – su ceño fruncido me trajo a la realidad.
"¿Cómo?"
"La poción agudizadora de ingenio, te decía que cuál era la mejor forma de aplicar la bilis de armadillo, quizá provocar un poco más de tiempo con sus efectos o evitar el balbuceo al final si está mal realizada"
"Mmmmmm"
Iba ya para una semana que su noviecillo no iba a visitarla, ella se había quedado a mi lado, no es que ella fuera ensimosa o me mirara con amor pero estaba conmigo, y sabía que eso debía significar algo, debía averiguarlo pero no lograba encontrar la manera de saberlo. Mentalmente hacía cuentas, me había sobrado algo de dinero del curso anterior, tenía planes para él pero esos ojos castaños valían la pena.
Voy a luchar por ella Ivvs…
"¿Hermione? Vamos a dar una vuelta" – se le resbala el libro de las manos y abre la boca un poco sorprendida.
"A… a… al jardín?" – me reí de su balbuceo y su expresión.
"Mmmm… no… vamos a Londres"
"¿A Londres? Cómo llegaremos ahí… es imposible" – intento razonar, ella y sus ideas siempre tan correctas cuando sus decisiones siempre indicaban lo contrario.
"¿De cuándo acá eres tan recta a las reglas eh? Además si lo ves desde este punto de vista no nos saltaremos reglas pues estamos en verano"
"¿Y cómo llegaremos?"
"Caminaremos a Hogsmeade y ahí llamaremos al autobús noctambulo" – arrugó su ceño y como si estuviese sufriendo asintió.
"¿Y a dónde iremos? Para ir vestida para la ocasión" – pensé observando su cuerpo, ella se puso nerviosa alejándose y poniéndose roja, me reí de esa chica y subí las escaleras despacio.
"Lo que sea te vendrá bien, te veo en media hora ¿vale? Creo que podríamos ir a un café o algo así"
"¿Severus?" – llegó corriendo hacía mi y con toda la valentía que encontró preguntó desafiante – "¿Es una cita?"
¿Por qué ella quería ponérmelo tan difícil? Yo a penas estaba carburando y aceptando lo que sentía por ella y Hermione con sus preguntas que me orillaban a seguir huyendo de estos nuevos sentimientos, sus labios rosados me recordaron aquella vez que la acorrale en esa misma Sala Común, cómo ella se había negado a mis caricias… y cómo ahora Ivvs era poseedor de todas esas atenciones, su fragancia y suave sabor.
"Si, si tu quieres claro"
"Me encantaría" – respondió entusiasmada y era el momento de preguntarle por el novio, ¿qué pensaría el pobre idiota de que ahora cortejo a su chica e intento quitarle toda atención y cariño? Pero no iba a arruinarlo, antes de todo eso iba a lograr algo con Hermione.
Caminábamos por una avenida bastante concurrida, extrañamente intenté arreglarme no logrando mucho por ello, llevaba un pantalón negro con una camisa blanca de botones, una chaqueta igualmente negra, ella era iba increíblemente radiante, no era de las chicas que se arreglaba para arrancar los ojos de los hombres con mini falda y escotes, era de esas chicas que se ponían una bonita blusa y se pintaba los ojos de blanco y arrancaba suspiros.
Llevaba un pantalón café claro con un suéter de cuello de tortuga negro, había recogido su cabello con un prendedor hacia a un lado y su maquillaje al mínimo, la sentía nerviosa, ausente, como si quisiera llorar o si quisiera reír, me preguntaba si pensaba en él.
"¿Café o restaurante?"
"Café definitivamente… mira ahí hay uno" – me señaló un establecimiento que estaba alumbrado por lámparas de colores tenues.
Entramos a lo que parecían las mazmorras de Hogwarts, el lugar estaba a oscuras y sólo lo alumbraban largas lámparas que hacía solo que se viera la mesa y las personas que estaban ahí, voltee a ver cada una de las mesas y me di cuenta que era un café exclusivamente romántico, las sillas estaban pegadas dando absoluta intimidad a los acompañantes.
"Si prefieres otra cosa, por mi no hay problema"
"Me gusta… ¿a ti no? ¿te da miedo Hermione?"
"Miedo… ¿miedo a la oscuridad o qué?" – respondió con altanería sentándose en una mesa de la esquina dándome espacio a mí, me arrinconé a su cuerpo estando cerca de sus labios.
"No precisamente, más bien miedo a mí"
"Eres inofensivo"
"Soy una serpiente… podría morderte" – le respondí con sensualidad, ella me permitió ese juego sin retirarse tanteando el camino y mi auto control.
"Inténtalo" – me retó.
"¿Les tomo la orden?" – maldito muggle.
"Un capuchino por favor ¿Tú Severus?"
"Un americano"
Después de ese acercamiento mantuve mis manos quietas y mi boca en su lugar, confirmé una vez más lo fácil que era estar con ella y hablar, lo raro era que no le gustaba hablar de su vida, solía ponerse nerviosa e intentaba cambiar de tema desesperadamente, pero había una mujer detrás de esa chica.
"No tiene caso hablar de mi vida, es mi pasado y pues todo cambió cuando llegue a Londres"
"Pero quiero conocerte" – le insistí.
"Y yo a ti, pero no tiene caso"
"¿No tiene caso conocernos?" – le pregunte molesto y herido, entonces para qué demonios aceptó salir conmigo.
"No tiene caso hablar del pasado, quiero conocerte pero no que me conozcas a mí"
"¿Y eso por qué?"
"Podría no gustarte" – sonreí asintiendo.
"Sabes que mi madre se llamaba Eileen, murió hace casi dos años en manos de mi padre, ya te imaginaras cómo… siempre he intentado ser el mejor, al principio lo hacía para que ella se sintiera orgullosa de mí y luego lo hice para "compensar" que yo no era un sangre pura, se esperaba mucho de mí viniendo de la casa Slytherin, siempre me ha costado trabajo socializar, me hablo con todos y…" – para encajar tengo que ser otra persona, quería decirle eso y por fin que alguien me conociera tal y como podía llegar a ser, pero no era momento – "y… con la única que pude establecer amistad fue con Lily pero todo salió mal, al final se dio cuenta de quién era"
"¿De quién eras? ¿A qué te refieres?"
"Pues a mis prejuicios, a mi ideología y bueno ella siempre sacaba lo bueno de mí, era raro que me viera molesto y de pronto le grité y a insulte, ella no lo merecía, fue la única que estuvo conmigo cuando mi madre se fue"
"Ella no supo manejar lo malo de ti, ¿has escuchado estar en las buenas y malas? Quizá estuvo contigo con lo de tu madre, pero no fue capaz de escuchar tus disculpas, ya era tiempo de que se le pasara el enojo, no fue para tanto"
"¿Por qué sigues hablándome? Yo te insulte y te forcé, me he comportado como un idiota contigo"
"Nunca entenderías porque te tengo tanta paciencia, creo que porque sabía que ese "Snape" sólo era una parte de ti, creo que prefiero conocer también la otra parte, sé que nunca regalaras flores y dirás cursilerías pero definitivamente tu sinceridad vale la pena"
"No tiendo a ser un patético que regala rosas, ni soy exhibicionista" – ella soltó una carcajada como si presenciara un chiste privado – "¿De qué me perdí?"
"Creo que sólo te falta conocer a la chica adecuada que te haga regalar flores y ser un hombre enamorado" – me quede callado y mi mirada se perdió en una lámpara color naranja, ella observaba que todas las parejas se comían a besos y caricias provocativas.
"¿No me dejarás conocerte?"
"Mmmmm con el tiempo supongo, no hay mucho que quieras saber sobre mí, todo lo que fui quedó atrás… mis padres, mis amigos… todo, cuando llegue a Londres no me quedó más que empezar desde cero, ahora sólo tengo al profesor Dumbledore y ya… la amistad suele ser algo subjetivo en este momento"
"¿Ivvs?"
"Él fue mi ancla" – respondió con sinceridad, creo que en ese momento ella ansiaba sacar todo lo que llevaba atorado por tanto tiempo – "Cuando lo conocí lo único que quería era volver de donde había venido, él se convirtió en algo alterno y…"
"Te enamoraste"
"No… no estoy enamorada, pero se que siento algo fuerte que me hace extrañarlo y… ¿por qué hablamos de él? Es como si me pusiera hablar de Lily ¿qué no era una cita?"
"Si, pero para eso necesito conocerte"
"Tan solo en un minuto conocerás mi vida entera y mi alma, pero debes esperar a que ese minuto llegue, que te baste con que ahora estoy aquí, no me he ido…" – a eso no volví a responder, pedí la cuenta y pague.
Estaba molesto con ella, es muy difícil intentar conocer a esa arrogante mocosa cuando ella no quería, me parecía completamente estúpido que ella me gustara, que creyera que yo le gustaba cuando toda su vida era un maldito misterio. Había optado por ser lo que yo quería ser con una mujer, con Lily nunca tuve la oportunidad de ser "hombre" solo era el amigo pero fue porque así yo lo había elegido, pero con Hermione estaba decidiendo ser algo merecedor, algo que hiciera que sus ojos se posaran de nuevo en mí y no es ese medicucho de cuarta, pero a ella nada le importaba.
Entrabamos a los jardines de Hogwarts, se sintió el viento helado y la volteé a ver, sus mejillas estaban rosadas del frío y estaba seria al igual que yo, me quité la chaqueta y se la puse, cerrando el cierre y subiendo el cuello y le tapara un poco más.
"Severus esta helado"
"Entonces debemos apresurarnos o te resfriaras" – cuando di el primer paso su mano me detuvo.
"¿Hice algo malo verdad?"
"Eres mi primera cita, nunca había invitado salir a nadie y fue un fracaso"
"¿Qué? No, claro que no lo fue"
"Dime algo que haya salido bien"
"Estuve feliz ¿eso cuenta?" – sonreí ante su intento de compasión y la jale para que camináramos hacia el castillo, llegamos hasta la sala común y ella se plantó frente a mí – "Háblame"
"Sé que desde que me conociste no fui el mejor de los tipos, fui grosero, maleducado, y prejuicioso, intenté irme de tu lado porque… ya no importa, pero yo esta noche intenté conocerte y resulta que no quieres decirme nada, terminamos hablando de tu novio y de la mujer que amaba ¿resulta eso coherente?"
"La coherencia nunca ha ido contigo, mira sé que tu y yo somos como una poción difícil se que debemos agregar los ingredientes en el punto preciso y a la temperatura adecuada pero en verdad quiero conocerte, sólo tengo miedo y no puedes culparme por tenerlo" – me confesó con sus ojos cristalinos en lágrimas – "No puedo permitir que me lastimes más de lo que lo has hecho, he luchado Severus, me aleje como querías y me pedías a gritos e intente empezar de nuevo y de pronto cambias y ¿qué pasara cuando comience el curso? ¿Cuándo Evans regrese? ¿Cuándo te des cuenta que sigo siendo una hija de padres muggles?"
"Nada cambiará" – respondí de inmediato, dándome cuenta que cualquier cosa era buena para que ella creyera en mí.
"Sabes lo suficiente de mí, no planeo que me conozcas más a menos que el destino así lo quiera… sin embargo te estoy abriendo la puerta y dándote carta blanca para que acabes conmigo"
"Cree en mí, soy… puedo ser algo muy distinto a lo que conoces" – se quedo callada y me entregó la chaqueta, esa maldita cita fue un desastre, con titubeo la tome de la cintura y la abracé, ella no se opuso y se entregó a mis brazos temblando – "Se supone que al final de la cita tengo que besarte" – se separa viendo mis labios con miedo y ansiedad, me acerco para percibir el aroma que dejo el capuchino y su labial de fresas, cierro los ojos dejándome llevar por la sensación, rozamos nuestros labios – "Pero no lo haré"
"¿Qué?"
"Nunca haré eso otra vez sin tu consentimiento" – la solté dándole un beso en la mejilla.
No tenía planeado este capítulo pero quise anexarlo… creo que él debe luchar por ella antes de que regrese a su tiempo.
Samaria Reed: Él tendrá que luchar, de eso seguro, pero debemos tomar en cuenta que ella esta enamorada de él hasta el tuétano! Odio eso
Yazmín Snape: me has dejado bastante clara la idea, creo que serás una de las chicas que me ayudara a regresarla a su tiempo, tengo un par de problemas con ese capítulo, esta acabando con mis nervios. Ahora solicito ideas… qué esperas que pase ahora que él intenta cortejarla pero sabe que tiene algo con Michael? Por un lado él intenta enamorarla, por otro lado ella debe ser un poco orgullosa, tercer lugar esta Michael, que debe pasar para que ella decida confiar en él?
Hilmychu: Tu me diste seguridad para seguir la historia tal cual la tenía planeada, pero sigue guardando las patatas! A parte de Lucius creo que podemos sacar jugo de Bellatrix, y luego posaré el protagonismo en Snape! Siii creo que ya lo veo más claro. Lo de Lucius jajajaja quedó así porque estaba administrando una pagina en fb y me pidieron Lumione y busque algunos y acababa de leer un one shot de Lucius con Hermione o esta hot hot hot… creo que quede traumada y lo refleje en mi fic… imaginate cuando me traume con Voldemort…
