-Está bien, Kya, concentrémonos de una vez por todas. La respuesta está cerca, muy cerca, y seguro que conseguimos llegar a ella. Y con ella, a encontrar al asesino.

-Muy bien. Quedamos en que investigaríamos a esos tipos.

-Exactamente. Si nos coláramos en sus despachos, es posible que encontremos datos sobre esa estrella, los cabecillas o el asesino al que perseguimos.

-Solo hay un problema: ¿Cómo conseguimos entrar?

-Tal vez con un alambre o las copias de las llaves… Pero solo el casero las tiene…

-¡Bingo! ¡El casero! Y alguien relacionado con el casero lo tendría fácil para conseguirlas.

-¿Estás pensando en…?

-La pequeña April, en efecto. Sé que la pobre no estará muy de acuerdo en cogerle prestadas las llaves sin permiso a su padre, pero si se lo pedimos, quizás….

-Ya, pero… Espero que nos siga la corriente…*Suspiro*

-Bajemos a hablar con ella. Creo recordar que vive en el segundo piso con su padre, pero aún es pronto para cerrar la oficina, así que su padre no estará, seguramente.

-Estupendo, bajemos a buscar a la cría.

Damos la señal de alarma a mis viejos y salimos de casa rumbo al segundo piso. Allí, la mismísima April vestida con un vestido muy veraniego para estas fechas nos abre. Tiene su guitarra en la mano.

-¡Hola, chicas!

-¡April, cielo!-intenta persuadir Kya.

-¿Qué haces con ese vestido? ¡Estamos a 4 grados!

-¡Yo siempre tengo calor! Mira, no sé, soy así… ¡Ja, ja, ja, ja!

-Veo que estabas en pleno recital de guitarra. ¿Te molestamos? Queríamos hablar contigo sobre una cosa…-pide Kya en tono amable, de ese el cual me es imposible adoptar.

-¡No, adelante! Ya tengo compañía…-indica April.

-¿"Compañía"? ¿Está tu padre contigo, pequeña?-pregunto. Si está el señor Moore, me parece que vamos listas…

-No, papi no está. Han venido Tim y Toby, y hace un rato llegó también Butterfly. ¡Estamos jugando todos juntos con mis muñecas! ¿Queréis venir también? ¡Tengo dos muñecas con las que podéis jugar!-exclama la cría.

Mierda… Justamente eso, lo que me faltaba, agitar de arriba para abajo una persona cabezona de plástico con una sonrisa más falsa que el color de pelo de Brooke.

-Claro, ¿Por qué no?-intenta aguantar Kya.

-¡Genial! ¡Kya, tú serás Celeste, y Kylie, tú serás Violet!

-¿Quién?-pregunto con cara de póquer.

-¡Mis muñecas! ¡Anda, pasad!

Entramos en casa de Patrick y April Moore. En el salón están Tim y Toby, sentados en la moqueta, y Butterfly sentada en el sillón, con otro de sus peculiares disfraces y otra de sus extravagantes pelucas.

-¡Hola, chicas!-saluda Toby.

-¡Mi novia! ¡Siéntate en tu trono, mi princesa!-suelta Tim después de ir babeando hasta Kya. ¡Pobrecilla, se ha quedado petrificada de nuevo!

-Tim, oye…-masculla Kya, muerta de la vergüenza.

-¡Qué tímida es mi chica! ¡Es tan superdulce!

Intento contener la risa para no hacer rabiar a la pobre Kya, que ya tiene suficientes problemas.

-¡Ja, ja, ja, ja, ja! ¡Qué súper-bonito!-exclama Butterfly.

-Estupendo, ahora estamos todos juntitos, como una gran familia feliz.-empieza April.

No va a ser sencillo pedirle las llaves…

-Aquí tenéis, vuestras muñecas.

April nos tiende dos muñecas despeinadas y medio desnudas. Es increíble lo que hacen los salvajes críos con las muñecas… No me gustaría ser una de esas.

-¡Hola, Celeste y Violet! ¿Nos vamos a tomar un helado de fresa?-dice April con tono fantasioso al tiempo que agita una muñeca parecida a Butterfly.

-Oye, April, ¿Dejamos las muñecas para luego?-refunfuño.

-Oh, de acuerdo. ¡Ahora toca el turno de los chistes!-grita April, toda contenta.

-¡Oye, yo no…!

-Kylie, sígueles la corriente. Tampoco será para tanto…-murmura Kya

Lleva razón. Si les doramos la píldora un poco costará menos de que acepten nuestro plan.

-¡Empiezo yo, empiezo yo!-dice April, toda contenta.- ¿Qué le dice un cable a otro? "¿Quieres que te siga la corriente?" ¡Ja, ja, ja, ja, ja!

Todo el mundo se ríe. Kya esboza una sonrisa para disimular, pero yo no puedo. Es un chiste malísimo.

-¡Me toca a mí!-chilla Toby, levantándose de un brinco. -¿Cómo se dice 99 en chino? "Cachichien" ¡Ja, ja, ja, ja!

De nuevo se repiten las carcajadas, pero es que no me hace ni pizca de gracia. Estos chavales de hoy en día no tienen gusto…

-Quita, Toby, ahora me toca a mí, mi turno.-dice Tim al tiempo que se levanta y empuja a Toby hacia un lado.- ¿Qué le dice un espagueti a otro? "¡Mi cuerpo pide salsa!" ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja!

¿Pero de qué se ríen todos? ¡Esos chistes son muy antiguos, y no tienen ninguna gracia! ¡Por favor, esto es una tontería! ¿Qué hago yo tragándome sesiones de chistes malos? Esto es humillante.

-¡Oh, oh, me sé uno, me sé uno!

-Vamos, Butterfly, tu turno.-declara contenta April.

-Pues esto son el azúcar y la cucharilla. ¿Sabéis que se comentan? "¡Nos vemos en el café!" ¿Lo pilláis? ¡El café! ¡Pero no el de beber, una cafetería! ¡Ja, ja, ja, es muy gracioso!

La madre que trajo a esta tipeja. ¿Qué le ocurre? ¿Tiene neuronas de color arcoíris o qué?

-¡Chicas, os toca!-anima Toby.

-Sí, estáis muy calladas. Adelante, contadnos un chiste.-pide Tim

-Oh, yo no me sé ninguno divertido…-miento.

-¡Oh, venga, vamos! ¡Haz memoria!-dice April.

-¿Y tú, Kya? ¡No te cortes!-anima Butterfly.

Al ver que no tengo ninguna gana de contar un chiste, Kya me cubre las espaldas al tiempo que avanza hasta el medio del corro que han formado los críos y se pone a contar su chiste.

-Está bien, veamos… Esto es una pareja de enamorados que tienen un niño pequeño, y que la mujer espera otro niño…

-¡En esa pareja se llaman Tim y Kya, y el niño se llama Tim Junior!

Kya mira hacia el suelo con cara avergonzada. Pobre amiga mía.

-Total, que el niño le pregunta a su madre "Mamá, ¿Qué tienes en la barriga?" "Un niño" le contesta la madre.

-¿Y qué, y qué? ¡Huy qué interesante se pone la historia!-dice Butterfly.

-Y el niño sigue preguntando "¿Quién te lo ha dado, mamá?" A lo que la madre responde "Tu padre, hijo". Entonces, el niño se va a ver a su padre y le dice "Papá, no le des niños a mamá, ¡Que se los come!"

Todo el mundo empieza a reír sin parar. Kya me cuenta chistes mucho más divertidos que ese, pero algunos contienen ciertas cosas que deberían censurarse….

-¡Kylie, te toca!

-No, no, en serio…

-¡No vale rajarse! ¡Vamos! ¡Solo faltas tú!-me ordena April.

-De acuerdo…-rechisto.

Me acerco hasta donde estaba Kya, que me cede el sitio.

-Es de noche, y un niño está en su cama, rezando. Su padre lo espía desde la puerta. El niño dice "Que Dios bendiga a mamá, a papá, a la abuela… Y adiós al abuelo" Al día siguiente, el abuelo se muere.

-¡No, pobrecito!-chilla Butterfly.

-Cómo iba contando…-me quejo- el padre se cree que es una casualidad. Al día siguiente, el niño vuelve a rezar "Que Dios bendiga a mamá, a papá… Y adiós a la abuela" Y al día siguiente, la abuela muere.

-¡Hala, qué magia!-masculla Tim.

-Total…-me mosqueo. Yo no quería contar este chiste, y encima me interrumpen.-Vamos, que el padre se cree que el crío es adivino. Al siguiente día, vuelta a las plegarias del niño "Que Dios bendiga a mamá… Y adiós a papá"

-¡Qué miedo!-dice Toby.

-El padre, preocupado, empieza a gritar "Ay, que me queda un día de vida, ay que me moriré, ay que no sé qué…" Al día siguiente, no le pasa nada y la madre del niño va y le dice a su marido: "¿Sabes qué? El vecino se ha muerto"

-¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!-ríe Kya.

Butterfly se me queda mirando.

-¿Qué? No lo he entendido…

Encima eso… *Suspiro*

-Mejor dejémoslo. April, queríamos pedirte un favor.

-¿A mí? ¿El qué?

-Es un poco delicado, tienes que prometerme que no le dirás esto a nadie, en especial a tu padre.-pide amablemente Kya.

-¿Qué es?

-Necesitaríamos las llaves de los pisos.-trunco.

-¡¿Qué?! ¿Para qué? Y además, ¡No puedo quitárselas a mi padre!

-Es… No podemos dar muchos detalles, pero es muy importante.

-Seguro que es para la investigación del asesino de las vecinas.-deduce Butterfly.

-Sí, más o menos.-confiesa Kya.

-Si Kya las necesita, ¡Tenemos que ayudarla!-manifiesta Tim.

-¡Sí! ¡Hemos de ayudar a nuestros amigos!

April se queda dubitativa unos instantes, pero al final, para nuestra suerte, acepta.

-Está bien… Intentaré conseguirlas… ¡Pero devolvédmelas rápido! No quiero buscarme un lío…-suplica April.

-Tranquila, intentaremos no tardar mucho y nada más terminemos te las devolveremos al instante.-promete Kya.

-De acuerdo… Mañana vendré a vuestra casa a dárosla.

-Gracias…-agradezco.

-Y ya de paso, también nos podría ir bien vuestra ayuda…-intuye Kya.

-¡Sí, señorita sargento, a sus órdenes!-dice Tim poniéndose firme como un soldado.

-Descanse, sargento Debison.-bromea Kya.

-Nos gustaría que intentarais distraer a unas cuantas personas… ¿Me entendéis?-pido.

-Creo que sí…-dice Butterfly.

¿Esta tía es medio tonta o qué?

-Lo máximo que podáis. Tened, una lista de personas. Os lo pido, esto debe de ser confidencial, ¿De acuerdo?-pronuncia Kya.

-¡Entendido!-corrobora Toby.

-Bien. Ahora ya es tarde para empezar con la investigación, pero mañana, sin falta, hemos de registrar esos sitios, ¿Clarito?-suelto en tono de líder.

-Sí.-dice April, convencida.

-Gracias, chicos, nos estáis haciendo un gran favor.-agradece Kya.

-¡No es nada! ¡Por ti, lo que haga falta!-este, sin duda, es el bocazas de Tim

-Ahora tenemos que irnos. No lo olvidéis, ¿De acuerdo?

-¡No lo olvidaremos!-promete Butterfly.

Sin mediar más vocablos, nos dirigimos a la salida, y de allí a casa. Mis padres ya nos están esperando para cenar.