Joyeux Noël
Pov Nessie
-Mira nada mas, pero si es la pequeña zorra americana! - exclamó Olivier el lunes por la mañana.
-Oh por Dios! Como es que te fuiste con ese hombre? - me gritó Phillippe.
-Y nunca respondiste nuestros mensajes! - Karinna me sacudió por los hombros.
-Fue muy irresponsable irte con ese tipo! No lo negaré estaba guapísimo, pero te fuiste con el! Quien hace eso? - Romy gesticuló con sus manos moviendolas para allá y para acá.
Miré a Zafrina en busca de ayuda, pero ella solo apretó los labios para no reírse. Yo no sabia si decirles la verdad, que Jacob era mi novio y no me había ido con un completo desconocido. En serio quien creían que era? Les agradecía que se hubieran preocupado por mi, pero, por que tanto escándalo?! Los franceses son muy liberales! Solo por que soy americana o que?
Decidí no decirles nada y continuar divirtiéndome a sus expensas.
-Primero que nada, le envié un mensaje a Zafrina cuando llegué a casa. Por que eso es lo que hizo Jacob, llevarme a casa - eso era verdad.
-Se llama Jacob? Jacob que? Le diré a papá que lo investigue - exclamó Romy sacando su celular.
-Solo Jacob. Nada mas hablamos, me llevó a casa y fue todo. No contesté a sus mensajes y llamadas por que apagué el celular tenia mucha tarea que hacer -y una que otra felacion-, trabajos que revisar para entregar hoy. Hice la compra de la semana, lavé ropa. No solo estoy acostada en la cama picándome el ombligo. Y si me fui con Jacob y fue por que me gustó, nunca me hacia sentido así por nadie y me arriesgué. Siento si los preocupé - murmuré jugueteando con el ziper de mi Dior.
Eso también era verdad, tenia tareas, trabajos y labores domesticas que hacer ese fin de semana. Yo era una ama de casa, no solo una niña mimada y consentida por su novio, también le hago de comer, limpio el apartamento, hago la compra, lavo ropa. Claro que Jacob también me ayuda. Aunque por mucho que quisiéramos estar todo el día acostados en la cama haciendo cosas sucias y pervertidas o simplemente abrazados, tenemos una vida.
Después de ese día no volvieron a hablar mucho sobre Jacob, estuvieron todos muy tranquilos sobre el tema. Fuimos a unas fiestas, pero Jacob me recogía en la esquina del lugar. Romy comenzó a salir con uno de los chicos a los cuales les dio su numero aquella noche y el le presentó su amigo a Karinna, así que ya no iban solo a ligarcuando salíamos.
Zafrina y yo preferíamos los museos y las galerías donde exponían a nuevos artistas que las fiestas. Comenzamos tomar las mañanas de los sábados para nosotras y nuestro arte, nos sentábamos en un banquito frente a nuestro caballete en el Barrio Latino. Pintábamos o dibujábamos cualquier cosa que se nos pusiera enfrente, solo por hacerlo, pero en ocasiones los turistas o locales compraban nuestros cuadros o nos hacían pedidos especiales. No vendíamos muy caro, pues ese no era el punto, sino que lo hacíamos por que queríamos.
A mediados de octubre Jacob nos llevó al viñedo, habíamos tenido unos días libres en la escuela y como no teníamos trabajos que entregar aun, sino hasta diciembre al final del semestre, aprovechamos para distraernos un poco.
Heidi estaba encantada por tener una nueva amiga con quien practicar su portugués. Felix nos mostró su nuevo plan para convertir el viñedo en un lugar turístico. Esperaba que el próximo verano comenzar a recibir visitas guiadas como en otros viñedos, y que los turistas se involucraran en el proceso de la elaboración del vino.
Para halloween Zafrina y yo no nos pudimos escapar de nuestro grupito y tuvimos que asistir a cuanta fiesta se les ocurrió, el argumento de Romy fue que que ya los habíamos abandonado durante todo el mes y ahora si no podíamos escapar. Así que fui una gatita sexy, una policía sexy, una angelita sexy y vampira sedienta. No recuerdo haberme disfrazado tanto desde que tenia seis años. Claro que aquellos disfraces no solo fueron utilizados para las fiestas universitarias, sino también en el apartamento.
Tal y como mi ligue en el antro dijo, maullé solo cuando quise, fue raro al principio pero después fue bastante bueno. Mi amo rascó mi barriguita, acarició mi pelo, me dio de comer, pero luego se convirtió en un depredador. Miau!
Después me encontré a un delincuente en el apartamento sospechoso de poseer algún artículo ilegal, lo registré a fondo y cuando encontré el objeto ilegal -su boxer-, lentamente lo despojé de el y terminó esposado. Cumplió una sentencia muy deliciosa.
Luego yo estaba de lo mas tranquila limpiando mis alitas blancas, pensando en el cielo y sus nubecitas esponjosas, cuando un pequeño demonio -bueno, no tan pequeño, si saben a lo que me refiero- me llevó por el camino del pecado.
Cuando fui una vampira... me bebí hasta la ultima gota.
La vida es hermosa y nunca es aburrida.
Pov Jacob
Desde el cumpleaños de Renesmee he estado pensando a donde ir para navidad. No me decido, estoy entre España y Suiza. Creo que mejor elijo Suiza, podremos esquiar y ver paisajes hermosos... Bueno, para ser honesto quiero tomarla por detrás frente a la chimenea mientras ella ve la nieve. No me juzguen, creo que aquí ya todos sabemos el tipo de enfermo que soy, después de todo le quité la novia a mi hijo de dieciséis años. Pero mis planes de navidad se vinieron a bajo en el momento en que tomé el teléfono aquella mañana de noviembre.
-Bonjour.
-Jake? Hola!
-Papá! Como estas? - era raro que el llamara, yo siempre lo llamo a el.
-Bien hijo, y tu como estas?
-Bien, papá - feliz por que la mujer de mi vida acaba de hacer algo extraordinario con su linda boquita antes de irse a la universidad.
-Escucha Seth y yo estamos en chat... queremos pasar navidad contigo, hijo - chat? papá usando el chat? Que demonios?
-Na-navidad?
-Si, contigo, Felix y su familia. Que dices?
-Yo... - me pasé la mano por el cabello mirando la pantalla de mi laptop, la pagina del hotel en suiza me miraba expectante con sus hermosas habitaciones con vistas a las montañas nevadas.
-Tu nos podrías recoger en el aeropuerto?
Tengo que decirle. Tengo que decirles que estoy viviendo con Nessie, que podremos esperar a vernos hasta que regrese a América... pero... mi padre no se esta haciendo mas joven... tal vez esto se convierta en una película de Lifetime donde mientras yo paso el momento de mi vida lejos de mi familia algo ocurre y me arrepentiré hasta el día de mi muerte.
Juro que se lo compensaré a Nessie. Lo juro. Le haré el mejor regalo de navidad, pero el que ella pase solita las fiestas aquí en Francia, sin nadie... me parte el corazón.
Respiré profundo y en un segundo tuve la respuesta a este embrollo.
-Si, papá yo los recojo en el aeropuerto. Solo envíame el itinerario y ahí estaré, le informaré a Felix y Heidi y todo estará listo para su llegada.
-De acuerdo, Seth dice que te llamara mas tarde.
-Si, un abrazo, papá.
Bueno, al parecer ya me perdono por que me haya divorciado de Leah y mudado al otro lado del mundo, eso es genial.
Corté la llamada y lancé el teléfono al escritorio. Lo que estaba a punto de hacer iba a ser peligroso, tal vez Renesmee de dejaría, pero tenia que hacerlo, era necesario.
.
Hice un esfuerzo sobre humano para no llorar al ver los desilusionados ojos de Nessie, cuando le dije que no pasaríamos juntos navidad por que Seth y mi padre vendrían para pasar las fiestas conmigo.
-Esta bien, lo entiendo - susurró sentándose en la cama bajando la mirada a sus pies descalzos.
-Ness...
-No -alejó las manos de las mías-, esta bien. Iré a hacer la cena.
Salió de la habitación y me sentí como el día en que sus padres me alejaron de ella. Se supone que yo la tengo que hacer feliz, ella tiene que ser feliz a mi lado.
Calma, solo es un pequeño bache en el camino a la felicidad eterna. Todas las parejas se pelean, tienen disgustos, discusiones... Todo estará bien.
Esperaba que el regalo que le tenia no fuera contraproducente y la alejaba de mi de manera mas permanente, que esos escasos metros donde ella se refugió en la cocina. Quise ir con ella pero debía darle su espacio, la ultima vez que se enojó conmigo por llevarla a casa de sus padres aprendí que no debo de estar rogando su perdón, ella solita vino a mi.
Bueno, esta bien, solo me falto pedirle perdón de rodillas en el avión camino a París.
Celebramos acción de gracias en el viñedo. En Francia no celebran esa fecha, claro esta, pero Felix y Heidi la han celebrado todos estos años. Nessie aun estaba un poco resentida, casi no hablábamos, ella se sumió en sus estudios diciendo que necesitaba sacar excelentes calificaciones para que la aceptaran de manera permanente cuando regresáramos después de un año. Lo cual era algo positivo, por que significaba que ella quería seguir conmigo.
Pero regresando a su regalo, tal vez eso la haría cambiar de opinión.
-Que le hiciste a Nessie? - preguntó Heidi cuando me arrinconó el viernes por la tarde, cuando Renesmee se fue con Jane y Alec a montar por el viñedo.
-Por que lo dices?
-Como que por que? Ella luce... apagada. Como si alguien hubiera matado a su mascota o algo así.
Suspiré alejándome de mi amiga me senté en la mesa que estaba junto a la ventana de la cocina que daba hacia el jardín.
-No pasaremos navidad juntos, recuerdas?
-Es por eso? Pensé que ya le habrías dicho a Seth y a tu papá sobre ella. Por que no lo has hecho?
-Heidi... Ness era novia de Seth -confesé en un susurro mirando mis manos sobre mi regazo-. Y no tiene veintidós como lo hemos dicho desde el principio. Yo la conocí cuando tenia quince años y la besé en su fiesta de dieciséis, quería consolarla por que el imbécil de Seth besó a una de sus amigas en su propia casa, era su fiesta... No estuve con ella hasta que ella tenia diecisiete... Leah y yo ya estábamos divorciados... Sus padres se enteraron de nosotros y nos separaron, la enviaron a Londres durante el verano y un día después de su cumpleaños dieciocho regresó a mi y decidimos mudarnos a Francia. Así que por eso no le he dicho a Seth y a mi padre que estoy con ella. Se los diré, pero aun no.
Miré a Heidi por primera vez desde que comencé a hablar, esperando encontrar repulsión en sus ojos, pero solo encontré compasión y ternura. Felix estaba tras de ella, no lo había escuchado entrar.
-No van a decir nada? No van a decir que les doy asco? Que soy un monstruo?
-Por amar a alguien? Hacer todo por ella, cuidarla, protegerla y amarla? Eso te hace un monstruo? - preguntó Felix levantando una ceja.
-Me enamoré de ella cuando era una niña, Felix! Aun lo es. Nessie tiene la edad de tu hija... Querrías a alguien como yo a su lado? Alguien divorciado y con un hijo de su edad que fue su exnovio?
-Si la amara como tu a Nessie y la tratara como una princesa... me daría por bien servida - contestó Heidi en su lugar.
-Jacob, Nessie no era una niña... Seria solo una adolescente, pero ella se crió sola, maduró sola, ha sufrido mas que Heidi, tu y yo juntos en su corta vida. Sus padres la hicieron a un lado después de la muerte de su hermanita... Tu no la obligaste a que estuviera contigo, tu no la obligaste a que te amara.
-Pero no la alejé.
-Y por que habrías de haberlo hecho, tu la querías, no? Tu nos has dicho que es el amor de tu vida, Heidi era la mía y la seguí. Dejé toda mi vida, mi familia, la escuela, por ella. Somos hombres, somos estúpidos y hacemos cosas estúpidas por la chica. Yo no me arrepiento de haber dejado todo. Tu lo haces?
-No - no lo hacia, jamas lo haría.
-Ves?
Suspiré total y completamente aliviado, mis amigos lo sabían y habían reaccionado de buena manera, tal vez Seth, mi padre y Leah lo harían también. Eventualmente los padres de Ness lo hicieron...
Pov Nessie
Me levanté de la cama sin ganas de hacerlo, pero tenia que hacer pis. Una vez en el baño decidí ducharme. No me arreglé mucho, solo unos jeans negros, suéter rojo y mis pantuflas de conejito. Controlé mis cortos rizos un par de pasadores y de maquillaje solo hice lo esencial. Era Noche Buena y estaba mas sola de lo que alguna vez he estado en mi vida. Las luces del arbolito de navidad que pusimos Jake y yo parpadeaban alegremente sobre un montón de regalos que Jacob había dejado para mi junto con los que yo tenia para el, pero no iba a abrirlos la mañana de navidad, solo me harían llorar hasta secarme para siempre.
Abrí mi correo electrónico abrazando el lobito de peluche que Jake me regaló en mi cumpleaños diecisiete y abrí las tarjetas navideñas que me enviaron mis amigos y compañeros de la universidad. Vagabundeé por el apartamento buscando los folletos del restaurante de comida china, si no iba a celebrar navidad por que cenar algo relacionado a ello? Justo cuando iba a llamar mi celular vibró en mi mano.
-Hola, muñequita!
Tuve que hacer un gran esfuerzo para no echarme a llorar sobre mi lobito, el cual aun abrazaba. El siempre había sido mi compañero cuando Jacob no había estado junto a mi cuando fui desterrada a Londres, ahora, sola en navidad el era de nuevo mi consuelo.
-Hola, Jake - respondí tratando de sonar alegre, o tan siquiera normal, pero fallé.
-Que estas haciendo? Ya abriste tus regalos? - preguntó con alegría, pero aun así en voz baja.
-No - que caso tiene que lo haga si tu no estas aquí?!
-No? Ni el que te llegó hoy?
-Hoy no ha llegado nada - susurré frunciendo el ceño.
-No fue un mensajero?
-No, Jacob.
-Tal vez lo dejaron en la puerta. Por que no vas a ver?
Suspiré, otro regalo que no abriría. Pero aun así me encaminé a la puerta con desgana y miré por la mirilla para ver si había algo en el pasillo.
-No hay nada, Jake.
-Ya abriste la puerta?
-No.
Podemos terminar esta absurda conversación de una buena vez para echarme a llorar hecha una pelota en la cama?
-Asómate, debe de estar ahí, debió de haber llegado ya.
Abrí la puerta como me dijo y con ganas de decirle que se jodiera bien jodido por haberme dejado sola en navidad. Esta bien, lo entendía, pero debió de haberle dicho a su padre que ya tenia planes.
Pero en lugar de decirle eso me quedé sin habla.
-Nessie? Nessie, ya abriste la puerta?
Abrí la boca una y otra vez sin decir nada, mientras dejaba que los brazos de mis padres me rodearan hasta dejarme sin aire.
No pude hacer otra cosa mas que llorar y sollozar en voz alta devolviendole el abrazo a mamá.
Las lagrimas que había estado evitando derramar durante la llamada con Jacob salieron de mis ojos sin control alguno, sentí claramente las sacudidas que daba mi cuerpo con cada doloroso sollozo.
Lloraba por que estaba sola en navidad sin Jacob; lloraba por la vida, por las cosas que Carlie jamas vería; pero sobretodo lloraba por las dos personas que me sostenían en ese momento evitando que me rompiera aun mas. Eran mis padres y por mas daño que me hubieran hecho intencional o no... los amaba, siempre lo haría. Los necesitaba en mi vida y siempre lo haría por mas que dijera que no... Pero tenia miedo de dejarlos entrar de nuevo solo para que me dieran otra vez la espalda. Siempre seré aquella niña que los amaba por sobre todas las cosas...
Vagamente fui consciente de como papá hablaba con Jacob con mi celular y le daba las gracias efusivamente. Mamá me sentó en el sofá junto a ella y dejé que me consolara y me dijera cuanto me amaba, lo sentia y me había extrañado.
Me desperté envuelta en unos brazos cálidos y suaves y unos labios que casi sentía desconocidos besaban mis mejillas y mis manos. Era papá.
-Bella, esta despertando - lo escuché susurrar y los pasitos acelerados de mamá se acercaron.
-Hola, Nessie - me pareció extraño escuchar de sus labios ese nombre.
-Hola, mamá - le sonreí. Realmente le sonreí y ella me miró como solía hacerlo hace mucho tiempo atrás.
Lloré de nuevo, claro esta.
Una vez que los tres dejamos de llorar, de pedirnos disculpas y hacernos promesas que sanaron viejas heridas papá sacó el pavo del horno y mamá puso la mesa, mientras yo solo miraba sentada y con una boba sonrisa.
Ellos habían traído la cena y regalos, seriamos solo nosotros tres, como debió de haberlo sido hace años.
Durante nuestra cena, papá me preguntó sobre la escuela, mamá por mis nuevos amigos y entre los dos me contaron como Jacob les habló sobre nuestra situación navideña. Ellos no dudaron ni un instante y compraron los boletos de avión. Primero visitaron a mis abuelos Carlisle y Esme en Londres y después volaron a Francia.
Les mostré mis últimos trabajos, yo no estaba muy orgullosa de ellos pero Edward y Bella los amaron, les mostré fotos de mis amigos y les hablé de cada uno de ellos, sobre todo de Zafrina.
Pasamos toda la semana juntos, hablando, hablando y hablando. Paseamos por la ciudad, fuimos de compras, comimos en mis restaurantes favoritos, visitamos galerías e incluso los llevé a mi escuela; no pudimos entrar claro, eran las vacaciones.
La mayoría de nuestras platicas eran disculpas tanto suyas como mías, una vez que llegábamos a casa. Hablamos sobre Carlie y como las cosas se vivieron abajo desde que ella enfermó y murió en un abrir y cerrar de ojos. Hablaron de como hubieran manejado las cosas, de como debieron haberme tratado... Pero el hubiera no existe, solo el ahora... y por ahora todo estaba bien.
