Iglesia.
Mientras Sammy y Ayame persiguen a los gemelos debajo de las bancas, el pequeño Töru duerme en brazos de Breetai, Sam juega con las flores de su cesta y Karu blandea el bastón de Haruka como espada, el resto de los invitados suspiran silenciosos al ver a la pareja prometerse amor ante el altar.
Las alianzas son bendecidas por el padre, Seiya evidentemente emocionado desliza la pequeña en el anular de la rubia. Ella ha permanecido seria y pensativa, temerosa que tanta felicidad sea solo un efímero sueño.
-Por la autoridad de la iglesia, los declaro marido y mujer, puede besar a la novia.
Haruka observa temerosa a su nuevo esposo..
-Dime que esto es real, que no es un sueño que se transformará en pesadilla.
Mirando el temor en los ojos verdes, Seiya la abraza.
-Tranquila Teniente -Le susurra -No sientas afán por lo que ha de venir. Desde hoy escribiremos nuestra historia de amor. -La besa suavemente -Te amo.
-También te amo -Murmura.
El padre carraspea.
-Damas y caballeros, les presento a los honorables esposos Seiya y Haruka Kou.
Los aplausos se escuchan en el lugar.
Ayudándola a descender los dos escalones, Seiya camina hacia sus familiares y amigos que los felicitan, las mujeres llevan pañuelos en sus manos, lloran felices al ver el enlace realizado.
-Felicidades piojosa – Con el pequeño Samuel en brazos, y luchando para que no lo muerda, Sammy abraza a Haruka -Como te dije en el matrimonio anterior, si el tipo te sale dañado me avisas y le patearé el trasero.
-Gracias amigo, pero no hará falta -Responde Seiya.
-Me encargaré de hacerlo personalmente. Haruka dice entre felicitaciones.
-Sabía que las terapias tenían una oscura intención -Mina los abraza -Felicitaciones cuñada, después de la fiesta conviertan a ese adorable niño en mi sobrino y la felicidad será completa.
-Así será -Haruka se recuesta en su marido.
-Volvamos a casa. -Ikuko se percata del malestar de su hija adoptiva.
-Ya están casados, vamos por la comida -Serenacomenta seria. A continuación sonríe feliz -Muchas felicidades Haruka, mereces ser feliz.
-Gracias enana. -La abraza.
-Me encargaré que así sea -Seiya responde.
-Lo se, Haruka es nuevamente la chica que era gracias a ti. -Lo abraza.
-Y yo soy otra persona gracias a ella -Sonriente continúa recibiendo felicitaciones.
-No hablen de mí como si hubiera muerto -Gruñe la Teniente.
Haruka es llevada por Kenji hacia una de las bancas y le toca la frente. Busca con la mirada a Ayame, haciéndole una señal para que se acerque.
-A casa -Ordena Ayame tomándole el pulso a la novia -La Teniente no está bien.
-No digas tonterías doctora corazón. Estoy perfectamente bien.
-Tienes fiebre nuevamente y el rostro parece una cereza madura.
El sacerdote eleva la voz para ser escuchado.
-Antes de marcharse deben firmar el libro.
Lo hacen apresurados. El número de testigos fue enorme, todos querían firmar.
Serena coloca la capa y un abrigo grueso sobre Haruka.
-¿Por qué me das tu abrigo? Serás quien enferme y tendremos que cuidar a los mellizos.
-Zafiro fue por una manta. -Se inclina para que solo ella la escuche -Si enfermas no tendrán noche de bodas y tienes a Seiya a dieta desde hace días.
Sorprendida, Haruka va a replicar, prefiriendo callar al ver que su esposo regresa con el acta de matrimonio.
-Listo -Seiya guarda en su abrigo el sobre y toma en brazos a Haruka avanzando a la salida -Apuesto que en tu primera boda no sucedió esto.
-No, pero si pasé mi noche de bodas envuelta en una sábana de pétalos de rosa ¿Tienes algo mejor? -Tiembla al sentir el frío invernal.
-Tendré toda una vida para sorprenderte...
.-
Cuatro días después.
A primera hora del día Zafiro recibió una llamada donde le ordenaron presentarse con carácter de urgencia al Hospital Militar.
-Iré al hospital como te prometí. Volveré para la hora del almuerzo. -Le dijo a Serena
Sin explicarle mucho a Amy, le pidió que lo llevara en su auto en vista que no puede conducir.
Su hermana lo dejó a las puertas del nosocomio ya que él no quiso que lo acompaña dentro.
Indicándole que estaría en el hospital de Kurobe, Amy le dijo que la llamara en cuanto estuviera fuera de la consulta.
En ese instante, dentro del consultorio y con expresión anonadada, Zafiro mira al médico.
-Lamento ser quien le de esta noticia Coronel Black -El doctor Kato Azuma responde.
-No puede ser cierto...
-Por esta razón quería verlo hoy mismo -Dice el doctor y capitán del ejército. -Estos resultados llegaron hace días, sin embargo, no dábamos con su paradero hasta que leímos su solicitud de vacaciones.
-Debe haber una equivocación -Zafiro balbucea. -Tal vez los exámenes se confundieron y...
-El cuestionario que le hice tan pronto llegó corrobora el parte médico. Tiene un tumor cerebral de tipo anaplásico ubicado en el hemisferio cerebral derecho. -Observa al hombre frente a él -Es mi deber informarle que sus funciones diplomáticas en Reino Unido han concluido. Sus pertenencias y las de su familia serán repatriadas en los próximos siete días.
-¿Seré considerado un inválido?
Incómodo, el doctor cambia de postura.
-Debe informarnos el lugar al que serán entregadas las pertenencias...
-No tenemos casa en Japón. Dice sin creer aún lo que sucede -Yo... -Mueve la cabeza.-¿Qué viene después de esto?
-Haremos todos los análisis y estudiaremos la posibilidad de operar. Mientras tanto le daremos tratamiento externo. Combatiremos...
Levantándose de su asiento, el militar camina hacia la ventana, las cumbres blancas y los pinos muestran una hermosa vista, para él no tiene otro significado que la cercanía de la muerte.
-¿Ese tratamiento tiene efectos secundarios?
-Si lo desea, nos comunicaremos con su madre. La doctora Black...
-¿Tiene efectos secundarios? -Repite.
-Todo tratamiento tiene sus riesgos. Lo primero será estudiar el tumor,.
El militar vuelve su atención al exterior.
-¿Qué sucedería en el caso hipotético que no acepte un tratamiento?
-Comenzará a sufrir desmayos con frecuencia, dolores de cabeza, pérdida de la visión, su estado de ánimo sería cambiante, desde la indiferencia hasta la violencia, podría perder algunos recuerdos y desconocer a las personas a su alrededor, sus funciones motrices...
-¿Y si acepto la operación?
-Primero debemos hacer el tratamiento para detener el crecimiento descontrolado del tumor. Existen casos de pacientes a quienes se les ha remitido...
Zafiro voltea de inmediato.
-¿Me está ocultando algo doctor?.
-No...
-Se habla de remisión cuando hay cáncer... Las manos le tiemblan -¿Tengo cáncer? -Pregunta angustiado.
El doctor recuerda tarde que como hijo de la doctora Black, Zafiro conoce términos médicos.
-No soy oncólogo... -El militar salva las distancias rápidamente, tomando la carpeta del escritorio -No tiene permitido ver...
-Es mi vida de la que habla -Revisa los resultados de los análisis, pasando las hojas hasta que llega a una en especial.
Se derrumba en la silla, le cuesta creer que esto le esté sucediendo a él.
-No quise decírselo hasta repetir los análisis.
- Astrocitoma anaplásico -lee lentamente. La carpeta cae de sus manos -Papá...
El doctor se levanta de su silla y se inclina a recoger los documentos esparcidos.
-Conocemos la historia clínica del General Black. Su muerte fue muy lamentable. Pero a diferencia de él, su tumor se halla en la fase uno y con los avances médicos podremos alargar su vida.
Zafiro cierra los ojos.
La vida no puede ser tan injusta.
-Tengo una familia -Dice con voz temblorosa.
-Lo se...
-Una esposa que me ama y a la que amo con todo mi ser -No lo escucha -Tres niños maravillosos que están comenzando a vivir... -Aspira una bocanada de aire -Una vida con ellos...
-Como le dije, estoy esperanzado en que lograremos...
Zafiro lo observa.
-Quiero pedirle un favor. Más bien es una orden.
-Si Coronel.
-No quiero que le diga a mi madre nada hasta que repitan los análisis y los comparen con estos -Le suplica. -Apelo a la confidencialidad médico-paciente.
-Como ordene Coronel. -Le entrega un sobre -Estará de permiso mientras se realiza el tratamiento.
-¿A partir de cuándo?
-La carta del cese de sus funciones llegará en las próximas horas a su dirección de habitación. -Hace unas anotaciones en la historia clínica y aprieta el intercomunicador -Enfermera Konoe.
-"¿Si doctor?"
-Traiga unas órdenes para resonancia magnética. Prepare al Coronel Black, se le harán una serie de...
Zafiro no escucha.
Piensa en Serena, sus hijos, su vida.
Evoca ala imagen de su esposa, su sonrisa, su risa divertida, la manera como mueve las pestañas cada vez que lo abraza, cuando le dice lo que anheló escuchar desde que la conoció. Que lo ama, lo ama y él la ama a ella.
-"¿Por qué Dios? ¿Por qué?" -Pregunta en silencio...
Residencias Milenio
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Apartamento 5-C.
-¿Cuándo volverán mamá y papá? -Hakaru le pregunta a Serena antes de tomar una cucharada de sopa.
Ya han pasado cinco horas desde que Zafiro recibiera la llamada para presentarse al Hospital Militar.
-Querías que fuera al doctor y lo haré hoy -Fue su respuesta a las interrogantes que la rubia le hiciera.
La rubia observa su reloj.
La una en punto. No tuvo más remedio que servir el almuerzo en vista que los niños querían comer.
-Tus padres regresarán en unos días más -Dice Mina al niño. Se siente deprimida desde que Yaten regresara a Tokio. -Espero que me traigan algo bonito, en vista que me dejaron de niñera.
-¿Tú estas cuidando a alguien? -Sammy ironiza mientras alimenta a Zafirito.
-Creí que nosotros la cuidábamos a ella -Hotaru murmura, Samuelito aprovecha un descuido de la chica y le arroja puré en el rostro.
-¡Eso es! -Ríe Mina -Para que no digas tonterías.
-¿Ah si? -Tomando un trozo de verdura, Hotaru se lo arroja a Mina.
-Lindo ejemplo le das a los niños – La rubia le dice.
-Olvida los obsequios, si alguien los merece, son mi terrón de azúcar y Zafiro, son ellos quienes se encargan de Hakaru. -Sammy le replica a Mina.
-Y yo tío . -Sam indica blandeando la cuchara -Yo cuido a Karu.
Todos ríen excepto Serena.
Observa una y otra vez el reloj, se asoma a la ventana esperando ver el auto de Amy.
Sammy se percata de su nerviosismo.
Entregándole el tazón de comida a Mina, se levanta y camina hacia su hermana.
-¿Ocurre algo terroncito?
Serena mueve la cabeza.
-No, es que Zafiro no ha llegado y... -Encoge los hombros. -Debí acompañarlo al hospital.
-¿Está enfermo?
-Se ha sentido mal. Tal vez soy exagerada, pero me preocupan los constantes mareos que ha sufrido.
El rubio la abraza.
-Eres la mejor persona del mundo. Te preocupas por todos y es normal que lo hagas por Zafiro. Pero recuerda que es tu esposo y no tu hijo.
Serena suspira.
-Tienes razón...
-No es tu siamés. -Ríe al verla contrariada.
-Recuérdame por qué te amo.
-Porque soy el mejor hermano del mundo, caballeroso, galante, bien parecido y tu mejor amigo.
-Olvidaste mencionar que eres insoportable, zalamero, patético y llorón. -Responde divertida. Observa de reojo a Mina. -No les des gaseosa, el jugo de fresas está en los vasos entrenadores.
Su amiga regresa la lata de gaseosa al bolso.
-Lo intenté pequeños, pero su madre se transformó en una persona aburrida.
-Los pequeños ya terminaron de comer, nos toca a nosotros. -Informa Hotaru.
-Primero hay que dormir a los gemelos o comenzarán a gritar. -Sammy se encarga de uno de sus sobrinos y Mina del otro.
Dos horas más tarde, Serena escucha la la puerta abrirse.
Se levanta del sofá y sonríe a Zafiro.
-¡Gracias al cielo que llegaste! Me tenías preocupada.
Forzando una sonrisa, Zafiro entra.
-Hola mi amor. -Colocando una bolsa sobre la mesa, se despoja de los guantes, el anorak y un suéter grueso- Habían varios pacientes delante de mí, -Miente - debí llamarte pero se me pasó por alto.
-Imagino que viste a varios colegas, camaradas o como ustedes se llamen.
Sonriendo él mueve la cabeza.
-Traje panes rellenos de frutas para los niños. -la toma de la mano atrayéndola contra su pecho. -Te amo, no sabes cuanto te amo. -Cierra los ojos atesorando el momento.
-Si me permites respirar, también podría declararte mi amor. -Levanta el rostro recibiendo un dulce beso que va tornándose apasionado. -Valió la pena esperarte -Le dice al separarse para tomar aire. Nota que su esposo la mira insistente -¿Sucede algo?
Él detalla su rostro.
-Soy afortunado. Pienso en lo feliz que he sido desde que te conocí. -Se encadena en los ojos celestes – Tenemos tres hermosos niños, soy dueño de tu amor. -Se aclara la garganta antes que la voz se le quiebre. -Gracias por darme todo cuanto he deseado de ti.
-Todo no -Sonriendo sensual, Serena acaricia su rostro. -Los gemelos y Sam están dormidos, -Susurra - Hakaru está con Mina y nosotros...
-Podríamos descansar un poco. -Termina con voz grave.
-¿Ahora lo llaman así? -Ruborizada lo lleva de la mano hacia la alcoba...
Más tarde, y con Serena dormida sobre su pecho, Zafiro piensa.
Si los análisis practicados ese día arrojan los mismos resultados, deberá encarar la dura realidad. Su padre murió por un tumor cerebral y parece que él sufrirá el mismo destino.
Conteniendo las lágrimas, besa el cabello rubio.
No puede dejar a su familia desamparada.
Primero se encargará de buscar y comprar una casa acorde a las necesidades y comodidades para los niños. Debe ser cerca de una buena escuela. Kurobe tiene buenos colegios, sin embargo él prefiere Tokio, allí Serena podrá desenvolverse con facilidad.
Luego, la convencerá para abrir un local comercial, algo que sea rentable y fácil de manejar. Estará con ella el tiempo posible.
Pensando en hacer su testamento, cierra los ojos deseando despertar y escuchar que todo fue una broma desagradable.
Las lágrimas ruedan silenciosas por las sienes hasta el cabello.
Soñó vivir y compartir con Serena toda una vida y esa misma vida le dio unas migajas. Quien mueve los hilos del destino se está burlando de él de una terrible manera.
Su hijos...
Sam y los mellizos necesitarán a su padre.
¿Quién la llevará a su primer día de escuela primaria y espantará a los chicos? ¿Quién acompañará a los niños al parque, a los partidos de béisbol o fútbol?
Serena necesitará quien la ayude a criarlos,.
Está quedándose dormido cuando una idea le llega..
.-
-¿Qué le sucede a tu marido? -Mina le susurra a Serena.
Ha pasado una semana desde que Zafiro visitara el hospital militar.
Esa mañana amaneció con deseos de ver casas en Tokio. Su plan de vivir en la gran ciudad y no en Kurobe tienen enojadas a Ikuko, Ayame y Amy.
-No lo se. Está feliz desde que le concedieron un permiso especial por haber hecho una excelente labor en Reino Unido -Serena responde terminando de hacer el equipaje de los niños para pasar una semana en Tokio.
Solo esperan que los recién casados regresen al día siguiente para ellos partir a su cruzada.
-Mi amor -El militar entra a la alcoba -¿Quieres comer pastel de arándanos?
-¡Yo si! -Gritan Sam y Hakaru levantándose del frente del televisor.
-Con tina papi -La niña salta y aplaude.
Serena coloca las manos en jarra.
-Zafiro Black, ¿Sabes que te estás portando como si tuvieras la edad de Sam?
-Es solo un trozo de pastel -Se excusa él.
-Con tina -La niña espera en suspenso.
Mina mira intrigada al militar, Zafiro siempre se ha caracterizado por cumplir las reglas.
-Son las siete y mamá dejó la cena...
-Apenas las siete de la noche, comeremos pastel y en dos horas cenaremos.
Serena lo observa, luego a Sam y Hakaru que con ojos brillantes esperan.
-Esto es un complot -Encoge los hombros -Mi familia hace un boicot contra la comida de mamá.
-No mami, abella comida rica, yo quiero pastel y tina -Sam le dice moviendo las manitos de manera graciosa.
Los mellizos comienzan a gritar desde el corral.
Los niños también quieren pastel -Zafiro hace de traductor -Los entendí claramente.
Riendo derrotada, Serena asiente.
-Iré a servir...
-Como sabía que aceptarías, me tomé la libertad de hacerlo por ti -El militar sale un instante regresando de inmediato con una bandeja. -El pastel de ustedes los espera en la mesa -Indica a los niños.
-¡Gracias tío!
-¡Si papi!
Hakaru y Sam corren veloces al comedor.
-Mientras endulzo a mi amada esposa, podrías darles pastel a los mellizos -Mirándola elocuente, Zafiro le dice a Mina.
-Solo dime que te deje para que le untes el pastel a Serena en lugares insospechados y ya, -Evita reírse de las expresiones de los Black Tsukino -deja de buscar excusas tontas.
Sale satisfecha de su obra.
-Aún me pregunto por qué la dejo entrar -Refunfuña Serena.
-Esa impertinente deja trabajar la lengua desconectada del cerebro... pero a veces tiene ideas dignas de escuchar. -Zafiro le dice al oído enrojeciéndola más...
Ya es tarde y los niños duermen, cuando Mina se despide.
-Estoy agotada, no tendré hijos hasta que Yaten acepte quedarse en casa para atenderlos mientras yo voy a trabajar -La rubia dice pensativa.- O mejor, cuando él desee un bebé alquilaré los suyos y así se le bajarán los ánimos.
Zafiro le hala el cabello.
-Y yo que creí que habías madurado alguito.
-¡Ay! -Se queja Mina -Ve a buscarme las uvas que Sam escondió en su alcoba. La señora Ikuko dijo que eran para todos, no para Karu y tu hija.
-Eso se llama instinto de supervivencia. -Zafiro informa antes de ir por las frutas.
-Sam ofrece solo cuando traes tus postres, del resto no esperes nada. -Serena dice riendo
-Excelente negociadora -Estira el cuello hacia el pasillo, al ver que Zafiro no regresa baja la voz y mira preocupada a su amiga -Zafiro quiere mudarse a Tokio.
Serena suspira.
-Así es, por más que he intentado razonar con él no cede en su idea. Mamá y mamá Ayame están enojadas con él. Y Amy ni hablar. Temo la reacción de Haruka cuando se entere.
-¿Te ha dicho el motivo?
-Su argumento, es que Tokio es más cálido y tiene mejores atracciones todo el año para los niños... -Su mirada se oscurece.
-¿Y si ves al padre de Sam? Me refiero al hombre que te engañó.
Serena duda un instante, ruborizándose culpable baja la mirada.
-Lo vi cuando fuimos a comprar la ropa para los niños.
Sorprendida Mina se cubre la boca.
-¡Por todos los cielos! -Jadea -¿Zafiro...?
-Lo sabe, estábamos en el restaurante cuando tropezamos con Darien. Zafiro le permitió conocer la niña y compartir con ella.
-¿Sentiste algo al verlo? -Le pregunta curiosa.
-Temor... y una extraña emociòn -Confiesa -Tengo el recuerdo de su desprecio como si hubiera sido ayer... -Recuerda el sobre en el armario de Haruka -Se que lo perdoné, pero eso no significa que olvide como destruyó mis ilusiones y se burló de mí. Lo único que agradezco de esa terrible noche, es tener y abrazar a Sam -Se le anegan los ojos -Es idéntica a él... -Respira varias veces -Mejor vamos por más pastel o lloraré.
-Lo siento, no debí remover las heridas. -Mina la acompaña a la cocina.
-Amo a Zafiro...
-¿Lo amas como amaste a Darien o por agradecimiento? -Insiste Mina.
Sus palabras detienen a Serena.
-Es mi esposo, y lo amo como hombre,el hombre que ha sido desde esa noche que llegué a Kurobe deseando morir. -Afirma categórica la rubia - estuvo conmigo en la sala de partos recibiendo en brazos a Sam, amándola como si ella fuera suya; hemos compartido los peores y mejores momentos de mi vida. Juntos hemos aprendido a ser padres. -Sonríe soñadora -Zafiro vino a ser mi salvavidas y es mi cayado, me sostiene, me afirma, me demuestra cada día su amor, y yo haré lo mismo. No se que haría si me llegara a faltar.
Parado fuera de la cocina, Zafiro cierra los ojos al escuchar las palabras de Serena...
.-
Día siguiente.
A las cinco menos cuarto de la tarde, todos están reunidos en el apartamento a la espera de que Ricardo regrese del apartamento con su hijastro y Haruka.
Yat, Sam y Hakaru juegan con los mellizos y Sammy. Hotaru, Setsuna, junto con Yuriko y Liu, acomodan la fuente de confites. Michiru y Breetai anunciaron que llegarán después que ella cumpla su guardia en el hospital.
Ikuko, Amy y Ayame se mantienen enojadas con Zafiro, sin embargo han hecho una tregua ese día. Conversando en un rincón de la sala, se halla Malachite con Kenji y Taiki.
Lita, Andrew y Diamante aparecen con lasaña lista para hornear en el instante que vayan a cenar.
-No se asusten -La castaña les dice a sus vecinas al ver las expresiones asustadas -No lo preparé yo, fueron Andrew y mamá.
-¿Cómo están los preparativos para la boda? -Zafiro los interroga.
-Viento en popa.-Responde Diamante - Estamos esperando la fecha del gran acontecimiento para tener a mis padres solo para mí -Dice haciendo reír a sus amigos.
-Tengo entendido que te marcharás a Fukushima – Taiki indica.
-Como empleado de la Agencia Nacional de Desastres Naturales , mi deber es servir a mi país en lo que se hacer, hubo muchas bajas después del terremoto y el tsunami, fui promocionado como director del distrito. Mamá no deja de llorar, pero mi deber es estar donde me llaman.
Continúan conversando hasta que alguien bosteza.
-¿Has notado que tu hermano parece más relajado? -Ayame le pregunta a Amy en la cocina.
La chica observa al militar, en ese instante, Zafiro coloca una música suave y toma a su esposa de la cintura para bailar.
-Está feliz porque tiene tiempo libre para pasar con su familia -Responde Amy, regresando a su tarea de preparar la fuente de sashimi -Serena era la pieza del rompecabezas de su vida.
-Eso lo certifico. Mis nietos y ella le han dado sentido a su aburrida vida.
-¡Mamá! -Amy se sorprende por sus palabras.
-Mamá nada, ambas sabemos que Zafiro era menos interesante que un bostezo, igual a tu padre -Suspira melancólica – Mi general Black aprendió a vivir después de casarse conmigo.
-¡Qué humildad! -Ikuko suelta irónica. Está junto con Mina, preparando sushi. -No se a quien salió mi yerno, él si que es...
-¡Por supuesto que saló a mí -Exclama Ayame -Es bello, atractivo, emana un **noallow**-appel como su madre...
Ikuko estalla en carcajadas.
Kenji entra a salvar el instante.
-Control de calidad hace acto de presencia. -Toma un trozo de marisco, humedeciéndolo en salsa agridulce -Delicioso. -Va por el sushi encontrándose con una paleta de remover frente a su nariz.
-Tocas mi obra de arte y te daré plaf, plaf -Lo amenaza su esposa. -Esto es para Haruka y nuestro nuevo hijo.
Mina y Amy ríen. Kenji levanta las manos a modo de rendición.
-Tranquila mi cielo, solo venía a ofrecerme como catador. Hablando de catar -Va por dos vasos y sirve umeshu de albaricoque -Voy a disfrutar con nuestro yerno.
-No lo ocupes, es feliz bailando con nuestra hija - Ikuko va por el wasabi, el ikura y las huevas de salmón -Eso me recuerda...
-Si vas a seguir con la canción de no "seas feliz lejos de mí", me marcharé a casa -La amenaza Kenji -Nosotros hicimos nuestra vida y nuestro hogar donde quisimos, dejemos que los chicos también lo hagan.
Ayame y su esposa lo ven con deseos de golpearlo.
-¿Quieres que se marchen? -Pregunta llorosa su esposa.
-Prefiero Tokio que Reino Unido -Afirma categóricamente él. -Tenemos una casa allá y en vacaciones podremos ir a visitarlos, es algo que no podíamos hacer cuando estaban en otro continente. Deberían agradecer que no se marcharán. Por lo menos veremos a nuestros nietos cuando así lo deseemos y no el día que cumplan diez años.
Las mujeres se miran.
-¡Oh! El único con cerebro en la familia Tsukino -Ironiza Ayame.
Para fortuna y paz, su consuegra no la escucha.
-Por eso amo a mi esposo, es tan inteligente -Ikuko coloca unos trozos de sushi en un plato -Toma querido, te los has ganado.
En la sala, Zafiro observa detenidamente a su esposa mientras se mueven al compás de la música.
-¿Cuándo te dirán los resultados de los análisis -Pregunta la rubia, haciéndolo trastabillar.
El militar busca una excusa convincente. Pidió al doctor una prórroga de dos semanas antes de comenzar el tratamiento para ir a Tokio y buscar la casa.
-Me llamarán cuando estén listos.
-¿Y si no lo hacen?
Zafiro observa a todos lados. Rápidamente desciende el rostro y besa a Serena.
-Hoy no nos preocupemos por nada. Lo más seguro será que tenga una simple anemia -Desvía la mirada por temor que Serena descubra su preocupación. -Declaro este día libre de preocupaciones. ¿Cierto hijos? -Pregunta a los mellizos que los observan entretenido. Al instante los pequeños gritan y aplauden.
-Papi, yo bailo -Sam se las ingenia para quedar entre sus padres.
-Tú bailarás conmigo -Serena toma a Hakaru y le da unas cuantas vueltas por la sala, lo mismo hace con Yat.
Una hora y media más tarde, Yuriko cuelga el teléfono.
-Ya están entrando al edificio -Sonríe feliz. -Mi bebé acaba de llegar.
Hakaru deja de jugar y observa interesado a los adultos.
-¿Quién es su bebé? -Pregunta ladeando la cabecita rubia.
Mina lo abraza.
-Espera y verás.
Minutos más tarde, Haruka entra al apartamento. Todo está oscuro y silencioso.
-¿Dónde está la gente? -Sostenida de las muletas pregunta.
-Tal vez fueron al aeropuerto en vez de esperarnos en casa. -Soltando dos maletas, Seiya enciende la luz, asustándose al escuchar el estridente grito.
-¡Sorpresa! -Exclaman a todo pulmón los presentes.
-¿Quieren que me de un infarto? -Sostenida por Ricardo, Haruka lleva sus manos al pecho.
Todos los rodean y emocionados abrazan a los recién casados.
-Sabía que la Teniente fosforito se quejaría, ella es feliz siendo gruñona -Mina dice en voz alta.
-El bronceado les sienta bien -Serena los observa. -¿Bebiste piña colada?
-Ponche sin alcohol, piña sola, y comimos todo lo regional -Enumera Haruka, a continuación baja la voz. -Y antes que preguntes, no tengo marcas de traje de baño.
Satisfecha por el rubor de la rubia menuda, logra avanzar hasta Hakaru.
-Hola mamá. -Dice el niño al borde del llanto -Viniste por mí.
Arrodillándose con dificultad, Haruka queda a su altura. Extiende su brazos, en seguida Hakaru se arroja en ellos.
-Siempre mi precioso niño, siempre estaré para ti.
-Hola hijo -Seiya le alborota el cabello -¿No estás feliz de verme?
Hakaru se suelta de Haruka se arroja hacia él.
-Si estoy feliz.
Kenji asiste a Haruka y la ayuda a llegar al sofá.
Entre anécdotas de la luna de miel y las interrupciones de los niños, comienza la fiesta de bienvenida.
-Mañana a primera hora iremos a Tokio -Anuncia la Teniente, Hakaru no ha querido separarse de ella. El olor a lasaña inunda el apartamento -Queremos entrevistarnos con el fiscal de menores Tamotsu Hashimoto y comenzar con el proceso de adopción.
-Les recomiendo que se efectúen un perfil de ADN para acelerar el proceso -Ayame les sugiere. -Al demostrar que son hijos del mismo hombre, será más sencillo.
Haruka observa el rostro de Hakaru. El niño es idéntico a ella.
-¿Crees que somos...?
-Sin necesidad de hacer la prueba lo parece -Kenji asegura. - me quito el nombre si el mismo hombre no es el padre de ambos.
-¿Cuál te pondrás? -Lo reta Sammy.
A continuación, todos dan sugerencias...
