Hola, hoy estaba jugando con mis sims y me pasó algo triste :( estaba jugando y como el juego es pirata, la partida se me salió sola sin guardar... perdí todo lo que hice durante dos horas de juego T.T Me enfadé mucho así que me puse a escribir para des estresarme hasta que finalmente terminé el capítulo jaja
Todo esto iba a ir en un capitulo, pero ya llevaba 10 hojas y aún me quedaba demasiado, así que subí esto para que la próxima vez que suba no se me haga todo tan pesado, además no quiero confundirlas/los con los cambios de perspectiva de personajes. Amo escribir según la perspectiva de Nevra, siento que voy desarrollando su vida más de lo que lo hace el propio juego xD ok no.
Como siempre gracias a las personas que comentaron el último capítulo, no saben cuan feliz me hacen cada vez que leo sus comentarios C:
Princesa Kurai: La verdad es que cada vez que escribo me inspiro demasiado jaja me meto demasiado en los personajes porque me gusta trasmitir los sentimientos que vive cada uno. A pesar de que me pasé con Nevra, creo que era necesario… porque para que alguien cambie, debe vivir una experiencia fuerte (en el caso de Nevra, él está acostumbrado de una forma (que todos giren en torno a él), y es por ese motivo que debe entender que SU forma no es la mejor)… y gracias jaja no debes agradecer nada, me gusta traerles esto porque sé que más de alguien va a comentar el trabajo que hago, sus comentarios son la paga más satisfactoria que tengo ;)
Guest: Holaaa, bienvenida al fic ;) gracias y pues, aquí tienes el cap… disfrútalo C:
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Héroe
Me sentía solo.
Me sentía herido.
Recostado encima de mi cama, apreté fuertemente las sabanas mientras mi mirada estaba enfocada en un punto muerto de mi habitación. La almohada suave sostenía mi cabeza, pero no mis pensamientos que se disparaban de una esquina a otra. Casi como advirtiendo mis pesadillas sin sueño, Shaitán llegó a recostarse junto a mí. Al sentirlo, solté de inmediato la sabana para darle una caricia en la cabeza a mi familiar.
-Mañana te vas a bañar. –hablé cansino y en respuesta, solo recibí un gruñido molesto de parte del can- no te estoy preguntando -sentencié tal como lo hacía con mis reclutas en mi puesto de líder de guardia.
Shaitán recostó pesadamente su cabeza encima de mi cuerpo y yo sabía lo que eso significaba.
-No comiences con tus pataletas, no ando de ánimos para tus juegos. –hable molesto, no obstante, él siguió. Sobó su cabeza y la apretó con brusquedad contra mí. Al ver que yo no respondía, prosiguió poniendo sus patas y recargando todo su peso sobre mi cuerpo, me empujó despacio, incitándome a que yo me molestara o desistiera de mi idea de bañarlo, lamentablemente para él, yo ya había decidido incluso la hora y el lugar en la que él se bañaría.
Para reafirmar mi negativa a su comportamiento, me volví hacia el otro lado dándole totalmente la espalda.
-Que diría Erika de ti si te viera haciendo tus rabietas por no querer bañarte… hediondo –murmuré.
Al escucharme, el perro saco sus patas de encima de mí y para cuando pensé que se había cansado de molestar, metió su cabeza en mi cuello y me mordió levemente una oreja.
-¡Déjame dormir mierda! –me enfadé. Era eso lo que él buscaba, porque al enojarme, de forma instantánea me mostró sus dientes. –Ándate de aquí y haz tus berrinches en otra parte… no me interesa que me muestres tus dientes, yo también tengo dientes y más limpios que los tuyos ¿sabes por qué? Porque yo me baño… cochino.
Pasó por encima de mí para nuevamente mirarme de frente, se recostó para finalmente poner su cabeza muy cerca de la mía. Antes de dormir, me dediqué a oler su pelo hediondo debido al sudor y al barro, sin embargo, mi olfato podía captar aquella esencia pura del perro, esa esencia de la cual me había enamorado de mi familiar, porque, de entre muchos, lo elegí a él y de esa elección nunca me había arrepentido a pesar de idiota que se ponía a veces.
Bajo ese pensamiento dormí. Concilie el sueño que me costó tanto tener.
Esa noche soñé con Erika y con sus palabras. Sí, me sentía herido, pero quizás no tanto como ella después de todo lo que yo le dije.
Soñé que la tomaba de la mano y que nos reíamos. Soñé que caminábamos descalzos y que nos mirábamos. Soñé que hablábamos, ella me volvía reprochar todo lo que me reprochó en la enfermería, me decía que yo le daba lastima, y de paso me decía que era un poco hombre con Moyra. Luego de eso, ella cambiaba, se acurrucaba en mi pecho y me dejaba acariciarle su hermoso cabello castaño.
Al despertar, volví a la realidad y lo primero que vi fue la melena de Shaitán… Me levanté despacio y me fui a bañar, necesitaba hablar con "ella", necesitaba quitarme un peso de encima…
Caminé directo a la enfermería sabiendo que estaría ahí. Me precipité a entrar al cuarto de hospital.
-Pasa, está desayunando. –habló Eweleïn detrás de mí.
-Ewe –susurré- lamento lo que ocurrió ayer, te juro que no quería armar un escándalo aquí.
-Lo se Nevra… -sonrió triste- más tarde hablamos.
-Sí. –caminé hasta la sala donde estaría ella cuando Eweleïn me volvió a hablar.
-Nevra… -la miré- cuídate esas ojeras… en vez de acercar a las muchachas las vas a terminar espantando –sonrió.
Le respondí con una sonrisa y seguí caminando, si tan solo supiera que en lo último que pensaba era en el alimento…
Seguí caminando hasta quedar parado frente a uno de los cuartos de la enfermería. Nervioso toque la puerta hasta que escuche que la persona de adentro me hizo pasar.
Abrí la puerta y lo primero que vi fue a ella, sentada en la cama. Aun de lejos se podía vislumbrar el moretón que le había quedado en la frente cuando fuimos atacados. Ese día, alcanzamos a arrancar gracias a una de las pociones que Ezarel nos dio, la cual desaceleró el andar de la criatura infectada.
-¡Nevi! –la escuche decir- ¡otra vez viniste! –se emocionó.
-Si –sonreí. - vine a ver como estabas…-me acerqué y me senté en una silla al lado de su cama.
-Estoy bien, ya no me duele nada, pero, Eweleïn dice que aún debo quedarme aquí, según ella aún no se me cierran las heridas. No he podido lavarme el pelo, es por eso que pedí un gorrito, para no apestar tanto a la sangre que quedó pegada en mi cabeza –murmuró triste.
-No te preocupes –sonreí sincero- el olor de la sangre es lo de menos en este momento. Me alegra infinitamente que estés bien, no sabes cuánto me preocupé por ti.
-Gracias Nevi –la vi sonrojarse. –Gracias a ti estoy bien. Eres como mi héroe…
Al escuchar lo último me sentí mal… yo no era un héroe, no con ella. Si, la había salvado, sin embargo, tal y como había dicho Erika, jugué mucho con mi propia recluta, con mi propia amiga, ya no podía seguir con mis estúpidos juegos.
-No soy un héroe Moyra, lo hice porque tenía que hacerlo, no podía dejar que te pasara algo…
-Tú me salvaste –me interrumpió- te quiero tanto… -se acercó a mí para besarme.
-Moyra –la detuve- es el momento de hablar. Necesito hablar contigo.
-Dime –me acarició la mejilla, estaba tan cerca que podía sentir su aliento encima de mi rostro.
Me tomé unos momentos para pensar, quité su mano de mi cara para envolverla con mis manos en una caricia sincera.
-Moyra –comencé- te conozco desde hace años. –ella comenzó reír- Yo estaba con Karenn cuando leí tu expediente de llegada a la guardia. Recuerdo que en esos años tenía planeado entrenar a mi hermana como mi ayudante para la guardia, no obstante, tú mostraste más capacidad que ella y de ahí sentí que tú eras la que debías estar a la cabeza de la guardia junto conmigo.
-Nevra me conmueves –susurró con una sonrisa amplia en su rostro, era una sonrisa hermosa sin duda, pero… no era la sonrisa de Erika.
-Hemos pasado por muchas misiones los dos, la hemos pasado muy bien juntos. Pero… -apreté sus manos- no se en que momento las cosas comenzaron a torcerse, no por ti, sino que por mí.
-¿A qué te refieres?
-Moyra –la miré serio- yo te quiero mucho, eres una gran persona… y es por eso que… no puedo seguir mintiéndote. –la miré triste. - Lo siento, yo no te quiero como tú me quieres… tu no me gustas, yo no te amo…
-¿Nevra? –habló triste.
-Yo amo a Erika… es con ella con quien yo quiero…
-¡No digas eso!
-Moyra yo…
-Puedo cambiar, puedo cambiar para gustarte, ella no te conviene –sus ojos se llenaron de lágrimas y el vacío se acrecentó dentro de mí.
-No es necesario que cambies, eres perfecta tal cual eres. Pero, yo no soy para ti… hay hombres mejores que yo.
-Yo te quiero a ti… -sacó sus manos de las mías para ponérselas encima de los ojos. –¿qué puedo hacer para gustarte? Yo te quiero a ti, pensé que me querías.
-Te quiero, pero no como tú quieres que te quiera. Te quiero como amiga, como ayudante, como miembro de la guardia.
-Nevra… –comenzó a llorar.
-Yo te quiero, pero no como pareja. –volví a repetirlo- Lo siento mucho, siento mucho haberte dado falsas esperanzas… me siento muy culpable… -comencé a desesperarme un poco.
-Toda la culpa es de esa humana que llegó… si ella…
-No Moyra…
-No hubiera llegado…
-Ella no tiene la culpa…
-Jamás me habrías dicho esto.
-Ella no tiene la culpa, soy yo. No la pagues con Erika, yo soy el que tiene la culpa. Lo lamento, lamento haberte hecho esto, lamento haberte dado falsas esperanzas –ella seguía llorando- Perdón.
-Te odio –susurró. - Ándate de aquí, no te quiero ver…
-Entiendo que no quieras verme, pero…
-¡Ándate con la humana y déjame en paz!
-Enserio lo siento –me levanté triste- debía decirte esto, no quería que te hicieras más ilusiones conmigo, no quería… -suspiré cansado- Espero que algún día me perdones…
-Déjame sola por favor –susurró.
-Está bien, me iré, pero… no la odies, ella me insistió muchas veces que te dijera la verdad, pero…
-Quiero estar sola… déjame tranquila. –susurró con tristeza mientras se recostaba en la cama dándome la espalda.
Con el último llamado de atención salí de la sala. Me sentía culpable, si… no obstante, un peso extra salió de mí. Me sentía odiado y con justa razón, sin embargo, debía seguir con mi vida, debía seguir como líder de la Sombra, luego tendría tiempo para arreglar todo lo que faltaba por arreglar. Me dirigí hasta la sala de cristal para la reunión matutina del día lunes. Me senté frente a la mesa esperando a que los demás integrantes llegaran poco a poco… era una de las pocas veces en la que yo era tan puntual.
De a poco llegaron los demás hasta que la sala de cristal se llenó con los miembros de la Guardia Brillante. A mi lado se sentaron, como siempre, Valkyon y Ezarel, uno a cada lado. Sonreí al recordar cuando recién llegué y ellos se sentaban cerca mío, me miraban hasta que poco a poco comenzaban a entablar conversaciones conmigo. En ese entonces yo tenía 16 años, y según mi maestra, yo era el candidato perfecto para liderar la guardia, su guardia, cuando ella jubilara…
-Veo que estás peor que ayer –susurró Ezarel- Creo que te daré alguna cosa para que duermas.
-Shaitán no me dejó dormir. –expliqué.
-¿Lo vas a bañar? –preguntó con una sonrisa.
-Si.
-Típico de tu familiar. –argumentó Valkyon.
-Si supieran las rabietas que me hace a veces –murmuré.
-Las sabemos, tanto el familiar como el dueño son iguales. –molestó Ezarel. -¿Qué? –habló cuando vio que lo miré enojado.- ¿Se enojó el niño? –cambió su voz, tal y como si estuviera hablando a un bebe –¿se enojó Nevrita? –me crucé de brazos.
-Quizás quiere un abrazo –interrumpió Valkyon. –Últimamente le das más la razón a Erika que a tu propio amigo.
-Pero Nevrita sabe que tengo razón –siguió molestando- Nevrita ya es adulto, no es el adolecente que conocimos. Ya está peludo, viejo –enumeró.
-Además ya está más que pervertido por Erika… es un hombre. –bromeó Valkyon.
-Erika y yo no hemos… -abrí los ojos.
-¿No? –Ezarel miró sorprendido. - Yo pensé que ya habían –hizo un circulo con sus dedos y con la otra mano metió un dedo. –ya sabes…
-No idiota. –entrecerré los ojos mientras sentía mis mejillas arder.
-Aun eres un niño entonces… –apostilló Valkyon.
-Par de idiotas.
-Ríete un poco –sonrió Ezarel. –Compórtate y te volverás a ganar el corazón de tu amada.
-Mmm… si se –murmuré. Recordé la discusión habíamos tenido el día anterior.
Ambos me miraron preocupados, ambos pusieron sus manos en mis hombros.
-Oye, con esa cara de trasero no la conquistarás. –susurró Ezarel.
-Tengo una idea –habló Valkyon quien estaba muy receptivo a hablar- ¿y si vamos a beber hoy? Ezarel la invita y hacemos una junta los cuatro en la playa.
-Que gran idea –habló el elfo- no le diré que estarás ahí, para que vaya.
-No creo que se quede si me ve. –añadí.
-Lo hará, yo la convenceré.
-Mmm, quizás es buena idea –sentencie indeciso.
-Más tarde le diré que…
-¡Buenos días a todos, desde este momento comienza la reunión por lo que pido silencio por favor! –exclamó Miiko mientras sostenía el bastón.
La reunión comenzó como siempre, primero se rendían cuentas con respecto a las misiones realizadas durante la semana anterior, luego se veían temas económicos, temas de seguridad, temas de política y relaciones públicas. Después de todo eso, se trataban aquellas misiones que vendrían para la semana, las reparticiones de guardias y los deberes de cada uno. Para finalizar, se hacía comienzo a peticiones del consejo. Cualquiera que estuviera ahí, hacía peticiones y el consejo de la Guardia Brillante veía si lo que se pedía se aprobaba o no.
En ese momento, Ezarel levantó la mano junto a Valkyon, a lo que Miiko les dio la palabra.
-Queremos hacer un cambio –habló Ezarel.
-¿De qué se trata? –preguntó Miiko, yo por mi parte escuchaba atentamente lo que diría mi amigo.
-Se trata de Erika…
-¿Otra vez la humana? –murmuró Emma, sin embargo, Ezarel la ignoró.
-Cuando ella dio el test de guardias, ella no conocía muchos de los elementos implícitos que salían en las preguntas, por lo que, por deducción, Erika respondió todo al azar. Hemos estado hablando con Valkyon, y queremos que ella pase a la Guardia Absenta.
-¿Por qué? –preguntó Kero.
-Conmigo aprende rápido, y he visto que con Eweleïn también. Quiero que sea mi estudiante y quiero que ella estudie con mi guardia en los invernaderos y obviamente, también en la enfermería.
-¿Qué dices tú Valkyon? –preguntó la kitsune.
-Pues… yo también quiero que se concrete ese cambio, últimamente ha venido conmigo a entrenar, pero, no está tan cómoda como cuando aprende con Ezarel.
-A mí una vez me dijo que, si le hubiesen dado a escoger, ella preferiría irse a la Guardia Absenta. –hablé recordando cuando hablamos durante la misión- hay que aprovechar que está motivada por aprender, y hay que aprovechar que tiene buena memoria.
-¿Han hablado con ella acerca del cambio?
-No, primero queríamos consultarlo aquí. –habló Valkyon.
-Bueno –sentenció la líder- ¿alguien se opone al cambio? –esperamos unos minutos hasta ver que nadie decía lo contrario. –Hablen con ella y luego avisen con Ykhar o Kero.
-Bien –habló Ezarel.
-¿Hay alguna otra petición? –preguntó Miiko.
-Yo –Leiftan levantó la mano- Quiero pedir que Erika vaya conmigo en la misión de la tribu del sur.
Al escuchar eso, se me heló la sangre por completo, ¿acaso fue eso de lo que hablaron ese día en el que él fue a la enfermería?
-Ya hablé con ella, ella quiere ir…
-¡No! –sentencie- ¡yo me opongo a eso!
-Ella debe conocer Eldarya y lo sabes. –Leiftan me miró molesto.
-Estoy de acuerdo que debe conocer Eldarya puesto que sé que en estos momentos no estamos en calidad para llevarla devuelta a su mundo, no obstante, hay una criatura peligrosa allá afuera y…
-Yo la protegeré…
-Ella no irá –le pegue un codazo a Ezarel para que me apoyara.
-Yo opino que no –habló por fin mi amigo- está estudiando, no puede dejar sus estudios tirados por…
-¿Por cuánto? ¿Dos días? –ironizó Leiftan. - Podemos ir en monturas, sabes que en un Shau´kobow caben perfectamente dos personas.
-No… -volví a negarme- ella no puede ir… no quiero que le pase lo mismo que…-me callé. -¡No!
-Miiko –habló Leiftan- la criatura contaminada estaba en los lados nortes, la tribu está para el sur, hay pocas probabilidades de que nos crucemos con ella.
-Miiko –hable yo- prometimos que ella estaría a salvo… como guardia prometimos protegerla.
-Ella quiere ir… -insistió Leiftan.
Al ver la insistencia del lorialet, le di un codazo Valkyon para que me apoyara.
-Ella no tiene las competencias necesarias para defenderse –habló mi amigo.
-Cuando ella fue contigo, Erika tenía las mismas competencias que tiene ahora, sabiendo eso, igual la enviaron a una cueva con posibles envenenamientos –Leiftan me miró molesto. –en ese momento, tú no defendiste su integridad, y el discurso que dieron ustedes tres era de que ella debía conocer el mundo… ¿me equivoco? Yo ya he hablado con Erika, todos sabemos que un faelienne debe conocer sus raíces ¿me equivoco Valkyon? –observó a mi compañero para luego volver a mirarme con desdén- Para la misión de Balenvia se fueron caminando aun sabiendo que el bosque siempre tiene peligros, llevándola con una apuesta segura de que había una alta probabilidad de que ella fuera envenenada.
Si las miradas mataran, ambos estaríamos apuñalándonos el uno al otro.
-Ykhar –llamó Leiftan- en el reporte que hizo Nevra, en que parte exactamente se encontraba el Fenrisulfr contaminado.
-Emmm…- rápida y nerviosa como siempre, la bibliotecaria comenzó a buscar entre el papeleo de reportes de la semana hasta que encontró mi reporte. –Emmm… -leyó en silencio todo lo que escribí hasta que dio con el paradero de lo que estaba buscando. –aquí dice que… dice que el Fenrisulfr fue avistado al norte, aproximadamente 10 kilómetros de la ciudad de Eel, muy cerca, pero… tal y como dice Leiftan, fue al norte.
-¿Qué probabilidades hay de que los chicos se crucen con el monstruo? –preguntó Miiko.
-Muy pocas. La criatura debería pasar cerca de la ciudad de Eel para cruzar hacia el sur.
-Bien –sentenció Miiko- como hay personas que se oponen, haremos una votación a mano alzada. ¿Quién está de acuerdo con que Leiftan vaya acompañado por Erika a la misión de la tribu de las hadas del sur?
Con horror vi como Leiftan, Ykhar, Kero, y los demás del consejo levantaban la mano.
-¿Quién no está de acuerdo con que…?
No la dejé terminar cuando levanté la mano esperando a que mis dos amigos hicieran lo mismo.
Miiko cerró los ojos.
-Bueno, la verdad es que yo tampoco estoy de acuerdo, sin embargo, mayoría gana.
-¡No! –volví a exclamar- Miiko, por favor, somos tres líderes más tú, nuestro voto debería tener más peso…
-Nevra –me miró- esta es la Guardia Brillante, todas las opiniones tienen el mismo peso.
-P…pero –balbucee.
-Lo siento, créeme que yo tampoco quería, pero ella también está de acuerdo aun sabiendo los peligros que hay detrás de la misión.
Una vez terminada la reunión, salí rápidamente, enfadado no miré hacia atrás, ni siquiera cuando Miiko y Ezarel me llamaron. Caminé molesto hasta mi habitación, entré y cerré de golpe la puerta.
-Shaitán –lo desperté –tú, irás con Erika y harás todo lo posible por mantenerla a salvo.
Esta vez era diferente, el miedo que me invadía no era relacionado a los celos, era otra cosa.
En mi corazón había algo que me decía que las cosas no resultarían bien, mi fiel instinto me decía que Leiftan no la protegería. Algo me decía que ella… no debía salir a esa misión.
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Como soy un alma generosa, y como sé que sí me demoraré para el próximo capítulo, decidí dejarles un adelanto, solo para que piensen en su servidora... :D
-Erika hará algo por Moyra... he dejado algunas pistas, dos xD al menos para mí son pistas ajja
-Nevra irá a hablar con Erika con respecto a la misión.
-El instinto de Nevra no le fallará... algo malo va a pasar y alguien va a salir herido :c
