Cap 36 : Fotografía

SHIZUMA.

Ya oscurece en Hawáii y todo sigue como esta mañana. No hay evoluciones en la salud de Michiru, Haruka sigue como alma en pena, Rebecca demuestra tranquilidad pero a leguas se nota su desasosiego y Chikane … bueno ella esta rara. Hace minutos le dejé su móvil, si bien no tenia llamadas de Himeko, sé que no fue eso la que le causa esa mirada apagada. No quise ser imprudente y preferí dejarla sola, a veces cuando uno se encuentra en un mal estado emocional, el mejor remedio es la compañía de tu propia conciencia.

A lo lejos vi como el padre de Chikane hablaba con Haruka, sentados, sin apuros. Imagino que la conversación se centra en Michiru y, espero de todo corazón que aquel hombre no vuelva a entrometerse en la vida amorosa de su sobrina, como ya lo hizo hace algunos años.

¡Himeko que alegría! - escuché como Nagissa exclamaba a mis espaldas. De inmediato me giré, pasando mi vista por toda la sala de espera hasta dar con la dueña de mi corazón. En su mano mantenía un celular apegado a su oído – pensé que nunca llamarías – continuó con la conversación – Si, todo sigue igual con Michiru, aunque ha llegado el padre de Chikane … - Nagissa notó que la miraba y se acercó a mí – Si, esta preparando los papeles para trasladarla a Japón … No lo sé, aún no hay una fecha, pero pensamos que esperara a que le den el alta a Chikane … Claro, apenas sepa algo te aviso … ¿Y tú, cómo estás? - le preguntó Nagissa, mientras se miraba las uñas, buscando seguramente entretener su vista – Algo me dice que no te crea … No lo sé, siento que me ocultas algo – dijo con voz segura …. - Chikane está bien, dentro de todo claro …

Dile a Himeko, que Chikane ya tiene su móvil, para que la llame – le susurré a Nagissa

Ah Himeko, me dice Shizuma que Chikane tiene su móvil, para que la llames … Sí, hoy mismo lo fuimos a buscar al Hotel … Ok, entiendo … Te quiero – dijo antes de colgar

¿Qué te dijo? - pregunté enseguida

Nada, solo llamaba para preguntar como iban las cosas por acá …

¿Llamará a Chikane?

Eso creó, pues se alegró al enterarse de que ella ya contaba con su móvil. Pero la note extraña, como si algo le preocupara

Sólo espero que todo vaya bien en Tokio – dije a medio suspiro.

CHIKANE.

He pedido a la enfermera que apagué la luz de la habitación, solo tengo como compañía las verdes y a veces rojas luces de las maquinas y un brillo plateado de luna que ilumina mis pies de manera tenue.

Siento un horrible dolor de cabeza, sé que es debido a que no he parado de llorar desde que mi padre me dio esa terrible noticia. Confieso que he pensado en retractarme de aquella decisión, que vale decir, es una de las más apresuradas que he tomado, teniendo en cuanta lo relevante de los resultados. Pero sé que en estos momentos, el tiempo es cosa de vida o muerte para mi prima.

No he podido dejar de imaginarme casada, por más que intento alejar esos pensamientos de mi cabeza, mi cerebro me juega malas pasadas, y como no, si ahora se ha convertido en una de mis mayores preocupaciones y, que solo tiene sabor a pesadilla.

Ni siquiera he sido capaz de llamar a Himeko ahora que tengo mi móvil junto a mí. Temo que ella no comprenda mi situación y termine odiándome …

Cerré mis ojos unos segundos, momento justo cuando alguien abrió la puerta de mi habitación. Decidí hacerme la dormida, pues no tenia ánimos de hablar con nadie. Escuché unos pasos acercarse a mi con cautela y reconocí enseguida un aroma peculiar … supe de quien se trataba.

Supuse que estabas dormida – dijo Rebecca en un susurro – Te vez tan tranquila, como si nada estuviese pasando … Me gustaría ver esa expresión siempre en tu rostro, alejada de todos los problemas … - escuché como suspiró – No sé que pensar, creo que debería hacerme a un lado, pero es tan complicado, nunca pensé llegar a querer tanto a alguien como te quiero a ti y, aunque sé que no me amas, mi cuerpo y mi alma me impiden poner una barrera entre las dos … he pensado las cosas y creo que prefiero ser tu amiga, todo para mantenerme cerca de ti … Y es que pienso que puedes hacer cualquier cosa conmigo y nunca podría odiarte … Y la culpa la tienes solo tú, por ser como eres … Te quiero Chikane – sus labios se depositaron sutilmente en los mios – Buenas noches – dijo como ultima palabra …

Espere hasta sentir que la puerta se cerraba y me incorpore lentamente, con algunos dedos rozando mis labios y completamente sorprendida por las palabras de Rebecca … Nunca pensé que ella me dijese todas esas cosas … Tuve que respirar profundamente para calmar mis emociones y por unos segundos desee que Himeko me hubiese dicho lo mismo que Rebecca... Miré mi celular pensando en llamarla, pero la cobardía pudo más y descarte esa idea.

HIMEKO.

¿Todo bien en Hawáii? - preguntó Souma apenas colgué la llamada a Nagissa

No sé si bien sea la palabra para definir la situación … pero sí, al menos Michiru se mantiene estable – dije tomando asiento de manera derrotada en mi sofá

¿Y Himemiya cómo sigue? - preguntó sentándose junto a mí

Esta mejor … pronto le darán el alta – le comenté alegre por la noticia – Nagissa me informó que Chikane ya tiene su móvil

¿Y la vas a llamar? - yo miré la hora

No ya es muy tarde y más tarde aún en Hawáii, no quiero interrumpir su descanso …

Quizás no este durmiendo … - dijo él

No quiero arriesgarme. La llamare mañana, le preguntare cuando le dan el alta para saber si volveremos a viajar o nos quedamos acá – le informé

Entiendo – dijo poniéndose de pie – Bueno es hora de descansar, que tengas buenas noches Himeko – dijo caminando hasta su cuarto

Espera un momento Souma – lo llamé

¿Dime? - preguntó con paciencia

Solo quiero agradecer todo lo que has hecho por mi – dije acercándome a él hasta abrazarlo con fuerzas, depositando mi cabeza en su pecho. Note como se sorprendió pero fue cosa de segundos para que el pasara sus brazos rodeando mis hombros

No tienes nada que agradecer, lo haría mil veces más si fuera necesario – dijo a media voz

¿Por qué eres tan bueno conmigo? - le pregunté sin saber muy bien por qué

Y desde cuando acá tanta curiosidad … - él me aparto unos centímetros de su pecho – confórmate con saber que eres la mujer o una de las mujeres más especiales de mi vida – dijo tomando mi mentón

¿Cuantas mujeres especiales tienes, eh? - le pregunté sonriendo

Algunas … - dijo manteniendo una sonrisa transparente

Eres un pillo – le dije empujándolo suavemente

Tengo mis dones – respondió picándome un ojo – Bueno Himeko, ve y descansa … mañana sera un largo día

Si, buenas noches – dije besando su mejilla y retirándome a mi cuarto

Souma es una de esas personas que irradian tranquilidad a quienes están al rededor. Yo por supuesto no quedo afuera de su campo magnético. A veces pienso que he sido una persona muy afortunada al contar con su apoyo, al igual que con la presencia de Gina. En honor a la verdad, sin ellos yo no seria nada de lo que soy ahora.

Luego de darme un baño caliente, invité a mi cuerpo y cama a hacer un pacto de amistad nocturna, donde me deje envolver por las suaves sabanas rozando mi piel recién mojada por la limpia agua. Sentir como mi cabeza se hunde y acomoda en la almohada me tienta a cerrar mis pesados párpados y dejarme llevar por la paz que se encuentra momentos antes de dormir.

Cinco minutos es el tiempo que había transcurrido o al menos esa era mi percepción, pero no demoré en comprobar lo equivocada que estaba cuando vi que el sol asomaba sin vergüenza por mi ventana, colando su luz rebeldemente por las cortinas.

No puede ser … - dije con la modulación arruinada por la pereza de la mañana. Me incorporé lentamente hasta alcanzar mi celular y comprobar la hora – siete en punto … "es una pesadilla" …. - maldije mientras me hacia el animo y depositaba mis pies sobre el suelo, para ir como moribunda hasta el cuarto de baño.

Me di una ducha, aún pensando que no disfrute nada la noche y sintiendo una pereza enorme. Luego de verme arreglada fui hasta la cocina para tomar desayuno.

Sabia perfectamente que este día podría ser importante, así que decidí comer bien.

Pareces zombie – comentó Gina pasando por mis espaldas para preparase un poco de café.

Buenos días – respondí en un ligero gruñido mientras le pasaba la cafetera

¿Una mala noche? - preguntó sirviéndose el oscuro liquido

Ni siquiera me di cuenta como pasó …. creo que dormí profundamente, tanto que no descansé – me sinceré

Mmmm – bebió un sorbo de su taza, mientras me miraba levantando sus cejas en gesto de empatía – suele suceder – dijo saliendo de la cocina.

Acabé con lo que me quedaba de desayuno y salí de la cocina, con la conciencia estancada en Hawáii y el cuerpo apernado a la implacabilidad del reloj, que cada vez me recordaba el escaso tiempo que me separaba de estar, quizás, frente a frente ante Hemira.

Cuando ya estuvimos todos listos, nos fuimos con rumbo al restaurante Azul Grana, donde tendría que llevarse a cabo aquella cita tan extraña con ese seudo abogado.

9:00 A:M AZUL GRANA.

¿Gustan algo de desayunar? - preguntó un garzón cuando ya nos vio acomodados en una mesa

Yo quisiera un jugo natural … de naranja, por favor – pedí sin muchas ganas, pero entendía que debía consumir algún producto

Lo mismo que la señorita – dijo Souma, aludiendo a mi pedido

Yo quisiera un expreso por favor, muy cargado – dijo la italiana

Claro – dijo aquel joven, anotando nuestros deseos en una pequeña libreta de cuero negro – enseguida vuelvo

Adelante – Gina, dio el permiso de retirada

Debemos estar muy atentos a cualquier movimiento extraño – murmuro Souma mirando disimuladamente el lugar

Yo beberé mi café – Gina miro su reloj – aún faltan treinta minutos para que se cumpla la hora estipulada. Pero luego de beber el café, me cambiare de mesa, es preferible tener diferentes perspectivas del lugar

Esa es una buena idea – la alagué

Recuerda que esa es mi especialidad … pensar antes de que pasen las cosas

En cambio mi especialidad es siempre poner en riesgo mi pellejo, quiera o no – bromeó Souma, sacándonos unas sonrisas.

Souma – lo llamé para tomar su atención, el de inmediato me clavó su mirada - ¿Qué planes tienes para navidad? - le pregunté jugado con una servilleta

No tengo planes … - contestó de manera sencilla

¿Por qué no pasas la navidad junto a mi? - le ofrecí

No lo sé … es un momento muy intimo con la familia

Vamos Souma, te debo mucho y lo mínimo que puedo hacer es ofrecerte esta invitación – insistí

Recuerda que tú padre estará acá, en esa fecha – dijo él

Por él no te preocupes, de seguro le encantara la idea de que estés

Bueno, viendo tanta insistencia … no me queda más que aceptar – sonrió

Genial – dije mirándolo tiernamente

¿Y tu Gina? ¿Estarás también? - le preguntó Souma

No … tengo planes. Quiero viajar a Italia para estar con mis padres

Ah, entiendo – comentó él

Quisiera mandarle unos regalos a tus padres – le dije a Gina – para agradecer la cordialidad que tuvieron conmigo

No es necesario Himeko – dijo Gina algo apenada

Para mi si lo es … Tú me ayudaras con las compras – le advertí

Permiso … - dijo aquel camarero – Sus jugos de naranja y el expreso cargado – deposito nuestros pedidos con sumo cuidado en la mesa, para luego retirarse.

CHIKANE.

Aun sigues enojada conmigo – mencionó mi padre, quien al parecer velo mis sueños durante la noche

No me recuerdes lo que debo hacer con tus comentarios – le pedí desganada

No sabes como me duele verte así … - dijo él tomando mi mano

Te aseguró que a mi me duele más – dije impaciente

Entiende por favor Chikane, es la única solución …

Puedo entender eso … - suspiré – pero no logro entender que lo hayas tenido todo planeado y, no intentes negarlo

Ponte en mis zapatos, hija – pidió bajando su mirada lentamente

¿Y quien se pone en los mios? - le pregunté mordaz

Tú ni siquiera tienes pareja – dijo el algo molesto

¿Y esa es una razón suficiente como para que arruines mi vida? ¿Acaso pensaste si estaba enamorada? - de inmediato se puso nervioso

¿Lo estas? - preguntó preocupado

Qué importa eso... nada cambiara – dije apartando mi mano de su contacto

Estás enamorada de aquella chica italiana, ¿cierto? - mis ojos de inmediato demostraron mi asombro

¿Qué te hace pensar eso? - le pregunté

Ayer … venia a ver como seguías, ya era tarde. Pero antes de entrar escuché algunas palabras que …. - él miró el techo un segundo - ¿Rebecca? ¿Así se llama?

Si – dije rápidamente

Ella te decía cosas muy lindas

¿Escuchaste todo?

No, solo una parte … ¿Es ella a quien amas?

Dime una cosa padre … ¿para que quieres saber?

Porque yo puedo hablar con ella – contestó

¿Ah si? ¿Y que le vas a decir? - dije con ironía – ¡Hey muchacha! disculpa a mi hija. En realidad soy yo quien la esta obligando a tomar esta decisión... pero si quieres puedes ser su amante, al menos hasta que me vuelva a llenar los bolsillos de dinero

No me hables así... recuerda que soy tu padre – me regañó al notar mi voz envenenada

No me pidas respeto... no en estos momentos – le dije manteniendo mi posición

No te estoy pidiendo, te lo exijo – dijo él enojado

Sabes que si Michiru no estuviese en coma, nunca hubiese aceptado... Eres un hombre muy afortunado, al parecer

¿Qué me estás tratando de decir? - me preguntó nervioso

Nada, solo que las circunstancias son demasiado … mmmm como decirlo, ¿Favorables?

Yo no quise que esto pasara – respondió en modo de defensa

Te recuerdo que todo esto es tu culpa – le dije enervada

¿Mi culpa? ¿Acaso fui yo quien puso a esa psicópata tras tus pasos? - preguntó ofendido

De ti, ya nada me sorprende – le respondí

¡Esta bien muchacha, esto se acaba acá! - Su mirada se torno oscura como la noche – Puedo tolerar que seas una descarriada, que no tengas conciencia y hasta que hayas dejado atrás el recuerdo de tu madre, pero no tolerare que insinúes esas destupieses de mi! - me advirtió

¿Y qué vas hacer? ¿Desheredarme? - contesté con una sutil sonrisa de burla

Tu no comprendes nada … Nunca has tenido que esforzarte por nada, siempre tuviste todo lo que quisiste … Ni siquiera tienes memoria

¿Memoria de qué? Memoria para recordar todas las navidades que preferiste tus negocios antes que tu familia, o no, quizás la vez que te olvidaste de mi graduación en la primaria

Esos son sacrificios que tu obstruido cerebro de niña malcriada no sabe apreciar – cada vez la conversación se tornaba más y más espesa

Tú me criaste – le recordé – perdón, en realidad nunca me criaste, siempre estabas ocupado

Sabes que no es así, siempre fuiste la luz de mis ojos

¿Fui? ¿Ahora que soy para ti? ¿Un cheque en blanco que quieres cobrar?

Nunca imagine que fueras tan egoísta – comentó con desilusión

Discúlpame – acentué esa palabra – Se me olvida que debo ser tu mártir

SI tu madre estuviese aquí, no permitiría que usaras esas palabras

Si mi madre estuviera, de seguro no me obligaría a contraer matrimonio para mantener la fortuna de la familia, fortuna que por cierto, perdimos por tus errores – le recordé furiosa

Estas muy equivocada …

Di lo que quieras … me tiene sin cuidado

Arreglare todo para el traslado de Michiru a Tokio – me advirtió agotado de esta discusión

Supongo que es un eufemismo – dije levantando la ceja

Pues sí. También arreglare todo lo de tu matrimonio – contestó dándome la espalda

Qué poco te dura la culpa

Un hombre como yo no debe tener culpas, es un mundo duro y las personas frágiles son las primeras en caer

Parece que también se te olvidó tener sentimientos …

Agradece que soy tu padre y, que nunca me conocerás como tu enemigo – volteo su cabeza para mirarme casi con odio

Vaya, como te sacas la careta – insistí en la discusión. La rabia me embargaba con cada trago de aliento

Es mejor para los dos, llevar la fiesta en paz – dijo como ultima palabra, antes de retirarse de mi habitación.

AZUL GRANA 9:50 A:M

Veinte minutos de retraso – comentó Souma mirando su reloj - ¿Que tipo de abogado es éste?

No lo sé – dije mirando a Gina, sentada unas mesas más allá – Esperaremos unos minutos más, si no llega llamare al teléfono que dejó

Esta bien … - dijo él – Es lo mejor que puedes hacer, recuerda que hoy nos reuniremos con mi amigo

Sí, estoy muy ansiosa por saber si tiene alguna novedad – me sinceré

Espero que tenga buenas noticias …

Saqué el móvil de mi bolso, quise mantener una especie de distracción para apaciguar la espera. De pronto recordé que Chikane ya contaba con su celular y comencé a sentir una especie de tentación, la cual no pude reprimir.

Llamare a Chikane – dije discando el numero

Buena idea – dijo él apoyando su cabeza en el lomo de su mano

Mientras el tono sonaba mi corazón enloquecía. No entendía muy bien que me pasaba, de donde me nace este nerviosismo y ansiedad por escuchar su voz. Casi pude sentir que era un niña de quince años, llamando por primera vez a su gran amor.

Himeko … - la voz de Chikane sonó algo apagada al descolgar la llamada

Hola Chikane … ¿Cómo estás? - le pregunté preocupada

Bien ¿Y tú? - contra preguntó

Bien … - dije con voz confundida - ¿Segura que estás bien? - insistí

Si, es solo que no esperaba tu llamado – me contestó

¿Es un mal momento para hablar? - le pregunté, mientras Souma me miraba concentrado

No lo sé ….

¿Qué te sucede Chikane? - esta vez mi voz no sonó preocupada, si no más bien enojada

Me duele algo la cabeza – confesó

Me suena a escusa – le dije inmediatamente – ¿Hablaste con Rebecca?

Si, ya se acabó – dijo ella con el mismo tono de voz

¿Estás triste? - pregunté asustada

¿Por ella? No...

Entonces estas triste – aseguré al ver el resultado de mi pregunta capciosa

Tengo un gran problema – dijo acongojada – pero no puedo decírtelo por teléfono

Me estas asustando, Chikane – le advertí

Por favor Himeko... No te asustes

Es que tu voz suena tan extraña …. ¿Michiru está bien? - le pregunté

Sin mejorías – contestó, pero note que ese no era el problema

Se sincera conmigo – le pedí apretando el teléfono

Es lo que quiero, pero no por teléfono – insistió

¿Tan delicado es que necesitas decírmelo a la cara?

Puede cambiar nuestras vidas – comentó en un susurró. Yo solo cerré mis ojos con fuerza

¿Para mal?

Eso depende …

¿De qué?

De cuanto confíes en mi

Lo suficiente como para poner mis manos al fuego – le dije sin pensar

Himeko … ¿Me quieres? - preguntó

Te amo Chikane, con el alma – le dije enseguida

Es agradable escuchar eso …

Te amo, te amo, te amo, te amo, te amo … ¡Por Dios!, nunca sabrás como te amo – le dije con intensidad

Tu eres mi vida Himeko … solo quiero tenerte a mi lado

Y me tendrás – le aseguré

¿Pase lo qué pase? - preguntó

Pase lo qué pase …

¿Cuando volveremos a vernos?

¿Aún no te dan el alta? - le pregunté

No, pero es seguro que pronto me lo den

Creo que en ese caso nos volveremos a ver cuando regreses a Tokio – dije algo apenada

Pero te extraño – contestó con un ligero reclamo

Tengo cosas importantes que hacer – le recordé

Para mi eso no es suficiente … entiende que te necesito junto a mi

Chikane... solo serán unos días

¿Pero qué es tan importante?

No te lo diré, ya hablamos de esto

Es injusto …

Muchas cosas son injustas en la vida, pero debemos convivir con ellas – le dije suavemente

Espero que recuerdes tus propias palabras …

¿Por qué? - pregunté

Debo colgar Himeko, el médico acaba de entrar

Esta bien … Te amo

Yo también – dijo terminando la llamada

¿Qué sucede ahora con Himemiya? - preguntó audaz Souma, al notar la expresión en mi rostro

Ni idea … estaba muy extraña – comente angustiada

¿Pero que te dijo?

Que debíamos hablar, pero en persona – él frunció el ceño

Esa chica es muy rara – dijo como comentario liviano

Sí, por eso me enamoro – conteste con una sonrisa y el condescendió conmigo

Mira, Gina viene para acá – me informo Souma. De inmediato la mire mientras duró su trayecto

¿Sucede algo? - le pregunté al verla frente a mi

Ya se ha retrasado mucho – comentó ella – esto no pinta nada bien

Si, ya anoche era muy sospechoso, ahora para que decir – dijo Souma

¿Y que siguieres? - le pregunté a Gina

Que nos larguemos de aquí

Pero esta puede ser la oportunidad de dar con Hemira – le recordé

O puede que sea la oportunidad perfecta para que alguien te asesine – contestó con la voz ennegrecida – Vámonos – ordenó

Espera – dije más sumisa – llamaré primero, quiero ver si me responde

Es terca como una mula – dijo Souma mirando a Gina, mientras yo marcaba el numero telefónico. Al poco tiempo de sonar, solo obtuve como respuesta la grabación del buzón de voz – Apagado – dije maldiciendo

Ok, no esperaremos más. Nos vamos – Gina tomó mi mano y me apresuro a dejar el lugar.

Rogando porque mis pies no estropearan mi apresurado andar, logre llegar hasta el automóvil. Gina no espero un solo segundo para subirse en él, Souma gentilmente me abrió la puerta trasera y no hice nada más que subirme, para poder tomar un poco de aire y retomar mi ritmo cardiaco.

¿Se puede saber cual es la prisa? - le pregunté algo descolocada a Gina, mientras ésta echaba a andar el automóvil

Me parece muy arriesgado estar en este lugar

Lo entiendo, pero un poco de delicadeza no empeorara las cosas - le comenté tocando la muñeca de mi mano

Lo siento – contestó apenada – a veces olvido lo delicada que eres – Souma al escuchar sus palabras comenzó a reír

¿Y tú de que te ríes? - le pregunté

De ti – dijo él sin apuros

¿De mí? ¿Por qué? - pregunté ilusa

Porque me causas gracia, es todo

Ahora seré tu bufón – murmure doblegada por su carisma

NAGISSA.

Luego de pasar toda la mañana en la clínica, decidimos volver al Hotel con Shizuma. Últimamente no hemos podido dormir bien, siempre, al menos yo, termino con espasmos, sueños recurrentes que me recuerdan la pesadilla de las que somos testigos.

Este día parece ser más tranquilo, aquí el sol brilla inamovible y las verdes aguar del mar siguen su curso, ajenas a todo lo que se esta desarrollando.

Nagissa, creo que deberíamos volver a Tokio – comentó Shizuma mientras me preparaba el almuerzo

Es lo que más quiero, pero no me sentiría si nos vamos – le conteste

Ya no tenemos nada más que hacer aquí. A Chikane le darán el alta en cualquier momento y, se de buena fuente que el sr. Himemiya esta preparando los papeles para el traslado de Michiru

¿Y cuando quieres volver? - pregunté

Esta misma tarde – de inmediato me asombre

Es algo apresurado, ¿no crees?

Primero debo ver si quedan pasajes en la aerolínea …

Esperemos hasta mañana, una noche más no sera problema …

Sinceramente quiero volver a la oficina. Algo me dice que Himeko necesita un poco de ayuda...

Esta mañana hablé con Rebecca – le comenté

¿Si? ¿Qué hablaron? - me preguntó probando su comida para asegurarse de que su sabor fuera de mi gusto.

Me contó que Haruka esta extraña …

¿Extraña?

Sí, cree que puede estar entrando en una depresión...

Y no es para menos … Ni siquiera sé como puede mantenerse en pie. Yo, en su lugar estaría devastada – me dijo acorralando mi cuerpo con desesperación

Estoy bien, no hay de que preocuparse – le comenté enrojecida y nerviosa

Sabes que eres lo que más amo en este mundo, ¿cierto?

Sí … - dije a media voz

¿Y sabes que si algo te pasa yo me muero? - acercó sus labios a mi oreja

Si …

Por eso quiero que te mantengas junto a mí … - me miró intensamente – No salgas sola, ni tampoco muy tarde

¿Y quien cuida de ti? - le pregunté preocupada

Tú, tú cuidas de mi. Mientras te mantengas a mi lado, yo tendré razones de sobra para mantenerme sana y salva.

SR. HIMEMIYA.

Todo está dispuesto señor – comentó el director de la clínica entregándome unos papeles

Perfecto. Le agradezco su esfuerzo, por agilizar la documentación

No me agradezca, para mi es un placer poder ayudar a su familia.

Ahora soló me queda disponer del avion. Pero eso lo arreglo solo con una llamada – le comenté

¿Cuando pretende hacer el traslado? - me preguntó

Apenas le den el alta a mi hija

Si usted lo desea, podemos darle el alta. Aunque en ese caso le aconsejaría levarla a una clínica en Tokio, para que la mantengan en observaciones

¿Usted cree que mi hija esta en condiciones de viajar?

Si necesita volver pronto, sí. - entrecerré mis ojos

Esta bien, despache el alta de mi hija. Necesito volver lo antes posible a Tokio

Solo debe tener presente que su hija no puede hacer movimientos bruscos.

La obligaré a tomar reposo en casa – le dije de inmediato, mientras él sonreía

Llamaré al médico encargado y le pediré que ordené su alta. A más tardar estará listo en dos o tres horas

Estupendo – me puse de pie – Fue un verdadero placer – le dije estrechando su mano

El placer fue mio, nunca pensé tener el orgullo de compartir una conversación con un hombre de su calibre – yo sonreí orgulloso, al ver el poder que causa mi apellido ante a gente.

Cuando salí de la oficina, me fui directamente hasta el cocina de la clínica. Pedí algo de café y me prepare para hacer esa llamada que tanto necesito.

¿Diga? - contestó el hombre con quien he deseado hablar

Hablas con Himemiya – le avisé con la voz gruesa y segura.

Pero que placer – dijo alegre - ¿Cómo estás?

Algo acongojado – le respondí

¿Sucede algo? - preguntó preocupado.

Mi hija y sobrina sufrieron un accidente … - unos segundos de silencio delataron su sorpresa

¿Cómo están ellas?

Mi hija Chikane, esta bien... Pero mi sobrina ha sacado la peor parte … ella se encuentra en coma – le confesé

Dios, que mala noticia me has dado … Dime ¿Puedo ayudarte en algo?

No, no te preocupes … Tengo todo bajo control

¿Pero qué les ocurrió? - preguntó curioso pero con el mismo tonó preocupado

Fue un accidente automovilístico – mentí con descaro. No arruinaría mis planes contándole la verdad. Si él se entera que alguien quiere matar a mi hija, de seguro la descartara como potencial prometida para su heredero.

Oh, cuanto lo lamento – dijo sinceramente – Pero recuerda que puedes contar conmigo para lo que sea, no dudes en llamarme

Si lo sé – dije con cautela – pero el real motivo de mi llamada es otro

¿Te puedo servir en algo? - preguntó

Mi hija me ha confesado que quiere formar una familia … - comencé a golpear suavemente la mesa con las yemas de mis dedos – Dice que el accidente le ha reformado su perspectiva de vida …

¿Quiere casarse? - preguntó ansioso

Sí, la vi muy esperanzada de congeniar un matrimonio. Y tu sabes, yo quiero lo mejor para ella.

Siempre lo has querido – dijo con indudable cortesía

Y estoy seguro que lo mejor para mi hija y, para está familia es conformar un lazo con la tuya

¿Me hablas en serio? - preguntó sorprendido pero entusiasmado

Claro, nunca he estado tan seguro como ahora – sonreí al ver cómo manipulaba las cosas a mi favor

Tu no sabes el honor que me haces al decirme esas palabras. Sé muy bien que tienes muchas alternativas para tu hija, y que me elijas a mi entre todas ellas … uf, no sé como expresar mi gratitud

El honor es mio … - condescendí, aunque no de corazón. Si mi situación económica no fuera tan precaria hubiese elegido a otro candidato, pero solo gente como ésta es la que esta dispuesta a regalar su fortuna por el poder de un apellido.

Tu eres el vivo ejemplo de un hombre del siglo XXI

Gracias – dije en un susurro - ¿Crees que tu hija acepte el matrimonio? - le pregunté algo preocupado.

¿Mi hija? … ella es una niña adorable, sabrá entender la voluntad de su padre … Pero

¿Pero? - me preocupé

Si ella se niega, yo no la obligaré … La felicidad de mi hija está por sobre la mía

Te entiendo … Ver feliz a Chikane es mi mejor regalo

Aunque estoy seguro que aceptara, después de todo mi niña es muy comprensiva y de seguro no tardara en enamorarse de la tuya.

Hoy mismo quiero viajar a Tokio …

Pensé que estabas allá – me interrumpió

No, luego te explico. ¿Crees que podemos fijar una reunión? Claro, luego que hables con tu hija

Si, por supuesto. ¿Cuando quieres que nos reunamos? - preguntó apresurado por la ansiedad

Mañana, si es posible … ¿Puedes?

Claro, no haré esperar al Sr. Himemiya por nada del mundo

Perfecto, yo te llamaré para concretar la reunión.

Entiendo … Y muchas gracias por pensar en mi hija

Descuida, sé que la decisión correcta

HIMEKO.

Llegamos al lugar acordado, para reunirnos con el amigo policía de Souma. A diferencia de ésta mañana, la reunión de ahora si se concreto. Como cual reloj suizo su puntualidad agradaba y lo hacia ver mucho más profesional de lo que era a simple vista.

¿Y, tienes alguna novedad? - le preguntó Souma

Sí … una muy interesante – dijo él sacando un sobre de su chaqueta y depositándolo en la mesa

¿Qué es eso? - le pregunté

Véalo, por favor – dijo mirándome directamente a los ojos

De inmediato lo abrí y resultó ser una fotografía de Hemira entrando en un motel barato.

¿Cuando se tomó está fotografía? - pregunté sorprendida

Ayer en la noche …

¿Sigue ahí? - preguntó Souma, con notoria rabia contenida en su voz

Si … Tengo a un hombre vigilando todos sus movimientos … - sus palabras me causaron sentimientos encontrados. Por un lado estaba la tranquilidad de saber donde está Hemira, pero por otro estaba el nerviosismo. Sabia que debía actuar, pero no sabia cómo

Esto es más de lo que esperábamos – comentó Gina mirando la fotografía y diciendo las palabras que yo quería decir

Souma, yo te recomiendo que me dejes actuar – comentó él – Puedo, solo con una llamada, ordenar su detención – En ese momento volvió a guardar la fotografía dentro del sobre y luego a deposito en su chaqueta

Eso depende de Himeko … - le contestó, haciendo que sus miradas se depositaran en mi

Quiero hablar con ella – dije de inmediato – luego pueden encerrarla en la cárcel

Pero Himeko, lo más seguro es que dejemos esto en manos de la policía … - insistió Souma

Es verdad … Tu padre ni siquiera se enteraría, si quieres yo misma puedo hacer la demanda – dijo Gina

Tú no, eres muy cercana a mí … - deseché su propuesta.

En ese caso, debemos contactar a Himemiya. Ella es la persona indicada – Souma me habló suave y calmado

Pero ella esta en Hawáii – le recordé

No podemos detenerla por mucho tiempo, no sin que interpongan una demanda – aclaró el policía – Souma, sabes que yo estoy arriesgando mi puesto por ti, ni siquiera tengo una orden fiscal para apresar a esa mujer, ni mucho menos para seguirla. Entre más rápido interpongan la demanda, sera mejor para todos.

Entonces no la arresten aún – dije cautelosa – yo no quiero que mi padre se entere …

Señorita, entiendo su preocupación pero comprenda usted que esto no es un juego.

Gracias por sus palabras y también por su ayuda … pero usted no sabe cómo es mi padre, él siempre intenta protegerme de todo y aunque no me llamé siempre sabe lo que me pasa. Es un milagro que no sepa que alguien quiere asesinarme …

No, no es un milagro – dijo Gina – Tu te has encargado de mantenerlo al margen

Lléveme con ella, por favor – le pedí casi sin oír sus últimas palabras

¡¿Cómo?! - exclamó sorprendido Souma – ¡Himeko, tú estás loca!

Eso ni lo sueñes – dijo Gina – Tú no iras con ella, ni siquiera con un ejercito a tus espaldas

Pero necesito hablar con Hemira, yo la conozco, sé que puedo sacarle información

No Himeko, tú no la conoces. Esa chica ya no es ni la sombra de lo que fue … Ni siquiera dudaría en asesinarte

Entiéndanme por favor. Ella es la única que me puede llevar o decir algo de aquellos que me quieren asesinar …

¡Ella también te quiere asesinar! - Souma ahogo un grito aterrador

Lo siento señorita, pero aunque no la conozca … yo nunca expondría a una mujer cómo usted a un peligro cómo ese – dijo aquel hombre admirando mi belleza, mientras yo me sentía algo intimidada

Tú cada día estás más loca – me regañó Gina

Hay algo que nos resulta peculiar – comentó aquel hombre , volviendo al tema de la investigación.

¿Qué es? - le preguntó Souma

Mientras la vigilamos, tuvimos la sensación de que ella se esta escondiendo de algo o alguien

¿Escondiendo? - repetí

Es extraño … - comentó Gina

No tanto, si tomas en cuenta que intentó asesinar a una persona – le recordó Souma aludiendo a Michiru

Pero ella no se escondería de nosotras … Sabe que esta protegida – le dijo Gina

Quizás ya no lo esta – dije a modo de pensamiento

¿Pero por qué? ¿Cual seria la razón de que aquellos que la protegían ya no lo hagan? - Souma con sus palabras demostró su inquietud

No puedo creer que la tengamos en la mira, pero que no seamos capaces de actuar – dije acongojada.

Lo que tú quieres hacer es un suicidio … es mejor que hagamos las cosas con calma. Esperemos a que Himemiya vuelva a Tokio, así podrá interponer la demanda y asunto arreglado – Gina intentó tranquilizarme

Creo que ella querrá matarla en vez de arrestarla – dije casi asegurando – Recuerden que por culpa de esa loca, Michiru esta en coma

Por eso mismo, sabes que no te expondremos a ese peligro – Souma tocó mi hombro, para apelar a mi entendimiento.

Sugiero que tengas paciencia … Ya la tenemos en la mira, apresurase no nos traerá nada bueno – insistió Gina

Vale, vale, ya entendí en mensaje … - suspiré – no me queda más remedio que esperar.

No tengo palabras para agradecer todo lo que nos has ayudado, amigo – Souma declaro sus palabras con respetable amabilidad.

Sólo porque eres tú lo hago …. No por nadie arriesgo el pellejo – dijo el policía riendo sutilmente.

¿Usted nos aviara si algo llegase a pasar? - le pregunté preocupada

Por favor, trátame de tu … Y sí, yo les avisare de cualquier movimiento – me contestó

Claro … muchas gracias – le dije

Bueno, ahora debo retirarme. Tengo mucho trabajo por hacer – el gentil policía se puso de pie, estrechando enseguida la mano con Souma y luego repartido los besos entre Gina y yo.

Gracias nuevamente – comentó Souma, mientras lo mirábamos alejarse … eso hasta que una idea pasó por mi cabeza

Espérenme un segundo – les dije a Souma y Gina quienes iban con el impulso para volver a sus asientos

¿Donde vas? - alcancé a escuchar a Gina que me preguntaba a mis espaldas

Necesito algo – dije a medio grito corriendo detrás del policía. Cuando al fin logre dar con él, ya en la calle, le pedí lo que quería – Disculpa – le dije tomando su brazo suavemente

¡Señorita! … - me miró un segundo y luego cambio su expresión de sorpresa por una serena – ¿En qué te puedo ayudar? - me preguntó

Me has mostrado la fotografía hace un momento … - le comenté dubitativa

¿Sí? ¿Qué con eso? - preguntó amable, pero descolocado.

Bueno, me preguntaba si …. ¿Me podría quedar con ella? - logré sincerarme

¿Para qué la quieres? - preguntó más intrigado aún

Es solo para mostrársela a Chikane … la chica que debe llegar a Tokio para interponer la demanda – dije lo primero que se me vino a la cabeza – Por un segundo pensé en que me negaría la fotografía, ya que su mirada denotaba una cierta desconfianza, pero luego introdujo su mano al bolsillo interior de su chaqueta para alcanzarme aquel sobre

Ahí tienes

Muchas gracias – dije tomando el sobre con mis manos

¿Puedo decirte algo?

Si, claro – le contesté

Ojalá no te moleste … pero no me quiero quedar con esto adentro …

¿A que te refieres? - pregunté no entendiendo el rumbo de su conversación

No es nada de otro mundo … es solo que tú … bueno cómo decirlo – el se tensó un poco – tú eres la mujer más hermosa que he visto en mi vida … - Por mucho que intenté, se que no logré disimular la sorpresa en mi rostro. De inmediato unos segundos de incomodo silencio se hicieron presentes.

Que pocas mujeres has visto entonces – le dije intentando salir airosa de esta extraña y penosa situación. Me relajé un poco al ver una sonrisa en sus labios.

Y en parte, tienes un gran sentido del humor – dijo clavándome su mirada. Pero yo la esquivé, realmente estaba muy incomoda – Bueno Himeko, fue un gusto verte – anunció para salir del incomodo momentos – toma, ten esto, es mi tarjeta. Por si algún día necesitas algo, no dudes en llamar, ¿Si?

Ah... gracias. Es muy importante todo lo que has hecho por nosotros – le dije recibiendo la tarjeta y leyendo su contenido, sin mayor entusiasmo. Pero prefería eso que mirarlo a los ojos

Hasta luego – depositó sus labios de manera algo permanente en mi mejilla

Adiós – dije al fin soltando un suspiro cuando lo vi alejarse …

CHIKANE.

Con permiso – sentí unos golpes en la puerta, seguidos de la voz que avisaba de la presencia del médico - ¿Cómo te sientes? - me preguntó con una notoria alegría

Bien … - dije algo confundida. Sabia que esta no era la hora de su visita

Bueno señorita, creo que ahora te sentirás mucho mejor. Tengo una gran noticia que darte – dijo sonriendo. En ese mismo momento Shizuma entró a la habitación.

¿Interrumpo? - preguntó al notar la presencia del facultativo

No, no para nada – dijo el médico – Estaba a punto de comunicarle a la señorita Himemiya que desde éste momento tiene el alta médica – apenas escuché esas palabras una alegría casi olvidada por mi memoria volvió a renacer.

¿Es Enserio? - pregunté sin poder borrar una sonrisa de mi rostro

Sí – dijo alegre y golpeado – Ahí tienes los documentos, debes entregárselo a tu padre y luego éste factura en finanzas – recibí con mucho entusiasmo aquel papel

¡Esto es fantástico Chikane! - exclamó Shizuma depositando su mano en mi hombro y regalándome una cálida sonrisa

Es más de lo que pudiera pedir – exageré un poco por la emoción

Yo lamento no haber alcanzado a ver nuevamente a su prima – comentó el médico recordando a Himeko, pero de inmediato lo miré intentando disimular indiferencia

Quizás algún día – dije como único comentario.

Yo no creo que llegue ese día – murmuró Shizuma

¿Cómo señorita? - le preguntó el médico al no oírla bien

No, nada – dijo como respuesta, no sin antes mirarme para que nos sonriéramos de manera cómplice.

¿Eh? … de acuerdo – comentó no muy convencido – Bueno señorita, fue un gusto haber compartido con usted por estos días – estrechó su mano con la mía

Gracias a usted doctor – le dije para despedirme

Hasta luego – le respondió Shizuma al gesto que el médico le hizo con la cabeza

¡¿Escuchaste eso?! Al fin puedo salir de este lugar – le dije a Shizuma sin menguar mi felicidad

Si, es una excelente noticia

Necesito mi ropa, quiero de una vez cambiarme esta …. especie de cortina vieja que traigo puesta – dije tocando la tela de manera despectiva

¿Voy por ella al hotel? - me preguntó

No hace falta – antes de que pudiese responder Rebecca ingresó a la habitación con un bolso en la mano, bolso que depositó con algo de brusquedad en mis piernas – ahí tienes algo de ropa – dijo para terminar con una mirada muy intimidante

Pero … ¿Cómo sabias que ….?

Tu padre me avisó hace una hora y, me pidió que por favor fuera a buscar tus cosas … Y las de todas … - ella intercalo su mirada entre Shizuma y yo

¿Todas? - preguntó Shizuma tan extrañada como yo

Sí, en estos momentos Michiru está siendo llevada en helicóptero al aeropuerto de Hawáii, para posteriormente llevarla hasta Tokio

¿Pero cómo sucedió esto tan rápido? - casi me pregunté a mi misma

No lo sé … solo sé que tu padre arregló todo …

¿Y mi padre? ¿Donde está? - le pregunté confundida

Con Michiru … - respondió ella

¿Y Haruka? - le preguntó Shizuma

Con ellos, en el helicóptero …

Eso sí es sorprendente – comente sumergida en mi confusión

Bueno Chikane, ahora vístete. No hay tiempo que perder – me ordenó Rebecca

Espera un segundo … - irrumpió Shizuma – Ni siquiera hemos reservado vuelo

Adivina … - dijo Rebecca – el padre de Chikane se encargó de eso también – por alguna razón Rebecca estaba algo enfadada

Si que es maniático tu padre – me dijo Shizuma

Sobre todo con el tiempo – le contesté – Ahora me pondré algo de ropa – me incorporé, pero a medio camino recibí ayuda de Shizuma. Agradecí con un gesto y me puse al fin de pie, lentamente tomé el bolso por las astas y fui hasta el baño privado de la habitación. Pude sentir un punzante dolor en mi hombro, pero era soportable. Los problemas comenzaron a surgir al momento de intentar abrir aquel bolso … el cierre se había atorado con el mismo genero de su interior y, desatarlo cuando solo cuentas con una sola mano no es tarea fácil. Luego de unos minutos luchando y maldiciendo aquel cierre pude al fin dejar al descubierto su interior. Antes de sacar mi ropa mire seriamente la ducha y al fin me decidí a lavarme como pudiera … Toda una odisea, luché con todas mis fuerzas para no mojar el yeso y quedar mmm como decirlo … ¿decente? …

Chikane … ¿Por qué demoras tanto? - preguntó desde afuera Rebecca notoriamente impaciente. Mientras yo me secaba el cuerpo con una calma que no ameritaba la situación

Estoy intentando volver a ser persona – le contesté mirando con preocupación el pantalón y la blusa a botones … - ¿Por qué botones? - maldije en un murmuro

Ok, solo no demores – dijo Rebecca.

Si, claro – le respondí. Tomé el pantalón y lo sacudí de manera atrofiada. Pasé un pié y luego el otro, subí lentamente la tela y me tomé el tiempo necesario para equilibrarla en mis caderas, mientras mi otro brazo enyesado descansaba inerte gracias al soporte de genero que cruza mi hombro – Aquí vamos – me dije a mi misma y, entregándome el aliento que necesitaba – Subí el cierre y comencé mi disputa con el botón metálico … Luego de dos minutos me rendí. Solté un gran suspiró y me dispuse a continuar con la blusa. La atravesé por mi brazo bueno sin ningún problema, un poco de contorsión y ya, pero nada podía hacer con el otro brazo. - ¡Maldita sea! - regañé a la prenda. Con algo de molestia volví a sacarme la blusa y decidí comenzar exactamente por el brazo enyesado, me alegré al ver que ahora si me estaba dando resultado, claro hasta el punto en que llegamos a los benditos botones … Creo que mi capacidad con la motricidad fina no funciona, teniendo presente que debo usar mi mano menos hábil... Y ahí estaba yo, con la blusa abierta como cual libro y el botón de mi pantalón siguiendo sus pasos - ¿Rebecca sigues ahí? - pregunté al aire

Sí, ¿Ya estás lista? - preguntó de vuelta

No … tengo un pequeño problema … ¿Me puedes ayudar? - le pregunté extremadamente nerviosa

¿Qué te sucede? - preguntó abriendo la puerta. Quedamos frente a frente, ella me miró detenidamente, note como sus mejillas enrojecían parcialmente, pero a contrario de cualquier pensamiento, su sangre se estaba acumulando bajo su piel por culpa de la risa que estaba conteniendo, no por mucho tiempo – ¿No puedes? - dijo indicando los botones y sonriendo abiertamente

No … - confesé con vergüenza

Ok, ok. No te preocupes … ven acá – pidió, pero no espero a que me moviera. Ella tomó mi blusa y con ella me empujo hacia su lado, mientras comenzaba a abotonar aquella prenda

¿Estás enojada conmigo? - le pregunté concentrada en su trabajo

Furiosa más bien – dijo remeciendo la tela con algo de brusquedad

Lo siento Rebecca … creo que … no sé … ni siquiera merezco que me estés ayudando

Pero vez, soy una persona tan bondadosa que no te discrimina – esta vez tomó el broche de mi pantalón y completó lo que yo no pude, al mismo tiempo que acercaba sus labios a los mios para decirme aquellas palabras.

Gracias … - le dije acorralada y algo tentada por la cercanía

Ahora vámonos de una vez, no queremos perder aquel vuelo – tomó mi mano y me hizo caminar...

HIMEKO.

Qué día más agotador – comentó Souma lanzándose al sillón

¿Pero que dices? Si apenas y hicimos cosas – se burló Gina

Entonces cenemos …. Para luego ir a descansar – les comenté tranquilamente

Himeko, ¿Estas molesta con nosotros? - me preguntó Souma

¿Por qué? - pregunté extrañada

Por lo de Hemira … - dijo él con cuidado

No, ya me resigne – le dije sonriendo. Luego me dirigí a la cocina para comenzar a calentar la comida.

Casi media hora después ya estábamos cenando y un cuarto de hora más ya habíamos acabado. Souma fue el primero en despedirse y luego siguió Gina. Supe que esa era la oportunidad que estaba esperando. Simulé ir hasta mi cuarto, pero con mucha delicadeza salí del apartamento hasta llegar a mi automóvil. En él saque la fotografía para apreciarla nuevamente, me concentre más en el paisaje que en la misma persona y supe que no tardaría en hallar aquel motel. Leí el nombre y luego busqué en internet el numero telefónico del lugar, una vez hecha y terminada la llamada, ya poseía conmigo la dirección exacta... Con mucha decisión eche andar el motor del automóvil, solo con una idea fija en la cabeza …. Ir a buscar las respuestas que necesito, aunque para eso deba enfrentarme al mismo demonio. …

Quizás me demoré cuarenta minutos en llegar al lugar, comprobé que coincidiera con el fondo de la fotografía y luego me bajé del automóvil. Cuando comencé a caminar hacia la puerta que mostraba la fotografía pensé en que hubiese sido buena idea haber traído algo de gas pimienta, pero ni siquiera tuve tiempo de armarme con algo para la defensa.

Comencé a sudar helado, el miedo se estaba apoderando de mí mente y cuerpo, miles de imágenes pasaban por mi cabeza, en muchas de ellas me veía a mi misma muerta … ¿Por qué sera qué uno debe pensar lo peor en estas situaciones?

Tranquila Himeko … ya estás aquí … - murmuré. Divisé la puerta y como reacción automática el estomago se volcó en mi interior. Levanté mi mano hasta la altura de mi nariz y noté como tiritaba por el miedo, nervio, ansiedad y un sin fin de cosas.

Me quedé parada frente a la puerta varios minutos, discutiendo en mi interior si ya habia vivido lo suficiente … Pero al fin golpeé, tres golpes rapidos y cortos, como rogando por que ella no los escuchará …

¿Quien es? - la voz de Hemira sonó inmediatamente. Parecía asustada - ¿Quien diablos es? - preguntó nuevamente al no tener respuestas

Himeko … - contesté con la voz rasposa y el corazón en la garganta. Lo próximo que escuché fue como ella sacaba la llave de la puerta para luego abrirla. Apenas me vio parada frente a ella sonrió aturdida por la sorpresa

¿Tú? … ¿Esto es absurdo? - dijo con la misma sonrisa

Quiero hablar contigo – le dije sin mirarla a los ojos, pero notaba que ella miraba hacia todos lados.

¿Qué? … ¿Vienes a hablar conmigo? - al parecer ella no podía creer lo que le acababa de decir

Sí …

¿Qué pretendes Himeko? …

Por ahora … sólo salir viva de este lugar – dije intentando ocultar algo mi miedo

Si que tienes agallas – dijo seriamente – Pasa, te invitó a mi habitación … - sabia que no debía aceptar, pero aún así me encerré con una desquiciada

Sólo vine por unas respuestas … le comenté mirando la habitación. Todo parecía normal, en teoría

Esto es muy agradable, no es más que eso … quizás fantástico. Justo cuando ya no podía más del aburrimiento llegas tú … Para alegrarme la noche …

Iré al grano … ¿Quien quiere asesinarme? - le pregunté

Se supone que soy yo la loca ¿no? … porque estas postulando seriamente a ser la protagonista de las desquiciadas

Respóndeme – le exigí. Para calmar mis nervios comencé a recordar a la Hemira de antes, a esa chica con las que muchas veces conversé

Que estúpida pregunta …. Yo quiero asesinarte – enseguida mis piernas comenzaron a tiritar, pero agradecí que ella mantuviera la distancia

¿Hay más cierto? - fui capaz de preguntar

Sí … hay una persona que también quiere verte bajo tierra …. - Hemira me miraba como una carnada abandonada en mar abierto

¿Quien es? ¿Por qué quiere asesinarme? - mi voz tiritaba tanto o más que mis piernas

No … lo … sé – dijo lentamente

¡Mientes! - aseguré

No tengo razones para mentir. Aparte debo considerar que estos pueden ser tus últimos minutos de vida … Te mereces al menos la verdad – esta vez si me intimidó

¿Entonces dime la verdad? - le exigí, intentando hacer caso omiso a sus ultimas palabras

Esa es la verdad Himeko … Nunca le he visto la cara. Yo trabajó para él solo porqué lo necesito … Tu sabes, la escuela de asesinos solo funciona en año bisiesto – bromeó de manera anormal

¿Pero por qué quiere matarme? - sin saber por que, algo en mi interior me decía que debía seguir investigando, a cualquier precio

Ni idea, pero debe ser algo importante para que una persona como él se tome el tiempo de joderte la vida … Quizás sea una venganza – comentó al final

Venganza … - repetí. De pronto caí en cuenta de que ya no tenia nada más que hacer en este lugar, pero que no podría salir de aquí como lo haría en una situación normal... Simplemente me metí a la boca del lobo con plena conciencia

¿Y qué hacemos ahora? - preguntó - ¿Sabes que no te puedo dejar salir de este lugar? No al menos con vida – ella comenzó a caminar hacia mi

Hemira … espera un momento – dije retrocediendo – Piensa las cosas, déjame ir … Ya tengo lo que necesitaba … - en realidad no sabia que decir

¿Cómo me encontraste?! - preguntó alzando la voz y cambiando su semblante a uno muy molesto

Eh … eh … bueno … - comencé a balbucear palabras sin significado …. "¿Cómo no pensé antes lo que acabo de hacer?" me pregunté en pensamientos

¡Contéstame! - exigió furiosa. Quizás nos separaban tres metros

Me llegó un mensaje con esta dirección – mentí rápidamente

¿Un mensaje? ¿A donde? … - al parecer ella no me creyó

Al celular … - dije al momento que acorralaba mi espalda a la pared

Maldita sea … ellos saben

¿Ellos? … pregunté haciendo que su mirada asesina renaciera nuevamente

Debo matarte y salir de este lugar – comentó en voz alta

Déjame ir – le rogué con temor

Tu has venido a mí … no puedo desechar una oportunidad así – dijo sin rastros de clemencia …

CONTINUARA …


HO HO HO HOLA! :D

Como siempre muchas gracias por leer la historia y por seguirla, a pesar de lo larga que esta jajajjajaajja

Bueno, espero que este cap les haya gustado, quiero más o menos comenzar a acomodar la historia para su final. En marzo entro a la U y me gustaría tenerla al fin terminada, al menos ese es el plan, pero si sigo con esta lentitud de actualizar creo que no podre ...

Un fuerte abrazo a cada persona que lee el fic y nada, ya en el proximo cap se sabrá quien es la prometida de Chikane. Qué ocurrirá con Himeko y la loca de Hemira ...

BESOS Y ABRAZOS! LOS QUIEROOOOOOOOOOOO